Un Padre Ashikabi
Capitulo 4: Caminos entrecruzados.
-Emm… bueno… este… déjenme presentarlas de nuevo…- Murmuraba Minato muy nervioso mirando consecutivamente de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, de Musubi a su hermana y a su Sekirei y de estas a la castaña, en ese momento se encontraban de vuelta en la habitación de su departamento, afortunadamente para él, y antes de poder darles alguna explicación a su hermana y a su Sekirei acerca de por qué se hallaba en el suelo con una bellísima y curvilínea chica como Musubi totalmente acostada sobre él, la castaña se desmayo ante los asombrados ojos de todos instantes antes de que su estomago gruñese como si no hubiese comido desde hace años razón por la cual el Ashikabi se vio en el deber de levársela con ellos y ofrecerle algo de comer, lo cual estaba haciendo en ese preciso momento mientras observaba al Ashikabi con ojos de cachorro mojado en su rostro sin dejar de agradecerle su gran amabilidad- este… Musubi-chan ellas son Benitsubasa y mi hermana menor Yukari… Yukari, Benitsubasa, ella es Musubi-chan…
-Sekirei Nº 88 Musubi, es un placer conocerlas- Se presento la chica muy educadamente al tiempo que hacia una pausa de su comida y bajaba la cabeza con respeto.
``Como lo suponía, esta tipa también es una Sekirei´´ Pensaba Benitsubasa algo irritada no porque la castaña y ella fueran iguales si no porque entre ambas existía una diferencia abrumadora que la dejaba en clara desventaja.
A su lado, la menor de los Sahashi también había notado esa ''injusticia'' aunque al contrario que la pelirrosa ella parecía estar viviendo una de sus múltiples fantasías.
``Mira esos pechos, son enormes hu hu hu… se ven tan suaves… quiero tocarlos…´´.
-¿Y? ¿Qué piensas hacer con ella Minato?- Lo cuestiono Benitsubasa observando ceñuda a su Ashikabi, llamando la atención de Yukari sacándola de sus ensoñaciones perversas.
-¿Eh?, ¿hacer?... bueno, yo no pensaba hacer nada…-
-¿Y entonces por que la trajiste aquí?-
-Ah, eh, bueno… ella tenia hambre así que… no podía dejarla sola y- Balbuceaba Minato nervioso, con su hermana junto a ellos no podía hablar con demasiada libertad, suficiente era con que a Musubi se le hubiese escapado que era una Sekirei, afortunadamente su hermana parecía estar en las nubes y no se había percatado absolutamente de nada- a… además sola la conocí apenas un poco antes de que ustedes llegaran…
-Entiendo…- Intervino Yukari con una mirada traviesa en su rostro- viste a esta bellísima chica con unos pechos enormes y pensaste que estarías mucho mejor disfrutando de ellos que de los casi inexistentes de tu actual novia ¿me equivoco?.
-¡Completamente!- Le grito su hermano en tanto sujetaba a su Sekirei por la cintura evitando de esa forma que la pelirrosa se lanzase sobre la más joven, algo que desde luego no le estaba siendo nada sencillo.
-¿¡A quien le dices que tiene pechos pequeños!-
-Pues no veo a ninguna otra por aquí- Continuo Yukari apantallándose su frente con su mano en tanto simulaba observar a su alrededor.
-¡Tu tampoco tienes pechos grandes!- Le devolvió Benitsubasa cada vez mas ofuscada por la burla.
-Aun así son mas grandes que los tuyos ku ku ku…-
-Yukari, ¿podrías quedarte callada?- Le pidió Minato.
-Ho, ¿defendiendo a tu novia?-
Justo en ese momento, Musubi terminaba de comer sus hamburguesas observando con ojos curiosos toda la situación, mirando los pechos de las otras chicas para acto seguido bajar la vista hacia los suyos propios formándosele una sonrisa infantil.
-¡Musubi tiene los pechos mas grandes de todas!- Declaro de repente elevando muy contenta sus brazos como si estuviera festejando el haber ganado algún premio.
-…-
-…-.
-… La frase ''echar mas leña al fuego'' me esta viniendo con fuerza a la cabeza –Murmuro Yukari en medio del silencio que se había formado, al tiempo que observaba de reojo como la pelirrosa miraba a Musubi con ojos de psicópata- … si las miradas mataran…- Agrego en tono poético.
-Mu… Musubi-chan-
-Are.. ¿Musubi dijo algo raro?- Pregunto la chica confusa.
``Y ni siquiera se da cuenta de lo que esta diciendo´´ Pensó Benitsubasa con furia.
Pasando una vez mas su vista por el cuarto de Minato, la chica se percato finalmente de Kyotaro, sentado en la cama, al cual se acerco y sostuvo inmediatamente entre sus brazos.
-¿Así que esto es un bebe?- Pregunto con aire inocente mientras daba vueltas al niño en el aire- es la primera vez que veo uno…
-¿Ah?, ¿nunca antes habías visto uno?- Se asombro Minato.
-Ah no…- Se corrigió la chica con rapidez- si los eh visto, en películas y eso… ¡ah! Y el otro día vi a uno siendo llevado por su madre- Agrego de forma entusiasta- pero… es la primera vez que cargo con uno… son realmente livianos…
-Hmph!, cuidado…- Le advirtió Benitsubasa- ¿eres de tipo pelea no es así?, en ese caso deber de ser muy fuerte físicamente… ten cuidado y no vayas a dañar al bebe…
-¡No te preocupes!, ¡Musubi controla muy bien su fuerza!- Declaro la castaña con orgullo.
-Sí, si, lo que sea- Murmuro la pelirrosa viendo con malos ojos como la chica jugaba con el hijo de Minato a quien parecía agradarle por el hecho de estarse riendo muy contento en los brazos de la Sekirei.
Toc… toc... toc…
-Onii-chan, ¿esperas a alguien?-
-No, a nadie…-
Un poco intrigado Minato soltó la cintura de su Sekirei a la cual aun estaba sujetando separándose de ella (para gran decepción de la pelirrosa), y se encamino a la puerta abriéndola y encontrándose con su casera.
-Ho… hola- Balbuceo el pelinegro sorprendido.
-Hola- Le devolvió la mujer de forma brusca ingresando rápidamente sin esperar ninguna invitación y plantándose delante de las tres chicas allí reunidas- ¿huh?, ¿ya trajiste a otra?- Inquirió al ver a Musubi con Kyotaro sentado en sus rodillas.
-Hola, mi nombre es Musubi y soy la Sekhmmm!...-
-Aja ja ja- Se reía Benitsubasa luego de tapar rápidamente la boca de la castaña antes de que esta continuara- lo siento por eso… ella es una prima lejana mía… je je, si…
-¿Lejana eh?... si… puedo ver claramente las diferencias…- Sonrió la mujer de forma perversa clavando la vista en los pechos de ambas.
``Kggg, esta mujer también´´ Mascullaba internamente la Sekirei de Minato sin perder en ningún momento su deslumbrante sonrisa exterior.
-Eso te tuvo que haber dolido eh?- Le susurro Yukari cerca del oído en tono provocativo consiguiendo que le apareciesen un par de venitas en el rostro.
-Ah, eh, ¿me necesitaba para algo?- Se apresuro a decir Minato al ver que la paciencia de su Sekirei se estaba agotando.
-¿Eh? Ah, si.. si… si… yo, bueno- La mujer carraspeo sonoramente aclarándose la garganta en tanto sus nerviosos ojos se volvían hacia Yukari- quería saber si ya tenias el dinero que te falta entregarme.
-Ah, hmm, no, aun no…- Admitió el pelinegro algo preocupado.
-Ya veo- Murmuro la casera por lo bajo, al tiempo que en sus labios se formaba una sonrisa de victoria- bien, no tengo problema con que traigas cuanta chica se te cruce por el camino…
-Ah, yo no…-
-¡Sin embargo!- Lo corto la mujer continuando su discurso- todo tiene un limite y si quieres traspasarlo tendrás que cumplir con mis ''reglas extras''…
``Esta pidiéndome más dinero eh…´´ Suspiro Minato apesadumbrado.
-No obstante eso, estoy segura de que también sabes lo buena y caritativa que puedo ser, por lo que estoy dispuesta a alargarte el plazo de pago si estas de acuerdo con eso- Le sugirió.
-Pues no me vendría nada mal- Le respondió el chico con cuidado debido a que era conciente de ''cierta particularidad'' en su casera.
-Bien, en ese caso, estamos de acuerdo- Termino la mujer sonriendo como si fuera Papa Noel luego de entregarle un juguete a un niño en Navidad- por cierto Sahashi-san- Siguió dirigiéndose a Yukari- ¿tienes algo que hacer mañana?...
-…-.
``Ya me imaginaba´´ Pensó Minato observando de reojo a su hermana, la cual tenia una mezcla de incredulidad y horror en su rostro.
-¿Huh?, ¿Me perdí de algo?- Se extraño Benitsubasa mirando a todos los presentes, desde su Ashikabi que veía a su hermana con algo de lastima, a esta que parecía a punto de descomponerse y de la pelinegra a la casera que no quitaba la vista de la menor de los Sahashi- ¿Por qué de repente están todos actuando tan ra…
Y justo en ese momento, ciertas palabras que escucho a su llegada de ese lugar le volvieron a la mente.
-…ah!, y mándale saludos de mi parte a tu mujer je je je…-
``Esas fueron exactamente las palabras de esta mujer´´ Recordó la pelirrosa ``yo pensaba que era una especie de burla pero…
-…no, en realidad ella no quiso decir eso…-
``Esa fue la respuesta de Minato que se veía bastante incomodo en ese momento… no me digas… que en realidad… esta mujer es…´´
-¿¡Le gustan las mujeres!- Exclamo la Sekirei de Minato con los ojos como platos.
