*Se pone con una escoba a barrer todo el polvo*- O_O Ah! H-Hola… -*poniendo su escoba en "modo espada"*- ¡ATRÁS, ATRÁS! A MENOS QUE QUIERAN QUE NO PONGA CAPITULO! Ok no ._. jeje n_ñ Holaaa… tanto tiempo… cuanto ha pasado?

Ustedes: 10 meses y 25 días… ¬_¬*

-Mmmm… O/O es que me ha costado un mundo terminar este capitulooo.

Ustedes: No me diiiiiiiiigas.. ¬_¬

-I SORRY, GOMENASAI, MIANHAEYO, LO SIENTOOO.. TT~TT los abandone no hay escusa Q_Q de verdad lo siento, prometo que para el próximo capítulo no me tardare taaanto… máximo unos 5 meses.

*Ustedes agarrando una escopeta*

O_O" MENTIRA! MENTIRA! Era brooooma n_n" jeje. Mejor cambiemos de tema antes de que me maten. Aquí les traigo a todos el capítulo 10. Espero que lo disfruten. Nos leemos allá abajo :3

Capitulo: 10 Amores al rescate.

/Mimí POV\

Fui al parque con la esperanza de encontrarme con Sora y ayudarle a pensar mejor las cosas. Pero ni siquiera había de terminado de entrar al parque cuando, no muy lejos vi a una pareja que llamo toda mi atención. Veía a MI Matto con una chica. Al principio pensé que podía ser una amiga... luego noté como la tomo de las manos, eso me puso un poco intrigada, y luego sentí mi sangre hervir cuando lo vi dándole un beso. Fue en la frente. ¡Pero beso, es beso! ¡Y los besos de mi Matto son solo míos! ¡Míos! No pude resistir así que tome mi teléfono y lo llame.

Hablo con una naturalidad típica de él. ¡Descarado! ¡Hablándome como si nada!- Hola mi princesa.

-¡Yamato Ishida! –Casi nunca lo llamo por su nombre completo, a él no le gusta, pero no pude resistir a decirlo con toda la molestia que sentía- No puedo creer lo que veo. ¿Apenas tenemos dos días como novios ya me engañas? –Tampoco puede evitar "suavizarme" de repente. La molestia rápidamente se volvía tristeza. ¿Porque me engañaba? ¿Acaso su declaración no fue sincera? Dolida, traicionada: así me sentía.

-¿De qué estás hablando? –Me estaba comenzando a sentir mal. ¿Ahora me mentiría diciendo que está en su casa tocando su guitarra?

-No te hagas el tonto Matt –Mi voz sonaba afectada, quería llorar- Se nota que tienen algo. ¿Acaso también es tu novia? ¡Respóndete, ¿soy la novia 1 o la novia 2?! –Dije esas palabras con dolor pero sobre todo con celos y mucha molestia.

-¡Mimí no te muevas de ahí! –Me dijo. Al parecer ya me había visto, volví a ver en dirección a donde él estaba con esa chica y él ya venía casi corriendo así mí.

/Fin de Mimí POV\

-¡Mimí! –La llamó llegando rápidamente hasta ella- ¡No es lo que parece! -Dijo ya estando frente a su muy molesta novia.

-¿Por qué ustedes los hombres siempre dicen esa misma oración? –Preguntó cruzando los brazos y desviando la mirada para no verlo a la cara.

-Porque es la única frase que se nos ocurre en momentos así. –Susurró para sí mismo, pero la ojimiel lo alcanzo a oír.

-¡¿Qué?! -Le gritó mirándolo con ganas de matarlo.

-E-Era broma... ¡Broma Mimí! –Dijo viéndola con miedo, una gota anime en su cabeza y sudando frio ante la mirada enojada de la castaña- Ella es Annie la prima de Tai, y se encuentra en un dilema y tengo que ayudarla.

-¿Prima de Tai? –Le dijo con su mejor cara de: "No me como ese cuento".

-Sí. Annie, su prima. Viene se Shijuku, nos conocimos en el campamento hace 6 meses. –Explicó el rubio tratando de hacer recordar a su novia.

