¡Hola! Guau, ocho capítulos ya... ¡Y yo que empecé con la idea de hacer un one-shot! Bueno... espero que el capi os guste. Me ha costado escribirlo. ¡Un beso a todos y felices vacaciones!
SECUELAS
POR LA MAÑANA: DORMITORIO DE ROSE
Aún le costaba asimilar lo ocurrido. Parecía todo tan irreal... los bailes, los besos, el descubrimiento, su derrumbamiento, el apoyo de Albus y, finalmente, la soledad.
La dolorosa soledad.
Jamás se había sentido así. Era como si le hubiesen arrancado el corazón del pecho y le hubiesen implantado otro. Latía, claro que latía, pero no lo sentía suyo.
¿Cómo enfrentarse a algo así? ¿Cómo enfrentarse a los chismorreos, a las miradas compasivas y a los interrogatorios de sus primos?
¿Cómo enfrentarse a él?
Rose se dió la vuelta en la cama y se limpió las lágrimas que no paraban de brotar de sus ojos. Estos estaban hinchados y rojizos.
Ojalá ella no fuera una Weasley. Por serlo, estaba obligada a fingir a ojos de los demás que los problemas no le importaban, que todo iba bien, que era fuerte, que podía superarlo todo.
Sin embargo, solo quería llorar su dolor hasta quedarse seca y vacía.
¿Cómo había podido ser tan estúpida? ¡Por Merlín, tendría que haberlo visto venir! Scorpius Malfoy y ella nunca se habían llevado bien, de hecho, eran rivales en todo. ¿Cómo había podido tragarse que de repente él se sintió atraído por ella? ¡Era absurdo!
Rose suspiró y se masajeó las sienes. La cabeza le dolía de tanto pensar.
¿Qué debía hacer respecto a Scorpius? ¿Pedirle explicaciones? No, eso demostraría que lo que le había hecho le importaba y tenía que evitar que los demás sacasen esa conclusión.
¿Ignorarlo? No, parecería que intentaba ocultar algo y, además, esa postura era muy infantil.
¿Odiarlo? No podría aunque quisiera.
¿Perdonarlo? Ni hablar, tenía demasiado amor propio como para humillarse de esa manera.
¿Rivalizar con él? La idea era buena. Así se habían tratado siempre. Estaba acostumbrada a ese trato por lo que no le costaría fingir, además, los demás pensarían que habían terminado porque Scorpius y ella eran muy diferentes y no indagarían en los motivos de su ruptura, los supondrían.
Perfecto.
Se levantó de la cama para vestirse, pero al pensar en que debía enfrentar a Scorpius y tratarlo con su acostumbrado desdén se quedó sin fuerzas y se derrumbó otra vez en el colchón.
No pasaba nada por tomarse un día para meditar y tomar fuerzas, ¿Verdad?
POR LA MAÑANA: DORMITORIO DE SCORPIUS
Scorpius bufó y dió otra vuelta en la cama. Ésta estaba desecha de lo mucho que se había movido durante la noche.
No había conseguido pegar ojo, y encima había llorado como un crío durante horas. Jamás se había sentido tan miserable.
Pero se lo merecía.
¿Cómo había podido ser tan imbécil? No debería haber dejado que Ágatha estuviera presente en la "conversación" que tuvo con su abuelo. El plan había sido decirle que sí a su abuelo, que enamoraría a Rose Weasley para luego masacrarla y hundir su apellido, pero se suponía que no haría nada, Rose y él seguirían odíandose y cuando su abuelo le preguntara él diría que Rose Weasley era inconquistable y fin del asunto.
Todo se había ido a la mierda en el intante que él la besó en el partido, ella se interpuso entre la bludger y él y luego ella lo besara en la enfermería. Sí, en esos intantes, todo su plan se fué a la mierda por completo.
¿Qué debía hacer?
¿Pedirle perdón? No, conociéndola como la conocía sabía que no serviría de nada.
¿Obsequiarla con regalos? Eso era aún peor, creería que estaba tratando de comprar su perdón y su amor.
¿Ignorarla? ¡Como si eso fuese posible!
¿Olvidarla?
Scorpius se quedó rígido mientras meditaba la idea. Era lo mejor, sin duda. Pero no podía evitar que se le encogiera el estómago ante la idea de desterrarla de su vida. ¿Cómo demonios iba a hacerlo? Ella era única en todos los sentidos. Era su amor y su competencia.
