¡Hey! Creí que pasaría más tiempo pero ya me tenéis de vuelta otra vez y eso que no he tenido ni tiempo ni inspiración, pero el ver esos reviews, alertas y favoritos me han motivado mucho. Este capítulo es, en mi opinión, muy divertido. Adelanto que voy a seguir la historia un poco más. Cuando leáis el final de este capítulo sabréis el porque. Os mando un beso a todos los que me leéis y un abrazo a los que me dejan review. Aquí está el capi. Es bastante intenso...
CONSECUENCIAS
-Venga, ábrelo tú primero -Dijo Rose mirando al rubio.
-De eso nada -Refutó Scorpius mirándola inquisitivamente- Soy un caballero y tú, por increíble que parezca, eres una dama. Te cederé el honor de abrir tu vociferador antes que el mío. Además, recuerda que la idea de venir a la Sala de los Menesteres fue mía.
-Y ha sido muy buena -Admitió Rose con sinceridad- Por lo menos aquí tendremos privacidad -Rose suspiró con resignación- Prepárate. Vas a quedarte sordo.
Acto seguido, Rose abrió el vociferador y, sin transcurrir un solo segundo, sonó en la amplia estancia el vozarrón de Ronald Weasley en un tono tan fuerte que dejaría impresionado a una estrella muggle del heavy metal, o al menos, eso fue lo que pensó Scorpius.
-¡ROSE WEASLEY GRANGER! -Gritó el vociferador con el tono de voz de su padre- ¿Cómo has podido hacerme esto? ¡A mí, que soy tu padre!
Rose suspiró apesadumbrada. Su padre había optado por el discurso dramático.
-Siempre supe que tendrías un novio pero... no tan pronto -Dijo Ron con voz apesadumbrada- Es que... aún eres mi princesita.
Rose al oír eso se ruborizó intensamente y Scorpius estalló en carcajadas.
Al final, el discurso del padre de Rose no iba a ser tan malo- Pensó el rubio.
Se equivocaba.
-Supongo que has crecido -Siguió diciendo Ron- Y entiendo que tengas ganas de tener novio. ¡Lo que jamás imaginé es que te echarías al hijo de Malfoy de novio!
¡Oh! El discurso había pasado de ser dramático a rabioso. La cosa prometía y el vociferador acababa de empezar.
-¡Es el hijo de Malfoy! ¡Que digo su hijo, es su maldito clon! ¿De verdad crees que puedo soportarlo? ¡Y encima te besas con él en un lugar público! ¿Es que no tienes consideración con tu familia? ¡No sabes lo disgustado que está el abuelo! Y yo... yo te daré una buena charla cuando llegues en vacaciones... esto no va a quedar así ¿Me oyes? ¡NO VA A QUEDAR ASÍ!
Su tono de voz había aumentado paulatinamente y Ron había acabado gritando. Rose y Scorpius empalidecieron. No parecía que el padre de Rose tuviera una rabieta, como creyeron. Parecía algo más serio.
-Por Merlín, es el hijo de Malfoy -Repitió Ron con un tono de voz visiblemente furioso- ¡Su hijo! ¡Tendrás a ese hombre como suegro! Y ademas... Será parte de la familia ¡De nuestra familia! ¡Cómo quieres que acepte eso! ¡CÓMO DEMONIOS QUIERES QUE LO ACEPTE! Tu... tu quieres matarme de un disgusto. Y lo vás a conseguir. ¡Solo falta que me digas que estás embarazada! -Hizo una pausa y luego habló con un tono oscuro- No se te ocurra quedarte embarazada, no se te ocurra acostarte con él... ¡NO TE ACERQUES A ÉL! ¡Por Merlín, Rose! ¿Qué demonios le has visto? ¡Si tiene el nombre de un bicho venenoso!
Scorpius abrió la boca pero ningún sonido salió de ésta. Se había quedado, literalmente, sin habla. Jamás se había sentido tan humillado y encima, el que le decía eso era el padre de su... ¿novia? bueno... lo que fueran el y Rose.
