Cuando vi de quien se traba me arrepentí de haberme asomado. No tenía ganas ni ánimos de verle, esa fue una de las razones por las cuales no fui a la escuela.
-Bella ábreme, se que estas ahí, vamos.- grito cuando cerré la cortina
No tenía intenciones de abrirle, pero el hecho de que gritara y mis vecinos lo escucharan me alarmo, lo último que quería era que Charlie se enterara.
Regrese a la puerta y le abrí.
-que se te ofrece Edward.- mi tono era normal
-me preocupaste.- fue lo primero que me dijo
-por que, tu faltas cuando se te da la gana.- me defendí aun con mi tono normal
-si, pero yo no apago el celular para que nadie me encuentre.- su tono si parecía preocupado, aparte de su regaño.
-sabes tus cambios tan repentinos de humor me dan jaqueca, por eso falte.- dije sarcásticamente
-perdóname Bella, te prometo que me mantendré lo mas lejos de ti, enserio perdóname.- conforme dijo esto bajo los escalones de la entrada con suma rapidez y se subió a su volvo, arranco cual caballo enojado y se fue de ahí. Yo me quede con mis palabras en la boca, pues no tuve tiempo de decirle que era un comentario sarcástico.
Estaba tan sorprendida que solo me quede ahí parada como tarada en la puerta. Cuando una idea me vino a la mente decidí que era tiempo de meterme. Le mandaría un mensaje a Alice, así le preguntaría como estaba su hermano y si podíamos hablar. Pues no quería que se alejara de mí, como en ese sueño que tuve hace unas semanas. Tome mi celular que estaba en mi mochila apagado, presione la tecla roja y se encendió, después de que se terminara de prender vi las llamadas y mensajes que tenia de Alice y de Edward, juntos hacia casi 50 llamadas y mensajes. Me sentí apenada. Fui al menú y empecé a escribir el mensaje.
Alice necesito un gran favor, me podrías decir como esta tu hermano, es que creo que me entendió mal, y de verdad necesito aclarar las cosas.
Apreté la tecla de mandar y espere sentada en el sillón la respuesta. Pasaron mas de diez minutos y Alice no me contestaba, mis nervios se hicieron presentes, me pare para caminar en circulo por toda la casa con el celular en la mano, pero nada, me canse de esperar y le marque, estaba apagado su celular. Mi mente empezó a trabajar de mas, comencé a pensar en demasiadas posibilidades, lo poco que conocía a Edward sabia que era bastante dramático y no podía llegar a una conclusión sobre que tontería haría. Me arme de valor y marque. Entonces un ruido parecido a un tono de celular sonó en mi cocina. Camine lentamente y temerosa a la cocina. Salta del susto cuando lo vi sentado en la barra.
-dios, me asustaste.- le dije mientras presionaba mi pecho para calmar mi corazón sobresaltado.
-ya estamos a mano, alguien me dijo que tu querías hablar conmigo.- me fui acercando a el poco a poco.
-así, pues no te mintió, quisiera saber por que eres tan…no se, tomas todo demasiado enserio, no sabes cuándo es un simple comentario sarcástico.- estaba justamente enfrente de el, si a caso unos diez centímetros nos separaban.
-mas bien tú eres demasiado sarcástica.- me miraba directamente a los ojos, sus ojos parecían de otro tono diferente.
-no lo creo.- dije lentamente estas tres palabras, sus ojos me hipnotizaban. Levanto una ceja, se veía tan…sexy cuando hacia eso.
-esta bien, mitad tu y mitad yo.-
-aja- estaba tan atontada con el que si en ese momento me decía: salta del techo de tu casa. Lo haría sin pensarlo.
-pero tienes que tener cuidado con tus palabras, soy un poco torpe para tus pensamientos adolecentes.- ese comentario me saco de onda, que le pasaba, el también era un adolecente, quizá mas maduro, pero lo era.
-y yo para tus pensamientos de la era del caldo. Sabes que, ya dejemos el tema así, por que es tonto discutir por eso.-
-de acuerdo-
--que tal si para que agarres tu onda adolecente vas conmigo a la playa el sábado.-
-a cual playa.- ese tono se me hico muy sensual, quizá estaba delirando
-La Push.- me mordí el labio
-el viernes me voy con mis hermanos de campamento, si no quizá te acompañaba.-
-esta bien.- dije voleando a ver la hora. Me preocupaba que Charlie llegara y nos viera tan juntos, yo con mis manos muy cerca de las piernas de Edward.
