¡Hola! Hola, hola, hola. Pff, gracias a todos por NO opinar, son tan buenos. Es eso, o no tiene cuenta aquí y por eso no... ¿opinan? ¿dejan review?

¡Coño! Por favor :( aporten ideas...

AVATAR LA LEYENDA DE AANG NO ME PERTENCE.


Capítulo 2: Imposible.

Después de la Reunión.

¡Eso es imposible!- Me alteré, mis labios estaban pegados con tal fuerza que no los podía sentir; mi corazón estaba alterado, mis manos vueltas puños y, mis ojos abiertos como platos- ¿Cómo escapó? ¡Si el calabazo está demasiado protegido!

Mi amigo no hablaba, estaba totalmente en Shock. No podía emitir algún sonido, era una estatua. Sus ojos apagados por la noticia del soldado, sus manos retorcidas en frente de su pecho. Sus labios formando una perfecta "O". Mientras que sus cejas, mas arqueadas de lo costumbre.

2, 3, 4, 5. Explotó.

¡No lo sé, Aang! ¡¿Cómo quiéres que sepa yo si igual a mí me avisaron?! ¡Estoy tan sorprendido como tú!- Tenía todo el derecho de gritarme, era su padre el cual había escapado; pero lo que me preocupaba más era Azula- ¿Ahora qué haremos?- Interrogó mi amigo.

Me encogí de hombros en señal que no tenía ni una idea.

Traigan a los demás- Una respuesta fácil y concreta. Y tal vez, cierta.

Giré la cabeza a dirección de la voz, era Sokka.

Había tenido una gran idea, reunir al grupo, cuidarnos el uno al otro, por fin. Juntos. Pero, la mejor solución era que no. No quiero poner a todos en peligro, esto es solo entre Zuko y yo, nada más; sería tan egoísta de mi parte hacer eso. Alcé la ceja, perplejo con con lo que tenía en sus manos, atrapado con sus dedos entrelazadas, una sonrisa traviesa en su cara. Tenía una idea, tal vez buena, pero arriesgada. Nada podía empeorar, oh, espera; si empeorará, lo sé, lo sabemos. En cualquier momento, pasará.

¡No!- Grité horrorizado.

¿Por qué?

Porque... ¡No! No los quiero poner en peligro, esto es solo entre Zuko y yo- Respondí con firmeza, algo me decía que hacía lo correcto.

Eso no es cierto- Me contradecío-, todos estamos involucrados, eso cuenta a Toph, Katara, Suki.

Aang... Sokka tiene razón, gracias a ellos no estaríamos aquí, vivos. Gracias a ellos derrotamos a mi padre, ¿no?- Zuko intervino caminando hacia el lado de Sokka, cruzando sus brazos. Lo apoyaba porque tal vez tenía razón, sin ellos no estaríamos aquí, a salvos, quizás muertos. Tragué saliva- Por eso tenemos que traerlos, les enviaré una carta y haré que vengan en 3 días. Y nada de peros- Usó un tono autoritario.

Bien. Pero les advertí.

Se, se- Sokka agitó su mano quitándole importancia a lo que había dicho.

Suspiré y me encogí de hombros, vaya... al fin veré a Katara, veré sus ojos, su cabello, sentir su calor, pero; ¿por qué me siento así? Triste, con el presentimiento que saldremos heridos, ¿qué habrá querido decir Gyatso con eso?

¡Aang!- Suki, que había llegado extendió sus brazos mientras corría hacia mí con una sonrisa, aplastando su pecho con el mío rodeé su cintura, cerrando los ojos y sonriendo.

Suki...-Musité su nombre con añoro, aún sin separarnos.

Estás muy grande.

Me observó detenidamente con sus ojos caoba, de pies a cabeza, examinando todo los cambios que había tenido de la última vez que me había visto. Sus comisuras se alzaron.

No lo había notado...

Rió.

¿En serio? Porque para mí que sí, Sokka me dijo que te medías a cada rato en tu puerta para ver si ya revasabas a Katara- Me miró con ternura aún riendo.

Sokka es un chismoso- Me defendí-, a la próxima no le vuelvo a contar nada.

¿Qué dijiste, flechitas?

¡Nada! No he dicho nada... solo la verdad sobre ti- Pero que inocente éra-. Mejor los dejo solos.

