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"Qué?" la expresión de Quinn era indescriptible.

"¿Qué, de que estás hablando Rachel?... ¿es un chiste?... decime que es un chiste!"

"Quinn, no le podemos seguir mintiendo así a Finn. Lo tiene que saber de una vez." Rachel habló, ignorando por completo las palabras de Finn y rogándole con la mirada a la rubia que por favor le siguiera el juego.

Quinn estaba completamente estupefacta y confundida. Tratando de entender la situación, que francamente no tenía mucho sentido. Pero solo bastaba una mirada como esa de la mini-diva. Quinn se paró derecha e hizo su mejor esfuerzo por quitar la sorpresa de su rostro, y así de simple, la rubia con toda la actitud de la HBIC de McKinley se puso frente al chico alto.

"Yo, yo no lo puedo creer… esto, no, esto no es cierto… decime Rachel, decime que no es cierto!" al oír la desesperación en la voz del chico, Quinn sonrió internamente. Finn estaba recibiendo exactamente lo que se merecía después de haber engañado a Rachel. Sufrir.

"Bueno Finn. Lamento comunicarte que esto no es ningún tipo de chiste y..."

"Rachel y yo estamos saliendo Finn." Acotó la ex-porrista con un tono duro y aterrador antes de que Rachel pudiera continuar su oración. Quinn dio unos pasos más hacia el chico sin apartar siquiera un segundo la vista de sus aterrorizados ojos. El automáticamente dio un paso hacia atrás. "Así de simple, estamos saliendo. Lástima que te hayas tenido que enterar así, pero es mejor que lo sepas de una vez a seguir siendo un cornudo, verdad?"

"P-pero yo…"

"Ah-ah-ah, no! No hables, no digas nada." Rachel estaba completamente sorprendida ante la reacción de la rubia. Si. Había esperado que la ayudara y le siguiera el juego. Y simplemente con que asintiera con la cabeza de vez en cuando mientras ella hablaba le hubiera bastado. Pero no se esperaba una reacción tan protectiva y ferviente. Este lado de Quinn siempre la había echo sentir fuera de lugar, como la charla que habían tenido junto al piano el año anterior. Confundida. Este tipo de reacciones por parte de la ex-porrista la dejaban totalmente confundida, sin saber cómo sentirse. La diva trató de concentrarse nuevamente en la situación actual.

"No quiero escuchar nada de lo que tengas para decir. Asique cerrá la boca y presta atención bien. Esto es lo que va a pasar. Te vas a calmar, vas a entender que de ahora en adelante vos y Rach no están más juntos, que ella ya no es tu novia. Probablemente cuando llegues a tu casa te vas a poner a pensar en que ella ahora está con tu ex-novia…" Quinn titubeo levemente. Esa última frase le daba cosquillas en el estómago. "… y te vas a preguntar por qué. Como pasó, que es lo que tengo yo que vos no tengas. Y aunque la respuesta a esa última pregunta es "todo", lo que realmente te tenés que preguntar es que hiciste mal, y aunque otra vez la respuesta a eso es "todo", no importa. No importa que encuentres las respuestas y que te des cuenta de todo lo que hiciste mal. En lo que a mí concierne, podes encontrar la respuesta a cual es el sentido de la vida y aun así no va a importar. Ahora Rachel está conmigo. Y si sabés lo que te conviene vas a seguir estas simples reglas" Quinn dio un paso hacia el chico nuevamente. "No llames a Rachel." Otro paso. "No le hables a Rachel." Paso. "No te acerques a Rachel." Paso. "Y si es posible, no mires a Rachel." Finn se encontró contra los casilleros, completamente aterrado, con la mirada fija y dura de la rubia en sus ojos. "Entendido?"

"S-si Quinn." Respondió Finn tartamudeando de los nervios.

"Bien." La rubia sonrió satisfecha al ver el estado en el que había dejado al chico, y volvió a su posición inicial frente a Rachel. "¿Vamos Rach?... La diva se había quedado congelada, sorprendida ante la situación de la acababa de ser testigo. "Rachel… Rachel!"

"Ah, si… eh, si si vamos Quinn."

Quinn la tomó de la mano y emperezaron a recorrer los pasillos de la escuela dirigiéndose a la salida. Inmediatamente notaron que prácticamente la mitad de los estudiantes habían presenciado la escena. Los nervios de Quinn empezaron a crecer rápidamente, y apretó la mano de Rachel un poco mas fuerte intentando contenerlos.

"Rachel… te das cuenta lo que acabamos de hacer?... ¿Por qué le dijiste eso a Finn? No ves que…"

La diva le apretó la mano intentando atraer la atención de la ex-porrista. "Después amor... después." Dijo con una sonrisa, tratando de hacerle entender con la mirada que cualquiera en el pasillo podía escucharlas y la dirigió a la salida.


"No Rachel... yo… no… no creo que pueda hacer esto."

El dúo había estado discutiendo lo sucedido en el pasillo por mas veinte minutos. Quinn tratando de mantenerse firme en no acceder a seguir con la mentira, pensando en su propia salud. La rubia no podía dejar de pensar en que si consentía y ayudaba a la diva pretendiendo ser su novia, nada bueno podía resultar para ella. ¿Cómo podía la ex-porrista pretender ser la novia y estar enamorada de Rachel? Exacto. No podía "pretender" porque no había nada de falso en el hecho de que Quinn Fabray estaba enamorada de Rachel Berry".

