Hola.


CAPÍTULO V

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Destructor de Sellos

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En la Arena. Cerca del campamento médico

Kakashi Hatake conocía muchas mujeres como Sakura: débiles y conscientes de su debilidad que se refugiaban en el éxito académico, pues no tenían éxito en otros ámbitos.

Víctimas del acoso, olvidadas por sus padres, sin figuras paternas claras, sin amor propio, sin posibilidades de surgir, con una visión fantasiosa del amor. Entonces, le daban importancia a los asuntos más patéticos y se volvían tontas y viejas, sin haber logrado nada en su vida.

Además, Sakura no era una mujer bonita. Con su frente amplia, su cuerpo delgaducho y sin curvas, su cabello descuidado y llamativo y aquellos ojos, acusadores, como los de un gato. Demasiado histérica, superficial, infantil, débil y marisabidilla para considerarla una mujer atractiva e interesante.

Kakashi catalogó tan fácil y tan pronto a Sakura que nunca vio el esfuerzo que ella hacía para salir adelante. Sin embargo, ahora como Hokage, veía a Sakura Haruno desde una perspectiva totalmente diferente.

Sakura tenía buenas habilidades en genjutsu, un excelente control de chakra y ahora un chakra curativo que les permitía resistir la guerra. Además, Sakura tenía su propia carrera política, como asesora en el manejo de la aldea.

Hoy, Kakashi sabía que Sakura no era más una niña, débil y asustada, sino que tenía la fuerza para plantarle batalla a cualquiera, así como unas magníficas habilidades médicas, en finanzas y economía. Se había convertido en poco tiempo, en una pieza fundamental para Konoha y, por supuesto, él la quería a su lado, ahora que era el Sexto Hokage.

Kakashi miró hacia el frente, ya estaban próximos al campamento de médico. Reconoció su ansiedad por el reencuentro del equipo 7.

Hacía unas semanas, Sasuke y su grupo de compañeros se presentaron en medio combate contra Obito. Obito celebró la presencia de Sasuke, hizo algunos comentarios mordaces sobre Itachi y la Masacre Uchiha, y le ofreció las fuerzas que buscaba para destruir Konoha.

Sin embargo, Sasuke lo enfrentó y dejó muy claro que no permitiría que le hicieran más daño a Konoha. Obito debió replegar sus fuerzas ante el poder de Sasuke y su Sharingan, que había heredado de Itachi Uchiha.

Naruto y Sasuke unieron fuerzas y por primera vez en mucho tiempo, no debieron huir de los ataques de Obito. Obito encontró un difícil obstáculo para continuar con su plan, por lo que retrocedió. Sin embargo, muchas pueblitos estaban pagando su enojo.

Pasaron el perímetro de seguridad.

Ahora, solo faltaba el elemento femenino del equipo 7. Para enfrentar a Obito y ganar, necesitaban un médico en el frente.

Kakashi sonrió cuando Naruto salió corriendo hacia las primeras tiendas de campaña que se alzaban del Campamento Médico. Tanto Sasuke como él, en un pacto mudo, apresuraron el paso. Tonton corrió al encuentro de Naruto.

Kakashi no pensó que fuera necesario avisar de su presencia, por lo que los tres simplemente se aparecieron en el campamento. Hubo mucho revuelo, pues todos querían saludarlos y felicitarlos por sus triunfos: ¡habían logrado que Obito se replegara!

Para Kakashi no pasó desapercibida la mirada de Sasuke, que buscaba entre la marea de gente una cabellera rosa, y entonces él notó que era sumamente extraño no encontrar a Sakura por ahí.

—¿Dónde está Sakura? —preguntó Naruto a gritos.

Les señalaron una colina. Gracias a un par de binoculares, notaron el leve movimiento de la montaña, atestada de babosas que cubrían cuerpos. Sakura estaba reviviendo a todo un pueblo. Kakashi trató de averiguar algo sobre ella, pero nadie sabía nada.

—Qué poder—murmuró Naruto, orgulloso.

.O.o.o.

—¡Sakura! —gritó Naruto, cuando la mujer estuvo a la vista.

Sakura detuvo un instante su caminar, mientras su mente le decía que el hombre de traje naranja era real, entonces respondió el saludo con una sonrisa trémula, la primera en varios días. Naruto corrió hacia ella y la estrechó con fuerza, pero inmediatamente notó que algo malo ocurría.

¿Estás bien? —dijo él, preocupado por el aspecto cansado de ella. Kakashi y Sasuke se les acercaron.

Lo que confirmó lo mal que estaba Sakura, fue su nula reacción a la presencia de Sasuke. Naruto la miró extrañado, pero sin atreverse a decir algo. Sakura simplemente se quedó parada viendo a Sasuke, como si nadie estuviera ahí.

Sakura sabía que eso sucedería. Tarde o temprano tendría que enfrentarse con Sasuke. Pero no estaba lista para verlo.

Itachi siempre lograba lo que planeaba y que Sasuke peleara esa guerra solo significaba una cosa: Itachi lo rescató y ahora regresaba a salvar a su aldea. Una vez más, Itachi dio todo por salvar a Konoha.

Sakura desde pequeña siempre supo que el conocimiento no siempre era bueno. Ella sabía por qué Itachi actuó de esa manera, sabía que Sasuke no mató a Itachi, sabía que a Itachi lo mató una enfermedad sin cura.

Ella entendía que Itachi estaba muy enfermo, que no se podía hacer nada y que él no estaba dispuesto a estar postrado en una cama. Él pretendía devolverle a Sasuke su vida. Y Sakura lo sabía bien. Y ahora ahí estaba Sasuke, el que Itachi quería que ella conociera.

Pero no podía. Aún no podía atreverse a conocer a ese Sasuke, bondadoso y amigable, del que tanto habló Itachi.

El silencio era cada vez más largo e incómodo.

—Sakura…—murmuró Naruto. —¿Sucede algo?

