ATARDECER
Disclaimer:los personages de Crepúsculo y Inu-Yasha, así como la historia...no me pertenecen...pertenecen a las autoras Rumiko takahashi(Inu-Yasha) y Stephanie Meyers(Twilight)...
capitulo 7: Pesadilla
Le dije a Izayoi que tenia un montón de deberes pendientes y ningún apetito. Izayoi estaba viendo un programa de decoración para la casa y no noto nada raro en mi.
Una vez en mi cuarto, cerré la puerta. Cogí los cascos y el reproductor de CD. Luego busque el CD que Sae me había regalado, para mi gusto abusaban del bajo y gritaban mucho. Puse play y me tire en mi cama.
Me concentre en la letra intentando saber que decían. Después de escuchar el CD por tercera vez ya me sabia el estribillo y descubrí que no cantaban tan mal. El grupo me gustaba. Tenia que volver a darle las gracias a Sae. Al final acabe durmiéndome.
Abrí los ojos en un lugar desconocido. En un rincón de mi consciencia sabia que estaba soñando. Reconocí el verde fulgor del bosque y oi batir las olas en algún lugar cercano. Sabia que podría ver el sol, si encontraba el océano. Intente seguir el sonido del mar, pero entonces Ranko Black estaba allí, tiraba de mi mano, haciéndome retroceder hasta la parte mas sombría del bosque.
-¿Ranko? ¿Qué pasa?- pregunte. Había pánico en su rostro mientras tiraba de mi con todas sus fuerzas para vencer mi resistencia, pero yo no quería entrar en la negrura.
-¡corre, Inuyasha, tienes que correr!- susurro aterrado.
-¡por aquí, Inuyasha!- reconocí la voz que me llamaba desde el interior del bosque; era Ayame, aunque no podía verla.
-¿Por qué?- pregunte mientras seguía resistiéndome a la sujeción de Ranko, que de repente se convulsiono, soltó mi mano y profirió un grito para luego caer en el suelo del bosque oscuro. Se retorció bruscamente sobre la tierra mientras yo la contemplaba aterrado.
-¡Ranko!- grite.
Pero ella había desaparecido y la había sustituido una loba de ojos negros y de pelaje rojizo. La loba me dio la espalda y se alejo, encaminándose hasta la costa con el pelo del dorso erizado, gruñendo por lo bajo y enseñando los dientes.
-¡corre, Inuyasha!- volvió a gritar Ayame a mis espaldas, pero no me di la vuelta. Estaba contemplando una luz que venia hacia mi desde la playa.
Y en ese momento apareció Kagome caminando muy deprisa de entre los arboles, con la piel brillando tenuemente y los ojos negros, peligrosos. Alzo la mano y me hizo una seña para que fuera hacia ella. La loba gruño a mis pies.
Di un paso adelante, hacia Kagome. Entonces ella sonrió. Tenia dientes afilados y puntiagudos.
-confía en mi- ronroneo.
Avance un paso mas.
La loba corrió de un salto el espacio que media entre la vampiresa y yo, buscando la yugular con los colmillos.
-¡no!- grite, levantando de un empujón la ropa de la cama.
El repentino movimiento hizo que se cayera el reproductor de CD. Resonó sobre el suelo de madera.
La luz seguía encendida. Totalmente vestido y con los zapatos puestos, me senté sobre la cama. Desorientado, eche un vistazo al reloj. Eran las cinco y media de la madrugada.
Me volví a estirar y me quite la ropa, intentaba volver a dormirme pero fue imposible. Mi subconsciente saco a relucir las imágenes que no quería.
Al final tome mi neceser. Sin embargo la ducha no duro tanto como esperaba. Pronto no tuve nada que hacer en el cuarto de baño. Volví a mi cuarto envuelto en una toalla.
No sabia si Izayoi se había ido ya. Fui a la ventana y vi que el coche patrulla a no estaba. Se había ido a pescar otra vez.
Me puse un chándal y arregle mi cuarto, después encendí el ordenador. Pero iba tan lento que baje a desayunar.
Al acabar de comer lo lave todo y volví a mi cuarto. Recogí el reproductor de CD y lo guarde. Volví con mi ordenador y fui a mi buscador favorito. Teclee una palabra.
VAMPIRO
Rabian muchos resultados, películas, series de televisión, juegos de rol, música y compañías de productos de cosméticos góticos.
Encontré un sitio prometedor: Vampiros, de la A a la Z . Era una pagina simple con el fondo blanco y texto negro. La pagina de inicio me recibió con dos citas.