-pero ya sabes que el sábado que viene vamos a Seattle tu y yo.- su voz era muy incitante.
-si, aunque Charlie todavía no me la luz verde para ir.- dije
-si quieres le puedo pedir permiso, tu sabes que no me lo negaría.-
-una cosa es llevarme a la escuela y otra es ir contigo a otro estado, y solo contigo.-
-tienes razón, le pides permiso, me tengo que ir, tu papa hoy llega temprano. Te veo mañana.- bajo de la barra y me dio un beso en la frente.
-claro.- dijo idiotizada por ese beso.
Salió por la puerta trasera en el mismo momento que Charlie entraba por la principal.
El miércoles fue aburrido, no hable con el en todo el día, pero a la hora del recreo cruzamos miradas. Después en la tarde me puse a platicar con mi mama por el Messenger. En la noche mi papa me dio la buena noticia.
-creo que esta bien si vas a Seattle, después ya estas grande, aunque estaría mejor si alguien te acompañara, quizás Edward, el parece respetuoso.-
-le comentare, después de todo el tampoco quiere ir al baile.-
-estaría tranquilo si él fuera contigo.-
-mañana le pregunto.- estaba gritando para mis adentros un si con gran felicidad, no tendría que mentirle a Charlie.
El jueves por la mañana nos tocaba biología a primera hora, lo espere en nuestra mesa para decirle las buenas noticias. Pero otra vez no fue, no comprendía el porque, el sol por fin salió en todo su resplandor. El viernes llego tarde y se fue temprano, y no tuve oportunidad de hablar con el. Regrese a casa desanimada, dormí toda la tarde, me desperté hasta las cinco de la mañana del sábado. Me levante a bañarme y prepararme para ir a La Push. Salí de mi casa faltando diez minutos para las siete.
Llegue a la famosa tienda de los Newton en donde todos me esperaban.
-Bella me alegra que llegaras a tiempo.- dijo Mike
-Eric me dijo que a las siete y eme aquí.-
-dijimos a las seis y media, bueno Jesica que se ofreció a decirle a todos del cambio te debió de haber dicho a ti.- dijo un poco molesto
-no hay problema, ya llegue, vámonos.-
Mike se llevaría su camioneta al igual que Tyler y Lee. Jesica y Ángela nos iríamos con Mike. Eric, Lauren y John con Tyler. Y Lee se llevaría a Samanta y Ben. Salimos como a las siete y media. Era alrededor de una hora para llegar a la playa, querían llegar temprano para tener un buen lugar. No sabia para que el lugar. El caso es que cuando llegamos encontramos un buen sitio para estacionarnos.
Bajamos todo lo que llevaban y nos instalamos alrededor de una de las fogatas cerca de la playa. Desayunamos en cuanto nos sentamos, vimos el paisaje por un rato hasta que decidieron cambiarse y hacer surf. Ángela fue la única que se quedo conmigo, pues todo querían dominar las olas. A eso de las once unos chavos se nos acercaron. Se sentaron enfrente de nosotros. Yo seguí platicando con Ángela hasta que uno se intereso en la platica.
-hubieras invitado a Cullen.- dijo Ángela
-el no podía venir aquí hoy.-
-ni nunca.- contesto el más fornido de todos.
-a que te refieres.- pregunte
-los Cullen son alérgicos a esta zona, como quien dice. Perdón soy Sam, el es Paul y Jacob.-
-Bella y Ángela.- nos presente.
-eres Bella Swan.- pregunto el que creí que era Jacob.
-si…
-soy Jacob, Jacob Black.- claro el hijo del anterior dueño de la camioneta.
-oh, cuanto has crecido.- la verdad por lo único que le hable fue porque quería saber que se debía que eran alérgicos los Cullen.
-que te parece si damos un paseo.- gran…excelente idea
-si claro, no te molesta verdad Ángela.- quien estaba muy entretenida hablando con el tal Paul.
-no hay problema Bella.- me pare y seguí a Jacob, que se dirigía al bosque.
