Disclaimer: Los personajes no me pertenecen a mi sino a la Reina J.K. Rowling, los personajes que no conozcan y la trama son totalmente mias.
Una mencion honorifica a mi socia Mel (alias Dulce Amor) que ha sido parte fundamental de este proyecto, cariño gracias por todo, sin ti nunca hubiera tenido el valor de publicar esta historia. Te quiero.
Narrador POV
Los meses pasaron volando y los cuatro pequeños se hicieron amigos muy cercanos. Rose y Katherine tenían la costumbre de ir a la biblioteca a ir a hacer sus tareas con Albus y Scorpious quienes habían forjado un lazo de amistad muy fuerte. Algunos alumnos de Hogwarts molestaban o miraban mal al cuarteto, sin lugar a dudas era un poco difícil que se olvidara la enraizada rivalidad entre serpientes y leones pero a los cuatro niños no les importaba mucho, al menos al principio.
-No entiendo porque se ponen tan locos con esto-exclamo Albus-James dice que no debería preocuparnos pero en realidad me estoy enfadando-los cuatro estaban en los jardines de la escuela junto al lago y el pelinegro estaba muy enfadado porque Mike Goyle había derramado su tintero sobre el pelirrojo cabello de su prima y como era de esperarse tanto Scorpious como Albus no iban a dejar las cosas asi, el resultado fueron veinte puntos menos para Slytherin y el ojo morado de Goyle.
-No debiste hacerlo Al, ahora todos en Slytherin se pondrán pesados contigo.
El chico se encogió de hombros.
-Eres mi prima y mi amiga, mi deber es defenderte.
-Gracias-le dijo la niña abrazándolo.
-¡Hey! Yo también te defendí-replico Scorpious-¿Y mi abrazo?
-Venga, no te enojes Scor y dile a Kath que te lo de-bromeo la niña y sonrió al ver como se sonrojaban sus dos amigos. Para fortuna de ambos James se acerco.
-¿Cómo están chicos? Me entere de lo que paso-el chico llevaba el cabello negro alborotado y había dejado a su sequito de amigos detrás.
-No hay secretos en Hogwarts-mascullo Albus.
-No te enojes pequeño Al, estoy orgulloso de ti. Mi hermanito está creciendo-James fingió limpiarse lagrimas imaginarias y Albus se lanzo a pelear, ambos hermanos pelearon juguetonamente hasta que Dominique apareció.
-¿Qué pasa con ustedes?-les regaño mientras los separaba, sus ojos azules estaban chispeando de enojo y los Potter al verla asi se desternillaron de risa-¿Qué es tan gracioso? ¿Por qué se estaban peleando?
-No estaban peleando Dominique-le explico Rose-solo jugaban.
-Niños-mascullo la chica mientras se alejaba con su precioso cabello rojo brillando con la luz del sol. Era hermosa al igual que su madre a pesar de solo ser veela por una octava parte aunque tenía un carácter muy estricto y era muy parecida a Percy, otra Weasley prefecta.
-Tu prima da miedo-admitió Scorpious quien la miraba un poco embelesado.
-Pero es muy bonita-añadió Katherine al ver la expresión del rubio, su estomago se contrajo de forma nada agradable.
-Sí pero las pelirrojas no me llaman mucho la atención-inquirió el al ver la expresión de Kath-sin ofender a la presente-añadió mirando a Rose.
La aludida se rio.
-No te preocupes huroncito, mi papa es capaz de matarnos si tú te fijases en mi.
Ambos niños se rieron por lo absurda de la situación.
-Y hablando de eso ¿Cómo se tomo el tío Ron y el padre de Scorpious su amistad?-pregunto James que era cotilla por naturaleza.
-Pues mi papá no tiene problema con ello-espeto el rubio con una expresión que era muy parecida a la de Draco cuando se ponía en plan de ataque. James no era la persona más amable del mundo en ocasiones y el rubio tenía razones para desconfiar de él.
-¿Y tu papá Rose? ¿Qué dice el tío Ron de esto?
-El y yo no hemos hablado ni nos hemos escrito desde septiembre-confeso la niña con la cabeza gacha. Rose no era tonta y sabia cuan tensa estaba la situación en su casa, por esa razón había preferido pasar la navidad en Hogwarts junto con Katherine y aun asi, después de tantos meses, sentía que nada iba a mejorar. Veía el final de su familia muy cerca.
-Vamos Rose, no te pongas asi-le dijo Scor abrazándola-si no sonríes en los próximos diez segundos me veré en la necesidad de lanzar a Albus al lago y dejar que el calamar gigante se divierta con él.
La niña rio con la tonta broma de Malfoy y él le sonrió de vuelta.
Al rubio no le gustaba verla triste, era como una hermana para él. La hermana que siempre quiso y nunca tuvo.
