Disclaimer: Los personajes no me pertenecen a mi, son de la maravillosa J.K. Rowling. La trama es mia al igual que Dom Howard xD
-Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas-
Las cosas en la Madriguera estaban algo tensas, al menos lo estaban en el antiguo y pequeño cuarto de Ginny. Los niños jugaban en el jardín, eran vacaciones de Pascua. Ginny, Harry y George estaban enterados de todo y aunque los dos pelirrojos habían querido ir y lanzarle una maldición a Ronald su aun cuñada lo había impedido.
-Vamos Hermione, nadie se ha muerto por ir a Azkaban-gruño colérico George que había escuchado cuando la castaña le contaba todo a su hermana y su cuñado.
-George, se serio.
-¡Lo estoy siendo!
-No puedes lanzarle un Avada Kedrava a tu hermano.
-El ya no es un Weasley-Ginny hablo, había permanecido en silencio desde que George había interrumpido.
-Sea como sea Gin, se los conté porque confió en ustedes-miro a sus tres amigos- bueno George escucho por accidente pero quiero pensar que no dirá nada.
-¡Ni creas que me voy a quedar callado!-George alzo un poco la voz.
-Baja la voz George-lo reprendió Hermione-¿Ni siquiera te quedarías callado por el bien de tus sobrinos?
El pelirrojo suspiro. La castaña tenía un punto, el no quería que sus pequeños sobrinos sufrieran.
-Está bien Herms-se rindió.
La castaña sonrió aliviada.
-De acuerdo. ¿Nada de bromas ni maleficios?
-Eso no lo puedo prometer-sonrió malévolamente y salió corriendo de la habitación.
-¡George!
Ginny se rio.
-Tranquila Hermione, no te preocupes. El no hará nada malo-le dijo a su amiga y luego sonrió de forma muy similar a la de los gemelos-al menos no solo.
Y salió corriendo con gracia detrás de su hermano.
-¡Ginevra Molly Potter! ¡Ven acá!-solo se escucho la risa de los pelirrojos en las escaleras-¿Puedes creerlo?-se volvió hacia su amigo que trataba de contener la risa-no es gracioso Potter.-golpeo al pelinegro en el hombro mientras se sentaba a su lado en la antigua cama de Ginny.
-Ok tienes razón, no es gracioso-el ojiverde se puso serio-¿Cómo estás?
Ella suspiro.
-Estoy bien Harry, por primera vez en muchos años me siento libre. Quienes me preocupan son mis hijos.
-¿Ellos no sospechan nada?
La leona rio sin humor.
-A veces creo que Rose puede ver a través de mi y Hugo no se queda atrás, me pregunta constantemente por su padre-Ron se había ido de la casa, bueno de hecho Hermione lo había corrido.
-Tus hijos son muy listos-afirmo Harry-salieron a ti.
-No lo creo-rio un poco, sus hijos eran valientes y decididos a su parecer, nada que ver con ella- espero que ellos sufran lo menos posible con esto.
-Veras que todo está bien-su amigo trato de animarla-y a todo esto ¿Qué ha pasado con Malfoy?-su amiga abrió mucho los ojos, sorprendida-vamos Herms, eres mi mejor amiga y te conozco bien aunque no lo creas.
-¿Cómo…?
-¿Lo supe? Era obvio, demasiado obvio diría yo. No sé como no me di cuenta antes pero fue ese día en el andén cuando lo confirme, te observe a ti pero sobre todo lo observe a él. Parecía como si hubiera visto la luz del día después de llevar mucho tiempo recluido en la oscuridad-Harry soltó una risita-¿Cuándo empezó todo esto?
-Desde la primera vez que nos vimos-respondio ella.
-¿En Hogwarts?-la Gryffindor negó y su amigo alzo una ceja interrogante-¿En el tren?
-No, la primera vez que él y yo nos encontramos ni siquiera sabía que era una bruja…
Una pequeña niña se columpiaba con fuerza, el aire golpeaba su rostro y la luz del sol era cálido. Se impulso con más fuerza mientras reía y llamo la atención de un niño rubio que vagaba por ahí, estaba triste pues su abuelo acababa de morir. El único hombre que le había dado amor paternal se había ido dejándolo solo. La risa de la niña castaña lo hizo detenerse para poder observarla mejor, su risa le pareció melodiosa como la voz de su madre cuando le cantaba a escondidas por las noches. La miro por un largo tiempo mientras se columpiaba y su cabello sujetado en dos coletas amarradas con lazos rosas volaba en un ángulo gracioso, le pareció hermosa como un ángel. Daba la impresión que era divertido lo que hacía, nunca había visto reír a nadie de esa forma pero todo cambio cuando la niña se soltó y cayo del columpio cayendo al pasto.
Dolía mucho, el golpe le había causado una enorme y fea herida en la pierna y el brazo le dolía mucho, se puso a llorar mientras buscaba a sus papas con la mirada, ellos no se veían por ningún lado.
