Un Padre Ashikabi
Capitulo 2: Un padre solitario.
''Esto debe ser una broma'' o ''esto no puede estar pasando'' eran el tipo de pensamientos que pasaban por la mente de una muy sorprendida Benitsubasa cuando de repente se encontró con un bebe de seis a siete meses en sus brazos.
-¡¿Qué significa esto?- Grito la chica.
-¿Eh?-
-¡¿Quién es este niño?- Volvió a gritar en tanto regresaba al bebe a los brazos de su padre.
-¿Quién?, eh.. bue.. bueno, como te dije es.. es mi hijo…- Balbuceo Minato, algo preocupado por la reacción de la pelirrosa.
-¿Tu hijo?-
``Asi que no escuche mal la primera vez´´ Pensó la chica con irritación, la cual solo aumento al darse cuenta de algo muy importante ´´es.. espera un segundo… si el niño es su hijo, significa que él tiene una pareja con la que han tenido indudablemente que haber echo esto y aquello y…´´
Ella no era tonta, si bien nunca lo habia experimentado personalmente, conocía muy bien, gracias a esos doujins que leyera en sus ratos libres, como era el proceso de crear bebes, y conforme iba pensándolo, la joven iba llenándose de una rabia inexplicable que la hizo apretar los dientes y cerrar sus puños con furia,
-¿Quién es ella?- Susurro con una voz suave y contenida.
-Eh.. ¿ella?, ¿a quien te…-
-¡La madre del niño!, ¡¿Quién es y donde esta?-
Ante esas palabras, el rostro de Minato se ensombreció y sus ojos tomaron un tinte de profunda tristeza.
-Ella… ya no esta aquí…- Musito.
-¿Huh?-
-Murió… al dar a luz…-
Inmediatamente, la furia de Benitsubasa desapareció, siendo reemplazada por un sentimiento de culpa al ver la tristeza y depresión que tomo el rostro de su Ashikabi al evocar recuerdos tan funestos de su pasado.
-Lo.. lo siento.. yo no…-
-Esta bien, no te preocupes- La corto Minato de forma suave en tanto su rostro recobraba su buen estado de ánimo- ya pasaron siete meses de eso…
``Eso no es mucho tiempo´´ Reflexiono Benitsubasa sin atreverse a decirlo en voz alta y no obstante eso, una pequeña parte de ella, sentía alegrarse con la noticia, ''la desgracia de uno es la felicidad de otro, supongo que esto podría encajar con ese refrán´´
Sin haber llegado a conocerla, Benitsubasa sentía celos de esa mujer, con solo ver la reacción de su Ashikabi ante la mención de la dichosa fallecida, ella bien podría decir que Minato quiso mucho a su mujer con la cual hasta tuvieron un hijo, y eso era justo lo que llenaba a la pelirrosa de una gran irritación, al tiempo que se aliviaba de saber que su mayor rival no existiese.
Por supuesto, aun quedaba su recuerdo, pero Benitsubasa estaba segura de que podía hacer que Minato la olvidara y que tan solo pensase en ella.
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Mientras tanto, en el edificio principal del M.B.I.
-HA HA HA HA, listo, con esto ya podemos empezar- Exclamo Minaka Hiroto mientras oprimía varios teclados con la sonrisa de un niño pequeño en su rostro- HA HA HA Haaaaaa!- De repente el hombre sintió un fuerte golpe en la parte de atrás de la cabeza que interrumpió su risa y lo mando de bruces al suelo.
-¡¿QUE DEMONIOS PIENSAS QUE HACES?- Le grito una mujer de cabello gris muy enojada- ¿Quién te ah dado el derecho de involucrar a Minato en esto?
-Ah, ¡Takami-kun!… tan violenta como siempre…- Murmuro el hombre.
-Deja de hacerte el tonto y responde Minaka- Lo amenazo la mujer- ¿Por qué has metido a Minato en esto?
