Edward se ofreció a prepararme el desayuno mientras me bañaba y hacia mis cosas humanas. El olor a hotcake lleno mi casa. Baje y lo vi haciendo maniobras con el sartén y el hotcake.

-estás listo para cirque du solei.-

-tengo mucho tiempo libre, en algo tenía que ser bueno.- me sonrió, dejo el sartén y apago la estufa, tomo el plato que tenía bastantes hotcake y me lo dio, en la mesa ya había dejado la mermelada y la miel.

-vaya, que suculento desayuno.- admire la gran torre de hotcake.

-así estará bien, o quieres más.- dijo despreocupado, moviendo su cabello con su diestra mano.

-creo que con esto Charlie y yo cenaremos y desayunaremos dos días. No…creo que así estamos bien.- le sonreí y él me sonrió.

Fue el desayuno más rico que eh tenido, y no solo lo digo por los hotcake. Termine de lavar los trastes y fui por mi bolsa. Edward se quedo esperándome recargado en el sillón, en esa posición que…le quedaba perfecta. Se veía hermoso así.

-nos vamos.- me dijo tomando mi mano.

-si.- dije como un suspiro. Entonces recordé que habíamos quedado en la noche que nos veríamos en la carretera y ahora el estaba aquí conmigo y nos iriamos juntos.

-Edward, porque ayer querías que nos viéramos en la carretera.- pregunte sin más.

-es que Alice me dijo que hoy estaría soleado, y se me ocurrió otra cosa mientras dormías.-

-y que fue.-

-que nos iríamos por el bosque.- dijo como si fuera lo más lógico.

-claro.- a que se refería con eso.

-entonces vámonos.- me dijo caminando hacia la puerta de la cocina.

Caminamos alrededor de diez minutos por el bosque cuando él se paro y se giro hacia mí.

-ahora, te voy a cargar, cierras tus ojos y te abrazas fuertemente a mi.- me dijo con una sonrisa traviesa.

-muy bien.-

Hecho lo dicho empecé a sentir la brisa contra mi rostro. Me agarre mejor de Edward y me junte más a su cuerpo. El en respuesta emitió un ruidito parecido a una risita.

No me importaba que durara así todo el día y acabara agarrotada. Si así me queda junto a el no importaba nada más. Pero después de lo que me parecía media hora por fin disminuyo la velocidad hasta parar y hablar.

-Bella ya puedes abrir tus ojos.- y lo hice y que precioso paisaje mis ojos me dejaban ver.

-espero que te agrade.- me dijo aflojando sus brazos para bajarme cuidadosamente.

-a quien no le gustaría.- dije aun mirando las flores que tenia a la vista.

-esperaba que te gustara, es algo así como mi santuario.- me dijo tomando mi mano y caminando hacia en medio del prado.

-pues te envidio por tener tan hermoso santuario.- le dije mirándolo a los ojos.

-hagamos un trato.- me indico que me sentara y lo hice.

-ok.-

-te sedo mi santuario si a cambio de eso…me das un nuevo santuario, un lugar en donde me sienta tranquilo y me de felicidad.-

-que es lo que quieres.- pregunte precipitadamente y no por el hecho de que me cediera el prado, si no por el hecho de satisfacerlo.

-a ti. Conviértete en mi lugar seguro. Mi felicidad. Mi…novia.- dijo lo ultimo dudativo. Y sabia que más que decir lo preguntaba. Y le daría una respuesta.

-si, a todo.- aclare. Entonces el se incoo y llevo sus manos a mi cara, nos acercamos y sellamos aquella promesa con un beso.

Mariposas revoloteaban en mi estomago, me sentía tan viva y feliz. No podía pedir nada mas que no fuera esto y no lo cambiaría por nada.

Después del beso nos quedamos abrazados por lo que según yo fueron horas, de vez en cuando nos dábamos un corto beso. Tenía mi cabeza en el duro pecho de Edward cuando su voz lleno el ambiente.

-creo que es hora de que volvamos.-

-tu crees.- dije jugando con su mano.

-si, tenemos casi tres horas aquí. Y tu pronto deberás comer.- como lo dijo se escucho raro.

-está bien.- me levante ágilmente de la posición en la que me encontraba y me gire para ver a Edward. Pero no lo vi.

-buscas a alguien.- me dijo por detrás.

-si, a mi novio, alto guapo…ah y es un vampiro.- me tomo por los hombros y gentilmente me giro hacia él.

-hmm, que interesante pareja.-

-algo.- me acerque a él y nos besamos. Después del beso ambos reímos.

Esta vez solo "corrió" la mitad del camino, pues ya el día empezaba a nublarse, y supuse que Alice era la que había llevado el carro a fueras de la carretera. De ahí fuimos a mi casa.

-crees que a tus padres les agrade la idea de que sea tu novia. Es que, la hostilidad de Rosalie es muy notoria.- tenia eso atorado desde nuestra primera cita. Sabía que no era del agrado de toda la familia y si la semana que entra iba a ir a "comer" con ellos, al menos debía de saber quien me odiaba.

-mi madre va a estar encantada contigo, te lleva esperando lo mismo que yo, ella solo quiere a alguien que me ame como yo la amo, espero no llevar a la chica equivocada.- dijo lo último en tono sarcástico. Lo cual ya ni me molestaba o notaba, era tan típico de él.

-pues a menos que planees dejarme plantada e ir por otra, no creo que lleves a la chica equivocada.- le dije en tono serio, pero solo quería jugar con él.

Pero no me contesto, giro su rostro hacia mí y me beso.

-se que tu eres la indicada Bella, solo tu.- me tomo mi mano y las estrecho. Así manejo hasta mi casa.

