Los personajes son de nuestra amada Stephenie Meyer la historia es mia.

NOTA: Espero que este cap. No salga con los horrores del anterior que no se por que salió con unos cuadrotes horribles, no me di cuenta hasta después pero pues no fue mi intención… ahora si las dejo que lean.


Mi padre habló inmediatamente con Jenks y éste le dijo que tendría que ir a verlo para darle los datos necesarios para poder iniciar la búsqueda de mi Bella. Quise ir en ese mismo instante, pero por desgracia él estaba fuera de la ciudad. Me sentí demasiado desesperado y con un enorme hoyo en el corazón, era cosa de horas el llegar a su despacho. ¡Yo no podría aguantar unas horas!

—Dice Jenks que le llames en cinco horas para que te diga lo que van a hacer

—Vale, padre. Gracias por ayudarme con todo esto y no dejarme así… Eres el mejor.

Por fin, después de cinco largas y tortuosas horas, pude llamarlo para ponernos de acuerdo con la investigación, quedamos en que debía ir a su oficina.

Apenas llegué hizo que me pasaran de inmediato, sin hacerme esperar. También tendría que agradecerle eso a mi padre, ser amigo de un abogado servía de mucha ayuda en casos como.

—Buenas tardes, Edward. Pasa y toma asiento —el señor de cabellos canoso me miró de forma seria, aunque amable, durante unos minutos.

—Gracias.

—Dime ¿en qué te puedo ayudar?

—Bueno, verá usted...— le conté la historia de la cartera y él me escuchó atentamente mientras tomaba nota de todo. Obviamente evité contarle sobre el encuentro previo antes de su partida.

—Okey, chico. ¿Eso es todo lo que encontró en la cartera?

—Sí, solo la tarjeta de la biblioteca y veinte dólares. De ahí no tengo más información

—Pues es muy poca información, pero Forks, por lo que tengo entendido, es un pueblo pequeño y así será un poco más fácil encontrarla, de gracias a Dios que no fue un lugar más grande porque sería mucho más difícil, llegaría incluso a tardarnos años el poder encontrarla.

— ¡No! —me aterré al pensar que pasarían años antes de encontrarla. Yo la quería ahora, volteé a ver a Jenks, quien me miraba con una ceja alzada—. Lo siento, prosiga

—Como le decía: Forks es un pueblo pequeño, no creo que tarde mucho en encontrarla, por eso usted no debe preocuparse.

—Mil gracias. Necesito encontrarla, no me importa la cantidad que tenga que pagar con tal de poder estar a su lado… Ella es todo para mí.

—Entonces, Edward, me encargaré de encontrar a la señorita Isabella lo antes posible —dijo Jenks muy serio. Él era uno de los mejores investigadores y sabía que la encontraría costase lo que costase.

—Fue un gusto hacer tratos con usted, cualquier cosa manténgame informado —le estreché la mano y salí del edificio.

Me subí a mi Volvo y conduje a toda velocidad; pensé en ella durante todo el día, como había hecho los días anteriores.

«Mi hermosa y maravillosa Bella…»

Llegué a mi apartamento y me fui directo a la ducha porque necesitaba relajarme un rato, más por había quedado con Emmett y Jasper para otra salida, que porque en verdad quisiese. Ellos me habían molestado con el tema, así que decidí dejarlo e ir sin acarrear consecuencias y tratar de distraerme un rato… si es que podía.

Salí de la casa casi media hora después de haber entrado; de camino al pub me vi a una chica al lado de la calle, mi mente pareció ilusionarme y de inmediato pensé que era Bella. Estaba a punto de detenerme y dejarla subir al coche, pero ella volteó y, con decepción, me di cuenta de que no era ella.

Me deprimí durante unos segundos hasta que decidí pensar en otra cosa. No hubiese podido llegar así al pub y soportar las burlas de aquellos dos por lo que puse mi mejor sonrisa cuando entré y fui directo a donde estaban ellos.