Naruto trató de tocarla, pero ella lo rechazó.

—Estaba preocupada—dijo ella, usando toda su fuerza para controlar su voz—Me alegra que estén bien.

Naruto la miró sin entender nada. La voz de Sakura sonó fingida, forzada.

Desde que se enteró de la relación de Sakura con Neji, llegó a la conclusión de que hacía mucho que no entendía a Sakura, pero esto no tenía sentido. Se comportaba como si no los conociera.

Quería enojarse con ella por su reacción infantil, pero había una tristeza tan profunda en sus ojos, que le preocupaba en sobremanera.

—¡Sakura! —gritó Shizune, se les acercó y obligó que Sakura guardara reposo. Entonces, Naruto trató de felicitarla por su labor, pero ella respondió con sequedad que eran personas inocentes que no debían vivir esto.

Naruto no dejó partir tan pronto a Sakura y sugirió que descansara en la tienda en donde estaban ellos. Sin embargo, el silencio, pesado y denso, se prolongaba y Naruto se desesperaba. Así no era cómo se imagino estar con sus amigos, después de tanto tiempo. Esa no era la Sakura que fue su compañera. Nada tenía sentido.

Sabemos cómo derrotar a Obito—le dijo, con una sonrisa. Esperaba animar a Sakura con las excelentes noticias que tenía. —No vas a creer lo que pasó con Itachi. Todo lo que hizo tiene una explicación y le entregó su Sharingan a Sas… ¿Sakura, estás llorando?

Ella se sobresaltó. Se puso en pie de un salto, al tiempo que negaba con la cabeza y se limpiaba el rostro, agitada. Se horrorizó cuando vio el rostro preocupado de Naruto, la mirada extrañada de Sasuke y la perspicacia en el ojo de Kakashi. Lanzó largas aspiraciones para retomar el control, pero no lo logró. Tartamudeó algo que sonó a excusa y salió de la tienda.

No. No estaba lista.

Itachi la atrapó en su juego. No fue capaz de decir la verdad sobre la Masacre Uchiha, por más que esa información pudiera evitar el enfrentamiento de Itachi y de Sasuke, porque temía, como temía Itachi, que Sasuke dirigiera todo su odio hacia la Aldea, hacia Danzo. Ella prefería callarle la verdad a Sasuke que contársela y ver cómo él destruía a la aldea.

Además, se suponía que Neji la iba a acompañar, que Neji estaría con ella cuando Itachi muriera. Itachi le había prometido que no estaría sola. Neji le había prometido que no la dejaría sola. Pero ahora solo tenía un maldito secreto sobre su espalda. Ahora solo tenía un pasado.

No tenía el apoyo que necesitaba y no podía buscar a sus amigos.

No podía mirar a la cara a Sasuke.

No podía seguir así.

—No entiendo—murmuró Naruto cuando ella se fue. —No ha dicho nada de Sasuke.

.o.o.o.

Naruto miró el semblante pálido de su amiga. Desde que la atacó Hoshi y su grupo no la había visto. Pero tuvo noticias de ella gracias a Shikamaru. Sabía que hacía tres meses estuvo con Neji en la reunión de los Kages y que sustituyó a Ino en la primera línea. Después volvió a su puesto en el Escuadrón Médico.

No entendía por qué Sakura estaba así de destrozada. Porque parecía que la quebraron en muchos pedacitos, que nadie se preocupó por recuperar.

Afuera de la tienda se escuchaba un gran revuelo. El resto del escuadrón de Naruto estaba próximo a unirse al Campamento Médico. Eso le producía una gran satisfacción, podría ver a Hinata y podría asegurarse que tomara un merecido descanso. Sin embargo, se preocupó aún más por Sakura cuando la vio vomitar en la tienda de campaña.

—Te ves mal—murmuró Naruto. Sentía que una distancia enorme los separaba.

—Me excedí un poco—trató de justificarse ella, con debilidad. —Pero estoy bien.

—Sakura—susurró él, preocupado. —Traje de regreso a Sasuke. Cumplí con la promesa.

La mandíbula de ella tembló. Fue en ese momento que notó que su tristeza no podía alcanzar a sus amigos: sus amigos no tenían por qué preocuparse o sentirse tristes por ella. Además, Naruto tenía razón. Si Sasuke había regresado, si Sasuke había aceptado la decisión final de Itachi, era porque Naruto lo guió por el buen camino.

Sakura sabía que Sasuke podría entenderlo todo mal, que podría querer acabar con Konoha cuando descubriera la orden que le dieron a Itachi. Pero no sucedió así, porque Sasuke también se alimentó de la Voluntad del Fuego de Naruto. Porque Naruto trajo de regreso a Sasuke.

Entonces, Sakura rompió la distancia que la separaba de Naruto y lo abrazó. Hundió su rostro en el cuello de él y un estremecimiento la alcanzó al sentir el roce de otro cuerpo. Se había sentido tan sola y las emociones encontradas empezaron a turbar sus sentidos.

Todo su cuerpo, todos sus sentidos, todos sus pensamientos trataban de encontrar en Naruto lo que había perdido. Pero el aroma de Naruto no era el de Neji, ni la piel de Naruto era la de Itachi. Simplemente, no estaba ahí lo que buscaba… pero ella necesitaba encontrar algo, para no perderse ella misma.

Ella necesitaba algo que le devolviera la vida.

Naruto estaba más que confundido, estaba horrorizado por el comportamiento de su amiga. Además, lo apretaba tanto que más bien parecía que quería dejarlo sin aire.

O.o.o.

Kakashi no podía entender qué había sucedido con Sakura. Ahora que había visto su trabajo con los heridos, no tenía ninguna duda de todo su poder, pero se veía tan masacrada. Las guerras duelen y cuestan, se roban la vida, pero desde hacía unos días las cosas mejoraban… Eso influye en el ánimo de las personas, además, Sakura siempre se caracterizó por reponerse, por seguir adelante, por luchar, pero ella no se veía bien… ¿qué estaba pasando?

