Capítulo 2: Desorientación

-Mira Tetra, así pones la carnada- instruyó... su madre.

Tetra no dejaba de sonreír, aun cuando todo lo que le "enseñaban" ya lo sabía. No le importaba lo que había pasado, fuera o no un sueño no quería perder de vista a su mamá pues no quería que se le fuera ahora que mágicamente la tenía a su lado.

-Has estado rara esta mañana, Tetra ¿Te sientes bien?- le preguntó su madre.

La niña sonrió -¡De maravilla! ¿Continuamos?-

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-Mamá ¿Bajaste de peso?-

La señora pelirroja hizo un gesto de molestia.

-No, perdón, es que... te ves muy bien- dijo mientras agarraba la enorme paleta que su madre ofrecía -No he visto a papá-

-¡Oh! Está preparando su "campaña", quiere ser el Mayor de Hyrule...- -

-¿No es Mayor?- preguntó el pequeño mirando a su madre con sus enormes ojos carmín.

-¡No!- ella no entendía por qué preguntaba eso.

Pasó un tiempo.

-Hace mucho que no pasabamos el tiempo asi- -

-¿Qué dices, Kafei? Todos los fines de semana venimos al castillo por diversiones-

-¿Eres el hijo del Mayor?- los interrumpió.

Kafei abrió sus ojos tremendamente. La señora Aroma simplemente no entendía a qué jugaban los niños de ahora.

-Mami, me permites- dijo él, estirando todos sus dulces a su señora.

-Claro- dijo ella sosteniéndoselos.

Se alejaron.

-Tú... estabas en el tren- afirmó él.

-Si, soy Zelda, dime Zel. Estaba buscando al maquinista, pero te encontré a ti, y también te buscabamos. Tenemos que ver qué sucedió- dijo alejándose de ahí, esperando que la siguiera.

-Pero...-

-¡Ya!- interrumpe Zel -¿Qué sucede?- le preguntó. Ella tenía prisa.

-Mi mamá...-

-¿Qué tiene? Estará bien- -

-No, Zel, nada estará MEJOR- exclamó el jovencito de cabellos azules -Mi mamá y yo no conviviamos más. Pero ahora que SOY UN NIÑO-

-¿Cómo te llamas?- preguntó Zel interrumpiendo.

-Kafei-

-Kafei, esto no puede estar bien...- - comenzó a decir la niña tomándolo de la muñeca.

-¡No pienso ir contigo!- gritó él soltándose -No pudiendo evitar que mi padre sea Mayor-

-¿Qué?- Zel estaba confundida.

-Si no es Mayor mantendré a mi familia unida-

-¿A caso estás loco?- Zel había perdido la paciencia.

-Lo siento- dijo él alejándose entre la gente.

-¡No! Kafei, espera-

Lo perdío de vista. A esa hora había bastante gente.

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-Medli-

-¡Link! ¿Tú también? ¿Qué pasó? ¿Y los demás?-

-Medli, tienes que venir conmigo, buscaremos a Tetra y, por favor, dime Gamer-

-...¿Uh?- preguntó Medli desconcertada, con su tierna voz.

-Ahorro de confusiones- explicó él de forma resumida.

-¡OK!-

-¡Vamos!- -

-¡Oye!- Medli le sonrió -¿Ya me viste? A mi edad, soy libre de cualquier tarea-

Gamer se detuvo y le devolvió la sonrisa -Me alegro mucho por ti, Medli. Yo sólo tengo un Game Cube ahora-

Medli rio.

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-¿Por qué me tocaron los raros?- refunfuñaba el pequeño Capitán mientras los kokiris lo veían extrañados.

-Hola verdecitos ¿Han visto a dos de ustedes como de mi estatura y edad, que actúan medio raro sin razón aparente- comunicó haciendo señas -Creo que una es de cabello verde-

-Saria fue a casa de Mido- le dijo una kokiri rubia señalando la dichosa casa.

-¡Oh! Gracias verdecita, que Farore te lo pague porque yo no traigo- Capitán salió corriendo de ahí hacia la casa. La kokiri lo veia como lo extraño que era.

Entrando a la casa, seguían ahí Mido y Saria charlando.

-¡Linebeck!- exclamó ella con su tierna voz.

-Para ti, Capitán, mi querida verdecita-

-¡Hey! ¿Algún problema?- intervino Mido con su ofendida voz de bully en desarrollo. No le agradaba la actitud del recien llegado.

-Si, de hecho muchos- contestó Capitán -Me tengo que llevar a Saria porque estaba en el tren al que destruyó el meteorito-

-Mido también estaba-

-¡Cierto! Me tocaron dos raritos ahora que recuerdo- contestó Capitán a Saria.

Ella no le dio importancia a ese comentario -¿Y los demás?- preguntó.

-Precisamente vamos con ellos- contestó Capitán.