Estando en el antro con Emmett y Jasper traté de dar lo mejor de mí, pero conforme tomaba me ponía cada vez peor y solo su recuerdo se hacía cada vez más y más presente. Me había puesto a tomar para poder olvidar todo ese sufrimiento que causaba la espera de mi Bella, pero fue inútil porque ella seguía rondando mi mente.
—Edward, no deberías tomar así hermano —Jasper se escuchaba preocupado, yo solo me ocupaba en beber mi copa medio vacía

—Ya déjame en paz y vete a divertir con Emmett… quiero estar solo con mi copa, así que ya vete y disfruta.

—El chiste era que los tres nos divirtiéramos y no que estés aquí solo en la barra llorando tus penas por alguien que conociste en una noche… yo también conocí a alguien, pero no me puse…

— ¡Ya basta, Jasper, déjame en paz! —estaba harto de él y de Emmett, en estos últimos días no hacían más que molestar y molestar, estaban insoportables. Ellos parecían no entender lo que me pasaba y por eso no tenían derecho de opinar, y sabía que lo hacían por querer ayudar, pero en esta situación no me ayudaban en nada, solo jodían la situación. Me volteé y lo empujé contra la barra y como pude salí de ahí, los de seguridad se me quedaron viendo con precaución, como si fuera un animal salvaje.

Estaba a punto de subir a mi volvo, pero apenas podía estar en pie, en eso escuché la voz molesta de Emmett.

—Edward, no seas estúpido no te puedes ni mantener en pie. Dame las llaves de una maldita vez que no pienso dejar que manejes.

— ¡Vete, Emmett, yo puedo irme solo! Jasper te espera allá a dentro —me tambaleaba mucho y me costaba trabajo ver bien, pero mi orgullo era más grande y no dejaría que me llevara.

— ¡Cullen, con una puta jodida, te dije que me dieras las estúpidas llaves, no te pregunté, tu dámelas y te callas, no puedes manejar así! —Oopss, me había llamado por mi apellido, así que lo había hecho enojar; le di las llaves a regañadientes y él me arrastró al asiento trasero y Jasper en el copiloto.

Me recosté en el asiento y al ver de reojo las caras de Jasper y Emmett que estaban de lo más serios —que por cierto era muy raro verlos así, ellos eran pura dinamita—. Supe que estaba en problemas, en unos muy serios problemas por tres simples y sencillas razones.

La primera: Emmett me echaría un sermón por "según él" arruinar su noche y por dejar su auto en el estacionamiento.

Segundo: Empecé a sentir los efectos de la borrachera y por un momento creí vomitar el auto – que por suerte Emmett detuvo antes de que me pudiera bajar a vomitar—, me agarré la cabeza con fuerza por me martilleaba, sentía que estaba a punto de explotar.

Tercero: Mi padre no perdonaría que yo llegara en estas condiciones, solo pedía a Dios que no se diera cuenta de nada.
De pronto escuché la voz de Emmett que me hablaba muy serio, daba algo de miedo.

— ¿Por qué tomas de esta forma? Tú no eres así, Ed. Estás muy cambiado, dirás misa, pero esa mujer te está haciendo mal, te estas destruyendo y lo mejor es que la olvides.

— ¡Cállate, Emmett que "esa", como tu le llamas, es la mujer de mi vida y ella es todo para mí, es mi Diosa, mi ángel, mi razón para vivir, ella me da la vida con tan solo mirarla! —tenía los ojos apretados por las punzadas de mi cabeza por haber hecho esfuerzo al gritarle y al no obtener respuesta de él volteé a verlo, pero él solo miraba al frente, con las manos tensas. Me sentía mal por la borrachera, pero sobretodo por haberle gritado a mi amigo, pero no soportaba que hablaran mal de ella.

Así pasamos unos minutos, la cabeza no dejaba de darme vueltas, me senté y abrí la ventanilla para sentir el aire fresco mientras me dedicaba a ver la calle mojada, no pude evitar pensar en donde estaría mi Bella, en la voz angelical que tenía… estaba tan metido en mis pensamientos que me sobresaltó la voz de Emmett, diciéndome que ya habíamos llegado a mi departamento.

Suspiré y traté de bajar del auto, pero me sentía muy mareado y no podía estar en pie, gracias a Emmett y Jasper pude entrar al departamento, pero en cuanto cruzamos la puerta me solté de su agarre y fui un total desastre, estaba súper mareado, todo tiraba y a la vez me reía como loco.

