Disclaimer: Los personajes son de Meyer —si, si ya saben—. Solo la historia es mía solo mía & te pateo fuertemente si te atreves a plagiarme.

Summary: Ella murió sin obtener lo que quería —Dijo Bella con lágrimas en sus ojos. —¿Qué era eso? —preguntó Jasper. —Una sonrisa tuya provocada por ella. —Ella murió sin saber que ya había provocado muchas.

La muerte llega siempre sin avisar. La mayoría de las veces nos limitamos a hacer ciertas cosas o decir ciertas cosas. Pero, ¿qué tal si esas cosas que callas sean correspondidas? Posiblemente no sepas eso. Entonces, ¿por qué limitarse?

—"No te limites Bella, la vida puede terminar demasiado pronto" —habías dicho una vez y tu te limitaste.

Espero que ésto resuelva tu duda KarmyCullen.


Capítulo 12: Epílogo.

Jasper.

Me encontraba de nuevo frente a la fría lápida, ésta vez traía un ramo de violetas conmigo. Cada día era una flor distinta y todo esto ya se había convertido en una tradición. Misma hora, mismo lugar. No importaba lo que pasara, siempre estaría aquí con ella para contarle mi día, aunque sabía que ella no me estaría escuchando, pero era una buena manera de sentirla cerca.

Me hinqué y dejé el ramo de flores sobre la lápida.

—Aquí me tienes Ally —sonreí levemente—, espero que te encuentres bien hoy porque fue un excelente día.

Repasé todo lo que le diría, después de tantos años, aún no había podido decirle cuanto sentía lo del baile, cuanto sentía no haber estado con ella cuando… fue asesinada.

—Escucha, yo… he estado tratando de confesarte algo todos estos años —suspiré y pasé una mano por mi cabello—, el día del baile me enteré que te gustaba, justamente después de que salieras corriendo, Rosalie me lo confesó cuando traté de seguirte…

María había estado arriba de mi la mayor parte de la fiesta, aún no entendía como me habían podido convencer de venir con ella, si no fuera por mis padres, en esos momentos yo estaría en el cine lejos de aquí.

Había visto a Alice a lo lejos y de verdad había intentado no encontrármela, no quería que ella me viera porque yo le había mentido.

María había sido mi novia cuando vivía en Texas, pero habíamos terminado cuando me había mudado a Forks mucho tiempo atrás, había venido de visita el día del baile de fin de curso. Le había dicho que ella descansara esa noche, pero no, había insistido en que se iría en dos días y quería disfrutar "como amigos".

Hola Alice —dije cuando contestó su celular.

¡Hey Jasper! —escuché al otro lado—, ¿pasa algo?

Solté un suspiro y di una mirada rápida a la sala en donde estaba ella junto con mis padres.

Verás Alice, estoy muy apenado pero no podré ir al baile, una amiga vino de visita y ella quiere que pase este día con ella, lo siento de verdad pero no podré ir al baile.

Oh, está bien Jasper, lo entiendo, no te preocupes —escuché su voz un tanto triste.

¿Seguro que está bien?

Sí, no te preocupes —suspiró—, bien debo colgar, mamá me llama, adiós.

Y sin más había colgado.

¡Hey Jazzy! Tus padres me han dicho que hoy es el baile de tu instituto, ¿por qué no vamos? —preguntó María entusiasmada.

Yo solo la miré y traté de no hacer una mueca.

No, realmente no quiero ir, además nosotros ya teníamos planes de ir a Port Angeles esta noche, así que no.

Ella parecía haberlo entendido pero cuando estuvimos sentados en la mesa para comer, mi madre había dicho lo del baile y tanto como ella y mi padre comenzaron a insistir en que debería llevarla, yo no había podido hacer nada.

Por la noche, ya estábamos en el baile. No tenía muchos ánimos, estaba cansado y un tanto temeroso de que Alice me viera con María y se desilusionara de mí.

¿Pero eso por qué me importaba? Ella solo era alguien con quien venir al baile. Realmente no tenía mucha importancia y quizá yo se la estaba dando.

Separé todos esos pensamientos de mi mente cuando sentí que María posaba sus labios en los míos. Me besaba con intensidad, como si volviéramos a ser una pareja como lo habíamos sido antes y eso… ya no existía más. Logré separarme de ella unos segundos después.