Ya esta, la competencia. Si se centraba en ganarla, tal y como hacía antes, la acabaría olvidando.
Perfecto, ahora solo le quedaba pensar en una venganza para su "querida", "adorable" y "encantadora" prometida.
Scorpius sonrió con malicia. Iba a darle un escarmiento tal que le dolería hasta a sus antepasados.
Y si hacía falta, se pasaría todo el día encerrado en su cuarto pensando en como llevarla a cabo.
_ POR LA NOCHE: GRAN COMEDOR
-¿Has visto a Scorpius? -Preguntó Albus a Alexander mientras ignoraba a Megara (la cual estaba sentada al lado del castaño) olímpicamente. El moreno acababa de llegar ya que había estado hablando con Hugo sobre Rose y ni siquiera se había sentado.
-Fuimos hace un rato a preguntarle si pensaba bajar a cenar pero dijo algo de que tenía que ultimar una venganza -Dijo el castaño evidenciando su asombro- No lo entendí muy bien, tenía la voz rara.
-Seguro que algo tiene que ver Rose en esto -Añadió Megara dirigiéndose solo a Alexander mientras le volvía la espalda a Albus- Ella tampoco ha bajado a comer en todo el día.
-¿Rose está bien Albus? -Preguntó Alexander entendiendo a Megara. Ella quería saber que había sido de Rose pero por razones obvias no podía preguntarle a Albus.
-Si, está bien -Dijo el moreno incómodo y desviando la mirada- Fuí a llevarle comida antes y esta bien. Solo tiene sueño atrasado por quedarse estudiando hasta tarde. Ha decidido tomarse hoy el día libre y descansar como es debido.
-Me parece bien -Dijo el castaño sonriendo- No es bueno que se sacrifique tanto.
-Pero mañana tiene que bajar sin falta -Dijo Megara al instante- Tenemos que discutir quien será la testigo.
-Yo le cedo a Scorpius el honor de ser padrino -Dijo Albus meditándolo un instante- No me apetecería nada tener que estar cerca de ciertas personas.
El moreno clavó su mirada en Megara.
-Si mal no recuerdo -Dijo Megara mirándolo fijamente- Soy yo la agraviada y ofendida. ¿Hablamos de como me dejaste públicamente por otra?
-No, hablemos mejor de lo poco que has tardado en olvidarme reemplazándome por otro -Dijo Albus en tono venenoso.
Alexander alzó las manos en señal de paz mientras Megara miraba al moreno boquiabierta.
-¿No podríais hacer una tregua? Hacedlo al menos por la boda. Se celebrará cuando nos graduemos y necesito vuestra ayuda para ayudarme a prepararla. Lucy ya cuenta con el apoyo de sus primos, ¿Puedo contar con el vuestro?
Albus y Megara se miraron y de sus ojos saltaron chispas de desprecio.
-¡¿PERO TÚ HAS VISTO COMO ME TRATA?! -Gritaron ambos a Alexander.
El castaño pegó un brinco en su asiento y todo el comedor se volvió para mirarlos. Megara resopló fastidiada.
-¿Y vosotros que estáis mirando? ¡Meteos en vuestros asuntos panda de cotillas! -Chilló Megara.
Todo el Gran Comedor la miró boquiabierto y empezó a cuchichear por lo bajo, pero dejaron de mirarlos descaradamente.
-Tu descaro no tiene nombre -Le dijo Alexander a Megara mirándola impresionado.
-Aprendí del mejor -Dijo mirando ácidamente a Albus.
El chico hizo una mueca desdeñosa pero no dijo nada.
-Chicos -Medió Alexander- Por favor.
Ambos suspiraron.
-De acuerdo, que haya tregua. Pero cuando la boda se celebre, la tregua terminará -Aclaró Megara.
-Muy bien -Dijo Albus secamente.
Ambos se miraron sin entusiasmo y se dieron un rápido apretón de manos para reafirmar el acuerdo.
-¡Genial! -Dijo Alex contento- Ya veréis lo contentos que se pondrán Rose y Scorpius.
-Seguro -Dijo Albus sin entusiasmo mientras se sentaba.
