Fue un tiempo horrible! No publicaba por que en primer lugar: mi computadora se contamino de un virus y no se encendía, no estaba en casa y cuando había escrito algo! PUM se borro y me deprimí ToT bueno lo siento con toda mi alma… por el retraso.. bueno voy a comenzar.
Kuroko no basket no me pertenece, yo solo le pongo mi rara historia
Gracias por leer…
Caminaron en silencio durante un buen rato, daiki llevó a ryouta hasta su casa, esta era sencilla y acogedora kise dijo que sus padres no estaban por lo que se encontraba solo ese día, se quedo unas horas en la casa del rubio, viendo la tele o conversando, después se marcho a la suya.
Se quedo parado al pie de la puerta y con una mueca de desagrado abrió la puerta y se fue directamente a su cuanto, cerró la puerta, las cortinas y cualquier lugar en donde la luz pudiera entrar y se quedo sentado en su cama, en silencio durante unos minutos, apreciando lo callado y tranquilo que estaba… lenta y calmadamente se recostó en la cama y se quedo dormido.
A la mañana siguiente se paró más temprano que antes y se fue lo más rápido que pudo a la escuela, comenzó caminando, después trotando hasta que acabo corriendo por las calles que conducían hasta su respectiva escuela, por alguna razón estaba más entusiasmado en ir que antes
-"¿así se siente tener amigos?- pensó aomine –quiero verlo… de verdad quiero verlo lo antes posible"- sonrió mientras pensaba, al momento se detuvo en seco…- "¿quiero verlo? ¿Por qué?... hermano… ¿Qué rayos esta pasando?... ¿Por qué siento que tu recuerdo se hace cada vez más pequeño?... no quiero"
Comenzó a caminar más lento, no entendía por completo aquel sentimiento que sentía… era como si "eso" fuera desapareciendo… en eso sintió que algo le daba un ligero empujón amistoso por la espalda
-No te rindas… Daiki… -se oyó un murmuró ligero, tan ligero como una brisa de aire
Miró atrás lo más rápido que pudo, pero no logro ver a nadie, solo a lo lejos se encontraba una figura, un pequeño joven de piel pálida, entrando a una tienda que se encontraba cerca
-conozco a esa persona…-dijo aomine corriendo tras de esta, entró a la tienda lo mas rápido que pudo, pero al entrar chocó con alguien y los dos cayeron al piso
-aominechii?!- dijo el rubio mirándolo extrañado
-Kise? ¿Qué haces aquí?- aomine se puso de pie y ayudo al otro a pararse
-comprando dulces, ¿Por qué tanta prisa?
-no, es que vi a alguien…
-quien?
-no, nada, no puede ser posible –se rió –entonces… ¿nos vamos?-poniéndose en marcha
-si- dijo animado comenzando a seguirlo
-"no puede ser posible de por sí, el ya no…
-aominechi, ¿Qué piensas?- preguntó el rubio acercándose
-no es algo que te pueda decir
-oh… ya veo, ¿puedo hacer algo?
-no… pero… gracias
-… sonríe… Daiki- le dijo con cariño
El moreno se paró en seco, con los ojos llenos de sorpresa
-¿Cómo me llamaste?- dijo un poco confundido
-Daiki, es tu nombre, pensé que si te lo decía, podrías olvidar aquellas tristezas y pensamientos que te invadían, por lo menos por un rato…
Un ligero rubor salió de la mejillas de aomine y le dijo nervioso
-cállate!.. N-no es algo que… olvídalo-suspiro y continuo caminando
Pasaron los días, semanas y unos cuantos meses, kise se volvió popular en la escuela, pero este permanecía fiel mente al lado del moreno y poco a poco… con mucha dedicación de ryouta… aomine comenzó a sonreír… a divertirse… ya por fin había roto la barrera que dividía al moreno de él, salían juntos los fines de semana a hacer tontería y media, o a hacer nada… ya no importaba que hacían, todo era un rayo de sol mas a la vida de Daiki, aquel rubio se gano su confianza y este le dio su amistad… un día a finales de la escuela…
-aominechii… ¿quieres salir a jugar básquet conmigo?
-no lo sé…hace mucho que no juego..
-vamos~ inténtalo… por miii- el rubio hizo un leve puchero
-esta bien
El rubio sacó un balón de su mochila y saco a aomine a la cancha más cercana, con una sonrisa le entregó el balón en las manos del moreno
Este tomo lo tomo con cuidado y lo miro durante unos segundos…
-oye… kise… te digo algo?
-¿Qué?
-la razón por la que deje el básquet
-vamos a sentarnos entonces…- tomo a daiki de la muñeca y lo jalo suavemente hasta una de las bancas de la cancha
-veras… desde pequeños… mi hermano y yo siempre jugábamos basket juntos… el era muy débil, por lo que siempre le ganaba- una risa amarga salió de sus labios – un día algo paso que el ya no pudo seguir acompañándome a jugar… era demasiado débil… pero tenía una voluntad enorme… pero esta muy cansado por lo que ya no pudimos volver a estar junto, somos muy unidos por lo que creo que la falta de su presencia me entristeció, no nos llevamos muy bien en muchas cosas, pero el basket es algo en lo que nos logramos entender muy bien, al el ya no acompañarme… el basket perdió sentido ya que el…
-aominechii… ¿el va a estar bien?
Aomine rio bajo y alzando la mirada -¡si! él se pondrá bien… juguemos de una vez…- sonrió poniéndose de pie
-eres asombroso aominechii, no puede ganarte ni una sola vez-rió el rubio
-eres muy malo, no voy a ir fácil contigo aun si eres mi amigo
Se despidieron y cada quien tomo su lado para sus respectivas casas, después de un rato de despedirse de aomine, kise se encontraba caminando solo por la calle, de pronto, comenzó a toser desesperadamente hasta que salió sangra de su boca
-tenemos que apresurarnos kise- murmuro con voz seria con algo de dolor
-¿te encuentras bien?-pregunto un castaño acercándose a el rubio
-¿ahora que quieres? Teppei…
-te queda poco tiempo, no puedes estar mas tiempo aquí
-¡pero no hay problema! Estoy dispuesto a seguir ayudando, todo por aominechii…
-tú eres el problema kise- dijo Teppei acercándose y empezando a caminar a su lado
-kise-kun no es el problema aquí- volvió a decir pero con voz diferente –Teppei, no diga esas cosas por favor, el solo quiere ayudar
-¡lo digo por su bien! ¡no puedo..
-una semana… solo una semana mas… por favor
-…. Esta bien… solo una semana mas
-gracias
El castaño desapareció de la nada
-una semana mas ¿eh?... estas contento con eso… kurokochii
