Capítulo 7: Una desesperante tarde en casa de ella.
Los días seguían avanzando igual. Matt estaba muy distante a sus amigos, se juntaba con ellos pero siempre estaba aislado a las conversaciones y evitaba a toda costa a Mimi.
Ella por su lado, también trataba de evitarlo, no le hablaba ni lo tomaba en cuenta, sólo hacia como si nada hubiera pasado.
El rubio a veces se alejaba de ellos y se iba a sentar bajo un árbol solo. Y cuando él no se iba era la castaña la que se retiraba yéndose a hablar con Gennai. Así la presencia de cada uno no les era tan perturbadora cuando hablaban con todo el grupo.
Sus amigos no eran indiferentes con ninguno de los dos, a los dos los trataban por igual, aunque se les era demasiado incómodo tratar con ambos a la vez.
Habían situaciones donde por ejemplo estaba Tai, Mimi y Matt, entonces el castaño no sabía qué carajos hablar con ellos. Lo mismo pasaba con el resto del grupo, era difícil entablar una conversación donde dos de las tres personas estaban "peleadas".
Por eso es que se turnaban para pasar con ellos, donde las chicas se juntaban con Mimi y los chicos con Matt. Las cosas así eran más fáciles pero igual extrañaban estar todos juntos.
Aunque no de todo se podían librar, igual habían situaciones donde Mimi y Matt tenían que hablarse o mirarse por obligación, cuando intencionalmente Tai le decía al rubio que le pasara un lápiz a la chica. O donde Sora le pedía a Mimi que le pidiera la goma al ojiazul.
Situaciones pequeñísimas y sin importancia, pero algo es algo. Sora y Tai incluso se emocionaban cuando se hablaban. Aunque no fueran palabras importante, aunque con eso no quiere decir que ya son amigos, aunque sean miserables frases que no sirven de nada para que se arreglen, aún así eso les emocionaba.
Por ejemplo la otra vez…
-Bien señor Ishida, excelente trabajo- el rubio estaba junto a la mesa del profesor mostrándole la tarea del día anterior- tome- le extiende el cuaderno y él lo recibe- por favor llame a la señorita Tachikawa- el chico asintió y caminó hasta su puesto.
-Mimi – la llamó con una voz neutra. Sora, Tai, Joe, Izzy y por supuesto la nombrada dejaron de escribir para mirarlo expectantes- el profe te llama –acto seguido se sienta y se pone a hacer lo suyo.
La castaña asiente y va donde el profesor, Sora ladea sus labios y continua escribiendo, Tai chasquea la lengua y mira a Matt molesto, Izzy y Joe siguieron con sus tareas.
Pero siempre que pasaban estos momentos, ya sea cuando Mimi llama a Matt o al revés, a los dos les da un brinco en el corazón y sienten un enorme cosquilleo en el estómago. Era extraño escuchar salir de los labios de ambos el nombre del otro.
Era un día jueves, ya estaban en la última clase del día, casi ya era la hora de salida y la profesora de Historia estaba explicando lo último. Cuando termina de hacerlo les informa a todos que deben hacer un trabajo en grupo de cuatro personas.
Años anteriores siempre eran Sora, Tai, Mimi y Matt, en ese momento la pelirroja y el castaño no sabían qué hacer, si juntarlos a ambos o no. Tampoco se podían dividir con Izzy y Joe porque ellos también ya tenían sus grupos de siempre. No les quedó de otra…
-¿Entonces en mi casa? –preguntó Mimi mientras se ponían de acuerdo.
-Ehh… -dudó Tai mirando de reojo a su inexpresivo amigo- es que siempre vamos a tu casa Mimi, sería justo que ahora fuera en otra.
-No me importa que vallan, además siempre ha sido así, como que ya es tradición –ladea sonriente su labios.
-Está bien –Sora responde- a mi no me molesta, además es cierto lo de la tradición, estamos acostumbrados a trabajar ahí –sonríe mirando a sus amigos.
-Bien, entonces comenzamos el ¿sábado?- propone Mimi insegura.
-De acuerdo –asiente Tai.
-Sí, es lo mejor aparte es un trabajo largo, hacer una maqueta de Atenas más un informe de tres planas como desarrollo. Es mejor comenzar lo antes posible –concuerda Sora, y los tres miran al rubio que no había dicho ni una sola palabra- ¿puedes el sábado?