-¿Huh?, ¿Por qué me hablas como si hubiese sido mi culpa el que una Sekirei que hace tan solo un par de días trabajaba para mi, fuese echada del Escuadrón Disciplinario, ni bien saliera reaccionara a cierto pelinegro y lo hiciese su Ashikabi eh? – Le pregunto el hombre con una sonrisa- créeme, eso a sido tan sorpresivo para mi como estoy seguro lo fue para ti HA HA HA HA.
-Pues no te ves muy sorprendido que digamos- Comento la mujer reteniendo sus ganas de volver a golpearlo
-Ah bueno, las expectativas que genera un juego como este siempre producen ciertas situaciones, que uno secretamente a tenido la esperanza de que sucediesen HA HA HA-
Sin embargo, la mirada de muerte que le dirigió la peligris lo obligo a dejar de reírse por temor a un nuevo golpe de su parte.
-¿Y?, ¿Qué piensas hacer ahora?- Continuo la mujer luego de serenarse un poco.
-¿Hacer?- Inquirió el hombre en tono sorpresivo- no se a que te refieres Takami-kun, como el presidente del M.B.I y el Maestro del juego, mi tarea tan solo se basa en la observación de los protagonistas HA HA HA, a partir de ahora lo que ellos hagan, excepto si intentan romper las reglas, ya no es de mi incumbencia.
-¿Estas diciendo que no harás nada?-
-Entiendo tu punto de vista Takami-kun, pero por mi parte no puedo demostrar favoritismo hacia nadie… eso seria demasiado injusto con los demás participantes, ¿no lo crees?-
Takami se callo, apretando los dientes con rabia en tanto rumiaba su disgusto por la situación.
-Ademas… ¿no piensas que esto seria beneficioso para el?- Le pregunto de improviso Minaka- incluso tu habías deseado que le sucediese algo que rompiera con su infelicidad…- Le recordó.
-Eso es cierto- Reconoció la mujer- pero nunca tuve en mente algo como esto para sacarlo de su depresión…
-HA HA HA, no te preocupes tanto Takami-kun, el muchacho es fuerte, seguro que podrá con esto-
-¿Y que si no puede?-
-Bueno, las reglas del juego prohíben tajantemente dañar a los Ashikabis, y dudo mucho que algún idiota se arriesgue a enemistarse con el M.B.I y el Escuadrón Disciplinario-
-No me refiero a su bienestar físico y lo sabes- Le dijo Takami elevando el tono de voz- y también sabes que hay ciertas heridas que son muy difíciles de sanar… el ya ah pasado por ese sentimiento de perdida una vez y… si le ocurriese de nuevo quien sabe como terminaría afectado…
-Pues en ese caso, lo único que debes hacer es tener fe en el ¿no es asi?- Sonrió el presidente- en el… y en aquellas a quienes les toque como ''sus compañeras''.
-…-
La mujer no dijo nada, soltando un largo suspiro antes de volverse al hombre y cambiar de tema.
-Por cierto ¿estas seguro de que eso fue lo mejor?- Le pregunto en referencia a la comunicación telefónica que este sostuvo con Minato- fácilmente puedo decirte que no has causado una primera gran impresión en el.
-HA HA HA, ¿pero que estas diciendo Takami-kun?, ¡por supuesto que eh causado una gran impresión en el!-
-Las impresiones negativas no cuentan como una posibilidad de acercarte a alguien…- Murmuro la mujer nuevamente irritada.
-¿Estas segura?, una impresión sigue siendo una impresión…-
-¡¿DE QUE DIABLOS ESTAS HABLANDO?-
En ese momento una alarma sonó por todo el recinto llamando la atención de ambos, e inmediatamente el hombre volvió a su asiento, tecleando rápidamente unos botones con lo que una enorme pantalla enfrente de él se encendió de golpe mostrando a una pareja que corría desesperadamente por las calles.
-¿A dónde vas con tanta prisa mi pequeño pajarito?- Sonrió el hombre prendiendo otra pantalla en donde se veia un mapa entero de la ciudad, que mostraba dos puntos dirigiéndose a uno de los puentes que daban a una de las salidas de la capital- no, no, no, mi pequeña ave, aun es muy pronto para que extiendas tan imprudentemente tus alas, Takami-kun, ¿te importaría llamar a los miembros del Escuadrón Disciplinario?
