Capitulo 2

Le doy vueltas al asunto en mi cabeza y tardo varios minutos en comprender que Cuatro sigue enamorado de mí. Me quedo para escuchar lo que queda de la conversación.

-¡INCREIBLE! No puedo creer que todavía tengas sentimientos por ella…

-Bueno pues más te vale creértelo.

-Pero ahora hay un pequeño problema, ustedes no están más juntos y ella me gusta.

-Pues más vale que te saques ese loco sentimiento que crees tener y la dejes en paz ¡TRIS ES MIA Y YO SOY SUYO!

Al escuchar esas tiernas palabras de Cuatro casi olvido completamente porque rompimos. Salgo inmediatamente de mi escondite detrás de la pared y echo a correr para abrazar a Cuatro, pero en el camino tropiezo con una piedra que no había visto antes, empiezo a perder el equilibrio y trastabillar con mis pies hasta golpearme la cabeza con una de las paredes del túnel. Antes de perder por completo el conocimiento escucho como Cuatro y Uraiah al notar mi presencia y como caigo gritan al unísono mi nombre, eso es lo último que escucho antes de que todo se vuelva oscuridad.

-¿Tris? ¿Tris?

Tardo unos minutos en recobrar el conocimiento y reconocer la habitación en la que me encuentro, es la enfermería de Osadia. Al abrir mis ojos reconozco a Uraiah que ha estado pronunciando mi nombre, admito que sentí cierta decepción de que no fuera Cuatro, pero ese sentimiento pronto se va al verlo apoyado en la pared que esta frente de mi cama.

-¡Oh gracias al cielo que estas bien Tris!

-Si Uri, creo que fue solo un golpe, no es para preocuparse tanto.

Trato de levantarme para poder darle un abrazo pero al intentarlo siento un dolor punzante en la parte baja de mi cuello y emito un pequeño gemido.

-Tris, tómatelo con calma, no te muevas mucho. Yo te ayudare a levantarte.

-Gracias Uri.

Cuando Uriah trata de ayudar a levantarme lo único que hace es empeorar mi dolor y grito. Al hacerlo veo como Cuatro salta rápidamente de su inmóvil posición contra la pared y echa a correr hacia mí.

-¡¿Qué HACES?! ¿Acaso no te das cuenta de que ha sufrido un gran golpe en la cabeza y tú quieres que se levante y camine?- Le grita demasiado enojado a Uriah.

-¡CUATRO! No tienes porque hablarle de esa forma a Uraiah, el solo trataba de ser amable-. Le digo yo medio gritando y suavemente por el dolor que me causa hablar.

Uraiah nos mira a mí y a Cuatro y cierra los ojos con una expresión triste en su rostro para luego decir:

-Creo que necesitan un minuto a solar para hablar, te veré luego Tris.

-Uri, no te…

Pero era demasiado tarde Uraiah ya había cruzado la puerta de la enfermería y se dirigía solo Dios sabe dónde.

-Tris, yo…-Comienza a balbucear Cuatro

-No. Ahora no tengo ánimos como para tener este tipo de charla Cuatro, si no te parece mal creo que necesito dormir, tu puedes bien irte o esperar aquí hasta que despierte.

Lo miro y se queda tan sorprendido como yo por lo que acababa de decir, yo no acostumbraba a evadir ninguna charla, es mas siempre era la que quería que habláramos, pero ahora de verdad me sentía sin ánimos entonces cerré los ojos y la oscuridad se apodero de mi una vez más.