Bien dicho- Su pulgar se posó, arriba-. ¡Anda, corre! Tengo cosas "pendientes" con esta nena.

Ella se sonrojó.

Salí de ahí con pasos suaves, como su estuviera flotando, volando quizás, a mi habitación. Dejándome caer en aquellas sábanas blancas, tapándo mi cara, sin hacer nada.

Estuve ahí unas horas...

Carcajadas, risas. Se escuchaban desde la sala principal del castillo.

Me incorporé de la cama y salí de mi habitación, dudoso. Bajé las escaleras, Toph, Suki, Sokka, Katara... Zuko.

Toph, con los brazos cruzados y con sus pies desnudos estaba recostada en un sillón para dos, mientras que los demás estában amontonados en un sillón para 3, aunque había un sillón individual... aún así me di el lujo de sentarme ahí, observándo todo.

Oh, ¡Pies Ligeros está aquí! ¿Podemos empezar, antes de que los mande a volar a todos...?

¡Toph!- Katara le regañó.

Reí, había añorado eso.

¿Qué? Solo soy honesta- La ciega se encogió de hombros.

No ayuda de mucho- Gruñó.

Tenemos que avísarles algo- Zuko se levantó con un tono autoritorio. Uno que sólo él puedo conseguir.

-"O más bien tú, Zuko"- Pensé.

Supongo que es una mala noticia.

Sí. Y sólo nosotros 6 lo sabremos, nadie más. Aún.

¿A qué te refieres con "aún"?-Interrogó Suki, algo turbada.

Supongo que están averiguándolo aún, tienen que comprobarlo antes, ¿no?- Katara interrumpió mirándome, con una pequeña sonrisa en sus labios. Le de devolví la mirada, serio; ella, al notarlo giró su atención a Zuko que se había levantado con los brazos cruzados y serio.

Asentí, sin saber que decir.

Bah, ¿nos reuniste solamente para pelear o qué?

Algo así- El chico de ojos miel me miró, nervioso y un poco autoritorio para que hablará con los demás.

Apenas han pasado 3 años y hay un nuevo enemigo...-Emitió Suki.

Bueno... yo sí lo conozco, pero ustedes no.

¿QUÉ?- Gritaron al unísono, atolontrados y con un poco de enojo. Después Sokka dió la palabra-: ¿Quién es?

¡Quiero decir que una si la conocen y el otro no!... Azula es una de los dos...- Katara dió un salto, de sorpresa y miró a Zuko.

¿Azula escapó?- Mi ex-novia preguntó, preocupada como Zuko, y algo enojada, por supuesto, después de lo que había pasado ella la había derrotado. Se levantó y agarró su melena desesperada, e irritada; caminando en círculos, perdiendo el control, juro que creí que se había arrancar uno de sus cabellos hermosos, que tanto amaba oler.

Sí- Fue mi primera palabra. Nadie me había escuchado, seguían viendo a Katara, tratándo de tranquilizarla, cuando drásticamente alcé la voz para que me oyeran-: ¡SÍ!

Me miraron, impactados trás la sorpresa de mi grito, la morena se tranquilizó y se sentó, con los ojos cerrados.

Hey amigo... no era necesario que gritarás.

Perdón pero es que...

No importa, Aang. Déjalo ya así- Interrumpió Suki, con un tono de voz tierna.

Haytham.

¿Hay qué?

Haytham, él es el otro.

¿Y quién es ese?- Preguntó Toph, sin indiferencia y con sus ojos cerrados, mirándo el techo (aunque no lo podía ver porque...).

El primo de Ozai.

¿Y?

Que es malo.

¿Qué tanto?

¡Mucho!

¿Y qué quiere hacer él?- Intervino Sokka.

Ha de tener las mismas intenciones que Ozai y Azula- Su hermana le respondió.

¿Quiéres decir que Ozai escapó igual?- Suki se incorporó del sillón y agarró un poco de agua.

Sí- Afirmó Zuko, mirándola-. Será más difícil ahora... tenemos que encontrarlos, a mi padre, a mi tío Haytham y... a Azula.

¿Qué opinas, Aang?

Suki me hizo el centro de atención, viendome con una sonrisa como si fuere un heróe, viéndome como un chico poderoso.

No sé...-Susurré, tímido- Supongo que estamos en mayor preligro que la última vez, será más difícil todo... y me pregunto cada segundo: ¿qué haré?