Hermione salió del Ministerio de Magia totalmente exhausta. Era viernes y por fin iba a descansar un poco. En lo único en lo que podía pensar era en llegar a casa y dormir, Hugo le había pedido permiso para ir a quedarse a casa de uno de sus amiguitos y ella accedió. Ese nublado día de abril había salido temprano por lo que Ron no la esperaba en casa sino hasta las seis. Al llegar a casa Hermione escucho ruidos en la parte de arriba de la casa, se suponía que no había nadie por lo que subió con paso inseguro y la varita en ristre, lo que vio al entrar a su cuarto la dejo petrificada como el reflejo de los ojos del basilisco. Ronald estaba en su cama con Lavender quien al darse cuenta que habían sido descubiertos se aparto del pelirrojo soltando un chillido tratando de taparse. Ron por su parte tenía cara de nada.
-Quiero que tú y tu zorra salgan de mi casa ahora-la voz de Hermione sonaba furiosa y lo estaba pero no por comprobar el engaño sino porque él se había atrevido a profanar la casa de sus hijos-¿Qué no me oyeron? ¡Fuera de aquí! Háganlo antes de que les lance una maldición.
Lavender asustada se vistió rápida y torpemente y salió pasando a toda prisa junto a la furiosa leona que se volvió hacia Ron.
-¿No me escuchaste Ronald? ¡LARGO DE AQUÍ!
-No me puedes echar Hermione-rebatió el mientras se vestía con pereza-esta es mi casa y además no me puedes reprochar nada, yo solo busque por otro lado lo que no tenia en casa.
Eso era cierto ya que desde que concibieron a Hugo ellos no había tenido intimidad pero aun asi sus palabras indignaron a Hermione ¿Cómo se atrevía? Decidió salir de ahí antes de hacer algo estúpido.
-Cuando vuelva no quiero verte aquí-dijo esto y se fue sin mirarlo. Salió a la calle donde el frio aire de Londres le dio en la cara e hizo que sus ojos picaran incómodos. Camino sin rumbo y sin saber que alguien la seguía.
Draco había tenido una sensación molesta todo el día, no podía estar quieto asi que decidió ir a comprobar como estaba Hermione. Llego a su casa y se escondió por ahí, cuando vio a Lavender salir de casa de los Weasley despeinada y con cara de haberse enfrentado a un Colacuerno Húngaro, el mal presentimiento del rubio tomo sentido. Siguió a Hermione hasta un parque donde la bruja se sentó en una banca y comenzó a llorar. Lloraba por tantos años perdidos en los que solo había sufrido a lo tonto, lloro por lo que sus hijos iban a sufrir a causa de esto, lloro por ser tan cobarde y no haber luchado por el amor de un rubio que en ese preciso momento se le había acercado sigilosamente para ofrecerle un pañuelo de lino.
Ella lo miro incrédula.
-Una hermosa dama no debería llorar y menos por un tonto-le dijo el al igual que esa vez la noche del baile de navidad.
Flash back
Hermione se había cambiado y había salido de los dormitorios, Ron era un estúpido insensible pensó la chica mientras caminaba por los pasillos desiertos del colegio, no quería que la vieran llorar, seria humillante. Lloro en silencio hasta que una voz en la penumbra la sobresalto.
-Una hermosa dama como tú no debería estar llorando y menos por un tonto como Weasley-dijo Draco que se había acercado a la chica mientras limpiaba sus lagrimas con un pañuelo. Ella se quedo muda por el comportamiento del Slytherin quien la miro a los ojos con sus orbes grises que ahora no parecían tan frías, se podía apreciar gracias a la tenue luz de luna que se filtraba por las ventanas. El acaricio su mejilla con delicadeza, era tan suave. Lo siguiente que el supo es que estaba besando a Granger. Carajo, como la amaba.
Al otro día el se daba de topes por estúpido, en un instante de debilidad había echado todo a perder. Si Lucius se enteraba… ¡No! ¡El no podía permitir que eso sucediera! Los siguientes días puso todo su empeño en demostrarle a la castaña que la odiaba, era la única manera de mantenerla a salvo. Ella entendió el mensaje de cierta forma y no se acerco a él, guardo todos los sentimientos que él había despertado la noche del baile. Sabía que no debia fiarme de Malfoy se reprendía a si misma mientras lloraba sola en su cuarto. Había sido tan tonta…
Fin del Flash back.
Y ahora estaba el de nuevo, a su lado limpiando sus lágrimas.
-¿Qué haces aquí Malfoy?-su voz sonaba rota.
-¿Qué prefieres? ¿Qué este aquí contigo o que vaya a tu casa a matar a la comadreja? Dime qué quieres y lo hare-los ojos grises de Draco no mostraron vacilación ni burla.
-¿Por qué lo haces?-ella no terminaba de entender.
-Porque te amo.
CHA-CHA-CHAAAAAAAAAAAAAN! El momento ha llegado chicas, es ahora o nunca... eso creo hahaha les habia dicho que iba a subir capitulo sabado pero lo termine un dia antes y bueno aqui estamos, aprovecho para comunicarles que el sexto capitulo tardara un poco, tengo trabajos escolares y otras historias que actualizar, por cierto les agradeceria con el alma que se pasaran por mis demas historias, tal vez encuentren algo que les llame la atencion.
Que les parecio el capitulo? Yo en lo personal odio a Ron.
Dejenme sus opiniones en un review.
Oceanos de amor y millones de besos.
-Travesura Realizada-