-Mmm… -Mimí lo vio fijamente, decía la verdad. Ella recuerda esas horribles semanas cuando él fue a ese campamento con Tai y recuerda haberles escuchado nombrar a una tal Annie, prima del castaño- Y... ¿Porque tienes que ayudarla tú? –Preguntó aun a la defensiva- Si es prima de Tai que la ayude él o Kari ¿no? –Dijo cruzando sus brazos nuevamente y mirándolo mientras hacía puchero.

-Pues... porque... es como mi hermana. Tai está muy ocupado, no tiene cabeza para eso con lo de Sora, -Para Matt era obvio que ella sabía la situación de esa pareja, pues estaba seguro que Sora se lo contaría a Mimí, ya que es su mejor amiga- y Kari está saliendo con Tk y Annie no quiere distraerla. –Dijo con un poco de desesperación, quería que lo entendiera. Y vio cuando ella bajo la guarda, ya era un hecho que le creía- No te molestes, mi princesa... –Abrazándola por la cintura- Yo solo te quiero a ti. Jamás te engañaría. -Acercando su rostro al de ella - Te amo. -Dijo para luego darle un beso corto en los labios.

Le había dicho que la amaba, eso la tomó por sorpresa. Era la primera vez que lo decía esas palabras y estaba feliz por eso- También te amo Matto. Perdón por no confiar en ti. –Dijo sintiéndose mal por dudar de su amado rubio, mientras lo abrazaba.

-Descuida. Y bien, -Empezó a decir mientras se separaba un poco de la chica Tachikawa- como todo está resuelto... –luego volteaba su vista hacia la pelinegra- debo ir con... –Su comentario fue olvidado por completo al observar como un sujeto vestido de negro tenia tomada a la pelinegra fuertemente por el brazo y ella no podía liberarse- ¿Que rayos...? –Se quejó entre dientes.

-¿Qué sucede? –Preguntó mientras desasía el abrazo un poco confundida ante el cambio de humor que presento el ojiazul.

-Ese imbécil... está molestando a Annie. –Dijo con un tono notable de molestia.

La castaña rápidamente voltio su mirada hacia la chica y tuvo contener un gritico de miedo que quiso salir de su garganta, no solo al ver a la pelinegra dejar forcejear con el sujeto al notar que tenía una arma de fuego, sino también porque veía como otro hombre (también armado), se dirigía hacia donde se encontraba Annie, con una pelirroja muy conocida por ellos. Ella caminando delante del sujeto mientras era apuntada por él.

-Sora... ¡Matt tiene a Sora también! –Exclamó asustada- ¡Hay que hacer algo! –Volteó a verlo y él la tomo de las manos, sabía que Mimí era muy nerviosa cuando se trataba del peligro cerca de sus amigos, en especial de Sora.

-Tranquila. Escúchame bien Mimí. –Captando toda la atención de la asustada castaña- Llama a Tai, dile que venga con Henry...

-¿Quién es ese? –Interrumpió muy nerviosa.

-Amigo nuestro, está con él y sabe taekwondo. Dile que vengan rápido. Llama a la policía. Yo... debo ir a distraerlos mientras llegan. –Dijo tratando de que no sonara arriesgado.

-...Matt... -Dijo con los ojos cristalinos- no vayas... -Pidió temiendo que le hicieran algo malo.

-Mimí debo darle tiempo a Tai y Henry... y a la policía. Todo estará bien, -Intentó tranquilizarla mientras pegaba su frente con la de ella- nada me pasara. Ahora haz lo que te dije ¿sí?

-S-si... –Accedió- Ten cuidado... te quiero... -Sintió tanto miedo de que fuera la última vez que se lo dijera.

-Yo igual... –Susurró.

-¡Suélteme! ¡No me toque! –Casi gritando la pelinegra asustada y forcejeando para liberarse del hombre que cada vez la tomaba más fuerte.

-Si no cooperas me veré forzado a callarte por la fuerza. –Dijo con rabia mientras sacaba un arma de su pantalón.