-No creo que haga falta- Le respondio esta observando detrás del presidente.
Este se volteo para ver a dos mujeres de pie devolviéndole la mirada.
Una de ellas, la más alta, tenía el cabello de color gris atado en una larga cola de caballo, vestía una capa de color gris sobre un ajustado traje negro, sonreía divertida en tanto apoyaba la espalda sobre el marco de la entrada.
La otra, que permanecía de pie al lado de la peligris, tenia un largo cabello castaño oscuro y ojos del mismo color, iba vestida de la misma manera que su compañera, lo cual acentuaba mucho más el enorme tamaño de sus pechos, tenia una mirada fría en su rostro, la cual iba dirigida al presidente y su acompañante.
-Oh, Yume, Karasuba- Las saludo Minaka a la castaña y a la peligris respectivamente sin perder su sonrisa- justo a quienes deseaba ver.
-Si, hemos escuchado las alarmas y vinimos para enterarnos de que se trataba- Murmuro Yume de forma seria dirigiendo sus fríos ojos a la pantalla.
-¿Otro par de imbeciles tratando de escapar?- Sonrió Karasuba- nunca aprenden.
-Asi es- Contesto Minaka- como pueden ver, estos inquietos pajaritos tratan de librarse de la hermosa jaula de oro que les di, y de ninguna forma podremos permitir eso.
-No se preocupe- Susurro Yume al tiempo que las pupilas de sus ojos se dilataban- absolutamente nadie se escapara de la cuidad de Tokio mientras yo este a cargo del Escuadrón Disciplinario.
-Es bueno escuchar eso- Se alegro Minaka, en tanto Yume se daba la vuelta para retirarse.
-Sin embargo, algo de ese nivel no merece mi atención- Continuo la castaña antes de volverse a su compañera- la Nº 104 es mas que suficiente para hacerse cargo de esos dos, Karasuba… encárgate de avisarle.
-Oh, tan escalofriante como siempre- Jadeo la peligris observándola con una mirada sádica y hambrienta- me hierve la sangre cada ves que actúas asi…
Por toda respuesta recibió otra mirada fría de la castaña cargada de un brillo peligroso.
-Como tu ordenes… Yume- Obedeció Karasuba bajando la cabeza pero sin perder la sonrisa demente en su rostro.
Instantes despues las dos salieron de la habitación dejando al presidente y a la mujer nuevamente a solas, esta ultima con el ceño fruncido sintiéndose muy preocupada por el futuro de la ciudad al ver la personalidad tan aterradora de los miembros del Escuadrón Disciplinario.
``Yume y Karasuba… a pesar de lo mal que se llevan forman un equipo muy peligroso… sin la Nº 01 para hacerles frente… realmente no habrá nadie que pueda con ellas´´ Pensaba Takami ``Ademas, Yume, ¿Qué fue lo que le paso?, ella era muy diferente hasta antes de ese incidente del secuestro de la Nº 88… ni Minaka ni Takehito han querido decírmelo… ¿Qué fue lo que la hizo cambiar tanto?´´
-¿Aun piensas en cosas sin sentido Takami-kun?- La sorprendió Minaka junto al oído e interrumpiendo de golpe sus pensamientos.
-Nada que te incumba… y por cierto… ¡No te me acerques tanto!- Le grito al ver la proximidad del hombre y empujándolo con sus brazos en tanto sus mejillas se coloreaban un poco.
``Sea lo que sea, espero que la historia no se repita´´ Pensaba la mujer con pesar, en tanto observaba al presidente incorporarse torpemente y volver a su silla como si nada hubiese pasado.
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-¿Ya esta?- Pregunto Benitsubasa con impaciencia.
-Ya casi, ya casi, aguanta un poco más- Respondio Minato un poco nervioso
-Kggg, apresúrate… esto duele…- Mascullo la pelirrosa.