"no hay en todo el vasto y oscuro mundo de espectros y demonios ninguna criatura tan terrible, ninguna tan temida y aborrecida, y aun así aureolada por una arrebatadora fascinación, como el vampiro, que en si mismo no es espectro, ni demonio, pero comparte con ellos su naturaleza oscura y posee las misteriosas y temibles cualidades de ambos." Reverendo Montague Summers
"Si hay en este mundo un hecho bien autentico, ese es el de los vampiros. No le falta de nada: informes oficiales, declaraciones juradas de personajes famosos, cirujanos, sacerdotes y magistrados. Las pruebas judiciales son de lo mas completas, y aun así ¿hay alguien que crea en vampiros?" Rousseau
El resto del sitio consistía en un listado alfabético de los diferentes mitos de los vampiros por todo el mundo. El primero en el que hice clic fue en danag, un vampiro filipino a quien se suponía responsable de la plantación de taro en las islas mucho tiempo atrás. El mito aseguraba que los danag trabajaron con los hombres durante muchos años, pero la colaboración finalizo el día en que una mujer se corto el dedo y un danag lamió la herida, ya que disfruto el sabor de la sangre que la desangro por completo.
Leí con atención las descripciones en busca de algo que me resultara familiar, dejando solo lo verosímil. En muchas de las historias se mezclaban espíritus incorpóreos y admoniciones contra los entierros realizados incorrectamente. No había mucho que guardara parecido con las películas que había visto, y solo unos pocos, como el estrie hebreo y el upier polaco, les preocupaba beber sangre.
Solo tres entradas llamaron mi atención: el rumano varacolaci, un poderoso no muerto que podía aparecerse como un hermoso humano de piel pálida, el eslovaco nelapsi, una criatura de tal fuerza y rapidez que era capaz de masacrar una aldea en una sola hora después de la medianoche, otra criatura, esta era española monstruos de la noche estos seres se alimentaban de hombres como los demás, lo que los diferenciaban, era que podían llorar, no agua como los humano, si no sangre y otra cosa más podían procrear, eso me llamo la atención, además de que solo dormían, cuando les era necesario y si tenían sangre corriendo por sus venas, lo que no tenían era corazón, es decir que no bombea sangre, y otro mas, el srtegoni benefici.
Sobre este ultimo había una sola afirmación.
Stregoni benefici: vampiro italiano que afirmaba estar el lado del bien; era enemigo mortal de todos los vampiros diabólicos.
Aquella pequeña entrada constituía un alivio, era el único entre trescientos de mitos que aseguraba la existencia de vampiros buenos.
Sin embargo, en conjunto, habían pocos que coincidieran con la historia de Ranko o mis propias observaciones. Tenia un catalogo en mente y lo comparaba con lo que leía. Velocidad, fuerza, belleza, tez pálida, ojos que cambian de color, y luego los criterios de Ranko: bebedores de sangre, enemigos de hombres lobo, piel fría, inmortalidad. Habían muy pocos mitos en los que encajara al menos un factor.
Harto apague el ordenado. ¡todo aquello era estúpido! Estaba sentado en mi cuarto rastreando información sobre vampiros. ¿Qué era lo que me sucedía?
Al final salí de la casa y me dirigí al bosque. No paso mucho tiempo hasta que la casa y la carretera desaparecieron.
La estrecha franja de un sendero discurría a lo largo del bosque; de lo contrario no me habría atrevido a vagabundear de aquella manera por mis propio medios, ya que carecía de sentido de la orientación.
Seguí caminando hasta que encontré un árbol caído y me senté en el. Pensé en todo lo que había leído en mi cuarto y me obligue a concentrarme en dos preguntas.
Primero, tenia que decidir si era cierto lo que Ranko me dijo de los Higurashi.
Mi mente respondió negativamente. Resultaba estúpido, aunque no había una explicación racional a porque seguía con vida. Volví a reparar todo lo que había observado: lo inverosímil de su fortaleza y velocidad, el color cambiante de los ojos, del negro al dorado y viceversa, la belleza sobrehumana, la piel fría y pálida y otros detalles que note: no parecía comer jamas y se movía con una gracia turbadora. Y luego estaba la forma en que hablaba a veces, con cadencias poco habituales y frases que encajaban mejor con el estilo de una novela de finales del siglo XIX que de una clase del siglo XXI. Había hecho novillos el día que hicimos la prueba de sangre, tampoco se negó a ir de camping a la playa hasta que supo donde íbamos y parecía saber lo que pensaban cuantos le rodeaban, salvo yo. Me había dicho que era la mala de la película, peligrosa...
¿podían ser vampiros los Higurashi?
Bueno, eran algo. Ya fuera uno de los fríos o se cumpliera mi teoría de los super héroes, Kagome Higurashi no era...humana, era algo mas. Así pues...tal vez. Esa iba a ser mi respuesta por el momento.