Ella al ver el arma se puso pálida y el miedo se convirtió en pánico. Se quedó tranquila, pero no supo si fue por temor o por no tener opción. Segundos después apareció una chica con casi la misma expresión en el rostro que la de la pelinegra. La chica era peli y ojirrojos y detrás de ella estaba otro hombre armado. Las miradas de ambas chicas se conectaron y supieron que estaban en las mismas condiciones. El hombre de tez blanca se colocó al lado de Annie, apuntándola con el arma, mientras miraba al sujeto que acabada de llegar con Sora, quien estaba detrás de ella y tenía su arma casi pegada a la cabeza de la chica Takenoushi.

Tanto en el rostro de la ojirrojos como en el de la ojizafiros se podía ver el miedo y los nervios a causa de la situación. Ambas trataban de prestar atención a lo que ellos decían.

-¡Mira la belleza que me encontré! –Dijo el moreno refiriéndose a Sora.

-No está mal... tuve que esperar a que esta hermosura estuviera sola para poder atraparla.

Sora se armó de poco valor que le quedaba para poder intervenir -¿Q-Que... quieren d-de no-nosotras? -Preguntó tratando de sonar 'a la defensiva' pero noto como el miedo no la dejaba hablar sin tartamudear.

-Pensé que era lo suficientemente claro nena. Esto es un secuestro. -Dijo el hombre que tenía al frente, viéndola con malicia.

-¿Se-Secues... estro? -Annie intento preguntar y entender la situación.

De repente el sujeto que atrapo a Sora saco, de no sé dónde, una soga (cuerda) y se la paso al otro sujeto. Ambas chicas sudaron frio y se miraron una a la otra. Segundos después ya estaban atadas de manos.

-¿P-por... porque yo? ¿Porque... p-porque hoy? –Susurró entre dientes y con tono de molestia.

La pelinegra, al oír su molestia y frustración, la miro con temor a que hiciera algo que empeorara la situación. Quería calmarla, lo último que necesitaban eran complicar las cosas.

-O-oye... cálmate. –Sora subió la mirada verla- T-todo saldrá bien. Solo... tranquila ¿sí? –Trató de sonar segura de sus palabras, pero los nervios no la ayudaban mucho.

Tuvieron unos segundos en los que se miraron fijamente a los ojos, con confianza en que las cosas saldrían bien. Trato de fingir una sonrisa para transmitirle esa confianza, pero a penas lo logro, sintió que le tapaban la boca, muy bruscamente, con un pañuelo húmedo, el cual desprendía un fuerte olor que rápidamente la hizo sentir débil.

-¡Oye! ¡Suéltala!

Gritó la pelirroja con profundo odio al sujeto. Tenía unas inmensas ganas de matarlo. Estuvo a punto de lanzársele encima para cumplir su objetivo y liberar a la chica que hace unos segundos la trato de animar con sus palabras, pero sintió como el otro hombre la sujeto con fuerza y puso un paño en su boca y nariz al igual que con la pelinegra. Ambas lucharon, forcejearon y trataron de liberarse, pero sus esfuerzos fueron inútiles y sin resultados, solo conseguían sentirse débiles a causa del fuerte olor. Así que ambas supieron que podían solo aguantar la respiración para no terminar inconscientes. Pasaron segundos en los que los hombres pensaron, al sentirlas débiles y cansadas, que estarían casi inconscientes, así que las soltaron y ellas cayeron al suelo arrodilladas y afincadas en sus manos para evitar caer completamente. Con la mirada al suelo, una al lado de la otra, con una esperanza que cada vez más se debilitaba, al igual que sus fuerzas.

-T-Tai... -Susurró la ojirrojos con unas ganas inmensas de que se apareciera a ayudarla.

-...Henry... –Susurró con la gran necesidad de estar a su lado. Lo necesitaba.

-¿Que no tenías que salir? –Preguntó cierto peliazul (acostado sobre el sofá viendo la televisión), al castaño (que no dejaba de caminar de un lado al otro nerviosamente en la sala del apartamento).

-Si... pero es que aún faltan 5 minutos. –Respondió sin dejar de caminar de un lado a otro.

-Mmm... ¿Y no sería mejor que te fueran yendo para llegar puntual? –Hecha la pregunta y sintiéndose como un entrometido. Volteo la mirada hacia al castaño con la esperanza de no estuviera molesto ante su impertinencia- ¡No es que te esté corriendo de tu propia casa! –Alegó avergonzado ante su comentario- Ni nada parecido, eso solo...