-Me da igual –responde encogiéndose de hombros indiferente.
Pero por dentro estaba mandando al demonio a todos ellos, ¿Por qué justo les tenían que dar un trabajo en grupo cuando estaba peleado con ella? ¿Por qué se les ocurrió juntarlos como grupo? ¿Por qué tenía que ser en casa de ella? ¿Por qué mierda tenía que pasar por este tipo de situaciones?
Se le va a ser muy difícil entrar a su casa, miles de veces había ido, recordaba como el año pasado prácticamente vivía ahí, siempre se iba con ella después del colegio ya sea para pasar el rato, estudiar, o hacer de profesor para enseñarle. Sin mencionar que la madre de la chica le tenía un inmenso cariño, lo adoraba ¿Cómo lo irá a recibir ahora? ¿Sabrá lo de la pelea? ¿Lo odiaría? Eso le perturbaba demasiado…
Sus cavilaciones fueron interrumpidas por el timbre, al fin había acabado el día. Podría llegar a su casa a des estresarse con su guitarra, a sacar toda la tensión que le proporcionaba estar en el colegio.
Las vueltas a casa ahora eran diferentes, ya no era el feliz grupito formado por Sora, Mimi, TK y Matt, eso había cambiado. Dada las circunstancias se dividieron, no porque hayan querido si no por lo mismo de siempre…
Los incómodos momentos entre esos dos. Asique Sora era la que se iba con Mimi y TK era el que se iba con su hermano…
No era lo mismo, pero ya tendrían que ir acostumbrándose.
Ya era sábado y Tai le había dicho al chico que debían llegar a casa de Mimi a las cuatro, salió de su casa justo a esa hora. Primero tenía que ir a comprar los materiales para la maqueta y en eso se demoraría intencionalmente para no llegar de los primeros. Así para cuando llegara ya estaría Sora y Tai…
Miró la hora en su celular, siendo ya las cuatro y media, se dispuso a caminar a la casa de Mimi. Media hora de retraso no era tanto, según él. Pero sabía que la chica odiaba la impuntualidad, siempre se quejaba con él cuando llegaba tarde a las salidas que hacían antes, no tenía la moral para hacerlo porque ella nunca fue puntual tampoco, pero bueno se tomaría todo el tiempo del mundo para llegar tarde, sólo para molestarla.
Para su mala suerte llegó en tres minutos, en fin, quería terminar con eso rápido.
Tocó el timbre y salió la chica a recibirlo.
-¿Matt? –lo vio extrañada, pensó que sería el último en llegar no el primero –llegas antes, ehh… pasa –se hace a un lado y el chico entra más extrañado que ella.
-¿De qué hablas? Tai me dijo que era a las cuatro – dijo sin mostrarse muy sorprendido, con ella debía ser frío e indiferente, mantener la compostura.
-Se tuvo que haber confundido porque le dije que era a las cinco –replicó ella incomodada, ¿Qué iba a hacer con él durante todo ese rato?
-¿Qué?- apretó la mandíbula y desvió su vista tratando de que la chica no viera su mirada en esos momentos, estaba hecho una furia- Me las va a pagar ese tarado, imbécil, maricón, hijo de…
-¡Matt! –sus maldiciones hacia Tai fueron interrumpidas por una melodiosa voz- ¡Ay que estas grande! –la madre de la chica lo fue a abrazar- ¿Cómo estás, cariño? Hace mucho que no venías, supe que estuviste en Francia, ¡si estás tan bonito!
-Hola señora Tachikawa, tanto tiempo sin verla –era imposible ser indiferente con esa mujer tan carismática y amable. ¡Pero su hija! se expresaba él mentalmente mientras también la mandaba al demonio.
-¡Ay sigues siendo tan lindo! –acaricia una de las mejillas del chico- ¡Mimi! ¿Por qué no lo habías traído antes? ¿En que estabas pensando? –se hizo la indignada mirando a su hija con el ceño fruncido- ¡Como sea! ¡Pasa! ¡Pasa! No se queden en la entrada, iré a prepararles algo bien rico. Recuerda que estás en tu casa cariño –se va poco menos saltando de la alegría.
El rubio mira a Mimi confundido, esta suspira avergonzada y le aclara.
-Lo siento, ella no sabe nada –niega con la cabeza viéndolo triste. Matt no dice nada y asiente- ven, vamos a mi habitación- comienza a caminar siendo seguida por el chico.