Y luego estaba la pregunta mas importante. ¿Qué iba a hacer si resultaba ser cierto?
¿Qué haría si Kagome fuera...una vampiresa? Apenas podía obligarme pensar n eso.
Solo dos alternativas parecían patéticas. La primera era aceptar su aviso: ser listo y evitarle todo lo posible, cancelar nuestros planes y volver a ignorarlo tanto como fuera capaz, fingir que entre nosotros habían un grueso e impenetrable muro de cristal en la única clase que estábamos obligados a compartir, decirle que se alejara de mi...y esta vez en serio.
Me invadió de repente una desesperación agónica cuando considere esa opción que el mecanismo de mi mente de rechazar el dolor provoco que pasara rápidamente a la siguiente alternativa.
No hacer nada diferente. Después de todo, hasta la fecha, no me había causado daño alguno aunque fuera algo...siniestro.
De hecho, seria poco mas que una abolladura en el guardabarros de Ayame si ella no hubiera actuado con tanta rapidez. Tanta, me dije a mi misma, que podría haber sido puro reflejo¿Cómo puede ser tan mala si tiene reflejos para salvar vidas?, pense. No hacia mas que darle vueltas sin obtener respuesta.
Había algo de la que estaba seguro, si es que estaba seguro de algo: la oscura Kagome del sueño de la pasada noche solo era una reacción de mi miedo ante el mundo del que había hablado Ranko, no de la propia Kagome. Aun así cuando grite ante el ataque de la licantropa, no fue el miedo a la licantropa lo que arranco de mi labios ese grito de ¡no!, sino a que ella resultara herida. A pesar de que me había llamado con los colmillos afilados, temía por ella.
Y supe que tenia mi respuesta. Ignoraba si en realidad había tenido elección alguna vez. Ya me había involucrado demasiado en el asunto. Ahora que lo sabia, si es que lo sabia, no podía hacer nada con mi aterrador secreto, ya que cuando pensaba en ella, su voz, sus ojos hipnóticos y la magnifica fuerza de su personalidad, no quería otra cosa que estar con ella de inmediato, incluso si...
Me levante rápidamente y volví a casa porque la lluvia comenzaba a caer.
En casa me cambie de ropa y me puse a leer, al no poder concentrarme en eso, comencé ha hacer un borrador de mi trabajo.
Esa había sido siempre mi forma de ser. Adoptar decisiones era la parte que mas me dolía, la que me llevaba por la calle de la amargura. Pero una vez que tomaba una decisión me limitaba a seguirla.
Era ridículamente fácil vivir con esa decisión. Peligrosamente fácil.
De ese modo el día fue productivo. Termine mi trabajo antes de las ocho. Izayoi volvió con muchos peces y eso me hizo pensar en comprar un libro para cocinar pescado en el viaje a Kumamoto para ella. Los escalofríos que recorrían por mi espalda cada vez que pensaba en ese viaje no diferencian lo que sentía antes de mi paseo con Ranko Black.
Esa noche dormí sin sueños, rendido después de haberme levantado temprano y no haber dormido casi nada. Por la mañana me despertó el sol y comprobé que casi hacia calor.
Izayoi estaba acabando de desayunar cuando baje a la cocina y percibió mi estado de animo.
-ahí fuera hace un día estupendo- comento.
-si- coincidí con una gran sonrisa.
Desayune rápidamente. Izayoi me deseo un buen día en voz alta y luego oi que el coche patrulla se alejaba. Cogí mi impermeable y salí. Al llegar al instituto no había casi nadie. No había comprobado la hora. Al final me senté en un banco sobre mi impermeable. Como no tenia nada que hacer comencé a repasar mis deberes de trigonometría.
-¡Inuyasha!- oi gritar a alguien, parecía Ayame.
Ayame se sentó a mi lado con una sonrisa de oreja a oreja y las puntas del cabello brillando al sol.
-hace un día estupendo¿eh?
-la clase de días que me gustan- dije.
-¿Qué hiciste ayer?
El tono de su voz era posesivo.
-me dedique sobre todo al trabajo de literatura.
Se golpeo la frente con la mano.
-ah, si...hay que entregarlo el jueves¿verdad?
-esto...creo que el miércoles.
-¿el miércoles?- frunció el ceño- mal asunto. ¿sobre que has escrito el tuyo?
-acerca de la posible misoginia de Shakespeare en el tratamiento de los personajes femeninos.
Me miro como si hubiera hablado en chino.
-supongo que tendré que ponerme a trabajar esta noche- dijo desanimada- te iba a preguntar si querías salir.
-ah.
Me pillo con la guardia baja.