-cuanto ha pasado eh.- me dijo
-si, tanto que esta tienes mas largo el pelo que yo.- brome
-si.- contesto riendo.
-y… a que son alérgicos los Cullen.- trate de poner una cara tierna para que me contestara, así como la que ponen los nenes para que le compren lo que quieren.
-es que no se mucho.-
-pues lo que sepas será bueno.- no tenía ni la mas mínima idea de cómo convencerlo, pero yo era mayor que el así que esa era una ventaja… trata de coquetearle
-es una historia de miedo, segura que deseas escucharla.-
-no les tengo miedo a los monstruos.-
-pues son algo parecidos a ellos.- dijo muy pensativo
-quienes.- pregunte
-mira los quileute tenemos nuestras creencias y leyendas, así que cuando te lo vaya a contar no te burles.-
-vamos que tan loco puede ser.-
-quizá te parezca bastante loco, pero te repito, son nuestras leyendas.-
-te prometo no reírme.-
-y otra cosa, no debes hablar con nadie de esto.-
-también te lo prometo, pero ya dime.-
-primero tenemos que llegar a un lugar especial para contártelo.-
-vale.- tenía que disimularla así que lo seguí. Saque mi celular para ver la hora, pero lo que vi fue que tenia un mensaje de Edward.
No vayas a lastimarte, recuerda que tienes que estar completa para el viernes. Aléjate de la playa y los bosques, no es seguro ahí. Hazme caso. CUIDATE.
El mensaje tenía diez minutos en mi bandeja de entrada, así que decidí contestarle.
Tengo dos horas aquí Edward, y no me ha pasado nada, pero prometo llegar completa a la escuela el lunes. Tú también cuídate. Se lo mande y justamente cuando se estaba terminando de enviar pise mal la raíz de un árbol y me fui al suelo de bruces, el celular salió volando como yo. Pero Jacob alcanzo a cacharlo antes que se estrellara, cosa que no pudo hacer conmigo pues yo ya me había estrellado en el suelo. Me ayudo a levantarme y sacudirme, no quería que alguien se diera cuenta que me había caído, pues le lunes todos se burlarían de mi.
Por fin llegamos al mentado lugar. Estaba mas cerca de la playa y al mismo tiempo del bosque, era un lugar muy bonito, valió la pena la caída. Jacob prendió una fogata. Cuando termino de prenderse observe que la llama era azul. Algo mágico.
-bueno pues empecemos.- dijo Jacob frotándose las manos
-muy bien.- dije emocionada.
-una de las leyendas de los quileute es que descendemos de los lobos. Es como una adoración la que tenemos hacia esos animales. Y se dice que nuestros ancestros tenían el poder de transformarse en ellos. Un día mi bisabuelo junto otros tres hombres vigilaban la zona cuando se encontraron con los Cullen, estaban cazando en su territorio. Hicieron un trato con los fríos, si ellos no le decían a nadie ellos jamás tocarían territorio quileute.-
-fríos.- pregunte
-si, ósea los Cullen, el caso es que desde entonces ellos no se acercan a la reserva.-
-ósea que el abuelo de Carlisle hablo con tu bisabuelo.-
-no Bella, Carlisle fue el que hablo con mi bisabuelo.-
-pero… como.- no entendía muy bien… no era posible que Carlisle hubiera conocido el bisabuelo de Jacob.
-Bella, Bella, donde estas.- gritaba Mike a unos metros.
Me levante para gritarle e indicarle en donde estaba.
-es mejor que regreses con los tuyos, ya me tengo que ir.- camino ente los arboles y me dejo sola, peor aun, no me termino de explicar.
-aquí estoy Mike.- grite cuando camine mas a la playa para que me pudiera ver
Jesica iba con el y me miraba muy extraño. Caminamos juntos a donde estaban los demás. El resto del día estuvo tranquilo.
Regresamos a la casa a eso de las ocho de la noche. Cuando llegue a la casa Charlie estaba babeando en el sillón. Trate de despertarlo pero parecía una roca, lo moví un poco para que no se torciera su cuello. Subí y me acosté. Soñé muy raro esa noche, estaba en el bosque y Jacob estaba de un lado y Edward del otro, ambos gritaban que corriera para con ellos, los ojos de Jacob estaban aterrados por Edward, mientras él me pedía que me fuera con el en un tono preocupado pero relajado. Camine lentamente hacia Edward, el extendió su mano y la tome, me abrazo y caminamos juntos lejos de Jacob y del bosque. Desperté sudando frio y exaltada. Vi la hora y apenas eran las tres de la mañana, así que me volví a acostar y trate de dormir, lo logre y esta vez no soñé nada.