—Cállate, Edward, que Carlisle te escuchará y te las verás conmigo si me da un sermón por tu culpa —me arrastró hasta mi habitación y me dejó solo, cerrando la puerta lo más silencioso para que Carlisle no nos escuchara. Como pude, me quité los pantalones y me metí a la cama, aunque las náuseas no me dejaban dormir.

Después de un rato quedé profundamente dormido y escuché la voz de mi padre que taladrando en mi cabeza, el dolor era insoportable, abrí los ojos para ver a mi padre a través de la luz de la ventana —la pobre luz de luna lastimaba mis ojos y no prestaba atención a lo que él me decía—cuando pude concentrarme en su voz escuché que me decía que era un inmaduro y no sé que más cosas, se veía muy enojado.

— ¡¿Acaso no me estás escuchando?! —me decía furioso, pero me imagino de que me estaba hablando y dije lo primero que se me vino a la cabeza para que no dijera que no le prestaba atención aun que no fuera cierto.

—Sí, papá, ya voy a cambiar, yo nunca tomo así y tu muy bien lo sabes, no volverá a pasar. Te lo prometo. Ahora déjame dormir porque me estalla la cabeza —en cuanto acabé de hablar me arrepentí de haber abierto mi bocota, no sé porque dije eso, mi padre esta que echaba chispas, no me dirigió la palabra y lo comprendía, jamás debí tomar así, traté de disculparme, pero él solo me miró y se retiró azotando la puerta. La cabeza me dolió aun más, me paré para buscar unas pastillas para calmar el dolor y, ya que estaba de pie, aproveché para tomar una ducha y lograr sentirme mejor. Al parecer funcionó.

Mientras me duchaba no podía dejar de pensar en Bella, la maravillosa noche que pasamos, su repentina huida, el verla en el aeropuerto y perderla de nuevo, la plática con Jenks que me reanimaba a poder volver a encontrarla... La borrachera que me acababa de poner por el maldito dolor de estar tan lejos de Bella y las peleas con Jasper, Emmett y mi padre… la decepción que había visto en los ojos de Carlisle…

¡Demonios! Esto iba de mal en peor, tenía que hacer algo para ya no arruinar las cosas más de lo que ya lo había hecho, tenía que contralar mas mis acciones…

Una punzada cruzó por mi cabeza, sería mejor que descansara porque sino mis nervios y mis neuronas iban a sufrir un colapso, ya mañana arreglaría las cosas, de todas maneras, ahorita no lo podía hacer estando en esta situación. Sobre todo para no tentar con la paciencia de Carlisle, que ya debía estar al límite.

Mañana sería otro día y se escribiría otro capítulo más a mi vida, éste lo empezaría con el pie derecho, ya nada de malos entendidos todo lo haría de la buena manera. Acabé de ducharme, pues ya llevaba demasiado tiempo bajo el agua pensando y pensando las cosas, debía parecer una pasita de tanta agua. Salí y me fui al armario para buscar mi pijama e irme a descansar.

Edward, te necesito… no me dejes… —Bella tenía sus ojos llorosos—. ¡Edward! No me dejes, por favor. Te amo, Edward… ¡Edward!

— ¡Bella! —me desperté agitado y sudando… todo fue un sueño o más bien dicho una pesadilla, todo había sido tan real…

—Bella, amor, no te dejaré ir nunca, te buscaré y te encontraré cueste lo que me cueste —nunca había tenido sueños tan vívidos, pero desde que Bella llegó a mi vida todo, todo había cambiado. Y es que ella es tan hermosa… solo el recordar aquella noche, su mirada… me hacía sentir vivo, pero me estaba matando su recuerdo, el no poder estar con ella me destrozaba el alma.

Tal vez Emmett tenía razón, tenía que olvidarla, aunque, a cada momento y a cada segundo, su recuerdo me bombardease y no lo pudiese evitar; el recordar sus brillantes ojos marrones mientras, aquellos que con solo una mirada me decía todo sin siquiera decir ni una palabra.

