Hello hello chicas los reyes magos les trageron sus regalitos por ser unas niñas muy bien portadas y por ser tan lindas y no querer matar a su humilde servidora por hacerlas esperara tanto tiempo :D ¿verdad que los reyes magos están en lo correcto? xD …. Bueno mejor las dejo leer y ya después les explicare que paso, porque no actualizaba.

P.D: Les dejo el link del grupo que cree por si alguna se anima a entrar.

www . facebook groups / Gatita . Cullen01 / (sin espacios)

Espero que les guste este cap ;D


— ¡Edward! ¡Edward! … por fin estas aquí conmigo, no sabes cuánto te he extrañado, soñado, llorado y anhelando el que pudieras estar conmigo… ¡Oh! Edward no sabes cuanta falta me hacías Te amo, Te amo con toda mi alma —lo besé y estreché entre mis brazos lo mas que pude, no lo quería soltar tenía miedo a perderlo de nuevo.

—Yo también te amo Bella con todo mi corazón y mi alma, tu también me has hecho mucha falta no sabes cuánto— cuando me dijo eso no pude evitar que mis ojos se llenaran de lagrimas, me besó tiernamente mientras sus manos acariciaban mis mejillas. Me separo de el con delicadeza

—Bella…Bella… Bella— de repente oí la voz de Alice que me llamaba a lo lejos, voltee a ver de dónde venía la voz pero no vi nada, después voltee hacia Edward y era él, el que me llamaba, pero con la voz de Alice… ya no comprendía nada.

— ¡Ey!, Bella… Bella…tierra llamando a Bella… tierra llamando a Bella—de pronto oí un fuerte golpe y parpadee varias veces y cuando enfoque la vista era Alice a la que tenía enfrente de mí.

—Alice no me grites que no estoy sorda te estoy escuchando—me hice la tonta para que no se diera cuenta de que no le estaba prestando atención.

— ¿Ha si? Entonces dime que te estaba diciendo

—Haa… emm… pues que…— abría y cerraba la boca varias veces y los ojos los movía de un lado a como buscando la respuesta de algún lugar, no sabía que decirle, fruncí el ceño tratando de inventar algo coherente o de tan siquiera acordarme de algo de lo que me haya dicho—que… que… de lo mucho que te fascino el vestido Armani que vimos hace un rato… ¡síp! de eso me estabas hablando…— me puso cara de pocos amigos—ok de acuerdo está bien deja haber que me invento ¿sí?—sonreí lo mas que pude queriendo verme lo más inocente que se pudiera.

—Hay Bella, Bellita otra vez pensando en ese chico ¿verdad?—mire mis manos entrelazadas

—Sí así es, a ti no te puedo mentir otra vez estaba soñando despierta con él. Es que no me lo puedo sacar de la cabeza, no es uno de esos chicos que conoces y se te olvidan ¡no! él está bien grabado en mi mente y mi corazón, es…. es… no sé como describírtelo no encuentro las palabras exactas para decirte lo que siento por él—voltee al cielo como si en el encontrara su rostro— cada vez que lo recuerdo, que recuerdo la noche que estuvimos en el club y lo que vivimos juntos… es inmemorable, fascinante, glorioso y le doy gracias a Dios que te hice caso y que no me quede en el hotel porque si no, no lo hubiera conocido—voltee a ver a Alice— mil gracias Alice fue por ti que tuve esta gran experiencia y aunque yo sé que no lo volveré a ver nunca no lo cambio por nada del mundo, como dicen es mejor haber amado a no hacerlo nunca.