El moreno alargó una mano y justo cuando iba a morder con fuerza una manzana, vió a Lia levantarse de su mesa y salir del Gran Comedor. La chica estaba ojerosa y pálida.
Albus dejó la manzana a un lado y se metió de lleno en sus pensamientos.
POR LA NOCHE: PASILLO DEL PRIMER PISO/ SALA DE LOS MENESTERES
Louis se dirigía al Gran Comedor mientras intentaba dejar de pensar en lo que pasó en el baile. ¿De verdad habían estado él y Megara a punto de besarse delante de todos?
Quería dejar de analizar la situación pero no podía dejar de hacerlo. No paraba de cuestionarse que clase de locura lo había empujado a casi perder la cabeza. En su subconsciente se disparó una alarma que contenía un cartel con una palabra de cuatro letras.
Louis se quedó estupefacto.
No, no podía ser lo que estaba pensando. Era imposible.
¿Verdad?
-Mierda -Masculló.
Ahora si que estaba con el agua al cuello. Todo empezó siendo un juego, uno divertido, y aunque era verdad que Megara le gustaba desde hace mucho nunca había sentido algo tan intenso.
"Amor" Gritaba su subconsciente.
Louis se sintió aterrado. ¿Cómo demonios iba a enfrentar una situación así? ¿Cómo iba a enfrentarla a ella?
Atónito, vió a Megara doblar una esquina y caminar hacia él. La chica lo miró, esbozó media sonrisa y le indicó que la siguiera con un discreto gesto.
El rubio, con el corazón en un puño, la siguió.
Pronto llegaron a la Sala de los Menesteres sin que nadie los viera.
-Bien -Dijo Louis adoptando su característica media sonrisa- ¿A qué me has traído? ¿Acaso quieres abusar de mi otra vez? Que conste que no te culpo.
Megara resopló.
-No tenga la cabeza como para pensar en liarme contigo, Weasley. Estoy preocupada por Rose.
Louis dejó de lado su pose de conquistador y se puso serio.
-¿Que pasa con Rose?
Megara parpadeó sorprendida al ver el drástico cambio de actitud del rubio.
-Pues... lo cierto es que no lo sé -Admitió la morena.
Louis la miró confundido y ella decidió explicarle mejor la situación.
-Verás -Comenzó- A la hora de comer, fuimos Alexander y yo a la habitación de Scorpius para que viniera con nosotros pero dijo que no iba a salir en todo el día porque tenía que pensar en como vengarse de alguien. Luego, Alex le preguntó a Albus por Rose ya que tampoco había bajado en todo el día y dijo que se tomó el día libre para descansar.
-¿Y que tiene eso de malo? -Preguntó Louis- Rose se merece descansar y hace poco dijo que estaba durmiendo fatal. Entiendo que quiera tomarse un día para ella.
-Albus mintió -Sentenció ella- Lo conozco. Sé cuando miente y créeme, mintió.
-Eso significa que Rose no está bien en absoluto -Dijo el rubio pensativo- ¿Tendrá que ver con la venganza de Malfoy?
-No va a vengarse de ella, si es eso lo que estás pensando -Dijo Megara frunciendo el ceño.
-No me refería a eso -Dijo el rubio mirándola incómodo- Estaba pensando en que, a lo mejor, alguien le ha hecho daño a Rose y Scorpius quiere vengarse en su nombre.
Megara se pasó a meditarlo unos instantes y Louis la miró fascinado. No se había dado cuenta de que, cuando ella pensaba, se mordía el labio inferior.
-Es una posibilidad -Dijo la morena sumida en sus cavilaciones- Lo cierto es que Scorpius puede llegar a ser muy vengativo cuando...
La chica no pudo terminar porque Louis se abalanzó sobre ella, la tumbó en el sofá y se lanzó a besarla con desesperación.
Megara gimió y se dejó llevar. Sus manos empezaron a recorrer con ansia la espalda del rubio y éste le levantó la falda para poder acariciarle los muslos. La chica sentía que no podía parar, se había dejado arrastrar por una oleada de pasión que hacía tiempo que sentía y ya no la podía eludir más. No iba a parar.