-Si, puedo imaginarlo- Murmuro el chico levantando la cabeza y observándola- pero, no te preocupes… ya te acostumbraras…
-Como sea… date prisa y acaba rápido que no aguanto…-
-Si ya casi acabo, ya casi… listo… ahí voy, ya llego, ya llego…-
-¡¿QUE DEMONIOS ESTAN HACIENDO?- Grito una chica entrando de golpe en la habitación- ¡¿Qué acaso no tienen vergüenza?, hacer esto es… ¿huh?
-¿Yukari?- Se sorprendió Minato, de pie con una mamadera en las manos, y uno de sus pies levemente elevado, como alguien que fue interrumpido a medio camino, su cuerpo apuntando en dirección de una silla en donde una Benitsubasa molesta estaba sentada con el hijo del Ashikabi en brazos, el niño se divertía agarrando la cara de la chica con sus pequeñas manos apretándola y estirándola, para gran fastidio y dolor de esta- ¿Qué sucede? ¿y por que entraste de esa forma?.
-Ah… Hmm, por nada… hmm… solo olvídalo…- Murmuro la chica un poco sonrojada, de cabello oscuro corto y pequeña estatura, siendo un centímetro mas baja que Benitsubasa, en ese momento iba con una camisa blanca y corbata y una falda corta de color negro- so.. solo estoy aquí para visitar a mi Onii-chan y al pequeño Kyo-chan, ¿acaso no puedo?.
-Yukari, vienes todos los días, hasta casi se podría decir que vives aquí, ¿Qué sentido tendría impedírtelo?-
-Eso es verdad- Murmuro la llamada Yukari internándose en la habitación hasta detenerse a unos centímetros de la Sekirei de cabello rosa.
La recién llegada intercambio una mirada escrutadora con Benitsubasa, ambas observándose con mutua desconfianza.
-¿Quién es ella?- Exclamaron al mismo tiempo, con la pelinegra señalando a la Sekirei y esta muy posiblemente con la misma intención de no ser porque tenia ambas manos ocupadas cargando al bebe, dedicándose tan solo a mirar a la extraña con el ceño fruncido.
-Ah si, déjenme presentarlas- Murmuro Minato atrayendo la mirada de las chicas- …pero antes…
El joven se acerco presuroso a Benitsubasa tomando a su hijo en brazos acunándolo en su brazo izquierdo y dándole de beber con la mamadera que sostenía en su mano derecha, ni bien sintió la punta de goma tocar sus labios, el pequeño comenzó a succionar con ganas en busca de saciar su hambre.
Tanto la Sekirei como la recién llegada se sonrojaron con fuerza en tanto observaban el cuadro de Minato alimentando a su hijo, pareciéndoles una escena muy hermosa y tierna.
Y mientras el Ashikabi se sentaba a orillas de su cama dejando al bebe disfrutar de su comida, volvió su vista hacia las dos chicas a quienes les dirigió una suave sonrisa que no hizo sino aumentar el sonrojo de sus caras.
-Bien, como iba diciendo- Continuo el joven dirigiéndose a Benitsubasa en tanto señalaba con la mirada a la pelinegra- ella es Yukari Sahashi, mi hermana menor… Yukari- esta vez se dirigió a su hermana mientras señalaba a su Sekirei- …ella es Benitsubasa y es mi… mi… mi…
-¿Mi?-
El joven se detuvo de golpe, recordando que no podía mencionar nada del Plan Sekirei a nadie que no estuviese involucrado, y eso obviamente, también incluía a su hermana menor.
-¿Onii-chan?- Inquirió la pelinegra empezando a molestarse de que su hermano parecía no poder revelar el tipo de relación que mantenía con la pelirrosa… y mas molesta se puso cuando una idea aterradora le surgió en su mente.
``No, no es posible… Onii-chan no podría… es decir… a pasado muy poco tiempo de eso y el no…´´ Pensaba la menor de los Sahashi.
Sin embargo no era la única molesta dentro de la habitación, Benitsubasa también se hallaba enfadada de que su Ashikabi no podía presentarla de forma adecuada asi como tampoco decir su relación… despues de todo eran un Ashikabi y una Sekirei, lo que los convertía en una pareja en toda regla.
