Disclaimer:Los personajes son de Meyer —si, si ya saben—. Solo la historia es mía solo mía & te pateo fuertemente si te atreves a plagiarme.

Summary: Ella murió sin obtener lo que quería —Dijo Bella con lágrimas en sus ojos. —¿Qué era eso? —preguntó Jasper. —Una sonrisa tuya provocada por ella. —Ella murió sin saber que ya había provocado muchas.

La muerte llega siempre sin avisar. La mayoría de las veces nos limitamos a hacer ciertas cosas o decir ciertas cosas. Pero, ¿qué tal si esas cosas que callas sean correspondidas? Posiblemente no sepas eso. Entonces, ¿por qué limitarse?

—"No te limites Bella, la vida puede terminar demasiado pronto" —habías dicho una vez y tu te limitaste.


Capitulo 7: Fin de semana de chicas y… ¿Chicos?

—Tienes una severa obsesión con Adele—dijo Rosalie estacionándose frente a la casa de Alice.

Yo solo ignore su comentario y seguí cantando.

—Vamos chica, entremos antes que Alice salga y nos saque ella misma del auto —reímos y salimos juntas del auto.

Entramos a casa de Alice sin llamar, ya que dijo que no habría nadie. En efecto, no había nadie, ni si quiera Alice.

—¿Dónde se metió ahora? —preguntó Rosalie y vimos que Houston venía bajando de las escaleras perezosamente.

Lo cargué y el ronroneó.

—Esperémosla en la sala —miré a Rosalie y ella asintió.

Juntas caminamos y Houston se acostó en medio de nosotras una vez sentadas.

I let it fall, my heart, and as it fell. Empezó a sonarmi celular.

—Tienes un severo trauma —susurró Rosalie mientras yo contestaba.

—¿Hola? —respondí riendo.

Bella. Perdonen si no estoy, me atrasé en unos asuntos —susurró Alice al otro lado de la línea.

—Está bien, no pasa nada, estamos con Houston —sonreí—. ¿Está todo bien contigo?

Oh sí, claro que sí —escuché como tosía.

"Dr. Morris se necesita en emergencias" Logré escuchar. Eso me sonaba a… ¿un hospital?

—¿Qué haces en un hospital? —Rosalie tocó mi brazo y gestionó un: ¿qué pasa?

¿Hospital? —pude notar el nerviosismo en su vos—. Oh… Ahm… Nada. Mamá vino a hacer unos pendientes y pidió que la acompañara y… Tengo que irme, llego en un rato, ¡no se vayan!

—Alice no cuelg… —colgó.

Bufé y dejé mi celular a un lado.

—¿Hospital? —preguntó Rosalie.

—No lo sé, ella dijo que acompañó a su mamá a hacer unas cosas —suspiré—. Algo oculta, créeme, no sé qué pasa con ella.

Toda la casa de Alice parecía sacada de una película de terror, me daba miedo estar aquí, se sentía un aire intranquilo. No me sentía segura aquí.

Había pasado cerca de media hora y ella no regresaba empezábamos a aburrirnos en serio y de la nada el padre de Alice entró algo agitado y al vernos soltó una maldición.

—Buenas tardes —saludamos cortésmente.

—Chicas, ¿por qué no suben a la habitación de Alice a esperarla allá? —Rosalie y yo nos miramos y fuimos hacía las escaleras un poco temerosas.

—Llévenlo al despacho, ¡rápido! —escuchamos que el padre de Alice decía.

Rosalie y yo decidimos dejarlo pasar y no pensar en nada sobre lo que había pasado ya que pensamos que sería lo mejor.

Alice llegó media hora después de eso, se veía un poco cansada y triste pero traía una sonrisa en su rostro.

—Lamento llegar tan tarde chicas, es solo que los pendientes de mi mamá se alargaron —rió leve.

Houston saltó a sus brazos y ronroneo.

—No te preocupes duende, nos estábamos divirtiendo —contesté y era cierto, habíamos hablado con los chicos por el chat y nos reíamos de lo que decían.

—¡Genial! Ahora, sobre nuestra noche de chicas… —Alice se sentó—, pensaba en…

—No es tan de chicas ahora —susurró Rosalie interrumpiendo a Alice.

—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó Alice.

—Bueno… Rosalie quizá dijo un par de cosas sobre nuestra noche a los chicos —empecé susurrando—, y quizá los chicos dijeron que vendrían.

Rosalie y yo esperamos a que Alice dijera algo, ambas no nos atrevíamos a verla. Había un extraño silencio y creo que eso era lo que más nos preocupaba hasta que empezó a carcajearse como loca.

—Chicas, chicas, chicas, díganme, ¿qué haría yo sin ustedes? —sonrió—, no pasa realmente nada, no se preocupen, también extraño a los chicos.