No tenía ni una sola pista para entender por qué Sakura ya no era risueña, ni amable; por qué no había dicho una frase completa desde que se habían encontrado; por qué les rehuía. Se preguntó si los traumas de Tsunade por la guerra, habrían calado en ella.

Además, Sasuke se estaba comportando demasiado taciturno y receloso. Eso era peligroso en una persona tan inestable como Sasuke. Sabía que él dudaba, que había algo que le carcomía por dentro, que aún cargaba una culpa y que Sakura no lo recibiera como un amigo podría afectarle.

La división de Hinata estuvo próxima. Después de los informes iniciales que debían rendir ante el primer comandante, Hinata y su grupo se acercaron a Kakashi y a Sasuke, en busca de Naruto.

Debido al ruido, Sakura salió de la tienda y en cuanto la vio corrió a abrazarla. Hinata la recibió con una gran sonrisa, por eso se quedó estática cuando la médico lloró. Lanzó una mirada suplicante a Naruto, mientras le daba unas palmaditas torpes en la espalda a Sakura, sin entender qué ocurría. Naruto tan solo se alzó de hombros, incapaz de explicarse por qué Sakura lloraba.

Shizune se les acercó y murmuró, entrecortadamente, palabras de pésame. Naruto frunció el ceño, en un gesto entre aterrado y confuso.

Sin embargo, Shizune enmudeció cuando detrás de Hinata apareció Neji Hyuga.

—Sakura—dijo él.

Ella gimió angustiada, mientras su llanto se avivaba. Alzó la cabeza y lo vio. Se soltó de Hinata y dio un paso hacia atrás, para procesar la información. Se sonó la nariz escandalosamente, como si el ruido fuera capaz de demostrarle que él era real, y no tardó más en unirse a él en un apasionado beso.

Ah sí. Había olvidado comentarte que Sakura se lío con Neji—murmuró Naruto a Sasuke. —En realidad, era secreto… pero supongo que ya no.

—Creí que estabas muerto—dijo angustiada Sakura, mientras tocaba el pecho de él, que la abrazó con fuerza. —Él lo está. Él está muerto.

Shizune explicó que recibieron la noticia de la muerte del líder del clan. Hinata aclaró que se trató de la muerte de su padre, que se interpuso entre Obito y Naruto, recibiendo de lleno un ataque mortal. Shizune respiró más tranquila, igualmente externó su pésame que fue recibido por Hinata, ahora huérfana.

Kakashi murmuró que todos estaban hambrientos y que Hinata y Neji habían recorrido un largo camino.

—¿Quién está muerto? —preguntó Naruto, que no era capaz de entender la última frase de Sakura.

—Déjalo, Naruto—regañó Kakashi.

Mi hermano lo está—murmuró Sasuke.

.O.o.o.

Cuando pasó la sorpresa inicial, Sakura se sintió culpable por no confirmar la noticia. Todo el mundo hablaba del sacrificio del líder del Clan Hyuga, pero ella nunca se habría imaginado que después de todo lo que hizo Hiashi Hyuga, este fuera de capaz de luchar al lado de Naruto y de defenderlo con su vida.

Sin embargo, no tardó en superar su angustia y su equivocación. Neji estaba vivo y eso era lo único que importaba. Pero después del atropellado beso ya no lo vio más. Inclusive, llegó a pensar que él se estaba ocultando de ella.

Angustiada, por un nuevo sentimiento, que olía a traición –la suya-, lo buscó por todo el campamento.

Sakura—le dijo él en un susurro, en uno de los callejones de tiendas. —No puedes andar preguntando por mí por todo el campamento. Las cosas en el Clan no están bien. A Hoshi no le gustó que mi tío muriera defendiendo a Naruto.

Ella frunció el ceño.

Quería verte—dijo, en un susurro que sonó molesto.

Neji chasqueó la lengua y le pidió que lo siguiera. Caminaron hasta una bodega vacía. Él se veía bastante turbado. Cuando se alejaron de todas las posibles miradas, Neji la abrazó con cariño.

—Si hubiera sabido que pensabas que yo estaba muerto, habría venido inmediatamente—acarició con suavidad la cabeza de ella, sus dedos rozaban le nuca, produciéndole una descarga de sensaciones. —Pero pensé que estabas con él… que él no había muerto.

Sasuke tenía tanto odio que me costaba creer que aceptara proteger a la Aldea y a los hombres que le quitaron a su familia y a su hermano. Creía que solo si Itachi seguía vivo, podría aceptar proteger la aldea junto a su hermano. Por eso… pensé que estabas con él. Pensé que él había fingido su muerte y que estaría contigo.

—¿No querías regresar? —preguntó ella, en un hilo de voz. Neji tenía todo el derecho de rechazarla, de olvidarse de ella. Ella ahora podía ser una mendiga de su amor.

Él la cubrió con todo su cuerpo.

Lo único que quiero es estar contigo. Pero…

El alma dejó a Sakura.

Te veré en la noche—cortó él, de pronto. Estaba indeciso sobre cómo enfrentar el tema que le preocupaba y sabía que necesitaba unos momentos más para reflexionar. Además, era feliz de poder decidir algo libremente, así que quería tomarse su tiempo para pensar su próximo paso. De todos modos, decidiera lo que decidiera, las consecuencias serían su entera responsabilidad.

Neji. Espera—saltó ella y lo tomó del brazo, para detenerlo. Él la miró con ansiedad. No quería que ella corriera peligro, pero, como siempre, era incapaz de librarla del sufrimiento.

Buscan a Hanabi—le dijo él.

¿Qué?

A Sakura le sorprendió el comentario. Creía que la distancia de Neji se debía a lo que había pasado entre ella e Itachi, pero se trataba de otra cosa: Neji estaba preocupado por su prima, y eso siempre le nublaba el juicio y le recordaba el peligro que corría Sakura al acercarse al clan Hyuga.