María debes entender que entre tú y yo no volverá a haber nada, lo nuestro se ha acabado —le dije una vez que estuvimos separados.

¡Oh vamos Jazzy! Solo fue un pequeño beso, no te pongas de ese modo —me sonrió y volteó a otro sitio dándome a entender que la conversación estaba terminada.

Resoplé y comencé a ver como todos se levantaban a bailar, realmente no tenía ánimos de estar aquí, me quería ir, y me sentía mal por haberle mentido de alguna manera a Alice, aunque técnicamente yo no sabía que María iba querer ir al baile.

¡Vamos a bailar! —gritó y tomó mi mano jalándome a la pista.

Comenzó una canción lenta en ese momento e hizo que mis manos se posaran en su cintura mientras que ella posaba las suyas en mi cuello. Me miraba fijamente a los ojos y cuando iba a mirar a otro lado ella tomó mi rostro e hizo que la mirara.

Realmente esto no va a fun… —me frené al instante al ver a Alice en el escenario.

Me detuve completamente, ella estaba aquí y yo no sabía si me había visto con María. En esos momentos me sentí realmente enfermo.

Comenzó a hablar de los reyes del baile.

María vámonos —rápidamente me acerqué a la mesa, sin dejar que María hablara, y tomé nuestras cosas.

Cuando me dirigía a la puerta, escuché lo que menos pensaba.

Jasper Whitlock y Alice Cullen —mire directamente al escenario y vi como ella miraba a los chicos para después salir corriendo.

Solté la mano de María y la seguí por un momento. Cuando me disponía a salir del lugar, para encontrarme con ella, Emmett me detuvo empujándome hacia afuera, seguida de Rosalie.

¡Que rayos te sucede! —grité un tanto enojado, había perdido a Alice de vista.

Sin decir nada, Rosalie se acercó a mí y me abofeteó tan fuerte como pudo. La mejilla me ardía.

¡Eres un idiota! —masculló—. ¿Cómo pudiste haberle hecho eso a ella? Estaba tan ilusionada de venir contigo ¡y tú! —me señaló—. Decidiste que era mejor venir con la chica morena, cabello largo, con la que estabas, ¡no entiendo! Es a la primera chica a la que escucho mencionar que le gustas y tu vas por ahí desilusionándola, realmente creo que te mereces el premio a la idiotez.

Su rostro estaba realmente rojo y Emmett estaba detrás de ella cuidando cada uno de mis movimientos.

¿Le gusto a Alice? —sin pensarlo una sonrisa apareció en mi rostro.

Rosalie tapó su boca inmediatamente y sonreí aún más yéndome de ese sitio, realmente no me importaba el golpe que la rubia me había dado y mucho menos que María se hubiese quedado esperando en el baile.

—Te busqué esa noche, pero no pude encontrarte, en ese momento quise decirte tantas cosas que realmente no sé por qué no las dije cuando por fin pude verte en el instituto —solté un largo suspiro pesadamente—, no me di cuenta hasta mucho después. Realmente estaba enamorado de ti sin saberlo.

Me tuve que detener, un nudo se había formado en mi garganta y varias lágrimas se habían deslizado por mis mejillas. Me había prometido no llorar, era un tanto débil de mi parte, pero me sentía culpable y dolía cuando pensaba en ella.

—Cuando… —carraspeé—. El día que tú… moriste, ese día yo… iba a confesarte lo que sentía por ti, pero antes quería arreglar las cosas con María, no quería que ella siguiera teniendo esperanzas de que ella y yo pudiéramos tener otra oportunidad, es por eso que no estuve contigo, a tu lado, el día que te asesinaron.

No había asistido a las clases en toda la mañana, María había de nuevo a visitarme desde el día del baile. Me había ido al hotel donde se hospedaba desde temprano, necesitaba ir con ella y decirle que lo nuestro no volvería a ser nunca más, yo ahora estaba enamorado de otra persona y realmente pensaba decírselo hoy.

Hasta que por fin abres —dije entrando a la habitación.

Lo siento Jazzy, cuando vi que eras tú, rápidamente fui a tomar una ducha —dijo sonriendo—. Creí que hoy tendrías clases.

