Hola, gracias a los que leen mi fic, personajes, diálogos pertenecen a Stephenie Meyer oks,
*tC*
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-¿los Cullen?- volví a preguntar
-si, son una familia, buenos son los hijos adoptados por el doctor Carlisle Cullen y su esposa Esme, creo que Edward, Alice y Emmet son sobrinos de la señora, Rosalie y Jasper son adoptados, mira, la rubia con cara de que quiere matar a todos, pero sigue siendo igual de hermosa es Rosalie, el que esta a su lado y que es su pareja, el grandullón sexy y fortachón es Emmet, después sigue la pequeña Alice, obvio la del pelo negro corto, ella tiene cara de ángel y esta con Jasper, el guapo rubio con cara de sufrimiento, y por ultimo esta el buenísimo de Edward, el esta solo( me dio un codazo) eh, aunque creo que ninguna de nosotras somos lo suficientemente bellas para el.- mientras Jessica me daba una breve introducción de la familia Cullen, ellos me veían fijamente.
-y por que Edward, Alice y Emmet están con ellos, que no tienen padres.- pregunte, tenia que saber todo lo que pudiera de ese muchacho, que me acababa de atontar, como nadie lo había hecho en toda mi vida.
-si, tenia, creo que murieron en un accidente y ella se hizo cargo de ellos, creo que no puede tener, lo cual es una lastima, ella tan bella y joven y el doctor tan exquisito …bueno, si es una pena.- Jessica era muy detallista.
-bueno, y que clase tiene enseguida.-
-biología, contigo, pero ya tenemos compañeros, el profesor te asignara a alguien.-
-seguro.- para ser mi primer día, no era tan horrible como me imagine, a excepción de que todos se me quedaban viendo, como si fuera bicho raro. Pero mi mirada se desviaba, se juntaba con la de Edward Cullen, pero su mirada era fría, como si quisiera ocultar algo.
-vámonos bella, o quieres quedarte aquí.- dijo Ángela Weber.
-ya timbraron.- le pregunte.
-si, vamos.- voltee a ver si Edward también se quedo como yo, pero el ya no estaba.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Edward P.V.
Caminaba por las calles desiertas, el día estaba nublado, eso me daba libertad, la verdad no entendía que era lo que hacia afuera de mi casa. No había nada interesante que hacer en un pueblo como Forks.
Pero de pronto algo me trastorno, un olor, una esencia deliciosamente dolorosa. Perseguí con la mirada el rastro de la esencia, provenía de la patrulla del sheriff, asumí que alguien venia con el por que ya había estado lo suficiente cerca de el como para no notar semejante olor.
Lo seguí por los alrededores, hasta llegar a su casa, entonces alguien bajo del coche, una muchacha, era delgada, un pelo café largo precioso, y eso ojos cafés chocolate, todo era un conjunto explosivo para mi, era hermosa, pero el mismo tiempo deliciosa. Era muy difícil concentrarse en no… matar al sheriff y su hija.
Y vaya que lo era, lentamente una y mil maneras de asesinar a la familia venia a mi cabeza y ninguna estaba nada mal, todas parecían perfectas, excepto por el hecho que mataría a un sheriff, y eso causaría problemas, aparte de que Carlisle se decepcionaría de mi.
-Edward, en que estabas pensando.- exigió Alice al llegar en donde yo estaba.
-Alice, ese olor, es …delirante.-dije aun sometido en mis pensamientos.
-eres un idiota Edward.-
-por que.- pregunte incrédulo.
-por el solo hecho de haberte permitido llegar tan lejos.- tenia razón mi hermana favorita.
-perdón, tienes razón, es mejor que nos vayamos antes de que planee la masacre del pueblo entero.- pase mi brazo cerca de Alice y juntos corrimos a nuestra casa. Afuera me esperaba Esme y Carlisle. Sabia que cuando los dos se juntaban con esa cara, era seguro un sermón bastante largo. mis padre exageraban sus cuidados, con respecto a sus hijos. Aunque no lo hacían cuando se trataba de Rosalie y Emmet, ambos tan infantiles e inmaduros, aunque Emmet agradaba, Rosalie no.
-Alice nos dijo lo que vio.- dijo mi padre en cuanto pise las escaleras.
-y que fue lo que vio, exactamente.- desafíe, ese me restaba puntos.
-que asesinabas a Isabella y Charlie Swan.- dijo Esme muy extrañada de mi actitud.-
-no se si saben esto, pero las visiones de Alice son subjetivas, por lo que no son concretas, yo no iba a asesinar a nadie, solo quería recorrer el pueblo y me encontré con ellos.-
-Edward, no hay problema en que salgas al pueblo, pero si lo hay cuando llegas a pensar en alimentarte de ellos.-intervino Esme
-lo se mama, pero estaba controlado, aunque no por mucho, es que… no se como explicar lo que me paso, fue como si hubiera perdido la razón, el aroma de Isabella me enloqueció, lo hizo a tal modo que de no ser por Alice, seguiría hay pensando en la mejor manera de asesinarlos y no se si me hubiera contenido lo suficiente como para no hacerlo.-
-que quieres decir, hijo.- pregunto Carlisle con cara de preocupación.