Charlie aun no llegaba, pero ahí estaba Alice junto a Jasper. Los dos sonreían muy felices, y mi comedor tenía cuatro platos servidos de comida y dos velas a mitad del camino de la otra.

-queríamos una cita doble, no muy a menudo tenemos esta oportunidad, aunque esperamos que se repita.- dijo Alice sosteniendo la mano de Jasper.

-espero que no les moleste.- dijo Jasper en tono sereno.

-claro que no, siéntanse en su casa.- me apresure a decir. Edward solo me sonrió y caminamos juntos a donde supuse eran nuestros lugares.

-así que Edward ya te explico algo sobre cada uno de nosotros, no.- dijo alegre Alice mientras tomaba un pedazo de carne.

-si, me dijo las habilidades de cada uno.- dije no muy cómoda.

-genial, entonces sabes que yo veo el futuro y mi Jasper controla las emociones, al igual que las percibe- lo ultimo me hizo sentir más incómoda, el iba a sentir todo lo que yo sintiera. Y de la nada sentí una calma que inundo mi cuerpo.

-tranquila, para eso estoy aquí, además que estoy seguro que nosotros somos lo que causamos esa tensión que tú tienes.- dijo Jasper muy confiado, tenía la misma hermosa voz que Alice o Edward, claro que cada uno tenía un "algo" que las hacia únicas entre ellos.

-me alegra.- dije tomando una cucharada de pura de papas.

-ya que te sabes casi toda nuestra vida, cuéntanos algo sobre la tuya.- Alice seguí comiendo carne y me preocupaba, sentí la mirada de Jasper y lo mire, el solo me sonrió y con la cabeza negó. Así que so debía de significar que no le hacía daño.

-pues mis padres se casaron cuando tenían 18, me tuvieron y cuatro meses después se separaron, mi madre me llevo a Phoenix y Charlie se quedo aquí, y desde entonces solo vengo cada verano, bueno venia cada verano hasta que cumplí trece y lo hice que él fuera a visitarme a Phoenix, o nos íbamos a cualquier lado asoleado solo él y yo. Hasta que mi madre se caso con Phil y decidí que lo mejor sería que me viniera a vivir con Charlie. Y eso resume toda mi vida.-

-no es que no me alegre de que hayas venido a vivir aquí, pero…porque dejaste a tu madre con su nuevo marido.- pregunto Alice

-Phil es un gran hombre, pero son recién casados, necesitan su espacio y yo, sentía que estorbaba, además que viajaba mucho y mi mamá se tenía que quedar conmigo y yo sabía que ella quería ir con el.- lo ultimo lo dije mirando mi plato.

-pues creo que eres una gran hija, y lo saben muy bien tus padres.- me dijo Alice dándome la mano, había ido hasta mi lugar para hacerlo, Jasper seguía en su asiento.

-gracias.- me dedico una sonrisa y fue de nuevo al lugar donde Jasper la esperaba.

La comida estaba muy rica, quizás la habían comprado, claro que siempre estaba la posibilidad de que también cocinara igual de bien que Edward.

-creo que es hora de irnos.- dijo Jasper después de terminamos de comer.

-si, es tiempo. Nos vemos mañana en la escuela.- dijo con sarcasmo Alice y una sonrisa traviesa la acompañaba, Jasper como cómplice sonrió de la misma forma, Edward solo se les quedo viendo.

-algo va a pasar mañana.- pregunte recogiendo los platos.

-nada, todo será igual, bueno…oficialmente ya eres mi novia. Solo eso ha cambiado.- me dio un beso en la frente y tomo los platos que tenía en mis manos.

-espera, deja los lavo.- le dije entrando a la cocina, pero ya estaban en el fregadero, limpios.

-yo te invite a comer…- no dijo mas y sus labios chocaron con los míos.

Después de terminar de limpiar el comedor y guardar la comida y Edward lavar los trastes nos sentamos en el sillón a ver una película que estaba en la tele. Charlie llego cuando estábamos por empezar la tercer película, lo invitamos a verla, Edward se quedo con él en el sillón mientras yo le calentaba la comida.

-Edward ya me platico que es lo que hicieron en la tarde.-

-aja.- dije queriendo saber más. Edward solo retenía una carcajada.

-solo quería saber si se divirtieron.-

-mucho.- conteste sentándome a un lado de Edward.

-y que hay de nuevo.- pregunto mirando la tele.

-pues…Edward…trajo a comer a Alice y Jasper. Comimos los cuatro aquí. Como ves.-

-muy bien.- no dijo más y siguió comiendo.

Termino la película y Edward anuncio que se iba, mi padre se fue a la cocina a la lavar sus trastes y nos dio un poco de espacio.

-regreso en media hora, deja abierta la ventana.- me dijo dándome un beso.

-siempre.- conteste antes de que caminara a su volvo.

-y bien.- dijo Charlie desde la cocina. Cerré la puerta y pase al corredor.

-que.- pregunte colocándome en la misma posición de Charlie (cruce mis brazos sobre el pecho).

-no me quejo de que Edward este contigo el tiempo que yo te dejo sola, solo quisiera saber que es lo que son…tu sabes su relación.-

-te agrada Edward y los demás Cullen.- pregunte.

-si.-

-ok…entonces no me queda más que decirte que…hoy Edward me pidió que fuera su novia y acepte. Y quiere que el sábado que entra vaya a comer con su familia.- le dije todo seguido, no me tome el tiempo ni de respirar.

-pues…no…

Una disculpa por tardarme tanto en subir el nuevo capítulo. Pero tenía muchas cosas que hacer. Ahora en vacaciones prometo darle seguimiento hasta llegar al final. Vale. Muchas gracias a los que me han seguido leyendo a pesar de todo.

Besos!