Punto de vista de Snow:

Me desperté demasiado temprano hoy…a decir verdad, dormí unas pocas horas. Creo que es por las pesadillas que tuve…Fue un sueño raro. Soñé con Regina y Daniel, y que este era asesinado, por alguien, pero no llegué a ver por quien, su cara estaba borrosa y justo me desperté. La pesadilla fue parecida a la que tuve sobre mamá días antes de que muriera…Esto comenzaba a asustarme.

Durante las horas que estuve despierta, estuve pensando en Regina y Daniel, debía ayudarla a escapar con él. Deseaba hacerlo, deseaba ayudarla…con todo mi corazón.

Nadie en el castillo despertaba aún. Así que decidí ir hasta la cocina y sacar algo de comida. Saqué una manzana roja, y antes de volver a mi habitación para comerla allí, le di un mordisquito. Pero al tragar ese pedazo, me atraganté y comencé a no poder respirar. Algo, o alguien apareció en la cocina…Parecía…¡PARECÍA MAMÁ!. Se acercaba a mí, casa vez más, con su típica y dulce sonrisa con la que convivía hasta hace unos días. Cuando estuvo a mi lado, me dio palmaditas en la espalda y así escupí la manzana…Pero no, no podía ser, de seguro estaba demasiado cansada y me la estaba imaginando. Así que decidí dejar la manzana y volver a mi habitación. Cuando llegué, me recosté en mi cama y finalmente me quedé dormida.

Papá por fin se despertó y fue a verme a mi habitación.

-¡Snow! ¡Despierta!. ¡Debemos ir a casa de los Mills!.-Me dijo y me desperté, más angustiada de lo normal. No tenía muchas ganas de ir, prefería quedarme en casa, o ver a David, pero no podía hacer nada, y además debía ayudar a Regina.-Y, Snow, hoy haremos la prueba de tu vestidito, ¿sí?.-Me dijo por último, a lo que yo asentí, con la cabeza baja. Cuando me vio así, se acercó a mí y me abrazó, a lo que respondí con otro abrazo.-Cariño, ¿estás bien?. No te noto normal.-Me dijo.

-Estoy un poco angustiada, papá. Tuve pesadillas.-Le dije, sin contarle lo que vi cuando fui a comer la manzana.

-Cariño, ¿Pasó algo más además de las pesadillas?.-Me preguntó y yo asentí con la cabeza baja.

-Cuando fui a buscar algo para comer…Agarré una manzana, la mordí y me atraganté…y ahí apareció mamá y me ayudó a escupir la manzana.-le dije.-Pero creo que fue producto de mi imaginación…estaba muy cansada.- Papá me tocó la frente y al rozarla, sacó la mano haciendo un movimiento como de cuando te quemas.

-Cariño, ¡Estás hirviendo!.-Me dijo.-Será mejor que te quedes en casa. Yo iré a la casa de los Mills y le diré a Regina que venga aquí a cuidarte. Sé que se están haciendo muy unidas.-me dijo.-Adiós, cariño, Regina seguro vendrá en un rato.-Terminó de decir y salió de la habitación.


Punto de vista de David.

Hoy el mercado estaba más lleno que de costumbre, había demasiada gente. Estaba atendiendo a una mujer que estaba comprando unas zanahorias, cuando observé la flor más bella que había visto en mi vida. Era una rosa blanca como la nieve, tenía algunas manchitas rojas, y su tallo era de un verde casi negro. Me recordaba a alguien…¡Ya se!. Me recordaba a Mi Snow. Luego de eso, un petirrojo y un azulejo se acercaron…Esto era el colmo, todo me recordaba a ella.

Escuché a dos personas hablando. Ya sé, espiar no era bueno, pero no pude evitar escuchar cuando oí el nombre Snow White.

-Una de las cocineras del castillo me contó lo de la princesa. Primero la reina y después ella. Solo falta el rey y quedamos en la nada.-Dijo una mujer bastante mayor.

-Sí, oí que está enferma, pero solo es una fiebre, no creo que termine como su madre.-dijo la otra.

Y al escuchar eso, no pude evitar preocuparme por Snow. Estaba enferma y debía ir a verla, no quiero que termine como su madre.

-Mamá, debo ir a ver a Snow…-le dije, en un tono firme, dispuesto a hacer una rabieta si no me dejaba ir.

-Hijo, no puedo hacer todo sola.-me dijo.

-¡Pero, mamá! Snow está muy enferma y necesito verla, no puedo dejarla así.-Le dije, tratando de convencerla.

-Cariño, necesito que te quedes.-Me repitió.

