Irene era el nombre de aquella mujer, que logro sembrar temor y celos en John quien no olvidara y ni quiere olvidar el día, no quería ni merecía ser un día común y corriente esa mujer quien desde el primer momento en que la vio supo que no era una "mujer común y corriente" fue la mujer que logro que Sherlock se interesara un poco mas en ella que en las demás, fue la mujer que causo que John Watson el mismísimo John se diera cuenta de que esto era enserio, de que esa mujer realmente se enamoro de Sherlock, de que él podía sentir celos y temer que este le dejara por una mujer.
Aquel día, aquel jodido día en el que ella misma se dio cuenta, que John sentía algo mas por Sherlock, la manera en que lo miraba, la manera en que le hablaba, todos esos pequeños detalles ella lo había notado, ella lo sabía, sabia más que el, quien seguía negándolo con esa malditas palabras que resonaban a diario en la cabeza de Sherlock y le hacía sentir miserable esas cuantas palabras que decían "No soy gay" no John Watson no era gay y lo repetía con afirmación.
John e Irene, aquellas dos personas que lograron hacer que Sherlock actuara como idiota, quienes ahora mismo estaban frente a frente ya que aquella mujer se atrevió a lastimar a Sherlock, se atrevió hacerlo sentir miserable, y lo peor de todo se atrevió hacer que tocara el violín todo el día sin parar, eso le jodia a John le jodia ver a su "amigo" de esa manera
— ¡Listo!, le eh enviado el mensaje a Sherlock y ¿ahora qué? — Dijo en voz alta Irene quien le miraba desde lejos a John quien suspiro un poco se sentía aliviado al saber que esta le dejaba de mentir a Sherlock con su maldita muerte.
— Mas te vale, realmente él a estado muy mal estos últimos días, no deberías mentirle con algo tan fuerte como tu muerte.
— ¿Acaso es una amenaza? — Respondió al escuchar el tono de voz que estaba utilizando John era más que una amenaza era un reclamo eran celos y Irene lo sabía, lo sabía muy bien — ¿Te duele que Sherlock sienta algo por mi?
— ¿Disculpa? Acaso piensas que yo…No, no, no nada de eso no soy gay Insistió John quien respondió con temor ya que ni el sabía lo que sentía por aquel idiota.
— Sherlock es un ladrón, a robado dos corazones, solo te digo…cuidado cualquier descuido tuyo será mi éxito.
— Vale…
John suspiro y se dio media vuelta para largarse a su casa donde le esperaba su sofá con un buen café. Los días siguieron y siguieron el caso termino lo que no sabía John es que el caso no termino como el sabia o como le habían confirmado, nada de eso Irene estaba viva, y Sherlock se encontraba normal tocando y componiendo música nueva con su violín el cual tocaba enfrente de su ventana, por otro lado John estaba acostado en su cama pensando en todo lo que le había dicho Irene pero no solo eso, si no que estaba molesto con aquel idiota que tocaba el violín, ya que en este caso no habían estado tan juntos y le escondía cosas y él lo sabía, no le había dirigido la mirada ni le había echo caso en todas sus estupideces y provocaciones.
— ¡John! — Le llamo Sherlock quien había dejado de tocar el violín para ir hasta la puerta de su cuarto para llamarlo por tercera vez. —John háblame. — Siguió insistiendo mientras se acercaba más y mas a la cama donde se encontraba John acostado leyendo un buen libro "el hobbit" para ser más exactos.
— ¿Qué quieres? — John respondió sin darle ni siquiera importancia a lo que este le decía sin ni siquiera mirarle, estaba molesto o mejor dicho celoso, celoso de que Sherlock tuviera el numero de esa mujer, celoso de que le pusiera "la mujer"
— ¿Celos? Y no preguntes ni cómo es que lose.
— Pues claro, eres Sherlock todo lo sabes, y si todo lo sabes deberías saber que no quiero ni verte o hablarte y que hago un esfuerzo para estar hablándote y una cosa más estoy leyendo.