Sakura llevaba tres años de tratar con Neji. Tardó casi un año en romper las barreras que él construía, con las que se protegía. Pero había una que nunca pudo derribar: entre más se acercara a él, más posibilidades tenía de perderlo.

Neji pensaba que él no tenía derecho a amar, porque el amor siempre le fue negado. Neji pensaba que él no podía relacionarse íntimamente con otras personas porque solo era un esclavo y su vida no le pertenecía. Neji pensaba que era un error estar con Sakura.

Sakura le dio una vida y la oportunidad de amar, pero él se sentía culpable, porque sus cadenas eran antiguas y pesadas, porque sus demonios eran oscuros. Y porque era muy egoísta necesitarla a ella, a toda ella, para resistir su condenada vida. Porque no era justo que ella sufriera con él. Porque ella se merecía otra vida y él solo sabía de soledad y maltrato. Porque él no sabía cómo darle amor, cuando su prima sufría, cuando ella podría sufrir.

El Clan está incontrolable y hay un grupo de shinobis del Rayo que han faltado a la Alianza. Pienso que Hanabi corre peligro.

—Hanabi está con el Clan Aburame. Está segura, yo misma me encargué de eso.

—No quiero perderte, Sakura. Pero tampoco quiero perderlas a ellas. No puedo perdonarme por lo que pasó con Hinata. —dijo él, volvió a acercarse a ella. Esperó a tener su permiso para abrazarla.

Él no sabía cómo decirle que Hinata corrió a proteger a Naruto, entonces él se interpuso entre Obito y su prima, escogió morir ahí, protegiéndola, pero el ataque nunca llegó, porque su tío lo recibió. Pero él ya había dado el paso para morir.

Ahora, sabía que tenía una nueva oportunidad de vivir. Porque él debió morir, pero fue salvado. Y que el líder del Clan Hyuga salvara al asesino, a la basura que era él, avivó la furia de los miembros del Consejo de su clan. Y ahora solo buscaban destruirlo.

Acarició la mejilla de Sakura. Cuando su Sello del Pájaro Enjaulado desapareció pensó que podría huir con Sakura, hacer una nueva vida con ella. Pero llevaba casi un año sin sello y aún no podía unir su vida a la de ella para siempre. ¿A caso nunca tendrían un minuto de paz?

La guerra acabaría. Naruto vencería. Él tenía plena confianza en ello. Entonces, esperaba vivir con ella. Darle toda la felicidad que ella se merecía por haberlo salvado, por haberle dado un sentido a su vida. Pero podía sentir la sombra del clan a sus espaldas. Y la culpa.

Sakura lo había liberado de muchas cadenas, pero aún le pesaba la más pesada. Sakura nunca debió aparecer en su vida, ni muchísimo menos debía tener una relación con ella. Su vida era demasiado complicada, injusta y cruel como para compartirla. No era justo que ella lo acompañara en su sufrimiento. No era justo que ella se volviera un enemigo del Clan.

—No ha terminado, ¿cierto? —preguntó ella, cabizbaja.

—No. Podremos estar en una Alianza pero el Byakugan sigue siendo apetecido. Además, el Clan… Danzo les ha dado mucho poder.

—Lo resistiremos.

Él la besó. Al cabo de unos instantes se separaron con la promesa de verse más tarde. Sakura asintió y se esforzó por realizar sus tareas lejos de Naruto.

.o.O.o.

—Sakura—dijo Neji quedo, en medio de los besos que le daba al cuello de la mujer. Detuvo sus manos en el vientre de ella. Ya había tomado una decisión.

Sabía que la batalla no tardaría en reiniciarse, probablemente Obito ya tuviera sus movimientos planeados, por lo que necesitaba decírselo antes de volver al campo.

Itachi, aún muerto, ayuda a Konoha.

Ella asintió.

—Le dio su Sharingan a Sasuke. Lo sé—murmuró ella, sin ganas. En algún momento, imaginó que hablaría con Neji sobre Itachi, como había hecho muchas noches antes, pero ahora no quería. No quería hablar de Itachi, porque su duelo era silencioso, como él hubiera querido.

Hizo algo más—susurró Neji. Buscó los labios de ella, acomodándose de medio lado, la besó con suavidad. —Estás embarazada.

Sakura se sobresaltó levemente. Se llevó las manos al vientre. Si las manos de Neji no rodeaban las suyas, entonces ella habría salido corriendo. Sin embargo, estaba turbada. ¿Iba a tener un hijo de Itachi? Bueno, qué esperaba. No usó protección, pero es que nunca le pasó por la cabeza que Itachi fuera quien tuviera herederos. El tema de los herederos era la tarea de Sasuke, no de Itachi.

Sus ojos se llenaron de lágrimas. ¿Había un bebe Uchiha en su vientre? Ella ansiaba una familia, pero no estaba lista para tener una. Los ejemplos que tenía en su vida no resultaban muy alentadores para formar un hogar. La relación con sus padres era distante, ellos nunca creyeron en ella. Además, no le gustaban las familias de Itachi –o de Neji- porque estaban llenas de maldad. ¿Cómo podría darle un hogar si ella ni siquiera tenía uno?

Entonces, se sintió envuelta por el cuerpo de Neji, que la cubría toda.

—Honraré la vida de Itachi al cuidar de su hijo—dijo él. Sakura experimentó una honda felicidad.

.O.o.o.

Tenían una mañana libre. En teoría, Kakashi debería aprovechar el tiempo para leer algunos de los libros naranja de su gran colección, pero en vez de eso, tenía su ojo puesto en la puerta de la carpa de Shizune.

Sakura llevaba toda la mañana encerrada ahí con Shizune. Si se trataba de un examen de rutina, estaba durando mucho, y si se trataba de una reunión importante era inconcebible que ellos no estuvieran invitados.

Naruto notó que Kakashi prestaba atención a la tienda de Shizune, por lo que decidió ir a fisgonear. Al cabo de unos minutos, se presentó muy alterado ante Kakashi y Sasuke.