-Descuida Henry, se lo que tratas de decir. Es solo que estoy nervioso y...

El chico fue interrumpido por una extraña sensación que recorrió todo su cuerpo, sus palpitaciones se aceleraron rápidamente y en su mente solo había la imagen de una pelirroja pidiéndole ayuda con la mirada, una mirada entre miedo y suplica. Definitivamente: Sora NO estaba bien.

Por su parte el ojigris sintió un escalofrío y un presentimiento de que Annie lo necesitaba. Sintió como lo estuviera llamando.

-¡Sora! –Dijo casi gritando el chico Kamiya.

-¡Annie! –Exclamó, casi al mismo tiempo, el peliazul mientras se ponía de pie de un salto, dejando caer el control remoto que reposaba en su abdomen.

Una confundida castaña salió del interior del apartamento un tanto alarmada a causa de los gritos de los chicos.

-¿Que sucede?

-Sora... –Murmuró- Sora no está bien. –Dijo con la mirada perdida y su mente confundida. Pero con esa afirmación, que acababa de decir, muy clara.

-An-Annie... ella me necesita. –Dijo de igual manera. Ambos se quedaron inmóviles por unos segundos, causando más confusión a la castaña.

De repente Tai rápidamente tomo las llaves de la mesa- Debo ir con Sora...

-Tengo estar con Annie –Dijo tomando de prisa, su característica chaqueta naranja la cual estaba sobre el sofá, para luego ponérsela.

-¡Esperen! ¿Qué es lo que está pasando? –No estaba entendiendo en lo absoluto.

En ese preciso momento el celular de Tai sonó y rápidamente lo tomo de su bolsillo, contestando sin siquiera ver el nombre del contacto. Henry, por su parte, no le quitaba los ojos de encima.

-¿Sora? ¿Estás bien? –En su voz solo había clara preocupación.

-No, Tai. Soy yo, Mimí... -Respondió la ojimiel al otro lado de la línea acabando con la esperanza del castaño, quien la interrumpió.

-Mimí, ahora no puedo hablar. Debo ir con Sora. –Se excusó, decidido a buscar a Sora hasta el fin del mundo si fuese necesario.

-¡Es por eso que te llamo Tai! Las cosas no están bien... Sora... y tu prima...

Sora y Annie se encontraban sentadas en el césped apoyando sus espaldas al árbol que estaba detrás de ellas. Ambas se sentían débiles a causa del intento de esos hombres de dejarlas inconscientes, sintieron como su esperanza revivía, al escuchar una voz conocida gritar.

-¡Oigan! ¡Suéltenlas! –Gritó el ojiazul mientras caminaba de prisa, ya a poca distancia de ellos y miraba a los sujetos con molestia y odio.

El sujeto de piel blanca rápidamente apunto hacia donde se encontraba el rubio y disparo.

-¡Matt! -Gritaron preocupadas ambas chicas al ver como el rubio caída césped mientras pegaba un grito. Luego ambas se vieron a la cara con confusión pensando: "¿Ella conoce a Matt?".

Afortunadamente, el disparo fue al piso, casi a los pies de Matt. El pobre, cayó a causa de la impresión de casi ser disparado y de, por poco, sentir la bala en uno de sus pies.

-Un paso más... ¡Y te vuelo los sesos! –Gritó el sujeto que acababa de disparar.

El rubio no pudo hacer más que míralos con odio y sentir una inmensa impotencia.

-N-No... Puede ser... ¡Vamos saliendo Mimí! –Dijo aún más nervioso y apresurado el castaño para luego cortar la llamada y dirigir su mirada aun atento y serio Henry- Las tienen...

-¿Quiénes? ¿Dónde están? –Preguntó sin casi cambiar su seria expresión.

-Unos sujetos... parecen ser secuestradores. Matt está distrayéndolos para darnos tiempo. –Se detuvo un par de segundos para luego advertirle- Henry, ellos están armados.

-Veamos qué tan armados estarán después que les parta la cara por tocar a Annie. –Dijo dirigiéndose a la puerta, sumamente molesto.

-Y a Sora. –Caminando tras el peliazul no tan molesto, pero sí muy preocupado.