-podríamos ir a cenar o algo así...puedo trabajar mas tarde.
-Ayame... creo que no es una buena idea.
Se le descompuso el rostro.
Aproveche ese momento para escabullirme.
-es hora de entrar en clase, y no puedo llegar tarde.
Fuimos a la clase y Ayame estaba en las nubes.
Cuando vi a Kouga en trigonometría estaba muy entusiasmado, el y Houjo iban a ir a Kagoshima y quería que los acompañara para ir al cine a ver una película y añadieron más cosas una noche allí. Le dije que primero tenia que avisarle a Izayoi, ella era muy exagerada y se veía que no volvía, era capaz de mandar a buscarme con toda la patrulla.
A la hora del almuerzo estaba dolorosamente ávido por ver no solo a Kagome, sino que a todos los Higurashi, con el fin de poder confirmar en ellos las nuevas sospechas que llenaban mi mente. Al cruzar el umbral de la cafetería, sentí deslizarse por la espalda y anidar en mi estomago el primer ramalazo de pánico. ¿serian capaz de saber lo que pienso? Luego me sobresalto un sentimiento distinto. ¿estaría esperándome Kagome para sentarse conmigo otra vez?
Fiel a mi costumbre mire primero a la mesa de los Higurashi. Un estremecimiento de pánico sacudió mi vientre al percatarme que estaba vaciá.
Al llega a nuestra mesa me senté con Houjo hablamos sobre el trabajo de Macbeth, también me incito a acompañarlos a Kagoshima. Así que acepte.
Comprendí que me había aferrado al ultimo jirón de esperanza cundo vi el asiento a mi lado vació al entrar en biología.
Al final de todo volví a casa y Houjo me llamo diciendo me que se había cancelado el viaje a Kagoshima porque Koharu lo había invitado a salir.
Entonces me dedique a mis deberes que acabe en media hora y luego mire mis email's atrasados. Entonces teclee la respuesta rápida.
Papa:
Lo siento. He estado fuera. Me fui a la playa con unos amigos y luego tuve que escribir un trabajo de literatura. Hoy hace un día soleado. Lo se, yo también estoy muy sorprendido, por lo que me voy a ir al aire libre para empaparme de toda la vitamina D que pueda. Te quiero.
Inuyasha
Envié el mensaje y decidí salir fuera a leer un libro. Cogí alguno de la colección que ya tenia y una manta. Salí fuera extendí la manda. Me eche encima y comencé a leer. Era genial sentir el son el mi piel. Y se estaba tan bien.
Lo próximo de lo que fui consiente fue del sonido el coche patrulla de Izayoi al girar sobre las losas de la acera. Me incorpore y volví dentro a toda carrera.
-lo siento ma, la cena aun no esta preparada. Me quede dormido allí fuera.- dije reprimiendo un bostezo.
-no te preocupes- contesto- hoy cocino yo..-dijo mi madre contenta, yo asentí y fui a sentarme.
Vi la televisión con Izayoi después de la cena. No había nada en la tele pero me quede un rato con ella, parecía feliz que hiciéramos cosas juntos.
-mama- dije durante los anuncios- Houjo y Kouga irán a una película al cine, mañana en la tarde a Kagoshima, además de ir a pasar una noche allí y quieren que vaya con ellos. ¿te importa que los acompañe?
¿Kouga Lupus?- pregunto.
-y Houjo Weber.
-de acuerdo- pareció feliz de que saliera con más gente- ¿pero no hay colegio por la tarde?
-saldremos en cuanto acabe el instituto, por lo que podremos regresar temprano. Te dejare la cena lista.
-Inuyasha, me he alimentado durante diecisiete años antes de que tu vinieras.
-si, ya lo se pero es por que quiero mama. Te dejare la comida.
A la mañana siguiente me desperté y me vestí casi sin ganas. Salí con el tiempo justo para no esperar a entrar a clase. Cuando buscaba aparcamiento, también buscaba el volvo plateado, que no estaba allí.
Ocurrió lo mismo que el día anterior. No pude evitar tener ciertas esperanzas que se disiparon dolorosamente cundo recorrí la mirada el comedor y comprobé que seguía vació el asentó contigo al mio de la mesa de biología.
Al día siguió igual que el anterior y al final nos dirigimos a Kagoshima.
CONTINUARA...
SI, SI, SI...HASTA AHORA TODO ES IGUAL...PERO NO SE QUIZAS CAMIEN COSAS...NO ES POR NADA , PERO AL 1r LIBRO DE CREPUSCULO LE FALTA ALGO...ALGO QUE A LO MEJOR YO PODRÍA APORTAR A ESTE FIC...
GRACIAS...REVIEWS PLEASE...
