Holocausto Sekirei

Capítulo 3: Alas de engaño.

10 Minutos… ese era el escaso tiempo que había transcurrido desde el anuncio del N° 05 a la situación en la que dos humanos y 5 Sekireis se encontraban en la actualidad.

Con la idea inmediata de abandonar la nave para salvar sus vidas, el grupo entero se movilizo por los pasillos semi iluminados topándose con un elevado número de Numais en su camino que, ni bien los avistaron, se lanzaron al ataque iniciando una pelea en la cual, pese a su abrumadora superioridad numérica, estaban perdiendo de forma un tanto patética merced a la abismal diferencia entre sus niveles de fuerza.

Del lado de Minato, Yomi y Yashima se encargaban de los nuevos enemigos con absoluta facilidad manteniendo al Ashikabi detrás de ellas.

Con sus pistolas y katanas destruidas (apenas manteniendo una pequeña navaja) por la feroz enemiga, y actualmente propia Sekirei, con la que tuvo la desgracia de caer en una lucha, el chico se vio reducido a un mero espectador observando maravillado las habilidades de combate superiores de las dos castañas, en especial de Yomi.

Su Sekirei se dedicaba a cortar brazos, tajar torsos y cercenar cabezas manteniendo en todo momento una expresión de extasiada felicidad cual niña en un parque de diversiones el día de su cumpleaños.

``Se la está pasando muy bien…´´ No pudo dejar de notar Minato con algo de temor en el comportamiento excesivamente sádico de su Sekirei ``Parece que se divierte mucho…´´

De parte de Mikogami, las gemelas rubias asesinaban sin compasión a todos los que las atacaban demostrando un sadismo tan perturbador como el de Yomi.

El chico en tanto, despojado de sus armas al igual que Minato, permanecía de pie al lado de un impasible Mutsu viendo con ojos admirados el desarrollo de la sangrienta batalla.

-Increíble… ellas son… ¡sorprendentes!- Exclamo el castaño sus ojos brillando de emoción.

-¿?-

Desviando su cabeza ante el grito de su amigo, Minato lo vio muy animado con la mirada llena de estrellitas de admiración clavada en las Sekireis combatientes.

-Hmm, tal parece que Mikogami se encontró con un juguete nuevo…- Murmuro el pelinegro conocedor de la curiosa ''fama de coleccionista'' del capitán más joven.

-¡Muere!-

-¡… !- Volviendo la vista al frente, el Ashikabi se hecho hacia atrás a tiempo de esquivar la espada de un Numai que paso lamiendo su cuello- Kggg…

-¡Minato-sama!- Se escuchó el grito preocupado de Yomi desde algún lado fuera de la vista del joven.

Sacando rápidamente la navaja de entre sus ropas casi destrozadas, la uso para detener el filo del arma de su oponente en su siguiente arremetida, levantando su puño izquierdo y descargándolo violentamente contra la mejilla expuesta del Numai, derribándolo al suelo.

Al instante, un segundo Numai, se le apareció por detrás atacándolo con fiereza, nuevamente siendo esquivado por el pelinegro aunque con menos suerte que antes como la espada del individuo rozo su mejilla dejándole un pequeño corte del que broto un pequeño hilo de sangre.

-¡… !- Observando esto, las pupilas de los ojos de Yomi se dilataron al máximo, su rostro perdiendo todo signo anterior de diversión y felicidad.

-¡Es tu fin niño!- Le grito el Numai a Minato levantando en el aire su arma listo para ultimar al chico- … ¡...! - Deteniéndose en seco, Minato pudo ver como de repente una fugaz línea luminosa se apareció en el cuerpo de su enemigo atravesándolo en línea diagonal desde la cadera izquierda hasta el hombro derecho- …ah- Apenas musito el hombre antes de expulsar una gran cantidad de sangre por la boca al tiempo que mucho más del líquido rojo brotaba a chorro de la gigantesca herida que se le apareciese en su parte superior salpicando en todas direcciones como una manguera abierta, su cuerpo dividiéndose asquerosamente en dos con la mitad de su parte superior junto a la cabeza deslizándose a un lado como una babosa sobre su parte inferior emitiendo un sonido sanguinolento hasta caer al suelo, al hacerlo dejando ver detrás a Yomi sus ojos ocultos por su largo cabello y la guadaña empapada de sangre en lo alto, todo ello justo enfrente de un completamente pasmado Minato.

Segundos después, el resto del ya inerte cuerpo del Numai acompañaba en el suelo a su mediana parte superior.

Al mismo tiempo, el primer Numai que atacase al pelinegro, volvía a incorporarse observando aterrado la macabra escena y levantando a su vez su propia espada apuntando con ella a la espalda de un aun aturdido e inmóvil Minato con la intención de vengar a su compañero.

Detrás de su espeso cabello, las frías orbes de Yomi se dirigieron hacia el individuo cual feroz carnívoro avistando a su inminente presa.

Girándose sobre sí misma, la Sekirei tomo su guadaña con ambas manos pasando velozmente al lado de su Ashikabi y empalando sin piedad al Numai, enterrando dolorosamente la punta de su arma en el abdomen del sujeto continuando hasta salirle por la espalda del mismo.

-¡Puajj!- Vomitando sangre y algo más, el hombre se inclinó brevemente, elevando apenas su pálido rostro hacia la castaña, sus desencajados ojos captando una tenue sonrisa en los finos labios de la Sekirei fueron lo último que vieron, antes de que esta ejerciera mayor fuerza sobre su guadaña y, en vez de retirarla por el mismo lugar por el que había entrado, empezó a subirla por el torso de forma vertical rompiendo huesos, músculos y piel hasta sacarla por la cabeza esparciendo sangre y entrañas por todos lados dejando el mutilado cuerpo abierto en dos desde el abdomen.

Acto seguido, la Sekirei de Minato se volteó hacia donde el resto de lo que quedaba de sus enemigos la miraban con el más puro terror reflejados en sus caras.

Detectando cierto ambiente ''oscuro'' rodeando a su compañera, tanto Yashima como las gemelas se apresuraron a abandonar el frente de batalla refugiándose detrás de Minato y Mutsu respectivamente.

-Us… ustedes… mal… malditos… -Mascullaba la chica con la voz temblándole por la ira- po… porque mi Ashikabi… es… estaba presente… yo… pretendía ser ''amable'' con ustedes…

``¿¡Que!?, ¿¡Eso es ser amable para ella!?´´

-… y aun así…- Continuo la castaña que parecía estar juntando más y más ira dentro suyo- aun así… ustedes… se atrevieron… ¿¡COMO SE ATREVIERON A DAÑAR A MINATO-SAMAAAAA!? – Rugió de golpe liberando todo el enojo contenido- ¡VOY A DESPEDAZARLOS A TODOS!

Levantando una vez más su guadaña, esta comenzó a brillar con una luz blanca fosforescente iluminando todo a su alrededor para la sorpresa de Minato y el entusiasmo de Mikogami.

``¿Qu… ¿Qué pasa… con esa guadaña?´´ Se preguntó el pelinegro notando como una especie de ventisca se juntaba en torno a la sangrienta hoja.

-¡MUERAAAAAAAAAAAAAN!- Con un fuerte grito, la Sekirei de Minato sacudió el arma con todas sus fuerzas hacia adelante, de la punta creándose un poderoso viento de haces cortantes que arrasaba cuanto tuviese enfrente cortándolo todo en pequeños trozos y volviéndolo a cortar en trozos aún más pequeños, dando de lleno en todo el grupo de desesperados Numais que encontraron su fin al ser sus cuerpos tajados una y otra vez por ese sangriento huracán dispersando su sangre por todos lados pintando de un intenso carmesí los pisos y paredes hasta que no quedo vivo ni uno solo de ellos.

-…-.

-…-.

``Era verdad… ella realmente estaba siendo amable con ellos…´´ Se impresiono Minato con una sombra oscura cubriendo su cara sin poder evitar recordar su propia pelea con ella, estremeciéndose visiblemente ante la idea de haber logrado sobrevivir en contra de semejante monstruo que cerca estuvo también de finalizar con su vida ``Estas chicas… no son humanas…´´

Observando atónitos el macabro escenario ante sus ojos, Minato y Mikogami no podían dejar de abrir y cerrar la boca como peces fuera del agua.

Bajando su guadaña, Yomi se dio la vuelta dirigiéndose hacia su Ashikabi, produciendo un involuntario sobresalto en este, al tener la mirada de su Sekirei clavada en él.

Sin decir nada, la castaña se le acerco, en su rostro ni la más leve señal de lo que pasaba por su mente, deteniéndose frente al chico y observando su notable nerviosismo.

-¿Minato-sama?- Pronuncio la chica con una voz inesperadamente suave.

-¿¡S… ¿¡Sí!?-

-Estas herido…- Musito Yomi señalando el corte en la mejilla del pelinegro.

-¿Eh?, ah!, ¿¡Esto!?, n… no es nada, aja ja ja…-

-¡Hah!... ¡hah!... ¡hah!... ¡hah!...-

-¿Eh?...- Desviando sus ojos Minato los enfoco en su Sekirei, quien repentinamente comenzase a agitarse enfrente suyo sin ninguna razón, jadeando entrecortadamente, sus orbes concentradas en el corte de su cara, un profundo rubor adornando sus mejillas- ¿Yo… ¿Yomi?...

Nuevamente en silencio, la chica apoyo sus manos en los hombros del pelinegro poniéndose en puntas de pie hasta acercársele lo suficiente y pasar lascivamente su lengua húmeda por la pequeña herida absorbiendo la sangre que de ella brotaba.

Al instante, y acompañando los fuertes gemidos de la Sekirei las alas de luz florecieron de la espalda de Yomi para el inmenso asombro de Mikogami cuyos ojos se salieron de sus cuencas por la sorpresa y de las gemelas pues al igual que el chico ninguna de ellas había presenciado jamás el brotar de unas alas de luz.

``¿Así que lo del alado de Yomi era cierto?´´ Pensaron a una las dos.