-Esperen, voy con ustedes. –Dijo la menor poniéndose al lado de su hermano quien la miro incrédulo.

-Oh no, claro que no. Tú te quedas aquí. –Dijo dirigiéndole una mirada entre molesta y de advertencia.

-Pero... –Intentó replicar.

-Aquí estas más segura Kari. –Luego la tomó por los hombros para mirarla a los ojos- ¿Entendido? –La castaña no le quedo de otra que asentir.

-Por favor... cuídense... los dos. –Viendo fijamente a Tai y luego a Henry, con preocupación. Ambos asintieron y salieron prácticamente corriendo del apartamento.

-¡Con cuidado! –Sus ojos cafés rápidamente se pusieron cristalinos, no le gustaba para nada ese mal presentimiento que sentía.

-¿Kari? ¿Qué sucede? –Escucho, después de unos segundos en la puerta viendo al suelo con preocupación y miedo. Causándole un pequeño susto al no darse cuenta de la presencia del joven Takaishi.

-¡Tk! –Rápidamente, al verlo, recordó lo segura y reconfortante se sentía al estar en los brazos de ese rubio que tanto quería. Así que sin mediar palabra más, ni responder, se lanzó a sus brazos.

Verla a punto de llorar hizo sentir al rubio más preocupación. Algo no andaba bien al ver a Tai y a otro chico correr por los pasillos del edificio con esa mirada de preocupación, nervios y molestia, ni al ver en ese estado a Kari. Y mucho menos al sentir como la castaña lo abrazaba tan de repente. Definitivamente algo no está para nada bien.

-...Kari... –Correspondiendo al abrazo- ¿Qué pasa? –Preguntó de nuevo con cierta preocupación en su voz.

-Sora... Matt… y mi prima Annie... –Empezó a explicar lo poco que entendía al rubio.

-... P-Por favor... suéltenlas... ¿Qué quieren que haga?

-¡Que te largues! –Le gritó el sujeto de color.

-N-No puedo hacer eso... por... por favor... solo… libérenlas.

A pesar de tener un carácter fuerte y querer matar a esos sujetos con sus propias manos, se mantenía sereno y "tranquilo", o eso aparentaba, sabía que de no comportarse así, las cosas se complicarían. Además de que el sentimiento de que recibiría un disparo, crecía a cada segundo que pasaba y el sujeto seguía apuntándolo.

-Eso no pasara. –Sentenció el blanco.

El sujeto quería que el rubio se hartara de la situación. Quería molestarlo y luego quitarle su molestia disparándole. Así que comenzó a molestarlo, tomo bruscamente por un brazo a Annie hasta hacerla poner de pie, a su lado. Matt y Sora estaban cada vez más atentos.

-Debo admitir que tienes buen gusto rubiecito... –Decía mientras con su mano libre la hacía rozar contra la mejilla de la pelinegra, quien no hizo nada más cerrar fuertemente los ojos de miedo y apartar lentamente la cara.

-¡Suéltala! ¡No la toques! –Definitivamente Matt estaba cayendo en su juego se estaba molestando, su cara lo decía a gritos. Aprontaba sus dientes y puños. Sentía su sangre hervir al ver como ese idiota tocaba a Annie, a su casi hermana... el ojiazul sentía unas ganas de partirle la cara.

Sora veía perfectamente esos deseos y una pregunta invadió su mente ¿Ella... era novia de Matt? Pero... ¿y Mimí? Se regañó mentalmente por pensar en eso en una situación así y al tener ya bien claro sus sentimientos.

-Lástima que no veras más a tu noviecita. –Dijo con tono de tristeza disfrazada de burla, mientras lo miraba a la cara. Luego con un movimiento de cabeza llamo al moreno, quien al acercarse, le entrego a Annie- Toma. Iré con la otra en un momento. –El sujeto solo asintió y se fue llevándose casi a empujones a la pelinegra.

-No... Annie... –Susurró mientras veía, con preocupación, como el sujeto se la llevaba a la zona de árboles para llegar al estacionamiento- "Tai... Henry... ¡¿porque tardan tanto?!" –Pensó tratando de contenerse.

La pelinegra iba casi llorando mientras caminaba siendo tomada del brazo por el sujeto.

