Hi...

He aquí otra vez.

Quería pedirles disculpas por lo corto de este cap y por mi deliberada "ausencia" en fanfiction... pero no tenía ganas de escribir, ni tiempo, ni cabeza.

Este último tiempo resultó extremadamente dificil. La vida y la muerte supongo que son así... extrañas, misteriosas, repentinas... en especial la última.

Mi abuelo partió un viernes 24 de septiembre a las 23:15 horas tras una semana de agonía en terapia intensiva.

Creo que lo más difícil de aceptar es el hecho de que uno puede estar y no estar de un momento a otro. Yo lo vi internado el lunes de esa misma semana, el 20, me acarició la mano y me sonrió. Debo reconocer que nunca lo había visto tan tranquilo; y el martes perdió la consciencia.

"Pasan tantas cosas que parecen tan raras. Por ejemplo: querer a alguien como yo he querido, y que un buen día ya no esté.

Y que nadie se de cuenta de que la muerte no se lleva solamente a los muertos.

Y que a nadie le importe..."


.

..

.

Howl: cap 5

.

..

.

-Argg!- Se quejó por enésima vez en el día. Observó su ropa y, otra vez, no estaba decidida. Es que la situación no era para nada fácil.

"En momentos cómo estos extraño –aún más- a la cerda.." pensó a la vez que suspiraba. Pero no le dio mucha vuelta a la triste idea, ese era su día, el gran día.

No sólo no sabía qué ponerse sino que tampoco estaba acostumbrada a nada de lo que vivía.

Pero sonreía, y tan ampliamente que le dolían un tanto las mejillas.

Era feliz, se sentía bella, querida, mujer.

Sasuke la había besado, la había buscado y, a pesar de que aún le costaba creerlo, la había invitado a salir.

Iba a tener su primera cita con el hombre de sus sueños….o al menos con el que lo había sido algún tiempo atrás.

Vio una vez más la imagen que le devolvía el espejo y ahora sí le gustó lo que se reflejaba. El vestido, de un cálido color magenta, se amoldaba a su figura y le llegaba un poco arriba de las rodillas. Era de corte princesa y dos tiras trenzadas se anudaban en su espalda. En los pies unas sandalias bajas.

El cabello lo llevaba semirecogido, las pestañas largas, los labios rosados y los ojos cargados de emoción.

Nunca antes se había sentido así. Y la sensación le encantaba.

Escuchó el timbre de entrada y notó como su pulso comenzaba a acelerarse notoriamente. Respiró profundo y contó hasta tres antes de bajar.

(Volvió a contar hasta tres antes de abrir… aunque jamás lo admitiría).

Al abrir la puerta sus mejillas se colorearon tenuemente.

Sasuke la observaba, y si bien no era ninguna experta en el tema de relaciones amorosas, pudo identificar adoración en los ojos negros.

La mano del moreno la atrajo hacia su cuerpo y los labios masculinos cubrieron los suyos suaves en un delicado pero apasionado beso.

.

..

..

.

Pasó sus dedos por enésima vez por el pelo a la vez que contaba internamente los segundos. Aún le costaba creer que era él el que esperaba nervioso en el portal de una chica y no el dobe.

Para Sasuke Uchiha todo lo que la enigmática mujer le hacía sentir era placenteramente extraño.

Sakura Haruno había irrumpido en su vida, en su rutina, en sus pensamientos y sueños, y estaba seguro, completamente seguro, que no se iría.

La sintió del otro lado de la puerta y sonrío imperceptiblemente, no era el único nervioso.

Tres segundos exactos y ella le abrió. Y él sintió que el mundo se detenía, que respirar le resultaba más y más pesado, que era un maldito afortunado.

Observó embelesado a la mujer y al notar el adorable sonrojo que cubría las mejillas femeninas no pudo contenerse más.

Si tenía que ser sincero, debía reconocer que no planeaba llegar y besarla de improvisto. Por más increíble que pareciera, se preocupaba por lo que ella pudiera llegar a pensar de él. No quería "meter la pata", ni "joderla hasta el fondo"; algo dentro de él le decía que ella era única… Aunque tampoco le gustaba ahondar mucho en eso, no estaba preparado.

Pero la besó, la estrechó contra su cuerpo y sonrío arrogante y feliz al darse cuenta lo bien que se amoldaban sus cuerpos, como piezas de un rompecabezas.

Le encantó sentirse rodeado del perfume de ella y de su calor.

Con toda su fuerza de voluntad y con toda la disciplina con la cual había hecho todas las cosas en su vida, logró separarse sólo un poco de ella: lo suficiente como para observarse a los ojos y recuperar el aire faltante pero no tanto como para desarmar el cómodo abrazo.

- Estas hermosa- se atrevió a confesarla con el rostro escondido en el hueco de su cuello. Y Sakura pensó que él lo estaba aún más.

Al cabo de unos instantes se separaron, ella cerró la puerta de su casa (su madre se había ido de viaje) y lo miró a los ojos.

- ¿Y ahora?- le preguntó al joven. Sasuke sólo le dedicó una extraña mirada para luego alzarla en brazos y comenzar a saltar. Lo único que se escuchaba era la risa divertida de Sakura.

.

..

...

..

.

Thanks for reading