El rubio sentía como el corazón iba a estallarle de un momento a otro. ¿Cómo podía llegar a sentirse tan enfebrecido por el contacto físico de una chica? Pero estaba claro que ella no era cualquier chica. Ella era la única que podía provocarle algo así. La única que podía hacerle perder el control. La única que podría doblegarlo si quisiera. Ella era única.
El chico se quitó la camisa y la morena lo devoró con la mirada. La chica recorrió con su manos su espalda desnuda y él se estremeció cuando ella le clavó las uñas.
Ella se quitó lentamente la camisa y, justo cuando Louis se disponía a desabrocharle el sujetador, su subconsciente lo traicionó. Esa aterradora palabra de cuatro letras se coló en su mente y se quedó fijamente anclada, hasta que el rubio no la pudo eludir.
Amor.
"Imposible" Pensó el chico incorporándose de golpe con expresión asustada.
-¿Pasa algo? -Preguntó Megara confundida al ver la expresión del chico.
Louis la miró y al ver que estaba preocupada cambió su expresión facial por su sonrisa habitual.
-No pasa nada preciosa, es solo que no quiero hacerte mía ahora porque sé que me culparás después. Prefiero esperar un poco, enamorarte por completo y, cuando ya no puedas esperar más, te haré mía sin el riesgo de que me lo eches en cara.
Megara se quedó boquiabierta.
-¿Cómo puedes ser tan retorcido siendo un Ravenclaw? -Preguntó asombrada.
Él se encogió de hombros y le besó la punta de la nariz.
-Esa es una de mis muchas cualidades -Dijo el rubio guiñándole un ojo con descaro mientras se ponía la camisa.
Megara siguió boquiabierta y Louis echó a andar hasta la salida. Antes de irse, se volvió y la miró por última vez.
-Por cierto, bonito sujetador. Me encanta la lencería negra. Aunque el detalle de los corazones ha sido muy dulce por tu parte.
Megara se sonrojó al ver que llevaba un sujetador negro con corazoncitos blancos.
-¡Intenta cubrir ese chupetón Weasley! -Gritó ella señalando una marca que el chico tenía en el cuello. La marca era pequeña pero estaba en un lugar muy visible.
-Mejor no -Dijo el chico gritando por el pasillo- ¡La exhibiré como el trofeo que es!
Megara se colocó la camisa rápidamente y salió de la Sala de los Menesteres con una sonrisa de oreja a oreja. Maldecía al rubio, pero era el único que le elevaba tanto el ego.
POR LA MAÑANA: LECHUCERÍA
Rose se había levantado de la cama con energía renovada. Empezaría haciendo algo bueno: Iba a darle a su padre la buena nueva de que había roto con Malfoy. Podía imaginárselo dando saltos por toda la casa mientras agitaba la carta en el aire y cantaba el himno de los Chudley Canonns a todo pulmón.
Idílico.
Le anudó la carta a se lechuza en la patita y ésta se fué volando ululando alegremente. Cuando se dió la vuelta para ir al Gran Comedor a desayunar se paró en seco.
No estaba sola.
Scorpius Malfoy acababa de llegar.
"MIERDA" -Gritaron ambos mentalmente al verse y no poder rehuirse.
La hora había llegado. Ya no podían postergar lo impostergable.
-Malfoy -Saludó ella con una seca cabezada.
-Weasley -Dijo el chico saludándola del mismo modo.
Ambos sintieron como algo dentro de ellos se rompían al escuchar al otro pronunciar su apellido y no su nombre.
-Hablemos claro Malfoy -Dijo Rose sacando fuerzas de donde no las tenía- Lo que teníamos, fuera lo que fuera, se acabó. No creo que deba explicarte los motivos ¿No?
-Desde luego que no -Masculló Scorpius sonriendo fríamente- Por si no lo sabes, soy mas listo que McLaggen y los amigos que tenéis en común, así que no insultes a mi inteligencia tratándome como a ellos porque soy mucho mejor.
-Discúlpame -Dijo Rose sonriendo falsamente- No volveré a tratarte así nunca más. Y claro que no eres como Cormac, tu eres mucho más cínico y manipulador.
Scorpius se enderezó y sonrió con altivez.
"Cínico y manipulador. Yo te daré un Malfoy cínico y manipulador Rose" -Pensó el chico mientras temblaba de rabia.
-No es culpa mía el que seas tan manipulable. Estás acostumbrada a ser la princesita intocable de Ravenclaw. Ya era hora de que te enseñaran el mundo real y me alegro de haber sido yo el que te haya bajado de tu nube.