—Hay Bellita no hay nada que agradecer para eso estamos las amigas ¿qué no?—se rio y me guiño un ojo—creo que te comprendo un poco yo también conocí a un chico ese día pero no le pude hacer mucho caso porque te estaba buscando y ya nos teníamos que ir, solo baile un poco con él y platicamos un poco—hizo una mueca como de fastidio—lástima que no hubo más acción como tu Bella…— hizo una mueca con la boca, movió su lengua de adentro a fuera formando una bolita en el cachete, eso siempre lo hacía cuando se refería al sexo, se empezó a reír y yo sentí como se calentaban mis cachetes de la pena que me dio—… te envidio, pero bueno por lo menos lo tuviste entre tus brazos, cuerpo con cuerpo…

— ¡Sí!, Alice, si claro— baje la vista, sonrojada por el comentario de Alice— ¿pero sabes?...—mire mi mano poniéndole más atención a mi dedo anular y frote lo que ahora era mi bien más preciado—… aparte de de esos hermosos recuerdos tengo este anillo que dejo olvidado y eso me hace saber que no es solo algo que mi mente creo, como si fuera uno de mis tantos sueños—suspire— este anillo me hace ver que todo lo que viví con él es real, que ¡él! es real y que por lo menos está en algún lugar del mundo… —se me hizo un nudo en la garganta y una ola de tristeza y nostalgia me invadió y por más que trate que mi voz sonara normal no pude lograrlo y una lagrima se derramo por mi mejilla y sentí la mano de Alice sobre las mías.

—Bella él existe, estuviste con él y vivieron momentos maravillosos y la verdad, no tienes porque decir que está en algún lugar del mundo, no estás totalmente perdida… es decir… amm, lo que quiero decir es que por lo menos sabes que vive en Londres, tienes un punto de referencia y es muy probable que él valla seguido a ese club y…

— ¡No Alice! — la detuve antes de que siguiera con sus especulaciones— no sabemos si de verdad viva hay, puede que también haya ido solo de vacaciones u otra cosa.

—Pero Bell…—no la deje seguir, le puse mi mano en su boca haciéndola callar.

—Yo sé porque lo digo Alice… amm, hay algo que no te he dicho…— me hizo una señal para que continuara—… a Edward lo volví a ver…

— ¡QUE!, ¡¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde?!—me grito y tenía con los ojos como platos.

— ¡en el aeropuerto! ¡ en el aeropuerto! ¿Ok?, déjame seguir Alice no me interrumpas.

—Está bien, está bien… que mal humor— la última frase la murmuro y la alcance a escuchar pero no le tome importancia.

—Como te decía, lo vi en el aeropuerto y por lo que alcance a ver, él iba con prisa solo que en un momento él volteo y nuestras miradas se cruzaron y y y… ¡nos vimos! ¡ me reconoció! y se quedo parado en cuanto me vio y yo también quede paralizada pero después de unos segundos, minutos ¡yo que sé!, él dio unos pasos en mi dirección… — estaba tan ensimismada en mis recuerdos que no me di cuenta de lo que estaba haciendo hasta que oí quejarse a Alice por que la tenia agarrada de las manos muy fuerte y que yo estaba llorando— ¡Oh!, perdón Alice no fue mi intención hacerte daño, me deje llevar de verdad lo siento mucho— baje la cabeza por lo apenada que estaba con ella.

—No importa Bellita casi ni me dolió, tu sígueme contando que mas pasó— me quede callada unos segundos recordando lo que paso, voltee hacia Alice y le puse cara de malos amigos— ¡¿Qué?! ¿Por qué me miras así?

— ¡Porque! Mi querida Alice— le dije poniendo énfasis en esa frase— cuando él venía a mí, justo en ese momento llegaste ¡Tú!, me jalaste y perdí mi última oportunidad de verlo, hablarle o por lo menos despedirme de él.

—Ahh… omm… upss… amm— abría y cerraba la boca queriendo decir algo pero nada coherente salía de su boca, se hizo lo más para atrás que pudo en el asiento y empezó a tocar las puntas de su cabello como cuando está nerviosa o ansiosa— ¡Oh! Bellita discúlpame de verdad lo siento pero no fue mi culpa el avión estaba a punto de salir y si no nos apurábamos nos íbamos a quedar y, y, y… —decía las cosas atropelladamente y de pronto se paro y frunció el seño y apunto hacia su derecha como si alguien estuviera hay— la culpa es de él, para que no se presenta media hora antes ¿haber?, pero ¡NO¡ al señorito se le tenía que ocurrir llegar justo cuando nos teníamos que ir —movió la cabeza de un lado a otro de forma reprobatoria con los ojos cerrados y moviendo el dedo igual q su cabeza— no, no, no está mal está muy mal, alguien debería enseñarle a hacer las cosas bien.— rodé los ojos al escucharla, esta amiga mía esta súper crazy pero era mi amiga al fin de cuentas o como decimos nosotras amigas con letras grandes, no puedo vivir con ella ni sin ella, Alice era un mal necesario —en el buen sentido de la palabra— y por más que trate no pude evitar soltar una carcajada, así era mi Alice con tal de salvarse culpaba a quien se le cruzara en el camino aún que fuera una pobre y triste mosca.

