Ese día no cené, decidí irme directamente a dormir, ya que el día había sido algo movido.

Soñé, lo recuerdo perfectamente, estaba en medio de la Ceremonia de Elección de nuevo, pero ella, Tris, no estaba en ninguna parte. La busqué y la busqué, pero no conseguía encontrarla. Me tocaba decidir, era mi turno, pero no había nada que me ayudase a hacerlo así que no sabía qué hacer. Todo el mundo se impacientaba, Marcus me decía que me apresurase, pero yo no sabía qué hacer, estaba hecho un lio. Finalmente, habiéndome hecho ya el corte en la mano, aparecía ella. Se ponía en el centro, frente de mí, me miraba, yo la miraba, ella me sonreía, le devolvía la sonrisa y ella se ponía de puntillas hasta besarme. Después de eso se que me desperté con una sonrisa, según Drew es una sonrisa de idiota, en mi opinión se le llama felicidad.

Me he dado una ducha y no conseguía borrar esa estúpida sonrisa de mi rostro. He ido al comedor y me he sentado junto a mis amigos, en la mesa de al lado estaban Tris y sus amigos, discutían con los míos, cosa que no me gustó y en la cual no me metí, estaba demasiado ocupado pensando en el maldito sueño. ¿Podría llegar a suceder eso alguna vez?

Fuimos todos hacia el entrenamiento donde nos estaba esperando Cuatro. Nos mostró la pizarra donde había nuestros nombres aparejados con otros.

Aquí tenéis la primera fase de la Iniciación, la lucha. Para poder proteger a Osadía deberéis saber luchar, así que para demostrarlo deberéis, primero de todo, demostrarnos como lucháis. Para eso tenemos que evaluaros. Tenéis que luchar entre vosotros para, finalmente, clasificaros y saber quién va a quedarse y quien deberá abandonar. Como sois impares, habrá uno que no luchará hoy. Por favor, mirad la pizarra y poneos por las parejas asignadas y que la primera vaya hacia el centro.

Estaba temblando, debería luchar con uno de mis compañeros y aunque yo creía que tenía posibilidades, siempre había alguien quien podía ganarme y quitarle el puesto, y aun más, ella tenía menos posibilidades que yo de colocarse arriba de la clasificación, así que tenía muchos números de irse, y yo no podía permitirlo.

Fui, junto a todos los demás, a mirar la pizarra, vi mi nombre junto al de Edward, sería muy difícil ganar. Luego busqué el suyo, era el desaparejado así que estuve muy contento, al menos ella hoy no tendría que sufrir.

Era mi turno, me tocaba pelear. Edward y yo fuimos al centro y nos miramos. Oímos un ya y nos empezamos a mover en círculos. Quería ser el primero a atacar pero Edward se adelantó y me pegó un puñetazo en la nariz, entonces yo envié mi puño a su cara y su labio empezó a sangrar. Después le di un codazo al ver que lo tenía detrás, pero él me lo cogió y me retorció el codo que me causó mucho dolor. Lo siguiente que recuerdo fue una patada que me hizo caer al suelo y que me dio un gran golpe en la cabeza. Me dolió mucho y al cabo de poco tiempo mi vista se nubló viendo como ella sonreía al ver que yo estaba perdiendo.

Me sentí dolido. Yo estaba muy, muy preocupado por ella, mientras que ella en ningún momento había sentido nada más por mí que repulsión. Algo dentro de mí se encendió, un sentimiento de ira y odio apareció dentro de mí. Edward remató dándome una patada en el estomago, y ahí me desmaye.