Rose lo miró y la expresión de su cara le pareció tan graciosa que no pudo evitar sonreir. El único hecho por el que no reía abiertamente, era porque estaba siendo regañada por su un vociferador con la voz de su padre. ¡Por Merlín, tenía dieciséis años no doce! Era tan humillante...
-¿Ron? ¡Ya he vuelto del ministerio! No te vas a creer lo que ha pasado... un momento... ¿Qué es eso?
-¡Nada! -Dijo Ron asustado- ¡Hermione, dámelo!
Se oyó un forcejeo y después Hermione exclamó:
-¿Un vociferador? ¡Estás mandándole un vociferador a Rose cuando te pedí que no lo hicieras! ¡Tiene dieciséis años Ron, ya sabe lo que hace!
-¡Pero se merece que la regañe! ¡Se ha besado con el hijo de Malfoy! ¡De Malfoy!
-¿Y qué? Ya sabe lo que hace, además, es el hijo de Malfoy, NO es Malfoy. El chico no tiene porqué ser como su padre -Dijo Hermione con un tono que evidenciaba su molestia al tener que explicar al infantil de su marido algo que, al menos para ella, era evidente- Así que regáñala en casa. ¡Finite Incantatem!
El vociferador se rompió en mil pedazos tras la intervención de Hermione. Rose y Scorpius se miraron sin saber que decir.
-Wow... -Dijo Scorpius saliendo del shock- Ese ha sido el vociferador más raro que he oído en mi vida.
-Oigamos el tuyo -Dijo Rose recobrando la alegría. Ya había pasado lo peor y ahora era ellla la que se tenía que reir.
-Mis padres no gritan como los tuyos, pero son expertos en hacer sentir mal a las personas. Sobre todo mi madre. Es la reina del dramatismo. Mi padre, en cambio, se dedica a dar un discurso contundente, sarcástico y formal con el que se encarga de hacerme sentir como el mayor imbécil existente -Advirtió él- No tiene nada de divertido.
Acto seguido, el rubio abrió el vociferador y no tardaron en oir la voz de Draco Malfoy.
-Scorpius Hyperión Malfoy Greengrass, me has decepcionado -Dijo Draco en un tono de voz que denotaba cierto reproche. No había gritado, pero no hacía falta. Él compensaba los gritos usando un tono duro y resentido pero no frío. Había un deje de rabia contenida en su voz- ¿En que demonios piensas? Oh espera, ¿Sabes lo que es pensar? Por que estoy empezando a dudarlo.
Scorpius suspiró con aire derrotado y Rose lo miró con compasión. Ron Weasley podía ser infantil e inmaduro pero no sarcástico. Rose no comprendía como un padre podía hablarle así a su hijo por muy enfadado que se sienta.
-Jamás creí que te fijaras en una Weasley. A decir verdad, confié en tu criterio porque pensé que eras lo suficientemente maduro como para elegir una buena novia, pero veo que me equivocaba. Entiendo que desprecies a la mayoría de chicas de sangre pura porque he comprobado que ninguna es digna de ser la futura señora Malfoy, y no te insistiré en el matrimonio como hicieron tus abuelos conmigo. Te estaba dando tiempo para que eligieras a una buena chica, pero en vez de eso, me entero por la prensa de que mi hijo es el novio de la hija de Weasley y Granger. ¿Sabes que es lo peor? -Dijo Draco utilizando un tono abiertamente resentido- Que no has sido tú quien me lo ha contado. Que no has tenido valor para decírmelo a la cara. Que me he tenido que enterar por el periódico... -Draco hizo una pausa y suspiró cambiando su tono a uno derrotado- Me siento decepcionado y humillado Scorpius. Sé que no he sido un padre afectuoso contigo y que nuestra relación no es la mejor, pero soy tu padre y merecía saberlo por ti, no por Rita Skeeter.