-su aroma, no lo soporto, es algo que me trasforma en lo que fui hace mucho tiempo y no quiero que eso vuelva a pasar.- era algo vergonzoso, como una humana me ponía tan mal, pero era la verdad.
-mañana será la prueba de fuego, si logras pasar con ella el día, sin que su aroma te mortifique, nos quedamos, de lo contrario volvemos a Denali.- hablo con autoridad Carlisle, tratando de darme apoyo.
-muy bien.- comento Esme: hijo tu sabes que te apoyamos y si tu no te sientes cómodo aquí, nos regresamos con Tanya.
-gracias, mama.- le conteste. Aunque realmente preferiría irme a otro lado, regresar a Denali con Tanya no era precisamente lo que mas anhelaba en el mundo.
-los dejo, tengo que ir con Jasper.- mi hermanita se fue danzando por la casa hasta desaparecer. Aunque sus pensamientos me llegaron después: ni creas que vamos a dejar tu y yo este tema, se que no solo te gustaría comerte a Isabella Swan, hay algo mas hermanito, te veo dentro de dos horas en tu cuarto, te quiero. vaya pensamientos de esa pequeña.
Fui a la sala en donde me esperaba mi mejor amigo, mi piano, comencé a tocar cualquier partidura que se me ocurría. Dure así casi las dos horas, cuando recordé que Alice quería hablar conmigo, entonces cerré mi piano y subí hasta mi recamara, en donde ya me esperaba mi hermanita.
-que pasa Alice.- dije cerrando la puerta.
-Isabella Swan te gusta, te gusta como para …algo, y no es comida.- si mi muerto cuerpo sirviera de seguro que estaría rojo ante tal declaración.
Podía contestarle simplemente con un si, pero ni siquiera lo sabia bien.
-quizás.- dije finalmente
-vamos hermanito date una oportunidad, jamás te había gustado alguien tanto.-
-Alice sabes que lo que me pides es algo que no pasara, tu viste como me pongo cuando estoy con ella, no quiero terminar matándola, lo mejor será que me aleje lo mas posible. Mañana veremos que pasa. Pero te advierto que no voy a estar con ella, sobre ningún motivo o situación. Ella es humana, la podría lastimar.-
-yo creo que no, además, ya haz hablado lo suficiente como para negar, la atracción que sientes hacia ella.-
-que cosas dices.- atracción, seria la ultima palabra en la que pensaría para describir lo que me pasaba con Isabella.- en el caso de que estuvieras en lo cierto me vigilarías, quiero hacer algo.- Alice era en la que mas confiaba de mis hermanos, aunque Jasper era buen confidente para las cosas de hombres.
-sabes que te ayudaría en lo que quisieras, pero si haces lo que planeas hacer, necesitaras mas que mi ayuda. Carlisle nos esta escuchando, bien si quieres ir a ver a Isabella desde lejos, Jasper y yo te acompañaremos. necesitaras tu dinero, vamos de compras, oí que en Seattle hay una venta nocturna e la tienda de un diseñador, creo que ayudarte a escoger el regalo perfecto para Emmet no será difícil si Jasper nos acompaña. ¿a poco no me adoras, hermanito?.-
-te adoro Alice, bien, entonces vayamos de compras.- creo que exagere mi emoción por ir de compras, pero no me importaba con tal de ver a Isabella.
Nuestro plan funciono bastante bien, Carlisle no dijo nada, ni Esme. Fuimos en mi coche a la casa de los Swan, aunque lo deje unas cuantas cale adelante, el resto del camino nos fuimos a pie.
Cuando estábamos cerca ya de la casa, la puerta se abrió y salio Charlie acompañado de Isabella, entonces decidimos meternos en el bosque y desde hay verla. Su papa le acababa de regalar esa camioneta vieja y fea, a ella le gusto, no se por que, a mi lo que me gusto fue su pijama, dejaba ver mejor su delicado cuerpo, pero también dejaba escapar mas su aroma, con tal de seguir viéndola me aguante.
Edward, creo que es mejor que nos vayamos, ella siente que hay alguien que la observa, siento su nerviosismo, y siento tus deseos, por llamarlos de alguna forma, creo que confusión seria mas adecuando. tomaría en cuanta el consejo de Jasper, pero por ahora no.
Yo creo que ya es hora de irnos, ella se va a meter en un 10 segundos. informo Alice.
Al ver que no me movía, Alice me arrastro y jale algunas de las ramas del árbol. Camine resignado a regresar a la casa.