-¿Alas?- Inquirió suavemente el capitán más joven apenas creyendo lo que veía.

Terminado el leve instante de sorpresa, las gemelas sonrieron de forma despectiva hacia las acciones pervertidas de su compañera, por su parte, Mutsu tan solo resopló, apartando la mirada con molestia, en tanto Yashima, yacía de pie a pocos metros de la pareja, una profunda sombra oscura cubriendo su rostro… su cuerpo temblando ligeramente…

-Ahhhhhh…- Volvió a gemir la Sekirei de Minato- la sangre de Minato-sama es tan deliciosa… -Continuo sonriendo muy complacida sintiendo en su propio cuerpo el placer intenso que le proporcionaba el calor abrasador que se había creado tras beber el líquido corporal de su amado Ashikabi.

-¿¡…!?- Tragando duro Minato enrojeció vivamente no esperándose para nada el accionar descarado de su Sekirei, su corazón acelerándose dentro de su pecho presa de lo agitado y caliente de su cuerpo.

``¿¡Qué diablos!?, no solo una Sekirei ¿¡también es una vampira!?´´

-Yo… Yo… Yomi… ¿Por qué has…-

-¡Minato-sama!~ - Sin escuchar absolutamente nada, la Sekirei salto sobre su Ashikabi arrojándolo al suelo y quedando encima de él comenzando a besarlo muy apasionadamente introduciendo su lengua en la boca del pelinegro ante la vista incrédula del resto.

Al igual que momentos antes, las alas de luz de la castaña volvieron a brillar iluminando todo su alrededor dejando nuevamente impactado a Mikogami.

-So… son reales… realmente… le crecen alas…- Musitó emocionado.

-Mmmmmmmhp…- Emitía Minato con su boca totalmente ocupada por los labios de su Sekirei.

``¿¡Otra vez!?, ¿Sekirei, vampira y además Súcubo?, ¿¡Que pasa con esta chica!?´´

Aprovechando un segundo en que sus labios quedaron libres, el pelinegro busco con la mirada a algún alma caritativa que quisiese ayudarlo en ese momento de desesperación sus ojos cruzándose con los de Mikogami.

-Mikogami, ¡ayúdame!-

-Eh…-

Ting!

Volviendo a capturar los labios de su Ashikabi y sin siquiera volverse, Yomi estiro su brazo a ciegas alcanzando su guadaña que dejase a pocos centímetros suyo y la levanto con una mano dejándola parada, hecho rápidamente notado por el compañero de Minato que inmediatamente aparto el rostro lleno de sudor silbando distraído.

-Aun soy muy joven para morir…- Balbuceo incomodo en medio de sus silbidos.

``¡Maldito traidor!´´

-Hu hu, como se esperaba de Yomi y su perversión- Sonrió Mitsuha.

-Si- Le dio la razón su hermana poniendo cara de asco.

Moviendo desesperado sus ojos, Minato dio con la delgada figura de la Sekirei del enorme martillo justo detrás de Yomi y quien parecía estar algo inquieta desde su posición.

``Ah… ella… ¿Cómo era su nombre?, ¡oh, cierto!´´

-Ayúdame, ¡Yashima!- Le pidió suplicante.

Reaccionando ante la voz del Ashikabi llamándola, la Sekirei abrió grande sus hermosos ojos con sorpresa, sus mejillas tornándose muy rojas, su corazón saltando alocado dentro de su pecho.

``El… acaba… ¿de llamarme… por mi nombre?´´ Pensó sintiéndose inexplicablemente emocionada por ese hecho.

Sin reparar apenas en lo que hacía, la Sekirei dio un par de pasos al frente sosteniendo con firmeza su pesada arma.

-Aléjate de él- Susurro por lo bajo para la gran incredulidad del resto y la enorme alegría de Minato.

Separando sus labios de su Ashikabi, Yomi se incorporó lo suficiente quedando a cuatro patas sobre el cuerpo del pelinegro.

-¿Qué te propones?- Inquirió en un tono peligrosamente serio aun sin darse la vuelta y manteniendo su posición encima del chico.

-Aléjate… de él…- Repitió Yashima esta vez más fuerte.

Una sonrisa sádica cruzo los labios húmedos de Yomi segundos antes de que cambiase a una radiante de felicidad al momento en que sus ojos se posaban en los de Minato

-En seguida vuelvo Minato-sama- Le sonrió de forma dulce- voy a decapitar a esa insolente que se mete en nuestra hermosa relación…

``¿Decapitar?´´ Se inquietó el chico sudando frio.

-No se vaya a ningún lado ¿sí?-

Gulp!...

``¿Acaso tengo otras opciones?´´

Incorporándose y dándose la vuelta para encarar a Yashima, Yomi le dirigió otra siniestra sonrisa llena de malicia e instinto asesino.

-Prepárate para morir- Siseo por lo bajo ladeando su guadaña.

Yashima no le contestó, tan solo asió con más fuerza su martillo preparándose mentalmente para la lucha.

-¡Ya basta!-

-¿?- Girando sus cabezas, todo el mundo vio a Mutsu, su espada aun envainada apoyada en el suelo con fuerza y su ceño muy pronunciado denotando su estado de irritación- ya deténganse ustedes dos…- Continuo un poco más mesurado.

-¿Y por qué habría de…- Intento rebatir Yomi más rápidamente callo al recibir otra mirada de advertencia del único Sekirei hombre presente en el lugar- uh…

-Por otro lado- Continuo el castaño dando un largo suspiro- no me parece que tu Ashikabi desee verte pelear.

Volviéndose al pelinegro aun tirado en el suelo, Yomi reprimió sus fuertes deseos de arrojársele nuevamente encima y volverse uno con él aun en frente de los demás y lo ayudo a ponerse de pie en silencio para el gran alivio del Ashikabi.

-Ah, gracias…- Musito apenas se incorporó dándole una pequeña sonrisa que causo un leve sonrojo en su Sekirei.

-N.. no… no fue nada…-

-¿Pero qué diablos paso aquí?- Inquirió de repente una voz masculina proveniente del frente del grupo- esto es un asco…

-Hay sangre y restos humanos por todos lados- Murmuro una segunda voz igualmente masculina.

Segundos después, y ante los asombrados ojos de Minato y Mikogami, Seo y Sanada se hicieron visibles para todos, detrás de ellos otras cuatro Sekireis los acompañaban.

-¡Seo!, ¡Sanada!- Exclamaron Minato y Mikogami al ver a sus compañeros.

-¡Sahashi!, ¡Mikogami!- Devolvieron estos al reconocerlos.

-Oh, ¿seguían con vida?- Se alegró Seo contento de verlos su vista inmediatamente posándose en Minato- o debería decir… ¿Qué diablos te sucedió?- Pregunto sorprendido al ver las ropas desgarradas y hecha jirones del chico y sus múltiples heridas que lo dejaban con el torso casi completamente desnudo para el interno disfrute de Yomi- ¿acaso alguien te paso una podadora por encima?

-Ah, bien… es algo largo de explicar- Balbuceo el líder del Norte observando de soslayo a su Sekirei.

-Por otro lado, tu estas bastante enterito…- Le dijo Sanada a Mikogami mirándolo sorprendido- ¿Quién lo diría eh?...

-¿Qué tratas de insinuar con eso?- Se molestó el chico.

-Aja ja, bueno, ¿has visto alguna vez una película de terror?-

-¿Qué con eso?-

-Pues que tu encajas a la perfección en el papel del que siempre es asesinado primero ja ja ja…-

-…-.

Ignorando la pelea verbal que se desato entre los otros dos a causa de ese comentario, Minato siguió con Seo notando que este, tampoco se hallaba en óptimas condiciones.

-Seo-san… -

-¿Qué pasa?-

-Ahh… estee… como decirlo… eh… ¿no estás un poco… hmmm… quemado?...-

Contrario a lo que se esperaba, esas palabras provocaron una explosión de risa en el hombre mayor.

-Ja ja ja, no digas disparates, no recuerdo haberme quemado nunca- Negó el sujeto sin dejar de reír.

-Ya, ¿y entonces por qué te ves…-

-¡Wow!, mira lo que tenemos aquí, ¡dos pares de gemelas!- Sonrió el líder ignorándolo y acercándose a Hikari, Hibiki y las gemelas rubias que se habían posicionado justo enfrente del otro par enfrentando sus bustos- oho… interesante… muy interesante…- Susurro mirando de un par al otro como en un partido de tenis.

-¿Hmm?-

-¿Quién es este tipo?- Pregunto la que parecía ser la gemela rubia mayor.

-No es nadie… solo ignóralo- Replico la más dotada de las pelinegras.

-Ho ho…- Volvió a Sonreír Seo observando con ojo crítico al par de gemelas, más específicamente cierta parte de sus anatomías- ¡Enfrentamiento N° 1!, ¡Hikari v.s la gemela rubia mayor!- Grito de improviso llamando la atención de todo el mundo- ¡Ganadora!: ¡Hikariiiiiii!...

-¿Huh?-

-¿En que se supone que estamos compitiendo?- Gruño esta algo enfadada.

-¡Enfrentamiento N° 2!, ¡Hibiki v.s la otra gemela!-

-¿¡A quien le dices la otra gemela!?- Protesto Mitsuki muy enojada.

-¡Ganadora!: ¡La otra gemelaaaa!... –

-¡Heeeeey!-

-De nuevo, ¿en que se supone que estamos compitiendo?- Repitió Hikari cada vez más molesta.

``¿A dicho que eh perdido?´´ Pensó Hibiki algo afectada.

-Lo que significa… ¡un empate!- Continuo el hombre pasando de ella lo cual no hizo sino empeorar su malhumor siendo este indicado por las pequeñas venas que surcaban su rostro y la crepitante electricidad que rodeaba su cuerpo- ahh, ahh… definitivamente no me puedo decidir por cual par de gemelas es la mejor…

-¿?...-

Siguiendo la vista del pelinegro, todos vieron que el tipo tenía sus ojos fijos en los pechos de las cuatro Sekireis.