Scorpius se había puesto pálido y tenía un enorme nudo en la garganta del esfuerzo que estaba haciendo por no llorar. Rose lo abrazó intentando hacer que se sintiera mejor.
-Jamás ha sido tan duro conmigo -Susurró el rubio con un hilo de voz. Rose le acarició el pelo con cariño.
-Ambos sabíamos que tendríamos la oposición de nuestras familias Scorpius -Dijo Rose en tono bajo y afectuoso.
El rubio asintió pero no dijo nada.
-Hijo yo... -Dijo Draco con un tono que evidenciaba incomodidad y timidez- a pesar de que no apruebo tu decisión quiero que sepas que la acepto. Acepto a la hija de Weasley como nuera porque... a pesar de que no te lo digo nunca... te quiero.
Scorpius entreabrió los labios y un suspiro amargo salió de ellos. Dos gruesas lágrimas salieron de sus ojos y él no hizo nada por detenerlas o limpiarlas. No recordaba que su padre, en algún momento de su vida, le hubiese dicho eso. Un peso que siempre había tenido en su alma empezó a aligerarse hasta desaparecer por completo. Se sentía liberado de un lastre que llevaba con él desde hace muchos años, el lastre de pensar que su padre no lo quería. Por fortuna, eso había quedado aclarado. Scorpius pensó, con cierta ironía, que esta era la primera vez que se alegraba de recibir un vociferador.
Rose se sintió morir ante el sufrimiento del rubio. Era insoportable ese sentimiento que florecía con fuerza al ver a Scorpius sufrir. Jamás se había sentido tan mal ante el sufrimiento de nadie. Jamás. No pudo evitar abrazarle con fuerza intentando que, ese horrible sentimiento también desapareciera de su pecho. Scorpius le correspodió el abrazo con la misma intensidad que usó ella peo ninguno dijo nada. Las palabras, en ese momento, estaban de más.
-Bueno, dejando ese asunto zanjado -Prosiguió Draco con un tono de voz más ligero y liviano- solo me queda decirte que tengas suerte con los EXTASIS. Hasta pronto hijo. Finite incanta...
Ates de que Draco Malfoy pudiera terminar de pronunciar el hechizo que daba por terminado el vociferador, se escuchó el sonido de una puerta abrirse intempestivamente y cerrarse de la misma manera.
-¡Draco te he traído un regalo! -Dijo una suave y melodiosa voz femenina.
-¿Un regalo?- Dijo el rubio genuinamente sorprendido- ¿Que es? ¡Dámelo! -Exigió con tono impaciente y, a la vez, cariñoso.
-Toma cielo, estoy segura de que te va a encantar.
Pronto, se oyó el sonido del papel rasgándose y Draco lanzó una exclamación.
-Pero... pero... -Tartamudeó él con un tono, claramente, mas grave de voz- Esto... es casi transparente Astoria.
-Lo sé - Dijo ella muy ufana- Es un camisón hecho en Francia. Nadie lo posee, es un modelo hecho exclusiva y específicamente para mí. Lo mandé hacer para sorprenderte. ¿Te gusta? -Preguntó levemente insegura.
-Por Merlín Astoria, claro que me gusta - Dijo el rubio claramente extasiado- Es precioso, aunque tú lo eres aún más.
Rose se sorprendió ante la dinámica del matrimonio de los Malfoy. Su madre nunca usaba ropa sexy para enardecer a su padre y él la solía alabar por su inteligencia, no por su físico, sin embargo, el que fueran matrimonios distintos no significaba que uno fuera mejor que el otro. En absoluto.
-Eres un adulador sin remedio Draco Malfoy -Se oyeron pasos y, de pronto, Astoria susurró- ¿Quieres que lo estrenemos ahora?
Rose y Scorpius se sintieron bastante azorados al oir esas palabras. Ambos oyeron como Draco tragaba saliva con dificultad y empezaron a rogar para que el hombre no cediera a sus más bajos instintos.