Los minutos pasaban excesivamente lentos, cada dos segundos estaba viendo la hora en el rosa reloj de la chica.
No había hablado casi nada con la castaña, sólo al principio cuando ella trataba sacarle conversación, pero él se hacía el difícil y respondía de mala manera con un "si" o un "no". La chica al darse cuenta que con Matt no había caso dejó de hablarle y tomó su laptop, haber si con eso se podía distraer de ese horrible ambiente.
El ojiazul por su lado estaba sentado en los pies de la cama, metido en su celular como si estuviera haciendo algo muy importante, no más movía sus dedos mientras jugaba Guitar Hero. De vez en cuando miraba de reojo a la chica que estaba sentada en el respaldo de la cama. Aún así quería darse golpes en la pared por el tenso ambiente y a la vez ahorcar a Tai por ponerlo en esa situación, a final de cuentas…
¡Todo era culpa de Tai!
Él lo puso en esas circunstancias, tenía que haberle preguntado a Sora no al castaño. ¿Qué acaso no pensó en las consecuencias? ¿No sabe que verla le dolía? ¿Creía que al estar a solas con ella se iban a arreglar las cosas?
Dio un silencioso suspiro, Tai definitivamente no lo entendía.
-¿Estas aburrido? –Mimi rompió el silencio y algo temerosa le preguntó. El chico no respondió sólo la miró con una seria y obvia cara. La castaña se recriminó mentalmente y le dijo- si quieres puedes tocar guitarra, la tengo en mi armario ¿te la paso?
-Bueno- respondió encogiéndose de hombros, aunque detrás de ese "bueno" estaba escondido un "¡Sí! ¡Pásamela! ¡Pásamela! ¡Necesito librar tensión!" se imaginó con una cara de lunático y medio rió. Mimi se dio cuenta y preguntó.
-¿Qué pasa? –se sorprendió ¿Matt había reído? ¿O fue una mueca de disgusto?
-Nada –evitó mirarla mientras seguía en su celular.
La chica ladeó sus labios y dejó a un lado su laptop para traerle la guitarra a Matt.
Cuando se levantó y caminó hacia su armario el chico no pudo evitar mirarla, se le era tan difícil verla con ese vientre. Le dolía, le dolía sobremanera aún. Como odiaba al chico que le hizo eso, le roba la virginidad y la deja embarazada, ¿Qué peor para Mimi? Era imposible no compadecerse por ella pensando por todo lo que pasó…
Sacudió levemente su cabeza, no debía ablandarse con la castaña.
La odias Matt, ¡La odias! ¡La odias! ¡La odias!
Se reprochaba mentalmente gritándose ese sermón que había creado para cuando le venían esos momentos de "misericordia por Mimi".
-Aquí tienes- le extiende la rosa guitarra, que él ya muchas veces había tocado anteriormente- está desafinada- le informa y vuelve a su laptop.
Matt comenzó a afinarla, mientras lo hacía se fijo en un sticker con forma de estrella que tenía pegada en la orilla de la guitarra, un sticker que le había dado él, un sticker que le salió en un chicle, un miserable sticker que le traía tormentosos y torturadores buenos recuerdos.
Pasó su vista hacia el resto de la habitación y no dudaron en aparecer más de los infernales recuerdos. Tenía muchas cosas que él le había dado, cada una con una linda historia…
Giró su cabeza evitando que la chica lo viera y cerró fuertemente sus ojos. Debía salir de ahí, debía salir si no quería que las cosas empeoraran, debía olvidar a la chica, debía sacarla de su mente, debía odiarla, y por sobre todo debía desenamorarse ¡No lo contrario!
Iba a explotar, en ese mismo instante estaba seguro que…
-¡El timbre! Ya llegaron Sora y Tai –dijo la castaña y acto seguido salió corriendo.
Si estuviera en su casa se hubiera tirado de espaldas sobre su cama y se ahogaría con una almohada para gritar como un viejo loco…
Se conformó con un largo, sonoro y pesado suspiro…
-Que bueno, al fin llegan –Mimi se mostró aliviada cuando le abrió a sus amigos.
-Ni siquiera nos retrasamos tanto –Sora viendo su reloj le replicó y Tai por su lado daba una pequeña risita.
-Con que a las cuatro ¿no Tai? –la castaña fulminó con la mirada a su amigo.
