Como todo buen detective y buena figura pública, Sherlock tenía o mejor dicho debía tener un enemigo o mejor aun, un "archi enemigo" ,uno que ni siquiera el se imaginaria, uno que no podría ser "cualquiera " si no el único, el inigualable "Moriarty" aquel sujeto que veía a Sherlock como un rey , como una persona fuera de lo normal , como una persona con la inteligencia capaz de entretenerlos de la tonta y estúpida vida común y corriente ,aquel que no era común , aquel que era el "rey" su "rey". Era un chico...un buen chico si es que eso podemos decir, un chico como cualquier otro, pero con una cualidad tan extraña que hacia sentir extraño a cualquiera...
Aquel día que lo conocieron, aquel jodido día en el que Sherlock , por fin conoció a su gran fan y a la ves su gran archi enemigo , fue un día tan pero tan largo que lo único que deseaban era dormir, dormir y no saber más de bombas. Pero de alguna extraña manera, nuevamente aquel loco, logro hacer que Sherlock se fijara en el que le intrigará y la curiosidad le comería las entrañas y joder era Sherlock no podía evitar salir corriendo como quinceañera tras su reglo tras aquel sujeto que le había citado en el lugar de su primer caso.
— tan impresionante, ¿verdad?—exclamo Moriarty quien miraba a Sherlock directamente a los ojos con aquella estúpida mirada de "homosexual" que tenía aquella maldita mirada de idiota —James Moriarty , solo te informo de mi nombre.
— No es que fuera de importancia, ¿por que mejor no te entregas ? Sabes que te ahorrarías la vergüenza de hacer que te atrapara nuevamente , de que descubra tus planes patéticos aún que admito que fue interesante y algo original al principio — Sherlock pauso un minutos mientras daba unos cuantos pasos para delante y bajaba la mirada para después tomar aire y volver a mirar aquel sujeto que aún le miraba con tanta lujuria.—¿ entonces que es lo que quieres que haga aquí? O mejor dicho ¿para qué me citaste aquí?.
— ¡ Mi querido Sherlock ! Si que eres iluso al pensar que solo te citaría aquí para charlar un rato contigo, te e estudiado por un tiempo ¡todos tus movimientos! Y sabes mi querido amigo el defecto más grande de un humano es el amor — Moriarty sonrió y chasquido sus dedos. De una de las puertas que se encontraban justo en medio de ambos una sombra se hizo presente y de aquella puerta blanca apareció John quien camino hasta donde se encontraban estos dos quedando en medio de ellos, con ambos brazos extendidos
—¡John! — exclamo Sherlock quien su rostro ahora estaba totalmente, y quien rápidamente regreso la mirada aquel idiota que reía, reía de una manera tan molesta que sherlock se juró a el mismo que lo mataría que le aria sufrir
—¡ahora lo ves! Incluso Sherlock el famosísimo sherlock ¡tiene miedo!
—suéltalo, ¡Suéltalo ahora !— grito sherlock furioso quien le exigía dejarlo, le estaba poniendo poco ver a John con todas esas bombas enzima y no saber si aquel idiota se atrevería a tocarlo hacer alguna estupidez, su cuerpo quería moverse , quería ir detrás de aquel idiota aquí en maldecía con todas las malas palabras que conocía las cuales eran muchas...demasiadas joder.
— ¿Acaso este hombre es algo más que tu compañero? — respondió Moriarty quien se dio la media vuelta —Que te sirva de lección, mi querido rey —
—Maldito idiota...—exclamo Sherlock quien sin pensarlo dos veces camino hasta donde estaba John y le quitó toda esa mierda de encima y la tiro aún lado
— Sherlock...yo Sherlock tomo de la cadera a John y lo jalo hasta el para abrasarme con fuerza, interrumpiendo lo que estaba apunto de decirle, pero joder, eso no le importaba no quería saber nada más , solo quería sentirlo tocarlo saber que ¡estaba aquí! Entero vivo, con el...
—Estoy bien Sherlock
—¡ Te amo! Te amo John — dijo en voz baja mientras le abrazaba con más fuerza sin querer soltarle.
— ¿no crees que estas exagerando un poco?— respondió John con voz temblorosa y un poco de vergüenza en ellas, sus mejillas estaban rojas, no podía evitarlo ni mucho menos esconderlo, era inútil era estúpido decir que no lo amaba que no deseaba que este le tocará y quede una jodida ves le hiciera suyo.
— Te amo...—la voz de John apenas era un suspiro pero lo suficientemente alta o baja para que Sherlock le escuchara y se separará de el para mirarlo directamente a los ojos. —también te amo John, también te amo... John no pudo evitar sonreír como niña como adolescente enamorada al ver aquellos ojos claros que le miraban aquellos ojos que le recordaban el cielo. Sherlock era su rey un rey tan extraño pero su rey al final de todo