-¿Le gustan las mujeres?- Repitió Musubi sin entender- ¿eso es malo?
-¿¡Que!, bu… bueno… no, no exactamente, es solo que… no es normal…, es decir eh… ¡va contra la reglas morales del mundo!- Casi grito la chica, en tanto los demás la escuchaban.
-¿En contra del mundo?... hmm, a Musubi no le importaría ir contra el mundo si con eso puedo estar con mi Ashikabi destinado…- Murmuro la castaña rodeándose de un aura destellante que asombro tanto a la pelirrosa como a Minato.
``Esta tipa es…´´.
-¿Y bien Sahashi-san?- Insistió la casera haciendo caso omiso de las palabras anteriores, que por el contrario solo empeoraron la condición de Yukari la cual ya tenia la cara verde y actuaba como si estuviera reprimiendo fuertemente sus ganas de vomitar- ¿te gustaría salir conmi…
-¡DEJEME EN PAZ VIEJA BRUJA!- Exploto finalmente la pelinegra sin pode aguantarse mas- ¡YA SE LO EH DICHO ANTES! ¡YO NO TENGO ESOS GUSTOS!... ¡ANTES MUERTA QUE SALIR CON USTED!
-…-.
-…-.
-…-.
-… ¡Tienes un día para buscar un nuevo alojamiento!- Grito la casera antes de darse la vuelta y salir echa una fiera del apartamento dejando tras de si un silencio de muerte y a un hombre, tres chicas y un bebe nuevamente en la calle.
MSEAdNsHys10S
-¿Y bien?, ¿Qué se supone que significa esto?... Tsukiumi…- La interrogo una mujer mayor, si bien aparentaba ser todavía muy joven llamada Miyajima observando fijamente a la Sekirei.
-Hmm… bueno eh… en realidad no…- Balbuceaba la chica sin saber muy bien que decir.
-Tsukiumi-Onee-chan… ¿aquí es donde vives?- Le pregunto una pequeña niña detrás de la rubia.
-Es bastante bonito- Sonrió otra chica también detrás de la Nº 09 mirando a su alrededor con ojos curiosos.
-¿Y?, ¿Quiénes son ellas?-
-¿E… Ellas?... Bu, bueno, so… solo son personas que me encontré en el camino- Balbuceaba la chica sudando de puro nerviosismo.
-¿En serio?- Dudo la mujer mayor-¿y que hacen aquí?.
-Ah eh.. pu… pues… ellas… eh…-
-¡Nos quedaremos aquí!- Exclamo de repente Kuruse- ¡junto a Onee-sama!.
-¡Hum!- Asintió la mas pequeña mirando a Tsukiumi con estrellas de admiración en los ojos.
-Hoo, ¿con que era eso eh?- Murmuro la mujer antes de encarar a la rubia con una mirada demoníaca- realmente tienes agallas al invitar a unas extrañas a una casa que no es tuya…
-Esp… ¡ellas se invitaron solas!- Exclamo Tsukiumi asustada al ver a su tutora enojada con ella- ¡yo nunca les dije que se podían quedar conmigo!
Sniff… Snifff…
-¿Huh?-.
Al voltear la cabeza hacia el nuevo sonido, Tsukiumi vio a Kusano soltando pequeñas lágrimas mientras la observaba directamente a los ojos.
-¡Ku-chan!- Viéndola llorar Kuruse se apresuro a inclinarse a su lado tratando de reconfortarla.
-Mira, la hiciste llorar- Le dijo Miyajima con una mueca burlona.
-¡Tú eres la que me hizo decir esas cosas!-
-Ara, ¿culpando a los demás por tus propios errores?, no recuerdo haberte enseñado a ser así Tsukiumi-.
-Pues yo no recuerdo que me hayas enseñado algo alguna vez en la vida- Mascullo la rubia de forma desdeñosa.
-¿Huh?, ¿dijiste algo?-
-Na… nada…-
Por su parte, Kuruse luego de detener el llanto de Kusano se volvió hacia Tsukiumi con una mirada llena de suplica en el rostro que obligo a la Sekirei a desviar sus ojos con incomodidad.
-¿De verdad no podemos estar contigo Tsukiumi Onee-sama?- Le pregunto.
-Hmm, bueno, ya lo han escuchado, esta no es mi casa así que la decisión no depende de mi, si quieren quedarse deben preguntarle a ella- Le dijo señalando a su tutora.
-¿Podemos quedarnos aquí?- Preguntaron al mismo tiempo Kuruse y Kusano.
-Si, por que no…- Acepto Miyajima de forma rápida.
-¡Gah!- La mandíbula de Tsukiumi dio con el piso en tanto las dos mas jóvenes celebraban con alegría- pe… pe… pe… ¿no habías dicho que…
-¿Huh?, no recuerdo haber dicho nada…- La interrumpió la mujer- y además pienso que será divertido, en cierta forma estas dos me recuerdan a tus etapas mas jóvenes, una cuando eras una niña y la otra cuando eras una adolescente… ah, aunque técnicamente aun sigues siendo una adolescente.
Tsukiumi no la escuchaba como tenia a sus dos nuevas ''Imoutos'' aferradas muy feliz cada una a uno de sus brazos observándola con mucha ilusión.
-Si, podremos estar con Tsukiumi Onee-chan- Cantaba la mas pequeña.
-Je je, Onee-sama es la mejor…- Agrego Kuruse de la misma manera.
-Es… esto es lo peor…- Murmuro la chica sintiendo como se hundía cada vez mas y mas en la desesperación de lo inevitable.
MSEAdNsHys10S
-¿Por qué tengo que hacer esto?- Mascullo Benitsubasa irritada mientras caminaba por la calle con Kyotaro a su espalda sobre su mochila porta bebes- se que Minato piensa que su hijo estará mucho mas seguro conmigo ya que soy la mas fuerte pero… ¡yo también quería ir con el!
Al día siguiente del desaire de Yukari a la casera y necesitado de un nuevo lugar para hosperdase, Minato sugirió salir de nuevo esta vez en busca del nuevo hogar a lo que inmediatamente las tres chicas se ofrecieron para ir con el.
Temiendo alguna disputa durante el camino, Minato propuso ir separados, yendo cada uno por su lado, por supuesto, su hermana y Benitsubasa se negaron de inmediato puesto que ambas querían ir con el, no obstante lo cual Minato se mantuvo firme en su decisión (debido a que si aceptaba ir con una la otra se opondría tajantemente y viceversa) hasta que finalmente la pelirrosa acepto nominando sorpresivamente a Musubi para que lo acompañara, echo que lleno de asombro al joven al que le fue explicado que solo era para que estuviera seguro (debido a que era un Ashikabi) y tomando en cuenta la aparente torpeza e ingenuidad de la castaña sumado a que luego de pasar toda la noche durmiendo bajo el mismo techo (en otra habitación junto a la pelirrosa y la castaña) no parecía estar reaccionando al pelinegro la excluían como una posible rival por el afecto de Minato.
Sorprendentemente Yukari también apoyo esa idea, haciendo pensar al pelinegro que al parecer la castaña le había caído muy bien a su hermana.
Decidido eso, Minato se marcho con Musubi no sin antes encargarle a su Sekirei la seguridad de su hijo, algo a lo que la pelirrosa no pudo negarse separándose de la hermana de su Ashikabi que a su vez tomo su propio camino.
Enojada por el echo de no estar con su Ashikabi, Benitsubasa continuo caminando ignorando las miradas de todo tipo (mayormente curiosas debido al bebe sobre su espalda) de la gente con la que se cruzaba, no obstante eso y fastidiada ya de tanta mirada sobre ella se interno en un callejón y salto hacia la azotea del edificio mas cercano comenzando a saltar de uno a otro.
-Esto esta mucho mejor- Sonrió la pelirrosa disfrutando del aire que le azotaba el rostro, y no era la única pues Kyotaro también se veía feliz emitiendo pequeñas risitas mientras extendía sus dos bracitos- ho, ¿te gusta esto eh?... – Le dijo la chica dando una rápida mirada al pelinegro- en ese caso…
Invadida por un repentino entusiasmo que no supo de donde le apareció, la Sekirei aumento la velocidad desplazándose velozmente de un edificio a otro siendo gratamente recompensada por las risas de ''su hijo''.
-¿Esto es mucho mejor que una montaña rusa eh?- Inquirió la chica sonriéndole al pequeño antes de detenerse con brusquedad desviando la vista para ver el enorme parque de juegos de la ciudad- hmm, aunque yo tampoco eh ido nunca a ese sitio…- Murmuro por lo bajo pensativa- quizás podamos ir un día con Minato los tres ¿Qué te parece?- Le sugirió a Kyotaro a lo que este le respondió con un balbuceo de aceptación, consiguiendo que se lo quedara observando por unos segundos notando lo realmente parecido que era con su padre- hmm, cuando crezcas seguro que serás tan atractivo como Minato…- Le susurro de forma cariñosa antes de reaccionar sonrojándose y agarrafándose la cabeza con sus manos- ¡aaaaah!, ¿¡pero que demonios estoy haciendo!, ¡hablándole a un bebe que ni siquiera entiendo lo que le digo…!
Abatida por eso, la chica se dio la vuelta con la intención de regresar, preguntándose internamente si Minato la estaría esperando ya.
-¡Oh!, ahí estas- Habló de repente una voz muy conocida para ella y al volverse vio de pie a pocos metros suyos a otra chica de cabello gris revuelto y ojos de mirar travieso vestida con un kimono hecho jirones sobre su cuerpo lleno de vendas portando garras metálicas en ambas manos.