-Mamá, Amo a Snow con todo mi corazón. Puedo decir hasta que me gusta. Ella es mi amada y está enferma…¿Qué pasa si no la veo nunca más?.-Le dije..

-Bueno, pero solo un ratito, necesito tu ayuda y más cuando hay tanta gente.-Me dijo y yo sonreí.

Antes de irme, corté la flor y la llevé, para dársela a Snow. Fui corriendo hasta el castillo, ya que mamá tenía a Henry para que llevara la carreta. Cuando llegué, un guardia me preguntó que hacía aquí, y yo le dije que venía a visitar a la princesa, quien era mi mejor amiga. El guardia no me quería dejar pasar, pero justo el padre de Snow, quien salía del castillo me vio.

-¡David! ¿Viniste a visitar a Snow?.-Me preguntó.

-Sí, Rey Leopold.-Le dije.

-Perfecto, necesita compañía hasta que llegue Regina.-Me dijo y le hizo unas señas al guardia para que me dejaran pasar.

Entré al castillo y fui directo a la habitación de Snow, sin olvidarme la flor, claro.

-¡Snow!.-Le dije y me acerqué a ella.

-Hola, Charming.-me dijo ella, con su voz dulce de sirena.

-Escuché que estás con fiebre…¿Eso es cierto?.-Le pregunté y ella asintió.-Snow, toma, te traje un regalito.-Le dije y le di la bella flor.-Es la segunda flor más bella que vi en mi vida.-Le dije.

-¿La segunda?.-Me preguntó, confundida.-¿Por qué no la primera?.

-P-porque, l-la p-primera e-e-eres tu.-Le dije, tartamudeando, mientras mis cachetes pasaban de ser color piel a ser rojo tomate.

-Charming, yo…Ehm.-Me dijo, sin saber que decir, también roja tomate.-Iré a ponerla en agua.-Dijo y se levantó de su cama. Luego, buscó un frasco de la cocina, lo llenó de agua y puso la flor en su habitación.

-Snow, yo quería contarte algo sobre la madr…-le traté de decir y fui interrumpido por Regina, que acababa de llegar.

-¡Hola, Snow!.-Le dijo y luego vio que Snow estaba fuera de la cama.-¡Snow! No deberías estar fuera de tu cama.-Le dijo, retándola.- Y tú, jovencito…¿¡No ves que Snow está enferma!? No puede levantarse de su cama.-Me dijo a mí luego, retándome también.

-Yo…Pero…Ehm…Lo siento.-Le dije, saludé a Snow con la mano y me fui.

Snow volvió a su cama y Regina me miró con los brazos cruzados y luego a Snow.


Punto de vista de Snow:

-Hola, Regina.-Dije con mi voz triste y mirando hacia abajo, mientras me tapaba con las sábanas de mi gran cama.

-¿Pasa algo, Snow?.-me preguntó Regina.

-Nada…solo que…Echaste a mi mejor amigo…y fui yo la que se levantó de su cama, él no me dio la idea, solo quise poner la flor que me trajo en agua, para que no se secara.

-Lo siento, cariño. Es que prometí cuidarte, y no me di cuenta. Perdón.-Me dijo y se sentó en el borde de la cama.

-Está bien, Regina.-Le dije, algo más animada y la abracé.

-¡Hoy nos vamos a divertir muchísimo, Snow!. ¿Qué quieres hacer primero? Podríamos dibujar, leer, tejer, bordar, coser o jugar a algo.-Me dijo, sonriente y animada.

-Me gustaría mucho dibujar o quizás hacerle ropa a mis peluches.-Le dije.

-¿Qué tal si empezamos con la ropa para tus muñecos?.-me preguntó y yo asentí sonriente.-¿Dónde hay tela? Dime e iré a buscarla.

-¿Ves ese mueble antiguo de allí?.-Le dije, señalando el mueble de madera, a lo que Regina asintió.-Allí hay unas cortinas viejas, hilo, tijeras y aguja. Todo eso pertenecía a mamá.-Dije y bajé la cabeza, algo triste y angustiada por su muerte y por lo de hoy.

-Bueno, pequeña. Iré a buscar eso.-Me dijo y se levantó.

-Regina, ¿Qué ocurrió con Daniel al final? ¿Se escaparán?.-Le pregunté, mientras el sueño de hoy me carcomía.

-No lo sé, Snow. No lo veo desde que nos viste juntos.-Me dijo.-Mamá ya no me deja salir de casa, creo que sospecha algo. ¿Por qué preguntas?.-Me preguntó.

-Es que…Es que hoy tuve una pesadilla. Soñé que Daniel era asesinado antes de que pudieran escaparse.-Le conté.-Y quiero ayudarte…Ustedes merecen ser felices.

