ATARDECER

Disclaimer:los personages de Crepúsculo y Inu-Yasha, así como la historia...no me pertenecen...pertenecen a las autoras Rumiko takahashi(Inu-Yasha) y Stephanie Meyers(Twilight)...

capitulo 4: Las invitaciones

El mes siguiente al accidente fue violento, tenso, y al menos al principio embarazoso.

Para mi desgracia fui el centro de atención de todos el resto de la semana. Ayame se puso insoportable, me seguía a todas partes, obsesionada con compensarme. Intente convencerle de que lo olvidara, de que no había pasado nada.

Nadie pareció preocuparse por Kagome, aunque explique una y otra vez que la heroína había sido ella. Ayame, Kouga, Bankotsu y todos los demás decían que no la habían visto hasta que la furgoneta se aparto.

Kagome jamas se vio rodeada de espectadores curiosos. La gente la evitaban como de costumbre.

Cuando se sentaba a mi lado en clase, tan lejos de mi como se lo permitía la mesa, no parecía ser consiente de mi presencia. Solo de forma ocasional, cuando cerraba los puños de repente, me preguntaba si realmente me ignoraba tanto como aparentaba.

Deseaba no haberme apartado del camino de la furgoneta de Ayame. Esa era a la única conclusión a la que podía llegar.

Tenia mucho interés en hablar con ella y lo intente al día siguiente del accidente. En el hospital los dos estábamos muy enfadados, pero al final ella me había salvado y eso es lo que importaba, cuando me calme esa ira se convirtió en gratitud.

Ya estaba sentada cuando entre en Biología. Me senté esperando que se girara hacia mi. No dio señales de percatarse de mi presencia.

-hola Kagome- dije en tono agradable.

Ladeo la cabeza hacia mi, asintió una vez y miro en la dirección opuesta.

Y ese fue el único contacto que tuve con ella, a pesar de que se sentaba a treinta centímetros de distancia. A veces no podía evitar mirarla desde lejos. Me sentía miserable y los sueños continuaron.

Por fortuna la nieve se había fundido, kouga se alegro así podrían hacer la excursión a la playa. No obstante no dejo de llover y pasaron las semanas.

Ayame me hizo tomar conciencia de que se fraguaba otro acontecimiento... el primer martes de marzo me pidió si podia ir con ella al baile de primavera, que se hacia en dos semanas.

-no Ayame, no voy a ir- le asegure

-¿seguro que no ? -insistió cuando le dije que no me importaba.

-si...ese día me iré a Kumamoto...además por que no se lo pides a Kouga...seguro que él si que le encantaría ir contigo...-dije para animarla.

Bailar no era mi fuerte.

-¿en serio?...-pregunto poco convencida, yo asentí-Va a ser divertido.

-diviértete con Kouga- la anime.

Me sorprendió que a la mañana siguiente no mostrara su eufemismo ego en las clases de trigonometría y español. Solo caminaba a mi lado para ir a las clases y me dio miedo preguntarle. Si Kouga la había rechazado, yo era la ultima persona a la que querría contárselo.

Me lo confirmo la actitud de Kouga cuando íbamos a la clase.

-bueno- dijo Kouga, mirando al suelo-, Ayame me a pedido que la acompañe al baile de primavera.

-eso es estupendo- conferí-. Te vas a divertir mucho con ella.

-Eh, bueno...- se quedo sin saber que decir- le dije que tenia que pensármelo.

-¿Por qué lo hiciste?

-me preguntaba si...bueno...,si tal vez otra me lo pedía...-dijo mirando a Kagome.

Me quede sorprendido y mire con el rabillo del ojo y vi que Kagome inclinaba la cabeza hacia mi con gesto de reflexión, pero eso era una tapadera, por que vi su hermosa sonrisa, eso me puso como una moto de cabreo.

-kouga creo que deberías aceptar la propuesta de Ayame

-¿tu crees?¿ella no me lo va a pedir no?

-no- le asegure.

-¿y tu no vas a ir?...

-No tengo intención de ir.

-¿Por qué?- pregunto.

- ese sábado voy a Kumamoto- le dije, ya que necesitaba cosas.

-¿no puedes ir otro fin de semana?

-lo siento, pero no- respondí-. No deberías hacer esperar a Ayame

-si, tienes razón- mascullo.

Cerré los ojos un segundo y cuando los abrí Kagome me miraba con curiosidad, aquel habitual punto de frustración de sus ojos negros se notaban. Le devolví la mirada, a ver si ella apartaba la suya, pero en vez de eso siguió estudiando mis ojos.

-¿señorita Higurashi?- el profesor esperaba la respuesta de una pregunta que no había oído.