-¡Haihane!- Exclamo Benitsubasa irritada al reconocer a su ex-compañera en el Escuadrón Disciplinario y contra la que había perdido su puesto dentro del grupo.
-Benitsubasa… tanto tiempo…-
-Solo pasaron un par de días idiota-
-Aun así, el ya no tener a mi blanco favorito de bromas… me hace sentir un poco solitaria- Sonrió la amante de las bromas.
-¿Qué demonios es lo que quieres?- Le pregunto perdiendo la paciencia.
-Me entere… que ya tienes tus alas- Le dijo Haihane ensanchando su sonrisa.
-¿Y?, ¿Qué con eso?-
-Entonces es verdad-
Por toda respuesta, la pelirrosa le dio la espalda levantándose el cabello para que la recién llegada pudiera ver la reluciente marca Sekirei debajo de su nuca, aunque al hacerlo, la chica también dejo a la vista al bebe que llevaba sobre su espalda lo que llevo a Haihane a no saber que era mas sorprendente si el hecho de que su antigua compañera hubiese recibido sus alas en tan poco tiempo o que estuviese cargando a un pequeño humano.
-Eh, ¿Qué se supone que es esa cosa?- Inquirió confundida al tiempo que señalaba con dedos temblorosos a Kyotaro.
-¿¡Huh!, ¡es mi hijo idiota!- Le respondió Benitsubasa a lo que la peligris abrió los ojos como platos.
-Eh… uno… dos días… eh…- Balbuceaba la Sekirei contando con los dedos, cada vez mas y mas atónita- …no tenia idea que el acto de reproducción fuese tan rápido… Benitsubasa… tu si que no pierdes el tiempo ku ku ku…
-¡No nació de mi imbécil!- Le grito Benitsubasa roja de vergüenza e ira.
-¿Huh?, pero no has dicho que…-
-Es el hijo de mi Ashikabi- La corto sin ganas de dar explicaciones demasiado largas- pero su madre murió… ¡así que yo soy su madre ahora!, ¿¡Entiendes!.
-Ni una palabra…- Le contesto la peligris con cada vez mas signos de interrogación flotando alrededor de su cabeza- tus explicaciones sin sentido solo hacen que me duela el cerebro- Agrego llevándose las manos a su cabeza olvidando totalmente que tenia puesta sus garras las cuales se le clavaron sin piedad en su cráneo haciéndola gritar y quedar tendida en el suelo revolcándose de dolor.
-Lo único sin sentido seria que tuvieses algo de cerebro- Murmuro Benitsubasa con desden antes de soltar un suspiro de resignación- bien, retomando el tema anterior, ¿para que diablos me estabas buscando?
Al instante, Haihane dejo de sacudirse en el suelo incorporándose con rapidez y observando a la pelirrosa directamente a los ojos ignorando la sangre que aun brotaba de sus heridas auto infligidas.
-Ya te lo dije… ahora tienes alas…-
-¿Y?-
-Que oficialmente ya eres una participante del juego- Le sonrió la Sekirei Índigo- y quería ver que tan fuerte te habías vuelto… por cierto… yo también eh obtenido mis alas… por Natsuo.
-¿Eh?, ¿en serio?- Dijo la pelirrosa sin mucho interés, contrario a lo que la peligris creía esa noticia no causo el mas mínimo efecto en su oponente, algo que sorprendió a la misma Sekirei de Minato.
``Que extraño, hace un par de días hubiese dado la vida por ser la Sekirei de Natsuo pero ahora ya no me importa en lo absoluto´´
-Tu… has cambiado- Le dijo Haihane que la miraba con leve asombro- hmm, para hacerte cambiar así en tan poco tiempo… ¿me pregunto que clase de Ashikabi tendrás?
-El mejor de todos- Sonrió Benitsubasa con orgullo- pero ahora entiendo, tu propósito al venir aquí era el de tener un pequeño Sparring conmigo ¿cierto?
-Correcto… ¿y?, ¿aceptas?-
-Por su puesto que si… nada me dará más placer que vengarme por aquella humillante derrota…-Aceptó al tiempo que un aura combativa la rodeaba por completo.
-¿Realmente piensas que podrás vencerme?- La cuestionó Haihane igual de entusiasmada que ella.
-100% convencida-
Alejándose unos metros, Benitsubasa se quito a Kyotaro de la espalda dejándolo en el suelo de la azotea en la que se encontraban antes de volverse a su oponente.
-Cuando estés lista- Murmuro tomando su clásica posición de combate.
-Yo siempre lo estoy…-
Al mismo tiempo, las dos ex-compañeras se lanzaron sobre su, desde ese momento, acérrima enemiga.
Y al llegar una cerca de la otra Benitsubasa se detuvo en seco dando vuelta sobre si misma evadiendo de esa forma las garras metálicas de Haihane al tiempo que lanzaba una patada al cuello de la peligris que esta evito agachándose.
Sin perder el tiempo la pelirrosa se dejo caer de costado tirando otra patada con la que barrio las piernas de su rival enviándola de espaldas al suelo para acto seguido intentar golpearla en el pecho con una patada descendente desde su posición en el piso que Haihane logro esquivar por muy poco incorporándose rápidamente y tomando cierta distancia de la Sekirei de Minato que a su vez se incorporo de un salto mirando a la peligris de forma arrogante.
-Parece que has mejorado, Benitsubasa-
-Desgraciadamente no puedo decir lo mismo de ti-.
-Je je, no te confíes tanto solo por un par de golpes- A continuación, la peligris se abalanzo sobre la pelirrosa alcanzando a rozarle las ropas con sus garras cuando esta la evadió dando un simple paso hacia atrás.
Sin tomarse descanso, Haihane contiguo atacando y atacando mas todos sus intentos solo encontraban la nula resistencia del aire al ser fácilmente esquivados por Benitsubasa.
Esta se dejo caer de espaldas con lo que el arma punzante de Haihane le paso por encima sin llegar a tocarla, la Sekirei de Minato detuvo su caída con las manos retrayendo sus piernas cerca del resto de su cuerpo simulando el movimiento de un acordeón y, aprovechando que la peligris había quedado justo arriba suyo con toda su parte inferior desprotegida, descargo ambas piernas hacia delante golpeando con fuerza el abdomen de su rival que fue arrojada hacia atrás quedando momentáneamente inclinada por la mitad debido al dolor y la falta de oxigeno, seguido de eso recibió otra patada en el cuello que la hizo dar varias vueltas en el aire antes de caer pesadamente al suelo.
Con cierta dificultad, la tercer miembro del Escuadrón Disciplinario se incorporo sobre sus temblorosas piernas mirando asombrada a la pelirrosa.
``Que… que fuerza… ella… ella… antes no era… así de fuerte´´ Pensaba Haihane mientras escupía un poco de sangre.
-¿Sorprendida?- Le susurro Benitsubasa apareciendo de la nada delante de ella.
-``Que… ¡Que rápida!´´.
Antes de que pudiera reaccionar, la Sekirei de Minato conecto un duro puñetazo en su mejilla derecha.
``¿Cómo… ¿Cómo pudo hacerse tan fuerte… en tan poco tiempo?´´ Se pregunto décimas de segundo antes de recibir otro golpe en su otra mejilla.
-Tu… ¡no te creas tanto!- Grito mucho mas molesta que temerosa atacando a la pelirrosa con sus garras.
No obstante, esta se agacho, dejando que las garras de su rival le acariciasen el cabello y acto seguido volvió a descargar un nuevo puñetazo sobre el abdomen de la peligris que le saco todo el aire de sus pulmones y la dejo sin respuesta, con sus brazos cayendo fláccidos a sus costados cual si fuerza un boxeador al que solo le quedan fuerzas para mantenerse de pie quedando a merced de su oponente.
-A volar- Sonrió Benitsubasa pateando a su ex-compañera en la barbilla lanzándola por los aires y saltando detrás de ella lista para aplicar el golpe final algo que la hacia sentirse rebozante de felicidad por el hecho de ver consumada su venganza- con esto se acabo… ¿eh?...
La Sekirei de Minato se vio bruscamente detenida al divisar justo detrás del cuerpo de la peligris a Kyotaro al que había dejado en una esquina, a la que se habían ido aproximando lentamente sin darse cuenta.
``¡Maldición!, si ahora golpeo a Haihane su cuerpo caerá sobre el hijo de Minato y si le llega a lastimar o incluso algo peor él… ¡el nunca me lo perdonaría!... ¿Qué hago ¿, ¿Qué hago?, ¿Qué…¡!...
Sorprendida, Benitsubasa miro hacia la parte baja de su cuerpo encontrándose con las garras metálicas de la Sekirei Índigo profundamente incrustadas en su abdomen y a la dueña de estos que la observaba a su vez con una mueca de desagrado en su rostro.
-¿Qué estas haciendo, Benitsubasa?... esto es una batalla… no puedes distraerte de esa forma tan estúpida- Le dijo al tiempo que con un ruido desagradable de carne separándose y sangre chorreando, retiraba sus garras ensangrentadas del cuerpo de la pelirrosa que tras eso cayo sobre la azotea quedando tendida boca abajo mientras escupía sangre y se sujetaba la herida con sus manos mientras gemía incontrolable de dolor.
-Y yo aquí pensado que te habías vuelto mas fuerte- Continuo Haihane en tono desdeñoso- bah, al final me preocupe por nada.
Juzgando que la pelea había terminado con su victoria, la Sekirei del Escuadrón Disciplinario se dio l vuelta lista para irse solo para ser sujetada por una pierna por Benitsubasa.