Ya no sé cómo vivir, no sé cómo seguir adelante sin ella y es que no entiendo como con tan poco se me había metido hasta el tuétano. No puedo sacarla, está en cada fibra de mi mente y mi corazón.

¡Dios, que no daría por besarla, por abrazarla una vez más! No dejaría que se me fuera de entre las manos tan fácilmente, haría lo que fuera por que ella me aceptara y me dejara estar a su lado. Y si yo no le gustaba, pues la intentaría conquistar cada día de mi vida porque de solo pensar que me rechazara se me ponía la piel de gallina.

Ahora que lo pensaba, no me había detenido a pensar en que podría tener novio y que por eso se había ido tan rápido y sin despedirse… a lo mejor era virgen por que se estaba esperando a estar con su novio; ese pensamiento hacía que sintiera un enorme hueco en mi corazón.

¡No!, me niego a creer que así son las cosas.

Pero… ¿y si así eran? Creo que tendría que aceptar mi derrota y vivir con su solo recuerdo, si tenía alguna esperanza de estar con ella agotaría todo recurso para estar a su lado; a lo mejor es tonto aferrarme a algo que puede que no sea solo mío, pero como decían: la fe es la que muere al último. No quería perderla. Ella es, simple y sencillamente, inolvidable en mi pobre corazón… ¡Inolvidable! Si no tuviera su cartera, esa prueba de que ella existe, de que estuvimos juntos, sentiría que es una cosa que solo me estoy inventando.

Me estaba volviendo loco, ya estaba algo paranoico y desesperado y ahora hasta borracho era.

¡Dios! no sabía que una mujer pudiera hacer tanto; hacerme cambiar radicalmente, a pesar de que había pensado que Tanya había sido mi gran amor… era demasiado. Lo que yo siento por Bella no tiene comparación.

Ya ni siquiera podía dormir bien, me despertaba a media noche gritando su nombre. Las imágenes de su cuerpo, su cara y su olor persistían en mi cabeza y que cada vez se cauterizaban más y más. Cada sueño era distinto, pero siempre terminaban igual: con ella preguntado donde estaba, que la buscara porque me necesitaba. Si no había estado loco antes, de seguro ahora sí. Tenía que hablar con Jenks para saber cómo iban las cosas porque, sinceramente, ya no podía con esto.

Los rayos de luz se colaron por mi ventana, dándome directo en la cara. Me tapé los ojos con la mano para evitar la penetrante luz y de reojo vi en el reloj que eran las siete.

Con pesadez me puse boca arriba y me tiré una almohada a la cara; me sentía pesado y agotado, como si lo hubieran atravesado con mil dagas. Mi cabeza seguía doliendo, pero gracias a Dios ya no era como día anterior; eso era una ventaja, ¿o no?

Me paré con pesadez de la cama me di una ducha rápida y me preparé para enfrentar a mi padre y a los chicos; salí de mi habitación a paso de tortuga, sentía mucha vergüenza por cómo me comporté ayer. Creo que no podía ni verlos a los ojos, a mi pesar tuve que llegar a la sala y solté todo el aire que tenía acumulado en los pulmones, que hasta ahora no me había dado cuenta que había dejado de respirar, pero tarde o temprano tenía que enfrentarlos, por que como dicen: no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy y entre más rápido fuese, mejor. Respiré hondo, reuniendo el valor para hacerlo y caminé firme y decidido.

Llegué a la cocina y en cuanto entré los tres posaron sus miradas en mi, Carlisle estaba a punto de hablar, pero levanté la mano deteniendo lo que fuera a decir.

—Bue… bueno…—me aclaré la garganta— esto es algo difícil, no sé por dónde empezar…

—Pues muy fácil, por el principio, querido Teddy, ni modos que por el final —Emmett, siempre tan ocurrente.

—Cállate, Emmett, deja que continúe, no vez que al muchacho le cuesta.