-Si, me has bajado para meterme en tu universo lleno de mierda y mentiras -Dijo Rose a punto de estallar- ¿A eso estás acostumbrado? No me extraña. Pues lamento decirte que hay un mundo real alejado de todo eso. No es mi culpa que no lo conozcas.
Ambos respiraban agitadamente mientras trataban de autocontrolarse para no explotar. Mantener la compostura estaba resultando ser más difícil de lo que creían y el dolor amenazaba con consumirlos vivos.
-¿Has termindo ya de berrear y patalear? -Preguntó Scorpius fingiendo estar hastiado- Porque tengo cosas mejores que hacer que aguantarte.
Scorpius se acercó a su halcón y le anudó a la pata la carta que había escrito de madrugada.
-Dejame adivinar -Ironizó Rose- ¿Es esa una carta para tu abuelo en la que le explicas que has sido un buen perrito faldero y has cumplido su encargo?
Scorpius se volvió lentamente hacia Rose y ésta se asustó al ver como los ojos del Slytherin reflejaban una rabia incontenible. El chico se acercó a ella en dos zancadas, la cogió del cuello y la estampó en la pared.
-No hables de mí como si me conocieras -Dijo en un tono oscuro y peligroso- Tú no tienes ni idea de como soy. Solo sabes de mí lo que yo te he dejado saber.
Rose tragó saliva y no se dejó intimidar.
-Claro que no te conozco y créeme, no tengo ninguna intención de hacerlo. Con lo que sé sobre tí ya es suficiente para asquearme -Rose inspiró para darse fuerzas y no flaquear- Y ahora suéltame antes de que me pegues alguna enfermedad venérea.
Scorpius la soltó con brusquedad y Rose se quedó atónita. Durante un segundo creyó haber visto dolor en los ojos del rubio.
"Imposible, solo le importa él mismo" -Se dijo Rose.
-No vuelvas a tocarme -Dijo Rose respirando agitadamente mientras trataba de no derrumbarse.
-No te preocupes, ya te he tocado lo suficiente. No tengo interés en acercarme a ti más de lo que ya lo hecho.
Rose decidió que era mejor irse antes de traicionarse a si misma. No iba a aguantar las lágrimas mucho más.
-No voy a vengarme Malfoy -Susurró Rose- Pero te pido por lo que más quieras que te alejes de mí.
Rose se dió la vuelta y cuando bajó cuatro escalones se detuvo. Toda ella tembló con violencia y tuvo que reprimir un sollozo. Oyó a Scorpius murmurar algo e, inesperadamente, escuchó el sonido de un golpe. Asustada, se giró y vió que el rubio había golpeado la pared con un puño. Se volvió rápidamente para que no supiera que lo había visto y bajó las escaleras.
Tuvo que parar varias veces antes de conseguir descender para limpiar las lágrimas que le entorpecían la visión.
MEDIODÍA: GRAN COMEDOR (MESA DE SLYTHERIN)
Scorpius se sentó descuidadamente entre Albus y Alexander.
-¡Por fin llegas! -Exclamó Albus- Tenemos noticias para tí.
-¿A si? -Dijo Scorpius untando una tostada de mermelada con desgana.
-Pues sí. Adivina quien se casa.
Scorpius dejó la tostada de lado y miró a sus amigos con atención.
-¡Yo! -Exclamó Alexander- Se lo pedí ayer a Lucy en la fiesta y... ¡Me dijo que sí!
-Mas bien te lo gritó -Puntualizó Albus- O al menos eso es lo que dicen.
-Enhorabuena Alex -Dijo Scorpius dándole unas palmaditas en la espalda al susodicho- ¿Y cuando va a ser la boda?
-Después de la graduación -Dijo el castaño con una sonrisa de oreja a oreja.
Scorpius silbó burlescamente.
-Si que tienes prisa ¿eh?
-Ya me burlaré yo de tí cuando te cases con Rose -Dijo Alexander ofendido.
-Rose y yo no vamos a casarnos -Dijo Scorpius endureciendo su mirada- De hecho lo hemos dejado de mutuo acuerdo.
-Bonita forma de decirlo -Ironizó Albus.
