Llegamos a la casa y bajamos las cosas de la patrulla, entramos y deje las maletas en la sala, fui al baño y cuando regrese mis maletas se habían ido.
-te estoy esperando en tu cuarto, quiero que veas tu regalo.- grito Charlie desde arriba. No le conteste, solo empecé a subir las escaleras. Llegue al pasillo, desde hay se veía mi cuarto, entre y Charlie estaba parado tapando algo.
-se que en estos tiempos es necesario esto para la escuela.-se aparto y me dejo ver mi nueva computadora.
-vaya, papa, si que te luciste.- seguramente tenia cara de ida, pero es que de verdad que me sorprendió el regalo, jamás me hubiera imaginado que Charlie me regalaría una compu.
-te gusto el regalo entonces.-
-pero por supuesto, papa, gracias.- corrí a el y le di un abrazo.
-bueno te dejo para que te instales y veas los usos de la computadora.- salio de la habitación y detrás de el cerro la puerta.
Hice lo que me indico Charlie, aunque primero use la computadora y después acomode mis cosas. Mi madre me había mandado un correo, ella ya sabia del regalo de Charlie, también Phil me mando uno pidiendo que regresara o que lo tendría que hacer por que mi madre lo intoxicaría, entonces lo visitaría en el hospital, pero después decía que me extrañaría pero que el quería que me fuera de lo mejor acá, en mi nueva vida y que el siempre estaría hay para mi. Como dije antes el era el hermano mayor que siempre quise tener.
Después del largo día que estaba por terminar decidí meterme a bañar. La verdad es que estaba un poco nerviosa por eso de la prepa, jamás había conocido a alguien de mi edad en Forks, todo eso seria nuevo para mi, y lo peor es que yo seria la nueva, la que todos mirarían, y los que supiera que era la hija del sheriff fingirían conocerme de toda la vida, lo cual seria un fastidio. Trataría de ser amigable, era lo único que podía hacer ante la situación. Decidí relajarme, me cambie y me fui a acostar. Mire al techo y pensé en como seria mi día en la nueva preparatoria, pero justo cuando lo empezaba a hacer unos golpes en la puerta e desconcentraron.
-hija, no vas a cenar.- grito mi padre.
-am… si papa, ya voy.- me enderece, baje mis pies en busca de las pantuflas, pero en lugar de encontrar eso, me pinché el pie con no se que, pero me dolió tanto que grite.
-esta bien, cariño.- pregunto con cierta desesperación Charlie
- si papa, ya voy.-
Me apresure a prender el foco para ver con que me había pinchado. Era mi arete el responsable, lo primero que hice fue atentarme el oído, para saber de cual lado se me había caído, el derecho. Lo levante y lo puse en la cómoda que estaba al lado de mi cama, baje a la cocina donde Charlie me esperaba con un tazón de algún cereal ¿verde?. No inventes, todo en Forks era azul, verde y medio café, ahora hasta el bendito cereal.
-que es eso.- pregunto algo fastidiada.
-tu cena, esta rico, aunque no lo parezca.- afirmo Charlie con una sonrisa. Eso me daba un poco de confianza en tragarme la cosa verde.
-claro, veamos si es cereal o un pedazo perdido de la laguna del bosque.- bromee un poco y tome la cuchara y la meti en mi boca, para empezar no olía mal, así que no era del pantano de Forks. Y vaya quie el sabor me sorprendió, ¡estaba rico!.
-bueno, pues no mentías.-
-claro, yo jamás te mentiría, y falta tu regalo de bienvenida, por si no lo recordabas.- claro, se me había olvidado el coche o automóvil que me regalaría.
-claro, en donde esta, por que no lo vi. cuando llegamos.-
-Billy la trajo cuando te bañabas, ven vamos a que la veas.-
- pero estoy en pijama.-
-esta oscuro no creo que alguien te vea, nada mas no hay tantos vecino.- ese era buen punto.
-esta bien, vamos.- me pare y salimos de la casa. En la entrada estaba una camioneta Chevrolet naranja, bastante vieja, pero eso no me importo, todo lo contrario, me encanto.
-es genial, papa.- no podía de dejar de verla, parecía hipnotizada por ella.
-ni se nota.- dijo riendo Charlie.
Algo raro sentí cuando estaba del lado oscuro de la calle, como una mirada, pero una muy penetrante, quise localizarla, pero fue en vano. No podía ver nada, todo era negro. Pero entonces una rama se movió, la rama de un árbol que estaba del otro lado de la casa, hay empezaba el bosque. Quizá era un animal.