-Gracias, pequeña. Pero ya no sé qué puedo hacer.-Me dijo, mientras tomaba los materiales para hacerle ropa a los muñecos.

-¿Por qué no le escribes una carta desde aquí? Le puedes decir que necesitan escaparse, y que él te hace feliz…En fin, decirle la verdad.-Le propuse.

-Es una buena idea, Snow…-Me dijo.

-Entonces después de hacerla ropita le escribirás una carta, y podrás ser feliz con él.-Le dije y sonreí.

-Gracias, Snow.-Me dijo ella, y trajo todos los materiales.

-Empecemos con…¡Este peluche!.-Dije y tomé al muñeco de unicornio de un estante que tenía mi lado.

-Bueno, Snow. Yo cortaré la tela y tú la coses, ¿Si?.-me ofreció ella.

-Okey, Regina.-Dije sonriente y esperé a que cortara la tela. Luego de 10 minutos, terminó y yo la cosí.

-¡Muy Bien, Snow! ¡Qué bien coses!.-Me dijo y luego le puso el vestidito al unicornio.-¡Walá! Quedó un hermoso vestidito, Snow. Hacemos buen equipo.-Sonrió.

-Sí, ¡Somos un buen equipo!.-Le dije yo.-Ahora te toca escribir la carta. Solo necesitas papel y pluma.-Le dije y me levanté un poco de mi cama, tomé lo necesario y volví a mi cama.-Toma. Cuando la quieras enviar buscamos a mi paloma mensajera, ¿Si?.-Le dije.

-¡Genial, Snow!.- Dijo y se puso a escribir. Casi no tardó, era muy rápida, y eso que escribió una carta bastante larga.-¡Listo!. ¿Dónde está la paloma, Snow?.-Me preguntó.

-Aquí, debajo de mi cama, hay una jaulita. La mantengo aquí para cuando le envío cartas a Char…David.-Le dije y sacó la jaula de debajo de mi cama.-¡Ahora, envíala!.

-Por favor, funciona.-Dijo en un susurro mientras soltaba la paloma en la ventana. Está se fue volando rápidamente en dirección a la casa de los Mills.


Narrador desconocido, en la casa Mills.

Mientras el Rey y Cora planeaban la fiesta, Daniel limpiaba el establo. De repente, una paloma blanca llegó en dirección a Daniel, pero Cora, que tenía los ojos en toda la casa, desvío a la paloma hasta su dirección. Cuando la leyó, miró al Rey.

-Si me disculpa, Rey Leopold.-Dijo ella y fue hasta Daniel, furiosa.

-¡Palafrenero! ¿Cómo se te ocurre escapar con mi hija cuando ella está comprometida?.-Dijo Cora, furiosísima.

-Señora Cora, Yo amo a Regina, y ella me ama a mi…y…-fue lo último que dijo, antes de que Cora le atravesara el pecho con a mano y la arrancara el corazón. Pero antes de aplastarlo y matarlo, lo obligó a escribir una carta para Regina. Después, lo mató, lo hizo desaparecer con magia y envió la carta.


Punto de vista de Snow, en el palacio de nuevo.

-¡Regina! ¡Mira!.-Le dije mientras la misma paloma volvía con una carta en la mano.

Regina tomó la carta, la leyó y sus ojos automáticamente se llenaron de lágrimas.

-Regina, ¿Qué ocurre?.-Le pregunté, mirando como rompía en llanto.

-Lee.-Fue lo único que me dijo mientras me daba la carta.

Leí la carta, y puse una cara de preocupación. La carta decía:

Queridísima Regina:

He estado pensando en nuestra situación, no es fácil para mi decirte esto, pero creo que será lo mejor para ti. No podemos estar juntos, tú tienes un gran futuro con el Rey, como su esposa, estoy seguro que llegarás a quererlo tanto como a la pequeña Snow. Yo seguiré mi camino, para no interponerme en tu futuro. No creo volverte a ver, ni quiero hacerlo, porque solo significará más sufrimiento. Para cuando leas esto, yo ya estaré muy lejos, así que no intentes buscarme. Este es mi adiós…para siempre.

Daniel.

-Regina…Yo…Lo siento, no debí darte la idea de la carta…-Le dije yo, sollozando.

-No es tu culpa, Snow. Hubiera pasado aunque no hubiera escrito la carta. Esto solo me ahorró más sufrimiento.-Me dijo y me abrazó.-Ahora, pasaremos mucho más tiempo juntas…como madre e hija.

-¿E-entonces si te casarás con mi padre?.-Pregunté, algo confundida.

