"¿Qué mierda Finn?"
"Q-Quinn… esto… no…. qué, qué e-stás haciendo acá? Es… este e-es el baño de hombres" Finn respondía tartamudeando por los nervios.
"Finn, respondé mi pregunta, que mierda es eso? ¿Qué estás haciendo? Y subite los pantalones ya. Porque no sé cuanto mas pueda contener el vomito que me estás provocando."
Dándose cuenta que todavía tenía su miembro al descubierto, la cara del chico alto se torno roja mientras trataba rápida y torpemente de subirse los pantalones.
Quinn se dio vuelta mientras Finn acomodaba su ropa no queriendo ver "eso" ni un segundo más. Aunque la rubia sabía que probablemente tendría pesadillas con el pene del chico y su cara de constipado por el resto de su vida.
"Um.. ya.. ya te po-podes dar vuelta Quinn."
Quinn se dio vuelta abruptamente y lo primero que notó fue que la chica que previamente había estado arrodillada entre las pernas del Finn ya no estaba. La ex-porrista maldijo internamente, pensando en que tendría que haber impedido que se fuera. Descartando ese pensamiento, se centro en que el que importaba era chico alto, y no se iría a ningún lado hasta que le explicara todo. Aunque verdaderamente no había mucho que explicar, la rubia había encontrado al chico en el baño del restaurant más recurrido de Lima recibiendo sexo oral de una chica que no era su novia. ¿Qué explicación podría tener?
"Bueno, aunque no creo que puedas decir nada en tu defensa te doy dos minutos para que me expliques toda la situación." le dijo Quinn en un tono duro que no podía evitar dada las circunstancias.
"Ah… yo… esto… no, no es lo que vos pensas Quinn."
"A no? ¿Entonces esa chica no te estaba dando sexo oral? ¿Me lo imagine todo yo? Por favor Finn, me estás tomando por estúpida o qué?" Quinn sentía como la sangre le hervía de la furia. ¿Cómo podía este chico tomarla por idiota? ¿Cómo pretendía tratar de explicar un hecho tan indefendible como este? ¿De verdad pensaba que Quinn Fabray podía caer en algún cuento estúpido cuando la situación era tan explícita?
"No! No, no fue eso lo que pasó… m-mira Quinn, yo-yo estaba cenando acá y… y me vol-volqué la comida en el pantalón." Tomándose pausas demasiado largas, continuaba Finn tratando de inventar una historia. Definitivamente el peor relato que jamás había escuchado, pensaba Quinn, aunque no podía dejar de sorprenderse al ver que el cerebro del chico alto pudiera inventar una excusa en una situación como esta. "Ya s-sabés lo torpe que soy" contaba el chico poniendo una cara cómica y haciendo lo imposible por no establecer contacto visual con la rubia. "E-entonces fu-fui al baño a… a limpiarme y-y apareció la mesera p-para ayudarme a-a limpiarme…"
"Ah claro…" establecía Quinn con un tono sarcástico. "Y yo justo entré y de golpe se te bajo la ropa interior, no?"
"Si!... eso, s-si, eso pasó" Finn la miro con una sonrisa orgullosa, obviamente satisfecho con el relato.
Quinn se encontró completamente confundida. ¿De verdad Finn pensaba que su historia era creíble? Si así era, entonces el chico era mucho más estúpido de lo que ella pensaba y definitivamente había sobrestimado su inteligencia. La ex-porrista estaba a punto de empezar a insultar a Finn cuando una idea pasó por su cabeza y sonrió maliciosamente.
"Entiendo… perdón Finn, no sé como pude pensar semejante cosa de vos. Es que, es lo que parecía, pero ahora que me lo explicaste entiendo todo, no te preocupes… Bueno… mejor me voy a seguir con mi cena" A Quinn se le retorcía el estomago al pensar en comer algo después de lo que había visto hace unos minutos.
