Hola… ambientación: hellogoodbye- here (in your arms), Fleetwood Mac- everywhere, flyleaf- broken wings. Son geniales estas canciones. Escúchenlas! :P
-me haces sentir que todos estos años de…soledad fueron un entremés mientras llegabas tu. Bella creo que no te quiero…bueno si, pero… este sentimiento a crecido…tanto que, estoy seguro de decir estas palabras. Te amo.- mis oídos me estaba traicionando, no podía creer lo que escuchaba, mi emoción era tanta, que mi corazón me delato. La mano de Edward subió a mi pecho y la dejo en donde esta mi corazón.
-cálmalo, no quiero perderte.-con su mano libre me acerco a él y me beso. Si lo que quería era calmar mi ritmo eso no ayudo, solo lo acelero mas, pero trate de calmarlo.
-yo también te amo Edward.- dije algo jadeante, sonrió y me acerco a su pecho, me abrazo y beso mi frente.
-déjelo en la mesa.- su voz era severa y levante la mirada para ver a que se debía, para calmarme y de cierta forma tranquilizarme y decir que todo estaba bien beso mi frente. Con su mano me ayude a levantarme para que empezara a comer. De pronto tenía mucha sed, así que antes que nada tome del refresco y después probé la comida, estaba rica. Pasaron alrededor de tres minutos y Edward se empezó a reír.
-que es tan gracioso.- le pregunte
-el león se enamoro de la oveja.- seguía riéndose. Entendí su chiste.
-hmm…que estúpida oveja.-
-que león tan enfermo y masoquista.- nos reímos al mismo tiempo.
Cuando pude controlarme seguí comiendo, de verdad que tenía hambre. El mesero en cuanto vio que termine retiro mi plato y trajo el postre. Se veía rico, pero ahora ya estaba llena y no creía acabarme ese gran pedazo de pay.
-que.- pregunto divertido
-me vas a ayudar a comer esto.-
-solo un poco.- pronto tomo el otro tenedor y empezamos a comer los dos. Esta bueno, el relleno estaba perfecto. Sentí que la crema chantillí se quedo estampada en mi labio, apenas iba a sacar mi lengua para comerla cuando Edward me gano. Solté el tenedor y le agarre del cuello para acercarlo más. El paso sus brazos por mi cadera. El beso duro hasta que mi necesidad de respirar nos separo.
-lo siento.- dije un poco apenada
-ves, no te entiendo, como quisiera leer tu mente, como alguien se puede disculpar por respirar, es algo normal por si no sabias.-
-si, pero tú no tienes que hacer esas pausas para respirar.-
-las hare.- tomo mi barbilla me sonrió
-nos vamos.-
-si.- respondí con una sonrisa, solo esperaba no tener algún trozo de comida en los dientes.
Ya nos íbamos cuando Edward volteo un poco molesto con el mesero. ¿No tenía que pagar?
-para la señorita.- me dio un sweater
Alice, tan linda. En el auto estaba un poco desorientada. Ahora con todo lo que había pasado, que éramos, esa frase no dejaba de repetirse en mi cabeza, Edward como que empezó a sospechar y tome uno de mis libros y lo hojee. Lo cerré de trancazo y lo mire. Le iba a preguntar, pero me arrepentí.
-dilo.- me dijo mirando la carretera
-lees la mente verdad.- tenía esa duda, aunque no sé porque le pregunte eso, estaba segura que de mi boca saldría: ya somos novios o que. Pero en ligar de eso, salió aquello.
-si, todas, excepto la tuya. Por más que me concentro solo puedo ver, si acaso, colores o formas, pero nada en concreto.-
-todas, menos la mía.- bueno al menos ese pensamiento se quedaría conmigo y no tendría que pasar vergüenzas.
-si.-
-eso no es raro.- pregunte
-no lo sé. Jamás me había pasado eso.- ósea que era rarita, va, eso ya lo sabía.
-ok.- vi su cara y su expresión era de frustración. Aun no se acostumbraba a mis reacciones. Se quedo pensante y de rato hablo.
