Lo se, no tengo perdón de Dios, tarde demasiado en actualizar este fic. Lo malo es que se trabo el intelecto y no sabia como continuar exactamente lo que escribía, típico de mi. Tratare en lo mas que pueda hacer tiempo y escribir mas rápido el siguiente capitulo.

Les dejo lo que sigue.


Obviamente, fue mi error.

3. Esperanza

"¿Disculpa?"

Mencione con escepticismo al mismo tiempo que secaba la mesa con una servilleta.

"Aun…aun no estoy…muy segura. Por eso arregle una cita con el médico." Estaba nerviosa, y creo que yo aún más.

¿Y ahora qué? ¿Qué debía hacer, decir o pensar? Ah, lo olvidaba. El solo hecho de tenerla aquí es suficiente para tenerme confuso y perturbado.

Un bebé.

Y no era mío. ¡Vaya!

En mi vida nunca han faltado los chantajes, siempre quieren hacerme creer que soy el padre de hijos ajenos o ficticios. Nunca les ha funcionado. Ahora hállenme aquí mintiéndome a mí mismo y deseando ser el padre. Qué situación tan tragicómica.

Podre llegar a ser el peor de los hombres, pero nunca tendría hijos sin de verdad desearlos. Y ahora los deseaba…con Hinata. Antes apenas llegue a pensar en la posibilidad de tener descendencia, vamos… no es como que Sakura me inspirara mucho para eso, y eso que llevamos más tiempo casados que aquellos dos.

Un bebé. Un hijo de Naruto y Hinata.

Pensándolo bien eso no me hacía muy feliz.

Le di uso a todo mi talento como actor y le hice frente a esta situación.

"Ya veo. ¿Y necesitas…algo más?"

No sabía si quedarme o irme. ¡Ella me confundía tanto! Así que lo más cómodo era dejarle esa decisión a Hinata.

"Esto…creo que no. Aunque…bueno…"

¿Cómo le hacía para tenerme a la expectativa de cada palabra? La duda en su tono de voz me intrigaba, ¿Cómo lo lograba?

"¿Hinata?"

"Yo…" Me miro a los ojos. "Me da miedo ir sola a ver al médico."

"¿Eh?"

"Podrías… em… ¿contactarme con Sakura? Ella probablemente pueda acompañarme."

Contactarla… ¿con Sakura?

No, eso no podía hacerlo, más bien, yo no quería. Pero, soy bueno dando excusas…

"Si lo hago es probable que Naruto se entere de que estas aquí. ¿No crees?"

La note reflexionando sobre mis palabras.

"Pero…"

"¿Qué te parece que yo te acompañe?"

Muy tarde recapacite sobre las implicaciones de mi ofrecimiento. Acompañarla al médico para confirmar su embarazo, ¿me estaré volviendo masoquista? Además, ¿Qué tenía yo que ver en ese asunto? Me mordí la lengua a la espera de una respuesta.

"¿No es un problema para ti? Debes de tener trabajo."

"No te preocupes. No me estaría ofreciendo de tener otros planes."

¿Estaba aferrándome a acompañarla? Supongo que un poco, sí.

"De nuevo, gracias Sasuke-kun."

Terminamos el té, o al menos ella con el suyo. Aunque lo menos que quería era irme, ¿para qué? ¿Para llegar a mí casa y pasar el resto de la noche en compañía de Sakura y de mi rival? No, que flojera. Así que de nuevo, más excusas.

"Solo estamos los dos, ¿verdad?"

"Si, ¿Por qué?"

Se notaba extrañada de mi pregunta, ¿de verdad no notaba mis dobles intenciones?

"No es razonable que te quedes sola si de verdad estas embarazada."

"Tienes razón pero…" La interrumpí.

"Me sentiría más tranquilo si no te quedaras sola. Pero debido a las circunstancias… supongo que lo más sensato sería que me quedara."

Definitivamente, que bien actuado estuvo eso. De esa forma le hacía parecer que era por la situación, y me quitaba todo rastro de mis verdaderas intenciones, que eran estar con ella.

"No quiero causarte más dificultades. Ya nos has ayudado mucho. Además… Sakura…"

¿Tenía que mencionarla? Pero quería que me dejara algo bien claro…

"¿No quieres que me quede?"

Dio un respingo.

La verdad dañaba a mi orgullo pensar que ella no me quería cerca, cuando realmente yo quería estar con ella el mayor tiempo posible.

"Claro que no es eso."

Para ser sincero, respire de alivio mentalmente ante sus palabras.

"Entonces…" Ahora ella fue la que me interrumpió.

"No quiero crear malos entendidos."

Se veía apenada, el leve sonrojo de su rostro me lo decía.

"¿Por qué lo dices?"

Suspiro.

"Sasuke-kun. Tal vez no lo recuerdes pero… un día te pedí que le entregaras un botiquín a Naruto…" Su rostro enrojeció un poco más.

"Si lo recuerdo."

