Pairing: Rin x Haruka

Warning: Yaoi [HxH]

Disclaimer: Free! le pertenece a Kyoto Animation

N.A: Rinx Haruka es cannon para mi. "Tú nadas para mi." ¿En serio? xDD Amé esa parte. 3


-Haru, finalmente llegó el día, ¿no?

Eso fue lo que el pelinegro escuchó decir a Makoto, sabía perfectamente que se refería a que por fin la temperatura había subido lo suficiente como para nadar sin resfriarse, cosa que le había pasado la última al tirarse al agua cuando hacía aún muchísimo frío. Y aunque a él le parecía una tontería, el castaño no parecía estar de acuerdo con que Haruka nadara a pesar del frío, por eso le había sujetado mil y una veces para evitar que se tirara al agua, pero, hoy por fin dejaría de sujetarlo, y eso hacía feliz al peli-negro, aunque no lo mostrará, no hacía falta que lo mostrase abiertamente realmente, Makoto le leía con mucha facilidad, y sabía que el castaño estaba al tanto de cuan feliz le hacía el poder nadar. Por eso, cuando llegaron al club, y aunque el pelinegro quería escuchar el discurso de Gou, fue incapaz, necesitaba el agua, necesitaba sentirla, así que se quitó la ropa y salió disparado a más o menos la mitad de la charla de la mánager de su club. Aunque la oía gritar decidió ignorarla, lo que necesitaba ahora era sentir ese líquido, no los gritos de una chica, pero justo cuando llegó a la otra parte de la piscina y se levanto para quitarse las lentes y el gorro, lo oyó.

-Este programa está muy completo, ¿Lo hiciste tú sola, Gou?

-Ah, deja de llamarme Gou… Déjalo, ya da igual. Lo encontré en casa mientras limpiaba, es el antiguo programa que usaba mi hermano.

No lo demostró, por supuesto que no, pero toda su atención se centró de repente en ese programo del que había pasado olímpicamente hacía unos segundos, se levantó mientras los demás se lanzaban a la piscina y Rei se ponía a estirar como si eso fuese una clase de gimnasia, y fue a por el papel, lo analizó cuidadosamente, había muchos ejercicios, sin duda, si Rin había hecho todo eso, debía admitir que era normal que le hubiese ganado, debía de estar en mucho mejor forma que él.

-¿Tanto le interesa? –La voz de la hermana de Rin le sacó de "inspección" al ponerse a mirar ella también el papel.- El antiguo programa de mi hermano.

-Para nada. –Mintió, no es como si fuera difícil esconder sus verdaderos sentimientos, lo llevaba haciendo casi toda su vida.- Solo porque esté aquí escrito no significa que lo haya hecho todo.

Y se tiró al agua, buscando que esta limpiara los pensamientos que ahora le rondaban la cabeza, siempre le pasaba lo mismo, desde que se encontraron de pequeños, Rin captó toda su atención, por eso le dolió tanto el hacerle llorar, por eso pensó que no tenía derecho a nadar nunca más, porque había hecho daño a lo único que amaba más que el agua, a algo que era demasiado preciado, por eso se desprendió de todo aquello que apreciaba, de sus sueños, esperanzas, deseos… Pensando que quizás así podría aliviar un poco su culpa. Pero ni siquiera el agua podía limpiarle de la mente a ese chico, se le había quedado grabado desde el momento en el que le vio. Acabó por de salir otra vez del agua después de ver a Rei volver a hacer el ridículo al tratar de hacer un buen salto.

-Haruka-senpai… ¿Por qué nadas? –Preguntó Gou, al ver al pelinegro delante suya.

-No hay una razón para ello…

-Mi hermano nada porque su sueño es ser nadador olímpico. –Aclaró la chica, aún sabiendo que el pelinegro lo sabía de sobra.

-Eso no es asunto mío. –Respondió Haru.- Además es solo un… sueño.