Pasé una mano por mi cabello y solté un suspiro.

¿Pasa algo?

La miré, pude notar que tenía una mirada de preocupación en su rostro. Realmente la había amado en el pasado. Ella era simplemente… hermosa. Tenía facciones latinas y sus ojos me habían impresionado desde la primera vez que la vi.

Realmente si María —le sonreí—, verás, lo nuestro no podrá ser de nuevo, yo… estoy enamorado de otra persona en estos momentos y aunque no se lo he dicho, estoy seguro de que ella me corresponde.

En sus ojos había un poco de tristeza pero aún así podía ver un poco de felicidad en ellos.

Vaya —sonrió levemente—, eso realmente no me lo esperaba, Jasper, espero que seas feliz con ella, yo solo te deseo lo mejor porque te lo mereces, eres una gran persona.

Caminó hasta su maleta y comenzó a echar un poco de ropa en ella.

Creo que será mejor que regrese a Texas y piense en todo lo que me has dicho, yo creía que tu y yo tendríamos una oportunidad de nuevo —me miró y se acercó a darme un abrazo—, ahora ve y díselo, no esperes más —susurró en mi oído y besó mi mejilla.

Gracias María.

Unos minutos después yo ya estaba en mi auto. Me había perdido varias clases y llegaría justo antes de que el almuerzo terminara.

Me sorprendió no ver a nadie en los pasillos, a esta hora ya todos deberían estar yendo a sus clases. Me dirigí a la cafetería y vi a varios policías hablando con algunos chicos, mientras que otros le tomaban fotografías a lo que parecía ser sangre.

Me acerqué a Tanya, ya que era la única que no hablaba con un policía.

Tanya, ¿qué pasó?

Me miró y se soltó a llorar mientras temblaba un poco.

Alice… Ella… todos comíamos —logró decir mientras pasaba una mano temblorosa por su cabello—. Comíamos y de pronto una chica pelirroja llegó y le disparó y ella cayó al suelo y… oh Dios, salía mucha sangre de su cuerpo.

Mi mente trataba de procesar todo lo que ella me estaba diciendo… Alice… chica pelirroja… sangre… ¿le habían disparado a Alice?

Tanya… ¿le dispararon a Alice? —la tomé por los hombros e hice que mirara.

Ella solo asintió mientras lloraba de nuevo.

¿Dónde está ella ahora? —trataba de mantenerme calmado.

¡No lo sé, no lo sé! —gritó histérica.

Cuando por fin lograron decirme donde estaba, fue cuando salí lo más rápido que pude hacia el hospital.

Debo informarles que desgraciadamente hemos perdido a la paciente, la bala destrozó completamente el hígado y no pudimos controlar la hemorragia y la condición en la que estaba no ayudó mucho con el resultado, lo siento —escuché como el doctor les decía a los chicos y a los padres de Alice.

En ese momento sentí como algo dentro de mí se rompía muy dolorosamente. Sin decir nada a nadie y sin que me vieran, salí lo más rápido de ahí, no quería estar en ese sitio mucho tiempo más.

No me permití llorar, no podía llorar. Estaba a punto de subir al auto cuando algo me detuvo.

¿Jas… Jasper? —hipó Rosalie.

Mis manos se volvieron puños y volteé a verla. No sabía exactamente cómo lucía mi cara, pero ella comenzó a llorar y me abrazó. Estuvo llorando unos minutos más, cuando se separó de mí, me miró.

¿Irás al funeral?

No lo sé Rosalie, aún estoy intentando procesar lo que está pasando —susurré y me subí al auto.

No supe realmente cómo fue que llegué a casa, no sabía en qué estado me encontraba y me perturbaba, una parte de mí no lo aceptaba, Alice estaba muerta y ya no regresaría.

No supe cuanto tiempo estuve sentado en mi habitación, pero cuando toqué la almohada fue cuando me permití llorar. Lloré hasta que caí en la inconsciencia.

¿Está aquí, señora Whitlock? —escuché una voz.

Sí, lleva cuatro días en su habitación, no ha querido salir, he intentado sacarlo de ahí pero no he podido.

No se preocupe, hablaré con él.