`¿Acaso se avergüenza de mis pechos pequeños?´´
No obstante no pudo estar mucho tiempo enojada cuando Minato siguió con su explicación.
-Mi no.. novia…- Termino ruborizándose un poco aunque no tanto como su Sekirei.
-¡¿Qué?- Grito Yukari muy impresionada- eso es imposible… nunca supe que estuvieras saliendo con alguien y… ¿para empezar hace cuanto la conoces?
-Nos conocimos hoy en el restaurante donde trabaja…- Respondio la pelirrosa por su Ashikabi.
-¿Huh?, ¿es una broma?- Pregunto incrédula, obteniendo un par de meneos de cabeza- ¡¿Qué clase de idiotas se ponen en pareja el primer día que se conocen?.
``Esta tipa esta empezando a irritarme´´ Pensaba Benitsubasa entrecerrando los ojos ``si tan solo no fuese la hermana de mi Ashikabi…´´
-Escucha Yukari- Murmuro Minato tratando de calmarla- sucedieron un par de cosas imprevistas y bueno…
-¿Cosas?, ¿Qué cosas?-
-Ah bueno, no puedo decírtelo je je je…- El joven comenzó a reír con nerviosismo en tanto apartaba la mirada y se rascaba la nuca.
-¿Huh?, ¿y por que no?-
-Por que son cosas intimas de una pareja que no le incumben a una niñita como tu…- Murmuro entre dientes Benitsubasa.
Como era de esperar esa respuesta no fue del agrado de Yukari, la cual se volvió a la Sekirei de Minato con claras intenciones de pelear, pero, rápidamente fue detenida por su hermano, quien la obligo a cargar a su hijo y continuar alimentándolo.
Como era de esperar, la mas joven Sahashi cambio rápidamente su estado de animo y se dedico a alimentar a su pequeño sobrinito en tanto le hacia caras y gestos graciosos.
Y sin saber por que, Benitsubasa empezó a sentirse molesta por eso, de algún modo intuía que ganarse el afecto del hijo era ganarse el amor del padre, y ver a la pelinegra actuar de forma tan maternal con el bebe encendió varias de sus alarmas internas.
Y sin poder creérselo ni ella misma, la pelirrosa se levanto y recupero de los brazos de Yukari al pequeño acunándolo en sus brazos y continuar alimentándolo.
-Toma pequeño, aquí tienes tu comida- Murmuro la chica con la mejor de sus sonrisas.
Por su parte Yukari sintió su ira crecer dentro de ella, al ver como le era arrebatado el bebe de sus brazos.
``¿Quién se cree esta tipa huh?, eh cuidado al pequeño Kyotaro junto a Onii-chan desde que naciera… ¿y se cree que puede venir un día y actuar toda maternal con él´´.
Y sin demorarse un segundo mas volvió a tomar al bebe en sus brazos alejándolo de la pelirrosa.
-Kyo-chan aquí tienes tu leche, bebe todo lo que quieras- Le sonrió al pelinegro, quien empezaba a mostrar signos de molestia de ser continuamente pasado de brazo en brazo sin poder dejarlo tomar con tranquilidad su alimento.
-¡¿Qué crees que estas haciendo?- Grito Benitsubasa.
-¿Qué que hago?, pues darle de comer al pequeño que mas- Se explico Yukari con una sonrisa maligna.
-¡Yo estaba haciendo eso!-
-¿Huh?, ¡Onii-chan me lo dio a mi!-
-¡Yo soy su madre!- Grito la Sekirei tratando de tomar de nuevo al bebe.
-¡Gah!, T.. ¡Tu no eres su madre!- Replico Yukari tratando de impedirlo.
-¡Claro que lo soy!-
-¡Claro que no!, ¡su madre soy yo!-
-¿Pero que dices? ¡El niño no es tuyo!-
-¡Pues tampoco nació de ti!