—No te preocupes Alice— suspire—de todas maneras él es un imposible para mí, es mejor que así hayan quedado las cosas en un hermoso y dulce recuerdo y como dicen, es mejor haberlo vivido a nunca haberlo hecho, aun que creo que va de otra forma pero bueno tu me entiendes ¿no?. Y también le agradezco al cielo que lo haya puesto en mi camino, solo me queda vivir con esté fantástico recuerdo y seguir adelante, pero te juro que si tuviera la oportunidad de buscarlo, tener los medios para hacerlo no lo dudaría ni un segundo y haría lo que fuera por encontrarlo eso que ni que.

—Así se habla Bella— me guiño un ojo— lo único que te queda es ver hacia delante y recordar ese pasado con alegría— asentí a sus sabias palabras, estaba a punto de ponerme a soñar despierta con él cuando mi reloj empezó a sonar, lo mire y vi que el tiempo se nos había ido de volada.

—Alice es mejor que nos demos prisa ya son las seis en punto y Rosalie ya ha de estar por llegar a la casa.

—Claro, vámonos—recogimos las cosas que compramos o que más bien compro ella, dejamos pagada la cuenta y caminamos lo más rápido que mis piernas me lo permitían ya que seguían muy cansadas después de un día ajetreado de compras con Alice, pero al pasar por la librería no pude evitar detenerme a ver los libros que eran mi adicción y me metí a revisar si ya tenían el libro que tanto estaba esperando.

— ¡Bella!

—Perdón Alice, solo déjame checar algo y te prometo que no me tardo nada nadin nadita de nada nada.

— ¡Ay aja! como si no te conociera, tú eres igual o peor que yo cuando voy de compras, además como que te pasaste de nadita ¿no lo crees?

—Amm—le sonreí lo mas que pude enseñándole los dientes tipo las caritas de los emiticons de los celulares— ¡hay¡ — sacudí mi mano restándole importancia— ¡hay! solo un poquito, no seas exagerada… pero esta vez te prometo que no me tardo nad...

—No empieces con tu nada nadin y no sé que más he Bella que ya te conozco

— ¡No! ¿Ya puedo continuar?

—Sip

— ¡Gracias!, como te decía no me tardo nada, solo checo y ¡LISTO!—dije la última frase dramatizándola alzando los brazos al cielo, dándole énfasis de más y poniendo mi sonrisa como hace un rato y a esto Alice rodo los ojos.

—Si dramas está bien pero no te tardes mucho, tú misma lo dijiste ya es tarde

— ¡Sí Gracias!— me acerque a ella y le di dos besotes en las mejillas y se las apreté como niña chiquita— por eso te quiero tanto mi Ali bolita, haber ¿Quién la quielle?, ¿Quién la quielle?— me dio un manotazo y se sobo los cachetes.

— ¡Tú ¿ok?¡, pero ya no me vuelvas a agarrar así y apúrate que se nos hace tarde.

—Ok ya vuelvo

Me metí a la librería lo más rápido que pude y fui a buscar el libro que llevaba meses esperando a que saliera de una de mis autoras favoritas y en cuanto lo vi, mis ojos se me iluminaron como los de un niño cuando recibe el juguete que tanto había esperado en navidad. Corrí hacía él y lo tome entre mis manos y no pude evitar abrazarlo, estaba emocionadísima de que por fin lo tuviera.

— ¿Es buen libro?— me pregunto un señor que estaba a mi lado sujetando el mismo libro que yo.