-el ciclo de Krebs- respondió, sonriendo.

Clave los ojos en mi libro cuando Kagome dejo de mirarme. No era capaz de creer el torrente de emociones que palpitaban en mi interior, solo porque había tendido a mirarme por primera vez en seis semanas no podía permitirle tener ese grado de influencia sobre mi. Era patético; mas que patético, era enfermizo.

Intente ignorarla durante el resto de la hora, pero me era casi imposible. Al sonar el timbre espere a que se fuera tan rápido como siempre.

-¿Inuyasha?

Su voz no me debía resultar tan familiar.

Sin querer me volví. No quería sentir lo que sabia que sentiría al mirarla. Cuando la mire no dijo nada.

-¿Qué? ¿me vuelves a dirigir la palabra?- le pregunte.

Sus labios se curvaron, escondiendo una sensual sonrisa.

-no, en realidad no- ensancho su sonrisa..

-entonces ¿que quieres, Kagome?- le pregunte sin mirarla, eso me producía unas sensaciones que no quería volver a sentir.

-lo siento- parecía sincera- estoy siendo muy grosera, lo se, pero de verdad que es mejor así.

Abrí los ojos y la vi serio.

-no se que quieres decir- le dije.

-es mejor que no seamos amigos- me explico-, confía en mi.

Había oído eso antes.

-es una lastima que no lo descubrieras antes- murmure- te podrías haber ahorrado todo ese pesar.

-¿pesar?- la palabra y el tono de mi voz le sorprendieron- ¿pesar porque?

-por no dejar que esa estúpida furgoneta me hiciera puré.

Estaba atónita. Me miro fijamente sin dar crédito a lo que oía.

-¿crees que me arrepiento de haberte salvado?

-se que es así- replique bruscamente.

-no sabes nada.

Se había enfadado. Antes de que pasase algo mas me levante y sin querer mis libros se cayeron. Supiere y me agache a recogerlos. Pero ella ya estaba ahí, los había apilado. Me los entrego con rostro severo.

-gracias- dije con frialdad.

-¡no hay de que!- replico.

Me aparte de ella y me fui a educación física. Ese día no me podía mover como los otros días porque Kagome ocupaba mi mente. Intentaba concentrarme en mis pies, pero ella seguía introduciéndose en mi mente.

Al sonar la campana me fui rápido al aparcamiento. Al girar la esquina me asuste al ver una figura baja y oscura reclinada contra un coche. Pero vi que solo era Kanna, una chica que iba con migo a clase de español, era amiga de Ayame. Comencé a caminar de nuevo.

-hola Kanna- la salude.

-hola Inuyasha.

-¿Qué hay?...-Pregunte mientras habría la puerta del coche.

-me preguntaba...si querrías venir al baile conmigo.

-te agradezco que me lo pidas, pero ese día voy a a estar en Kumamoto.

-oh. Bueno, quizás la próxima vez.

-claro- acepte.

Kanna se fue y vi a Kagome pasando delante de mi coche. entre rápido en el y Sali de mi aparcamiento. para entonces Kagome estaba en su coche y salio cortándome el paso. Considere la posibilidad de embestir al Volvo, pero había demasiados testigos. En eso oi unos golpes en la ventana. Era Koharu. Abrí el crista.

-lo siento, Koharu- seguía sorprendido- el coche de los Higurashi me tene atrapado.

-Oh. Lo se solo quería preguntarte algo.

Esbozo una sonrisa.

-¿me vas a invitar al baile de primavera?

-no voy a estar en el pueblo, Koharu.

- ya, eso me dijo Ayame.

-entonces ¿Por qué...?

Se encogió de hombros.

-tenia la esperanza de que fuera una forma de suavizarle las calabazas.

-lo siento Koharu, pero me voy de verdad.

-esta bien. Aun nos queda el baile de fin de curso

Cuando volvió a su coche vi que los Higurashi subían al suyo. También como Kagome me miraba por el retrovisor. Estaba claro que se reía. Decidí dar un golpecito al coche pero cuando me atreví a hacerlo Kagome ya se había ido.

Al llegar a casa decidí hacer enchiladas de pollo para cenar y mientras cortaba la cosas no dejaba de pensar en lo que me había dicho Kagome. ¿porque era mejor no ser amigos? Me dio un retortijón en el estomago cuando comprendí a que se debía. Seguro que había visto cuanto me obsesionaba y no quería darme esperanzas, por lo que no podíamos se amigos, porque ella no estaba interesada en mi.