-Astoria -Dijo el patriarca de los Malfoy con tono suplicante- No me digas esas cosas. Estoy muy ocupado y además le estoy mandando a Scorpius un vo...
-Tienes que relajarte cariño -Lo interrumpió Astoria con un tono que, aunque pretendía ser reprochador era, sobre todo, seductor- Tanto estrés no es bueno. Tranquilo, deja que me ocupe de todo.
Sin previo aviso, se oyó un beso, y luego otro y otro más. Empezaron a sucederse sin control. Justo cuando Rose y Scorpius estaban empezando a desesperarse, Draco habló:
-Astoria... para... -Dijo agitado- En serio... para.
-No quiero parar -Dijo ella con tono caprichoso- Siempre estás ocupado en este maldito despacho y casi nunca tienes tiempo para mí, exijo que, al menos en este momento, me des el cariño que te estoy pidiendo.
Se oyó un beso más, pero Draco, desesperado, cortó el momento.
-¡He dicho que no Astoria! -Chilló él frustrado.
Durante unos agónicos segundos no se oyó nada. Rose y Scorpius se miraron preocupados. ¿Cómo reaccionaría Astoria? Ambos esperaban que no reccionara mal porque estaba claro que si Draco estaba rechazando a Astoria era por el vociferador, porque no quería que su hijo los oyera mientras se acostaban. Sin embargo, Astoria no lo sabía y eso los asustaba. Al fin, Astoria reaccionó, pero hubiese sido mejor que no lo hubiese hecho.
-Ya no te gusto ¿verdad? -Dijo la castaña con la voz rota- Es eso. He envejecido y ya no me deseas. Por Merlín, es absurdo que intente arreglarme para ti porque está claro que los años no pasan en vano. Descuida, no volveré a pedirte que tengamos relaciones, no pienso hacerte pasar por ese suplicio.
Acto seguido, Astoria se fué del despacho dando un portazo. Draco no tardó en golpear algo fuertemente mientras era presa de la frustración.
-¡Maldita sea mi suerte! -Gritó iracundo. Respiró profundamente tratando de calmarse y, estaba a punto de lograrlo cuando, un elfo doméstico se apareció en la habitación con su clásico ¡plop!.
-Amo, aquí está la factura del camisón que se compró la señora. Intenté dársela pero Kiha, al ver el estado en el que se encontraba la señora, pensó que no era oportuno molestarla. Por eso Kiha le ha traido la factura al amo.
-Gracias Kiha -Hizo una equeña pausa pero al final preguntó claramente preocupado- Kiha... ¿En que estado estaba la señora?
-Estaba muy mal -Dijo la elfa con un tono de voz muy apenado- La señora estaba subiendo corriendo a la habitación que comparte con el amo. Estaba llorando cuando Kiha la vió. Kiha nunca ha visto llorar a la señora así. Parecía muy apenada. Su llanto era tan fuerte que no podía respirar bien.
-Gracias Kiha -Dijo Draco derrotado- Puedes retirarte.
La elfina se fué y Draco rasgó el sobre que contenía la factura. No pasó ni un segundo antes de que Draco maldijera groseramente.
-¿Diez millones de galeones? ¿Se ha gastado diez millones de galeones en un camisón? -Exclamó Draco en un tono en el que predominaba una mezcla de incredulidad y furia- ¡Quien demonios se gasta tanto dinero en eso! ¡Por Merlín, ni que el camisón esté hecho de oro! -Draco suspiró- Esta mujer va a matarme a disgustos. Puedes estar contento Scorpius, tu madre acaba de hacer que tu relación con Weasley sea el menor de mis problemas. ¡Finite incantatem!
El vociferador se rompió furiosamente gracias al hechizo que lanzó Draco.
-Genial -Dijo Scorpius con sarcasmo- Espero que papá arregle pronto ese malentendido porque faltan dos semanas para Navidad y no quiero que la mansión sea un campo de batalla.