-te tengo una proposición.-
-cual.- pregunte emocionada
-el sábado que entra, Esme quiere que vayas a comer.-
-pero ustedes no comen.- eso el ya lo sabe Bella, no ves el porqué. Pensé
-bueno, es una forma de llamarlo, y es lo que le vas a decir a Charlie.-
-tienes razón, está bien.-
-quisiera que me dijeras lo que piensas, sabes, es frustrante para mí no saberlo.- me volteo a ver.
-si te lo digo.-
-no, te guardas algo, y aparte lo censuras.- muy bien, ya sabe lo que pienso.
No sé porque de pronto el auto se para y Edward cerró los ojos. Conté y pasaron treinta segundos antes de que los abriera. Quizás hice mal en retarlo a que comiera el pay. Nunca se sabe como un vampiro puede reaccionar a esa clase de cosas.
-Edward, que pasa.- pregunte
-nada.- encendió en coche y volvimos a la carretera.
Después de esa escena Edward volvió a hablar.
-Bella, supongo que, ya sabes porque te invito a que conozcas a mi familia.- el condenado se había parado para leer mis pensamientos y así estuvo hasta que dio con el clavo. Me puse nerviosa, no sabía que responderle. Fije mi vista en él y le conteste.
-creo que si.-
-pero, bueno es mi deber decírtelo bien, siempre y cuando tu lo queras, si no podemos seguir así, si tu lo prefieres.-no tarde en contestarle.
-no, solo…haz lo que tengas que hacer.- el bendito celular empezó a sonar, por eso había dejado el mío en la casa. Antes de contestar Edward vio el número.
-hola Charlie.- apenas acabo de pronunciar puse mi cara de terror.
-bien, ya vamos de regreso a Forks.- contesto
-no hay problema Charlie, y otra cosa, mañana puedo robarle a su hija durante el medio día.-
-gracias, adiós.- colgó el celular y volteo a verme.
-que te dijo.- pregunte ya que el no decía nada.
-va a llegar un poco más tarde, es mejor que te duermas y no lo esperes, y mañana tienes otra cita conmigo, hay algo que quiero que veas.-
-seguro, después de todo ya tengo el permiso.- le dije sarcásticamente
-si no quieres no.- me dijo fijando la mirada en la carretera y luego me volteo a ver.
-como no voy a querer.-
-ok, entonces paso por ti a eso de las doce…- se quedo pensativo y tardo en contestarme o reaccionar.
-que.- le exigí, me asustaba sus pausas.
-que te parece si nos vemos cerca del kilometro treinta en la 101. Ahí te estaré esperando.-
-si.- alcance a contestarle antes que un bostezo me lo impidiera, hasta entonces caí en la cuenta en que estaba un poco cansada.
-porque no descansas.-
-quizás solo cierre los ojos…
-y empieces a roncar, pero no te vas a dormir.- ahora él era el sarcástico, que bien le quedaba.
-ja,ja,ja.- gire mi cuerpo a la ventana y me empecé a dormir. No tarde en dormirme profundamente.
Abrí mis ojos cuando ya habíamos llegado, baje del auto y Edward no se despidió solo arranco. Subí a mi cuarto extrañada por su acción. Me bañe y me acosté. Desperté y me apresure a ir al instituto porque me había quedado dormida. Llegue al salón de biología, Edward estaba sentado en nuestra mesa y no decía nada.
-hola.- le dije
-tenemos que hablar.-
-aquí.-
-no, te veo en el receso en la mesa de siempre.- se paro y salió del salón.
No entendía que pasaba. Porque era así de repente. Las clases se terminaron y fui directamente a la cafetería, ahí estaba el, sentado esperándome con cara de enojo.
-nos vamos Bella, Alice dice que te enamoraste de mí y yo la verdad no de ti, eres una simple humana, como un vampiro puede estar con una humana. Espero que te vaya bien.- se paro y dejaba la cafetería. Yo le empecé a gritar.
-Edward, Edward, no te vayas. No me dejes sola.- pero ya era tarde, no había nadie en la cafetería excepto yo.
-te quiero.- susurre al viento. Esperando que él lo escuchara. Sentí una sensación extraña en mi hombro izquierdo como si alguien me tocara. Entonces abrí los ojos y vi que seguía en el auto. Todo había sido una pesadilla. Era de noche y Edward quería despertarme.