``¡Estaba comparando el tamaño de sus pechos!´´ Gritaron mentalmente los otros tres humanos del grupo.

-No… aunque ciertamente las ''gemelas'' de Hikari-chan son las mejores uhe he he…- Se babeo el hombre con una mirada muy pervertida en el rostro.

Al instante, un látigo salido de la nada se envolvió alrededor de su torso pegándole los brazos al cuerpo.

-¿Eh?...-

Seguido de eso, unos cables, tan finos como cabellos, se enredaron por todo su cuerpo comenzando a exprimirlo al punto de hacerle crujir hasta los huesos.

-¡GAH!...-

Finalmente, un poderoso rayo doble cayó sobre el indefenso pelinegro fulminándolo en el acto con una descarga de incontables voltios.

-¡GYAAAAAAAAAAHHHHHHH!...-

Liberado del látigo y los hilos, el carbonizado cuerpo del compañero de Minato dio con su humanidad al suelo, echando humo por la boca.

-Oi, oi, ¿seguirá vivo después de eso?- Se preocuparon Mikogami y Sanada.

-Ya veo, así que esa es la razón por la que se veía todo quemado antes…- Analizo fríamente Minato, demasiado acostumbrado a las payasadas del que podría ser considerado su mejor amigo- ah, tranquilos… Seo-san no morirá por algo tan insignificante como eso…- Añadió indiferente en dirección a los otros capitanes.

-S- si tú lo dices…-

-¡Ahum!...- Carraspeo Hikari visiblemente incomoda- en cualquier caso, ¿Qué diablos sucedió aquí?... parece como si alguien se hubiese estado divirtiendo…- Murmuro de forma irónica.

-A nosotras no nos mires, todo esto fue cosa de Yomi- Replico Mitsuha señalando a la castaña que había vuelto a abrazarse a Minato e intentaba besarlo de nuevo pese a la débil resistencia del chico.

Desgraciadamente para el pelinegro, un recuperado Seo fue testigo sorprendido de dicho momento.

-Oho, vaya sorpresa Sahashi- Le dijo esbozando una sonrisa torcida- nunca creí que tu serias de esa clase de hombres je je je… tch, tch, tch, mal hecho, mal hecho… estando tan acaramelado aquí con esta hermosa chica teniendo ya a la encantadora ChihMmmh!...

Rompiendo la barrera del sonido, un aterrado Minato se precipito sobre su compañero a tiempo de taparle la boca y colocarle la navaja debajo del cuello, un brillo demente bailando en sus violáceos ojos al momento de dirigirlos a los más oscuros del hombre mayor.

-Seo-san… por tu bien… será mejor que nadie sepa nada de nadie…- Le susurro en una voz suave, algo cantarina- …¿me hago entender?- Agrego en un tono mucho más amenazante.

-Mmmmhh… Mmmmhh…- Asintió rápidamente el pelinegro sudando frio del miedo.

``Los hombres infieles son aterradores…´´.

-¿Minato-sama?- Se extrañó la Sekirei de Minato, intrigada por la repentina velocidad con la que su Ashikabi abandonase su abrazo para hablar por lo bajo con su compañero- ¿sucede algo?- Pregunto con algo de desconfianza a lo que el chico se apresuró a separarse de su líder y negar fervientemente con la cabeza.

-Yare… yare… ¿no es esta una muy bonita reunión?- Siseo un voz desconocida imponiéndose por sobre todas las demás.

Volviéndose como uno solo, todo el mundo vio llegar a una mujer de largo cabello gris atado en una cola de caballo y tétricos ojos del mismo apagado color, avanzando hacia ellos con lentitud casi con pereza hasta situarse a pocos metros de distancia.

-Ka… ¡Karasuba!- Casi grito Yomi.

``¿Yomi?´´ Minato se sorprendió al ver a la de repente temblorosa castaña, tomando con fuerza su arma y fijando sus ojos llenos de miedo en la recién llegada.

-Hey, ¿Por qué de repente todos se pusieron tan tensos- Quiso saber Mikogami notando la misma reacción en el resto de las Sekireis.

-¿Acaso estamos en presencia del jefe final o algo así?- Murmuro Sanada con una sonrisa burlona.

-Ese bien podría ser el caso- Contesto Hikari.

-¿¡En serio!?-

-Es extraño…- Intervino Mutsu bastante más calmado que sus compañeras- …verte por aquí dentro de la nave… por lo general prefieres ir por ahí explorando el mundo de afuera…

-Acabo de regresar- Le informo la Sekirei igual de relajada que su interlocutor- finalmente logre ubicar las posiciones del resto de las secciones perdidas y…

-¿¡Que!?, ¿¡eso es cierto!?- La interrumpieron las gemelas rubias sin poder contener su curiosidad a pesar del miedo que sentían.

El mismo miedo que regreso al momento en que la N° 04 giro su cabeza sin mover el resto de su cuerpo mirándolas directamente con una sonrisa gatuna pintada en sus finos labios.

-Sí, lo es…- Les susurro antes de volverse a Mutsu- y por eso regrese… para recuperar mis cosas y llevarme a mi grupo conmigo.

-Ya veo- Musito el Sekirei, sus dedos acariciando suavemente la empuñadura de su espada.

-Sí, pero… nunca creí encontrarme humanos aquí mesclados entre ustedes… no es que eso sea sorprendente claro, un par de las otras secciones también fueron invadidas… es solo que… ver a tantos Ashikabis aquí reunidos… es excitante…-

-¿Ashikabis?- Inquirieron al mismo tiempo Seo, Sanada y Mikogami con sendas expresiones de curiosidad pintadas en sus rostros.

``¿Aún no les han dicho nada a esos tres?´´ Se extrañó Minato que parecía ser el único medianamente informado de la situación ``¡Espera!, ¿¡ellos también le pueden dar alas a las Sekireis!?... con sus personalidades es curioso que no lo hayan hecho ya…´´

-¿Y qué piensas hacer a partir de ahora?- Retomo Mutsu.

-Hmm… interesante pregunta… este mundo ya es lo suficientemente hermoso pero… aún quedan demasiadas pestes que podrían enfermarlo- Murmuro Karasuba paseando lánguidamente sus ojos por todos los presentes.

-No veo a nadie de tu grupo contigo…- Continuó el Sekirei adivinando las intenciones de la mujer e intentando hacer algo de tiempo por eso.

-Ellas ya me están esperando afuera…- Sonrió la peligris antes de desenvainar su espada lentamente ante la vista aterrada del resto de Sekireis y el desconcierto de los humanos- solo serían un obstáculo…

-Entiendo- Hablo Mutsu sin alterarse en lo más mínimo mientras desenvainaba él también su espada. Imitando sus acciones, Yomi y las demás se pusieron en guardia, cada una colocándose frente al humano al cual acompañaban- tu intención es deshacerte de todos nosotros.

-Bueno… no es como si tuviesen alguna utilidad para mí, el Jinki también fue tomado por lo que este lugar ya no sirve para nada y lo más importante…- La mujer hizo una pausa antes de agregar- tu grupo y el mío… nunca se han llevado bien…

-Es verdad…- Reconoció el peligris recordando las continuas disputas entre las Sekireis de su grupo (todas las presentes) y las Sekireis subordinadas de Karasuba- …día tras día ellas eran como perros y gatos… eh tenido que frenarlas infinidad de veces…- Añadió a lo último en tono agotado.

-¡Ellas eran las que siempre comenzaban las peleas!- Se defendió Yomi causando que la mirada de Karasuba se posara en ella haciéndola.

-Dando excusas inútiles como siempre ¿eh Yomi?...- Le sonrió la mujer con un brillo peligroso en sus ojos que hizo retroceder asustada a la Sekirei hasta que su espalda dio contra el torso de su Ashikabi.

-¿Yomi?- Musito este, un poco sorprendido por el nerviosismo visible de su compañera.

-…- Volviéndose al escuchar su voz, Yomi se quedó observando los ojos del chico perdiéndose en ellos y poco a poco olvidándose absolutamente de todo lo demás.

Asombrado, Minato fue testigo de cómo el miedo abandonaba completamente los ojos de su Sekirei, en su lugar siendo reemplazado por un cálido sentimiento de cariño y protección dirigidos a él.

-Cierto… mientras Minato-sama este a mi lado… no tengo nada de que temer…- Susurro la chica dedicándole una dulce sonrisa que hizo palpitar el corazón del pelinegro mientras su rostro se coloreaba de vergüenza.

``¿Eh?, ¿Qu… ¿Qué fue eso de recién?´´ Se preguntó un aturdido y aun sonrojado Ashikabi llevándose una mano a su pecho notando allí las repentinas palpitaciones de su inconstante órgano vital ``Esta chica… ¿acaso yo…´´

-Mira eso… Sahashi-chan se a sonrojado como un adolescente enamorado… ¿no es eso lindo?- Se burló Seo imitando el tono de una señora mayor mientras apoyaba una mano en su mejilla.

-Jiuu!, Jiuu!...- Coreo Sanada mirándolo también con una mueca burlona- ¡ve por ella!, ¡chico popular!...

``Estos imbéciles´´ Gruño internamente Minato mas sonrojado que antes y muy molesto con sus amigos.

Al instante, el filo de una guadaña hizo contacto con el cuello de ambos hombres deteniendo en seco sus burlas.

-¿Acaso ustedes se están burlando de mi Ashikabi?- Les susurro Yomi por lo bajo en un tono muy intimidante.

-No, para nada- Se apresuraron a rectificar los dos llenos de miedo.

-Hu hu, y ahí lo tienen, los hermosos sentimientos de amor y fidelidad que comparte una Sekirei con su Ashikabi- Se carcajeo suavemente Karasuba- ¿no es eso adorable?- Continuo con una mueca desdeñosa.

-Di lo que quieras, no te tengo miedo- Replico con firmeza Yomi regresando al lado de Minato, una mirada de completa resolución brillando en su hermoso rostro, su actitud osada impresionando a las otras Sekireis.