"Pero Quinn… por favor."

"No Rachel. Vos sabes que esto no es una buena idea… no, no puedo."

"…Quinn, v-vos me dijiste que si algún día necesitaba algo que te lo pidiera… sea lo que sea dijiste… te acordás?"

Retrospectiva

Quinn se encontró frente a la puerta de la habitación de Rachel. Los Berry la habían atendido e indicado donde quedaba a habitación de la diva. Sin embargo allá se encontraba la rubia, tres minutos después de haber llegado a la puerta sin poder golpearla. La ex-porrista se dio una cachetada internamente pensando que no podía ser tan tonta por no tener el valor para golpear una puerta.

Inmediatamente después de haber golpeado suavemente en la puerta se oyó un "adelante" y Quinn tratando de no pensarlo dos veces entró en la habitación. Rachel estaba en el escritorio haciendo la tarea como siempre. Levantó la vista cuando escuchó la puerta cerrarse, y al ver a la rubia no pudo evitar sorprenderse. Después de todo no era para nada usual que la ex HBIC capitana de las porristas visitara a la diva en su casa. De hecho era la primera vez. Casi tan rápido como apareció la expresión de sorpresa en su rostro, desapareció, reemplazada por una mega-sonrisa a lo Rachel Berry.

"Hola Quinn" la recibió felizmente. "¿Qué te trae por mi casa?"

"Hola... ah… yo, vine a habar con vos…" la rubia trataba de ocultar los nervios lo mejor posible, pero sabía que no estaba haciendo un buen trabajo.

"Bueno... Cuál es el asunto?" Rachel inquirió amablemente.

Quinn cerró los ojos por un segundo tratando de juntar valor. Después de todo estaba a punto de abrirse a Rachel. Estaba por darle a la diva una parte de lo que siempre le había negado.

"Ok, bueno, necesito que me prometas que vas a esperar hasta que termine de hablar para opinar y que no me vas a interrumpir. Porque de verdad necesito decirte esto de una."

"Está bien… te lo prometo, porque no nos sentamos." Rachel se sentó en la cama y Quinn la siguió rápidamente intentando no ubicarse demasiada cerca de la diva.

"Bueno… yo vine a-a a disculparme… yo se que vos me has dicho que ya me perdonaste y que el pasado es pasado y nada más. P-pero yo siento que te debo demasiado y, y que nunca te di una disculpa por todo, al menos no una autentica. Necesito pedírtelas. Y realmente yo, yo no pretendo que m-me perdones. Para nada. Pero realmente lo siento mucho Rachel, por todo, no te imaginas cuanto. Yo nu-nunca me voy a perdonar a mi misma por la forma en, en que te trate durante prácticamente todo la secundaria…" Quinn hizo una pausa suspirando y tomando aire. Aun sin poder establecer contacto visual con la diva. Rachel estupefacta ante el discurso inesperado de la ex-porrista. " …desgraciadamente no puedo borrar lo que ya esta echo o cambiarlo pero si puedo tratar de compensarlo. Y es por eso q-que si todavía se puede q-quiero aceptar esa… oferta de amistad que tantas veces rechacé…" la rubia levanto la vista y se encontró con una mirada indescriptible por parte de Rachel, se aclaró la garganta y continuó "…o-obviamente si es que querés, no, no t-tenés que…" Rachel interrumpió la frase con un abrazo que la rubia no esperaba. Quinn trató de reciprocarlo lo más naturalmente posible, pero los nervios la estaban matando. Se sentían tan bien los brazos de Rachel alrededor suyo, pensaba. Pero antes de que pudiera responder por completo Rachel termino el abrazo. La ex-porrista extraño instantáneamente el contacto pero hizo su mejor esfuerzo por no lucir decepcionada."

"Estoy tan… contenta… no te imaginas Quinn." La sonrisa de Rachel era tan verdadera que la rubia no pudo evitar corresponderla con una ella misma.

"E-entonces… me, me perdonás?"

"Si Quinn... Aunque ya estabas perdonada, te vuelvo a perdonar." le dijo con una sonrisa.

"Gracias… yo… igualmente… Rachel, igualmente yo te debo mucho… vos siempre estuviste ahí para mi aunque yo te rechazara una y otra vez. Y después de todo lo que te hice, nunca voy a terminar de pagarte. Pero… Pero quiero que sepas que cuando necesites algo… cualquier cosa que necesites, lo que sea, me lo podes pedir, si?"

Si era posible, la sonrisa de Rachel creció aun más. "Gracias Quinn, y lo voy a tener en mente… pero te aseguro que con tu amistad es más que suficiente." Quinn sonrió nuevamente.

Final de Retrospectiva

"Si..." Respondió Quinn con un largo suspiro. "Me acuerdo, por supuesto que me acuerdo."

"B-bueno, entonces te estoy pidiendo este favor. Por favor Quinn. Aunque por supuesto, si tu respuesta sigue siendo no, no va a afectar en nada nuestra amistad, yo no soy del tipo…"

"Está bien… está bien Rachel, te voy a ayudar."

"¿De verdad?" Cuestionó la diva con una expresión de entre sorpresa y felicidad. Y con una sonrisa que casi le hacía olvidar a la rubia a lo que estaba accediendo.

"Si Rachel, de verdad." Respondió Quinn, completamente segura de que todo esto no terminaría bien para ella. Pero a quien le importaba, si Rachel le sonreía de esa manera, seguramente valdría la pena.