-¿A dónde crees que vas?, la pelea… aun no termina…-
-No, si ah terminado- Le devolvió girándose y pateando a la pelirrosa en las costillas haciéndola gritar del dolor a arrojarla cerca de Kyotaro- si logras sobrevivir a esa herida volveré a pelear contigo cuantas veces quieras.
Tras eso dicho, Haihane se volvió sobre si misma y se marcho dejando tras de si a una Benitsubasa impotente y muerta de rabia consigo misma.
-¡MALDICIOOOOOOOON!-
MSEAdNsHys10S
-Hmm… ¿sabes?, no es necesario que me acompañes Musubi-chan- Le dijo Minato a Musubi luego de salir de otra oficina en la que también había sido rechazado
-Está bien, Minato-san fue muy amable conmigo, así que me gustaría mucho devolverte el favor- Le contesto la castaña con una sonrisa tan deslumbrante que Minato se vio detenido en seco totalmente obnubilado por la bella sonrisa de la Sekirei observándola en silencio por unos instantes.
-Tú también…- Musito.
-¿Ah?-
-Tú también… eres muy amable Musubi-chan- Le dijo en tono bajo con una mirada llena de cariño en su rostro y una sonrisa suave que hicieron latir repentinamente el corazón de la joven.
-Ah, ¿huh?, ¿Qué ha sido eso de recién?- Se pregunto la chica en un pequeño susurro, en tanto el Ashikabi retomaba el camino.
La Sekirei volvió su vista hacia el rostro sereno y de facciones atractivas del pelinegro al tiempo que este giraba sus ojos hacia ella haciendo contacto visual provocando una segunda reacción en el cuerpo de la castaña.
-¿Estás bien Musubi-chan?... tu cara esta toda roja-
-S… si…- Balbuceo está notando como su respiración se aceleraba casi al ritmo de las fuertes palpitaciones dentro de su pecho y el hecho de que la simple cercanía del Ashikabi estaban convirtiendo a su cuerpo en un océano de fuego ardiente.
``Esto… esto… ¿acaso esto no es…´´
-Aaaaah!- Se escucho de repente la alegre voz de una persona interrumpiendo el hilo de pensamientos de la castaña y llevándose la atención de Minato lejos de ella con lo que el infierno de calor comenzó a descender, llenando de confusión a la Sekirei- ¡Sahashi-chan!
Elevando la vista, Minato se percato de la presencia sobre el techo del negocio frente al cual se habían detenido.
-¿U… Uzume-san?- Se sorprendió el chico boquiabierto- eh… ¿Qué haces ahí arriba?...
-¿Eh?... ah…- Solo entonces, la recién llegada pareció darse cuenta de cómo se había presentado.
``¡Maldición!, se me olvido por completo que él no sabe lo que soy!, ¿¡Por que soy tan estúpida!´´ Se grito mentalmente la chica sudando de puro nerviosismo ``¿y ahora qué hago?, se supone que no puedo involucrar a civiles inocentes en esto´´.
-Ah… esto… yo…- Balbuceaba Uzume cada vez más nerviosa.
-¿Puede ser que… - Comenzó el chico de forma lenta mirando a la castaña con ojos serios.
``¡Dios!, ¡ya lo descubrió!´´.
-…Practiques paracaidismo?- Termino el pelinegro.
-¿Huh?-
-¿Estas practicando paracaidismo?- Reitero Minato levemente interesado- es un buen deporte, aunque claro te recomiendo que elijas lugares un poco más altos para darle al paracaídas el tiempo suficiente para que se abra de forma correcta- Le aconsejo.
-Ah… si, gracias aja ja ja ja…- Sin saber muy bien cómo reaccionar, la chica prefirió simplemente reírse.
-Bien, y ahora baja de ahí- Le pidió Minato.
-Sí, enseguida- Y así sin más Uzume salto desde el techo el cual quedaba a aproximadamente a 30 metros del suelo.
-¡GAH!- La mandíbula de Minato dio con el piso al ver como la chica se lanzaba desde semejante altura.
De forma automática, el cuerpo del Ashikabi se movió colocándose de brazos abiertos en el trayecto de la caída de la castaña en su intento de atraparla o por lo menos de servirle de amortiguador.
-¿¡Eh!- Esta vez fue el turno de Uzume de sorprenderse abriendo bien grande sus ojos en la súbita acción del pelinegro, tan inesperada que ya no le dio tiempo a reaccionar- ¿eh?, tu, no espera… ¡quítate del medio!...
Exactamente igual al día anterior, la castaña termino estrellándose duramente con el Ashikabi aplastándole sus pechos en el rostro del chico y enviándolos a ambos al suelo.
-¡Minato-san!- Se preocupo Musubi.
-Eso dolió- Gimió Uzume levantando apenas la cabeza- ¿y Sahashi-chan?
-Si buscas a Minato-san, esta debajo de ti- Le dijo Musubi señalando al chico.
-¿Nh?-
Uzume bajo la vista dándose cuenta que había quedado completamente sobre Minato al cual estaba ahogando con sus grandes pechos.
-Mmmmm…-
-¡Waaa!, lo… lo siento!- Se disculpo la chica incorporándose velozmente con las mejillas ardiendo de vergüenza.
-No hay problema- Musito el chico quien pese a haber estado a punto de morir asfixiado se veía extrañamente feliz.
Minato se incorporo, en tanto sacudía su cabeza para alejar los curiosos pensamientos que llenaron su mente segundos antes y observo a Uzume directamente a la cara (causando sin querer un gran nerviosismo en la chica), para acto seguido acercársele y tomarla suave pero con firmeza por los hombros, lo que hizo que la castaña quedara profundamente sonrojada.
-¿¡Acaso estás loca!-
-¿¡Huh!-
-¿¡Por que saltaste desde semejante altura!, ¡pudiste haber muerto!-
-Tú me dijiste que bajara-
``Y además no me hubiera pasado nada aunque no hubieses hecho nada´´
-¿¡Y para que se supone que se inventaron las escaleras!- Le dijo en un tono un poco mas alto de lo que pretendía.
-Lo… lo siento- Balbuceo Uzume bajando la cabeza como una niña que es regañada por su padre.
-No… está bien, yo debería ser el que se disculpe-Murmuro el pelinegro con un poco de culpa- no debí gritarte así, es solo, tu saltaste desde ahí y bueno… creí que ibas a hacerte daño- Minato la soltó tras lo cual soltó un profundo suspiro de alivio- …no vuelvas a darme esos sustos por favor…
Si para entonces Uzume ya tenía las mejillas rojas, en ese momento era un volcán en plena erupción, su corazón latiendo salvaje y su cálido cuerpo comenzó a quemarle como nunca antes había experimentado.
-¿Uzume-san?- Se sorprendió Minato al ver a la alegre muchacha comenzar a actuar de la misma extraña manera que Musubi unos minutos antes- ¿te encuentras bien?...
-S… si, lo estoy- Le dijo mientras sentían su cuerpo arder de una manera casi sofocante.
``Espera un momento… ¿esto no es…´´
-¿Eres una Sekirei verdad?- Pregunto de repente alguien detrás de Minato y al volverse ambos vieron a Musubi de pie mirando fijamente a Uzume.
-¿Huh?- A su vez, este se la quedo mirando también examinándola de la cabeza a los pies notando sus ropas que claramente solo una Sekirei podía usar- ¿tú también?...
Por toda respuesta la castaña asintió con la cabeza en tanto su cuerpo cambiaba a una posición defensiva siendo rápidamente imitada por Uzume, ambas esperando el próximo movimiento de la otra.
-E… esperen un segundo, ¿¡Sekirei!- Se alarmo Minato al ver el increíblemente veloz giro que habían tomado los acontecimientos- ahora entiendo porque saltaste desde el techo no espera, eso debió haber sido obvio desde que ayer la vi cayendo desde una altura incuso mayor no espera, ¡eso no es lo importante ahora!...
Sin quitarse la vista de encima Musubi y Uzume continuaban en sus posiciones completamente inmóviles tan solo observándose y observándose por varios minutos sin mover ni un solo músculo.
Por su parte Minato, que se había colocado preventivamente en el medio de las dos con los brazos extendidos en ambas direcciones para evitar una posible lucha, comenzaba a aburrirse de estar tontamente en la misma posición.
Y así siguieron hasta que el silencio se hizo inaguantable y los brazos del pelinegro cedieron ante la gravedad descansando nuevamente en los costados de su cuerpo.
-Hmm, este… no quisiera interrumpir lo que sea parece que nunca sucederá pero… ¿Qué diablos están haciendo?-
-Musubi todavía no tiene un Ashikabi, así que aun no puedo pelear- Le contesto la chica tan tiesa como una estatua-
-Yo… tampoco tengo uno…- Musito Uzume como respuesta a la primera en tanto una gotita de sudor resbalaba por su cabeza.
-¿huh?-.
Casi como si no supieran que debía hacerse en una situación como esa (y así era), las dos Sekireis se miraron como si estuvieran preguntando telepáticamente a la otra que deberían hacer a continuación.
-¿Tu… tampoco?, eh, este… ¿y que se supone que debemos hacer ahora?-
-¿Y por qué me lo preguntas a mí?-
-¡Ahhhh!, a Musubi le dijeron que debía esperar a que tuviera mis alas y entonces debía pelear contra otra Sekirei alada… ¡nunca me dijeron que hacer si me encontraba con otra sin alas!- Gemía la chica un poco angustiada sin perder aun su posición.
-Hmm, por ahora, ¿Por qué no abandonan su posición de pelea?- Sugirió Minato rascándose la mejilla- puesto que ambas no desean pelear hasta que encuentren a su Ashikabi no es necesario que se mantengan en alerta la una contra la otra.