"Quinn! Esperá." Llamó Finn cuando la rubia ya estaba casi fuera del baño. Quinn se dio vuelta expectante. "Esto, todo lo que acaba de pasar… es mejor si no se lo contamos a Rachel. No necesita saberlo… si no pasó nada, fue algo impenetrante."
"Irrelevante, Finn. La palabra es irrelevante." Le dijo la rubia irritada. Este chico no puede ser tan tonto pensaba Quinn. Poniendo una sonrisa dulce la ex-porrista se dirigió a Finn. "Y no te preocupes, no le voy a decir nada. Después de todo, no hay nada que contar."
El chico alto quedó luciendo confundido por un minuto, hasta que la información pareció subirle al cerebro y sonrió. "Genial."
Quinn se dirigió rápidamente a su mesa.
"Se terminó la cena. Nos vamos ya. Apúrense." La rubia dejo en la mesa dinero suficiente para pagar la cena de las tres lista para irse.
"¿Qué? Para Quinn. Britt y yo todavía no terminamos de comer, asique pone el culo en la silla, y esperá que terminemos. Además si es por lo de Berry, ya te dije…"
"No! No es por lo de Rachel, cuando lleguemos a lo de Britt les explico todo. Pero nos tenemos que ir ya. YA." Estableció Quinn con un tono que demostraba la seriedad de la situación.
"Ugh, como te odio. Como te gusta arruinar buenos momentos Q. Si no fuera porque pagas la cena te estarías yendo sola ahora. Vamos Britt."
"Tranquilos. Estos últimos meses se suponía que iban a ser tranquilos. ¿Por qué me pasan estas cosas a mí? Cuando menos quiero estar metida en problemas, aparecen igual. Un poco de tranquilidad antes de terminar la secundaria quería. Unos meses, nada más, con eso me hubiera alcanzado. Pero no. Ni siquiera eso me puede salir bien. No, todo lo que consigo son unas semanas tranquilas que me hacen pensar que todo va a empezar a salir bien, y de golpe esto. Toda esta situación que grita la palabra "líos" por donde la mires, tenía que caer a mis pies, no le podía pasar a alguien más, no! A mí me tenía que pasar, Ugh!" Quinn continúo maldiciendo y hablando consigo misma durante todo el camino hacia la casa de Brittany.
"¿Asique le viste el pene a Finn, eh?"
"Después de todo lo que te conté, lo único que vas a decir es eso Santana? Si le vi el pene a Finn?"
"Eso es injusto." Habló Brittany antes de que Santana pudiera decir algo. "Soy la única de las tres que no todavía le vio el pene a Finn" Explicó Brittany haciendo un puchero.
Quinn la miro confundida.
"Creéme Britt, sos la mas suertuda de las tres, no es algo que quieras ver, te lo aseguro." Dijo santana con cara de asco. "Me imagino que le vas a contar todo a Berry, no?"
"Obviamente Santana." Respondió Quinn con una expresión irritada "¿Por qué te pensas que pretendí creer la historia de Finn? Dejalo, que duerma tranquilo hoy, pensando que se salió con la suya… Y mañana a primera hora le cuento todo a Rachel." La rubia se quedó pensativa.
La latina sonrió maliciosamente. "Y así de paso te la podés levantar a Berry, no?"
"…si..." Quinn miro a Santana abruptamente. "Qué? No... no Santana, no quise decir eso!"
La latina se rió a carcajadas.
La mañana siguiente había llegado demasiado rápido para la rubia. En este momento se encontraba en su casillero, preparando las cosas para su primera clase. Impaciente y nerviosa tratando de no pensar en la inevitable confrontación con Rachel. No, necesaria, la confrontación era completamente evitable, pero necesaria, pensaba la rubia.
La primera hora pasó volando y la ex-porrista todavía no había tenido la oportunidad de hablar con Rachel ya que no compartían la clase.
Quinn se dirigía nuevamente a su casillero, cuando vio que desde el lado opuesto se acercaba Rachel. Rachel con la sonrisa radiante de siempre. Rachel con su pelo hermoso. Rachel con esos perfectos ojos marrones. Rachel con esas piernas deslumbrantes. Rachel con esa pollera corta que casi revelaba esa perfecta co..