Lo que deberíamos hacer es buscar información de él, así sabríamos como lidiar con él- Propuso Katara.

¡Sí! Y vamos a su casa a romper todo y después a invitarlo a tomar té- Sokka miró a su hermana.

No... tiene razón- ¿Toph había acordado con Katara?

Claro que sí.

No presumas.

De hecho... eso es lo más tonto. No puedo darles información de él- Concluso Zuko- No sé nada de mi tío, solo sé que él es malo.

¡¿Cómo sabes eso?!- Sokka preguntó con un tono radicalmente alto.

Sí es familia de mi padre es malo. Y si está con Azula es peor.

Pero Zuko, Iroh es familiar de Ozai y no es malo. No puedes dar falsas acusaciones.

¡YO SÉ LO QUE DIGO!- Espetó, posando con el ceño extremadamente fruncidos.

Ella dio un salto de sorpresa, tropezando y cayéndo fuertemente en el sillón, en el que había estado sentada, se acomodó el pelo y lo miró enojada y este igual hizo lo mismo. Iban a pelear. Katara se acercó a él, enojada, demasiado que iba a golpearlo, pero la detuvieron, y eso era lo peor que hubiera hecho. Mirándola con reojo la solté.

Me miró extrañada y confundida.

Si vas apoyarlo sólo dímelo, no tienes que hacer eso- Se mordió el labio inferior y salió de la habitación, enojada. Con sus brazos cruzados.

No tenías que gritarle.

Lo sé. Pero..

Ve a disculparte, Zuko- Apoyó Suki.

Solo hazlo- Siguió Sokka

Y al decir eso salió de la habitación, hacia donde estaba Katara.

Vaya, bailarina, no sabía que eras muy... así- Me señaló sin importarle, aún mirando el techo.

Ha estado prácticando- El guerrero se encogió de hombros-. Le he enseñado todo lo que sabe.

Sí, supongo que sí.

Suki agarro la cara de Sokka y lo besó, un beso dulce entre risas y cariños, susurros...

Bah. Me harán vomitar...

No veo por qué te da asco esto, Toph. Si muy pronto tu lo harás- Susurré con una sonrisa.

Pues... tú me ganaste con la princesita. Y lo más gracioso es que a los 12 ya te besuqueabas con ella- Continuó-:. ¿No te dio asco?

¡EH! ¿Adónde quieres llegar con eso?- Interrogué, un poco curioso.

A que quieres comértela a besos en este instante, es bastante obvio- dijo - Lo puedo ver.

Pero si tú no puedes... ouh... Sólo golpeame ya- Intenté cambiar de conversación, antes de que llegara Katara con Zuko y escucharan esto.

No lo haré, aún no.

¿Y eso?

No quiero dañarte la cara.

¿Eh?- Conseguí emitir confundido.

Si te la daño, Katara no se fijará en ti- RESPONDIÓ. Me sorprendí, abrí mis ojos como platos, con un rojo amapola pintada en mis mejillas.

¿Por qué te interesa eso...?

Porque: puedo sentir que se está besando con Zuko.

¿¡QUÉ!?

Como oístes.

Eso no es cierto- Repliqué.

Jum, lo sé. Y a como reaccionaste eres celoso, la verdad le amas...

Es algo natural- Sonreí-, además eso pasará contigo.

¿Yo? ¿Enamorada? Pies ligeros, no me hagas reír- Sarcasmo...-. Además eso es para chicas tontas.

Hey... Katara no es tonta. Me tuvo a mí.

Perdón, ella es estúpida.

Rompí a carcajadas con ella, me abracé mi panza suponiendo que era malo eso, no podía burlarme de Katara, me sentía mal. Toph tenía razón, si la amaba demasiado... mierda.

Ah, tienes razón, Toph. Soy estúpida por haber andado con Aang. TANTO QUE SE RÍEN DE MÍ.

Oh mierda, mierda, mierda, mierda. ¿Por qué ahora? ¿Por qué aquí? ¿Por que a mí?

Katara... lo siento.

No proceso esas palabras por ser estúpida, Avatar. ¿SABEN QUÉ? ¡Deberíamos decírselo a todos los de aquí! ¡Vayamos afuera y lo gritamos!- Explotó.

Yo la apoyo- Sokka interrumpió su sesión de besos y alzó la mano.

Yo igual- Siguió Toph.