-¿Y vino? –se hizo el sorprendido y rió con ganas- nunca pensé que iba a llegar.
-¿De qué están hablando? –la pelirroja indagó.
-Te darás cuenta en mi habitación, vamos –hizo un gesto con la mano para que pasaran.
Al llegar ahí Sora tuvo que reprimir una enorme carcajada que quiso dar. Con ver a Matt sentado en la cama de Mimi con cara de pocos amigos, se pudo dar cuenta de lo que hablaban sus amigos en la entrada.
-Matt ya estas acá –Tai se hizo el asombrado- pensé que ibas a llegar de los últimos.
El susodicho no dijo nada, pero le mandó una mirada que le dio a entender al castaño que después se las vería con él.
Tai en vez de asustarse comenzó a reír.
-Bueno empecemos con el trabajo- propuso Mimi, no quería seguir siendo una molestia para el rubio.
Construir una maqueta de Atenas fue más difícil de lo que pensaron, tenía que ser bien perfecta porque a las chicas les gustaba hacer bien las cosas.
Pero no faltó el manitos de hachas que quebró y cortó mal los palitos, el que botó al suelo todo el pasto de maqueta, el que dio vuelta la silicona líquida sobre la mesa y el que recortó mal los pedazos de cartón para hacer las murallas.
-¡Tai! –escandalizó Sora- ¡Deja! ¡Deja! ¡Deja eso ahí! –le dio un manotazo al moreno.
-Pero si ya está seco ¿ves? –levantó una de las casitas que ya estaba lista y se desarmó- Mierda –corroboró- ¿Sabes? Podemos decirle a la profe que esta casita quedó así después de un terremoto- con el dedo la señalaba sonriente.
Mimi resopló cansada, Sora se arañó la cara encolerizada y Matt contó hasta cien para serenarse.
-Tai ¿Por qué mejor no te encargas del informe? –planteó Mimi suspirando.
-Gracias pero prefiero hacer la maqueta, se me da más esto –le sonríe mostrando todos sus dientes.
-¿Sabes qué? –habló la pelirroja manteniendo la paciencia- siéntate aquí –lo empujó a la cama- quédate ahí y juega con esto –le pasa lo primero que encontró, la guitarra- prometo poner tu nombre en el trabajo, pero por favor… ¡NO VUELVAS A TOCAR LA MALDITA MAQUETA! –explotó alzando sus manos.
-¿Me estas proponiendo no hacer nada y aun así agregarme en el trabajo? –inquirió entrecerrando sus ojos.
-Si Tai, eso te estoy proponiendo –Sora se masajeó la sien con los ojos cerrados.
-¡Ay pero que buena amiga eres! –exclamó feliz el castaño.
-Bien sigamos con esta porquería- suspiró ella.
Sin Tai el trabajo se les hizo más fácil de realizar, ya casi estaban terminando, sólo les faltaba esparcir el pasto. El picadillo verde que estaba desparramado por el suelo gracias al manitos de hachas.
Sora se encontraba pegando las personas de plastilina. Matt estaba afirmando las casas para que la pelirroja pudiera hacerlo mejor y así no derrumbar la maqueta. Y Mimi se ofreció a recoger el pasto del suelo.
Apenas podía estar agachada, se le era difícil estarlo, unas de las desventajas de estar embarazada era eso, agacharse para recoger algo.
El rubio se percató y ansió poder ayudarla, pero su orgullo era más grande. Con la mirada llamó al moreno que estaba metido en la laptop de Mimi, el castaño sintió esos ojos clavados en él y miró a Matt.
-¿Qué? – masculló viéndolo extrañado. El ojiazul le hizo una seña con la mirada para que viera a la chica y finalmente Tai se da cuenta- ¡Mimi! –se acercó rápido a ella- déjame hacer esto, se ve que te complica estar agachada, anda ve a sentarte que yo me encargo.
-Gracias –le agradece sonriente la castaña- cuando termines me lo pasas, no se te vaya a ocurrir acercarte a la maqueta.
-Si sé –refunfuña el chico y comienza a recoger el pasto.
La chica ríe por lo bajo, mientras cierto rubio suspiraba más aliviado y se da cuenta que la pelirroja lo miraba con una picara sonrisa.
-¿Qué? –se hizo el serio.
-Nada –sonríe alegre Sora y sigue con lo suyo.