— ¡Sí!... amm perdón si, la verdad es que si, lo he estado esperando durante meses para que llegara aquí pero…—fruncí el ceño— ¿ya lo ha leído?—se que no debí preguntar eso o de esa forma pero se me hizo raro que a un señor de su edad le gustara este tipo de libros.

—No, en realidad no, pero a mi sobrina sí y quería dárselo para su cumpleaños.

— ¡Oh, qué bien! Le va a encantar entonces, que detalle tan lindo de su parte.

—Gracias y si usted dice que esta bueno entonces no dudare más y lo comprare— asentí

— ¿Disculpen les puedo ayudar en algo?— nos dijo el tendero

—Sí ¿Cuánto cuesta el libro?

—Ese está en cien dólares por ser estreno

— ¡Ah!... ok, entonces vengo después por el— devolví el libro en su lugar— muchas gracias por todo y señor, ya verá que a su sobrina le va a fascinar el libro, con permiso.

Maldita sea me chocaba no tener lo suficiente cuando más lo necesitaba, pero no le diría nada de esto a Alice porque conociéndola me va a querer comprar el libro y eso no, yo quiero comprarme mis libros con mi propio esfuerzo.

— ¡Wow! Si que fuiste rápida, ya estaba empezando a pensar que te tendría que sacarte a rastras de ahí.

—Es que no estaba el libro que buscaba eso es lo que pasó, por eso no me quede mucho tiempo.

—Con razón fue tan rápido

—Pues si, por eso si no pues—alce los hombros restándole importancia—… para que te cuento.

—Pues qué bueno que no estaba, pero bueno vámonos que ahora si ya es tardísimo.

—Oh si claro vámonos.

Legamos al auto y nos fuimos directo a casa y en todo el trayecto Alice no deja de parlotear sobre sus compras y de cómo iba a combinar su ropa, en que ocasiones las iba a estrenar y bla, bla, bla. Pero a pesar de todo me divertía su plática y hacia que el camino a la casa se nos fuera de volada.

Llegando a la casa justo cuando estacionaba el coche iba llegando Rosalie que se estaciono atrás del mío, Alice y yo nos bajamos del auto y al llegar a la parte trasera del auto Rose bajaba del suyo.

— ¡Chicas! Ya las hacía en la casa haciendo mi cena.

— ¡Oh sí! claro mi señora, discúlpenos usted por llegar tan tarde y no tener su cena lista— le dije dramáticamente y le hice una reverencia.

—No os preocupéis mi pequeña lacaya*, por esta vez las perdono solo porque estoy de buenas pero por favor entren rápido y hagan mi cena lo más rápido que puedan que me muero de hambre— se froto la barriga y Alice no pudo contener la carcajada.

— ¡¿Sí tú?! ¿y tu nieve de que la quieres?— le decía Alice agarrándose el estomago tratando de contener la risa.

—Mmm que rico nieve, pues ya que lo mencionas la quiero de limón.

— ¿Ah sí? pues pon a trabajar esas piernas que no son solo para abrírselas al primer imbécil que se te cruza por el camino y haz tus propias cosas.

— ¡Perra! estás celosa porque yo tengo unas largas hermosas torneadas y muy sexis piernas no como tus mini piernitas pequeño duende.

— ¡Ha! Tú… ¡zorra!

— ¡Chicas, chicas! Las dos son bonitas— me puse en medio de las dos con los brazos extendidos formando una T, lo que había comenzado como una broma se nos salió de las manos.

— ¡No Bella! apártate si no quieres salir lastimada, estoy orgullosa de mi estatura pero nadie se burla de mi.

—Déjala Bella, anda pequeño duende aquí te espero— decía Rose con los puños en alto.

—Me las pagaras oxigenada

— ¡Ey! mi cabello es cien por ciento natural ¡púas!

— ¡No me llames así!

— ¡Ya basta!— grite lo más fuerte que pude, no podía contenerlas más, ahora sí estaban a punto de romperse la mad… de agarrarse a golpes. De pronto sentí la mano de Alice y con un solo jalón me quito de en medio de ella y de Rose, a pesar de ser tan diminuta tenía unas fuerzas canijas y se le aventó a Rose tomándola del cabello.