-Ah!, ¡es verdad!- Sonrió Musubi muy feliz al tiempo que saltaba sobre el pelinegro y le echaba los brazos al cuello, acción que hizo sonrojar al chico y gruñir de forma inconsciente a la otra Sekirei quien sin entender el por qué se adelanto y asió con fuerza uno de los brazos del Ashikabi, ganando el aumento del enrojecimiento del joven y una extraña mirada de Musubi.
-¿Eh?, es… ¡esperen!, ¿¡Que están haciendo!-
-¿Qué pasa?, ¿acaso te desagrada que te abrasemos?- Inquirió Uzume usando algo de coquetería femenina mientras hundía el antebrazo del muchacho entre sus dos suaves montes.
-N… no, claro que no…- Trago el chico sintiendo una corriente eléctrica recorrerle su espalda ante las sensaciones tan agradables que recibía desde su antebrazo y su pecho que era al mismo tiempo aplastado por el enorme busto de Musubi- por supuesto que no me desagrada pero…
-¿Huh?, ¿hoy no traes a Kyo-chan?- Le pregunto de la nada Uzume que recién en ese instante se percato de la ausencia de alguien.
-¿Kyo-chan?- Inquirió Musubi sin entender.
-Ah, sí, aun no te lo había dicho, ese es el nombre de mi hijo- Le explico Minato aun ahogado en el doble abrazo de las dos Sekireis.
-Ah, ¡Kyo-chan!, que bonito nombre…- Se rió la chica haciendo lucir su brillante sonrisa.
-Sí, bueno, en realidad es solo su nombre abreviado pero…-
-¿Y?, ¿en donde esta?- Lo interrumpió Uzume algo molesta de que el Ashikabi la hubiese (aunque sea por solo unos segundos) ignorado.
-Bueno el…- Comenzó Minato solo para ser nuevamente interrumpido esta vez por Musubi.
-¡Kyo-chan se fue con Benitsubasa-san!-
-¿Benitsubasa?- Inquirió Uzume pensativa- Benitsubasa… Benitsubasa… hmm, por alguna razón ese nombre me es muy familiar…
-¡Sí!, ella es una Sekirei también y la primera de Minato-san- Le dijo Musubi.
-¿¡Huh!- Se sorprendió Uzume- espera un segundo… eso quiere decir… ¿Qué eres un Ashikabi?...
-Hmm… ¡uh!- Asintió el chico nervioso antes de volverse a la otra castaña- ¿Primera?, Musubi-chan, hablas como si fuera a tener más de una Sekirei je je je…
-¿Hn?, ¿no lo sabías?- Pregunto la castaña llevándose un dedo a los labios en un gesto inocente que al pelinegro se le antojo muy lindo.
-Una Sekirei solo puede tener un Ashikabi- Hablo por ella Uzume- pero un Ashikabi puede tener muchas Sekireis.
-¿Eh?, ¿en serio?, nunca había escuchado sobre eso- Se alarmo el chico un poco inquieto y de repente los cuerpos de ambas Sekireis se le hicieron inexplicablemente más pesados.
-Sí, y por esa razón no es tan raro ver a dos Sekireis o más reaccionar ante el mismo Ashikabi- Continuo Uzume mirando fijamente a los ojos al pelinegro- ¿entiendes lo que trato de decir?
-Se… se podría decir…- Murmuro Minato enrojeciendo como las dos Sekireis repegaban aun mas sus cuerpos en su contra.
-¡Ahí estas!- Exclamaron de repente dos voces llamando la atención de los tres.
Sobre el techo de una casa cercana Hikari e Hibiki hicieron su aparición observando a Musubi aun colgada del cuello de Minato del cual se bajo al ver a sus insistentes perseguidoras.
-Ustedes… ya se los eh dicho ayer… ¡aun no estoy lista para pelear!-
-Eso no tiene importancia para nosotras- Dijo Hikari haciendo aparecer algo de electricidad en sus manos.
-Hikari, mira, junto a ella hay otra sin alas y… - La menor se detuvo al ver a Minato de pie junto a las castañas.
-Ese tipo es un Ashikabi- Completo Hikari ceñuda- aunque no es el Ashikabi de estas dos… podría ser… ¿¡estará intentando forzarlas!.
-¡Claro que no!- Se enojo Musubi de repente- ¡Minato-san nunca haría eso!- Le defendió ganándose una mirada agradecida del Ashikabi- el es una persona amable que me ayudo e incluso me dio de comer cuando tenía hambre… ¡él nunca me forzaría a nada!.
-¿Huh?, ¿y por qué demonios estas tan segura?- Le pregunto Hikari con venas pulsándole en la sien- de seguro solo se hace el amable para que bajes la guardia y entonces se abalanzara sobre ti como un despreciable lobo hambriento…
-No deberías culpar a los demás por tu mala suerte- Intervino Uzume con una sonrisa torcida.
-¿Huh?-
-Eh escuchado de ustedes dos, las Sekireis que solo atacan a Sekireis sin alas… ¡las Sekireis con el Ashikabi inútil Hikari e Hibiki!- Soltó en voz alta para gran fastidio y vergüenza de las gemelas.
-¡A QUIEN LE DICES INUTIL!- Ladro la Sekirei muy enojada mientras unas lagrimas se le escapaban de sus ojos- ¡Prepárate por que te voy a hacer pedazos!.
``Waa, está llorando… ¿me pregunto cómo será ese Ashikabi para tener una fama tan mala?´´ Pensaba Minato sintiendo un poco de lastima por las gemelas.
-Lo siento, pero yo tampoco tengo Ashikabi aunque…- Uzume desvió sus ojos observando el semblante del pelinegro al tiempo que se preguntaba si esas sensaciones eran lo que ella pensaba.
``Debo confirmarlo antes de proceder´´.
-Ya les dijimos que eso no nos importa- Mascullo Hikari con desdén- así que prepárense y comiencen a pelear.
-Tch, que Sekireis tan tercas- Murmuro Uzume volteando hacia Musubi- ¿Qué piensas hacer?, ni tu ni yo tenemos Ashikabi todavía de modo que tenemos cierta desventaja… ¿querrías… que peleásemos juntas?... por supuesto solo será esta vez…
-Hmm, pero a Musubi le dijeron que no debo pelear hasta que no tenga mis alas- Le dijo en tono débil.
-A mi también me lo dijeron, y además tampoco me gusta pelear, pero desde luego las reglas no se han hecho para ser acatadas en un 100% y por si fuera poco estamos en una situación que prácticamente nos obliga a actuar- La intento convencer lo que finalmente pareció lograr como la castaña movió la cabeza de forma afirmativa.
-Esperen ustedes dos- Quiso detenerlas Minato- no tienen que pelear si no quieren.
-No te preocupes Sahashi-chan- Le sonrió Uzume mirándolo por encima de su hombro.
-Estaremos bien- Afirmo Musubi.
-Bien, en ese caso, cuídense- Les dijo el chico sintiendo una extraña opresión en su pecho.
-Bien, en ese caso, cuando ustedes quieran-
Decidido eso, las cuatro estaban a punto de comenzar cuando otra presencia se interpuso entre las combatientes volviendo a detenerlas.
La recién llegada era una chica joven de corto cabello rubio y ojos de mirada violenta, en sus manos tenia dagas con forma de garras las cuales elevo a la altura de su rostro observando silenciosamente a todos los presentes.
-Objetivo… encontrado- Musito con diversión al tiempo que desde la esquina un coche se aparecía de golpe y frenaba cerca de Minato y las castañas descendiendo de él tres personas.
Una de ellas era un hombre de cabello negro y anteojos vestido con un lujoso traje de negocios, las otras dos era claramente Sekireis, la primera de pequeña estatura, cabello corto púrpura y rostro infantil, llevaba puesto un vestido largo de color negro que asemejaban a los usados en épocas antiguas, la segunda, de corto cabello anaranjado y ojos violeta, usaba un ajustado leotardo de color amarillo con las mangas y parte del cuello negras.
Los recién llegados observaron a todo el mundo antes que el hombre con gafas diera un par de pasos adelante.
-Sekirei Nº 10 Uzume, Sekirei Nº 88 Musubi, estoy aquí para llevarlas junto al Ashikabi del Este- Hablo el hombre de forma lenta y pausada mientras se acomodaba los anteojos- les sugiero amablemente que me acompañen sin oponer resistencia o si no…
A su lado las dos Sekireis se movieron rodeando a las castañas en tanto la primera se quedaba en su sitio lista para abalanzarse en cualquier momento.
-Hmm, ya veo- Murmuro Uzume- así que planean darnos alas en contra de nuestra voluntad ¿verdad?.
-No será contra su voluntad si no se resisten-
-Esa es una muy bonita forma de decirlo pero al final viene a ser exactamente lo mismo- Intervino Minato de forma sarcástica, haciendo que el hombre dirigiera su vista hacia él.
-Ese sujeto es un Ashikabi también… Kakizaki- Musito detrás suyo la chica del leotardo.
-¿Ashikabi eh?, sin embargo, ni la Nº 10 ni la Nº 88 tienen sus alas…- Murmuro observando a Minato con detenimiento- eso significa que su Sekirei no está con él en estos momentos…
``Sin embargo… ¿Por qué esta junto a otras dos Sekireis sin alas?... ¿quizás el también intentaba darle alas?, pero… sin su Sekirei seria una verdadera estupidez… hmm, como sea, al perecer llegamos a tiempo puesto que aun ninguna de las dos ah conseguido sus alas´´.
-¡Musubi no irá!- Declaro de repente la inocente chica con firmeza mientras levantaba sus puños para reforzar sus palabras- solo mi Ashikabi destinado puede darme alas.