Naturalmente que no le interesaba. Yo no era interesante, ella si. Interesante y...brillante, misteriosa, perfecta...y hermosa, y posiblemente capaz de levantar una furgoneta con una mano. Entonces decidí dejarla sola.

Cuando Izayoi volvió se mostró muy alegre con la comida y antes de acabar le pregunte:

-¿mama?

-¿si?

-esto...quería que supieras que voy a ir a Kumamoto el sábado que viene...si te parece bien.

-¿Por qué?

-bueno quería conseguir algo de libros y de ropa.

-¿vas a ir tu solo?- pregunto.

-si.

-Kumamoto es una ciudad muy grande, te podrías perder.

-Mama Kioto es cinco veces mas grade, a demás se leer un mapa.

-¿no quieres que te acompañe?

-no te preocupes. Voy a ir a dar algunas vueltas por las tiendas de deporte, de ropa masculina, etc...no te gustara.

-oh. Vale.

-gracias- le sonreí.

-¿estarás de vuelta para el baile?

-no, yo no bailo, mama.

-ah. Vale- había caído en cuenta.

A la mañana siguiente cuando fui al instituto mis llaves se cayeron en un charco y cundo me agache a recogerlas, vi a Kagome recostada en mi coche.

-¿Cómo lo haces?- pregunte, asombrado e irritado.

-¿hacer que?

-aparecer del aire.

-Inuyasha, no es mi culpa que seas excepcionalmente despistado.

Como de costumbre hablaba con calma, con su voz pausada y aterciopelada. Fruncí el ceño ante aquel rostro perfecto. Hoy sus ojos volvía a relucir de color miel.

-¿ a que vino taponarme el paso anoche?- quise sabe-. Se suponía que fingías que yo no existía ni te dabas cuanta de que echaba chispas.

-eso fue culpa de Koharu no mía- se rió con disimulo-. Tenia que darle su oportunidad.

-tu...- dije entrecortadamente.

No se me ocurría ningún insulto lo bastante malo.

-no finjo que no existas- continuo.

-¿quieres matarme a rabietas ya que la furgoneta no lo consiguió?

-Inuyasha, eres totalmente absurdo- murmuro con frialdad.

Le di la espalda y comencé a alejarme.

-espera- grito. Seguí andando pero ella se puso a mi altura y mantuvo mi paso.-lo siento, he sido descortés- le ignore.- no estoy diciendo que no sea cierto pero, de todos modos no ha sido de buena educación.

-¡¿porque no me dejas solo?!

-quería pedirte algo, pero me desviaste del tema- rió entre dientes.

-¿tienes un trastorno de personalidad múltiple?- le pregunte con acritud.

-y lo vuelves a hacer.

Suspire.

-vale, entonces¿Qué me querías pedir?

-me preguntaba su el sábado de la próxima semana, ya sabes, el día del baile...

-¿intentas ser graciosa?- Le interrumpí.

-por favor ¿vas a dejarme terminar?

Asentí receloso..

-te he escuchado decir que vas a ir a Kumamoto ese día y me preguntaba si querías dar un paseo.

Aquello era totalmente inesperado.

-¿Qué?-no estaba seguro de donde quería llegar.

-¿quieres dar un paseo hasta Kumamoto?

-¿con quien?

-conmigo, obviamente.

Seguía sin salir de mi asombro.

-¿Por qué?

-planeaba ir a Kumamoto en las próximas semanas, y para ser honesta, no estoy segura de que tu coche lo pueda conseguir.

-mi coche va perfectamente, muchísimas gracias por preocuparte.

-¿puede llegar gastando un solo deposito de gasolina?

- no veo que sea de tu incumbencia.

-el despilfarro de recursos es asunto de todos.

-de verdad, Kagome no te sigo- me recorrió un escalofrió al pronunciar el nombre- creí que no querías ser mi amiga.

-dije que seria mejor que no lo fuéramos, no que no lo deseara.

-vaya gracias, eso lo aclara todo- le replique con sarcasmo.

-seria mas...prudente para ti que no fueras mi amigo- replico- pero me he cansado de alejarme de ti, Inuyasha.

Sus ojos eran de una intensidad deliciosa cuando pronuncio con su voz seductora aquella ultima fase. Me olvide hasta de respirar.

-¿me acompañaras a Kumamoto?

Aun era incapaz de hablar, pero solo asentí con la cabeza. Sonrió levemente y su rostro se volvió serio.

-deberías alejarte de mi, de veras- me previno- te veré en clase.

Se dio vuelta de forma elegante y empezó a caminar, contoneando las caderas, yo me la quede mirando con la boca abierta.

CONTINUARA...

¿QUE LES PARECIÓ EL CAP?...AGRADECERIA REVIEWS...THANKS