¿Cómo olvidar ese día? Vamos… si supiera que he estado recordando ese momento muchas veces.

"Esto… veras… Sakura se enteró y pensó que te lo había entregado para que lo usaras. Ella se enojó conmigo por eso, me costó mucho que me creyera. No quiero que pase algo así de nuevo."

Estaba perplejo. Y ahí venia Sakura a fastidiar mi vida de nuevo, definitivamente sorprendía que sin estar presente estaba entrometiéndose demasiado.

"No le diremos entonces, de todos modos ella cree que estoy en el trabajo y no sabe que en realidad estoy aquí."

Ya me estaban desgastando sus negativas, lo admito. Creo que por eso soné un poco desesperado.

"Tienes razón Sasuke-kun, de todos modos no estamos haciendo nada malo. Pero si ella llega a enterarse ¿podrías explicarle apropiadamente?"

Explicarle, ¿cómo podría hacer eso? La verdad si por mi fuera Sakura debería de enterarse, para que así supiera con quien prefería estar, tal vez de esa forma podría quitarse la venda de los ojos. No amo a mi esposa, nunca logre enamorarme de ella por más que lo intentara, y esa era la única explicación que podía darle.

Hinata me escolto a una habitación, no había muchos muebles, más bien parecía solo contener lo indispensable para pasar una noche cómoda. Por lo visto era la habitación que usaban para las visitas. Aproveche el momento en el que Hinata estaba ayudándome a acomodarme en la habitación para preguntarle algo que me daba mucha curiosidad, también era algo muy doloroso pero sabía que si no obtenía una respuesta, nunca estaría tranquilo. La interrumpí en su labor de acomodar el futon.

"Hinata, ¿Por qué elegiste a Naruto?"

Ella volteo a mirarme de forma apenada, acomodó la última esquina del futon y empezó a jugar con sus mangas. La verdad se veía tan bonita, pero deseaba su respuesta, y eso no lo podía evitar.

"¿Elegirlo?"

O más bien, la pregunta debería ser, ¿Por qué no me elegiste a mí? Pero al caso de mis intereses vendría siendo lo mismo. Voltee hacia el exterior para ocultar mi rostro de su vista, por si mis pensamientos llegaran a reflejarse en mis facciones. Así que reformule la pregunta de una forma diferente.

"¿Cómo es que te enamoraste de él?"

Apreté mis puños, suerte era que mis manos estuvieran escondidas en mis bolsillos.

Dudó.

"Lo lamento, yo… la verdad no lo sé. Pero desde que conocí a Naruto, lo he amado."

Puff… ¡no podía creerme eso! ¿Qué tenía él de especial?

"Quieres decir, por ejemplo, si él se te hubiera declarado en la preparatoria, ¿lo hubieras aceptarlo sin pensarlo?" Voltee a mirarla al rostro, no pude evitarlo.

Asintió. Y yo me desespere.

"Entonces, ¿nunca te intereso alguien más?"

Se lo pensó y después contesto.

"No, él ha sido mi primer y único amor."

Créanme, era frustrante, doloroso… estaba siendo masoquista, lo sé.

"¿Y tú Sasuke-kun? ¿Por qué elegiste a Sakura?"

¡Diablos!

Ya me había echado la soga al cuello, la verdad no me esperaba que me devolviera la pregunta. Lo malo era, que yo no quería mentirle.

Voltee de nuevo a ver la oscuridad del exterior.

"Ella me eligió a mí."

Sentí su confusión en el ambiente.

"No entiendo."

"Yo no la elegí, ella fue la que quiso estar conmigo." Precisé, y la mire de reojo.

Sacudió su cabeza un poco, se notaba que no entendía del todo.

"Pero en la preparatoria todas las chicas querían ser elegidas por ti. Entonces…"

Bufé interrumpiéndola.

"No todas."

"¿Disculpa?"

"Tu no. ¿No es así?"

Eso era lo más frustrante, ella no quería ser elegida, y sin embargo lo fue. Ella se convirtió en el objeto de este amor malogrado.

"Esto…yo…"

"Eso quiere decir, que si te hubiera elegido y me hubiera declarado, me habrías dicho que no."

Lo dicho, dicho estaba. Quería sacar esa oración de mi garganta de una vez por todas, me encontraba reclamándole el que no fuera capaz de amarme y ella ni siquiera parecía darse cuenta.

Ella suspiro.

"No podemos dar supuestos sobre el pasado." Respondió.

Claro, ni siquiera me dio una respuesta en concreto, ni un sí, ni un no. ¿Acaso no quería herir mis sentimientos? Pues no funciono mucho que digamos. De verdad que estaba intentando ocultar mi frustración lo mejor que podía, pero es bastante difícil dadas las circunstancias.

"Lo que quiero dejar en claro es que no importa quien elija a quien, si se decide estar juntos." Puntualice resignado.

Sí, me fui por la tangente. Ya estaba lo bastante molesto, no exactamente con ella, sino con la situación. Casi me estoy confesando… y para nada servía. Odio los esfuerzos infructuosos.