Las dos comenzaron a tirar del bebe una para tomarlo y la otra para conservarlo, la mamadera hacia rato habia caído al suelo pero ambas, enfrascadas en su discusión no lo habian notado, asi como tampoco que Kyotaro comenzaba a soltar unas pequeñas lagrimas.
Afortunadamente para el mas reciente Sahashi, su padre decidió rescatarlo y tras detener la ridícula pelea opto por hacerse cargo de alimentar el mismo a su hijo puesto que seria demasiado peligroso para el bebe el quedar en manos de cualquiera de las chicas allí presentes, las cuales no dejaban de enviarse miradas de muerte la una a la otra.
``Uff, esto sera mucho mas difícil de lo que creia´´ Suspiro mentalmente en tanto Kyotaro lo miraba con ojos agradecidos por haberlo rescatado de la feroz pelea.
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-¡Hey tu, detente ahí!- Grito una mujer de largo cabello negro y grandes pechos en tono claramente irritado mientras perseguía junto a otra mujer exactamente igual a ella, a excepción del tamaño de su busto, a una chica de apariencia joven- no vamos a hacerte nada.
-Como si fuera a creerme eso- Le devolvió la chica aumentando la velocidad.
-¡¿Me estas llamando mentirosa?- Bramo la pelinegra aun más furiosa.
-Hikari… poniendo esa cara efectivamente dudo mucho que alguien nos crea- Le dijo en voz baja su gemela.
-Hibiki, ¿también tu?-
-Bu.. bueno, es la verdad, das mucho miedo cuando te enojas…-
Las Sekireis gemelas habian encontrado a la joven saliendo de una tienda para comidas cargando unos bollos rellenos que saboreaba con alegría infantil.
Al verla, inmediatamente la reconocieron como una Sekirei sin alas puesto que no lograron ver ninguna marca carmesí en su espalda y, al saberlo, se dieron a la tarea de tratar de atraparla aunque, para su enorme sorpresa, la chica resulto ser bastante rápida escapando y aun en ese momento seguían sin poder darle alcance.
-uff.. uff. Esta tipa.. uff.. es muy.. uff.. rápida…- Farfullaba Hikari tratando de tomar algo de aire con cada paso que daba en tanto veia como la distancia entre ellas y su presa de turno se hacia cada vez mas y mas grande.
A su lado, se hermana no lo hacia mejor, por el contrario se veia aun mas fatigada y se veia que apenas podía elevar sus piernas para seguir corriendo.
-¡Maldita sea! ¿otro fallo?- Grito la gemela de pechos grandes.
Y justo en ese momento unos trozos de hielo aparecieron de la nada para bloquearles el camino y obligarlas a detenerse.
-¿Qué demonios?... no me digas que…-
Las dos Sekireis voltearon la vista para ver sobre la terraza de un pequeño edificio cercano a ellas a otra chica observándolas con aire indiferente.
La joven, de cabello castaño claro corto hasta los hombros y ojos grises somñolientos, tenía un vestido blanco sujetado en el abdomen por una faja negra y unas cadenas entre sus grandes pechos.
-¡Akitsu!- Exclamaron las dos gemelas al reconocerla.
-¿Otra vez tu?, ¿Qué acaso no se cansan siempre de estar fastidiándonos?- Le dijo Hikari molesta- si no eres tu, es esa imbecil de Homura, y si no es ella eres tu, ¡ya dejen de meterse con nosotras!- Le grito a la recién llegada casi soltando las lagrimas.
-Hikari… no uses una voz tan lamentable- Le dijo su hermana.
-Lo siento…- Susurro Akitsu- pero no podemos hacer eso… somos las guardianas de las Sekireis despues de todo.
-Kgg… ¡¿y quien demonios las ah nombrado guardianas? ¿huuh?...-
-Eso… no te concierne…-
-Hikari, detente, o seremos congeladas de nuevo- Murmuro Hibiki un poco asustada- ademas que en esta ocasión su aparicion es mas una bendición que una molestia.
