Capitulo 12: !Todos están locos!.
Hermione abrió la puerta de su armario bruscamente, para después, tras soltar un largo suspiro, comenzar a buscar su varita. Si bien todo estaba impecablemente doblado y acomodado, era casi imposible encontrar algo tan fino como una varita en medo de tanta ropa, mayoritariamente del rubio. Tras pasar dos minutos buscando entre medio de esa ropa sin resultado alguno, decidió buscar en otro lado.
Busco en las mesitas de luz, debajo de la cama, en las maletas.
Nada.
Suspiro cansada.
Nada estaba resultando como debería. Era cierto que ella sabia que su familia, al enterarse de que tenia novio, actuaría de esa manera. Sabía que a los gemelos les encantaba hacer bromas, especialmente, a gente que no les agradaba, al igual que sabia que sus tíos, especialmente Guillermo, harían hasta lo imposible por buscar aunque sea lo mínimo indispensable para deshacerse de Draco.
Pero, todo se estaba yendo de las manos. Se notaba que los gemelos intentaban encontrar la manera de que Draco reaccionara y se fuera de esa casa, dejándola sola. Y ni que hablar de Guillermo. Podía sentir perfectamente el desprecio que su tío le profesaba al rubio, y lo peor de todo es que era sin razón. Si bien Draco no era un santo, se notaba que quería a toda costa caerle bien a su familia, por más de que esta no pusiera mucho de su parte.
Desde hacia unos días que una idea rondaba por su cabeza, y en ese momento le parecía la mas brillante que hubiera tenido en toda su vida. Si todo seguía así…
-¡Draco!- oyó gritar a Zabbini- ¡hay alguien en este aparato!, se llama 911… señora 911, tranquila ya la sacaremos de ahí, solo espere a que Granger vuelva de la habitación con la varita y la sacaremos del aparato.
No podía ser.
No.
Esas palabras solo fueron producto de su imaginación, era imposible que eso estuviera pasando. Además, Zabbini no podía ser tan estupido como para…..
- cuantas veces tengo que decirlo, ¡NO HABLES DE MAGIA CON MUGGLES!- oyó a Draco gritar, para luego, oír como todo se sumía en un silencio sepulcral.
"mierda", pensó la castaña mientras giraba sobre si alarmada, mientras trataba de divisar alguna varita. El estupido de Zabbini había hablado de magia por teléfono. Pero no era solo eso. De seguro su tío estaría con ellos, y las probabilidades de que no hubiera entendido algo de lo que Zabbini había dicho, se había ido con la afirmación de Draco. Tras unos segundos revisando su cama, debajo de la almohada y de las sabanas, un clic sonó en su cabeza.
Casi se golpea por no haberlo recordado.
Rápidamente, corrió hacia su armario, y saco su pijama. Con todo lo acontecido, se había olvidado de que había dejado su varita en el pijama después de haber abierto la puerta aquella noche en que su tío Guillermo había golpeado a Draco en la cara. Cuando la tubo entre sus manos sonrío victoriosa, para después borrarla al escuchar un fuerte golpe, como de algo estrellándose con algo, para después sentir como algo caía al piso, con un ruido sordo.
Sin pensarlo, salio de la habitación lo mas rápido que sus piernas le permitieron, para después bajar las escaleras. Se dirigió directamente a la sala principal, y lo que encontró la desconcertó y confundió a ambas partes.
Su tío Guillermo se encontraba despatarrado en el piso con los ojos cerrados, mientras que a un lado, se encontraba Marc, con un sartén alzado en lo alto. Un poco más atrás del pelicastaño se encontraba su gemelo, el cual tenía una pequeña sonrisa en su rostro, mientras unos pasos mas atrás estaba Lucas, mirando perplejo a su tío en el piso. La castaña desvío su vista de la escena del crimen, y lo que vio la confundió mucho más que lo anterior. Draco estaba recostado en uno de los armarios mientras se frotaba las sienes, como intentando calmar un fuerte dolor de cabeza, mientras que Blaise derramaba lagrimas a mas no poder, al tiempo que gritaba frustrado por el auricular del teléfono.
-…. ¡señora 911!... ¡SEÑORA, RESPONDA!- grito Blaise al borde del colapso mientras caminaba de un lado al otro- ¡SEÑORA, POR FAVOR….. RESPONDA!- siguió, haciendo que la castaña lo mirara incrédula.¿! que diablos estaba pasando!?.