``Yomi está… ¿desafiando a Karasuba?... ¿desde cuándo es tan valiente?´´ Se preguntaron apenas creyendo lo que veían.

Llevada por un extraño sentimiento al ver a Yomi junto al Ashikabi, Yashima se apresuró a ubicarse al otro lado del joven, en su cara destacando la misma inquebrantable determinación que en la Sekirei alada, atrayendo con ello la atención del pelinegro.

-¿Yashima?- Inquirió este, enfocando sus ojos en la chica.

Una vena apareció en la frente pálida de Yomi.

-¿Qué te propones?-

Los ojos de Yashima se desviaron apenas hacia Minato antes de volverse al frente, un pequeño sonrojo apareciendo en sus mejillas.

-Nada…- Respondió con simpleza lo que aumento la irritación de la Sekirei de Minato y sus deseos por cambiar de objetivo y cercenar la cabeza de la otra chica.

``Esta maldita… está intentando quitarme a Minato-sama´´ Mascullo para sí misma la castaña haciendo rechinar sus dientes con furia y rodeándose de un aura oscura mientras prácticamente asesinaba con la vista a Yashima.

La N° 04, completamente olvidada de su mente…

``Las Sekireis… son seres realmente especiales´´ Pensó un Minato agobiado, sintiendo las intenciones asesinas de la chica a su derecha hacia la castaña a su izquierda.

-Es por eso que realmente odio a las Sekireis- Murmuro Karasuba claramente molesta- incluso cerca de la muerte lo único que les preocupa es su dichoso y patético amor… realmente, me dan ganas de vomitar…

-Aunque comparto tu punto de visto en cuanto a esto último…- Suspiro Mutsu- …no lo hago respecto a todo lo demás… es cierto que sus actitudes románticas pueden ser fastidiosas pero… eso es lo que ellas son, es lo que las hace Sekireis y pienso que es mucho mejor que tu visión pesimista de la vida… te guste o no, no pienso permitir que intentes cambiarlo a tu propio gusto…

-Oho, palabras valientes viniendo de un perro apaleado- Sonrió Karasuba con mucha confianza- ¿no te cansas de ser derrotado una y otra vez por mí?.

-Esas cosas se suelen olvidar cuando se está al borde de la muerte- Replico el hombre esbozando una pequeña sonrisa- y además… ser siempre el perdedor solo significa… ¡que alguna vez me tocara ganar!...

Lanzándose sobre la mujer a una velocidad inhumana, estrello su espada contra la de su tranquila enemiga, cuya sonrisa se vio ensanchada en sus labios hasta transformarse en una casi desquiciada.

El impacto entre ambas armas creo una especie de onda de choque que envió a todo el mundo de espaldas al suelo.

-No te dejare que dañes a nadie de aquí…- Murmuro Mutsu a milímetros del rostro de Karasuba.

-Da tu mejor esfuerzo…-

Ejerciendo mayor fuerza empujo a la Sekirei haciéndola retroceder varios metros, para acto seguido envainar su espada tomándola de la vaina dejando la empuñadura hacia abajo.

-Kasaiten…- Murmuro golpeando el pomo de su espada sobre el suelo.

Inmediatamente, el duro metal se resquebrajo rompiéndose y doblándose en ángulos extraños en dirección hacia Karasuba.

La Sekirei esbozo una sonrisa divertida, dando un leve paso hacia la onda de destrucción, segundos antes de desaparecer por completo.

-¿¡Que…- Los ojos de Mutsu se abrieron con sorpresa al sentir a la mujer reaparecer detrás de él.

-Sigue intentándolo… Mutsu…- Siseo previa a golpear su espada dentro de su vaina.

-Gah!...- Gritando de dolor, el Sekirei cayo de rodillas llevándose una mano hacia la herida que se le abrió repentinamente en el pecho de la que broto una gran cantidad de sangre.

-¡Mutsu!- Exclamaron las gemelas.

-Veamos… ¿Quién es la siguiente?- Se preguntó en voz alta, disfrutando internamente del miedo que infringía a sus rivales.

-Tch…- Con un gruñido de frustración Mutsu volvió a ponerse de pie girándose rápidamente sobre sí mismo y atacando a la mujer, quien volvió a desaparecer en el aire para reaparecer nuevamente varios metros a su espalda.

-¿Aun quieres seguir con esto?... apenas te puedes mantener en pie…-

Sin responderle, el Sekirei se arrojó sobre ella chocando sus espadas una y otra vez, demostrando claramente la superioridad de la mujer puesto que se defendía sin mucho esfuerzo de los ataques de su rival.

-Esto se está volviendo aburrido- Comento la peligris en tono indiferente mientras mantenía un pulso de fuerza con su rival con las espadas de por medio.

``Increíble… ´´ No pudo dejar de admirarse Minato ante lo que veia ``a pesar de que ese hombre es por lo menos unos 15 centímetros más alto… ella no solo es claramente más hábil con la espada sino que además es también mucho más fuerte físicamente…´´

Tomando algo de distancia, el hombre salto una vez más intentando perforarle la cabeza con la punta de su espada.

Con un movimiento perezoso, Karasuba utilizo su hoja para desviar apenas la de su rival, pasando ésta a centímetros de su rostro, acto seguido flexiono sus rodillas y avanzo velozmente incrustando con violencia la empuñadura de su espada en el abdomen del castaño.

-¡Gah!...- Escupió Mutsu quedando levemente inclinado.

Desplazando de a poco la empuñadura por la piel del hombre, Karasuba le apoyo la hoja afilada de su espada en el vientre, segundos antes de realizar un amplio corte destinado a abrirle el estómago de un tajo.

Viendo esto, Mutsu clavo sus tobillos en el suelo y se impulsó a si mismo hacia atrás con mucha fuerza, evitando por muy poco el corte aunque no escapando en su totalidad del ataque recibiendo una herida superficial.

-Oho~… me impresiona que hayas esquivado eso- Sonrió Karasuba viéndose muy satisfecha.

Respirando con dificultad, Mutsu se plantó con firmeza delante de ella volviendo a envainar su espada.

-¿Otra vez usaras esa técnica aburrida?- Le pregunto la peligris con un dejo de lastima en la falta evidente de recursos de su oponente.

-Corran…- Susurro el castaño sin dirigirse a nadie en particular.

-¿Huh?-

-Todos los que están detrás mío… corran… ¡ahora!...- Dando un último grito, el Sekirei levanto su espada con ambas manos por encima de su cabeza antes de golpearla contra en suelo como si estuviera clavando una estaca de madera.

Con gran estrepito, una onda de choque fue enviada en todas direcciones, causando que el suelo se partiera en múltiples trozos junto a las paredes y se viniera abajo arrastrando a todos los presentes en la caída.

-¿¡Qué demonios!?- Se quejó Seo aferrándose a lo primero que encontró… los grandes pechos de Hikari… de los cuales no se soltó pese a la potente descarga eléctrica que recibió.

-¿¡Qué diablos es esto!?- Inquirió Sanada igual de irritado siendo sujetado por las dos jóvenes Sekireis que lo acompañaban.

-¡No otra vez!- Aulló Mikogami tratando desesperadamente de sujetarse a algo alcanzando los brazos de las gemelas rubias.

-¡Waaaa!- Grito Minato cayendo sin poder hacer nada por evitarlo.

-¡Minato-sama!...-

A excepción del ensordecedor ruido de la destrucción, nada más se podía oír, por lo que Karasuba se quedó de pie muchos metros alejada de la zona de impacto esperando pacientemente que el humo levantado se disipara.

Una vez que eso ocurrió, la mujer volteo su vista en todas direcciones encontrándose completamente sola.

-Yare, yare… parece que lograron escapar… Murmuro observando el enorme agujero del suelo- …al menos por ahora fu fu fu…- Dándose la vuelta, la Sekirei continuo sin mirar atrás dibujando una sonrisa feliz en su rostro- no ha estado tan mal… como despedida de este lugar… hu hu hu…

MSEALys11S

-Ahhh… otra vez estamos separados del resto…- Suspiro Minato muy agotado desplazándose con lentitud por los pasillos de la nave- …o debería decir… otra vez solos… los tres…- Musito dándose la vuelta y viendo inmediatamente detrás suyo a Yomi y a Yashima.

La primera lo miraba con una sonrisa radiante, permaneciendo de pie, sus brazos cruzados detrás de ella, sujetando su guadaña y manteniéndola de forma horizontal por detrás de su espalda.

La segunda seguía con su rostro semi apático, observándolo muy fijamente (al punto de incomodarlo), y dejando su enorme martillo descansando a su lado.

``¿Por qué me tuvo que tocar de nuevo con estas dos?´´ Se cuestionó pensativo ``Bueno, nunca eh sido muy afortunado en los sorteos…´´

-Sera mejor que sigamos- Prosiguió volviendo su vista al frente- esa mujer tan peligrosa terminara por encontrarnos si seguimos deteniéndonos… - Dando un par de pasos al frente y girando en una esquina el chico se topó con una parte de metal gruesa como una columna que sobresalía de la pared con la cual su cabeza se dio un buen golpe- ¡auch!... - Se quejó llevándose las manos a la frente- ¿Qué diablos?- abriendo un ojo examino el objeto con el que se había chocado- hmm… vaya, debió desprenderse de la pared con los continuos temblor…

¡SCHICK!... ¡SCHICK!... ¡SCHICK!... ¡Pam!...

Antes de que el Ashikabi pudiese terminar su análisis, varios cortes aparecieron en el metal, el cual fue a dar al suelo con un gran estrepito.

-…¿?...-

-¿¡COMO TE ATREVES A DAÑAR A MINATO-SAMA!?- Rugió la iracunda voz de Yomi a su espalda- ¡Yashimaa!...

Apenas dándole tiempo para apartarse, Minato vio como la chica levantaba su gran martillo y lo descargaba con fuerza contra la columna derribada aplastándola en el acto y agrietando un poco el suelo.

