kuroko no basket no me pertenece, solo la historia
lo siento por el retraso!, me tuvieron que comprar otra lap, asi que nunca pude recuperar los escritos, y me deprimi de lo feo feo M pero por fin lo logré asi que espero que lo disfruten y me diculpo otra vez
Al dia siguiente, las clases habían sido canceladas, por lo tanto kise y aomine hicieron planes para salir a algún lado, su plan era salir al nuevo parque de diversiones que se había inaugurado hace unos días.
Pero sus planes habían sido cancelados por una gran lluvia, haciendo que los dos jóvenes se protegieran del agua debajo de un techo de algún local
-esto es un fastidio- bufó aomine fastidiado
-esto es muy inusual- dijo el rubio asombrado- no pronosticaban lluvia para hoy
-es la maldición de la escuela, en los días que no hay, existen otras cosas que te evitan divertirte
-eso es lógico- rió kise mientras sacaba la mano para tocar el agua que caía
Aomine lo miro durante un rato
-vamos afuera… daiki- murmuro muy bajo el rubio, el otro muy a penas alcanzo a oir
El rubio salio corriendo a la lluvia, dejando que esta lo mojara, y se alejó más hasta perderse de vista debido a que apenas este salió, una especie de neblina lleno el lugar
Daiki salio corriendo para ver si lograba alcanzarlo
-¡kise! ¿Qué estás haciendo? Te vas a enfermar!, espera!- gritaba mientras veía como cas se alejaba
La niebla se hacia cada vez mas densa, el peliazul continuaba corriendo sin tumbo hasta que choco con alguien.
El rubio se había detenido en seco
-¡¿Qué te pasa kise?! ¡no vuelvas a correr asi!
-es divertido ¿no, daiki?- rió el rubio volteando hacia el, extendiendo sus brazos al aire para sentir la lluvia –que bonito lugar… perfecto para un descanso- de repente la niebla desapareció alrededor de aomine, el observo su entorno y pudo ver un lugar muy familiar
-este lugar es… -murmuro en voz baja
De repente todo a su alrededor se oscureció la lluvia no se sentía, kise no se lograba ver, solo estaba el… la luz poco a poco comenzó a llegar, pero ya no era el mismo paisaje de hace unos segundos… era otro.. de hace como… hace como…
El lugar era verde, todo cubierto por pasto, alrededor de ese lugar, había muchos arboles, formando como un circulo, era un parque muy poco conocido.
Un niño salio llego corriendo, vestia con unos chorts oscuros y una playera roja, su tez era un poco morena y cabello corto azul fuerte
-vamos!- grito sonriendo –mas rápido o no los vas a alcanzar a ver
-espérame- jadeo otro niño corriendo hasta el – daiki, no corras tan rápido, no puedo ¿recuerdas?-
-es que eres muy débil… tetsu- se detuvo para esperar al otro niño, el cual era de piel pálida, cabellos celestes como el cielo y unos ojos del mismo color, tenía puestos unos shorts café claro y una playera de manga larga blanca
-no soy como tu, asi que se un buen hermano y espérame… por favor- el celeste iba caminando cada vez mas lento hasta que se detuvo para hacer una pausa para respirar
-nunca me voy a ir lejos tontito, siempre estaré a tu lado y te ayudare para que puedas ser cada vez mas fuerte- daiki se acercó y ayudo a caminar a tetsu hasta el centro del pastizal y ambos se recostaron
-mira tetsu- señalo daiki el cielo – desde aquí se pueden ver muchas nubes distintas y el cielo azul… y si guardas mucho silencio se pueden escuchar a los insectos y pájaros que hay
-es muy bonito… algún día subiré a una de esas nubes y viajare por el mundo
-no creo que se pueda montar una nube-respondió dudoso el peli azul
-yo si podre daiki, tal vez no ahora ni mañana, pero e escuchado que tanto nuestros padres como el doctor lo dicen, no estaré contigo, con ustedes por siempre, tal vez… dentro de unos años yo..
-¡no lo digas! Tú quizás seas muy débil, pero eres muy fuerte a la vez- grito aomine
-si, tienes razón, no debo de pensar en esas cosas, gracias oni-san
-para eso estoy aquí, hermanito
-somos de la misma edad- rió un poco tetsu para después comenzar a toser
-será mejor regresar
-pero no me quiero ir
-no te preocupes… volveremos
-¿lo prometes, oni-san?