-¿!QUE DIABLOS ESTA SUCEDIENDO AQUI!?- grito la castaña confundida, molesta e incrédula.
- ¡GRANGER!- grito Blaise, posando su mirada en la chica, al tiempo que una sonrisa se formaba en su rostro- ¡GRANGER, AYUDAME!- pidió, mientras se acercaba a ella.
- Zabbini, ¿! Pero que…..
- escúchame Granger, nos queda poco tiempo. Necesito que saques a la señora 911 de este aparato antes de que sea demasiado tarde- dijo Blaise seriamente, mientras la castaña lo miraba impresionada. ¿! De que diablos hablaba!?- ¡rápido!, no sabemos si la pobre señora es claustrofóbica- siguió alarmado, mientras Hermione desviaba su mirada, para posarla en Draco, el cual se encogió de hombros.
- piensa que hay una señora atrapada en el teléfono, y que yo le hice algo para que dejara de hablar- explico el rubio, mientras la castaña lo miraba incrédula. ¿! Pero que diablos tenia por cerebro Zabbini!?.
- ¡claro que le hiciste algo!- aseguro Blaise girándose, para mirar al rubio con una cara que reflejaba enojo- ¡la señora ya no habla y lo único que se escucha es un pi, pi, pi!- siguió, mientras el rubio lo miraba frustrado. - ¡tu le hiciste algo!- afirmo, mientras lo señalaba con un dedo, acusándolo.
- ¡Blaise!, entiende de una maldita vez. ¡No existe tal señora 911!- grito Draco al borde de la histeria. ¿! Tan difícil era de comprender que no había ninguna señora atrapada en el teléfono!?. Blaise iba a responder, pero fue interrumpido.
- ¡basta!- grito Hermione enojada y al borde del colapso. Con lo que vio y escucho en esos pocos minutos en la sala, le vasto para llegar a tres conclusiones. Una, que Marc había golpeado a su tío con una sartén y lo había desmallado por algún motivo que desconocía. Dos, que se había equivocado; Zabbini si era capaz de superar su estupidez en tiempo record, y tres, que si no arreglaba la cocina y no despertaba a su tío cuanto antes, los adultos llegarían y los encontrarían con las manos en la masa- ¡se sientan todos en el sillón ahora!... ¡y sin rechistar Zabbini!- agrego, haciendo que el moreno pateara el suelo y se sentara en el sillón, seguido de todos los demás.
Suspiro para normalizar su respiración agitada, para después posar su mirada en el más afectado de los cinco chicos frente a ella.
.- escúchame Zabbini, no existe tal señora- dijo molesta, mientras Blaise fruncía el seño.
-claro que si. Yo la escuche- dijo convencido mientras se cruzaba de brazos, al tiempo que Hermione respiraba hondo, intentando controlar su ira. Si no podía razonar con Blaise, tendría que recurrir al plan B.
- escúchame atentamente. La señora …..- empezó, para después mirar a Draco, el cual formulo " 911" con sus labios- …. 911 esta bien. Este aparato- dijo señalando el teléfono- sirve para que los muggles se comuniquen como los magos se comunican por las chimeneas, solo que por aquí no se ven. ¿Entiendes?- pregunto con paciencia, como se le hablaría a un niño que le cuesta comprender. Blaise la miro seriamente.
- ¿me estas diciendo que la señora 911 no esta atrapada en este aparato?- pregunto con desconfianza, mientras sujetaba fuertemente el teléfono. Hermione asintió victoriosa- eso quiere decir que…. ¿ella esta en su casa, sentada cómodamente en un sillón mientras toma el te?- pregunto inocentemente, mientras Hermione sonreía forzadamente, al tiempo que asentía. Si algo le habían enseñado sus padres de chiquita, era que a las personas locas había que darles siempre la razón, por mas de que lo que le estuvieran diciendo fuera la cosa mas descabellada del mundo.-y…. ¿ también tiene compañía?, no se un gato, un perro….- siguió preguntando ilusionado, como si Hermione fuera una adivina.
- si Blaise- dijo Draco mirándolo- la señora 911 esta en su casa, sentada en un sillón junto a su perro mientras toma el te, esperando a que el señor 912 llegue de su trabajo- siguió sarcástico, logrando que Hermione lo mirara fulminante.