-Ya no tengo a Daniel, ni a una razón para escapar…Solo un corazón roto, un prometido y a ti, Snow, tengo que ser tu nueva mamá.-Dijo, aun llorando y yo la abracé más fuerte que nunca.

-T-Te quiero mucho, Regina.-Le dije, sin dejar de abrazarla.

-Yo también, mi pequeña.-Me respondió.

El sol comenzó a bajar, la luna iba apareciendo poco a poco y Papá aun no volvía, así que Regina y yo fuimos cenando. Cuando ambas terminamos, volvimos a mi habitación y dibujamos un rato, con unos lápices que Regina me trajo. Cuando ella vio mi dibujo, sonrió algo confundida.

-¿Quiénes son, cariño?.-Me preguntó.

-Somos nosotros tres, como familia.-Le dije, sonriendo.

-Que dibujo más hermoso, Snow.-Me dijo.-Ya es hora de dormir, cariño. ¿Quieres que te cuente una historia?.-Me preguntó a lo que yo asentí rápidamente.-

-¡Sí! ¡Quiero una historia!.-Dije, feliz.

-Bien, aquí va.-Carraspeó la voz.-Érase una vez, una joven princesa que vivía en su palacio con su padre y su madrastra. La princesa era una joven muy especial y amable, que estaba enamorada de un campesino, pero sus padres no la dejaban que hablara con él.

Ella, sin embargo, no hizo caso a sus padres y escapó del palacio, quedando sola en el frío bosque. Sus padres la buscaban como locos, pero no aparecía.

Una bruja, quien odiaba mucho a los reyes por historias del pasado, secuestró a la pequeña y la encerró, sin darle si quiera de beber.

El amado de la princesa, el campesino, fue a salvarla, y tuvo que luchar contra la bruja, que se había convertido en un dragón, para sacarla de ahí. Él, muy valiente, mató a la bruja y se llevó a su amada.

Tiempo después, ambos se casaron y vivieron muy felices…Fin.-Me contó y vio que yo me acababa de quedar dormida.-Buenas noches, cariño.-Me dijo, me tapó bien con las sábanas y mantas y me dio un beso en la frente.


Narrador:

Regina se sentía mal por lo que había pasado hoy con el amigo de su hijastra, así que decidió enviarle una carta para invitarlo a que viniera mañana a visitar a Snow.


Punto de vista de Charming:

Ya en casa, me llegó una carta de parte de Regina, la madrastra de Snow…¡Me estaba pidiendo disculpas por lo de hoy y me invitaba a ir mañana! ¡Qué bien!, pero antes, le fui a avisar a mamá.

-Mam…-Bastó con que dijera eso.

-Sí, ve hijo…lo se…Snow está enferma y es el amor de tu vida….ve.-Me dijo y me fui a dormir, muy contento.


OMFC! Creo que estoy vomitando arco iris después de las escenas Regina/Little Snow...demasiado melosas xD.

Bueno, espero que les guste, dejen reviews, porfiiiiiiis. *Cara de gato con botas*

y por cierto, MUCHISIMAS Gracias a Gazette y a Eva Luna por haberme ayudado con este capitulo, no se que haría sin ustedes :'3.

Ahora, respondo a los reviews que me dejaron:

emma cofer: Cómo vas a continuar? Tengo mucho interés por conocer la línea temporal que vas a seguir. Vas a hacer que se encuentren tb del mismo modo que se encontraron en la serie de adultos? vas a crear un universo alternativo?

R: Esto es top secret, Dearie, no puedo decirte más que no, no va a haber un universo alternativo. Gracias por el Review :3.

MaiMulan: Grace es tan bonito verles desde niños! me gusta mucho, sigue escribiendo!

R: Gracias, Mulán! Muchísisisisisissimas gracias =D.

OncerSwarekJateBazeGirlscout 22: Oh no! Problemas! Solo espero que David ayudé a snow a lidiliar con cora y que ella no mate a Daniel
Actualiza pronto!

R: Perdón, Dearie. Daniel murió Dx. Muchísimas gracias por comentar siempre mi historia :3.

TishaCullen: Holaa me gusta mucho tu fiic sigue asii espero el proximo capii saludos

R: Muchas Gracias! que bueno que te gusta!.

Eva Luna: Aw! Grace, que lindo! son muy tiernos juntos Snow y Charming, me gusta como los haz descrito, sobretodo a Charming, que no lo conocimos de pequeño, me lo imagino parecido a Henry. Sigue así! :D

R: Muchisiiiiimas Gracias, Eva =D. y Gracias por haberme ayudado tanto en este capitulo :3.