—Gracias, Jasper…— tragué en seco—. Bueno, como les decía, lo de ayer, pues… emm, les pido una gran, gran disculpa. Yo sé que eso no arregla ningún desastre que haya hecho ayer, pero no se dé que otra forma hacerles ver o recomponer todo el daño que hice, me descontrolé, lo admito, me pasé—empecé a caminar como león enjaulado agarrándome el cabello como siempre que estaba ansioso o nervioso—. Todo lo hice mal, actué bastante mal, perdí el control, pero fue demasiado, tengo su recuerdo todo el tiempo en la cabeza, me pone nervioso, ansioso y…—solté todo el aire que se estaba acumulando en mis pulmones—. Lo siento, de verdad lo siento mucho. Exploté y todo lo que tenía dentro salió sin poder evitarlo, llevándome a todos en el camino, les prometo que me calmaré y que no volverá a pasar lo de ayer.

— ¿Eso significa que todo lo que se refiere con esa chica va a quedar atrás, hijo?, ¿la vas a olvidar?
— ¡No, Carlisle!, lo que estoy diciendo es que voy a controlar mis impulsos y mantendré el control como hasta hace unas semanas lo había hecho, no dejaré de buscarla, eso nunca. De hecho, le hablaré a Jenks para ver cómo van las cosas y dependiendo lo que me diga es cómo voy a actuar y si me dice que ya tiene la información de Bella la iré a buscar de inmediato.

—Edward, creo que de nuevo no estás pensando con sensatez, ¿y la universidad?—touché, no había pensado en eso.

—Bueno, por eso no hay problema puedo pedir un permiso y…

—No Edward, tú vas a hacer esos exámenes y una vez los acabes eres libre de irte…—estaba a punto de replicar, pero Carlisle alzó la mano haciéndome callar— y no es una sugerencia, sino una orden…

—Pero, papá…

—Pero nada, Edward. Créeme que me duele esto, hijo, pero has luchado mucho por esto para que lo dejes así como si nada. Además piensa en ella, debes tener algo para darle un buen futuro —Carlisle tenía razón, no podía tomar las cosas tan a la ligera, lo haría por ella.

—Tienes razón me quedaré a terminar los exámenes sean cuales sean los resultados que me de Jenks —me acerqué a él y le puse la mano en el hombro.

—Gracias, padre…—volteé hacia los muchachos—, de verdad, disculpen todo el incidente de ayer.

—No hay problema mi querido Teddy…—me le quedé viendo con cara de malos amigos, pero esta vez no le dije nada, me aguanté el maldito apodo, se lo debía por lo de ayer… —después de todo, fue divertido verte así de atolondrado, aunque sea una vez en la vida…—alzó las manos al cielo y dijo de forma dramática— ¡por fin perfecto Edward hizo algo indebido! —estaba a punto de verlo con mala cara, pero no pude evitar la carcajada al igual que Carlisle y Jasper.

—Emmett tiene razón, hermano, no importa lo que pasó. Dejémoslo en el pasado y ya.

—Basta de charlas y desayuna, Edward, que te hace falta para recuperar energías

—Sí, Carlisle.

Después de desayunar me fui a mi habitación y le hablé a Jenks para saber cómo iba la investigación

—Jenks, habla Edward, ¿cómo van la investigación?—trate de que mi voz sonara normal pero no resulto y en vez de eso salió algo nervioso y preocupado

—Qué bueno que me habla Sr. Cullen, le tengo excelentes noticias… —Jenks se escuchaba muy emocionado y eso hizo que aumentara mi esperanza—… necesito que venga para explicarle todo lo que hemos hecho para encontrar a la Srta. Swan.

— ¿Swan, eh? —con que así se apellida…—. Sí, está bien, estaré ahí en una hora —colgué y me arreglé lo más rápido posible para ir directo y sin escalas a donde Jenks, pero a mitad del camino había mucho tráfico y me atrasé más de lo que ya estaba—. ¡Justo ahora hay tráfico!—entre bufidos intenté esquivar los autos y personas, pasé tres semáforos en rojo y la policía me detuvo

— ¿Que ocurre, oficial? —pregunte algo ansioso.

— ¿Qué ocurre?, que usted, amigo, viene a exceso de velocidad y se saltó tres semáforos en rojo así que por favor muéstreme sus papeles y su licencia de conducir —saque los papeles y la licencia todo desesperado tanto que se me cayeron, estaba que reventaba de coraje y, para colmo de colmos, el oficial revisó mis papeles con una lentitud que me alteraba más los nervios.