- OK- accedió Blaise sonriente mientras asentía, al tiempo que Hermione rodaba los ojos. Ese moreno no tenia remedio alguno. Suspiro.
- bien, solucionado este tema…. Marc- dijo mirando al pelicastaño, mientras este miraba a Blaise como si fuera un bicho raro de circo, al igual que los demás. Marc la miro- … ¿!me puedes explicar por que no se quedaron el la habitación como les pedí!? , y de paso me explicas por que golpeaste al tío con una sartén. – dijo con el seño fruncido. Sabía que si le hablaba bien, el niño soltaría todo sin problema alguno, pero le era imposible controlar su molestia. Marc la miro dolido.
-¿!por que me hablas así!?- pregunto lastimosamente- ¿! Que te eh hecho yo!?- siguió, mientras apoyaba su cabeza en el hombro de su hermano, el cual lo abrazaba, consolándolo.- ¡no te pienso responder!- grito, mientras soltaba una que otra lagrima. La castaña suspiro. Sabia que Marc aria algo como eso. Miro a Lucas, el cual suspiro.
- lo que paso fue que estábamos….
-¡CALLATE LUCAS!, ¡ME PREGUNTO A MI!- salto Marc mirándolo con odio, mientras el pequeño rubio se alejaba un poco asustado, chocando con Draco, el cual lo empujo molesto. Hermione suspiro.
- ¿me responderás tu, Marc?- pregunto la castaña tranquilamente, haciendo que el niño asintiera despacio, mientras se separaba de su hermano.
- salimos de la habitación por que sentimos gritos. Tome una sartén por las dudas, y nos dirigimos a la sala donde encontramos al enfermo mental- dijo señalando a Blaise, el cual frunció el seño- y a la lagartija- siguió, mientras el rubio hacia el ademán de acercársele, pero fue detenido por Blaise- junto al soltero sin remedio, el cual estaba gritando incoherencias mientras hacia aspavientos con los brazos- siguió tranquilamente, mientras la castaña enarcaba una ceja.
-¿y….?- pregunto Hermione, ya sabiendo lo que vendría.
- le pegue- respondió tranquilamente, mientras la castaña rodaba los ojos- ¿Qué esperabas que hiciera?, el tío estaba como loco diciendo estupideces. Parecía un demente- siguió excusándose.- Hablaba de magia, ¡DE MAGIA!- exclamo, como si eso fuera lo mas loco que hubiera escuchado.
- lo dices como si no ex…- empezó Blaise, pero rápidamente recibió un golpe en las costillas- ¡ay!, hermano, si sigues así, te acusare con Pansy cuando se le pase el cabreo- se quejo, mientras el rubio lo miraba molesto. Sinceramente, Blaise era un verdadero peligro en la casa.
-cállate- ordeno Hermione molesta- bien… dejemos esto por aquí… ¿Dónde están Mateo y Micaela?- pregunto a nadie en especial.
- están limpiando la cocina porque Mateo recibió un mensaje de su padre. Dice que en una hora o menos estarán aquí- explico tranquilamente Lucien, haciendo que Hermione abriera sus ojos como plato. ¿!Y lo decía ahora!?.
- ¿Por qué no avisaste antes demonio?- pregunto Draco enojado, mientras Lucien lo miraba fulminante.
- por que nadie pregunto- respondió secamente.
- ya basta,- dijo Hermione molesta- ustedes- dijo señalando a Lucas, y a los gemelos- ayuden a limpiar la cocina…. ¡sin quejas Marc, te lo advierto!- dijo, mientras el niño se levantaba, para después girar su cabeza e irse de la sala en un silencio ofendido. Los otros dos lo siguieron.
- genial, los niños trabajan, los adultos descansan. Muy buena Granger- dijo Blaise mientras se acomodaba a lo largo en el sillón, apoyando sus piernas en el regazo del rubio, el cual las quito rápidamente. Hermione frunció el seño.
-no Zabbini, no descansaras.- dijo mientras se acercaba al moreno, para después tomarlo del brazo y tirar de el, haciendo que se incorporara- tienes que levantar a Guillermo y sentarlo en el sillón- siguió, haciendo que Blaise la mirara incrédulo, al tiempo que Draco reía- y tu también- dijo mirando al rubio, el cual paro de reír, al tiempo que Blaise curvaba una sonrisa en su rostro.