-Así es- Sonrió Uzume esta vez de forma sincera- estoy de acuerdo con ella, solo mi Ashikabi me dará mis alas- Murmuro observando de soslayo a Minato que permanecía impasible desde la llegada del nuevo grupo- si quieren llevarnos… será mejor que estén preparados para las consecuencias…
Sin que nadie supiera cómo ni de donde, la castaña hizo aparecer un velo blanco que flotaba a su alrededor como empujado por un suave viento.
-Musubi-chan, Uzume-san…- Musito Minato algo inquieto, esta vez se enfrentaban contra tres oponentes sin contar a las gemelas las cuales desconocía de qué lado de pondrían.
-¡Espera un segundo!, ¿Quién diablos se supone que eres?- Le grito Hikari al hombre de anteojos muy molesta por haber sido interrumpida.
-Nº 11 y Nº 12, puesto que ya han sido aladas no tenemos ningún negocio con ustedes… pueden irse y dejarnos esto a nosotros…-
-¿Dejarnos esto a nosotros?- Gruño la gemela mayor irritada- ¿Quién demonios se cree que es este sujeto.
-¿Y dime una cosa cuatro ojos?- Inquirió una tercer voz masculina detrás de las gemelas- ¿Quién te ah dado el derecho de decidir quién se va y quien se queda huh?... señor Kakizaki…
Junto a las gemelas, un hombre de corto cabello negro y aspecto desalineado apareció mirando fijamente al segundo hombre.
-¡Seo!- Exclamaron Hikari e Hibiki sonrojadas al ver a su Ashikabi
-Veo que me conoce…- Murmuro el sujeto acomodándose los anteojos.
-Por supuesto, ¿no eres tú el perrito fiel de Higa del Este?- Se burlo Seo.
-Soy su secretario- Corrigió levemente irritado.
-¿A quién le importa eso?, mientras hagas las cosas de un perro seguirás siendo un perro no importa el puesto que ostentes…-
Observando de un lado a otro como en un partido de tenis, Minato se hallaba cada vez mas y mas preocupado, no por el si no por las dos enfrente suyo que habían quedado atrapadas entre esos dos grupos que se veían tan temibles… en especial el llamado Seo.
``A mama le daría un infarto si alguna vez hago amistad con alguien así´´ Pensaba el chico observando la apariencia de pandillero del sujeto.
-¿Esas palabras significan que no piensa retirarse Ashikabi Kaoru Seo?-
-¿Quién diablos te a dado el permiso de llamarme por mi nombre completo?- Se quejo el Ashikabi- ¡es repugnante!... y en cuanto a tu pregunta, je seria un verdadero idiota si me marchara de aquí solo por que un imbécil como tu me lo dice…
-Seo, no te olvides del otro Ashikabi- Le dijo Hibiki en voz baja señalando a Minato.
-¿Ho?, ¿otro?, je, esto suena interesante- Sonrió el tipo con un aire intimidante- ¿una pelea todos contra todos entre tres Ashikabis y sus Sekireis?, ¡empiecen cuando quieran!
-No, la Nº 10 y la Nº 88 aun no han recibido sus alas- Lo contradijo Kakizaki- y es precisamente por eso por lo que estamos aquí usted… al parecer vino aquí sin saber absolutamente nada de la situación en la que se estaba metiendo…
-Bueno… la verdad solo caminaba por ahí y alcance a ver a mis Sekireis y simplemente decidí seguirlas- Admitió Seo- sin embargo…- el hombre desvió nuevamente sus ojos hacia Minato y las castañas- ¿esas dos no son sus Sekireis?, ¿entonces por que diablos están con el?...
-No lo se ni me interesa- Fue la escueta respuesta de Kakizaki.
Mirando mas de cerca, Seo reconoció en el trío a una cara muy familiar para el.
``¿¡Huh!, ¿no es esa una de las chicas que vive en la posada de Miya?, ¿Qué demonios esta haciendo aquí?´´ Se alarmo empezando a preocuparse ``esto es malo, si dejo que le pase algo a una de sus inquilinas esa demonio me dejara sin comida por el resto del año… pero aun así… ¿Por qué esta con ese Ashikabi si no es su Sekirei… hmm, ¿eh?, no me digas… ¿esta reaccionando a él?´´
Un poco mas interesado, el hombre fijo sus ojos en Minato estudiándolo con la vista.
``Hmm, bueno, a primera vista yo diría que no es un mal muchacho… hmm, ¿realmente debería intervenir?, si esta reaccionando a el entonces lo que pase ya no me concierne… bueno, mientras no le de alas a la fuerza estaré bien con eso´´.
-Hikari, Hibiki- Hablo esta vez en voz alta.
-¡Si!-
-Cambio de planes- Sonrió- esta vez seremos simples espectadores…
-Eh, ¿¡HUH!...-
Al escuchar eso, Tanto Minato como Kakizaki lo miraron con suspicacia.
-No se preocupen, les aseguro que esta no es la estrategia de atacar al vencedor agotado- Les dijo interpretando correctamente sus miradas.
-¿Realmente es seguro confiar en tus palabras?- Inquirió el hombre de lentes.
-Completamente-
El secretario de Higa del Este lo examino durante unos segundos antes de volverse a las Sekireis que lo acompañaban.
-Oriha, Katsuragi, Sai, ya saben lo que tienen que hacer- Les dijo a la pelivioleta, le del leotardo y a la rubia respectivamente.
-¡Si!- Al mismo tiempo Oriha y Katsuragi se abalanzaron sobre Musubi y Uzume mas el primer ataque vino de Sai que descendió desde lo alto cayendo justo entre las castañas que quedaron separadas.
-Nº 31 Sai, ¿Quién de las dos peleara conmigo?- Pregunto con una mueca fastidiosa.
-Nº 101 Oriha- Declaro la mas pequeña enfrentándose a Uzume- te llevare junto a mi amo quieras o no.
-Nº 10 Uzume, yo te será tan fácil como imaginas- Le respondió la castaña al tiempo que veía como Musubi quedaba encarada con Katsuragi.
-Nº 88 Musubi, aun no tengo un Ashikabi pero me esforzare-
-Nº 86 Katsuragi- Musito su oponente de forma monótona.
-…-
-…-.
-… ¡esperen un madito segundo!, ¿¡por que demonios acabo de ser completamente ignorada!-
Sin prestarle la más minima atención las peleas comenzaron, con Musubi y Katsuragi enfrascadas en un duro combate cuerpo a cuerpo en donde la mayor agilidad y velocidad de la pelinaranja unida a la inexperiencia de la castaña la ponían en posición desventajosa.
En la otra pelea, los velos de Uzume eran cortados una y otra vez por las extrañas hojas voladoras de Oriha al tiempo que los velos de la castaña destruían las hojas de su oponente lo que dejaba bastante equilibrada la lucha entre ambas.
Viéndolo de esa forma Sai opto por intervenir por la que veía que era la mas débil de las dos, en este caso Musubi atacándola sorpresivamente por detrás.
-¡Cuidado!- Justo a tiempo Minato salto sobre la castaña cubriéndola con su cuerpo y recibiendo él, el ataque de la rubia que perforo la carne de su espalda haciéndole algo de daño- ¡AAAH!
-¡Minato-san!- Musubi se sorprendió al verse en el suelo con el Ashikabi encima suyo, aunque mayor fue su sorpresa cuando noto la sangre que brotaba de la espalda del pelinegro y a su enemiga lista para descargar otro golpe no importándole si para eso debía matar a un ser humano o no.
Sin embargo, y antes de que las filosas armas de la rubia volvieran a herir al Ashikabi, un velo blanco cubrió por completo la cabeza de la Sekirei elevándola varios metros en el aire y arrojándola con fuerza contra la vidriería de un negocio.
-¡Sahashi-chan!- Exclamo Uzume acercándose a toda prisa con el corazón doliéndole como nunca alejando a Katsuragi del lugar e inclinándose para comprobar el estado del pelinegro.
-Tranquilas Uzume-san, Musubi-chan, estoy bien, solo fue un rasguño- Le dijo el chico al ver la extrema preocupación reflejada en los ojos de ambas.
-Otra vez… Minato-san siempre esta cuidándome…- Musito Musubi bajando la cabeza apenada mientras un par de lagrimas se deslizaban por sus mejillas las cuales el Ashikabi se apresuro en borrar con sus dedos.
-Tu también estabas ayudándome Musubi-chan, y si quieres regresarme el favor… sonríe... eres, increíblemente hermosa cuando lo haces- Le sonrió de forma suave haciendo sonrojar a la castaña y que esta experimentara una nueva y aun mas potente reacción de su cuerpo.
Mas no fue la única, al mismo tiempo Uzume volvió a experimentar el infierno caluroso en el que se transformaba su cuerpo con tan solo la mirada y un par de palabras cariñosas del Ashikabi.
``No hay ninguna duda, yo… estoy reaccionando a Sahashi-chan´´ Pensó Uzume desviando su ojos hacia Musubi ``y al parecer no soy la única´´..
-Minato-san yo… mi cuerpo… no se que le pasa a mi cuerpo…- Jadeaba la chica apoyándose sobre el torso del pelinegro y poco a poco iba subiendo hasta situarse muy cerca de sus labios- yo… no entiendo lo que me pasa mi cuerpo… se siente muy caliente…
-¿Mu… Musubi-chan?-
-Esto es malo- Murmuro Kakizaki viendo preocupado la escena frente a sus ojos- esa Sekirei esta reaccionando al Ashikabi, ¡Oriha!, ¡Katsuragi!, ¡dense prisa y sepárenlos antes de que obtenga sus alas!-
Inmediatamente, una de las hojas cortantes de Oriha llego volando por el aire lista para cortar a cualquiera de los tres que no lo evadiera, mas un simple golpe de uno de sus velos se lo regreso con una potencia que hizo imposible a la pelivioleta controlar su propia arma no quedándole mas opción que apartarse para no ser ella misma la que terminase cortada.
