Disclaimer:Los personajes son de Meyer —si, si ya saben—. Solo la historia es mía solo mía & te pateo fuertemente si te atreves a plagiarme.
Summary: Ella murió sin obtener lo que quería —Dijo Bella con lágrimas en sus ojos. —¿Qué era eso? —preguntó Jasper. —Una sonrisa tuya provocada por ella. —Ella murió sin saber que ya había provocado muchas.
La muerte llega siempre sin avisar. La mayoría de las veces nos limitamos a hacer ciertas cosas o decir ciertas cosas. Pero, ¿qué tal si esas cosas que callas sean correspondidas? Posiblemente no sepas eso. Entonces, ¿por qué limitarse?
—"No te limites Bella, la vida puede terminar demasiado pronto" —habías dicho una vez y tu te limitaste.
Enjoy it!
Capitulo 8: Esperanza, ¿eso existe?
Era martes por la mañana, debía ir al instituto. Aburrido. Ese día no tenía ganas de ir, de hecho, no tenía ánimos de nada, solo quería seguir durmiendo.
—Vamos Bells, debes ir a la escuela —decía Charlie—, no puedes faltar, no al menos que estés enferma y si me llaman diciendo que faltaste, no saldrás con el bueno para nada que tienes de novio.
—¡Edward no es un bueno para nada! —le grité pero estaba segura de que él no me había escuchado.
Con un resoplido me levante de mi cama y entre al baño para ducharme. Estaba secando mi cabello cuando escuche ruidos extraños en mi habitación, ¿quién se atrevía a robar en la casa de un policía? Con mi secadora de cabello en la mano y con la otra sosteniendo mi toalla en mi cuerpo, salí del baño, una idea totalmente estúpida considerando que la persona podría estar armada.
Respiré hondo y entré a mi habitación, las puertas de mi armario estaban abiertas, no podría creer que esto me pasara a mí, nunca había pasado por esto antes, las puertas del armario se cerraron dejándome ver a una pequeña persona, que al verme ahí, soltó un grito de muerte y con eso, grité yo.
—¡Joder Alice! —grite—. Casi haces que muera de un infarto, creí que alguien se había metido a la casa, ¿me quieres explicar cómo demonios entraste?
—Que dejes la llave extra en la maseta que está al lado de la puerta, no es un misterio —rodó los ojos— y como no me contestaste las veces que toque, decidí entrar, está haciendo un frío de los mil demonios allá afuera.
Deje la secadora en la cama y la mire enarcando una ceja.
—Eso no explica el por qué estabas en mi armario.
—Bueno, como escuche que te estabas bañando apenas, decidí que yo elegiría tu ropa hoy —sonrió—, ahora vístete que ya no llegamos a la primera hora y créeme que me gustaría llegar a la segunda.
Apuntó hacía la ropa que ella había dejado en la mecedora de mi habitación y salió de ella dejándome sola.
—Ya debería estar acostumbrada a esto —susurre para mí misma mientras me cambiaba.
Minutos más tarde, baje las escaleras para encontrarme con que mi desayuno estaba listo y servido.
—Alice, no tenías por qué hacerlo —sonreí.
—Exacto, no tenía por qué hacerlo, pero quise hacerlo —me sonrió—, eres una muy buena amiga y quise agradecerte con el desayuno aunque no es mucho.
—Oh Alice —la abracé fuertemente—, eres una gran persona.
—Anda, anda —deshizo mi abrazo—, desayuna, se hace tarde.
Asentí y me senté en la mesa. Me devoré todo, no me había dado cuenta de que tenía tanta hambre y Alice cocinaba realmente bien, la amaba, era como una hermana para mí.
Después de desayunar, Alice y yo nos apresuramos a llegar al instituto, pero la segunda clase ya había comenzado, entonces, ella decidió que debíamos quedarnos en el auto para que no nos viera alguien que pudiera acusarnos.
—Bella, ¿qué es lo que más deseas en la vida? —preguntó Alice rompiendo el silencio.
La miré e iba a preguntarle por qué lo había preguntado, pero solamente me quede pensando en su pregunta. ¿Qué era lo que más deseaba?
Quería estar con Edward mucho tiempo, pero sabía que eso era probable que no pasara ya que nunca sé puede saber que esperar. Quería terminar la universidad y ser alguien en la vida, pero lo que más deseaba era que las personas que más quería estuvieran conmigo dándome apoyo, solo eso, apoyo y cariño.