-Si quieres puedes venir a la Madriguera -Scorpius abrió los ojos al máximo de su capacidad y empalideció notablemente- Era broma, no te lo tomes tan a la tremenda.
-No me lo tomo a la tremenda -Dijo Scorpius aliviado- Es solo que creo que iríamos demasiado rápido.
-¿Demasiado rápido? -Dijo ella molesta- Ya vamos rápido. En realidad, todo en nuestra relación ha ido rápido.
Scorpius suspiró y se pasó la mano por el pelo.
-No te enfades Rose. No lo he dicho con mala intención.
Rose se relajó perceptiblemente.
-Lo sé. Perdoname. Es que estoy muy agobiada. Tengo tantos frentes abiertos... tengo que estudiar para los EXTASIS, hablar con mi familia y amigos, practicar quidditch, vigilar que Hugo no se meta en ningún lío, lo nuestro, hablar con Albus...
-¿Vas a intentar hacer las paces con él? -Dijo Scorpius esperanzado- Espero que te vaya bien. He hablado con él y sé que quiere hacer las paces contigo pero es tan orgulloso que no quiere dar el primer paso.
- Es mi primo favorito Scorpius, he pasado más tiempo con él que con mi propio hermano. No tenemos secretos de ninguna clase. Claro que lo hecho de menos y que quiero hacer las paces con él, es solo que...
-Te sientes decepcionada por lo que le ha hecho a Megara -Cortó el rubio dando en el clavo- Te entiendo. No apruebo lo que hizo pero es uno de mis mejores amigos y no puedo dejarlo solo.
-No entiendo porqué ha hecho eso -Dijo Rose confusa- Megara es una chica estupenda. No le llega ni a la suela de los zapatos a Chang. Jamás creí que mi primo era capaz de cometer una estupidez así.
-Pregúntaselo a él -Atajó Scorpius- Vente hoy a la hora del almuerzo a la mesa de Slytherin e intenta hacer las paces con el mientras coméis. Sabes que Albus siempre está de buen humor en las comidas.
-Hay un problema -Dijo Rose sombría- Chang va a estar allí. De hecho siempre está con Albus. No se separan jamás. Sabes que si me la encuentro saltarán chispas y no sé si podré controlarme.
-Podrás -Dijo el rubio con una seguridad aplastante- Yo estaré a tu lado para calmarte, y si es necesario, distraeré a Chang. Aunque la idea no me agrada en absoluto.
-¿De verdad harías eso? -Dijo Rose con una enorme sonrisa que a Scorpius le pareció encantadora.
-Claro -Dijo Scorpius intentando concentrarse en los ojos de la chica y no en su boca.
Rose no pudo contener sus impulsos y lo besó apasionadamente. Scorpius enlazó sus brazos en la estrecha cintura de la pelirroja y se dejó llevar. Durante los segundos en los que se besaron, todo les dió vueltas y una sensación indescriptible de vértigo, mareo y pasión, se adueñó de ellos. Como siempre que se tocaban. Finalmente, se separaron por la falta de aire.
-Eres un cielo -Susurró Rose sin voz. Cada vez que se besaban, la sensación de mareo era aún mayor que la anterior.
-Lo sé -Dijo Scorpius petulantemente. Hubiera querido sonreir de medio lado, pero no tenía fuerzas- No sabes la suerte que tienes por estar conmigo.
Rose rodó los ojos. Por suerte, el mareo solo les duraba unos segundos. Notó con alegría que ya podía levantarse y así lo hizo.
-Vamos, tengo una charla pendiente con Albus.
Megara avanzó hacia el Gran Comedor mientras maldecía a Albus entodos los idiomas que conocía. Era perfectamente comprensible ya que acababa de ver como el moreno se comía a besos a Chang. Cada ve que recordaba la escena se le encogía el estómago. Tan sumida estaba en sus pensamientos que acabó chocando con un rubio que le era bastante conocido.