-Bella, estas bien.- pregunto preocupado
-si, porque.- debí de haber hablado dormida.
-que soñabas.- exigió.
-porque…que dije.- me arrepentí de haberme dormido en su auto.
-no querías que me fuera.-
-eh…esto es un poco vergonzoso.- con mi mano trate de controlar mi pelo y con toda la vergüenza del mundo le conté mi sueño
-soñé…soñé que me dejabas e la casa, nos despedíamos y tú te ibas, después, al día siguiente llegabas a la escuela y me decías que no podías estar conmigo porque era una humana y me dejabas.-
-que…-
-pesadilla.- termine por el
-si, Bella, tu sabes que no te haría eso. – no me di cuenta de la lagrima que salió por mi ojo hasta que Edward la limpio y me acerco mas a el
-prométemelo- sentí que mi voz se quebró
-te lo prometo.- con mi mano libre le limpie la lagrima y la acerque a mi.- a demás, solo fue un sueño. Tranquila.-
-tienes razón.- se rio- hmm…me quede con una duda, solo tú tienes ese poder, o toda tu familia, porque a veces Alice habla medio raro.-
-no solo yo tengo ese poder, Alice tiene visiones, ve el futuro. Pero lo rara lo tiene desde que nació.-le hizo gracia mi comentario
-y porque solo tú y Alice tienen poderes. Cualquiera que se convierta los adquiere.-
-no, Jasper también tiene, pero eso se da si cuando eras humano lo tenías pero a un nivel muy bajo de forma que cuando te conviertes este se desarrolla por completo.- interesante. Me pregunto si me hiciera vampiro cual poder tendría.
-así que Jasper también tiene.- pregunte
-si, controla los sentimientos.-
-¡vaya! Están muy bien equipados.- no, no creo que yo tuviera poder alguno, si caerse en una superficie plana es poder, vaya que tendría un extraordinario poder. Pero como no, pues no.
-pues… si… de cierta forma. –
-y quien te convirtió.-
-Carlisle.-
-el convirtió a todos.- esas había sido mis mas grandes dudas.
-no, solo a Jasper y Alice no. Los demás si.-
-oh.- voltee a ver la hora y vi el nombre de la canción que se estaba empezando.
-no te gusta la música.- la voz de Edward me interrumpió. Estaba pensando en mi madre
-es Claire de lune.-
-si, te gusta Debussy.-
-si, mi mamá siempre me lo ponía por las noches y cuando hacia tarea. Cuando crecí lo ponía porque me gustaba.-
-es bueno.- dije
.si, es genial.-
-claro…que otros te gustan.-
-supongo que en ingles sería un buen comienzo… Coldplay es muy bueno, muse, blue october…y por el estilo.-
-pura calidad.- bromeo
-supongo… te tienes que ir ya.- levante la vista y vi mi casa enfrente de nosotros
-no.-
-te gustaría pasar…un rato.- no se porque suspire
-por supuesto.-
No sé cómo le hizo pero se bajo a abrirme la puerta y llego a mí con mi bolsa de ropa y sin darme cuenta tenía ya también la de los libros. Por un instante vi a Edward con su saco y al otro yo lo tenía en la espalda, vaya que agradecí eso, hacia un poco de frio aquí afuera. Cerró el coche y me dio su mano. Entramos juntos a la casa. El paso y yo cerré la puerta y deje la llave en la repisa.
-me voy a poner la pijama.-
-aquí estaré esperándote.- sus palabras me consolaron
- ok.-
Pase a las escaleras y vi las bolsas, las tome y subí a cambiarme. Saque la ropa y la puse en la ropa sucia, al igual que el vestido cuando me lo quite, me puse el pans mejorcito que tenia y una camiseta. Me agarre el pelo en una cola y baje. Ahí estaba el ser más hermoso del planeta, esperándome.
Lamento la tardanza, dije que subiría más seguido por ser vacaciones y no… pero aquí esta. Los espero en el blog que hice para el p.v. de Edward. Espero que les guste y me dejen ahí un comentario y aquí también si no es mucha molestia. Saben que sus comentarios, regaños, criticas (constructivas) y demás son bienvenidos.
*tC*