—Ya. Quiero que las personas que más quiero —hice una pausa y agregue—, como mis amigos y mi familia, estén conmigo siempre dándome cariño y apoyo —la miré—, ¿qué es lo que más deseas tú?
Ella soltó un largo suspiro y no contestó, simplemente se quedó callada. En ese momento la sentí distante, como si ocultara algo y si era así, ¿qué era lo que estaba ocultando? Pero aún más importante, ¿Por qué lo ocultaba? Pero dentro de mí, realmente esperaba que todo eso que yo había pensado fueran ilusiones mías, Alice no nos ocultaría algo, bueno, por lo menos yo no lo hubiera hecho si hubiera tenido un problema.
—Quisiera —susurró Alice interrumpiendo mis pensamientos—, quisiera provocar una sonrisa en Jasper.
—¿Una sonrisa? —¿eso era lo que ella quería? No lo entendía muy bien en ese momento, ella quería una sonrisa, entonces, ¿por qué no iba a alegrarle la vida un día? Debería acercarse a él y hacerlo sonreír o algo parecido, no era tan difícil.
—Sí, una sonrisa de él provocada por mí —suspiró—, pero sé que es algo imposible, yo no creo ninguna reacción en él, bueno, parece ser que solo provoco disgusto.
—No, no creo que provoques eso en él —la miré—, solo hay que tener esperanza Alice, eso es lo último que muere.
Ella solo rió, pero la risa era falsa, era una risa sarcástica, una risa que no era de ella.
—Esperanza… ¿eso siquiera existe? —susurró y salió del auto.
Yo solo me quedé en el auto viendo como ella entraba al instituto. Esa definitivamente no era Alice. Ella siempre tenía esperanza sobre todo, ¿por qué ahora ya no? Definitivamente algo le sucedía y ella no quería decirlo, pero, ¿por qué y se lo había dicho ya a alguien?
Salí de mis pensamientos a causa de que escuche como sonaba el timbre del inicio de la siguiente clase, así que salí corriendo directo hacía la clase de gimnasia, la peor clase de la existencia, lo bueno era que el profesor me dejaba quedarme sentada para no lastimarme y no lastimar a los demás.
Estaba en los vestidores cuando recordé algo que Rosalie me había dicho una vez: "Edward tampoco te dirá, él guarda el secreto como una tumba". Eso claramente significaba que Alice le contaba todo a Edward, entonces, él debería saber qué es lo que pasa con Alice.
Salí de los vestidores con una sonrisa, ya sabía cómo hacer que Edward hablara.
—¡Swan! —gritó el profesor—. ¡Harás equipo con Denali!
Oh no. ¡Diablos no! ¿Por qué con ella? Definitivamente ya sabía por qué no quería asistir ese día al instituto.
—Pero, yo no soy buena jugando —intente convencerlo—, le haré daño a los demás.
—Lo siento Swan, pero Stanley faltó hoy, así que estamos incompletos.
Bufe y fui hacía la cancha donde Tanya ya se encontraba.
Genial. Pensé. Tanya me hará puré jugando.
—Me haces perder Swan y créeme que esta vez no me van a importar las amenazas de Alice —me susurró—, tengo un expediente de deporte excelente y no lo perderé por tu culpa, así que intenta si quiera mantenerte apartada de mi.
Solo asentí y me lanzaron la pelota, con miedo la tome y el partido comenzó. Dos contra dos. Genial. Rápidamente se la pase a Tanya. Ella esquivó al equipo contrario y encestó.
Cada vez que el otro equipo encestaba, Tanya me miraba mal, porque claro, era mi culpa. Afortunadamente habíamos ganado, ella había encestado todo y al finalizar me había sonreído.
—Parece que te fue bien —me dijo Edward una vez fuera del gimnasio.
Le di un casto beso en los labios y le sonreí.
—De hecho me fue muy bien.
—Hasta luego Bella —se despidió Tanya y siguió su camino con sus amigas.
Edward me miró confundido y yo reí por la cara que tenía.
—¿Debería preguntar qué pasó?
—Vamos Edward, quiero ir a comer —reí y tome su mano y camine hacía la cafetería.