Scorpius lo miró gélidamente.
-¿Algún problema? -Interrogó de forma brusca.
-Los suficientes como para querer hablar contigo -Contraatacó Albus- Sin embargo, me voy a mantener al margen igual que hiciste tú con Megara y yo.
-Lo siento -Dijo Alexander con sinceridad- Me parecía que estábais muy bien juntos. Por cierto, ¿Y Megara?
-Está en la mesa de Ravenclaw discutiendo con Rose sobre quien será la madrina de la boda -Dijo Albus con aburrimiento.
-¿Quien será el padrino? -Preguntó Scorpius.
Alexander tragó saliva.
-Eso es un asunto que tienes que resolver con Albus.
Scorpius rodó los ojos fastidiados.
-Me parece que se como resolver el problema sin que los cuatro nos matemos por lo puestos importantes.
-Te escucho -Dijo Alexander interesado.
-Hazme a mi padrino, a Albus lo haces testigo para que firme y valide tu matrimonio y Weasley y Megara serán damas de honor.
Alexander se quedó estupefacto.
-¡Que buena idea! ¡Voy a contársela a Lucy!
Alex se levantó y se dirigió a la mesa de Hufflepuff.
Scorpius y Albus se miraron fijamente.
-He hecho una tregua con Megara -Dijo el moreno- Y Lia me ha dejado.
Scorpius sonrió aliviado.
-Ya era hora de que hicieses algo bien.
MEDIODÍA: GRAN COMEDOR (MESA DE RAVENCLAW)
Rose se sentó en la mesa con desgana. El simple olor de la comida le cerraba el estómago y destruía por completo su apetito, pero hizo un esfuerzo y se sirvió un poco de ensalada y un zumo de calabaza. No era un festín pero era mejor que tener el estómago vacío.
-Por fin te encuentro -Dijo Megara sentándose a su lado con toda la frescura del mundo- Te estuve buscando ayer.
Rose se incomodó al recordar todo lo que lloró ese día y como, de no ser por Albus, hubiese muerto.
-Estuve... descansando -Dijo la pelirroja con una sonrisa algo titubeante.
-Ya me lo dijo Albus. Quiero decirte que...
-Espera -Pidió Rose asombrada- ¿Albus y tú hablásteis?
-Pues si, mas o menos -Dijo Megara dubitativa- Hemos hecho una tregua.
Rose abrió los ojos de par en par y justo cuando iba a felicitar la morena, Louis se sentó enfrente de ella.
-¿Que tal par de bellezas? -Dijo el rubio sonriente mientras le guiñaba un ojo a cada una- McLaggen me manda a decirte que mañana se celebra el partido contra Griffindor. Por lo visto lo han adelantado para que podamos terminar la temporada antes de las vacaciones de Navidad.
Rose rió y Megara bufó.
-¿Por qué soy la última en enterarme de estas cosas? ¡Soy la capitana! -Murmuró Rose enfurruñada.
-Faltan solo dos semanas para Navidad. Entre los partidos y la fiesta de atrasada de Halloween no vamos a tener un respiro -Dijo Megara hastiada.
-Hey -Dijo la pelirroja en tono jocoso- No te quejes que a ti parece irte todo muy bien. ¿Sabes que ha hecho una tregua con Albus, Louis?
Louis perdió la sonrisa de golpe.
-¿Ah, si? -Preguntó fingiendo desinterés mientras algo oscuro se anidaba en su pecho. No le gustaba la noticia. Ni un poquito.
-Es algo temporal -Se justificó Megara de forma nerviosa- Terminará en cuanto se celebre la boda.
-¿Que boda? -Preguntaron ambos.
Megara suspiró y cuando terminó de relatarles la pedida de mano, la efusiva respuesta de Lucy y cuando sería la boda, llegó Lorcan corriendo y se situó frente a ellos.
-¿Habéis visto a Lily? -Preguntó agitado- La he visto hace un momento pero se fué corriendo antes de que pudiese alcanzarla.
-Por Merlín Lorcan, menudas ojeras tienes en la cara. ¿Es que te has convertido en vampiro y yo no me he enterado?
-Muy graciosa Rose -Dijo el chico mirándola con el entrecejo fruncido.