-P-Por favor... déjeme ir... se lo suplico... –Trataba de decir sin llorar la ojizafiros.

-¡Ja! Ni loco. Además te vas a divertir... –El idiota ese iba a continuar pero una patada voladora sin previo aviso, impacto en su cara obligándolo a callarse, tirar el arma lejos y soltar a la chica. Ella, por su parte, sintió como alguien la jalaba del otro brazo, haciéndola caer junto a esa persona, debajo de un árbol.

-¡Tai! –Su primo fue la persona que la jaló.

-¿Estas bien Annie? –Le preguntó mientras le desataba las manos apresuradamente.

-S-Si... eso creo... –Volteó la mirada y pudo a Henry peleando con el sujeto quien por poco le da un puñetazo, afortunadamente pudo esquivarlo a tiempo- ¡Henry cuidado! –En el rostro del peliazul se dibujó una suave, confiada y pequeña sonrisa ante la preocupación de Annie por su bienestar.

-Annie, ¿dónde está Sora? –Preguntó el castaño preocupado al terminar de desatarla, llamando la atención de la ojizafiros quien volteó a ver lo aún más sorprendida y preocupada.

-Ella… ¿ella era Sora? –Preguntó con temor a estar en lo correcto.

-Sí. ¿Dónde está?

-…Por allá… -Señalando el camino, aun sorprendida- La tiene el otro hombre. –Tai se iba a poner de pie, pero la pelinegra lo tomo del brazo casi inmediatamente- Tai… ese hombre está armado.

-Lo se… estaré bien. –Sonriendo- Debo ir con Sora.

Ella asintió con miedo, lo soltó y él se fue. Al perderlo de vista entre los arboles la pelinegra se puso de pie y volteo a ver como Henry le daba un fuerte golpe al sujeto, y luego una patada en el estómago dejándolo sin aire y cayendo al suelo deseando poder respirar. Al ver que su oponente caía se fue con la chica que veía la pelea con miedo.

-¡Annie! ¿Estás bien? ¿Te hicieron algo? –Preguntó intranquilo tomándola de las manos y viéndola a los ojos.

-N-no, estoy bien. No te preocupes. –Dijo reprimiendo sus lágrimas.

Lo siguiente que paso, ocurrió tan rápido. El sujeto se puso de pie, sacó una navaja del bolsillo del pantalón. Y vio a la chica con sumo rencor. Había sido golpeado por esa chica que no hacía nada más que temblar y llorar. Lo habían golpeado… por ella… y ella las pagaría. Él haría que las pagara.

Se puso de pie y rápidamente se abalanzo hacia la pelinegra que se quedó muda al notar lo que estaba a punto de pasarle. Sintió que dentro de unos segundos moriría. Lo único que puedo hacer fue cerrar los ojos y esperar el golpe…

Golpe que nunca llego.

Solo sintió unas manos en sus hombros su espalda golpeando al árbol que tenía junto detrás de ella.

Al abrir los ojos lentamente y lo que vio fue eso ojos grises… esos ojos grises que tanto le alegraban el día.

-…Henry…

Que la miraban con tristeza pero a la vez con tranquilidad. Tranquilidad que no duro mucho pues un fuerte dolor hizo que cerrara los ojos abruptamente y bajara un poco la cabeza y apretando los dientes. Eso hizo que ella se diera cuenta de lo había pasado: Henry se interpuso entre el peligro y ella. Su dolor se debía a que el sujeto sacaba la navaja bruscamente de su herida.

-…H-Henry…

Tomando sus mejillas entre sus manos. Gota a gota caía al suelo el líquido rojo que pertenecía al peliazul. El sujeto no satisfecho con la herida que le causo al peliazul levanto el brazo para propinarle otra puñalada, pero fue interrumpido por una patada en el brazo que hizo que navaja saliera volando. Y luego un golpe en el rostro uno no tan fuerte pero si lo suficiente para que se alejara un poco de las pareja junto al árbol.

-Si te metes con ellos te metes conmigo. –Dijo el culpable del golpe.