Íbamos hablando de diferentes temas cuando recordé que quería preguntarle lo de Alice.
—Y te digo que Emmett me dijo que quería vernos a todos comiendo juntos —decía Edward.
—Edward, antes de llegar, quiero saber algo —le mire seria.
—¿Qué… qué pasa? —preguntó nervioso.
—Es sobre Alice, verás quiero saber qué es lo que le pasa —fruncí el ceño—, últimamente anda muy rara, no es la Alice que conocí hace tiempo y sé que ella te cuenta todo a ti, ¿tú sabes algo?
Edward se detuvo y suspiró. Abrió la puerta de un salón de clase y me metió ahí.
—Dime qué es exactamente lo que quieres saber —susurró.
—¿Qué es lo que le sucede a Alice? —empecé—, ¿por qué aquí muchos le tienen miedo? Y ¿qué rayos pasa en su casa?
—Para —tapó mi boca—, solo puedo contestar unas preguntas, muchas de ellas no me corresponden y tampoco puedo decirlas, tienes que entender Bella, que no es fácil para mí estar en esta situación, Alice me confió todo esto y no puedo decirlo solo así, ¿entiendes? Solo puedo decir algunas cosas, pero no quiero que te enojes conmigo porque muchas de ellas no son las respuestas que de seguro quieres saber.
Solo atine a asentir y entendí que todo por lo que pasaba Alice eran cosas demasiado fuertes.
—Verás… El padre de Alice trabaja en…
La puerta del salón se abrió de pronto, era uno de los prefectos.
—¡Ustedes dos! ¿Qué hacen aquí? —preguntó y nos miró.
Edward y yo estábamos muy cerca y fácilmente se podría mal interpretar, rápidamente él se separó de mí y empecé a tener un poco de calor a causa del sonrojo que de seguro tenía en esos momentos.
—Nosotros… esto… estábamos… no es lo que parece —balbuceé.
—¡Quiero que se vayan al comedor con los demás alumnos en este instante, no los quiero ver por alguno de estos salones de nuevo! —demandó y Edward solo me tomó la mano para salir juntos.
Caminamos rápidamente por los pasillos y cuando llegamos a la puerta de la cafetería nos miramos intentando recuperar el aire, ambos empezamos a reírnos y olvidamos el tema de Alice.
Edward me dio un casto beso en los labios y entramos al lugar, nos fuimos a sentar con los chicos y rápidamente tomamos el tema de la conversación, Emmett como siempre comenzó a hacernos burla.
—En esos momentos todo era perfecto para nosotros —inhalé profundamente mientras miraba la lápida fría y sin vida que estaba frente a mi—. Aún no puedo perdonarme por haber olvidado el tema, Edward estuvo a punto de contarme toda la verdad, ¿cómo pude ser tan tonta para haberlo olvidado? ¡No debí haberlo olvidado! —sentí como varias lágrimas caían por mis mejillas—. ¿Recuerdas cuando intentamos hacer que Charlie cocinara? ¡Fue un desastre! —sonreí con tristeza—, simplemente no pudimos lograrlo en ese momento.
Bien, no mentiré, el final está cerca, solo unos cuantos capítulos más y Love Story termina. Sé que no cumplo cuando digo que actualizaré pronto pero la verdad es que no me da tiempo de escribir, siempre intento encontrar tiempo pero simplemente no lo encuentro, soy una irresponsable, pero pronto saldré de vacaciones y realmente espero terminarla este verano.
Como vieron, Edward estuvo a punto de contarle la verdad sobre Bella, pero como soy malvada decidí que no sabrían la verdad hasta el final, por otro lado les iba a poner una sorpresa aquí, pero quise sorprenderlas en otro momento —Ly ríe—, si ya tienen algunas sospechas sobre lo que pasa con Alice, tienen toda libertad de decirla por un Review, la persona que esté mas cerca de la verdad se ganará el avance del próximo capítulo.
La semana pasada publiqué un one-shot llamado Cold as you, realmente no creí que lo aceptaran como lo hicieron y !gracias! Mil gracias en serio y gracias a eso, estoy preparando un próximo capítulo para ustedes, espero que ese sea mejor que el primero y realmente espero que sus dudas queden aclaradas.
Espero sus opiniones, me encantaría saberlas ya que me ayudan a ser mejor escritora para ustedes.
LyRococó.
