Disclaimer: Los personajes no me pertenecen a mi, que mas quisiera yo, son de J.K. Rowling. Yo solo juego con ellos.
Se durmió con esa idea, fantaseando con la idea de algo que jamás iba a poder ser. Después de todo una serpiente y una leona no podían estar juntos…
Muy lejos de ahí un hombre rubio miraba a través de la ventana de su despacho, la luna brillaba con intensidad en el cielo despejado. El silencio y la oscuridad reinante volvían algo tétrica la escena, el semblante del hombre era sombrío y reflejaba toda su soledad, con Scorpious en Hogwarts la mansión Malfoy se sentía muy vacía. Astoria no estaba como de costumbre, la esposa de Draco se mostraba indiferente ante el hecho de que su marido no la amara, para ella le era suficiente ostentar el apellido Malfoy y gastarse la fortuna de este.
Draco sonrió al pensar en su hijo, ese pequeño era su orgullo. Le había mandado una carta una semana después de haberse ido contándole muy emocionado todo lo que le había pasado.
"Papá:
Estoy muy emocionado porque el Sombrero Seleccionador me ha mandado a Slytherin, cuando el profesor Slughorn dijo mi nombre me puse muy nervioso pero seguí tu consejo y aparente estar tranquilo. El sombrero se tardo en decidir, según él no sabía si mandarme a Slytherin o a Gryffindor, dijo que yo era valiente y leal como los leones pero astuto como las serpientes. Yo le pedí que me mandara a Slytherin y él me concedió mi deseo, quiero poner en alto en apellido Malfoy y demostrar que no todos los Slytherin tienen el prejuicio de la sangre pura…" Cuando Draco leyó esto sus ojos se aguaron un poco, el había criado a su hijo de forma radicalmente diferente a como lo había criado a él, una de los cosas que Scorpious aprendió desde pequeño fue a no despreciar a la gente por algo tan absurdo como ser o no ser "sangre pura". El rubio se sintió orgulloso de haber educado a un buen chico, tan distinto a el mismo. "… hice algunos amigos, quizá conozcas a sus padres, mis amigos son James y Albus Potter y Rose Weasley, los conocí cuando Albus me los presento, el es compañero mío en Slytherin…" ¿El hijo de Potter en Slytherin? Eso es toda una sorpresa, pensó Draco "…todos son muy amables y divertidos. James hace muy buenas bromas y Albus es muy bueno jugando ajedrez, Rose, su prima, es muy inteligente y me cae muy bien aunque a veces sea una insoportable sabelotodo…" Al igual que su madre, pensó con una sonrisa en la cara. Recordó los bonitos y expresivos ojos chocolates de la niña, iguales a los de Hermione. "... siempre anda regañando a James y a Albus cuando hacen travesuras o no cumplen con sus deberes. Todos los maestros son maravillosos pero el que más me agrada es el profesor de Herbología, Neville Longbottom, Albus me conto que el profesor Longbottom estudio con su padre y sus tíos asi que supuse que también estudio contigo, el realmente es brillante, el mejor profesor después de McGonagall…" Draco sintió una leve punzada de culpa al leer las siguientes palabras. "…él se ha portado muy amable y paciente conmigo a pesar de que Herbologia no es mi fuerte, me dijo incluso que nunca dudara en pedirle ayuda…" Malfoy considero la posibilidad de pedirle una disculpa a Longbottom, el no se había comportado nada bien con el Gryffindor. "…te mandare otra carta cuando tenga más que contarte. Salúdame a mamá.
Te quiere.
Scorpious.
Draco doblo la carta y la guardo en un cajón de su escritorio después de leerla por quinta vez. Ahí era donde guardaba sus tesoros: varias fotos de Scorpious en distintas etapas de su vida, toda las cartas que su madre le había escrito y una foto muy especial. La había tomado con la cámara de Creevey, que el "pidió" prestada y después devolvió a su dueño solo que sin la evidencia, un día a finales del quinto año. En la foto se apreciaba a una chica de ojos chocolate y cabello que parecía un desastre pero que Draco sabía era suave al tacto, en esa foto la joven de entonces dieciséis años veía el atardecer desde el Puente Cubierto. La luz anaranjada que despedía el astro rey le daba un aspecto etéreo a Hermione haciéndola ver más hermosa aun, al menos a los ojos del príncipe de las serpientes. Ella obviamente no noto cuando le tomaron la foto, tenía poco tiempo que se le había encomendado una misión a Draco y sabia que, aunque solo había aceptado para proteger a su madre, toda mínima posibilidad que pudiera soñar tener con la leona iba a morir. Contemplo la foto una vez más, absorbiendo cada detalle de ella antes de guardarla en el cajón y cerrar este con un hechizo.
!Hola! Se que es cortito pero no queria dejarlas sin el punto de vista de Draco, prometo que el proximo capitulo sera un poco mas largo, minimo tres hojas de word.
Gracias por todos sus maravillosos y hermosos reviews, alegran mi vida mucho.
Nos vemos el viernes. Diganme que les parecio este capitulo.
Oceanos de amor y millones de besos.
-Travesura Realizada-