Katara les lanzó una mirada asesina, claro, pero Toph no la presencio, bueno...

Katara...- Musitó Suki- sólo es un chiste, calma.

Solo porque tú haces que no pierda la cabeza...

Creí que ya la habías perdido- Bromeó Sokka riendo y abrazando a su chica.

Es genético- Corrigió-. Y más si eres familiar de Sokka...

Risas.

Entonces... ¿qué haremos Zuko?- Preguntó Suki.

No sé, eso es lo que me preocupa.

¿Entonces nos reuniste para nada?- Intervino Toph, sentándose bien, y dirigiéndo su mirada grisacea gelatina a Zuko.

¡No! Creí que darían ideas... por ejemplo Sokka, idea buenos planes.

¿Dónde vive tú tío, Zuko?- Cuestionó nuevamente Suki, interesada en el tema.

En Mahjong.

¿Dónde es eso?- Pregunté, un poco distraído. Había estado jugueteando con mi planeador, mientras que los otros hablaban, interesados. Como siempre, más que yo.

Al Oeste de aquí- Comenzó a hacer señas con sus manos, como si indicará donde estaba todo, como si fuera un mapa-, cruzando un mar, pasando un bosque y una montaña inmenza. Donde apareceran algunos pescadores, cruzando eso está Mahjong- Me respondió Zuko. Mirándome agradecido por hablar, ya que hace rato no me importaba esto.

¿Qué tan grande es el pueblo?- Todas estás preguntas eran como un cuestionario... un examen, para poder pasar de grado.

No muy grande que este. Solo es lo suficientemente grande para tener muchos ciudadanos. No habrá muchos problemas, no se dan cuenta cuando hay nuevos ciudadanos.

¿Cómo la 4ta parte que aquí?

Así es- Afirmó.

¡Entonces vámonos! Entraremos con unos soldados y les partiremos el trasero.

No podemos- Interrumpí-, aún. ¿No se supone que necesitamos un plan?

Ya lo tenemos. ¿Eso es la causa de no ir "aún"?- Interrogó Sokka.

No. Eso no es un "plan", Sokka. No servirá.

Me miraron confunfidos. Hasta que Zuko lo pensó un momento y se dio cuenta del por qué no podíamos ir aún.

Cierto, no podemos ir aún- Acerté, Zuko me lo había dicho ya, después de la dicha y aburrida reunión.

¿Por qué no?

Desde que me convertí Señor del Fuego, muchos ciudadanos que apoyaban a mi padre se fueron de aquí, así que me odian, y si mi odian a mí los odian a ustedes por derrotar a Azula y mi padre- Continuó-: Así que tendríamos que disfrazarnos.

Pues, Katara aún guarda la ropa que usamos cuando éramos enemigos de aquí- Sokka señaló a su hermana, con una sonrisa- Alguien puede disfrazarse como ciudadano de ahí e ir. Ese será el plan, ¿contento, Aang?

Demasiado- Sonreí.

Buena idea, capítan Boomerang- Toph acordó con él, tenía un buen plan, pero cuando alguien se ofreció yo no pude aceptarlo, no la podía dejar sola.

Yo puedo ir- Se ofreció Katara.

Yo puedo ir con ella- Le seguí, ella me sonrió-, no la podemos dejar ir sola.

Aang, tu no puedes ir, recuerda que tu flecha...- Suki me contradeció.

No me importa si la ven, soy el Avatar. Puedo con ellos- Afirmé.

Ya, ya. Deja de hacerte el héroe- Me gruñó Sokka, algo celoso. Me di el lujo de reírme- Además, el que debe ir soy yo, yo debo cuidar a mi hermana.

No son mis niñeras para que me cuiden, yo puedo ir sola- Gruñó, con el consentimiento de contradecirnos algo enojada por el show que hacíamos.

Ja, ¿oyeron nenitas? La princesita los rechazó- Noté el tono burlón de la bandida ciega, solté una risita acompañada con la de Suki.

Toph, ¿qué tal si vamos nosotras? Nadie sospecha de una ciega...

¡Hecho!- Acordó Toph, complacida por el trato que le había hecho Katara.

Me quedé anonado con Sokka y Zuko, estábamos perplejos... Al final ellas no eran débiles ni frágiles...