— John Watson, lo diré al aire espero que lo caches y entiendas, Irene no era nada importante para mí, quizás solo me llamo la atención, sabes gustar es un sentimiento muy normal un sentimiento inferior a lo que siento por ti…la única mujer que se atrevió a retarme intelectualmente la única mujer…
— Tu mujer. —Exclamo en voz alta John quien se puso de pie y dejo el libro a un lado azotándolo con fuerza en la cama, se canso estaba arto de que ella estuviera últimamente en todos los temas de conversación. —Tu mujer y es todo ahora si me permites necesito un lugar lejos de ti.
— ¿Te enoja? Tanto me amas…
— No se dé que hablas idiota.
Sherlock suspiro, lo cual sorprendió a John al verlo suspirar de esa manera, al ver como su cara cambiaba tan drásticamente y ver como se acercaba con fuerza hasta él y lo tomaba del brazo para tirarlo nuevamente a la cama e irse encima de él, tomándolo de ambas manos y quedando entre sus piernas, le miro por un buen rato, miraba sus ojos miraba sus labios, miraba y trataba de darle a entender con su mirada que lo amaba que lo amaba más que a nada
— Te amo, te amo John más que a nadie.
— Sherlock…— Un suspiro fue lo único que logro escuchar Sherlock un suspiro que casi le roba el aliento y lo envolvía en la locura, no pudo resistir más eso y lo beso con fuerza con rudeza con esa manera tan suya de ser dominante y hacerle suyo. John pateaba y movía los brazos trataba de no dejarse llevar por el momento, se suponía que estaba enojado, se suponía que él no quería saber más de él, pero joder le amaba y aun que nunca lo quisiera admitir estaba celoso, tan celoso que este beso causo que una pequeña lagrima se resbalara por su mejilla, al diablo con los celos y el enojo, al diablo con todo eso, Sherlock besaba, chupaba y mordía la lengua de John quien comenzó a corresponder a sus besos quien comenzó a responder a las caricias.
— John eres muy celoso…
Sherlock besaba y mordía con fuerza con rudeza y a veces con dulzura, ambos estaban comenzando a sentirse cada vez más y mas excitados, el beso comenzó a ser cada vez más y mas sucio las caricias comenzaban a tocar mas y explotar mucho más dentro, las manos lentamente comenzaron a desnudarse uno al otro ambos se quitaban la ropa ambos se tocaban sin temor y sin pena alguna.
Se tocaban sin decir ninguna palabra, sin hablarse ya que las palabras no eran necesarias, tan solo con mirarse sabían lo que se decían lo que sentían y lo mucho que se deseaban. Sherlock comenzó comenzaba a masturbar a John quien gemía y se abrazaba con fuerza a la espalda de Sherlock quien no resistía las ganas de hacerlo suyo, las ganas de estar dentro del, ambos se miraron por un momento para después darse un beso , un tierno y pequeño beso.
Sherlock lo tomo con fuerza de las piernas y con una fuerte envestida logro entrar dentro de John quien clavo sus uñas en su espalda y soltó un gemido.
— Sherlock…—Dijo en voz alta mientras se mordía los labios y trataba de aferrarse más a él.
Sherlock suspiro al sentir lo estrecho que estaba John por dentro, lo difícil que era envestir y lo placentero que era sentir como su miembro rosaba y agrandaba cada ves mas la entrada de John quien solo se dejaba llevar quien se dejaba acariciar y morder cada parte de su cuerpo, cada jodida parte tenía que ser de el tenía que ser de Sherlock y de nadie mas.
Se amaban, se amaban tanto que no podía evitar sonreírle cada ves que John le miraba cada ves que este pedía un beso. Sherlock reia, de felicidad al saber que este le amaba que este podía sentir celos por el, que su plan de ponerlo celoso dieron frutos, Sherlock lo sabia, sabia que era jodidamente listo y le encantaba utilizar esa inteligencia suya para tener resultados como estos.
— Te amo John.