-Es cierto, pero creo que… Si está con ustedes podrá acercarse a ese sueño, aunque sea solo un poco. Como cuando compitieron en ese relevo…

Fue entonces cuando Haru bajo la mirada… ¿Si estaba con ellos? Él no querñia estar con ellos, el quería vencerlos, humillarlos, eso era lo que Rin buscaba, no tenía sentido pensar que podría acercarse a su sueño estando a su lado. Nunca lo tubo. Por eso Rin se fue aquel día, por eso le abandono, por eso no le pregunto a él que le pasaba, porque todos, incluso el, aunque nadase bien, eran un estorbo para el sueño del pelirrojo.

Se había pasado la tarde practicando con Nitori, la verdad es que como tenía tiempo en las verdaderas practicas por culpa de los de primer año, tenía que hacerlo de esa manera y usar a Nitori de cronómetro. Tras unas cuantas vueltas a la piscina termino lo suficientemente cansado como para casi ni poder moverse, por lo que fue a su habitación, y como no, Nitori, a quién él consideraba como una pegatina, ya que siempre estaba detrás de él, le acompañó.

-Eres increíble, Matsuoka-sempai.

-Deberías dejar de decir que soy increíble y practicar tu técnica.

-Oh, eso… Es inútil, no avanzo, es realmente cuestión de talento. Como Nanase-sempai, cuando lo vi también pensé que tenía un talento enorme…

-¿Eso crees? –Dijo Rin con una mirada un tanto aterradora, primero porque se había atrevido a fijarse en Haru y segundo porque tenía la moral de andar por ahí diciendo que no servía para nadar y aún así estaba en un grupo de natación, cosa, que al parecer del pelirrojo, le hacía patético. – Se veía a la legua que no tenían sus cuerpos tonificados, apenas acaban de formar un club, ese no es su máximo potencial.

Viendo que el otro no tenía intenciones de contestar, se fue a correr un poco, quería despejarse, ¿Por qué ese niñato tenía que nombrar a Haru? ¿No podía nombrar a Nagisa, por ejemplo? No, tenía que nombrar al pelinegro para que Rin tuviese que lidiar con tenerlo en su cabeza todo el día, y, probablemente hasta en sus sueños, aunque no era la primera vez que el joven con mirada azul se presentaba en sus sueños. Joder, ¿Tenía que oponerse a pensar en ESO ahora? Se reprimió para evitar tener un problema aún más grande, si tenía que pensar en el ojiazul, lo haría de manera objetiva, pensando en la competición, pero pensando de esa manera solo se acordaba de su "victoria" a Haru, en un principio le había parecido genial, pero ahora se daba cuenta de que Haru había perdido porque no había practicado, se le notaba, y eso le fastidiaba. Después de todo no he podido ganarte… Pero lo haré, la próxima vez que nos veamos… Te haré entender.

Y tan solo un día más tarde, el pelirrojo tuvo la oportunidad de cumplir lo que iba a decirle a Haru. Había ido con su club de natación a comprar nueva equipación, en realidad no le interesaba demasiado, pero era obligatorio ir y de todos maneras aprovecharía para comprase algún nuevo bañador, salió del vestuario para llamar a Nitori, pero en lugar de encontrarse con el pequeño chico se encontró con Haru en el vestidor de al lado, y por supuesto, en bañador. Sus ojos se fueron directos al cuerpo del pelinegro, que parecía también estar sorprendido de la presencia de Rin en el lugar, el pelirrojo se dio cuenta que estaba mirando más de lo normal y giró la cabeza para evitar la mirada de Haru, viendo a los compañeros de este con el peliazul que había mirada "mucho" al ojiazul en la práctica conjunta, decidió que ese era un buen momento para hablar con el pelinegro y de paso apartarle del cuatrojos acosador.

-Acompáñame un momento, Haru.

Lo llevó hacía las afueras de la tienda, no quería que nadie los viera, y aún más importante, que nadie les interrumpiera.

-¿Qué has hecho durante estos 3 años, Haru? Tú eres mejor que lo que me has mostrado.

-No soy mejor que alguien que ha regresado de Australia.

- ¿Me estás tomando el pelo? –Pregunto irritado Rin, sabía de sobra que Haru podía ser mejor que él, aunque le doliera admitirlo.