Retirada la pesada arma, el pelinegro solo vio una otrora gruesa placa de metal totalmente aplanada descansando lastimeramente en el piso.

-Oho ho ho, ¿has visto eso?- Se mofo Yomi ''hablándole'' a la desgraciada victima caída- eso es lo que sucede con todo aquel que intente lastimar a Minato-sama oho ho ho ho…

Con gruesas gotas de sudor cayendo por su cabeza, el chico se las quedo viendo, contemplando sus rostros transformados en sendas mascaras demoniacas.

``¿Qué pasa con esta exagerada sobreprotección?´´ Se preguntó sin lograr entender la irracional acción de las Sekireis.

-Como sea, ¿ustedes dos se encuentran bien?- Curioseo intentando cambiar el ambiente.

-¿Eh?-

-Sí, ya saben, esa ridícula explosión de recién de la que escapamos por poco- Se explicó- no les pregunte antes pero… ¿no se han hecho daño verdad?...

-Ah, no, claro que no Minato-sama… -Musito una Yomi colorada poniéndose muy feliz.

``¡Kyaaah!, ¡Minato-sama se ha preocupado por mí!´´ Fantaseo la chica encantada con la posibilidad.

-¿Qué hay de ti Yashima?- Le pregunto el Ashikabi a la otra Sekirei.

Sorprendida al escuchar que la pregunta era también dirigida a ella, la castaña se ruborizo apartando la mirada con timidez.

-Estoy… bien…- Balbuceo entre avergonzada y feliz.

``¿Por qué ella también se sonroja?´´ Se extrañó Minato, milésimas de segundo antes de sentir un aterrador instinto asesino que provenía justo de enfrente de la Sekirei.

Moviéndose más rápido que nunca, el chico se apresuró a colocarse en medio de las dos Sekireis girándose sobre sus pies quedando de espaldas a Yashima y ofreciendo su frente a Yomi.

-…-.

-…-.

Contrario al oscuro panorama que se esperaba, su Sekirei yacía de pie sosteniendo su guadaña de forma horizontal por detrás de su espalda y luciendo una encantadora sonrisa feliz acompañada de múltiples estrellitas que brillaban a su alrededor.

-…-.

-… ¿Si?...- Le pregunto Yomi al ver que el pelinegro no le quitaba los ojos de encima.

``¡Juraría que la vi con su guadaña levantada!´´.

-N... No… no es nada…-.

Dando un profundo suspiro, el chico aparto finalmente su mirada de la castaña continuando su camino seguido inmediatamente y en silencio por ambas Sekireis.

Sin embargo, no pudo dar más de dos pasos cuando por todos lados resonó un sonido de estática acompañado de una voz tétricamente suave cargada de diversión.

-Err… un… dos… tres… probando, probando… ¿pueden oírme todos en los pasillos?-

-Ka… ¡Karasuba!- Se inquietó Yomi aferrando inconsciente su arma- ¿Qu… ¿Qué diablos está planeando ahora?...

-No hace falta estar tan tensos- Volvió a resonar la voz como si estuviera observándolos.

-¿De dónde proviene la voz?- Quiso saber Minato intrigado.

-La nave tiene pequeños altavoces ubicados en varias zonas desde las que se pueden escuchar las órdenes transmitidas desde la sala de mando… - Informo Yashima antes de que Yomi pudiera intervenir.

``Yo estaba por decirle eso´´ Gruño la Sekirei muy molesta.

-…Son tan pequeños que su detección es bastante difícil pero… desde que la voz se escucha tan fuerte… uno debe de estar bastante cerca…- Completo Yashima dejando un poco sorprendido al Ashikabi.

``¡Wow!, realmente habla cuando tiene interés´´.

-… Lo único que quería era comunicarles algo a todos los que aún permanecen vivos de dentro de la nave… por cierto, yo ya me encuentro afuera con los míos… por lo que los únicos que aún están dentro son tú y tu grupo Mutsu hu hu hu…-

-Ah… eso ultimo a estado algo extraño…- Murmuro Minato teniendo un mal presentimiento obteniendo un par de asentimientos de sus compañeras.

-… Y… en vista de que muy seguramente será la última vez que nos veamos eh querido obsequiarles un pequeño regalo de despedida…-

-¿Regalo…- Empezó Minato.

-… De despedida?- Completo Yomi.

-Sí, puesto que el Jinki fue robado y ya no pienso volver a este lugar sin valor eh colocado una pequeña bomba en su interior que estallara dentro de 20 minutos…-

-…-.

-…-.

-… ¿¡Que!?, ¿¡Qué clase de regalo es ese!?-

-Ah, por cierto, active la bomba antes de salir a encontrarme con ustedes en ese pasillo que ahora tiene un agujero en el suelo… y de eso ya hace aproximadamente 10 minutos… fu fu fu…-

-¡Entonces solo quedan 10 minutos!-

-Bien, eso era todo… nos vemos… si tienen suerte…-

Escuchando el sonido de apagado, se hizo un breve silencio antes de que otra voz femenina, esta vez una más apática y robótica informase a todo el mundo.

-Secuencia de autodestrucción…cuenta regresiva… activada…-

10:00…

09:59…

09:58…

09:57…

-¡La cuenta ya empezó!- Exclamo Minato alterado- ¡todo explotara dentro de poco!…

-No creo que ese sea el caso…- Murmuro Yomi pensativa, sorprendiendo a su Ashikabi puesto que pese a la situación se la veía inexplicablemente tranquila.

-¿A… ¿A qué te refieres?-

-Bueno, nosotras somos Sekireis- Le dijo con una sonrisa- nuestra resistencia física es muy superior a la de los humanos… una bomba como esa no nos afectara en lo más mínimo…- Agrego casi riéndose.

-Ah, ya veo…-

``Me alegro por ustedes pero… ¿¡qué hay de mí!?´´

-Ah… pero, ¿Qué no esa tipa hablo como si las Sekireis también fuesen a morir?- Inquirió Minato tras percatarse de ese punto.

-Precisamente eso es lo que es extraño… como una Sekirei ella debería saber muy bien que algo como eso es inútil contra nosotras y aun así…-

-…- Los dos se quedaron pensando unos segundos en el asunto.

-¿No significara eso que la bomba que hará estallar también las afecta a ustedes?- Continuo el Ashikabi- ya sabes, una bomba hecha de un mineral que puede dañar únicamente a las Sekireis… como la Kryptonita y superman… -Musito lo último apenas audible.

-Hmm… ciertamente pero… las Sekireis no tienen un punto débil tan conveniente…- Desestimo Yomi resistiendo el impulso de rodar sus ojos- si fuera algo que podría acabar con nosotras de una sola vez lo único que se me viene a la mente es que...

-…Active el sistema de autodestrucción de la nave...- Aporto Yashima interviniendo en la conversación.

-¿Cuál es la diferencia?-

-Ese sistema actúa de la misma forma que una bomba desintegradora…- Respondió Yomi.

``¿Bomb… ¡No importa si eres humano o de Plutón eso acabaría con cualquiera!´´

-Ah!, en ese caso, más que una explosión sería una implosión ¿verdad?- Sonrió su Sekirei con gracia.

-¿A quién le importa?, ¡salgamos de aquí!- Ordeno un Minato aterrado empezando a correr al azar seguido de las Sekireis.

-Minato-sama, ¿sabes por dónde ir?- Le pregunto Yomi haciéndolo detenerse en seco.

-¿Eh?... pues… ahora que preguntas… no tengo ni idea…- Reconoció el chico un poco avergonzado.

``Pensando en eso, estuve varias horas dando vueltas por esta nave hasta que me encontré con estas chicas… lo que significa… si me tomo tanto tiempo llegar hasta aquí… ¡…!, ¿¡Encontrar la salida en solo diez minutos no sería imposible!?´´

09:25…

09:24…

09:23…

-¿¡Por qué diablos ese reloj sigue contando!?...-

-Bueno, no es necesario estar tan preocupados Minato-sama…-

-¿Yomi?..., no me digas… ¿conoces una salida cercana?-

-¡Sí!, es por aquí, ¡sígame!-

Internamente agradecido con su Sekirei, el chico corrió detrás de ella lo más rápido que le daba su fatigado cuerpo escoltado inmediatamente por Yashima que cerraba la marcha.

MSEALys11S

Corriendo sin detenerse por los pasillos durante varios minutos Minato se dedicó a seguir el camino indicado por su Sekirei, tiempo en el cual, todo a su alrededor comenzó a temblar como si estuviera experimentando un terremoto provocando que partes de la nave comenzaran a desmoronarse teniendo que evitar a cada instante que alguna les cayera en la cabeza.

Girando en una esquina, los tres dieron con un camino sin salida que, a punto estuvo de crear una queja en los labios del Ashikabi de no ser por la rápida acción de Yomi quien simplemente derribo la pared del final cortándola en pedacitos y abriendo un nuevo camino que tomaron sin siquiera pensárselo.

Continuando de la misma manera, es decir, destrozando las inesperadas paredes que se les aparecían en el camino, los tres siguieron a un ritmo frenético apurados por el constante conteo del molesto reloj.

05:34…

05:33…

05:32…

05:31…

-Yomi, ¿realmente sabes por donde estamos yendo?- La cuestiono el chico lleno de dudas debido a su accidentada y brusca forma de avanzar.

-Por supuesto que si Minato-sama, solo tienes que seguirme~-

-Bien, confiare en ti…- Murmuro el Ashikabi antes de echar una mirada hacia atrás viendo a Yashima siguiéndolo de muy cerca corriendo sin ningún problema a pesar de estar cargando su enorme martillo, el cual mantenía con una sola mano levantándolo apenas unos centímetros del suelo.

-¿?... ¿Sí?- Pregunto la castaña al percatarse que Minato la observaba.

-Ah, no… tan solo… eh… tan solo me preguntaba el cómo es que puedes desplazarte a la misma velocidad que nosotros llevando esa cosa tan pesada…-

Sorprendida por esas palabras, la Sekirei desvió sus ojos hacia su martillo, sendas ? apareciendo sobre su cabeza.

