Hi!

Otro cap más de Howl! Sinceramente gracias por todos los reviews! noté que hay un par que descubrieron mis "maléficas" intenciones con respecto a este fic! jeje

Bue! Espero que les guste el cap!

Cualquier cosa ya saben! Todo review es muy bien merecido!

Ah! y si alguna/o había leído Ilusión debo informar que lo borré al fic, pero que en su lugar decidí reescribirlo y subirlo bajo el nombre de "Of broken and healing hearts"

Sin nada más que decir!

Enjoy the story


Howl

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¿Alguna vez soñó con estar sentada en la mesa del Uchiha cenando? No, aunque debía reconocer que tampoco había soñado, ni en sus más locos y disparatados sueños, conocer a la familia Uchiha y menos aún comer con ellos.

Después de haberlos encontrado en una situación bastante comprometedora y después de haber regañado al menor de los Uchiha, Mikoto le había ofrecido una porción de un delicioso pastel de chocolate y le había insistido para que se quedara a cenar. Quiso negarse, la situación no sólo le parecía irreal sino también demasiado incómoda, pero descubrió que a la era totalmente imposible negarle algo, por más mínimo o absurdo que fuera.

Y se dio cuenta por primera vez, al observar a la familia junta, lo mucho que Sasuke había sufrido de pequeño con el exterminio del clan y la muerte de Itachi. Todo había sido trágico, a niveles insospechables e insoportables.

Se dijo, una vez más, que había tomado la decisión correcta… aunque parecía mas bien

que trataba de convencerse a sí misma de eso.

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Fugaku Uchiha estaba sentado en la cabecera de la mesa, a su izquierda se encontraba Itachi, y al lado de este –en frente de ella- Sasuke; la señora Uchiha estaba a la derecha del patriarca del clan. La cena transcurría en silencio, de vez en cuando Mikoto comentaba algo. Pero, en líneas generales, silencio. Absoluto silencio.

"Ahhh.. la noche va a ser muy larga…." Pensó.

Y sí, iba a ser larga.

Trató de tranquilizarse, si bien siempre le había gustado tener momentos de paz ahora, con la ausencia de su vida social, el silencio sólo le resultaba una tortura. Y la más cruel de ellas. Suspiró y al hacerlo notó como dos pares de ojos negros la observaban.

Inevitablemente se sonrojó. "Bien. Ahora no sólo uno sino dos Uchiha me prestan atención" se dijo a sí misma. Itachi sólo sonrió mientras Sasuke intentó disimular la bronca que sentía hacia su hermano.

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Suspiró y cada una de las fibras de su ser se llenaron del exquisito perfume de su acompañante. Descubrió que no sólo se sentía vivo, sino hombre. Fuerte, poderoso…

La observó, una vez más. Sinceramente estaba sorprendido, gratamente sorprendido.

Sakura no sólo era bella -hermosa- sino también inteligente, simpática, educada. Y la deseaba. Deseaba ser el único reflejado en los vivaces ojos verdes, el único en escuchar su risa, en sentir su calor. Pero a diferencia de la primera vez que se dio cuenta de todos sus deseos, esta vez no lo negó. No negó estar irremediablemente enamorado de tan única mujer.

Notó como ella aminoraba el paso y se detenía. Apreció como los labios rosados se entreabrían como queriendo decir algo pero sin llegar a pronunciar sonido alguno. Siguió observándola, jamás se cansaría de ello.

-Estee… supongo que gracias Sasuke-kun…- escuchó que ella le decía pero poco le importó. Su nombre en sus labios lo había estremecido.

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-Estee… supongo que gracias Sasuke-kun por acompañarme...- le dijo pero notó como el Uchiha no le hacía demasiado caso. Suspiró y se dispuso a entrar a su casa. Estaba a punto de abrir la puerta de su hogar cuando sintió que la agarraban del brazo y giraban su cuerpo. Sus manos se posaron sobre el pecho masculino a la vez que la fragancia y el calor envolvían su ser. Lentamente levantó su mirada y sus ojos se perdieron en la profundidad de los pozos negros. Pozos que brillaban de manera inusual pero absolutamente atrayente. Sus alientos se mezclaron y se sintió desfallecer cuando los delicados, finos labios masculinos se apoderaron de los suyos.

¿Cuántas veces había fantaseado con ser besada por su amado "Sasuke-kun"? Demasiadas, pero ninguna se asemejaba a la realidad. La experiencia de ser besada por Sasuke no podía compararse con ninguna otra. Era el cielo.

La falta de oxígeno los obligó a separarse, mas sus cuerpos no se alejaron del todo. El Uchiha la tenía firmemente aferrada de la cintura, mientras las manos femeninas se habían colado detrás del cuello del azabache y acariciaban tiernamente las hebras azuladas.

Se sintieron completos, vivos. Y quisieron más.

Sus bocas se buscaron con pasión. Sakura por primera vez en su vida sabía lo que era ser correspondida, aceptada. Sasuke no la había rechazado, ni había pisoteado sus sentimientos.

Sasuke por primera vez en su vida seguía las órdenes que su corazón le dictaba, hacía lo que de verdad deseaba. No había censura, no existía el clan y ninguna apariencia que mantener. Era él, y nadie más, el que besaba desenfrenadamente a la mujer.

La estrechó aún más hacia él, la necesitaba de una manera que no podía explicar. Y ella se dejó abrazar. Ambos se olvidaron de "quienes eran" y permitieron que las emociones, los sentimientos, los embargaran. Fueron uno con un simple beso.

Parsimoniosamente volvieron a separarse. Él apoyo su frente sobre la de ella y con los ojos cerrados, saborearon el momento vivido.

Sakura no quería –no se atrevía- a pensar. Sólo quería disfrutar del calor en sus labios, de la respiración acompasada que le acariciaba las mejillas, de las manos fuertes y callosas que se aferraban a su cintura como si fuera lo único que importaba en el mundo. Se dio cuenta con ese maravilloso beso todo lo que Sasuke sentía, todo lo que ella creía haber olvidado pero que aún estaba allí, en el fondo de su corazón. Descubrió que una parte de ella se completaba, una parte que no sabía que faltaba pero que ahora que la tenía no estaba dispuesta a perderla nunca más. Y esa parte era el inmenso amor que sentía desde siempre por el joven azabache.

Sonrió feliz y la alegría iluminó sus ojos verdes. Él al notarlo no pudo evitar contagiarse de la felicidad de ella y sonrió, quizás su sonrisa no era tan amplia pero sin lugar a dudas sentía la misma alegría que la joven.

No dijeron palabra alguna, la conexión que existía entre ellos era tal que no necesitaban de ellas. Con un beso casto, dulce y amoroso, ella se despidió de él.

Él esperó a que la mujer ingresara por completo a la vivienda para marcharse. Todavía tenía una sonrisa pintada en el rostro y cualquiera que lo hubiera visto habría notado como brillaban los ojos del Uchiha.

Ya lo había decidido: Sakura iba a ser suya. Como él ya era de ella, aunque quizás jamás lo admitiría.

Porque después de todo seguía siendo un Uchiha, o no?

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end of the chapter


Thanks for reading!

Kisses!

enishi