El domingo Alice fue a la casa a ver películas, pues toda su familia excepto ella y Esme fueron a acampar. A eso de las seis llego Jasper por ella, junto con Edward. Salí de la casa para despedirme de Alice pero Edward decidió bajarse del carro y conversar conmigo.
-y ese rasguño.- dijo tocando la pequeña herida que me hice cuando me caí.
-fue tu culpa, por contestarte el mensaje no vi la rama de un árbol y me caí.- se rio
-a quien se le ocurre caminar y enviar mensajes a la vez.-
-muchas personas lo hacen.- defendí
-pero esas personas son mas… bueno menos torpes que tu.- dijo arrepentido
-gracias, creo que ya es hora que te vayas.-
-espera no quiero que te vayas enojada conmigo, perdóname, pero es la verdad, aunque estoy feliz que solo tuvieras ese pequeño rasguño.- no le diría del golpe que tenia en la rodilla y el en brazo.
-ves, no soy tan torpe como crees, y sobre el sábado te tengo una buena noticia.- no parecía muy sorprendido pero actuó bien.
-que.- pregunto emocionado
-Charlie quiere que me acompañes, así estamos listos y con permiso para ir a Seattle el fin de semana.-
-muy bien, entonces el sábado eres mía, me tengo que ir, Esme no sabe que ya llegamos y se pondrá de mal humor si nos tardamos mas.- se acerco y me dio un beso en la frente. Alice dejo de platicar con Jasper y fue a despedirse junto con el.
Me metí a la casa y le comunique la noticia a Charlie, y justamente en ese momento sonó el timbre del teléfono.
-residencia de los Swan.- dije, era ridículo pero a veces le hablaban a Charlie gente importante.
-hija, pásame a tu papa.- dijo René, sonaba algo rara.
-claro.- deje la bocina en la barra y le grite a Charlie, el vino inmediatamente.
Hablaron como por diez minutos, y después Charlie colgó. Me llamo y fui a la cocina con el.
-tu madre esta enferma y quiere que vayas con ella unos días, así que mañana por la mañana te llevo a al aeropuerto.- no parecía que fuera algo delicado, sino más bien algún capricho de mi mama.
-y de que está enferma.-
-del estomago y como no esta Phil se siente sola y quiere que le hagas compañía mientras llega.-
-y cuando llega.-
-el miércoles.- no serian tantos días.
-claro, bueno me voy a hacer mis maletas.- un pensamiento me invadió "no vería a Edward tres días" lo demás no importaba.
Empaque tristemente mis cosas, tan solo pensar que estaría separada de el por tres días ya dolía. Para colmo de males no pude dormir bien, no tenía nada que hacer a las cuatro de la mañana. Y como su lo hubiera invocado mi celular sonó, sabía de antemano de quien era el mensaje, mi cara tenía una sonrisa dibujada.
Perdón si te despierto, pero es que no tengo sueño y me preguntaba si hoy llegarías temprano para platicar un rato
Inmediatamente le conteste:
No te preocupes yo tampoco puedo dormir, y hoy no voy a ir a la escuela, hasta el jueves. Me voy con mi mama unos días.
El sueño se fue junto al mensaje, estaba totalmente despierta. Su mensaje me llego al minuto.
Pues espero que te vaya bien, que tal si me das tu correo para platicar mientras tu estas allá… le conteste dándole mi correo, y también lo invite a que se conectara. A lo cual me contesto con un si.
Era claro que ninguno de los dos era normal pues quién diablos se conectaría a las cuatro de la mañana solo para platicar con el chico que te gusta. Duramos dos horas platicando de cosas tontas, el caso era distraernos. Después Charlie toco a mi puerta a eso de las seis. Salí al encuentro.
-hija, me tengo que ir de emergencia a la comisaria, lamento no poder llevarte, aquí está tu boleto.- me tendió su mano con el boleto, estaba apurado por irse.