"Hola Quinn."
"Qué? Yo no fui!" La rubia respondió exaltada. ¿Cuándo se había acercado tanto Rachel? Pensaba. "Ah.. no.. nada, perdón. Hola Racel."
"¿Te sentís bien Quinn?" pregunto la mini-diva con una expresión divertida.
"Si… si, me siento bien, gracias" es ahora o nunca pensó la ex-porrista y tomo a Rachel del brazo llevándola hasta el salón vacio más cercano lo más rápido posible.
"Quinn! A donde vamos?... Quinn! Contestame, qué pasa?... Quinn!..."
"Te tengo que decir algo" estableció la rubia una vez que estaban solas. "¿Confias en mi Rachel?"
"¿Qué?... Por supuesto que si Quinn, te dije mil veces que el pasado no importa. Y ahora somos amigas, no? Si, confío en vos… ¿Pero a que querés llegar con todo esto?" le respondió la diva mas confundida que nunca.
"Bien, confias en mi… bien… y entonces sabés que yo no te mentiría nunca. Y que si te cuento algo que te puede lastimar, es porque sé que es lo mejor. Decirte la verdad."
"Si Quinn, pero por favor andá al punto. Me estas preocupando, y ahora con todo esto que acabas de decirme, ya sé que algo bueno no puede ser. Y la verdad es que si son malas noticias, no quiero estar esperando para recibirlas, porque si hay algo…"
"Encontré a Finn teniendo sexo con una chica en el baño de Breadstix!" Quinn soltó la oración directamente.
Rachel se quedó congelada procesando lo que la rubia le había dicho. "Q-qué? F-finn teniendo… no, no puede ser… yo... por que… no entiendo… esto…" La diva estaba completamente estupefacta tratando de entender la situación y de contener las lagrimas que se le estaban queriendo escapar. Quizás Qunn le estaba mintiendo, pensaba. Pero no, ellas ya habían pasado esa etapa y la ex-porrista verdaderamente tenía su confianza.
Después de todo lo que le perdonaba a diario la diva a Finn, no podía creer que además la estuviera engañando. El enojo de Rachel empezó a crecer. "No lo puedo creer. No. Lo. Puedo. Creer."
"Bueno creélo Rachel. Hasta trato de venderme un cuento diciendo que se había manchado el pantalón, y que la mesera... bueno, que ella lo estaba ayudando a limpiarse nada mas, y-y que cuando entre yo, de repente se, se le bajo la ropa in-terior" la rubia se ponía cada vez mas nerviosa al ver los cambios de expresión en el rostro de Rachel. "y bueno… de-después me dijo que no había necesidad de que te cuente esto a, a vos. Pero te lo tenía que contar… Rachel? ¿Estás bien? ¿Rachel?... A dónde vas?"
Quinn salió en persecución de Rachel que se había marchado prácticamente echando humo por las orejas de la habitación. "Rachel! Esperá!"
"Finn!" La mini-diva completamente enfurecida.
Sin embargo la rubia llegó antes de que pudiera continuar y la tomó del brazo. "Rachel… no." Quinn dijo con una mirada fuerte.
"No, Quinn! No me voy a callar…" Rachel se giró hacia Quinn, y en el momento en el que estaba por continuar hablando, la expresión de furia cambió por completo. La rubia la miró confundida. La gesto en la cara de Rachel le decía que lo que estaba por venir no iba a ser bueno.
Mientras tanto el chico alto solo permanecía ahí, mirándolas con una expresión entre confusa y miedosa.
"No, Quinn. No vamos a ocultar más esto. No lo soporto, no le puedo seguir mintiendo a Finn."
"¿Mentirme sobre qué?" preguntó Finn con un rostro confuso que casi igualaba al de la rubia.
"… Quinn y yo… estamos saliendo Finn." Dijo Rachel.
"Qué?" la expresión de Quinn era indescriptible.