—¡Kakashi! Eres Hokage. Tienes que hacer algo—dijo, dando grandes aspavientos. —Ordenaron a Sakura replegarse. No luchara con nosotros.

Sasuke se levantó de su asiento y se acercó a Naruto, interesado en la noticia. Vieron que Neji y Sakura salían juntos, pero tomaron caminos separados. Neji siguió a su división, mientras que Sakura caminó hacia sus compañeros de equipo y lo primero que hizo fue abrazar a Sasuke.

—Estoy muy feliz de verte y de saber que te has encontrado a ti mismo—le susurró al oído—. Gracias por regresar a nosotros, por salvar a Konoha.

Sasuke asintió, sin atreverse a mover su cuerpo. Entonces, Naruto estalló:

—Sakura, ¿No vas a luchar con nosotros? ¿No irás al frente? —preguntó.

—Sí iré—aclaró ella—. Pero no estaré en la batalla frontal.

Le tendió un pergamino a Kakashi.

—¿Baja honorable? —preguntó Naruto después de leer la nota por encima del hombro de su maestro. —¿Pero qué quiere decir Baja Honorable? ¿Te quedaste sin chakra? —insistió, alterado.

—Quiere decir que está embarazada—explicó Sasuke.

Naruto chilló:

—¡Tú! ¿Embarazada? ¿Neji te embarazó? ¿Ayer? ¿Tan rápido te dan de baja…?

—Naruto—exclamó Sakura. —No seas estúpido.

—Es que como ayer no apareciste por ninguna parte…

Arg—Sakura apretó su puño. —Uno no se embaraza de un día para otro… bueno, sí. Pero no fue ayer.

—Felicidades, Sakura—dijo Kakashi, interrumpiendo la golpiza que le darían a Naruto.

Sasuke levantó la vista al escuchar que el estado de Sakura era anterior, ¿qué tan antes había ocurrido, si Neji llevaba varios meses destinado a misiones lejos de Sakura?

—Gracias—murmuró ella.

—Sí. Felicidades—agregó Sasuke.

Sakura levantó el rostro hacia él y sus labios temblaron por la emoción. Lo abrazó de nuevo. Esta vez Sasuke pudo devolverle el abrazo.

—Estaré pendiente de ustedes—dijo ella, emocionada, cuando se separó de su amigo. —Son una familia para mí… y me alegra que estemos reunidos—le sonrió a sus dos compañeros y a su maestro.

—Vale, Sakura. Pero Neji no es parte de la familia—musitó Naruto, sin poder creerse que fuera cierto. —No puedes invitarlo a nuestras reuniones.

—Puede venir, Sakura—terció Kakashi.

—No, no puede.

—Naruto.

—Por favor—susurró Sakura, ignorando la rabieta de su amigo. —No lo comenten con nadie aún.

—¿Por qué? —preguntó Naruto. —Vamos, Sakura, te pondrás gorda. ¿Cuántos meses tienes? ¿Qué vamos a decir cuando estés toda inflada, que te comiste una píldora Akimichi? Oye, ¿cómo es que aún no estás gorda? ¿Hace cuánto que estás embarazada, si no has visto a Neji en meses…?

—Naruto—dijo con cansancio Kakashi. —Deja de fastidiar.

Naruto miró con sorpresa a Sakura: sabía que Neji era un buen shinobi, pero los últimos meses luchó codo a codo con él, día y noche. No era posible que se viera con Sakura que estaba a miles de kilómetros de distancia. Algo no estaba bien. Además, si Neji supiera que iba a ser padre, no arriesgaría su vida tanto en batalla.

El ambiente no tardó en ponerse pesado. Kakashi no pensaba discutir ese asunto tan pronto, pero era mejor aclararlo antes de que Naruto llegara a sus propias conclusiones, ya el muchacho estaba sacando cuentas con sus dedos y la conclusión era extraña: de alguna forma Neji o Sakura habían burlado la seguridad y sus tareas para aparearse hacía unas semanas, puesto que según la nota, apenas estaba en la novena semana de embarazo. Debía investigarlo para evitar que cuando él fuera Hokage, otras parejas se pusieran a tener hijos en medio de una misión. Recordó que hubo un día en que Neji se fue a dormir más temprano de lo normal. Pero ¿cómo hizo para recorrer tantos kilómetros y copular en tan poco tiempo?

A Sakura no le gustó la mirada seria de su maestro, que le dijo con tono autoritario:

—¿Crees que Neji se hará cargo?

Naruto dejó de sacar cuentas para mirar con seriedad a su maestro. ¿En cuál cabeza cabía que el padre no se hiciera cargo de su hijo? Además, estaban hablando de Neji que tenía un sentido de la obligación lo mar de extremo. Neji Hyuga era la pareja de Sakura desde hacía tiempo y siempre había sido un obsesivo con eso de cumplir su deber. Kakashi seguro se había vuelto loco de la sorpresa.

—Por supuesto—rumió Sakura, por lo bajo.

—Sakura—insistió Kakashi. —Neji es un buen hombre, pero tiene deudas pendientes con su clan. Asesinó a dos miembros del Souke, ayudó a las herederas a escapar y al Clan no le gustó que Hiashi muriera defendiéndolo.

La mujer se irguió. Kakashi se sorprendió de la mirada que le dirigió su estudiante, llena de reto y molestia.

Naruto decidió darle el privilegio de la duda a Neji, pero otra teoría cobraba sentido en su cabeza. Había muchos ninjas extranjeros, debido a la Alianza, alguno pudo haber abusado de ella…

Sakura. Puedo ayudarte—dijo de pronto Sasuke. Para él resultaba obvio que Neji no era el padre y que Sakura podría enfrentar más problemas de los usuales cuando su embarazo fuera de conocimiento público. Inclusive podría pensarse que era el resultado de alguna agresión enemiga. Además, antes de morir Itachi había mencionado a Sakura y ahora entendía por qué. —Como Uchiha tendré un puesto en el Consejo de la Aldea y tendré el suficiente poder para enfrentar a los Hyuga.