— ¡No!— serré los ojos esto iba a ser una masacre y no quería verlo, pero de pronto empecé a escuchar las carcajadas de Alice y de Rose, abrí mis ojos y al ver la escena que tenía delante de mi no pude más que abrir la boca como una O mayúscula y los ojos como platos. Las dos estaban abrazadas y retorciéndose de la risa.

— ¡¿Me quieren explicar qué diablos pasa aquí?!

—Ha… ha… hay … Bellita… es que es in.. inevitable ante tu expresión, bien va…valió la pena— dijo Rose y volvió a carcajearse más.

— ¡Valió la pena ¿qué?¡... ¿ que no estaban a punto de matarse?

—Hay Bellita— se me acercó Alice y paso un brazo por mis hombros y me dijo un poco más calmada— es que tu nunca aprendes y es tan fácil engañarte…—suspiro para contener la risa—… es que tu siempre caes en nuestras trampas, siempre nos crees y es ¡muy! divertido— esta vez ya no se aguanto la risa y yo le avente su brazo, estaba a punto de reventar del coraje.

— ¡Son las dos un par de estúpidas!, ¿lo sabían?... casi me muero del susto y ustedes bien gracias, hubiera preferido que se agarraran a golpes… ¡IDIOTAS!— esta que echaba chispas y tenía ganas de golpear algo o a alguien.

—Lo sentimos Bella ya no lo volvemos a hacer te lo juramos esta fue la última vez de veritas.

—No les creo nada— les puse cara de malos amigos me voltee y me fui a la casa dando zancadas para llegar rápido y las sentí como me seguían pero abrí la puerta lo más rápido que pude, me metí y cerré la puerta en sus narices y me eche a correr a mi habitación y cuando llegue serré con seguro para que no entraran, pero como dos minutos después empecé a oír como tocaban la puerta y parecía que la iban a tirar de tanto golpe.

— Ya basta dejen de tocar así, van a tirar la puerta y no pienso hablar con ninguna de las dos ¡DEJENME EMPAZ!— tuve que gritar ya que tocaban tan fuerte que si no, no me hubieran escuchado pero lo que más me sorprendió fue que me hicieran caso y dejaran de tocar, por lo general nunca me hacen caso y hacen lo que se les de su regalada gana.

— Bella, Belli, Bellita perdónanos pliiiis solo queríamos jugar pero no pensamos, nos sentimos fatal discúlpanos por fis, por fis, pooorfis… te prometo que no te volvemos a hacer ninguna broma así pero sal y perdónanos, de veritas, de veritas que no volvemos a hacer bromas así, promesa de ardilla exploradora que no lo volvemos a hacer.

— Si Bellita promesa de ardilla exploradora a que ya no te volvemos a hacer una bromas así, pero sal ya no estés enojada.

¡Hay no¡ la promesa de la ardilla exploradora no, saben que es mi debilidad y ya me podía imaginar a Alice con su carita triste y haciendo sus ojitos marca Alice y a Rose con esos pucheros que… haaa no podía creer que aún que no las viera me causaban tanta ternurita y no podía negarles nada…—suspire derrotada y abrí la puerta

— ¿Promesa de ardilla exploradora?— entre cerré mis ojos y subí mi meñique para juntarlo con el de ellas como si fueran espadas de los tres mosqueteros Alice y Rose sonrieron lo mas que pudieron y asintieron a la vez.

— ¡Promesa de ardilla exploradora!... — dijeron las dos al unísono juntando sus meñiques con el mío y las tres terminamos diciendo el lema de nuestra promesa—… todas para unas y una para todas.

—Bueno ahora sí vamos a cenar que me muero de hambre chicas, mis lombrices se van a comer las unas a las otras del hambre que traigo— Alice y yo soltamos una pequeña carcajada con las ocurrencias de Rose.

—Ok, pero yo no hago la cena, ese es el castigo por hacerme su "bromita".

—Ash ok está bien yo la hare pero no quiero quejas ¿ok?

—Ammm… ¿sabes Alice? pensándolo bien mejor yo la hago, es que se me antojo algo y… mejor yo la hago.