-No la hemos visto -Dijo Louis- Pero creo que deberías darle tiempo para que se le pase el cabreo. Si yo fuera tú no expondría mis partes nobles a otra patada. Podría acabar arrancándotelas de cuajo.
Lorcan se estremeció.
-Tengo que disculparme lo más pronto posible o Albus me asesinará cuando se entere de lo que le hice a Lily. Prefiero una patada "made in pelirroja peligrosa" a una paliza "made in moreno fan de Kill Bill".
Todos estallaron en carcajadas y Lorcan se marchó a seguir buscando a la pequeña de los Potter.
-¿Que ha pasado? -Preguntó Rose entre risas.
Louis y Megara le relataron lo sucedido y cuando acabaron Rose abrió los ojos como platos.
-Pobre Lily, con lo guapa que estaba. Lorcan se lo tiene merecido por capullo.
Megara asintió y Louis se encogió de hombros.
-No culpo a Lily. Cuando un hombre no sabe tratar adecuadamente a una mujer, ésta tiene todo el derecho del mundo a ponerlo en su sitio.
Megara y Rose miraron al rubio gratamente sorprendidas ante sus palabras.
-Yo no lo habría dicho mejor -Afirmó Rose.
Megara no pudo más que secundarla mientras pensaba que el rubio acababa de ganar unos cuantos puntos con ella.
Así, sumida en sus pensamentos, se olvidó de tratar con Rose el tema de la madrina en la boda.
MEDIODÍA: PASILLO DEL PRIMER PISO
Ágatha no paraba de felicitarse a si misma. Su plan había salido genial y Lucius seguro que la recompensaría con creces. Nada enturbiaba su buen humor, ni siquiera la certeza de que Scorpius intentaría vengarse y hacérselo pagar caro.
-Que lo intente -Susurró con optimismo.
A unos metros por delante de ella, estaba Lia y Ágatha corrió a saludar a su amiga.
-¡Hola guapísima! -Gritó Ágatha mientras la abrazaba- No te he visto mucho últimamente. ¿Que tal todo?
Ágatha dejó de abrazarla y, cuando miró a su amiga se alarmó muchísimo.
-¿Que te pasa? Siento decirte que tienes un aspecto horrible. ¿Has comido?
-No tengo hambre -Susurró la asiática- Y no te preocupes, lo que pasa es que no he dormido muy bien pero te prometo que hoy me acostaré temprano.
-A mi no me engañas -Replicó la slytherin ceñuda- ¿Que es lo que va mal? ¿Has discutido con Albus?
-Lo he dejado -Susurró Lia abatida.
Ágatha la miró con los ojos abiertos al máximo.
-¿Por qué? ¡Ese noviazgo te abría muchas puertas!
-Era lo mejor, créeme.
Ágatha suspiró.
-No soy partidaria de dar más de un abrazo el mismo día pero creo que hoy haré una excepción.
La slytherin abrazó a la ravenclaw y le dió unas palmaditas de consuelo en la espalda. Cuando se separaron, ambas se miraron a los ojos.
-Si puedo hacer algo por ti -Empezó Ágatha- Ya sea vengarme en tu nombre, consolarte, apoyarte,... lo que sea, dímelo y lo haré.
Lia asintió y esbozó una pequeña sonrisa.
-Pues sí que puedes hacer algo por mí. ¿Me acompañas a mi torre? No me encuentro muy bien.
Lia oyó que Ágatha le respondía pero oyó su voz distorsionada, como si le estuviese hablando a decenas de kilómetros. De pronto, sintió como todo el suelo se movía bajo sus pies y no pudo evitar caer al suelo. La frescura de éste y el penetrante chillido de su amiga fueron lo último que sintio antes de que todo se volviera negro y perdiera la consciencia.
¡Bueno! Aquí se acaba el capi. Por cierto, por si no lo sabéis "Kill Bill (partes 1 y 2)" son dos películas dirigidas por Quentin Tarantino que tratan sobre una novia a la que intentaron matar el día de su boda y ésta, cuando despierta del coma, va matando a todos los que la traicionaron. Recomiendo la peli completamente ya que las escenas de lucha son increíbles. No comentaré este capi (eso os lo dejo a vosotros) pero sí diré que la escena de Rose y Scorpius me costó muchísimo. Tuve que refrenarme para no escribir algo más fuerte porque no quiero que traspasen ciertos límites.