Sakura lo miró sorprendida.

—No... No puedo aceptarlo—susurró.

—Déjame hacerlo—pidió Sasuke, en un hilo de voz, pero con mucho sentimiento.

—No. No pued…

—Por mi hermano, Sakura.

—¿Qué tiene que ver Itachi con todo esto? —preguntó Naruto, cruzándose de brazos. Ahora sí que no entendía nada. —Ni que Itachi embarazara a Sakura… ¡Ni siquiera se conocen y crees que Sakura le va a conocer el p*…!

—Naruto—exclamó Sakura, apenada.

El rubio la miró suspicaz y una extraña idea se salió de sus labios:

—¿Itachi te embarazó?

—¡Itachi es el padre! —gruñó Sakura. No fue capaz de mirar la sorpresa que causó en los presentes, porque estaba muy ocupada dándole un golpe en la cabeza a Naruto. —No es el que me embarazó. Deja de hablarme así.

—¿Itachi es el padre? —preguntaron los tres. Naruto era el más sorprendido. Itachi ya le había dado demasiadas sorpresas como para que ahora resultara el padre del hijo de su mejor amiga.

—Y Neji—aclaró la muchacha. Los miró con ansiedad y pidió—Guarden el secreto.

—¿Neji e Itachi? ¿Los dos son el padre o no sabes cuál? —preguntó Naruto. —¿Y cómo demonios si ya tenías dos compañeros (tres contando a Sai) te embarazas de otros dos hombres?

—Arg.

Naruto fue enterrado en un enorme agujero a causa del golpe de Sakura.

—Vale. No diré nada. Lo siento—murmuró el muchacho, cuando salió del agujero.

—Sakura—llamó la atención Kakashi. Su voz, especialmente fría, auguraba una mala conversación. —Neji no enfrentó a su familia por ti. ¿Crees que lo hará por un niño que no es de él?

Sakura se giró hacia él, ofendida.

—No daré ese tipo de explicaciones—su mirada ardía. Le enfurecía que Kakashi tratara de cobarde a Neji. —Yo amo a Neji.

—Eso no es suficiente. Estamos hablando del Clan Hyuga y de su hombre más fuerte…

—Sé muy bien de qué estamos hablando—interrumpió ella con fuerza. Su corazón latía con tanto ímpetu que temía liberar el chakra que había estado almacenando.

Kakashi se dio cuenta que la niña se le había escapado y él ni se dio cuenta. Le sonrió para tranquilizarla.

—No te enfades. Solo queremos ayudarte.

Ella miró a los tres hombres. En los ojos de Sasuke, había una felicidad extraña, pues sentía que era su oportunidad de hacer las cosas bien con su hermano. Naruto le sonreía, amigable. Él no entendía muchas cosas, pero ahora tenía una razón más para ganar la guerra: porque su amiga traía en el vientre al hijo del hombre más valiente de toda Konoha.

Sin embargo, Kakashi se veía un poco molesto por la noticia. Sakura pensó que era algún tipo de comportamiento paternal. Pero su maestro no tenía ningún derecho de juzgar su vida. Se llevó sus manos al vientre y murmuró:

—Queremos evitar la discusión el mayor tiempo posible. Neji y yo tenemos algunos ahorros…

—Pero no tiene cómo huir del Sello del Pájaro Enjaulado—interrumpió Kakashi. Quería ayudarla, necesitaba que ella viera el peligro. Necesitaba que Sakura dejara de ser una tonta enamorada. —Los Hyuga no permitirán que uno de los suyos nazca fuera del clan… y si saben que el niño que esperas no es de Neji, te dejaran marchar, pero a él no. No van a permitir que Neji se vaya contigo si estás embarazada de otro hombre. No podrás resistir la presión del Clan Hyuga. No puedes quedarte con Neji. Simplemente, que insistas seguir con él no tiene sentido.

—No abandonaré a Neji—dijo Sakura, con vehemencia. —Y sé que él no me abandonará.

Kakashi recordó la insistencia con que Sakura decía amar a Sasuke y tuvo un mal presentimiento. Sakura era tan ingenua. Pero en aquel entonces solo se ponía en ridículo, ahora había un niño de por medio.

—Sakura, escúchame, por favor. Apelo a tu razonamiento—dijo Kakashi, con seriedad. —Necesitarás protección. No se puede luchar con el Sello Maldito. Si activan el sello de Ne…

—¡No lo abandonaré! ¡No me ocultaré! —chilló ella.

—No hay cómo enfrentar el sello—dijo Kakashi, que también elevó su voz. Decidió cambiar su estrategia, porque sabía que Sakura defendería con saña su punto de no abandonar a Neji, a pesar de los obvios peligros. —No hay cómo evitar que sellen a tu hijo. No les importará si tiene Byakugan o no.

—Estaremos bien—dijo ella, entre dientes.

—Sakura—susurró Naruto, preocupado. —Kakashi tiene razón. El Sello del Pájaro Enjaulado es una cosa seria… No hables tan a la ligera. Mira todo lo que ha sufrido Neji…

Sakura negó con la cabeza, con violencia. No abandonaría a Neji y no sellarían a su hijo. No había nada de qué hablar.

Kakashi se puso de pie. Su semblante era frío.

Salgan—les dijo a Sasuke y a Naruto. Sakura le devolvió una mirada ardiente.

—¡No! —exclamó Naruto. —No saldremos. Sakura es nuestra amiga y tenemos derecho a saber qué pasa y ayudarla…

Por unos instantes nadie se movió. Sasuke retrocedió hasta pegar con la pared, para dar espacio a la discusión que se avecinaba. Su semblante dejaba muy claro que no saldría de la habitación, pero que le daría el espacio a su maestro para hablar. Él no elevaría la voz como Naruto, pero si era necesario se enfrentaría a Kakashi porque se trataba del hijo de su hermano y él no dejaría que Sakura estuviera sola.