— Si tu quieres— Alzo los hombros y se fue hacia la sala con esa forma de caminar danzarina muy propia de ella, Rose y yo no volteamos a ver y soltamos el aire a la vez, no me acordaba lo mala que era Alice para la cocina qué bueno que no reconoció a que me refería cuando le dije que yo cocinaba porque si no me iba a hacer un dramón como la primera y última vez que ella cocino y que de todas maneras terminamos comiéndonos para no hacerla sentir mal, ese día Rose y yo juramos no volverla a dejar tocar la cocina.

Rose y yo bajamos y me puse a hacer la cena mientras ellas veían el televisor, después que acabe, cenamos y cada una se fue a sus habitaciones, me metí a bañar y llene la tina y le puse unos aceites y sales que Alice me regalo para relajar el cuerpo, eso sí que me relajo bastante y cerré los ojos dejando caer para atrás la cabeza pero casi al instante el color esmeralda de los ojos de Edward inundaron mi mente, no podía dejar de pensar en sus caricias, en sus besos, su cuerpo sobre el mío, su… abrí los ojos y me senté, — sacudí la cabeza de un lado a otro— mi cabeza iba a explotar si no lograba dejar eso atrás o por lo menos controlarlos, pero de verdad que era inevitable no pensar en él.

Decidí enjuagarme y salirme porque la temperatura del agua no me ayudaba en nada, me puse mi pijama y me acosté a dormir soñando como todas las noches con esos hermosos ojos que me torturaban el alma por no poder estar con ellos.

Los rayos de luz dieron directo en mi cara haciendo que me la tapara rápidamente con las mantas y me di la vuelta para seguir en los brazos de Morfeo o más bien en los brazos de Edward que todavía era más genial, pero cuando me di la vuelta oí el timbre de la puerta, quise hacerle caso omiso pero recordé que ni Alice ni Rose estaban en la casa porque iban a salir a comprar no se que, no les preste mucha atención que digamos y es que esas dos no se cansan de comprar, me pare a regañadientes fui al baño a enjuagarme la cara y la boca y me puse mi bata, baje las escaleras corriendo y fue un milagro que no me callera, llegue a la puerta me arregle un poco el cabello, la abrí y el corazón se me detuvo cuando vi a la persona parada enfrente de mí.

¡Edward!

Bueno bueno ¿que les pareció el cap? ¿Las deje peor que antes? Creo que si ya no estaban con ánimos de lincharme ahora si querrán hacerlo …. Peroooooo! Plisss no lo hagan chicas no quieren terminar en la cárcel yo lo se .. ustedes son buenas y piadosas sabran calmarse y quitarse esas ganas de asesinarme, les prometo por el osito bimbo que ya se viene lo mejor, no me maten para que sepan que es lo que se viene y bueno tambn les debo una explicación de por qué no había publicado….

Pues les cuento que tuve algunos problemillas en casa y estuve haciendo varias cosillas que me impedían concentrarme en escribir, lo iba haciendo de poco en poco, en si esta cap ya lo tenía de casi casi desde que publique el anterior a este, pero pues ya no lo pude publicar, los caps que ya iba haciendo se perdieron cuando una vz mi compu se trabo y se perdieron, el unico q se salvo fue este y eso por que mi beta Nachika lo tenia en su poder, tambien mis notas donde tenia lo que son los caps se me perdioeron y eso me estreso mas y pz ya no tenia ganas de escribir estaba desesperada y se me fue la inspiración y como dicen; a fuerzas ni los zapatos entran….

Chicas de vdd que lo siento no me gusta tardarme tanto y créanme q en mis notas los caps ya van bastante adelantado solo es cosa de concentrarme y poder volver a escribir rápido ahorita tambn si ya se dieron cuenta estoy adaptando el libro de Juventud en Éxtasis pero ese es fácil y pz esta es mi historia y es más complicado y porfis no se enojen si ven que actualizo haya y no aquí. PACIENCIA POR FABOR.

LAS QUIERO DE VDD GRACIAS POR LEER Y BESOS VAMPÍRICOS Y ABRAZOS DE OSO EMMET.