-¿Estás bien?-se le acerco un niño rubio pulcramente peinado y vestido con ropa extraña, parecía que venía de una fiesta de disfraces. Se arrodillo a su lado.
-¿Cómo voy a estar bien?-cuestiono la niña entre sollozos. Se acaba de caer y sangraba, la pregunta del chico era absurda a su parecer. Era más que obvio que no estaba bien.
El carácter Malfoy del rubio salió a flote.
-Como quieras-espeto fríamente y se paro dispuesto a irse.
-¡No! Espera-Hermione había dejado de llorar y se había puesto algo roja, el niño estaba siendo amable y ella no lo estaba tratando de manera correcta-lo siento, no quería ser grosera.
Draco se encogió de hombros pero acepto sus disculpas, se acerco de nuevo a ella.
-De acuerdo-examino la herida con toda la seriedad posible en un niño- esto se ve serio.
-Tal vez necesite puntos…-sugirió la niña al ver la cortada que le dolía mucho pero ella como la futura Gryffindor que era aguanto estoicamente.
-¿Puntos?
-Si ya sabes, que me cosan con una aguja-explico ella con su aire de sabelotodo.
-Eso se escucha temible-admitió el y se estremeció al imaginarlo no en el mismo sino en la niña, se veía tan frágil. Miro nuevamente la herida, el podía ahorrarle eso aunque sabía que no debia hacerlo. Miro a su alrededor comprobando que nadie estuviera viendo en su dirección y segundos después la herida había desaparecido y la pierna de Hermione estaba como si nada.
-¿Cómo hiciste eso?-la niña tenía un carácter sumamente escéptico y no podía creer lo que había visto.
-Soy un mago-contesto petulante.
-¿Estas bromeando verdad?
-¿Por qué habría de bromear?-pregunto el confundido-¿Eres muggle?
Si bien su tono era sorprendido no mostro el aspecto asqueado que seguramente Lucius hubiera denotado. No creía que ella fuera muggle, había algo en la niña, la magia era casi palpable en ella.
-¿Qué es un muggle?-pregunto Hermione con mucha curiosidad.
-Es alguien sin magia-explico el sencillamente dejando de lado todos los desagradables adjetivos que, debido a su educación, conocía-pero no creo que tu lo seas. Me llamo Draco.
-Yo soy Hermione.
Él le sonrió sin saber por qué y ella le devolvió la sonrisa.
-¿Cuántos años tienes Hermione?
-Siete.
-Yo también-una desagradable sensación lo invadió al sentir la mirada de su padre sobre su espalda, se helo de miedo-me tengo que ir. Nos volveremos a ver Hermione. Pronto.-la ayudo a ponerse en pie tocando su cálida piel y le sonrió por última vez antes de cambiar de expresión e ir hacia su padre.
-¿Dónde estabas Draco?
-Dando un paseo, padre.
Lucius miro a la niña que observaba curiosa en su dirección.
-Ya veo, vámonos.
Ese día Draco mato a su primer elfo por órdenes de su padre. Nunca nadie lo supo hasta hace poco y Hermione omitió ese detalle de su historia.
-Ni en mis más locos sueños hubiera imaginado algo asi-admitió Harry sorprendido.
-Pues asi fue-la castaña sonrió.
-Decidas lo que decidas yo te apoyo Mione-tomo la mano de su amiga con afecto-todo va a estar bien.
Draco entro a la biblioteca y se encontró con Astoria esperándolo, no pudo evitar sorprenderse de verla ahí.
-Nunca creí encontrarte aquí Astoria, la vida no deja de sorprenderme-se burlo mientras se dirigía al librero sin mirarla nuevamente.
Astoria se puso de pie con elegancia mecánica, no había nada natural en ella.
-Quiero hablar contigo.
-¿Se te acabo el dinero, querida? ¿O te dejo tu amante en turno? No te duran mucho últimamente-volvió a mofarse de ella.
Ella se hizo la ofendida por supuesto.
-¿Cómo te atreves Draco?-él le sonrió sardónico-No puedo creer…
-Ahórrate el discurso de mártir Astoria-la callo sin más-dime qué quieres o más bien dicho cuanto quieres.
-No se trata de dinero-espeto-últimamente te he visto diferente, feliz…
-¿Y eso te molesta?-ella negó-Que bueno porque detestaría que arruinaras mi buen ánimo, tengo algo que decirte. No quería hacerlo hasta que todo estuviera listo pero aprovechare esta oportunidad. Te informo que voy a tramitar la anulación del matrimonio.
Los ojos azules de Astoria se abrieron con horror
-¿Qué tu qué?
-Lo que oíste.
-¿Es por la sangre sucia verdad?-le chillo ella perdiendo la compostura por completo.
Los ojos de Draco se volvieron fríos como el hielo.