-¿Pesado?...- Inquirió sin comprender.

-…-.

-…-.

-¿Puede ser… que para ti eso sea realmente liviano?-

-Humu…- Asintió la chica que, como para demostrar lo que decía, levanto el arma por encima de su cabeza para luego darle un par de vueltas con una sola mano antes de volverla a su posición inicial todo sin dejar de correr en ningún momento.

-Ya… ya veo… es realmente liviana para ti…- Musito el pelinegro con un hilo de voz

``¿Qué tanta fuerza tiene una Sekirei?´´.

Sin detenerse por un par de minutos más, los tres continuaron con Yomi a la cabeza, doblando en otra esquina y avanzando hasta la mitad del largo pasillo en donde la Sekirei se detuvo de forma abrupta.

-¿Yomi?-

Sin mirarlo, la chica señalo hacia arriba con lo que su Ashikabi levanto la mirada para ver como el techo de todo el pasillo parecía apunto de desmoronarse sobre ellos.

-¡El techo se derrumba!-

Desviando sus ojos, Yomi vio a su izquierda una habitación, rápidamente tomando la mano de Minato y lanzándose en el interior arrastrando al chico con ella seguidos inmediatamente por Yashima en el momento justo en el que el techo finalmente cediese y se desplomara ocasionando una avalancha de piedra y metal que tapo la entrada del cuarto dejándolos atrapados dentro.

Incorporándose con algo de torpeza (su Sekirei no demostró mucha delicadeza al momento de meterlo dentro de la habitación), Minato observo a su alrededor estudiando el área en silencio notando que, además de él y las dos Sekireis, había apenas una superficie metálica de forma rectangular similar a una cama que sobresalía del suelo justo en el centro.

Cambiando de objetivo, dirigió sus ojos a la puerta viendo que estaba bloqueado por los escombros del anterior derrumbe.

02:41…

02:40…

02:39…

-Estamos atrapados…- Musito Desanimándose.

-Por supuesto que no lo estamos…- Le sonrió Yomi- ¿se le olvida que somos Sekireis?... fácilmente podemos destruir esos obstáculos…

-Cierto…-

-Sin embargo, nos ahorraríamos molestias si en vez de eso, atravesamos la pared del fondo de esta habitación-

-…¿?...-.

-Estamos cerca de la salida y al contrario, si destrozamos esa pared estaríamos creando un atajo y llegando incluso más rápido a la salida- Se explicó antes la cara de aturdimiento de su Ashikabi.

-Eso sería genial- Se alegró este- muy bien, hazlo…

-Si, como ordene Minato-sama…- Asintió la chica- además mi cuerpo está lleno de energía por tanto besos hu hu hu…

-…-.

Totalmente henchida de orgullo por la confianza que su Ashikabi depositaba en ella, la castaña avanzo con paso firme hacia la pared en cuestión levantando la guadaña por encima de su cabeza.

De repente, la habitación entera se sacudió con violencia presa de otro de los temblores haciéndole perder el equilibrio, tropezando con sus pies y cayendo a un lado golpeando su cabeza contra la pared lateral, su cuerpo deslizándose lentamente al suelo quedando totalmente inconsciente.

-¡Waaa!, ¡Yomiii!- Se asustó el Ashikabi apresurándose al lado de su Sekirei muy preocupado por el duro golpe que esta se diese- ¡Yomi!, ¡Yomi!...

-Ella está bien- Susurro junto a él Yashima, tanto ella como el Ashikabi habían tenido mucha más suerte en su caída- solo perdió la conciencia… y le sangra un poco la cabeza…

``¿Y desde cuando eso es estar bien?´´ Pensó el chico notando además, que la Sekirei miraba en otra dirección mientras su cuerpo sufría leves temblores ``¿Por qué me da la impresión de que está disfrutando con la situación?´´.

Dejando a su inconsciente Sekirei apoyada en el suelo, el pelinegro se incorporó observando la pared que la castaña intentase derribar.

-La pared… sino la destruimos no seremos capaces de salir de aquí…-

-Yo me ocupare…-

-¿Yashima?- Inquirió Minato en el instante en el que vio a la Sekirei levantar su pesada arma.

Acercándose hasta situarse a solo un metro de distancia de la pared, Yashima sostuvo con más fuerza su martillo, lista para descargarlo contra el único obstáculo que se interponía entre ellos y la libertad.

Sin embargo, eso no ocurrió, la Sekirei se quedó completamente tiesa en su lugar, sin mover ni un solo musculo… encima de su cabeza, una lamparita imaginaria se había encendido…

Y… poco a poco, como si de repente hubiese perdido toda su fuerza, bajo su gran martillo dejándolo con un movimiento perezoso sobre el suelo.

-No puedo hacerlo…-.

-¿Huh?-

-No tengo… energía…- Musito la Sekirei- no puedo… usar mi fuerza…

-¿¡HUH!?-.

``¿¡Se le acabo la batería justo ahora!?´´

02:01…

02:00…

01:59…

-¿Qu… ¿Qué vamos a hacer ahora?- Se desesperó al ver su última esperanza aplastada.

Finalmente, la castaña se dio la vuelta enfrentando al Ashikabi.

-Hay… una manera…-

-Eh… ¿la hay?, ¿¡en serio!?- Se volvió a ilusionar Minato casi soltando una lágrima de la emoción.

-Tengo… que ganar energía…-

-…-.

-…-.

-… Ah… bien… ¿y eso como se hace?...-

-Mis alas… cuando un Ashikabi besa a su Sekirei, al mismo tiempo le ofrece un aumento de poder-

``…Y además mi cuerpo está lleno de energía por tantos besos…´´ Recordó el pelinegro las palabras de su Sekirei ``Ya veo, así que se estaba refiriendo a eso´´

-Lo que tratas de decir…- Continuo en voz alta- …es que cada vez que es besada, ¿una Sekirei se hace más fuerte?...

Yashima asintió con la cabeza.

``Hmm… pequeño secreto´´.

-Entiendo- Suspiro el chico- o sea que tú necesitas besar a tu Ashikabi para ganar algo de energía ¿cierto?

La chica volvió a asentir.

-Bien, entonces… ¿en dónde está tu Ashikabi?-

-No tengo uno…-

-¿Eh?... en ese caso… ¿¡para que sirvió la charla de ahora!?... ¡si no tienes un Ashikabi no podrás hacer nada!-

Un pequeño sonrojo apareció en las mejillas de la Sekirei al tiempo que desviaba sus ojos hacia un lado.

-Si no tengo un Ashikabi… solo tengo que conseguir uno…- Musito.

-¿Conseguir un Ashikabi?... lo dices como si fuese tan fácil como ir a comprar un paquete de azúcar al supermercado… ¿acaso ves a un Ashikabi por aq…?-

-…-.

-…-.

¡Gulp!.

Sudando como albañil en un día muy caluroso, Minato giro su cuello observando directamente las orbes grises de Yashima quien a su vez lo miraba fijamente… muy… muy fijamente…

01:23…

01:22…

Dejando pasar unos segundos en completo silencio, el chico intentaba evitar los ojos de la Sekirei los cuales, totalmente enfocados en él, a cada instante parecían hacerse más y más grandes hasta alcanzar las dimensiones de un planeta haciéndole verdaderamente difícil la tarea de ignorarlos.

-Hmm… lo siento… yo… no estoy disponible…- Hablo finalmente sin poder evitar sonar muy nervioso.

-¿?-

-Eh, bueno… tu sabes- Murmuro desviando sus ojos hacia su Sekirei aun inconsciente- yo ya tengo a Yomi…

-Está bien… un Ashikabi puede tener más de una Sekirei- Le dijo la chica con un pequeño destello junto a su ojo derecho.

``¡Es cierto!, ¡Yomi ya me lo había mencionado!´´

-Ah, sí, eh… eso es verdad pero… - Balbuceaba el pelinegro desesperadamente intentando buscar una excusa para negarse.

-Es la única opción- Lo apremio Yashima con cierta impaciencia al ver las dudas reflejadas en el rostro del chico- …es necesario que seas mi Ashikabi…

-Uh… eh… ¿estas realmente segura?- Se quiso cerciorar el Ashikabi, basado en su propia y particular relación que mantenía con Yomi, había aprendido (a la fuerza), que un Ashikabi y una Sekirei eran algo así como una pareja de esposos/amantes… lo que significaba que Yashima muy probablemente entraría también en la categoría una vez recibiera sus alas y (lo que más le aterraba) comenzase a actuar con él exactamente de la misma manera que su primer Sekirei.

Ahora, si bien lo anterior era una parte del problema, el hecho de la ''relación única'' entre un Ashikabi y su Sekirei también llamaba a recordar que él ya tenía una novia esperándolo en su hogar… en otras palabras… si aceptaba a Yashima como a su Sekirei sería como serle infiel no solo una sino dos veces a Chiho…

-¿Acaso quieres morir?- Le susurro la voz de Yashima arrancándolo bruscamente de sus pensamientos.

00:50…

00:49…

00:48…

``Cierto, también esta ese tema´´ Se recordó el chico tragando saliva, él verdaderamente no quería morir pero, incluso con su vida al borde del abismo, le era imposible tomar una decisión…

Enfocando nuevamente sus ojos en el rostro de Yashima, la vio con sus mejillas encendidas y la respiración acelerada… de forma muy similar a Yomi cuando parecía excitada con él.

Como la Sekirei que era, sin duda alguna ella debía de tener más conciencia que él mismo acerca de lo que significaba un alado por lo que, y debido a que era ella quien lo estaba sugiriendo, era seguro que deseaba que la besara y que la hiciera su compañera.

Las señales estaban ahí después de todo y el chico no era tan denso como para no percatarse de ellas.