Era cierto, incluso si la castaña no se hubiese presentado, era mas que probable que las gemelas hubiesen perdido a su presa, por lo que la aparicion de la Sekirei solo les habia evitado continuar con el ridículo de hacer otro de sus fallidos intentos y de gastar inútilmente sus energías.
-En eso tienes razón- Le reconoció Hikari a su hermana antes de volverse a Akitsu- ¿y? ¿Dónde esta tu amiga?
-No somos amigas- La contradijo esta en tono monótono.
-Si ya, solo son dos Sekireis a las que se les ha dado la misma misión y por ende trabajan juntas- Dijo Hikari- …o eso es lo que suele decir Homura cada vez que la vemos... ¿ustedes son algo complicadas eh?
-Mi compañera esta en su trabajo ahora mismo- Le informo Akitsu pasando por alto la burla de la gemela- y me toca a mi velar por la seguridad de las Sekireis… y por esa razón- La Sekirei clavo su vista en las hermanas en tanto la temperatura de los alrededores descendía y trozos de hielo aparecían junto a ella- si aun quieren pelear… yo seré su oponente.
-¡Espera un maldito segundo!- Grito Hikari- ¿no ves que ya no hay motivos para pelear?, ¡la Sekirei se escapo hace siglos!
Akitsu desvió sus ojos para ver que efectivamente ya no habia ni rastro de la Sekirei perseguida.
-Oh, es verdad- Musito con sus mejillas levemente coloreadas.
-¡Que lenta eres!- Exclamo la gemela- de verdad, siento un poco de lastima por Homura de tener que trabajar junto a alguien tan lenta como tu.
Lentamente, Akitsu volvió su vista a Hikari y sin mostrar ningún tipo de emoción en su rostro, se marcho del lugar… no sin antes dejar a la gemela congelada de la cabeza a los pies.
-¡Hikari!- Gimió Hibiki al ver a su hermana encerrada en un bloque de hielo- por eso es lo que te digo que nunca las provoques.
-Maldita… bastarda…- Gruño Hikari tiritando de frío- algún día… me las pagaras…
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En la parte mas elevada del edificio principal del M.B.I, una chica muy bonita y de generosas proporciones, en especial su enorme parte delantera, aguardaba junto a otras cuatro chicas allí reunidas.
La joven, de cabello castaño oscuro y ojos del mismo color, iba vestida con una ropa típica de sacerdotisa cubriendo su parte superior con una falda corta de color rojo y unos guantes del mismo color.
A diferencia de las otras cuatro, las cuales se veían hasta de cierta forma indiferentes, la castaña sonreía muy feliz, estando llena de expectativas sobre lo que le deparaba el futuro y apenas podía contenerse de no saltar ya en ese momento del edificio y comenzar con la búsqueda de su tan preciada persona destinada.
Pasaron unos minutos mas en los cuales una puerta se abrió y una mujer de cabello gris envuelta en una bata de laboratorio blanco junto a otras tres personas, también científicos, salio acercándose a las cinco chicas allí reunidas.
La castaña, volviéndose hacia los recién llegados observo la puerta por detrás de los recién llegados como si esperase que alguien más saliera por ella.
``¿Ella no vendrá a despedirse?´´ Se preguntaba a si misma un poco triste.
-¿Buscas a alguien Nº 88?- Le pregunto Takami al ver a la chica mirando detrás de ella.
-N.. no- Negó la chica de forma débil perdiendo un poco su sonrisa.
-Ella esta ocupada ahora… asi que no vendrá…- Murmuro la peligris en voz baja- …pero eso no significa que no puedas verla otro día… Musubi.
Al escuchar eso, la castaña recupero su alegría, sonriendo feliz de saber que no seria la última vez que viera a su tan estimada amiga.
En respuesta, Takami también sonrió, ella conocía a la Nº 88 llamada Musubi, de hecho ella misma fue su sintonizadora debido a lo cual pasaron mucho tiempo juntas llegando a apreciar a la castaña como a una hija propia.
``Espero que encuentre a un buen chico que sepa quererla´´ Pensó la mujer preocupada por la inocencia e ingenuidad de la Sekirei y temiendo que cayese en manos de algún mal tipo.