-Vuelve a llamarla asi, habla mal de ella o intenta hacerle daño de alguna forma y te matare, te lo juro- su voz sonó calculadora y amenazante, Astoria retrocedió alejándose de él y Malfoy salió de ahí, vio una figura infantil dar la vuelta por la esquina del corredor y echo a correr tras su hijo. Lo alcanzo en uno de los jardines de la mansión, Scorpius se limpio con rabia las lágrimas de los ojos mientras su padre se sentaba a su lado en el pasto olvidándose de cuidar su fina ropa.
-Scorpius déjame explicarte.
-No quiero saber nada-replico él.
-No llores hijo-su tono fue afectuoso.
-No estoy llorando, llorar es para débiles. El abuelo siempre lo dice-soltó el chico con un gesto sombrio.
Draco negó.
-Llorar no es signo de debilidad Scor, no poder hacerlo si lo es.
-Tú y mi madre se van a separar-afirmo viendo a su padre a los ojos.
-Las cosas ya no funcionan hijo-mintió.
-Nunca han funcionado-inquirió el expresando en palabras lo que su padre había omitido- solo quiero que ustedes dos sean felices, que dejen de pelear.
El rubio agito el cabello de su vástago con la mano.
-Eres un bueno chico ¿Lo sabías?-le sonrió-tú no te preocupes por nada, yo lo arreglare todo.
Se quedaron en silencio hasta que Scorpius algo indeciso hablo.
-¿Te acuerdas de aquella ocasión en la que te pregunte si era malo ser amigo de magos hijos de muggles?
Malfoy asintió.
-Me acuerdo bien.
Cuando Scorpious nació Draco sintió que la fría coraza con la que protegía su corazón había terminado por derretirse, los alegres ojos del niño lograban remitir un poco el dolor que le causaba estar condenado a una vida sin su sabelotodo Granger. El niño era todo para su padre y Draco siempre tenía tiempo para él.
-¿Es malo ser amigo de un hijo de muggles papá?-le pregunto el chico a los cinco años. Lucius había tratado de envenenar a su nieto tal como lo había hecho con su hijo pero el alma bondadosa de Scor heredada de algún antepasado enterrado de los Black además del temple rebelde de cierto animago de esa misma familia hizo que Scor se cuestionara si las palabras de su abuelo eran ciertas.
-No, no es malo Scorpious-el rubio dejo de lado el libro que estaba leyendo y sentó a su hijo en sus piernas- Yo conozco a una bruja hija de muggles y es la persona más maravillosa persona del mundo.
-¿Tu te referías a la mamá de Rose verdad?-Draco se sorprendió, su hijo era tremendamente inteligente, era increíble que se acordara de eso.
-Sí.
-¿Tu la amas?
-Si- respondio nuevamente y se apresuro a explicar-quiero que entiendas algo hijo, Hermione Granger es la mejor persona con la que me he topado, la más pura y buena. Tu, tu abuela y ella son lo único en este mundo que me importa.
El niño asintió.
-Lo entiendo papá, tu y mi mamá no se aman, siempre lo he sabido.
Draco sintió una opresión en el pecho, debia explicarle a su hijo que aunque no fuera fruto del amor era lo mejor que le había pasado, lo único bueno que había hecho en la vida.
-No quiero que esto te haga sentir mal, sé que es difícil de entender pero…
-No tienes que explicarme nada papá se que tú me quieres-tranquilizo a su padre-y como te dije, solo quiero que ustedes sean felices. Si tu felicidad está al lado de la mamá de Rose yo te apoyare.
Ambos se sonrieron y otra persona dentro de la mansión también lo hizo ante la visión de su hijo y su nieto. Narcissa estaba orgullosa de su Draco quien había criado a un buen niño como lo era Scorpius. Su hijo le preocupaba tanto estando tan solo, no le gustaba la idea de que se volviera un amargado por estar al lado de una mujer que no amaba. Narcissa no era tonta, bien sabía que su hijo amaba a Hermione Granger pero había sido tan cobarde de no contradecir a Lucius cuando este arruinaba la vida de su hijo. Pero todo eso se había acabado, ella iba a hacer lo imposible con tal de que su hijo fuera feliz. Y eso era un juramento que iba a cumplir asi le costara la vida.
!Hola! !Regrese!
Gracias a: DuLce aMoR, Bloom Malfoy Dominium Prince, Sol, Javileta, minerva 91, Nurf, Shiraze Tao, azu23blood, adrmil, DeevYLP (gracias por tus consejos chica ;), MarieJ97.
Mil gracias por sus review, fav's, follows.
Que les parecio? No hay nada respecto al ultimo capitulo y el "Te amo" de Draco porque soy mala y lo veran hasta la proxima actualizacion xD
Nos vemos en el proximo capitulo.
Oceanos de amor y millones de besos.
-Travesura realizada-