—¿Hace cuánto te ves con Neji? —preguntó Kakashi, al cabo de unos minutos. —¿Hace tres años?

Ella asintió.

—¿Sabe alguien más de esa relación? —los labios de Sakura temblaron. Su relación era secreta, solo Naruto y Shizune sabían. —¿Alguna vez él ha querido que se sepa que están juntos?

Ella se mordió los labios.

Él siempre ha insistido en mantener oculta la relación. ¿Te has preguntado por qué?

—Para protegerme.

Kakashi entrecerró su ojo. Naruto estuvo a punto de interrumpir diciendo que Hoshi la había atacado, pero cayó en cuenta que después de ese hecho, Sakura no había estado más en peligro. Entonces, ¿para protegerla de quién, si al Clan ni le importó que Neji estuviera con Sakura?

—¿De verdad crees que un hombre como Hiashi, que toda su vida ha vigilado a Neji, no sabía que estabas con Neji? ¿Crees que en su propia casa, aunque estuvieran en las dependencias del Bouke, los Hyuga no sabrían que estabas con Neji?

Ella negó, estuvo a punto de llevarse las manos a los oídos para no escuchar. Pero la voz de su maestro, la taladraba.

—¿Nunca se te ocurrió pensar que Neji simplemente no quería que se supiera que estaban juntos? ¿Nunca pensaste que las razones que te decía para ocultar la relación eran solo excusas, mentiras?

Kakashi sabía el daño que le podía causar a su alumna, pero tenía que decírselo. Cuando perseguía a Sasuke como una niña tonta, él nunca hizo nada por ayudarla. No se preocupó por mostrarle que se llevaría una gran decepción porque Sasuke nunca la amaría, porque pensó que su amor era demasiado superficial para ser cierto.

Sin embargo, ahora era diferente. Ya no se trataba solo de Sakura, había un niño de por medio y todo un Clan. Tenía que protegerla de una decepción. Tenía que darle las herramientas para liberarse del yugo masculino. Tenía que abrirle los ojos sobre la "relación" que decía tener con Neji… porque eso no era más que sexo fácil y gratuito para él.

Si él nunca se responsabilizó por formalizar con ella una relación seria, cuando Sakura no tenía ninguna obligación, ¿cómo pretendía ella que aceptara la paternidad de un niño que no era de él?

—Vamos, Sakura. Eres la discípula de la Hokage y también eres mi discípula. La única mujer que he entrenado en toda mi vida. ¿Crees que los Hyuga te harían daño? El Clan Hyuga siempre ha sabido que estabas con Neji y Neji lo sabía, pero nunca fuiste un problema… porque el honor de Neji sigue intacto.

Ella palideció.

—A Neji no se le conoce ninguna mujer. Pero en realidad él conoce muy bien a las mujeres ¿Cierto? Y ahora, tú estás embarazada. ¡De nadie! Porque nadie te conoce pareja.

Kakashi—musitó aturdido Naruto, pero la mirada del maestro siguió rígida sobre la mujer.

Piensa, Sakura—insistió Kakashi. —La única que sale perdiendo en esa relación escondida, eres tú. Neji te ha estado usando estos años, ¿o no crees que si realmente él te amara habría enfrentado a su familia por ti? Solo eres una simple chica con la que se acuesta, con la que no tiene ningún compromiso, ni siquiera puedes exigirle algo… ¿Y crees que cuidará de un hijo que no es de él? —su voz sonó burlesca.

Sakura se quedó quieta. La paz antes de la tormenta.

Él te ha hecho promesas. Que cuando acabe esto, estarán juntos. Pero nunca acabará, Sakura. Él tiene muchos líos que resolver con su Clan y siempre, siempre, encontrará una excusa para retrasar lo de ustedes. Siempre te pedirá que siga siendo secreto. Y siempre te dirá alguna excusa que sonora convincente para que no estén juntos.

Neji no podrá ser el padre de tu hijo. Tendrás que cuidarlo sola. Y te recomiendo que te alejes de él, antes de que sea demasiado tarde. No te sigas haciendo más daño. Te llevarás una gran decepción porque él solo se está aprovechando de lo que tú le has dado, tan fácil y gratis.

Ella movió la cabeza, imperceptiblemente.

Piensa por qué estás con Neji. ¿Por qué aceptaste sus reglas, sus secretos? ¿Por qué sigues viéndote con él a escondidas, por qué sigues acostándote con él a escondidas, aunque no tengan nada concreto? Tienes que reconocer tu problema con los hombres y tienes que ver que Neji solo se ha estado aprovechando de ti… ¡No puedes seguir viviendo esta mentira, Sakura! A él no le importas, menos tu hijo…

Naruto estuvo a punto de dar un paso hacia Sakura para consolarla cuando empezara a llorar, sin embargo se quedó muy quieto cuando vio la confianza en los ojos de la mujer. Como si las cosas terribles que dijo Kakashi no fueran con ella.

Usted no sabe lo que hemos vivido—susurró ella, con frialdad. —No sabe qué pasó entre nosotros. No sabe qué pasó con Itachi. No sabe qué pasa entre Neji y los Hyuga. ¡No sabe nada de mí!

Kakashi no pudo entender por qué Sakura no reaccionaba. Todo lo que él había dicho tenía lógica y era lo más obvio. Además, aún había tiempo para que Sakura saliera de esa relación tan perjudicial. Aún podía salvar su honor.

Naruto tuvo la suficiente sensibilidad como para cambiar de tema, pero la sensibilidad no le alcanzó para saber cuál tema convenía hablar, por lo que deseoso de que Kakashi dejara de increpar a la mujer, preguntó espontáneamente:

—¿Cómo es que te apareaste con Itachi?

Hasta Sasuke se ruborizó con la pregunta.