Y en ese momento la imagen de cierto pelinegro le cruzo por la mente.
``Ahora que esta involucrado… si es el podría… ¡¿pero que estas pensando?, ¡deja de imaginar cosas tan peligrosas, él ya tiene mas que suficiente con esa demente que le toco sin contar con que aun debe hacerse cargo del pequeño´´.
Sacudiendo la cabeza para alejar los molestos pensamientos la mujer termino por acercarse al grupo de cinco Sekireis.
-¿Están todas listas?- Las interrogo obteniendo cinco afirmaciones de cabeza, aunque solo una de ellas lo hacia con emoción- bien, ya todas conocen las reglas y que es lo que deben hacer a partir de ahora, asi que lo único que me queda por decir es… suerte y que puedan encontrar su felicidad…- Termino dirigiéndose especialmente a la castaña- ya pueden irse…
Las cinco Sekireis volvieron a asentir y saltaron del edificio dispersándose por la zona.
Tras recorrer unos pocos edificios, Musubi se detuvo, girándose una ultima vez para observar al edificio del M.B.I y levantando sus brazos por delante de sus pechos empuño sus pequeñas manos y sonrió desafiante.
-Se que sera difícil- Murmuro en voz alta- pero Musubi cumplirá su promesa, encontrara a su Ashikabi destinado y algún día, cuando me vuelva mas fuerte devolveré la sonrisa al rostro de Yume-sama… ¡es una promesa!- Termino elevando sus brazos por encima de su cabeza en tanto sonreía feliz en la idea de poder realizar sus pequeñas ambiciones- cueste lo que cueste, ¡cumpliré mi promesa!
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Hola, ¿como están? espero que bien, acá les traigo el atrasadísimo capitulo 2 de ''Un padre Ashikabi'' XD, no en serio, habia prometido subirlo mucho antes y nunca lo termine haciendo XDDDDD, tuve varios inconvenientes y la inspiración me estaba fallando, pero bueh, el infierno termino y finalmente lo pude subir ¡banzai! ¡banzai!.
Con respecto al capitulo y como verán esta vez la historia es bastante diferente al manga original, (El destino de las Sekireis también, pero ahí sigo un poco la línea original, aquí es totalmente diferente desde el principio), lo único que sigue siendo igual es la edad de los personajes: Minato 19 años y Yukari 18 años (el resto de personajes igual que en el manga), si lo se, Minato es un padre muy joven je je je.
Como verán, Benitsubasa a empezado su nuevo papel de madre del pequeño Kyotaro, y sus discuciones con Yukari je je je, al pequeño Sahashi se le vienen tiempos difíciles… despues de todo no es fácil tener muchas madres XDDDDDDD.
Este capitulo ah sido demasiado corto pero no se preocupen que el próximo capitulo, el cual espero no tardarme tanto en subir aunque no aseguro nada XD, tratare de hacerlo mas largo.
En el siguiente capitulo saldrán el resto de personajes y Minato las ira conociendo poco a poco... y estas al pequeño Kyotaro, ¿como reaccionara cada una?, ¿habran mas peleas para determinar quien es la mejor madre?. ¡no se lo pierdan!.
Agradezco los reviews recibidos de:
Unweymexicano (siempre presente en mis historias je je).
Carlyle (te agradezco el review).
Aniquilatus2000 (otro de mis fieles seguidores XD).
Arcángel Guerrero (bienvenido a mi sección de Sekirei, tu que siempre andas por Alumno y Profesora)
Netant .45 (bienvenido y gracias por el mensajito).
Sobeyda S. Dracul (¿te cambiaste el nombre? ¬¬ se me habia olvidado mencionarlo en tu ultimo review XD).
Miyamoto Shirosaki (gracias por el review y espero verte también en El destino de las Sekireis).
Muchas gracias a todos ustedes que me han hecho continuar con la historia.
Sin nada mas que acotar me despido por el momento no sin antes reiterar el ya típico ''dejen review Please'' y nada mas XD, Sayonara.