- No, tú ganaste la competición del otro día. –Aclaró Haru.

-Es normal ganarte en tu estado.

-Una victoria es una victoria. Tú me ganaste. ¿No es suficiente con eso? –Insistió el pelinegro, ¿No era acaso ganarle lo qué buscaba Rin? Entonces… ¿Por qué complicaba tanto las cosas? ¿No bastaba el haber perdido ante él para que le perdonara?

-¡No lo es! ¡Compite de nuevo conmigo, esta vez que sea de verdad! Sí no lo haces… -El pelirrojo bajó la mirada, captando, como siempre hacía, la atención total del ojiazul.- No podré avanzar. –Admitió, no era algo agradable de decir pero era la verdad.-

-Eres un fastidio. Yo solo nado al estilo libre –Dijo Haru, dispuesto a irse, no quería verle más, no hacía más que recordarse a sí mismo que le había hecho llorar, y aún así el chico de ojos rojos se negaba a creer que lo que el pelinegro había considerado una derrota fuese una victoria para él.- Yo no nado para ti. –Finalizó el pelinegro, durante años había nadado para el pelirrojo, pero ya no más, no quería tener que dejar el agua de nuevo por él.-

Rin no se quedo quieto, no, Haru no podía escapar de él, eso lo tenía claro, lo agarró del hombro, y le empujó contra la valla.

-No, tú nadas para mí. –Le dijo mirándolo directamente hacía los ojos, haciendo que el ojiazul le mirara a él también, pero este acabó bajando la mirada y retirando el brazo del pelirrojo.

-Sí es así… Prométeme que no dejarás la natación aunque pierdas, ni llorarás.

-¡Já! Ya no soy ese niño que conocías, Haru, te mostraré la diferencia entre tú y yo… Ahora mismo.

En realidad el pelirrojo no tenía pensada hacer nada más que no fuese hablar con Haru, pero su irritación había ido en aumento, y él había aguantado, así que ahora le mostraría al pelinegro la diferencia de fuerza que había entre ellos, y además podría liberar toda su irritación, así que de nuevo empujó al pelinegro contra la valla, pero esta vez no para hablar, si no para quitarle el aire. Aprovecho la obvia confusión del pelinegro para besarlo, y morderle el labio inferior, marcándolo como suyo, después de todo, era algo que siempre quiso hacer.

Haru no tardó demasiado en apartar al pelirrojo de un empujón, tapándose el labio con la mano y observando que algunas gotas de sangres se deslizaban por la boca, y aunque quiso disimularlo, un leve sonrojo apareció en su cara casi siempre impasible, causando una pequeña risa en Rin.

-¿Ves? Si te hubieses entrenado, podrías haberme parado, y no te habría marcado. Nos vemos en el torneo, Haru, no me decepciones, allí será nuestra competición.

La confusión del pelinegro se hizo obvia, y más aún la vergüenza cuando se giró para volver con los demás y vio la cabellera de la hermana de Rin cerca del lugar donde ambos habían estado antes, supuso que lo habría visto... Y realmente rezó porque no se lo hubiese dicho a los demás, él amaba el agua, y eso era lo que los demás veían, no necesitaba que además de eso pensarán que amaba a Rin, porque eso era un secreto, que solo él sabía. No podía haberlo hecho en otro lugar, no... Y aún por encima, en este momento... Yo realmente Quería quitármelo de la cabeza...

Ese mismo día, el pelinegro entendió lo que había hecho Rin, fue en el momento en el que Rei habló con él…

-Quisiera ser libre como tú, sempai…

-Yo no soy libre.

-¿No lo eres?

-No.

-Por cierto, tú labio…

-No es asunto tuyo.

Entendió que Rin quiso marcarlo como suyo, pero entonces se preguntó porque, él ya era de Rin, desde el momento en que cruzaron miradas, Haru supo que no era libre, porque había quedado atado al pelirrojo, de manera que, incluso estando separados, el pelinegro sentía una cadena a su cuello que le impedía ser libre.