-no quien dijo que vamos a la casa, lo de las compras era enserio.- reprendio alice. Jasper y yo soltamos un suspiro, en estos momento agradecia de ser lo que eramos, por que danzar de departamento en departamento hasta que alice encpntrara exactamente lo que buscaba era muy cansado, y ahora que iriamos a una venta nocturna. Ese era el precio de ver a isabella.
Después de 200 vestido, 168 blusas y camisas 199 pantalones, sin contar os 20 pares de zapatos que Alice compro para cada uno de nosotros, regresamos a la casa, cuando estabamos bajando las cosas del coche llego rosalie muy enojada.
Por que diablos fueron de compras sin mi, que les pasa, que no estan cuerdo o que.
Tortura, era la que yo vivia cuando rosalie estaba cerca, el tener que aguantar su voz en mi cabeza me fastidiaba bastante.
-relájate, fuimos por un regalo para Emmet, pero Alice se emociono demasiado, resulto que el diseñador era amigo suyo y tenia todo apartado para ella, resulto que la venta nocturna era una farsa para que tu hermanita se surtiera privadamente.- explique a Rosalie antes que los grito empezaran.
-le compraron algo a mi osito.- dijo con voz dulzona y ridícula.
-si, espero que le gusto.- Alice le mostró las cuatro bolsas que pertenecían a Emmet.- es por parte de Edward, claro esta.-
-así, y por que tanta amabilidad.- el tonito cambio por el de siempre.
-yo sabre, el puede ser tu esposo, pero es mi hermano.- no tenia ánimos como para pelear con ella. Tome algunas de las bolsas mías, y me fui a mi cuarto, se suponía que yo iba a comprar, pero resultó ser Alice la que compro, hasta a mi.
Faltaban dos horas para irnos al instituto, no tenia nada que hacer, así que prendí mi estereo y le subí a todo, no quería escuchar los pensamientos del resto de mi familia. Solo desaparecer un rato. Placebo, mi grupo predilecto, gracioso. Ellos eran mi placebo.
Me hundí en mis pensamientos, tanto que me sorprendió oír los golpes en la puerta. Era Alice. por si no te acordabas tenemos que ir al instituto, estoy segura que será algo emocionante. abrió la puerta y entro a la habitación.
-Edward, por que usas la misma playera que ayer, por eso te compre una azul muy bonita ayer, bueno, hace rato, jeje, anda pontela y te esperamos abajo para irnos. estoy segura que a Isabella le encantara la playera.- me guiño el ojo y salio de la habitación. La obedecí, me quite el pantalón y la playera que traía y me puse el conjuntito que me había comprado.
Para cuando baje, Carlisle se había ido ya al hospital, Emmet, Rosalie, Alice y Jasper me esperaban en el auto. Solo estaba Esme parada en la puerta esperándome.
-hijo, se que puedes hacer lo que te propongas, te quiero mucho.- me dio un beso en la frente y salí de la casa.
Entre a mi apreciado volvo plateado, encendí el motor y arranque con destino al purgatorio, perdón escuela preparatoria de Forks. El colmo de colmos fue que Rosalie puso uno de sus discos asquerosamente fresas y cursis, lo quite muy bruscamente y puse uno mío, no me fije cual era.
-por que lo hiciste salvaje, yo quería escuchar ese disco.-
-mi carro, mi música.- dije pacíficamente.
-pero ya lo escuchamos eso por las dos ultimas horas.- se quejo Emmet.
-bien, pon el de Rosalie, pero solo mientras llegamos.-
Tan solo llegar a la carretera de Forks nos tardábamos mas que en llegar al instituto. La canción empezó, debo admitir que no estaba nada mal, la canción, aunque muy melosa para mi gusto.
La canta Savage garden, por si querías saber.- me dijo Rosalie, me sorprendió lo amable que se comporto, solo le pude dedicar una sonrisa por el retrovisor.
Cuando quería se comportaba, pero eso raramente pasaba, debía de aprovechar. Tenia el grupo pero me faltaba la canción, sabia que me lo diría en cualquier momento, una risita tonta se me salio, era tan tonto lo que estaba haciendo, no solo la canción, si no todo el asunto de Isabella.
Creo que ya dedujiste el nombre de la canción, verdad.- pensó Rosalie. Descubrí la manera perfecta para mantenerla calmada, dejarla escuchar sus canciones de amor, ese era el gran secreto.
Después de escuchar el disco de grandes éxitos de Savage garden llegamos al instituto, mis clases eran aburridas, el único momento se podría decir que divertido es el almuerzo, que es cuando estoy con mis hermanos. Entonces la vi., estaba sentada justo enfrente de mi, igual de hermosa que siempre, y veía para mi dirección. Enseguida voltee mi mirada hacia otra mesa.
-Edward, te tengo malas noticias, ella esta contigo en la clase de biología, así que por favor compórtate.-
No le conteste, sabia que era lo que tenia que hacer.