Cuando al fin terminan…
-¡Quedó muy linda! –dijo Mimi feliz.
-Sí, menos mal que tenemos a dos artistas para este tipo de trabajos si no fuera por Mimi y Matt, nos iría muy mal –reconoció Tai mirando a sus amigos.
-No exageres, no es tan difícil hacer un monito de plastilina – la castaña bufó un poco apenada.
-Si claro no es tan difícil, tú hasta les hiciste pupilas, pestañas y el pelo rizado ¿Cómo es que tienes la paciencia de hacer eso? Y peor aun ¿Cómo lo haces en un pedacito tan pequeño? –exclamó el castaño mirando más de cerca el trabajo- Y Matt ¿Cómo es que hiciste tremendo templo tan detallado? –los miró a ambos- ustedes sí que tienen habilidades parecidas ¡Si son el uno para el otro! ¡Deberían casarse! –bromeó y Sora rió con él.
En cambio a los otros dos no les pareció tan simpática la broma, Matt lo miró molesto y Mimi bajó la mirada entristecida. No les gustaba que bromearan así con ellos, menos ahora que estaban peleados.
-Bueno ya terminamos con esto, ahora nos falta el informe- habló Sora ladeando sus labios cansada- ¿Cuándo lo hacemos?
-En la semana después de clases –sugiere Tai- no quiero que desperdicien mi domingo, es el único día en el que puedo dormir hasta tarde, además verles la cara la semana entera ya es mucho para mí –mofó.
-Ok… –la pelirroja alargó la palabra mirándolo de reojo- ¿qué les parece el martes? El lunes no puedo saben que tengo tenis.
-Por mi está bien –habló rápido el rubio, lo único que quería era irse de ahí.
-Por mi también – asintió Tai y miraron a Mimi que estaba un poco complicada.
-Lo siento no puedo el martes –se mordió el labio inferior y casi musitando dijo- tengo hora al médico.
-¿Es por? –Sora inquirió emocionada y Mimi asiente ruborizada- ¡Ay qué lindo al fin sabremos!
-¿Qué? ¿Qué cosa es lindo? ¿Qué vamos a saber? –el castaño se impacientó.
-Lo que pasa es que el martes al fin vamos a saber si tendremos una nieta o un nieto, querido- le habló al chico con voz dulce.
-¡No! –Tai se contagió de la emoción- ¡seré el abuelito más feliz del mundo ese día!
Mimi rió al ver a sus amigos así de contentos, ella incluso estaba igual de feliz, ya pronto podría ponerle un nombre al crecencio.
Al mismo tiempo estaba Matt harto de todos ellos. Ya era demasiado con haber llegado de los primeros a esa casa, haber estado con la chica a la que supuestamente odiaba en su habitación por varios minutos a solas, haber tenido que aguantar a Tai mientras desarmaba y rompía todo el trabajo, y ahora que se pusieran a hablar de ese tema en su presencia ¡lo encontraba el colmo!
-Me pueden decir… -empuñó sus manos mientras trataba de calmarse- ¿Qué día nos juntaremos para hacer el maldito informe? –cada una de las palabras las dijo entre dientes notoriamente cabreado.
Los tres lo miraron asombrados, y Mimi enseguida cambió su expresión a una más triste. Entendía y comprendía que al rubio se le era difícil estar ahí, si a fin de cuentas la odiaba y ella lo sabía muy bien, pero era obvio que le dolían sus palabras o más bien su actitud tan apática.
-¿Y si después nos ponemos de acuerdo? Ya es un poco tarde y deben estar cansados –la chica quiso hacerle la vida más simple a Matt.
-Está bien –Sora notó el tenso ambiente y fue a tomar sus cosas- ¿te vas conmigo Tai?- el castaño asintió.
-Vamos, los dejo en la puerta –Mimi se hizo a un lado para que pasaran.
-Ok, entonces más tarde me conecto y vemos bien lo del informe –dice Sora cuando ya estaban en la entrada.
-Bueno- asiente Mimi- nos ve…
-¡¿Ya se van? –apareció la madre de la chica chillando- ¡yo les tenía preparada la once! ¡No se pueden ir!
-Mamá…- miró a la mujer avergonzada.