-No te atrevas a interrumpir los alados de otras Sekireis…- La amenazo Uzume con una mirada llena de ira en su rostro que congelo en su lugar a la pelivioleta.
-¿Re… reaccionando?- Musito el pelinegro que había escuchado las palabras del secretario de Higa- entonces Musubi-chan, tu…
Sin darle tiempo a segundos pensamientos y atraída a los labios de Minato como una abeja a la miel Musubi termino de cerrar el poco espacio que quedaba y beso al Ashikabi apoyándose totalmente en su contra y profundizando aun mas el contacto.
Segundos después, los dos se separaron mirándose sorprendidos a los ojos al tiempo que de la espalda de Musubi florecían unas bellísimas alas rosas que encandilaron a todos los presentes.
-Sekirei Nº 88 Musubi, será tuya ahora y para siempre – Sonrió la chica regalándole la sonrisa mas brillante que le hubiese visto hasta el momento, lo cual hizo pensar al Ashikabi que si a partir de ese día, la Sekirei le diese todos los días una sonrisa como esa que realmente valdría la pena pasar por uno y mil infiernos solo para esos momentos- mi Ashikabi destinado… ¡te encontré!...
Aun sonriendo, Musubi se lanzo sobre el chico abrazándolo con entusiasmo sintiéndose mas feliz de lo que nunca antes se había sentido, el abrazo duro un par de minutos tras los cuales se incorporo y ayudo a su, ahora Ashikabi, a levantarse también.
-Tch- Kakizaki mascullo contrariado por haber sido incapaz de detener el alado- al parecer la Nº 88 ya esta perdida pero, aun queda la Nº 10 y ella era la mas importante de las dos, ¡Katsuragi! ¡Que no se te escape!
-Demasiado tarde hombre de anteojos- Le dijo Uzume con una sonrisa de lado.
-¿Huh?-
-Yo… también eh encontrado a mi Ashikabi destinado- Murmuro segundos antes de darse la vuelta y lanzarse rauda sobre Minato enviándolo nuevamente al suelo y uniendo ansiosamente sus labios con los de él en un beso mucho mas pasional que el casto e inocente de Musubi.
Y allí ante la vista asombrada de unos y molesta de otros, las alas de luz blanca de Uzume se extendieron hacia el cielo iluminando todo con su extrema luz segadora.
-Sekirei Nº 10 Uzume, será tuya ahora y para siempre- Musito la chica con el rostro enrojecido al tiempo que se volvía a inclinar y capturaba otra vez los, que de repente se le antojaban, adictivos labios del pelinegro, dejándolo a este totalmente enmudecido puesto que para nada se esperaba con un desenlace semejante.
¿Qué demo… ¡realmente esta pasando lo que creo que ah pasado?... ¡Benitsubasa va a asesinarme cuando se entere!´´.
-Le han dado alas a las dos Kakizaki- Murmuro Katsuragi en su tono indiferente de costumbre- ¿Qué hacemos?.
Por toda respuesta el hombre se dio la vuelta y se metió de nuevo en el auto siendo seguido por Oriha y luego Katsuragi que llevaba a la inconciente Sai sobre sus hombros.
-A Higa-sama no le gustara para nada este fracaso- Fue lo ultimo que dijo antes de que las puertas de su coche se cerraran y el auto se marchara dejando nuevamente solos a los tres del principio.
-¡Seo!, ¿Por qué nos estamos yendo?- Se quejo Hikari molesta de perder tan buena oportunidad, mas sin embargo su Ashikabi no parecía escucharla como murmuraba un montón de palabras que eran inentendibles para ella o su hermana.
-Aja ja ja ja, a partir de ahora la posad Izumo será un lugar mucho mas bullicioso, me pregunto que harás acerca de eso… Miya…-
-¡Te estoy habando Seo!- Se enojo Hikari subiendo el volumen de su voz- ¿Seo?, ¿Seo?... kggg… ¡NO ME IGNORES MALDITO IDIOTAAAA!...
-¡AHHHHHHH!- El hombre pago muy caro su distracción cuando fue, literalmente electrocutado sin piedad por su temperamental Sekirei.
De vuelta con Minato, el chico aun no podía levantarse debido principalmente a los cuerpos de sus dos nuevas Sekirei que lo aprisionaban contra el suelo.
-Hmm, ¿Qué haremos ahora Minato-chan?-
-¿Minato?- Se sorprendió el chico por el cambio en las denominaciones.
-Claro, ahora que eres mi Ashikabi no puedo seguir llamándote por tu apellido- Le dijo Uzume.
-Hmm, ya veo… hmm, bueno, pues ahora lo mejor seria volver a casa- Murmuro el chico.
-Ah, ¡pero ya no tenemos casa!- Se acordó Musubi de golpe.
-¿Huh?.
-Si veras lo que paso fue que…-
Un par de palabras después y con Uzume ya enterada de la situación de su Ashikabi volvió a besarlo instantes antes de sonreírle de forma traviesa.
-Pues si mi Ashikabi esta en necesidades es mi deber como su Sekirei el ayudarlo- Sonrió Uzume muy satisfecha de si misma- Minato-chan… ¿te gustaría venir a vivir conmigo en la Posada Izumo?.
MSEAdNsHys10S
-Tch, ¿Por qué diablos me pasa esto a mi?- Se pregunto Tsukiumi en voz alta.
En ese momento, la rubia se encontraba en la azotea de un edificio algo lejos de su casa, y la razón era que la gran admiración que parecían tenerle el par de rubias mas jóvenes la hacia sentirse extraña a tal punto de escapar del lugar para encontrarse unos momentos a solas y poder pensar con mas detenimiento acerca de la curiosa situación en la que estaba metida.
Cierto era que en realidad ninguna de las dos le desagradaba si no todo lo contrario, ambas le agradaban quizás por el hecho de que se recordaba en ellas cuando tenia un par de años menos no lo sabia pero aun así no odiaba sus presencias.
Sin embargo, nunca antes se había encontrado en una situación similar en donde debía cuidar de otras personas menores que ella.
-Ahhhh…- Suspiro derrotada- realmente… esto es lo peor.
-Oy, Oy, ¿a que vienen esos hombros caídos Tsukiumi?- Le hablo una voz demasiado conocida para ella, una voz que si admitía, le desagrada en gran medida.
-¡Homura!- Gruño Tsukiumi al darse vuelta y ver a la chica de corto cabello gris envuelta en su típico traje de batalla.
-¡Yo!, Tsukiumi- La saludo la peligris levantando la mano de forma amistosa.
Al mismo tiempo y exactamente desde el otro lado, otra figura también conocida para la rubia apareció quedándose cerca de las otras dos.
-¡Akitsu!-
-Tsukiumi- Musito esta de forma apagada.
-¿Qué están haciendo ustedes dos aquí?- Pregunto la rubia mirándolas a ambas- ¿¡A caso vienen por la revancha!, ¡pues en ese caso acepto!, en estos momentos me encuentro de muy buen humor para una pelea…
-No- Negó Homura con rapidez- no vinimos aquí a pelear y además… ¿revancha?... nunca hemos perdido contra ti- Agrego señalándola directamente causando el enojo de la rubia.
-¡Cierra la boca!- Le grito para acto seguido darle la espalda acercándose al borde del edificio en donde se quedo cruzándose de brazos.
-Realmente amas las poses geniales ¿no es así?- Inquirió Akitsu sin cambiar ni la expresión ni el tono de su voz, ganándose ella también una mirada molesta de Tsukiumi quien prefirió ignorar su pregunta dirigiéndose a continuación a Homura.
-Bien, si no es por una pelea, lo cual a veces dudo mucho ya que siempre se la pasan burlándose de mi, ¿para que demonios es lo que están aquí?-
-Hmm, bueno, veras Tsukiumi, hace unos días, la mujer para la que trabajamos…-
-¿Hablas de Takami?-
-Si, ella misma- Afirmo la peligris- pues ella nos informo de cierto incidente que le ocurrió y debido al cual la Sekirei Nº 108 fue soltada dentro del juego cuando aun no era su tiempo…-
-¿Y?, ¿Qué tengo que ver yo con eso?-
-¿Aun no te has dado cuenta?- Suspiro Homura- eres mas lenta que Akitsu…
-Touche- Murmuro esta.
-¡No te insultes a ti misma!- Le grito Tsukiumi enojada con ambas.
``No, en realidad van muy parejas en cuanto a falta de cerebro´´ Pensó Homura.
-Desde que Takami nos informo de lo que sucedió Akitsu y yo nos dimos a la tarea de buscar a la Nº 108, mas justamente ayer Takami nos volvió a llamar diciéndonos que cierta Sekirei que conocíamos muy bien había salvado a la niña y a otra Sekirei también sin alas y se las había llevado con ellas.
-¡Ellas me siguieron por su cuenta!... ah-
-Si, así es- Sonrió la peligris muy satisfecha de que finalmente la Sekirei de Agua estuviera entendiéndola- esa ''cierta Sekirei'' eras tu, sabes al principio cuando nos lo dijeron debo admitir que no le creí en lo absoluto ya sabes, eres tan reacia a ayudar a tus ''rivales'', que no creímos que pudieses ser tu, sin embargo todo resulto ser verdad lo que e lleva a pensar que pareces haber cambiado de idea así que, ¿que me dices?, ¿te unirás finalmente a nosotras como la tercer miembro de las Guardianas Sekireis?