"Con respecto a eso, siempre me he preguntado si Naruto decidió estar conmigo porque yo lo elegí primero, y porque Sakura no le correspondió."

Vaya, no era el único con dudas, con dolor. Ella se estuvo guardando eso todo este tiempo. Me situé frente a ella y cruce los brazos sobre mi torso.

"¿Crees que Naruto es ese tipo de persona?" Le pregunte solemne.

"No, pero aun así…"

No me gustaba nada el rostro que me mostraba.

"Supongamos: yo divorciándome de Sakura, ¿crees que Naruto la buscaría? Teniendo en cuenta que él no sabe de tu embarazo no debería sentirse atado por eso."

Su rostro empeoro, ¿tenía miedo de lo que dije se volviera real?

"Yo… no lo sé." Se resignó a mencionar.

Suspire. Naruto sería un idiota a nivel estratosférico si hiciera eso. Y la verdad es que quería tranquilizarla por mucho que me doliera.

"Sinceramente no creo que Naruto lo hiciera, pero si fuera tan estúpido… yo me haría cargo de ti y del bebe."

Mencione todo lo anterior sin reflexionar mucho sobre las implicaciones… y sobre el significado de mis palabras.

"Sasuke-kun, de verdad eres una buena persona."

"¿Disculpa?" Declare sorprendido.

"Nunca había tenido una plática como está contigo antes, me pone feliz." Declaro con una sonrisa. "¿Sera que en la preparatoria te mirabas inalcanzable? Por eso me pone contenta el saber que tengo tu apoyo, muchas gracias Sasuke-kun."

A pesar de todo pronóstico, me sonroje. ¿Yo era inalcanzable?

"Hinata, ¿por eso nunca te acercaste a hablarme?"

"Sasuke-kun, ya no te mortifiques por cosas pasadas." Se dirigió a la puerta y volteo para mirarme. "¿Quieres que mañana te despierte temprano?" Sonrió.

Yo solo asentí, y ella salió cerrando la puerta tras de sí.

Tal vez sonó muy casual el preguntarme, pero me volví a sonrojar en ese momento. Por un segundo me imagine en una vida que no me pertenecía, como el esposo de Hinata.

Definitivamente la amaba, no podía negarlo.

¡Por todo lo sagrado! ¿Cómo me había enamorado de ella hasta este punto? Llegar a pensar incluso en hacerme cargo del hijo que tendría de Naruto como si fuese mío.

Hinata. Te amo. ¿Era tan difícil hacérselo saber? Me dormí con ese pensamiento en mente.

No quería ir, de poder evitarlo lo hubiera hecho, pero sería demasiado sospechoso que me fuera al trabajo con la ropa que vestía el día anterior, además de que el tipo que le vendería el departamento a Naruto me contacto para acordar la hora de cerrar el trato y tenía que avisarle. Llegue a mi casa con bastante desgano. Entre a mi departamento y me dirigí a las cocina, ahí estaban, no salude, no estaba feliz de verlos, solo tome asunto junto a ellos.

"Ya era hora, me hartan tanto las incompetencias de nuestros subordinados." Exprese mientras me desasía el nudo de la corbata y el saco.

"¿Algún problema?" Pregunto Naruto.

"Un empleado envió un paquete a la dirección equivocada, estuve toda la noche tratando de averiguar donde estaba ese maldito paquete." Mentí y nadie lo noto.

"Me imagino." Menciono Sakura, ni siquiera me digne a contestarle, es más, estaba tan frustrado de mi situación actual que incluso sentía desprecio hacia ella. Me desquite.

"Y llego a mi casa, esperando una comida decente y mi esposa ni siquiera se entera de que estoy sentado a la mesa, con mucha hambre por cierto." Puntualice.

Cuanto deseaba haberme quedado a desayunar con Hinata. Pero para mi sorpresa, ambos se pusieron a servirme el desayuno, me preguntaba si debía sospechar de eso.

"¿Paso algo en mi ausencia?" Indagué. No estaba de más preguntar.

"Bueno, Sakura sintió un poco de malestar anoche." Contesto Naruto.

¿A qué se referiría exactamente con malestar? Bueno, esa ya no era de mi interés, quería regresar con Hinata cuanto antes. La verdad me aburría su poco avance, incluso les deje una noche entera a solas. A pesar de eso, le comente a Naruto de la llamada del vendedor y le exprese que no podía acompañarlo, él ya había hecho planes de que Sakura nos acompañara, qué mejor de darles otra oportunidad. Los deje que fueran solos.

No tarde demasiado en el apartamento, hice todo lo de mi rutina diaria en media hora. Quería salir de ahí en el menor tiempo posible. Por cierto, también llame al trabajo para reportarme enfermo, no me importaba tampoco mentir y faltar al trabajo.

Llegue ilusionado con verla. De verdad estar con ella me hacía feliz.

¿Qué tan malo era vivir este efímero sueño? Esta esperanza.

Continuara…