-Vamos, vamos, devuélvanse. Les preparé algo rico, no se pueden ir con hambre ¿Qué dirán en sus casas? que vienen donde Mimi y se van muertos de hambres. No, no, no, eso no lo puedo permitir –escandalizó.
-Sabe que yo nunca me negaré a un plato de comida, señora Tachikawa –le sonrió Tai.
-Comer algo antes de irse no estaría mal –Sora se les une.
-Yo no puedo, debo irme a casa- Matt habló con un semblante flemático.
-¿A ver? ¿Cómo es eso? Matt cariño, tu nunca antes te habías negado –la madre de la chica se acercó a él mirándolo con reproche- tú te quedas.
-Mamá no puedes obligarlo, si quiere irse está en su derecho- la castaña la hacía razonar, pero Satoe mantenía su mirada fija en el rubio.
-Emm… está bien –suspiró el rubio rendido- me quedaré un rato más –forzó una deforme sonrisa.
-¡Excelente! Pasen, pasen que les sirvo enseguida- la mujer entró corriendo a la cocina.
-Lo siento Matt… -murmuró Mimi y siguió de largo.
Frenó en seco cuando la escuchó decir eso y de nuevo le vinieron los momentos de misericordia…
La odias Matt, ¡La odias! ¡La odias! ¡La odias!
Se concentró y fue con sus amigos Y "enemiga".
Ya estaba más que claro que el chico quería irse, pero esa mujer tan cariñosa y tenaz no le había dejado otra. Comería y se iría, listo ahora sí que sí…
Fue peor de lo que pensó, el solo quería comer y marcharse, pero no. La señora Tachikawa aparte de sentarlo al lado de su hija no paraba de hablarle de cuando eran pequeños y de cómo el año pasado vivía en su casa día y noche.
Ahora sí que explotaría.
Era suficiente con tenerla a su lado, el quería sentarse lo más lejos posible de ella pero no pudo ¿Por qué? "¡Porque tú siempre te has sentado con Mimi, ese puesto quedó guardado para ti el resto de tu vida!" recordó como la canturreada voz de Satoe le dejó en claro.
Pero ya quedaba poco, y cuando se fuera daría el grito más grande de su vida, de esos gritos que luego de una situación desesperante te salen del alma.
-Estuvo delicioso señora Tachikawa –Tai sonrió satisfecho.
-Sí, muchas gracias por la comida- la pelirroja agradeció- pero será mejor que nos vallamos.
Amó a Sora por haber dicho esas hermosas palabras. Por fin, por fin ¡por fin!
-Está bien –la madre de la chica sonrió- pueden volver cuando quieran, recuerden que las puertas para ustedes siempre estarán abiertas.
-Gracias – una vez más agradeció Sora y caminaron hasta la puerta junto a Mimi y Satoe.
-Oigan esperen –habló Mimi cuando cayó en cuenta de algo- ¿yo me quedaré con la maqueta? ¿Cómo la llevaré el jueves?
-Si quieres vengo por ti ese día y la llevo yo –se ofrece Tai.
-Tú siempre llegas tarde a clases ¿Cómo piensas levantarte temprano ese día? – le recordó.
-Bueno ahí vemos, por ultimo mandamos a Matt y punto –resopló el castaño mientras recibía una estranguladora mirada del ojiazul.
-Ya debemos irnos, adiós Mimi, adiós señora Tachikawa –Sora se despidió.
-Estuvo muy rico todo, muchas gracias, nos vemos- el castaño dijo adiós y se fue con Sora.
-Adiós gracias por todo –el rubio un poco tímido se despidió de la madre de la chica y comenzó a marcharse.
-Adiós chicos- pronuncio Mimi en un susurro, y suspirando se fue a su habitación.
Cuando ya había desaparecido Satoe llama a…
-¡Matt!
El nombrado empuñó sus manos y cerró muy fuerte sus ojos ¡¿Por qué a él? Se pondría a llorar estaba seguro.
-¿Si? –muy amablemente se dio vuelta a mirarla.
-Necesito tu ayuda- la mujer con un aire misterioso llegó a él y eso lo asustó un poco.
-¿Qué pasa?
-¿Qué vamos hacer para el sábado?
-¿El sábado? –repitió confundido.
-¿Ya se te olvidó? Matt es el cumpleaños de Mimi, ¿recuerdas que el año pasado me ayudaste a planearle algo?