-No- Le respondió de forma rotunda- ya se los eh dicho antes y se los repetiré ahora, no tengo ningún interés en unirme a su grupo de superheroínas, tch, que estupidez, ayudarlas a obtener sus alas sabiendo que después serán tus enemigas, ¡es ridículo!
-Pero… ¿no has salvado tu misma a dos Sekireis sin alas?- Le pregunto Akitsu de golpe tomando a la rubia por sorpresa.
-¿Eh?... Ah, eh… bueno, eso fue por… por que… por que… ¡estaban peleando dos contra una y no me gustan las injusticias!- Contesto por fin volteando el rostro sonrojado.
-Pues también es injusto que les den alas por la fuerza a una Sekirei- Continuo Homura sin ceder- dime, ¿Qué pensarías tu si un Ashikabi intentase darte alas a la fuerza?
-Lo haría pedazos- Murmuro la rubia con voz lúgubre- ¡matare a cualquier mono que se atreva a tocarme!...
-¿Incluso a tu propio Ashikabi?-
-¡El es el peor de todos!, en cuanto me lo encuentre… ¡lo matare!-
-Siempre el mismo cuento contigo Tsukiumi, mira incluso Akitsu parece aburrida… no espera… ella siempre tiene esa cara-
-¿Huh?-
-Esta bien, esta bien, ¿no aceptaras unirte a nuestro grupo verdad?, lo entendemos- Se resigno la chica colocando su mano abierta sobre su cara- bien, retomando el tema, nuestro principal razón para venir aquí es acerca de esas dos.
Esas palabras parecieron llamar la atención de Tsukiumi.
-Espera, eso significa… claro, como su regulación aun no estaba terminada quieren devolver a Kusano a la torre del M.B.I ¿no es así?-
-No- Respondió Akitsu de forma monótona mientras observaba distraída a las personas que caminaban por la calle.
-¿Huh?-
-Bueno, originalmente el plan era exactamente el que tu acabas de mencionar pero… ese imbécil de Minaka…- Gruño la Sekirei con venas pulsándole en la sien- como la Nº 108 ya estaba libre y ya había tenido contacto con otros participantes, el M.B.I la ah aceptado oficialmente como una participante mas del Juego debido a lo cual su regreso a la torre ya es imposible a no ser que sea la ganadora oh…
-Vuelva en un helicóptero- Completo Akitsu en voz baja.
-Entonces, ¿Qué es lo que pretender hacer?- Inquirió Tsukiumi ya sin saber cuales eran las verdaderas intenciones del par.
-El plan es sencillo- Continuo Homura- la Nº 108 necesita protección y a tu lado estará tendrá esa seguridad que necesitamos para ella sin embargo… tu y tu hogar no serán suficientes Tsukiumi.
-¿¡Qué tratas de decir!-
-Ya hemos hablado con nuestra casera acerca de esto y ella parece estar de acuerdo… -Siguió la peligris haciendo una pausa tras lo cual agrego- …Tsukiumi… ¿Qué piensas acerca de venirte a vivir con nostras?-
MSEAdNsHys10S
-Maldición, maldición- Se quejaba Benitsubasa mientras saltaba de un edificio a otro con un Kyotaro dormido nuevamente sobre su espalda sintiendo como la herida en su abdomen le dolía mucho y le ardía como el infierno- kggg, demonios… esa Haihane… juro que algún día me las pagara…
La chica siguió saltando sin detenerse, deseando llegar lo más pronto posible al departamento de Minato y ver si podía curarse y vendarse la herida que no dejaba de sangrarle.
-Debo… llegar a casa…- Musito la pelirrosa al tiempo que volvía a saltar- eh… ¿eh?...
Justo en ese momento, los ojos de la Sekirei se obnubilaron y perdió la conciencia debido a la fatiga y la perdida de sangre recuperándola casi al instante percatándose de que estaba cayendo a una velocidad extrema hacia el suelo dentro de un callejón dirigiéndose justamente a los depósitos de basura.
-Kggg, Kyo-chan… debo… protegerlo…- Sacando sus ultimas energías, Benitsubasa tomo al niño sujetándolo con fuerza entre sus brazos y volteándose en medio del aire con la intención de caer del espaldas y salvar al bebe de cualquier daño.
Segundos después, el maltratado cuerpo de la Sekirei se estrello con fuerza sobre los contenedores de basura que amortiguaron su caída quedando completamente tiesa del dolor.
Sin poder mover ni un músculo, la chica desvió sus ojos hacia Kyotaro esperando que no se hubiese lastimado en ningún lado.
-Kyo-chan… ¿estas bien?-
Por toda respuesta, solo recibió el fuerte llanto del niño que lloraba como si estuviese clamando ayuda por su madre.
-Kyo-chan… - Musito Benitsubasa notando como la vista se le iba nublando y como iba perdiendo poco a poco la conciencia.
Y fue justo en ese momento, que la chica escucho voces y a juzgar por ellas eran dos, y ambas femeninas.
-¿Estas segura de que fue por aquí?- Inquirió una de las voces.
-Por su puesto que si, además ¿no escuchas el llanto del bebe?-
-Lo escucho y es solo por el que estoy haciendo algo como esto- Replico la primer voz
-Oh, ahí están, ahí están…-
-No te veas tan entusiasmada Kazehana- La regaño la primera voz.
-Je je, lo siento-
Aun con algo de su conciencia, la Sekirei de Minato vio dos figuras borrosas que se le acercaron hasta quedar justo a su lado.
-Wow, esta en pésimas condiciones-
-Esas heridas… no fueron causadas por humanos…-
-¿Eh?, ¿quieres decir?-
-Así parece…-
Reuniendo un poco de fuerza, la chica levanto a Kyotaro ofreciéndoselo a las dos figuras.
-Por favor… llévenselo a su padre…-
-Dime…- Hablo la segunda voz con un tono cariñoso y maternal- ¿este niño es tuyo?
-S… si, su… su nombre es Kyotaro… por… por favor, llévenselo a su padre- Volvió a pedirles con un gemido ahogado.
-Entiendo- Le respondió la mujer tomando al niño de los brazos de la Sekirei logrando que inmediatamente dejase de llorar- ¿tu nombre?
-Benitsubasa… ¿y el suyo?-
Como si hubiese dicho las palabras correctas, la niebla que cubría sus ojos se desvaneció de repente recuperando momentáneamente la claridad de su vista pudiendo ver allí a su lado, a dos mujeres jóvenes.
Una de ellas, que permanecía detrás de la otra era una mujer de largo cabello violeta vestido con un apretado traje que realzaba sus curvas prominentes y sobre todo sus enormes pechos.
La segunda, que tenía a Kyotaro en sus brazos, tenía el cabello largo de color añil y ojos del mismo color, era de complexión delgada y un poco más baja que la primera, de mirada suave y gentil que le daban un aire distinguido y elegante.
-Mi nombre es Miya Asama- Le respondió esta ultima sonriéndole de forma maternal sin dejar de mecer suavemente al pelinegro entre su brazos- puedes descansar tranquila… a partir de hoy cuidare de ti y de tu niño…
#º-#########- Aº-SSSSSSSSS #º-#########
Hola, Hola, Hola, ¿Qué tal?, eh vuelto! y como compensación por haberme esperado acá les traigo el capitulo 4 de Un Padre Ashikabi y, como regalo lo subo junto al primer capitulo de mi nueva historia de Sekirei que espero les agrade tanto como las dos primeras je je je ¡que disfruten de la doble subida!.
Sobre el capitulo y como verán los caminos de todos los protagonistas se han entrecruzado (de ahí el titulo je je), ¿Qué pasara a partir de ahí?
¡No se pierdan la respuesta en el próximo capitulo!.
No adelantare nada para el siguiente capitulo, solo decirles que ¡será un caos total! MWA HA HA HA HA… MWA HA HA HA HA HA…
Y ahora, contestando a algunos reviews:
Primero, para mi siempre fiel Sobeyda S. Dracul: pues si, a mi también Kusano siempre me pareció una chibi Tsukiumi o una futura Tsukiumi en potencia ja ja ja ja, y también me eh llegado a imaginar a Minato y a Tsukiumi casados con Kusano siendo la hija de ambos je je je… ¿seria un lindo cuadro no?.
Segundo para Netant95: si, el nombre completo del hijo de Minato es Kyotaro Sahashi, Kyo-chan de forma cariñosa XOOOO…, y si en esta historia Homura es una mujer hecha y derecha ja ja ja.
Tercero para Arcangel Guerrero: Gracias por el apoyo… XO.
Cuarto para Miyamoto Shirosaki: Nop, Kuruse no es una Sekirei inventada por mi, aunque tampoco es una Sekirei del Canon (al menos de momento no ah aparecido), ella aparece en un juego para PC de Sekirei (si no me equivoco el ultimo que salio) en donde hay una ruta en la que ella es alada por Minato por lo que también se la podría considerar (aunque no de forma oficial) como una mas del harem del Ashikabi del Norte.
PD: Homura no tiene problemas con su cuerpo ya que aquí ella siempre a sido una chica XO.
Para todos los demás les agradezco sus reviews y sus ánimos y aprovecho para pedirles ayuda con mi pequeña encuesta del capitulo 14 de El Destino de las Sekireis, (en serio… hasta que no tenga una clara solución no puedo comenzar con el capitulo 15 XOOOO).
Bien, hasta aquí todo por hoy, ahora les toca a ustedes dejarme un pequeñito review que me hara muy feliz y contento de la vida y decirles nos vemos en el capitulo 5, Sayonara.