-Entonces ¿Por qué seguimos aquí?- preguntó Mido.

-Porque ustedes tienen miedo de salir y morir cuando en estos tiempos eso ya no sucede ¡YA VÁMONOS!- respondió apresuradamente Linebeck.

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Era media mañana, el Sol estaba en su hora más fuerte del día.

-¿Dónde estás, Zelly?- dijo Link caminando a lado de los rieles. Nunca se fijó en dónde tomaba el tren la niña y no tenía idea de dónde buscarla. Al niño de pelo azul lo dejó para al final pues sabía dónde vivía el hijo del Mayor.

Pero no dónde vivía Kafei...

UNOS MINUTOS MÁS TARDE

Entró a la ciudad del castillo.

-¡Link!-

-¿Zel?-

Zel iba al punto -Encontré a Kafei, pero no pude hacerlo venir, escapó- advirtió.

-¿CÓMO?-

-¡Con su madre!-

-¿¡Qué!?-

Zel le explicó lo sucedido.

-¡Demonios!- hizo una pausa -No importa, busquemos a Zelly-

-¿Bromeas?- preguntó Zel. Link no entendió -Es una Zelda, si amaneció donde "debía estar" DEBE estar en el castillo-

-¿Cómo sabes?- preguntó Link.

-Porque YO NO AMANECÍ EN EL CASTILLO- exclamó Zel, después explicó -ella debe ser princesa ahora y reina a futuro como yo iba a serlo-

-¡Wow! Esa es una lógica extraña- -

-¡Ya! ¡En marcha!- Ahí giraron para salir de ahí.

Pero Link tropezó con alguien que se encontraba en el suelo. Zel vio algo conocido y... de inmediato, temió.

Mientras Link se reponía poniendose de pie, su "obstáculo" había cargado a Zel, y esta misma estaba aterrada hasta los huesos. Ahora era pequeña, tenía sus razones...

Link reconoció ESA GORRA.

-Vaya destino- comentó el aparecido -¿Me agradecerás, Zelda? Ahora no te tocó castillo, no responsabilidades, no futuras guerras con qué lidiar-

-¿Guerras?- cuestionó Link.

-Hola Link ¿Cómo te va?- se dirijo a él el hombre -¿Dejó Groose de molestarte?-

-Baja a Zel, ahora mismo- contestó el rubio completamente enfurecido. Había que agregar que era tierno ver a un niño de su edad enfurecido.

-¿Zel?- preguntó él, viendo enternecido a ambos -Mm... los niños son adorables. Me quedaría con todos ustedes si pudiera- dijo mientras bajaba a la pequeña.

-¿Q-qué nos pasó?- preguntó Zel, dando un paso hacia atrás.

-Retrocedieron, querida... Igual que la humanidad...- contestó clara y seguramente el hombre, nuevamente podían ver solo su boca, todas sus muecas eran de alegría.

... Ellos necesitaban asimilar esas palabras.

-¿Cómo volveremos?- - preguntó Link.

-¿Volver? Pero ¿Para qué? Si asi todos son felices... Al menos hasta que el Sol se ponga-

Link lo miró serio, no estaba entretenido y comenzaba a acercársele al hombre, haciendo a Zel hacia atrás para mantenerla distante del extraño.

-Link...- comenzó a decir el hombre -Cuando todos se den cuenta de TODO lo que tienen que En Verdad Importa, todos volverán sabiendo el verdadero significado del verbo "tener"-

Link y Zel se miraron uno al otro. Después volvieron su vista hacia "el hombre" y se dieron cuenta que ¡Ya no estaba más ahí! Simplemente había desaparecido en plena hora pico.

-¡Nuuu! Espera, aún hay preguntas que hacer- exclamó la pequeña Zel preocupada.

-Calma, Zel- le dijo Link -Creamos en lo que él dijo, y por ahora busquemos a Zelly-

Zel afirmó.

-Mientras piensa en lo que tienes...-

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El enorme barco pirata se mecía. La tarde comenzaba a hacerse presente, poco a poco la brisa era más fuerte que el calor del Sol.

-Tetra, quiero saber que cuidarás del barco cuando sea tu turno. No por lo que es, sino porque es lo más que puedo dejarte-

Tetra volteó a verla entristecida. Visualizaba su "vida real". Sin su madre. Siendo capitana de mayores de edad. Se preguntó si en ese punto estaba haciéndolo bien y se prometía hacerlo de la mejor forma cuando fuera tiempo y para siempre. Por su madre...

-Por supuesto, madre- respondió con sus enormes ojos azules cristalinos por la tristeza.

-¡Tetra!- su madre estaba ahora más preocupada.

Tetra no se contuvo y volvió a abrazarla.

-¿Qué tienes?- le preguntó a su chiquilla.