-bueno hija, creo que mañana la podrías ver mejor, y si ye quedas mas rato aquí mañana estarás enferma.-
-si tienes razón.-
Entramos a la casa, termina de cenar, le dese buenas noches a mi papa, que estaba viendo un partido por la tele, en cuanto coloque mi cabeza en la almohada me quede dormida.
La alarma de mi celular me despertó, que mejor manera de despertar que con clocks de Coldplay. Esa era una de mis canciones favoritas, fue un gesto lindo de Phil, el fue el que lo programo, por que mi mama muy apenas sabe como contestar el celular.
Me cambie, tome mi mochila y baje a la cocina, había una carta de Charlie;
Bella, me tuve que ir antes de que te despertaras, el desayuno no lo hice, solo tengo de ese cereal raro verde, te dejo dinero para que por la tarde compres la despensa, regreso como a las siete, espero que te vaya bien en tu primer día de clases.
Te quiero mucho
¡suerte!
Charlie.
Tome el dinero que estaba al lado de la carta y salí de la casa, Charlie había dejado juntas las llaves de la casa y de la camioneta, creo que fue algo exagerado poner un llavero de camioneta en las llaves de la camioneta y otro llavera de una casita en las de la casa, esta bien que soy distraída y un poco olvidadiza, pero no era para tanto.
Era temprano, llegue a la escuela y no había casi nadie, decidí aprovechar e ir por mi horario de clases a la dirección. No fue muy difícil encontrarla, era una casita con el cartel de: "dirección", entre a una sala, en donde una mujer algo grande de edad me recibió, desde que pise la salita se me quedo viendo fijamente.
-buenos días, he… vengo por mi horario de clases.- dije
-claro, tu debes ser la hija del sheriff, Isabela Swan.-
-bella, bella Swan.- corregí, odiaba que me digieran completo el nombre.
-ten linda, este es tu horario, esta tu lista de libretas y un mapa de la escuela para que no te pierdas.- me dedico un sonrisa, se la devolví.
-gracias.- salí de la casita y me fui a mi camioneta. Sorprendentemente la radio de mi camioneta servia, aunque no el dj de la estación, apague la radio y puse mi celular. La primera canción que sonó fue river flows in you de yiruma, me acosté el asiento y mire al cielo por la ventanilla, así me quede durante quince minutos, hasta que la campana sonó, me senté y saque el mapa para ver en donde me tocaba mi primera clase, historia, edificio seis.
Salí de la camioneta y me dirigí al edificio que tenia un gran seis pintado en el frente. Un chico rubio me estaba siguiendo.
-te puedo ayudar en algo.- le dije volteándome para verlo mejor.
-eso era lo que yo te iba preguntar, eres nueva aquí, verdad .-
-si, bella Swan.- le dije
-Mike, Mike Newton , creo que estamos juntos en la clase de… historia.-
-si.-
-bien, pues vamos.- seguí caminando junto con el. Entramos al salón en donde estaba el lugar de el y el mío, todos los demás estaban ocupados, pero ocupando su atención hacia nosotros. Poco a poco sentí como mis mejillas se tornaban rojas.
-profesor Jefferson, ella es bella Swan, la chica nueva.- me presento Mike, mientras yo intentaba relajarme.
-claro, la hija del sheriff, pasa bella, siéntate junto a Mike.- señalo los dos lugares que et svan solos.
Lo obedecí y agradecí que los lugares estuvieran hasta el fondo del salón. Pero como era yo, y nerviosa, el recorrido se vio interrumpido por mi tropiezo con uno de los tubos de la banca, lo único bueno fue que Mike, el profesor y los dos alumnos que ocupaban esa banca e vieron.
Después de esa clase siguió trigonometría, literatura y lengua de hay conocí a Eric, Ángela, Jessica y Lauren, los cuales prometieron sentarse conmigo en el almuerzo, que fue lo que siguió. Llegamos juntos los cuatro, Mike se nos unió en la entrada.
-vaya, veo que ya conocieron a mi bella.- dijo el pasando su brazo por mi espalda.
-tu bella, querrás decir mi bella.- dijo Eric.
-por que no la dejan en paz, ven bella es mejor que te sientes del otro lado.- dijo Jessica llevándome al otro lado de la mesa. Quede viendo para la puerta trasera de la cafetería, pero algo mas me llamo la atención, eran las cinco personas mas hermosas que había visto, y uno de ellos me veía fríamente.
-quienes son ellos.- pregunte
-ellos son los Cullen.- contesto Jessica.