-está bien papa, no te preocupes, ya vete.- me dio un abrazo y un beso y se fue.
Regrese a la computadora para despedirme de Edward.
Bella dice: siento la tardanza, Charlie se vino a despedir y a darme el boleto, creo que lo mejor es que ya me prepare para irme
Edward dice: te vas a ir tu sola al aeropuerto?
Bella dice: Si, Charlie tenía una emergencia y debía de ir
Edward dice: Paso por ti en quince minutos
Bella dice: No como crees, yo me voy
Edward aparece como no conectado
Bella dice: Edward?
No tuve más remedio que apagar la computadora y arreglarme. Solo llevaba una mochila y un bolso. Baje a la cocina con mis cosas y cuando me disponía a servirme algo de comer el toco la puerta. Fue a abrirle y me quede mirándolo, se veía increíblemente guapo.
-ya estas lista- me dijo para atraer mi atención, bueno para que hablara porque ya tenía mi atención.
-si… solo deja almuerzo algo.- entre a la casa y deje la puerta abierta, termine de servirme el cereal y comencé a comerlo a suma rapidez.
En diez minutos ya estábamos en la gran avenid de Forks. Manejaba algo rápido, pero con sumo cuidado. Pasamos por la escuela y recordé que él tenía que ir.
-hoy no vas a ir a la escuela.- le pregunte
-hable con Esme y me pidió el día. No te preocupes.- volteo a verme con satisfacción
-me siento tan mal de quitarte de tus obligaciones.- dije mirando mis piernas
-no inventes Bella, tu eres más importante.-
No supe que contestar a eso, me quede congelada en ese momento. Dado el silencio Edward puso música. Robbie Williams lleno el carro de su música. Primero millennium, supreme, Angels, rock dj, feel y lovelight. Fueron las canciones que escuchamos durante el viaje. Antes de llegar, antes de que lovelight terminara, estando estacionados Edward me miro muy intensamente, estaba triste y a la vez contento. Se le notaba. Y dijo algo que me dejaría pensativa durante tres días.
-te voy a extrañar Bella, y te voy a pedir que si tú no me extrañas no me vuelvas a hablar, pero si me extrañas estarás firmando tu sentencia de muerte.-
-a que te refieres.-
-soy muy peligroso para ti, y quizá inconscientemente lo sabes.-
-no, no eres peligroso para mí, como puedes decir eso si siempre me estas salvando de cada mala situación en la que estoy.-
-lo hago porque te quiero y de verdad me frustraría si algo te pasa por mi culpa o por lo que soy.-
-por lo que eres, Edward a que te refieres con eso.-
-estos tres días recuerda cada momento junto a mí y… descubre si hay algo raro en mi o en mi familia.- tenía ganas de decirle lo que Jacob me dijo. Pero era mejor pensar bien las cosas como el dijo.
-está bien, lo pensare, pero te prometo que te voy a extrañar y que no me voy a alejar de ti seas lo que seas.- dijo firmemente
-cuando sepas que soy espero que estés igual de segura que ahora.-
-lo estaré.- afirme
-es hora de que te vayas.- toda la charla estuvo volteado mirando mi rostro y con su brazo recargado en mi asiento. De esa forma se veía espectacular, y su olor me llegaba perfectamente.
-si.- dijo moviendo mi cabeza de un lado a otro suavemente
No me fije que se bajo y me abrió la puerta. Se arrodillo enfrente de mí y me dijo:
-cuídate y piensa bien las cosas. Una vez que entras ya no puedes salir.- me dio un beso en la mejilla, muy pero muy cerca del labio, mi corazón se disparo a los cielos.
-lo hare.- me ayudo a salir del auto y caminamos juntos al aeropuerto. El vuelo estaba por salir tenía que irme ya. Así que Edward que tenía mi maleta en su mano me la dio tiernamente y me sonrió.
-hasta pronto.-
-adiós.- conteste y camine hacia con la señora que pide los boletos. Ya estando dentro voltee a ver a Edward, seguí en donde mismo parado esperando a que me fuera, le dije adiós con la mano y me adentre al pasillo que conduce al avión.
Bueno esta vez no dejo canciones, pero pueden escuchar las de Robbie Williams. Dejen su comentario :P
*tC*