-¿Otra vez distraída Zabinni? -Dijo Louis rodando los ojos mientras se levantaba.
-Yo no me distraigo -Contestó ella levantándose del suelo en actitud digna- Eres tú el que no para de meterse en mi camino. ¿Tan desesperado estás en llamar mi atención? -Dijo ella seductoramente. No intentaba ligárselo ni mucho menos, es solo que la seducción era parte en el carácter de la morena. Probablemente lo heredó de su padre, el famoso mujeriego Blaise Zabinni.
Louis abrió los ojos como platos y, acto seguido, frunció el entrecejo.
-Tengo a toda la sección femenina de Hogwarts suspirando por mí -Dijo con tono seguro- ¿Por qué iba a perder mi tiempo en perseguirte a ti?
-Porque yo no soy como las otras -Dijo Megara levantando el mentón.
-Claro que no -Le concedió el rubio- Eres más extraña que las otras chicas. Todo el mundo sabe que te gusta mi primo y, a pesar de que te ha dejado de la peor manera posible, nadie te ha visto lamentarte. Lo del Gran Comedor no cuenta porque acababa de dejarte y es normal que reaccionaras así, pero una vez que lo asimilaste nadie volvió a verte llorar. No logro entenderlo.
Megara se quedó petrificada ante el magnífico análisis que había hecho el chico. Jamás hubiera imaginado que Weasley fuera tan perceptivo.
-Soy una Slytherin, yo no lloro por niñerías -Declaró ella seriamente- Albus me ha dejado ¿Y qué? No se va a acabar el mundo. La vida sigue y, seguramente, yo saldré con más chicos y lo olvidaré. Lo que nunca podremos recuperar es nuestra amistad, pero quitando eso, todo lo demas es solucionable. No pienso hacerme la mártir por algo así. Sería estúpido por mi parte.
Loius soltó una pequeña risa.
-Eres increíble Zabinni. No he conocido a nadie que piense como tú.
Louis se acercó repentinamente a ella dejando que sus narices se unieran y, aprovechando que Megara estaba petrificada de la impresión le susurró:
-Me atrae muchísimo tu forma de ser Zabinni. Todo en ti me atrae.
Megara observó a Louis y se percató de que sus ojos azules brillaban dándole un aire irresistible. Sus músculos parecían más tonificados que la última vez que lo vió y su pálida piel contrastaba sugerentemente con su rubio cabello.
-¡No uses tu sangre veela conmigo! -Exclamó ella comprendiendo lo que el chico se proponía.
Louis sonrió y volvió a la normalidad.
-Eres la primera que no se lanza a mi cuello después de usar eso. Me has impresionado.
Megara sintió la súbita necesidad de irse de allí antes de acabar sucumbiendo a él. El chico le parecía más apetecible a cada segundo que pasaba.
-Ya nos veremos Weasley.
-Intenteré verte pronto. No quiero que me extrañes -Dijo él con tono burlón.
-No tienes esa suerte Weasley.
Megara dió media vuelta y se fue dejando al rubio perdido en sus pensamientos. Lo que la chica no sabía es que ella aparecía en todos y cada uno de ellos. Tampoco supo que, a unos metros de ellos estaba Albus y los había estado mirando con el ceño fruncido y el corazón en la garganta. Cuando Louis y Megara se despidieron, Albus contrajo sus manos en puños y se fué hecho un basilisco en dirección contraria a ellos.
¡Hola! He de decir que este capítulo ha sido difícil. Cada vez qu intento cerrar la historia solo consigo abrirla aún más. Me ha encantado escribir la parte de Draco y Astoria y estoy pensando en hacer un one-shot escribiendo mejor redactada la escena (diálogo, miradas, gestos,...) y como Draco arregla o empeora las cosas con Astoria en esa charla que ha quedado pendiente. Todo depende de vosotros. Si queréis que lo haga, lo haré. Hasta el próximo capítulo,
YAIZA ROSE MALFOY