— ¿Está todo bien, oficial? Perdone la molestia, de verdad tengo mucha prisa, me acaban de llamar del hospital porque un pariente está muy grave —hice una mueca ante lo dicho, pero, ¿qué? una mentirilla blanca no le hace daño a nadie y esto era cosa de vida o muerte… al menos para mí, pero él no tenía por qué saberlo. Me observó unos segundos y regresó la vista a los papeles mientras yo veía el reloj del tablero.

—Le tendré que poner una multa por exceso de velocidad por muy grave que se encuentre aquel familiar suyo —escribió en su libreta y me dio la hoja junto con mi licencia y los papeles del auto—. Ya puede irse, le deseo suerte a su pariente —al parecer no me creyó—. Muchacho, dale gracias a Dios y de que estoy de buenas para que no te quite la licencia, váyase con precaución porque si vuelvo a verlo pasándose un alto le quitaré la licencia y su auto.

—No se preocupe, oficial, no volverá a pasar — aventé los papeles al asiento de atrás y con la más prudente velocidad que pude soportar me dirigí al edificio apenas vi que se fue, salí del auto lo más rápido que pude y entré al edificio. Corrí por un pasillo, pero me detuve en seco cuando me di cuenta que no sabía a dónde diablos estaba su oficina, tuve que regresar a regañadientes hasta la recepción para preguntarle a la señorita sobre la ubicación del despacho de Jenks, ésta, cuando alzó la cara y me vio, me dedicó una sonrisa, me preguntó mi nombre y en cuanto se lo dije me hizo pasar a su oficina.

—Edward, que bueno que ya está aquí.

—Lo mismo digo, Jenks .

—Se puede retirar señorita, gracias.

—Sí, señor —volteó hacia mí y me guiñó un ojo, ese tipo de cosas ya me resultaban banales si no venían de Bella, solo podía pensar en ella y en nadie más.

La secretaria salió del despacho cerrando la puerta a su paso, dejándonos solos.


Antes de decirles lo demás les digo que le di un ligero cambio a mi nombre que ya no es Gato Cullen (como ya se han de haber dado cuenta) solo lo cambie a Gatita por que unas personas me dijeron que pensaban que era hombre y pues para evitar esos malos entendidos lo cambie así, aun que Gato me lo puse como referencia a Edward n/n.

Ahora si….

¿Qué les pareció? ¿les gusto? ¿merece un rr? Si me quieren matar con palabras lo pueden hacer les doy permiso, tienen todo el derecho de estar molestas por el retraso pero de verdad que he estado un poco ocupada, pasan y pasan cosas y no podía acabar el cap.

Y por un tiempo me abandono la inspiración, pero como siempre gracias a mi musa hermosa amiga del alma MoOnse pozholatita mia no hubiera podido acabar el cap.

Lo siento de verdad no saben como me choca fallarles así y pues yo estoy segura que las cosas ya serán mas rápidas por que les comento que ya acabe el sig. Capitulo y lo tengo que revisar y mandarlo a mi beta hermosa Nachika que también sin ella no estaría esto aquí ante ustedes.

Por otra parte no sé si les interese pero en mi face (que está en mi perfil) pueden dejarme algún comentario si algo no les parece o cosas así pero porfa si alguien le interesa ver el face y me quieran mandar una solicitud dejen un mensaje q son de ff, porque ya tuve problemas antes con una personita y por eso.

Además que hay les diré si ya está el siguiente cap. y también estoy dejando fics para que si alguno les gusta o les llama la atención lo leean.

P.D: Perdonen por esto se que les frustra este tipo de notas tan grandes solo quería desirles eso ya nos las fastidiare mas y dejo algo en claro algo… lo del face no es por que me sienta más o algo así soy nueva en esto y para nada me siento la gran cosa, voy empezando y solo espero que comprendan que no lo hago por otra cosa es solo para que si les gusta la historia y tienen alguna duda hay me pueden encontrar solo eso.

Bueno ya las dejo que estoy segura que ya las aburrí.

POR SU ATENCIÓN GRACIAS.

BESOS VAMPIRICOS Y ABRAZOSDE OSO EMMET