Sonó un poco infantil, pero con suma determinación de golpearlo de nuevo. Sin duda Tk estaba dispuesto a defender a sus amigos a pesar de enfrentarse a un hombre mucho mayor que él, secuestrador, posiblemente asesino, con una expresión de profundo odio y que se estaba preparando pata devolver el golpe que recibió, pero obviamente con más fuerza. Cosa que no pudo hacer porque un fuerte golpe en la cabeza lo dejó noqueado así que calló inmediatamente a suelo inconsciente.

Detrás de donde estaba el sujeto de pie, se encontraba Kari con un bate de béisbol en sus manos. Tomándolo de manera amenazante y tierna a la vez, viendo con cierto temor al tipo en el suelo, pero también con determinación de que si se ponía de pie de nuevo lo volvería a golpear.

-Bien hecho Kari. –Felicitó el rubio a la chica por su hazaña de golpear al sujeto en la cabeza.

-Gracias –Dijo un poco divertida.

Ambos llevaron su mirada a los chicos sentados en suelo Henry estaba sentado frente a Annie apoyando su cabeza en el hombro de ella mientras ella lo abrazaba llorando y tratando de no tocar la herida.

-Annie… ¿estás bien? –Preguntó un poco dolido el ojigris que reposaba su cabeza en el suave hombro de la chica.

-¡Claro que estoy bien tonto! ¡Tú eres el que no lo está! –Llorando un poco alterada y abrazándolo un poco más fuerte.

Tk y Kari se miraron preocupados y fueron junto a ellos, sentándose a su lado.

-¿Que tiene? –Pregunto Kari, quien al parecer no había visto el momento en que el sujeto apuñalo al peliazul.

-Está herido –Dijo Annie aun llorando. Ante la situación de Henry, ni siquiera quería preguntar que hacia su prima y ese chico allí.

-Déjame ver la herida… mi mamá es enfermera y se algunas cosas. –Se ofreció el joven rubio dispuesto ayudar.

Tk, Kari y Annie le quitaron la chaqueta y la camisa al peliazul. La herida no dejaba de sangrar, en abundancia y sin detenerse. La herida no parecía ser tan mala, estaba entre el omóplato y la columna y solo parecía ser profunda.

-No esta tan mal. Fue profunda pero no dio a ningún órgano. Pero el problema es que esta botando mucha sangre. Hay que ir con un médico.

-No podemos ir al médico ahora. Hay que ayudar a Tai. –Dijo Kari, recordando la peligrosa situación de su hermano mayor.

-Pero Henry…. –Trató de convencer la pelinegra. En estos momentos lo que más le preocupaba era la herida del chico que seguía apoyando la mejilla en su hombro, intentando controlar su dolor.

-Estaré… bien… –Objetó el ojigris levantando la cabeza y tratando de sonreírle a la Annie preocupada.

Después de meditarlo unos segundos la mirada persistente del ojigris logró transmitirle la sensación de confianza en que todo estaría bien- …Está bien. –Acepto finalmente sin opción, Kari tenía razón, tenían que ayudar a Tai. Él castaño corría peligro.

-Necesito algo que atarle para que la hemorragia se detenga.

Después de buscar algo con la mirada, se dio cuenta de lo que tenía en su cuello– Toma. –Dándole la bufanda– ¿Esto servirá? –Preguntó Annie con la esperanza de ayudar en lo que fuera a Henry.

-Sí. –Tomándola y rápidamente y amarrándoselo alrededor del brazo, cuello y la herida- Espera a que te ponga esto. –Dirigiéndose a Henry.

-Annie… ¿y mi hermano?

-¡Ya me cansaste rubio!

En efecto, el sujeto se hartó de los ruegos de Matt, los cuales solo le hacían perder tiempo. Rápidamente apunto a la cabeza de Matt y se preparó para disparar. Tanto Matt como Sora estaban sin voz y al presenciar lo que estaba a punto de pasar… de no a ver sido por una patada a la mano del sujeto haciendo caer el arma al césped.

-¡TAI! –Gritaron ambos chicos al ver al castaño siendo confrontado con la mirada del malvado hombre. Ambos frente a frente.

-"Mi héroe..." -Pensó aliviado el ojiazul, quien por un segundo se vio siendo asesinado de un disparo en la cabeza.

Luego de verlo, el sujeto rápidamente se dispuso a atacar al castaño.

