Capitulo 3
Hola a todos =)
Aquí dejo el nuevo capítulo, con un final en suspenso, se vienen los úlitmos capítulos. Espero sus comentarios ! gracias por leer !
Aclaración: Fairy Tail y sus personajes no me pertenecen, sólo la historia en curso es de mi propiedad.
En un mundo distinto al nuestro, donde el cielo no es azul, sino todo un universo, se encontraba Loki, mirando la eternidad pasar delante de sus ojos. A su lado toma asiento el viejo Crux, el espíritu de la cruz del sur, quien sabe todo sobre los espíritus y los portadores de sus llaves; para él no era ningún misterio lo que sucedía…
-El tiempo transcurre Leo. Recuerda un día aquí, son tres meses en el lugar donde se encuentra nuestra dueña… TU dueña- y con esas palabras el viejo crux se alejó del espíritu del león.
Con las palabras del viejo crux rondando por su cabeza, Loki sabe que no puede estar día a día junto a Lucy y a la vez protegerla de todo. Sabe que es incapaz de amarla cada día y no desfallecer…Sabe que la quiere junto a él toda su vida.
Para Lucy han pasado cinco días sin ver a su príncipe, sin ver a aquel chico que ahora sin duda era dueño de cada suspiro, es consciente de la situación, ahora que sabe cómo rige el tiempo en ambos mundos, debe morderse los labios por no invocarlo solo para besarlo.
En otro mundo, Loki siente el deseo de su dueña, siente su angustia y lamenta para si no poder simplemente ir y tomarla entre sus brazos, mirarla a los ojos, apartar el flequillo de su cara y decir todo cuanto su corazón salvaje de León siente.
Dentro del gremio, Lucy se encuentra sola en una mesa, ida entre sus pensamientos.
-Lucy-san, ¿Juvia puede saber que te ocurre?- La maga de agua realmente se encontraba extrañada por la actitud de su amiga, por lo que no dudó en acercarse.
–Juvia… eto… no, nada- Dijo la rubia, cosa que Juvia no se tragó ni media palabra, por lo que siguió diciendo: -A Juvia le interesa saber que ocurre con Lucy-san, Juvia quiere ser de ayuda-. Esas palabras calaron en la maga estelar, lo suficiente como darse cuenta que necesitaba contarle a alguien, necesitaba descargar parte de su angustia, y si alguien era digna de confianza y discreción era Juvia, por lo que Lucy decidió abrir su corazón.
-Juvia… estoy enamorada-
-¿No será de Gray-sama?- Mientras un aura asesina rodeaba la mesa que compartían las chicas.
-Jajaja, no Juvia-. Estas palabras devolvieron a la peli azul a su estado normal, y comenzó a demostrar una verdadera preocupación por la situación de su amiga.
-La verdad, es bastante complicado. Me enamoré poco a poco, sin darme cuenta cada gesto y mirada que envolvieron más, cada sonrisa que me dedica… y ahora… pues soy presa de sus ojos; hace ya cinco días que no lo veo, y la angustia me atormenta, pues sé que no puedo retenerlo. Es un alma libre que jamás será domada-. Al pronunciar aquella última frase la maga celeste suspiró una vez más por el hombre que ama.
-Pero Lucy-san, ayer te vi junto a Natsu-san camino a casa. Es cierto que es libre, pero él daría la vida por ti, Juvia lo sabe y está segura, no debes preocuparte por retenerlo o no, él te ama- Las palabras de Juvia habían sido claras, ella dijo "él te ama", por lo que la rubia no pudo guardar más silencio.
-Juvia, yo amo a Natsu y a Fairy Tail, son mi familia, pero quien robó mi corazón, quien es dueño de mis suspiros y sueños es Loki-. Esa declaración no pasó desapercibida para la maga de agua, pues jamás pensó escuchar algo así. Era claro que siempre se veían felices y hacían buen equipo, pero ¿No es un espíritu y por tanto eterno? ¿No era Lucy su dueña? ¿A caso eso no era tabú?, Juvia no esperó un segundo para hacerle notar sus preguntas a Lucy, y al terminar, notó el porqué la tristeza escondida tras su mirada, y pudo ver parte del dolor que guarda su amiga en el alma.
Todo el resto de la tarde fue muy grata, estuvo llena de risas y chismes, lo que hizo despejar la mente de aquella chica rubia abrumada por sus sentimientos, que antes los ojos de ambos mundos estaban prohibidos.