Después de eso solo escuché unos pasos subiendo las escaleras y después sentí como alguien abría la puerta de la habitación dejando entrar la luz en él.

Gruñí y cubrí mis ojos con mi brazo.

Apesta a podrido aquí —era Rosalie—, das pena Jasper, te estás pudriendo.

Lárgate —susurré con la voz ronca, tenía la garganta seca.

Sentí cuando puso sus manos en mi cuerpo y me empujó hasta que estuve en el piso. Después de eso abrió las ventanas, dejando entrar el viento de afuera y prendió la luz.

A todos nos ha dolido, créeme, pero nadie se dejó derrumbar como tú lo estás haciendo —quitó las sabanas en las que estaba envuelto y me miró—. Jasper —se hincó a mi altura—, ella no nos quería ver así, estoy segura de que hubiera querido que la recordáramos con una sonrisa en el rostro, Alice jamás hubiera aceptado que esto pasara.

Yo… yo había comenzado a amarla Rosalie, ¿por qué murió? Ese día iba a confesarle que lo hacía, ese mismo día había arreglado todo con María, yo quería estar con Alice —varias lágrimas cayeron por mi rostro y ella me abrazó.

Sé que sí Jasper, sé que la querías —susurró acariciando mi espalda mientras sollozaba.

Miraba al pasto y levanté mi vista hacia la lápida.

—Te amo Alice y siempre lo haré —susurré—, estoy muy arrepentido por no haberme dado cuenta antes y también lo estoy por no haber estado a tiempo para ti ese día, lo siento, lo siento Ally.

Estuve un momento más ahí, platicándole más cosas, sobre todo lo que había pasado hoy, cuando sentí que alguien me abrazaba por detrás.

—Te estuve esperando en tu departamento pero no llegabas y fue cuando supe que estarías aquí —susurró.

Besó mi mejilla y yo sonreí.

—Ya podemos irnos, está bien, ya dije lo que quería decir hoy —la miré y besé su mejilla—, vamos. Ally, mañana vengo a verte como todos los días.

Me levanté de donde estaba y le di un rápido abrazo mientras caminábamos. Volteé a dar un último vistazo a la lápida y le sonreí, después, fijé mi vista en mi chica.

—¿Qué haremos ahora Jazz? —preguntó ella.

Le sonreí y besé su frente.

—¿Qué tal si vamos al cine?

—Me parece perfecto —contestó.

Aún no la amaba, solo le tenía un cariño muy grande, pero quizá, solo quizá, algún día la llegue a querer como quería a Alice.

Después de todo, ella me había ayudado a superar lo de Alice y Victoria parecía ser una buena persona.

¿Fin?


Ok, ok. Aún no puedo creer que ya esté terminada y aún estoy llorando.

Después de ocho meses y veintidós días; después de que una chica me dijera que no la continuara; después de todo lo que pasé, aquí estamos, terminando la historia con el epílogo y puedo decir que me siento orgullosa, quizá más adelante corrija algunos detalles de ortografía pero por ahora realmente me siento bien por la manera en que se formó la historia.

Bueno, sí, Jasper terminó saliendo con Victoria, no lo culpen, él nunca supo que fue ella exactamente quien asesinó a Alice, ya ven que les dejé el final abierto, osea que ustedes pueden inventarse su final, ¿Jasper se entera que su Victoria mató a Ally? ¡Muchas gracias! Aún estoy procesando todo y bueno, no sé que decir, solo que: Gracias, gracias, gracias.

¡Estoy muy feliz! Es la primera historia que termino y ya estoy escribiendo otra, solo que ésta vez es un Edward/Bella, pero aún la estoy escribiendo y pienso publicarla el día de mi cumpleaños, por lo pronto, me pondré a escribir como loca para no tardar mucho con los capítulos.

En serio, muchas gracias a las que agregaron a favoritos, a las personas que dejaron reviews, a las que pusieron en alerta y a ¡mis fantasmas! Los que leen pero no se dan a conocer. Les agradezco y les quiero un montón porque todo ésto fue y será de ustedes siempre.

Mi twitter está en mi perfil, ahí me encontrarán siempre; las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana.

¡Hasta luego!
L. Rococó.

P.D:¿Ya vieron mi imagen del perfil? Me enamoré completamente de ella.