-¡Matt! -Exclamó Tai, tratando de hacerle entender al rubio una orden.

-¡Entendido! -Ishida, de inmediato entendió lo que el castaño le ordenó, así que se apresuró a tomar a Sora y alejarse de la pelea con ella, mientras le desataba las manos. Mientras tanto hacia eso, a su lado llegaron Tk, Kari, Annie y Henry.

-¡Sora!, ¿estás bien? -Preguntó la castaña al poner su mano en el hombro de está quien se alarmó al sentir ese tacto.

-S-si... estoy bien Kari. Pero Tai... -Respondió más tranquila al ver a la oji-marronTodos los presentes dirigieron la mirada a los dos seres que peleaban a unos pocos metros de distancia.

Tai no hacía más que esquivar los golpes. Gracias a su gran desempeño en deportes, Taichi contaba con una condición física en muy buenas condiciones. Luego se dispuso a golpear al hombre en dos oportunidades, recibir un golpe en el rostro y posteriormente caer al césped a causa del fuerte golpe, ocasionándole una herida en la mejilla, la cual rápidamente se estaba poniendo roja y empezaba a hincharse. El hombre aprovecho la caída del chico Kamiya y de prisa, tomo el arma que se encontraba en el césped. Enseguida, y un poco aturdido por el fuerte golpe, Tai se puso de pie, encontrándose siendo apuntado por el hombre frente a él.

-Prepárate a morir mocoso. -Murmuró el hombre lleno de odio y listo para disparar.

-...Tai... -Dijo de manera ahogada de preocupación la pelirroja, con miedo de lo que podría pasarle a Taichi Kamiya. SU "Tai".

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NO SE PIERDAN EL PROXIMO CAPITULO DE:…

¿Mejores amigos o más?

CAPITULO 11: ¿Sacrificio de amor?

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Hasta aquí el capítulo 10 :p de verdad lamento la demora. Me descuide, y cuando a veeeceees me acordaba y me proponla a escribir, me mandaban tarea, trabajos, exámenes, exposiciones... y todo eso cuando no tenía problemas con mi celular (el cual murió y era donde estaba escribiendo este capítulo) o el internet. De verdad lo siento muuucho Q_Q espero y me puedan perdonar y dejar un comentario para ver que tal les pareció el capítulo. ¿Qué piensan que pasara? Drama, sufrimiento, sentimientos sin transmitir... tal vez... wajajajajajaja

MATT: De paso que los abandonas y tardas una eternidad en actualizar, los dejas con la duda? ¬_¬ ¡malvada!

TSUKI: Lo seee :p ñaca ñaca...

HENRY: Me duele mi hombro, podrías no exponerme tanto al peligro Tsu?

TSUKI: Pobreciiitooo mi Henryyyyy *O* *acariciándole el hombro mientras lo abraza*

MATT: Peligro? O_O? a mi casi me disparan y me matan y pobrecito Henry?! No puedo creerlo ¬3¬

HENRY: Deja tus celos Ishida! Solo quieres el amor de mi Tsu O_Ó además... a mí me apuñalaron!

MATT: Celoso yo? Si claro! ¬/¬ Tsk! No me hagas reír.

TAI: TENGO MIEDOOO... Q_Q

TSUKI: Tranquilo Tai. A lo mejor no te pasa nada...

TAI: Uuuffss,, n_n ah! Qué alivio!

TSUKI: Tal vez ¬u¬ ñiajajaja...

TAI: Estas loca? Vas a matarme?! O_O"

TSUKI: Oh no! Claro q no!

TAI: Me asustaste! -.-

TSUKI: Si mueres yo no sería quien te matara, te mataría el hombre del arma ^^

TAI: O_O Adiós mundo cruel...

MATT/HENRY: JAJAJAJAJAJAJAJAJA.

TAI: Oigan! No se burlen! Mi vida está en juego!

HENRY: JAJAJAJAJA... no seas exagerado Tai.

MATT: Si mueres será por una buena causa ^-^

TAI: ¬¬#

Bueeeeeno... hasta aquí todo. Nos leemos en el próximo capítulo. Xfis... DEJENCOMENTARIOS :3 PORFIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIS QuQ