-¿tienes idea de cuanto pesa?- pregunto incrédulo el rubio mientras se paraba, al tiempo que señalaba el cuerpo de Guillermo.
- ¿tienes idea de lo que pasara si mis padres se llegan a enterar de esto?- pregunto de brazos cruzados, mientras el rubio la miraba fijamente- exacto. Asíque, hazlo Draco. Ni que fueras un debilucho- siguió, haciendo que el rubio la mirara ofendido, para después, junto a Blaise, dirigirse hacia Guillermo y tomarlo por los hombros.
-¿y tu que aras?- pregunto Blaise desconfiado. Si ellos tenían que cargar con el tío inconciente, ella también tendría que hacer algo.
- yo vigilare que los adultos no vengan, y después le aplicare un obliviate a mi tío- respondió, mientras caminaba hacia la ventana.
Blaise asintió, para después, con una fuerza sobre humana, tomar los pies de Guillermo y elevarlo por los aires. Después de lo que significo la prueba de fuego para ambos hombres, lograron trasladar a Guillermo hasta el sillón, donde lo dejaron caer sin cuidado alguno, haciendo que Hermione los viera molesta.
-tengo que volver al gimnasio- dijo Blaise respirando superficialmente, al tiempo que llevaba una de sus manos al pecho.
-bien, ahora has lo tuyo Mione - dijo Draco, mientras la castaña se acercaba a su tío- Blaise, vigila la ventana, yo vigilare la cocina.- siguió, mientras el moreno lo veía confundido- no confío en la palabra de esos diablos- explico, para después dirigirse a la puerta de la cocina.
Hermione suspiro, para después apuntar a su tío con la varita. Nunca pensó que tendría que volver a aplicar un obliviate a alguien de su familia, y mucho menos por una estupidez tan grande. Pero esa estupidez, podría costarle su relación con Draco, y por más de que su tío había recibido un fuerte golpe en la cabeza, no quería correr riesgos de que recordara algo.
-obliviate…- murmuro, al tiempo que una luz salía de su varita, para después propagarse alrededor de su tío. Se giro- ya esta, solo nos falta llevarlo a su cuarto y…
-¡no hay tiempo!- grito Blaise alarmado, para después girarse- ¡tu familia llego!- siguió, haciendo que tanto Draco como Hermione, lo vieran alarmados.
La castaña giro a su alrededor y lo que encontró no le gusto en lo absoluto. Todo estaba desordenado, había cosas rotas por doquier, la cocina seguía sucia, Draco y Blaise estaban desarreglados y sucios de comida, y su tío parecía un cadáver. Justo cuando se iba a desmayar, se le ocurrió algo.
-¡zabbini!- grito, haciendo que el moreno la mirara sorprendido- ¡ve afuera, y entretén a mi familia!- siguió, mientras el moreno la miraba incrédulo.
-¿y como quieres que logre eso?- pregunto, al tiempo que la castaña bufaba. Que exasperante podía llegar a ser.
-¡has lo de siempre!, di cualquier estupidez, baila, canta, has mímica, ¡yo que se!- dijo rápidamente mientras empujaba al moreno, el cual ponía un poco de reticencia- ¡vamos Zabbini!, tu eres un experto en ese campo- siguió, mientras el moreno se daba la vuelta.
- ¡me estas ofendiendo Granger!- exclamo dolido.- ¿acaso piensas que soy un mono de feria sin cerebro que hace cosas estupidas para entretener a la gente?- pregunto incrédulo.
-lo has dicho tu, no yo- respondió esquivamente. El moreno la miro indignado, e iba a replicar- cállate zabbini y hazlo, sino tendrás que volver a casa donde te encontraras con una Parkinson cabreada- siguió, haciendo que el moreno la mirara asustado. Le aplico un hechizo para liberarlo de la mugre, y después lo empujo, haciendo que saliera de la habitación.
- bien… manos a la obra- dijo la castaña mirando al rubio, el cual asintió. Era imposible que el plan saliera mal, después de todo, zabbini era un experto a la hora de entretener a la gente, así que…. Nada podría salir mal ¿No?.
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¡HOLA!
Aquí les dejo otro capitulo de ¡Que familia!. Espero que les guste. Les pido que dejen reviews, es la única forma que tengo de saber si les gusta la historia o no.
Quiero agradecer a todas las personas que dejan reviews, en verdad gracias, me alegran el día.
¡Dejen reviews!
Besos.
Fefi.