Era obvio que ella lo quería… pero, el hecho de estar en una situación que no dejaba muchas opciones también lo hacía dudar…

``Las decisiones tomadas de forma apresurada en una situación crítica nunca llegan a nada nuevo…´´ Se dijo a si mismo antes de volverse una última vez hacia la castaña.

Al menos, intentaría asegurarse de que la chica no lo estuviese haciendo por que se veía obligada por la situación.

-¿Realmente deseas… que yo sea tu Ashikabi?-

Viendo que el pelinegro comenzaba a ceder, la chica acorto los pocos centímetros que los separaban colocando sus manos a ambos lados del rostro de Minato.

-Si… realmente quiero… que seas mi Ashikabi…- Le confeso.

Tras esas palabras, Minato finalmente acepto, los dos permaneciendo quietos, apenas los leves jadeos acompasados de Yashima rompiendo el silencio del momento, ambos mirándose directamente a los ojos, sus rostros aproximándose cada vez más y más…

00:32…

00:31…

00:30…

Los labios del Ashikabi tocaron los de la Sekirei fundiéndose en un beso tierno, casi puro, muy diferente de los que el chico acostumbrase a recibir con Yomi.

-Nnhhhhh…- Volviendo en si en ese preciso momento, la primer Sekirei de Minato se incorporó sentándose en el suelo mientras se frotaba la cabeza girando su vista hasta encontrar el pequeño momento intimo ocurriendo a solo un par de metros de ella.

Separando finalmente sus labios, Minato y Yashima se observaron a los ojos notando cada uno el brillo especial en los de su pareja.

Soltando un fuerte gemido, Yashima se abrazó a si misma al tiempo que su cuerpo se llenaba de un calor abrasador, recorriendo cada pedacito de su ser, remeciéndola por completo, finalmente estallando en fuertes sensaciones al momento en que unas brillantes alas de luz blanca nacían en su espalda y una marca Sekirei roja quedase grabada en la base de su nuca.

-Sekirei N° 84, Yashima… será tu Sekirei ahora y para siempre…- Le sonrió la chica a su ahora persona más especial.

00:23…

00:22…

-¿¡QUE DIABLOS HAS HECHOOOOOOOOO!?- Bramo de repente Yomi con la guadaña en alto y lista para tomar la vida de la otra Sekirei.

-¡Whoa!, ¡Yomi!- Se sobresaltó Minato, muy asustado por la reacción de la chica.

-¡Apártate de Minato-sama!- Le exigió ésta a Yashima.

-Esp… ¡espera Yomi!- Trato de detenerla Minato- era necesario, si no le daba sus alas ella no podría romper la pared…

-¿Huh?, ¡ella puede romper cuantas paredes quiera sin necesidad de su alas!- Replico la furibunda castaña.

-¿Eh?... ah!...- En ese instante le regresaron con completa nitidez las imágenes de su primer encuentro y un piso totalmente destrozado gracias a un pesado martillo.

``Cierto… ¿Por qué no me acorde de eso?´´ Se preguntó Minato, a continuación girándose hacia su nueva Sekirei.

-¿Ya… ¿Yashima?-

La castaña no le respondió, o al menos no con palabras precisamente, en su lugar dándole la espalda, cruzando los brazos por detrás de su espalda y poniéndose a silbar de forma inocente.

``¿¡Fui Engañado!?´´

00:15…

00:14…

-¡… !, ¡eso ahora no importa!, ¡Yashima destroza esa pared!-

-¡Sí!- Obedeciendo la orden de su Ashikabi, Yashima levanto una vez más su enorme martillo, el cual empezó a brillar de la misma manera que anteriormente lo hiciera la guadaña de Yomi, bajándola despacio hasta dejarlo perpendicular a su propio cuerpo y desplazarlo un poco hacia atrás…

00:10…

-¡HAAA!- Descargando el martillo con todas sus fuerzas, este hizo contacto contra la pared destrozándola en el acto, o mejor dicho, desintegrándola, en su lugar dejando un hueco lo suficientemente grande como para salir los tres, mas eso no fue todo como la energía del ataque convertida en una esfera de materia destructiva continuo adelante impactando con la siguiente pared… y la siguiente… y la siguiente… y la siguiente a esa… como un pequeño cometa, atravesó en línea horizontal todo cuanto estuviese en su camino hasta finalmente encontrar el exterior de la nave.

Observando anonadado el ''camino'' creado con ese ''simple'' ataque, Minato no pudo dejar de admirarse de la fuerza de su Sekirei.

-Incre… ible…- Musito, al tiempo que veía a lo lejos el pequeño punto luminoso que indicaba la ''salida'' de la nave- ah…

00:05…

-Desde aquí hasta allí deben haber como mínimo unos doscientos metros, cruzarlos en solo cinco segundos es imposi… ¿eh?...-

Sin dejarlo terminar, sus Sekireis lo sujetaron cada una de un brazo, sujetando con el otro brazo sus respectivas armas e inclinando levemente sus cuerpos cual atleta a punto de comenzar una carrera de velocidad.

-¿Yomi?, ¿Yashima?...-

Al instante, las dos se impulsaron hacia adelante llevándose a su Ashikabi entre ellas desplazándose a una velocidad descomunal.

00:04…

Sintiendo una poderosa sensación de vértigo nacer desde lo profundo de su estómago, Minato tan solo pudo dejarse llevar, sus pies despegando del suelo, su cuerpo ondeando en el aire como una bandera, su mente aun intentando procesar el repentino cambio de velocidad.

00:03…

Viendo todo a su alrededor pasar a una velocidad en la que le era imposible llegar a identificar algo de lo que viera, el chico intentaba con todas sus fuerzas contener sus casi irreprimibles ganas de vomitar.

00:02…

Con su vista comenzando a nublarse, el pelinegro ya no era capaz de distinguir los rostros de sus Sekireis, era increíble… (o quizás solo se debía a que acostumbraba utilizar cierto tipo de protecciones), pero ni siquiera cuando viajaba con su moto era capaz de conseguir esas sensaciones.

00:01…

A punto de llegar a la inconciencia, los ojos de Minato captaron el pequeño punto luminoso que se hizo cada vez más y más grande hasta el punto de acaparar todo a su alrededor… finalmente… habían salido…

00:00…

``¿Doscientos metros en tan solo cinco segundos?... ah cierto… estas chicas… no son humanas…´´.

¡Booooooooooooooooooooooooooo ooommm!...

A una distancia lo suficientemente segura, Yomi y Yashima aterrizaron cayendo limpiamente en el suelo, su Ashikabi no siendo tan afortunado al momento de soltar sus manos, cayendo de cabeza y empezando a rodar varios metros por el suelo, no obstante, el golpe le sirvió para volverle en si a tiempo de levantar la cabeza y ser testigo de la impresionante (como Yomi misma lo hubiese mencionado) implosión, como, lejos de crearse una onda expansiva que arrasase con todo, la nave entera se derrumbaba como un castillo de naipes.

-¿Qué es eso?- Pregunto el pelinegro indicando una esfera de energía proveniente del mismo centro del derrumbe y que crecía continuamente de tamaño.

-Eso es… el sistema de autodestrucción- Informo Yomi igual de impactada que él.

La esfera, crecía cada vez más tragándose los restos de la nave tomando tal envergadura que termino por devorarse completamente la nave.

-Espera… ¿estamos lo suficientemente lejos?-

-No es necesario alejarse más… - Lo detuvo Yomi antes de que siquiera pensara en moverse- …el sistema de autodestrucción tiene dos fases… una es la que acaba de ver y la otra…

Deteniendo lentamente su avance, la gigantesca esfera comenzó un retroceso, cual pileta llena de agua a la que repentinamente se le quita el tapón del fondo, reduciendo considerablemente su tamaño hasta que, con un pequeño destello luminoso, desapareció por completo, en su lugar dejando el suelo árido y desolado del desierto.

-¡Wow!, eso fue como ver una réplica en miniatura de las teorías del Big Bang y el Big Crunch juntas…- Se emocionó Minato.

-¿Big?...- Inquirió Yashima sin comprender.

-Ah, no… no es nada- Musito el chico observando a su alrededor, un poco de preocupación brillando en sus ojos.

-¿Te preocupa la seguridad de esos humanos que vinieron contigo?- Lo interrogo Yomi de forma acertada.

-Ah, no…- Reitero el pelinegro rascándose incomodo la parte posterior de su cabeza.

-Ya se lo eh dicho Minato-sama, todos ellos estaban con otras Sekireis también, así que es más que seguro que, y al igual que nosotros lograron escapar a tiempo…-

-Mutsu es más fuerte que nosotras…- Tercio Yashima- …Kujika y Kuzuri son muy rápidas… las gemelas también…

Notando como ambas chicas parecían esforzarse por animarlo, Minato no pudo reprimir una sonrisa agradecida.

-Sí, tienen razón… gracias Yomi, Yashima…- Les dijo provocando involuntariamente un fuerte sonrojo en su Sekireis- por otro lado esos idiotas son más duros de lo que parecen ja ja ja, si, seguro que estarán bien ja ja ja…

-¿A dónde iremos ahora Minato-sama?- Le pregunto Yomi- supongo que a ese lugar de dónde vienes ¿no es así?

-No, no iremos aun ahí…-

-¿Eh?-

-Hay dos grandes razones por las que todavía no podemos volver- Murmuro el Ashikabi en un tono muy serio.

-¿?-

-Sí, sorpresas inesperadas aparte, esta misión fue un completo fracaso, nuestra tarea era la de conseguir cierto objeto el cual no pudimos obtener, razón esta por la que hasta no hacernos con el objetivo no podemos regresar- Continuo Minato, al tiempo que sacaba su aparato rastreador de entre sus ropas y lo encendía viendo que la maquina no detectaba ningún Jinki en sus cercanías.

``''Puesto que el Jinki fue robado''… por otro lado las palabras de esa mujer no dejan de preocuparme, ¿el Jinki fue robado?, ¿cuándo?, ¿antes o después de nuestra llegada?, ¿Quién fue y por qué motivo?, para empeorar las cosas tampoco eh vuelto a ver a Higa o a Ichinomi ¿en dónde diablos se metieron?´´.