Ya en su casa y luego de un largo baño de tina, sentada sobre su cama, la decisión estaba tomada, tomó su cinturón de llaves, eligió la del león e invocó al espíritu de esta llave; dentro de destellos dorados apareció su príncipe azul: Loki.
-Lucy… ¿por qué me has llamado?- dijo el espíritu un poco sorprendido y sonrojado. Ella lo había llamado sin razón, era su oportunidad de confesar todo, y recibir un "no" de Lucy.
Pensamientos Loki:
Para estas alturas ella debe saber lo que siento, me debe odiar y toda esa angustia que percibí desaparecerá junto con sus palabras. Lucy ama a los espíritus, pero sabe bien que somos y sobre todo sabe las reglas… Su angustia debo ser yo.
Soy un estúpido, por primera vez me siento como un niño enamorado y sólo traigo desesperación y tristeza a quien le dedico mis sueños y pensamientos.
Cuando le diga lo que siento, y escuche su no, escuche de sus labios "eres mi amigo", me retiraré, ella no me invocará en mucho tiempo… le dará espacio para olvidar todo y seguir adelante. Lástima que el tiempo no transcurre igual para mí. Viviré siempre con tu sonrisa en mi recuerdo princesa…
Fin pensamientos Loki.
Pensamientos Lucy:
¿Y ahora qué? Ya lo llamé, esta frente a mí con su mirada que me envuelve en sueños y me hace sentir la única mujer sobre la tierra…
Soy una boba, le diré lo que siento, me mirará con cara de galán y dirá "no eres tú, soy yo". Me besará la mejilla y dirá que sólo soy una niña. Tal vez interrumpí una cita… Como aquella vez en Edoras, claro esa vez no se dignó en venir.
En realidad estoy segada, el conquista a cada mujer que se cruce por su camino y que considere bella, lleva años en ello…
Debo decírselo, ya tomé la decisión. Pase lo que pase hoy, diré cada sentimiento dentro de mi alma, no me arrepentiré de nada.
Tal vez sea una idiota por amar a quien no debo, pero hoy lo tengo frente a mí, somos sólo nosotros, cerré las ventanas para que Natsu no entre; este momento será entre él y yo.
Fin pensamientos Lucy.
Estaban uno frente al otro, incapaces de decir una sola palabra, los nervios ardían por dentro y se devoraban la valentía de los pensamientos.
Ante la incomodidad del silencio, fue Loki quien comenzó ha hablar.
-Lucy… no sé cómo empezar, no sé qué decir- Lucy quien interpretó eso como el comienzo del "no eres tu soy yo", puso uno de sus dedos sobre los labios del espíritu y dijo: sólo escucha.
-Loki… eres…- en esos instantes el espíritu del León sentía su alma retorcerse ante la incertidumbre de no saber que palabras saldrían de los labios de Lucy, jamás pensó encontrarse en ese escenario junto a ella. –Eres el dueño de mis sueños, ilusiones y suspiros… yo te amo-.
Sin saber cómo reaccionar, el silencio de 15 segundos para Lucy pareció eterno. Llegó a pensar que sus palabras se borraron en el viento y que jamás llegaron a los oídos que debían. Un poco tardó en despertar de su sueño Loki, no podía asimilar que en verdad eso estaba ocurriendo, ¿era realidad lo que había oído? Su Lucy lo amaba, si, a él. No importaba nada, ella lo amaba, ahora era su turno.
-Lucy, soy un espíritu, por tanto si lo quiero soy eterno…- Las palabras que Loki pronunciaba no daban un solo indicio de que repercusión habían tenido sus palabras sobre aquel individuo que le robaba la cordura. - he vivido quizás tres o cuatro veces más que tú y… te juro por todo lo bueno del universo que jamás me había enamorado, jamás he amado como te amo a ti-.
Era un sueño hecho realidad, ambos sentían lo mismo uno por el otro, el momento se hizo mágico, y no importó nada. Ni las reglas, ni ser mago y espíritu, ni siquiera el tabú.
La noche estaba cálida, Loki se acercó a Lucy, le apartó el flequillo de la cara, tal como en sus mejores sueños, se acercó muy suave a su rostro y un beso selló su contrato final, en donde se entregaban y jugaban por completo su corazón.
En la ventana, dos observadores: Natsu y Crux.
Continuará!
Espero les haya gustado
hasta el próximo capítulo!