Sakura fue la primera en recomponerse, pero el ambiente seguía demasiado tenso como para darle una tunda a Naruto. Así que miró a Sasuke y se dio cuenta que no sabía cómo explicarlo.

Tuvo conciencia que no había pensado cómo le contaría a Sasuke que vio a Itachi. Porque en sus planes, era un secreto que nunca debía saberse y ahora… No era capaz de guardar ese secreto… porque le crecería en el vientre.

—Itachi estuvo en Konoha—dijo, por inercia cuando recordó que Sasuke sabía que Itachi había estado en la aldea.

Sin embargo, esa respuesta solo sirvió para que en la mente de Naruto cobrara vida una terrible acción: Itachi había forzado a Sakura, aprovechándose de que ningún shinobi verdaderamente poderoso estaba en Konoha. Apretó sus puños, incapaz de creerlo.

—¿Por qué? —preguntó Naruto. Sasuke le había explicado que cuando su hermano estuvo en la aldea cuando tenían doce años, era para recordarle a Danzo que debía cumplir con su parte del trato. Entonces, ¿qué estaría haciendo Itachi en la aldea mientras Akatsuki estaba en guerra? ¿Qué haría en Konoha, cuando ni Sasuke, ni Tsunade, ni nadie que él conociera estaba ahí?

Porque fue a visitarme—dijo ella, y cuando salió la última sílaba se dio cuenta de lo estúpida que sonó. —Es difícil de explicar. Pero Itachi hizo algo por mí… y por Neji.

—¿Por Neji? No me imaginé que ellos tuvieron esos gus…—murmuró Naruto. Le parecía que tenía más sentido que Sakura conociera a Itachi a causa de Neji, a que Sakura lo conociera por sus propios medios. De nuevo, Sasuke se ruborizó.

—¡Eres idiota, Naruto! —chilló Sakura y soltó sin pensar: —Itachi destruyó el Sello.

—¿Itachi destruyó el sello maldito de Neji? —preguntó Kakashi.

Ella abrió la boca sorprendida de su propia indiscreción. Todo un año guardando el secreto y ahora lo soltaba en medio segundo.

—Con el Susano'o y la Espada de Totsuka.

—¿Es lo mismo que hizo con el sello de Orochimaru en Sasuke? —preguntó Naruto.

Kakashi asintió. Miró con suspicacia a su alumna. Ahora las razones del ataque a Hinata eran muy claras y debió concederle la razón a Sakura: él no tenía ni idea de lo que habían vivido. Bajo su máscara, su boca se curveó. Al parecer, Sakura era mucho más valiosa de lo que había pensado y había hecho más por la aldea de lo que se llegaría a saber. Si el Sello del Pájaro Enjaulado podía desaparecer, Danzo no tenía nada que hacer.

—Desde hace un año me veo con Itachi—confesó ella. —Sabía que la única forma de ayudar a Neji era eliminar el sello. Busqué desesperadamente una solución. Después de planearlo mucho, me enfrenté a Itachi—su voz se convirtió en un susurro. —Hicimos un trato.

—¿Peleaste contra Itachi?

Ella asintió, trémula.

—No duré ni tres segundos—recordó. Sasuke la miró con nuevos ojos: vio el valor y la fuerza que Itachi conoció. —Pero me dejó explicarle por qué lo buscaba.

—¿Qué tipo de trato? —preguntó Kakashi.

Itachi… él…

—Estaba enfermo—dijo Sasuke.

—¿Enfermo? —repitió Naruto, sorprendido.

—No peleó contra mí con toda su capacidad por una enfermedad mortal, muy avanzada—confesó Sasuke. De su batalla con Itachi, se había guardado ese aspecto. Le era doloroso saber que no era lo suficientemente fuerte para vencer a su hermano, pero era peor saber que ni aún entendiendo toda su historia, habría podido tener una vida junto a él porque Itachi agonizaba.

—El uso del Sharingan—agregó Sakura, miró a Sasuke que asintió—lo estaba matando. No hay cura contra su enfermedad. Pero yo podía palear el dolor… hasta… hasta…

—Hasta nuestro enfrentamiento.

Ella movió la cabeza, imperceptible.

—¿Preparaste a Itachi para que peleara con Sasuke? —preguntó Naruto, sin poder creerlo. Hizo el intento de ponerse en la posición de Sakura y supo que no podía: preparar a Itachi para una pelea mortal contra su compañero de equipo, su amigo. Vio a Sakura con nuevos ojos, sorprendido por lo que era capaz de hacer.

—Itachi eliminó el sello—dijo ella, con la voz apagada—Y yo le di tratamiento médico.

Guardaron silencio. Kakashi se sintió orgulloso de su estudiante: capaz de intervenir en la vida de Neji y de Itachi con tal secretismo. Era lo mínimo que esperaba de una mujer con Sakura, pero aún le preocupaba el futuro del niño que traía en el vientre. El silencio lo interrumpió Naruto.

—¡Oye, Sasuke! ¡Serás tío!

Una pequeña sonrisa se formó en el aludido.

FIN.


Hola, de nuevo. ¿Están cansadas de leer tanto? De verdad, lamento hacer capítulos tan largos, pero espero les haya gustado.

Neji está vivo. Y de alguna forma -espermatozoide- Itachi también lo está. Algunas ya veían venir el embarazo, jeje, así que en el epílogo les contaré qué pasó con el bebé y si Neji cumplió con su promesa de cuidarlo (¿qué opinan de los reclamos de Kakashi, tendrá razón?).

Quiero agradecerles su compañía y todos sus comentarios. Son las mejores y aprecio mucho que se tomen el tiempo para leer y comentar. Además, agradezco muy enfáticamente sus opiniones sobre la doble relación de Sakura -o trío-. También les pido perdón por los errores y las incoherencias que hayan encontrado, pero sepan que hubo mucho esfuerzo de mi parte para hacer el fic.

No se olviden de contarme qué les pareció el capítulo.

Un beso -de Itachi- para todas.

:)