Rose y yo soltamos el aire que, inconscientemente, habíamos retenido, así era Alice, amaba a sus amigos más que nada.

—Entonces, iré a decirle a mamá y a Cynthia que se preparen.

En cuanto Alice salió de la habitación, entró su hermana, tenían rasgos parecidos y los ojos del mismo color, solo que el cabello de ella era un poco más largo y rubio.

—Hola —nos sonrió tímida—, espero no incomodar, no tardare mucho, solo buscaba a Houston.

—No te preocupes Cynthia —Rosalie sonrió—, Alice se llevó a Houston con ella, por cierto, esta es Bella.

Cynthia me miró y extendió su mano a modo de saludo.

—Es un gusto conocerte, Alice habla de ti todo el tiempo.

—El gusto es mío —sonreí y estreché su mano.

—Bueno, iré por Houston, fue un gusto verlas —soltó mi mano y salió de la habitación.

Una vez que estuvo fuera mire a Rosalie y ella me miró con una mueca en su rostro.

—¿Has visto como luce Alice? No, espera, claro que la has visto —susurró—, su cabello… está tan corto y su rostro, créeme, nunca la había visto tan mal.

—¿Qué le pasará? Rosalie, tenemos que averiguar que pasa aquí, todo es tan extraño —suspire—, todo en esta casa es extraño.

Rosalie solo asintió y pensé, pensé en todo lo que había pasado en el tiempo que estuve aquí y pensé en los días en que Alice se veía normal, extrañaba a esa Alice, la quería de vuelta y estaba segura de que algunas de las cosas por las que pasaba eran culpa de Jasper y ella no se merecía eso, no se lo merecía.

—Bueno, ya le avise a mamá y a Cynthia y ambas se fueron de la casa —rió.

—¡Perfecto! —dijo Rosalie sonriendo como si nada pasara.

—¿Entonces tenemos la casa para nosotras? —pregunté.

Alice asintió y Rosalie y yo nos miramos sonriendo.

—Esto será un verdadero desastre —susurré.

Horas más tarde, los chicos habían llegado y todo el caos se había desatado en la casa de Alice. Emmett había llevado comida chatarra y estaba esparcida por todo el lugar, los cojines de la sala estaban en el suelo, habían llevado una consola y había videojuegos por el piso, era simplemente un desastre.

—¡Te gane de nuevo! —le gritó Rosalie a Emmett.

—Oh vamos Rossie, entiende que te dejé ganar otra vez —insistía Emmett.

—Rosalie te ganó de nuevo Emmett, acéptalo, eres malo en este juego —defendió Edward a Rosalie.

Emmett solo hizo un puchero y dejó el control de la consola en el piso mientras se levantaba y se sentaba en otro lado, dejándole el lado libre a Alice para jugar.

—¡Venga Alice, tu puedes, gana! —gritaba Emmett mientras todos reíamos.

Alice y Rosalie seguían jugando y Emmett gritando, mientras tanto Edward disfrutaba de todo, entonces, el timbre se escuchó por toda la casa.

—Yo voy a abrir —dije riéndome mientras me levantaba.

—Voy contigo —dijo Edward.

Ambos caminamos hacía la entrada riéndonos y tomados de la mano pero cuando Edward abrió la puerta, nuestras risas se esfumaron y vi como se formaba una mueca en la cara de Edward, estaba segura de que yo tenía la misma expresión en el rostro.

—¿Qué diablos haces aquí? —masculló Edward mientras ambos salíamos de la casa y cerrábamos la puerta.

—Hazte a un lado Edward, necesito hablar con Alice, quiero explicarle lo del día del baile, no la he visto por la escuela y decidí venir aquí —dijo Jasper.

—Ella no quiere verte Jasper, ¿por qué mejor no vas a tu casa? —le susurre con miedo de que alguien adentro escuchara.

Jasper me miró. Se veía arrepentido y estuve a punto de decirle que pasara y que arreglara todo con ella, pero Alice se había sentido humillada y traicionada, ella había creído en Jasper y él la había dejado por irse con otra ese día.

—Déjenme pasar, por favor, en serio quiero hablar con ella, quiero compensar lo que hice, sé que fue malo y sé que la lastime de un modo —Jasper suspiró—, sé que le gusto, ¿está bien? Me enteré la noche del baile y sé que no fue nada bueno lo que hice y créanme, no fue mi intención herirla, si por mi hubiera sido, no hubiera llevado a María al baile.

Así que ese era el nombre de la chica con la que él había ido.

—No queremos saber tus razones y Alice tampoco, vete Jasper, ella está contenta ahora —después de esas palabras, Edward me tomó la mano y me jaló hasta la entrada.

—Espera —susurre y me solté de su mano volteando hacía Jasper—, búscala en la escuela, si ella quiere hablar contigo, entonces le das tus razones, en cambio si ella no quiere hablarte, en ese momento la dejas tranquila.