-Uhe he he…-

-¿Mhh?- Volviendo de sus pensamientos, el chico se percató de la cercanía de su primer Sekirei, la cual miraba su torso semi desnudo con una mirada llena de perversión en su rostro sonrojado- hmm, antes que cualquier otra cosa, sería una buena idea el conseguirme ropas nuevas para taparme.

-¿Por qué habría de hacer eso?, así se ve muy bien Minato-sama- Le dijo la chica prácticamente babeando.

-Ah, bueno… caminar por el desierto de esta manera es un poco…-

-En ese caso, ¿Qué le parece si le presto mis ropas?... desde luego, eso hará que sea yo la que quede completamente des-nu-da hu hu hu…-

-No!, eso solo empeoraría el asunto… -Se negó el Ashikabi de forma atajante- y además prefiero mil veces ir medio desnudo a ponerme ropa de mujer…

-¿Qué tal esto Minato-sama?- Intervino Yashima enseñándole una capa algo sucia y llena de tierra.

-¿¡Qué diablos estás haciendo!?- Le espeto Yomi.

-Le estoy dando a Minato-sama algo de ropa- Se explicó.

-¿¡HUH!?, ¿¡eres estúpida!?, ¡si le das algo de ropa entonces ya no podrá estar medio desnudo y nosotras no podremos seguir disfrutando con eso!...- La sermoneo muy enojada.

Ante esas palabras, los ojos de Yashima se dirigieron hacia el cuerpo de su Ashikabi repasando su torso con la vista y de ahí hasta la capa que mantenía en su mano.

-Ah!...- Desviando sus ojos a un lado la chica se sonrojo al tiempo que de forma sutil intentaba esconder la prenda detrás de su espalda.

-¡Hey!, ¡Ahora no intentes esconderlo!- Le recrimino Minato exigiéndole la ropa que a regañadientes le fue entregada- y tu Yomi, te agradecería que no influenciaras la mente de Yashima por favor- Murmuro mientras terminaba de ponerse la capa- por cierto Yashima, ¿de dónde sacaste esto?...

-De allí- Le indico la chica señalando los cuerpos de muchos Numais muertos sobre el suelo.

-Ah, cierto, ahora que recuerdo, nos enfrentamos a ellos antes de entrar… aunque no recuerdo que los cadáveres fuesen tantos…- Musito extrañado, si bien tampoco podría asegurar de que fuese el mismo grupo con el que pelearon desde que el lugar por el que ingresaron no fue el mismo por el que salieron.

-¿Va a ponerse esas ropas feas?- Quiso saber Yomi.

-No puedo darme el lujo de elegir- Le respondió el pelinegro- las noches en el desierto son crudamente frías después de todo.

-En ese caso solo debe calentarse con mi cuerpo uhe he he he…-

El Ashikabi se la quedó mirando mientras cubría su cuerpo con las ropas nuevas.

-Si se llega a dar el caso…- Asintió ante los ojos encantados de alegría de Yomi que inmediatamente se prendió de su brazo derecho, su otro brazo siendo rápidamente capturado por Yashima- ahhh… bien… desde que no veo nuestras motos por aquí, asumiré que, o fueron destruidas o llevadas por los Numais, así que no queda otra que ir caminando.

-Si puedo disfrutar el calor del cuerpo de Minato-sama como esto, no tengo ningún problema…-

-Tampoco yo…-

-Bien, andando entonces…-Suspiro el chico comenzando a caminar abrazado de sus Sekireis.

-…-.

-…-.

-… Por cierto Minato-sama… había dicho que no regresarías por dos razones, ¿Cuál es la segunda?- Se interesó Yomi.

-¿Segunda?- Preguntado repentinamente por el asunto, el pelinegro trago duro empezando a sentirse muy incómodo- ¿yo dije eso?...

-Sí, lo hiciste…- Aporto Yashima comenzando a poner aún más nervioso al chico al sentir las penetrantes miradas de sus Sekireis sobre él.

-¿De verdad?, aja ja ja, lo siento, en realidad solo estaba esa única razón, no existe ninguna otra… ¡se los juro!-

-¿Por qué estás tan nervioso?-

-¡No lo estoy!, ¿y por qué me siguen preguntando cosas sin sentido?-

-Ah… lo siento…- Se disculparon al mismo tiempo las dos chicas provocando una punzada de remordimiento en el Ashikabi.

``Lo siento, en realidad no puedo decírselos… de ninguna manera deseo que ustedes conozcan a Chiho… si eso llegase a ocurrir… ¡seria el fin del mundo!´´.

-…-.

-…-.

-…-.

Desconocido para ellos, los tres estaban siendo vigilados desde lejos por una figura encapuchada que no perdía detalle de sus movimientos.

MSEALys11S

Una figura encapuchada, yacía sentada en una gran silla dentro de una cúpula modificada holográficamente para darle la apariencia del interior de una cueva inmensa, varios mechones de largo cabello rubio se dejaban ver cayendo por su rostro.

Sin embargo, no estaba sola, otras dos figuras se hallaban presentes, una de ellas se mantenía apoyada contra una pared los brazos cruzados sobre su pecho poco desarrollado, un mechón de cabellos rosas sobresaliendo de su capucha, la otra estaba sentada justo enfrente mientras afilaba las garras metálicas de su mano derecha con las de su mano izquierda.

Una cuarta presencia, más pequeña que la del resto, se encontraba escondida tímidamente detrás de la primera.

Las cuatro permanecían en completo silencio salvo por el ruido que hacían las garras metálicas friccionándose entre sí.

En ese instante, la puerta automática se abrió, permitiendo el ingreso de otra persona que, al igual que las del interior, también llevaba una gran capa cubriendo todo su cuerpo.

La recién llegada avanzo hasta la mitad de la ''cueva'' en donde se detuvo y planto una rodilla en el suelo ante la líder de la nave.

-Líder, acabamos de recibir información de Oriha…- Le dijo de forma apresurada.

-¿Huh?, ¿esa tipa aún sigue viva?- Murmuro de forma burlona la chica de cabello rosa.

-Ninguna noticia sería más sorprendente que esa hut hut…- Se rio con humor la chica de las garras.

-Se… según ella… la sección 4 de Karasuba fue… completamente desintegrada…-

-¿¡…!?-

-Y tal parece que… algunos Ashikabis se han asociado finalmente con las Sekireis que estaban allí… uno de ellos… ha tomado esta misma dirección…- Completo.

Al escuchar eso, la líder del grupo comenzó a reír por lo bajo, de forma suave.

-Así que se dirigen hacia aquí… esos malditos monos, atreviéndose a acercarse…- La figura se incorporó de forma brusca dando unos pasos por la sala- a cualquier Ashikabi que se aparezca por aquí… ¡LE HARE CONOCER LE INFIERNO!...

MSEALys11S

-¿Disfrutaste de la explosión?- Le pregunto Karasuba a Natsuo acercándose a su Ashikabi.

-Sí, fue muy divertido… no me esperaba que se consumiera a si misma aunque…-

-Te dije que era un sistema especial…- La mujer llego hasta el hombre notando la gran cantidad de figuras encapuchadas que habían a su alrededor- ¿ya lo has hecho?...

-Si, como dijiste, les eh dado sus alas a todas- Le sonrió el Ashikabi.

-Perfecto, buen trabajo…- Lo felicito.

-A tu servicio-

-Me da curiosidad… ¿no te interesa saber lo que les paso a tus amigos humanos?-

-No, en lo más mínimo… no es como si estuviesen muertos después de todo…-

-Les tienes mucha confianza-

-Por lo menos se la tengo a Minato-kun…- Le confeso.

-Ya veo, bien, ya hemos terminado por aquí… ¡Nos vamos!…- Ordeno Karasuba.

-¡Sí!- Al instante, las otras diez figuras se pusieron de pie listas para actuar como la N° 04 ordenase.

-Oh, que subordinadas más obedientes…-

Karasuba se giró hacia el esbozando una sonrisa condescendiente.

-Eres bastante ingenuo Natsuo-kun…-

-¿Eh?...- El hombre en ese momento se percató del ligero temblor de las capas que ocultaban el cuerpo de las Sekireis- oh… ya veo…

-Andando…- Susurro antes de ponerse en marcha junto a su Ashikabi y seguida de su pequeño ejército- este será el comienzo… del fin del mundo…

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Hola, ¿Cómo están?, después de mucho tiempo me les regreso con el capítulo 3 de Holocausto Sekirei, el cual no lo hace solo puesto que también eh subido el capítulo 6 de Un Padre Ashikabi.

Bien, como se ha visto, este capítulo ha estado lleno de acción con algo de perversión y un toque de Gore je je je XO.

Minato y su grupo han tenido mucha suerte de sobrevivir a Karasuba pero ahora tendrán que enfrentarse con casi nada al salvaje desierto de un planeta en ruinas XO.

Estoy bastante seguro que todos han descubierto muy bien quienes son las Sekireis del final que aparecieron en la nueva sección y lo más impactante Karasuba y su tropa de Sekireis ¿Qué es lo que estará planeando?.

Para el siguiente capítulo tendremos mucha más acción de la buena, y además regresara el lemon solo que ¿Yomi nuevamente o Yashima?, ¿o un trio a la carte con ambas? ¡Ustedes deciden!.

Bien, como siempre agradezco los Reviews, alertas y favoritos, me hace muy feliz el recibirlos je je je.

Mención aparte aviso que eh comenzado un nuevo fic ''Lazos Invisibles'' de la serie de Torre de Dios (el capítulo 2 ya lo tengo listo y lo subiré dentro de muy poco), así que a todos los que conozcan y les guste esa serie espero que le den una oportunidad a mi historia que tengo confianza en que les gustara y a todos los que no conocen Torre de Dios los exhorto a YA MISMO ir volando a leerla XO.

Eso será todo por hoy, me despido atentamente con el ya conocido dejen Reviews Please, Sayonara.