El cumpleaños de Mimi… no querría que…
-Debemos hacerle una gran celebración, o por lo menos una junta sólo con sus amigos. No quiero exponer a mi nieto en una alborotada fiesta ¿Qué podemos hacer? me ayudarás ¿cierto?
Miró hacia todos lados ¿habría un palo por ahí para darse en la cabeza?
Suspiró cerrando sus ojos, tal vez debía ser sincero con la mujer. Si Mimi no tuvo el valor para decirle que ella y el ya no hablaban porque estaban peleados, entonces él le diría la verdad a la madre de la chica.
-Mire señora Tachikawa, no creo que sea buena idea –le daba mucha vergüenza verla a la cara- lo que pasa es que Mimi y yo…
-¡Eh llegado! –apareció Keisuke- Hey hola Matt, valla has crecido mucho, hace mucho que no venías por acá ¿Cómo estás?
-Hola señor –estuvo cerca- estoy bien, gracias por preguntar. Bueno debo irme, ya es un poco tarde.
-Está bien, cariño, pero queda pendiente la planeación- le recuerda sonriente.
Matt forzó una media sonrisa, asintió y por fin se marchó.
La chica que vio todo desde la ventana de su habitación tendría que hablar con Satoe, no podría seguir haciéndole la vida imposible al rubio con las ideas de su madre…
Cuando ya estaba a dos cuadras de su casa dio un pesado suspiro, miró a todos lados, se aseguró de que no hubiera nadie a su alrededor y…
-¡AAAAHHH! -empuñando sus manos y cerrando sus ojos finalmente se pudo desahogar.
Salió de esa maldita casa con vida, se felicitó mentalmente que se haya controlado por tantas horas, ya no tendría que volver ahí porque…
De algo estaba seguro… ese puto informe no debía ser en casa de ella.
Continuará…
Hola! :D eeee fui puntual y responsable! Tuve mucha inspiración eeeee y aun me queda más eeeeee!
Jeje la verdad es que me gustó hacer este capítulo, me encanta que Matt se desespere y tenga que pasar por estas cosas :D
Les ha pasado alguna vez lo que están viviendo Matt y Mimi? Jaja a mi si! Eso de estar peleada con una del grupo y ser indiferente, pero a la vez tus otros amigos te hacen pasar por momentos incómodos cuando te dicen… "¿pásale esto?" aayy odiaba cuando hacían eso ¬¬ gente malvada xD pero en fin ya no, ahora somos amiguis de nuevo jaja
Emmmm bueno como ven gracias a la mujerzuela de historia tuvieron que juntarse en grupo para hacer una estresante maqueta de Atenas! Aún lo recuerdo… ¬¬ pero igual quedó liiiinda :D
Tai le mintió a Matt para que llegara antes a casa de Mimi jujuju si a mí me pasara eso no se qué haría ¡que incómodo!
Y cuando hacen la maqueta el manitos de hachas casi rompe todo jaja se me imagina que es un manos de mantequilla ese muchacho xD
Awww y notaron que el rubio se preocupó por la castaña? Cuando la ve agachada :')
Bueno no sé que mas explicar del cap D: Matt estuvo desesperado todo el rato, lo único que quería era irse para dar un grito! xD ese grito fue inspirado en Zac Efron en la película HSM 2 cuando también está como urgido por irse y después se va a la cocina a gritar xD
Y ahora Mimi irá a hablar con su madre, se enojará o no Satoe con Matt? Es como imposible porque lo ama, demás culpa a Mimi de todo jaja
Bueno eso fue todo por este cap, aún no llegamos a la parte más importante pero ya pronto será creo, jeje tengo información nueva además jaja ayer interrogué de nuevo a mi amiga, soy tan cara de palo xD le decía "ya háblame de tu vida mientras yo dibujo" y tenía una croquera pero mientras ella me hablaba anotaba como una loca! Cada detalle es importante! xD jaja
Gracias a los reviews!
CherryMurder, 0809m, Ishitawa, Rolling Girl, Faty Takenouchii, Mitsuki Neko Nozoni, Princesa De Rosa, Roxa-XIII, Wielder 01.
Muchas gracias :) desparecieron varios :(, por un momento llegué a pensar "tan malo estuvo el cap anterior? D:" y me sentí mal pero después fue como ya que importa total seré ermitaña xD
Bueno espero que les haya gustado este cap y ojalas me dejen un comentario para saber si fue así :D
Nos vemos!