¡Aguarden! Recuerden que reconocen a todos los del equipo, y si hay una ciega sospecharían muy rápido de Toph y de ti, Katara- Sokka, que estaba sentado serio señaló a su hermana, en el momento era como la voz de la razón-, además- Continuó-: tus ojos, hermanita.

Los puedo cubrir con un mantelito, uno rojo, de la Nación del Fuego... o de allá; lo acomodo en mi cabello- Nos enseñó como lo haría- Contando mi frente, y con la sombra que daría taparía mis ojos.

¿Y tu piel? Es muy morena...-Le siguió Suki.

Bueno pues...

No se preocupen, no todos los de aquí son, pues, así como mi piel, blanca... hay muchos morenos, y dudo que sean racistas. Ya que parte de su gente es morena.

¿Ya no hay ningún pero?- Cortó Toph el silencio- Porque si lo hay tendré que ir por algo de comer...

Mm... No creo- Respondí- ¿Sokka? ¿Suki? ¿Algún pero?

Para nada.

¿Seguro?- Me siguió Toph, captando el chiste- Porque puedo sentirlo...

¡Ah, cierto! ¿Cómo sabremos que no habrá ningún problema allá?

Las vigilaremos desde Appa, por supuesto- Le contestó Suki.

No creo que eso sea muy posible... sería muy riesgoso- Contradecí, amablemente.

¿Cuál sería el riesgo?- Interrogó Zuko.

Appa. Él es muy llamativo.

Entonces tendríamos que escondernos desde los arbustos, ¿no?

Allá no hay arbustos.

¿Entonces cómo orinan?- Eso fue gracioso por parte de Sokka, porque por primera vez había oído reír con mis propios oídos a Zuko- No creo aguanten tanta pipí en su...

¡Sokka! ¡Cállate! Eso es muy, asqueroso...

Ya, ya, Katara. No te quejes que Tú ya quieres...- ¿Había dicho eso Toph?

Arqueé excesivamente mis cejas, y abrí mis ojos como platos. Al igual que todos.

¡¿Qué quieres decir con eso, pervertida?! ¡Apenas tengo 17!

Y muy pronto 18. Jum...-Se puso a relfexionar- ¿En serio quieres que te diga en frente de todos?

Sí.

Que quieres...- Soltó una risita pícarona a dirección mía- a pies ligeros en tu cama.

Oh...-Empezó a hacer ruiditos de asco- Oh dios, me estás matándo... ¿En serio crees eso?- Empezó a reír, exageradamente, tomándo el papel de una chica psicópata, de esas que se ríen tanto.

Pues todos lo saben, hermanita- Sokka apoyó a Toph, dándose el premio de molestarla-. Además- Alzó un dedo y prosiguió- Aang igual te quiere en su cama.

Bam, me mató. Me apuñaló. Me quemé, me comieron. Joder.

¡Sokka! ¿Puedes cerrar tu inmenso pico? ¡Pervertido!- Katara lo regañó, nuevamente.

Lo que deberíamos hacer es cambiar de conversación- Dijo Zuko con voz queda- Esto es... incómodo.

Como tu ya se lo hiciste a Mai- Gruñó, la ciega-.

¡TOPH!- Le regañó Katara- Deja de meterte en la vida de los demás y sus secretos, eres tan imprudente.

Imprudente es su segundo nombre- Gruñó, Zuko. Igual de enojado que Katara.

Sólo quería de hacer esto divertido.

Pues no lo logras- Seguí.

Katara y Zuko rieron al unísono.

Ya, ya. Dejen eso y váyamos a dormir... mañanas tenemos un viaje...

Nos encogimos de hombros todos.

See- Le quitó importancia Sokka, besándo a Suki.

¿Y cómo nos cuidaran sin Appa?- Katara nos los recordó, después de unos minutos. Se levantó de su asiento y comenzó a estirarse.

Supongo que nos disfrazaremos todos, al final así nos cuidaremos. Mañana despiertense temprano, tengo un plan- Concluyó, Sokka.

¿Qué clase de plan? Porque si es uno per...

No, no se trata de eso. Ya lo verán, mañana- Sokka se levantó de su asiento y comenzó a subir las escalera-. ¡Chao, chao!

Bueno... hasta mañana, -Le siguió Katara- Duerman bien.

Nos dedicó una sonrisa que tanto amaba, la que demotraba cariño, amor, me hacía sentir cálido.

Después de todo, esas sonrisas ya no eran solas para mí.