Jasper asintió y me sonrió.

—Gracias Bella —después de eso dio media vuelta y se marchó.

Mire de nuevo hacía Edward y él me miraba con cara de pocos amigos.

—¿Por qué hiciste eso? —preguntó.

—Todos se merecen una segunda oportunidad —le dije— y nosotros no somos nadie como para decidir por Alice.

Dicho eso entramos a la casa y cuando llegamos a sala, Alice no estaba.

—¿Dónde está Alice? —preguntó Edward frunciendo el ceño.

—Se fue en cuanto ustedes se fueron, dijo que iba al baño y no ha regresado —dijo Rosalie mirándonos—, ¿quién era el que tocó?

Edward y yo nos miramos cuestionándonos si deberíamos decirle.

—Cuéntales tú, yo iré a ver si le pasó algo a Alice —él asintió y empezó a contarles una vez que me fui.

Fui al baño y Alice no estaba ahí, ¿habría escuchado la plática con Jasper? Si era así, entonces ella estaría muy enojada con nosotros, no le gustaba que tomáramos decisiones por ella. Me dirigí a su habitación y toqué.

—Alice, ¿estás aquí? —susurre contra la puerta.

Escuche como algo se caía dentro y a alguien soltar una maldición.

—Ah, ¡si Bella! En un momento voy —me gritó.

Asentí y después de darme cuenta de que ella no me veía sonreí y dije:

—¡Bien, te esperamos abajo!

No recibí respuesta y regrese con los chicos.

—Está ocupada en su habitación —les dije cuando entre—, dijo que venía en un momento.

Mire a los chicos y me reí, era realmente gracioso ver la escena en la que se encontraban. Rosalie parecía que estaba intentando alcanzar algo en la repisa mientras que Emmett y Edward la cargaban.

Rosalie tenía el cabello enmarañado, a Edward parecía que se había tirado el refresco encima y Emmett tenía pegadas algunas frituras en la cara.

—¿Qué está pasando aquí? —logre preguntar entre risas.

Todos intentaban darme algunas excusas de qué pasaba pero no lograba entenderles nada gracias a que estaban hablando al mismo tiempo.

—¡Calmados! —reí—, que hable uno.

—¡Houston se robó el control de la consola, lo trae jalando por el cable! —empezó Rosalie.

—Y cada vez que estamos a punto de alcanzar el control para quitárselo, sale corriendo por todos lados y no sabemos cómo diablos logró subirse a la repisa con el control —terminó Emmett.

Eso hizo que me riera aún más, era tanta la risa que tuve que sentarme en el piso. En ese momento entró Alice y en lugar de reír, simplemente me miró.

—¿Qué pasó aquí? —preguntó y al oír su voz, Houston saltó hacía ella.

Alice rápidamente lo atrapó y miró el cable en su boca.

—¿Qué es esto? —le quitó el cable y lo tiró al suelo, entonces se escuchó un quejido.

—¡Auch! —gritó Emmett mientras se sobaba la frente.

El control le había golpeado y cuando se sobó, soltó a Rosalie dejándole todo el trabajo a Edward y como él no estaba tan fuerte, se cayó y Rosalie cayó sobre él.

Alice y yo nos miramos y nos reímos. En ese momento llegaron la mamá de Alice y Cynthia y lal ver la escena también se rieron con nosotras, aún más al ver cómo estaban los chicos.

Todo fue tan gracioso, nos la pasábamos bien —reí quitándome algunas lágrimas—, nunca nos dijiste si Jasper habló contigo, pero tampoco quisimos preguntarte —suspire—, en esos momentos, no sabíamos que se acercaba el final.

»Aunque nunca me dijiste si hablaron, recuerdo cuando me dijiste que no lo odiabas, que una parte de ti lo entendía, ahora entiendo tus palabras, querías lo mejor para él y pensabas que contigo no lo tendría —me quite un mechón de mi cabello—, estabas tan equivocada Alice y sé que ahora lo sabes, ¿recuerdas ese día? El día en que me dijiste lo que querías provocar en él. Solo una sonrisa y nunca pensaste que habías obtenido muchas.


¡Hola! Me di cuenta de que había cometido un error, no debí haber subido el capitulo, aún más porque no lo había terminado y es mejor así, que esté todo completo, aparte casi no me gusta partir los capítulos en dos, porque a mi no me gusta que me dejen con la duda de qué es lo que sigue después y estoy segura de que a ustedes tampoco.

¡Gracias a las que aún me leen! Y también gracias a esas chicas que no me dejaron tranquila para que actualizara, bien, como dije antes, perdón por no actualizar, mis escritos eran fríos y no transmitían nada, o bueno, eso era lo que yo creía —insertar xD aquí—.

Les mando muchos besos aplastantes y muchos abrazos asfixiantes —les dejo que elijan al Cullen de su elección para que se los dé—.

LyRococó.