-Nada, solo...- batalló para hablar -Te amo, mamá-

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-Tengo a los verdecitos-

-Somos kokiris- corrigió Mido peinando el rebelde copete que se alzaba de su cabeza.

-¡Genial, Becky!

-¿Qué quedamos?- corrigió Linebeck.

-Fue venganza- agregó Gamer. Capitán balbuceó algo incomprensible.

Se encontraban en la costa. Estaban mirando al barco pirata y Linebeck preguntaba qué diantres esperaban para ir por Tetra.

-Está... con su madre- contestó Medli.

-¿Y?- preguntó Capitán. Todos los recién llegados se hacían la misma pregunta.

-Su madre... en realidad... está muerta, chicos- explicó en un murmuro a los presentes como ya le había explicado a Gamer anteriormente.

-¿Cómo sabes eso?- preguntó Mido. No se sentía TAN indiferente.

-Una vez visité su hogar, su barco y ella misma me lo confesó-

Hubo un silencio largo...

-¿Por qué yo no amanecí con mi mamá?- preguntó Linebeck, más serio.

-... Dímelo a mi- agregó Link Gamer -¿Creen que pueda pasar a mi casa a visitar a mi hermana y a mi abuela?- preguntó Gamer con timidez.

-¿No las viste cuando "despertaste"?- le preguntó Linebeck, haciendo las comillas con sus dedos.

-No, mi casa estaba sola-

-Pues vamos ya- agregó Capitán.

Gamer no lo creía: ¿Linebeck aceptando gustosamente? Definitivamente las primeras impresiones no eran siempre las más apegadas a la realidad. No podía desaprovechar esa situación, así que no dijo ni una sola palabra y comenzó a avanzar camino a su casa, sobre la costa.

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-Zel ¿Estás segura de esto?-

-¡Claro! Lo he hecho suficientes veces- aclaró ella a Link y sonrió.

Link caminaba por una orilla del castillo, mientras Zel lo esperaba del otro lado.

-Desearía saber que hay un loftwing vigilandome por si me caigo- comentó tratando de controlar su voz de infante para que no se oyera su miedo.

-No seas ridículo, ya llegaste-

-¿En serio?- -

Y en esa, ahí va Link a punto de caer sino es porque Zel estaba ahí para tomar su mano.

-¡ZELDA!- exclamó Link al ver su vida salvada. Aunque en realidad de esa caida, seguro NO hubiera muerto.

-Ya casi llegabas-

Link consiguió pisar superficie con ayuda de Zel y tomó un respiro dándose cuenta de que la caída no era tan grave y que lo que si era cierto es que se había humillado frente a una señorita.

Sin más contratiempos entraron al castillo. Zel conocía la llegada a SU alcoba y pensó que, siendo Zelly tan joven seguramente salía poco del castillo.

Entraron a hurtadillas, esquivando a uno que otro guardia en turno y finalmente hallaron a la pequeña princesa.

-No es cierto- expresó Zelly con lentitud. Se veía tierna en su pequeño vestido de princesa y con su cabello rubio mucho más corto de lo que era en... tiempo real.

-¡Oh, si!- dijo Link.

-Zelly, escucha bien ¿Qué tienes?- preguntó Zel, no podía resistirse.

-Problemas... estoy en un castillo, soy más joven de lo que era la ultima vez que me vi al espejo, tengo un canciller horrible, mi maestro está a punto de llegar para mis lecciones de la tarde, debo averiguar qué pasa con los rieles porque dicen que están desapareciendo y definitivamente debo ordenar a Alfonzo que no deje su puesto por nada del mundo-

Link reía mientras Zel... bueno a Zel le estaba dando una especie de "ataque"...

Del habla -¡Diablos! ¡Maldición! ¡Mal-maldición! ¡MALDICIÓN!-

-¿Qué sucede, Zel?- pregunta Link extrañado.

-¡Olvidé a la otra niña!- exclamó totalmente fuera de control.

-¿Qué niña?- preguntó Zelly.

-¡La niña! La niña que cantaba en el tren ¡La niña!-

Link se exaltó -¡Malon!-

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¿Qué onda? ¿Les gustó? Lo siento por la intriga de nuevo, y por la tardanza como siempre, ya tenía esto escrito, pero no tuve NADA de tiempo para ver hasta donde lo dejaba y subirlo... Así es, aún no acaba heh heh...

DEBO MENCIONAR, que tal vez meta aquí una que otra teoría sobre los personajes, teorías que yo he creado en uno que otro caso, y teorías que los juegos dejan mucho de qué pensar... Como la madre de Tetra :)

Sin más, ya no los molestó sólo les pido, como siempre su paciencia pues estoy a tres semanas de mi exámen de ingreso de la Universidad y no debo distraerme bastante.

Gracias por leer! Sus comentarios son bienvenidos :-]

P.D. No es broma, en realidad olvidé a Malon...