-claro- sonrió el niño –es una promesa
De repente el paisaje cambio a un día lluvioso y lleno de viento, los árboles se sacudían de manera violenta, el frio era muy grande, las gotas de roció se convertían en ligeras gotas de hielo
Dos jóvenes se encontraban afuera, uno siendo perseguido por otro
-¡espera! Hermano, ¡eso es peligroso, no debes de estar afuera!- gritaba preocupado daiki el cual iba vestido de playera larga negra con una sudadera ya mojada, una chamarra gruesa anti agua y unos pantalones de mezclilla. tratando de alcanzar a el otro joven, de cabellera celeste y vestido de manera muy sencilla, una playera de manga corta blanca, unos pans de color blanco y en sus hombros una capa blanca que volaba con el viento que hacía que esta no cubriera nada, su ropa se humedecía rápidamente mientras corría riendo de manera divertida
-atrápame daiki- gritaba juguetonamente
-¿Qué rayos estás haciendo ahora? ¡Estás muy grabe! ¡tú temperatura no baja! ¡si sigues así tu…
Aomine se acercó y lo tapó con su chamarra y lo jalo delicadamente hasta debajo de un árbol donde no mojaba lluvia
-aquí estará bien, llamaré a nuestros padres para que vengan a recogernos
-vamos afuera… daiki- rió en voz baja el celeste mientras daba pasos lentos y tranquilos de nuevo para introducirse en la lluvia
-¡esas loco! No te mojes más, vas a empeorar – gritó
Tetsuya extendió los brazos al cielo y levanto la mirada para que el agua le callera, luego volteo a ver a daiki, le extendió una mano y sonrió alegremente
-es divertido ¿no, daiki? Sentir el agua fresca correr por el cuerpo, sintiendo como poco a poco va apagando aquel calor que te incendiaba, el aroma húmedo y el viento abrazador ¿no es divertido? Daiki, ¿no te sientes feliz? Daiki, dentro de poco aquel frio o aquel calor que sentía se ira apagando… para entonces y todo el tiempo hasta entonces daiki… quiero que… quiero que… permanezcas a mi lado… oni-chan- unas lágrimas salieron de los ojos celestes combinándose con las gotas de agua que caían en su rostro –no te vayas de mi lado- su voz se iba entrecortando –no te vayas, ¡no te vayas! Oni-chan
Daiki llego corriendo y lo abrazo fuerte mente
-no me voy a ir a ningún lado, idiota, nunca lo aria, hemos estado juntos siempre, solo mejora…
-lo intento, pero no importa cuánto pase, siempre es lo mismo…
-pero tampoco correr bajo la lluvia ayuda mucho
-quería venir, más que nada quería venir, prometiste que regresaríamos y aquí estamos
-siempre tan arriesgado y testarudo tetsu ¿pero porque hoy?
-no creo que después… pueda volver a salir… o ver la luz del sol- el menor predio la conciencia, dejando caer su peso en los brazos de su hermano, mientas este lo cargaba y corría lo más rápido que podía para regresar al hospital.
Todo volvió a la normalidad, todas esas escenas pasaron han te los ojos de daiki como si estuviera volviéndolas a ver… a vivir. Se tapó los oídos y comenzó a gritar, de repente, una voz lo llamaba repitiendo su nombre una y otra vez
-"¡aominechii! Oye… ¡aominechii! ¡Despierta!
Abrió los ojos de repente, como desertando de un sueño, se encontraba tirado encima de una pastura color verde, con arboles alrededor, era el parque donde había estado, pero este ya no estaba lloviendo, ni siquiera había signos de que alguna vez haya pasado
-¿Dónde… estoy?- pregunto el moreno sentándose
-que bonito lugar- exclamó el rubio – no se, de repente saliste corriendo y al llegar aquí te desmayaste
-¿Salí corriendo? Ese fuiste tu ¿no? Estaba lloviendo y tu- Volteo a ver la cara de kise y este lo miraba con confusión –no, nada- dijo sonriendo un poco –"habrá sido mi imaginación?".
