N / A: Lo siento lo siento! explicación abajo!

Gracias a todos quienes me dejaron un review en el anterior capítulo! Me levantan mucho el ánimo TTATT los amo!

Aquí les dejo el capítulo cuatro!


Capítulo 4

Reemplazo

'Tap tap tap'

Sus pisadas hacían eco en el pasillo vacío, era estrecho y todo estaba oscuro, no había ni una sola antorcha que iluminara un poco el camino. El agarre de su muñeca se había aflojado pero seguía firme sin soltarlo, el pelinegro caminaba dudoso y con algo de torpeza, sería bastante fácil que se tropezara en cualquier momento a diferencia del futuro monarca, quien ya no andaba a grandes zancadas, pues el pelirrojo caminaba seguro y sin vacilar. Este intentó aligerar un poco el ambiente que se había tornado algo tenso.

-Eres un extranjero- no era una pregunta pero el ojiazul respondió de todos modos.

-Sí… y tú un príncipe- dijo él en su característico tono monótono, el susodicho sonrió con arrogancia en la oscuridad.

-¿Qué? ¿Es que el aura de la realeza que emana mi persona es tan obvia?

-No exactamente

-¿Ah, no? ¿Entonces qué?- preguntó algo molesto, nada acostumbrado a que se mostraran en desacuerdo con él tan abiertamente, en especial un súbdito.

-El guardia iba a llamarte 'príncipe', no fue tan difícil de adivinar- el aludido bufó molesto

-Voy a hablar seriamente con Rai sobre llamarme así cuando debo pasar desapercibido- habló más para sí mismo.

-¿No era Rei?- lo había escuchado llamarlo así primero.

-Lo que sea- hizo una pausa- ¿Dé dónde vienes?

-De Fawzan*…-su voz apagada, se quedaron en silencio por unos segundos.

Un silencio hasta sepulcral.

-Fue la sequía ¿verdad?- el tono de la voz del príncipe se había vuelto serio de repente, pensó por un momento que quizá ya no debería preguntar o cambiar rápidamente de tema cuando cayó en la cuenta de lo que había escuchado- Espera, ¿Fawzan? ¡Pero si sus habitantes llegan mañana! junto con el grupo de tropas que envió mi padre cuando le llegó la noticia… ¿Por qué estás aquí antes?- preguntó sin poder ocultar su sorpresa.

-Yo…-Haru ahora agradecía que la oscuridad ocultara sus facciones- partí apenas se secó el oasis- sabía que había sido algo impulsivo de su parte, tomando en cuenta que casi le cuesta la vida- pero no veía razón alguna para quedarme…ahí sin agua"- agregó en un susurro apenas audible.

-Ya veo…- dijo de igual modo el pelirrojo, la ausencia del calor del sol empezaba a sentirse en sus cuerpos con toda la ropa empapada que traían puesta, era un frío que daba la sensación de llegar hasta los huesos- ¿Y qué me dices del hecho de que decidieras zambullirte en la fuente?- soltó tratando de cambiar de tema- Y de paso arrastrarme contigo para colmo- su voz poco a poco retomando su tono arrogante y su aire de superioridad de nuevo.

-Eso no fue mi culpa- volvió a responder el azabache, lo que fastidió al joven soberano una vez más.

Iba a soltar por completo el agarre de su muñeca cuando este al sentirlo giró su mano y se aferró a la muñeca del más alto en un acto reflejo de quien no puede evitar sentirse algo cohibido frente a algo que no conoce, y en estos momentos se sentía más que perdido; en los corredores del palacio que nunca pensó que conocería, en las calles que había recorrido por primera vez esa mañana, en una ciudad en la que nunca antes había imaginado estar, a miles de kilómetros del pueblo donde había crecido. Sí se sentía perdido, aunque no pensaba en demostrarlo abiertamente, sobre todo frente al pelirrojo. Este no lo pasó por desapercibido.

-No me dirás que le temes a la oscuridad ¿eh?- anunció en un tono burlón para luego agregar - Cuidado con las escaleras.

Se escuchó un golpe seco, Haru no había reaccionado a tiempo y tropezó con el primer peldaño golpeándose en la rodilla y en el abdomen con el resto de la escalera, el príncipe se había soltado justo antes y aunque el pelinegro no podía verlo en la oscuridad, estaba seguro de que se encontraba de pie a su lado, probablemente con una sonrisa cínica.

-Te dije que tuvieras cuidado, no fue mi culpa- dijo imitando el mismo tono que el ojiazul usó después de haberse caído ambos a la fuente y el de hace solo unos instantes. Sí, definitivamente estaba vengándose.

Tanteó las escaleras antes de ponerse de pie, sus brazos extendiéndose ligeramente hacia adelante por si volvía a tropezar. El príncipe pasó por su lado y pudo oír el resonar de sus pasos en el pasillo, intentó seguirle el paso pero ni bien dio un par de pasos cayó en la cuenta de que los peldaños eran todos irregulares, unos más altos que otros y encima algunos estaban derrumbados por un lado fusionándose con el anterior escalón.

-¡Vamos date prisa!- escuchó al joven heredero hablar no tan lejos de donde se encontraba, no sonaba impaciente ni molesto, se estaba divirtiendo con la situación. Trató de subir lo más rápido que pudo los peldaños restantes, no supo cómo no volvió a tropezar en el camino.

Ahí, en el final del pasaje estaba el pelirrojo junto a una puerta entreabierta, la poca luz que se filtraba por la abertura era la aún de una tonalidad rojiza, propia del atardecer, y daba directamente al príncipe, sus hebras refulgían ahora de un carmesí intenso y sus orbes fuego resaltaban aún más, esa sensación que sentía recorrer por todo su cuerpo cuando conectaban miradas era ahora más abrasante, más que el calor del sol en medio del desierto, un fuego que trata de consumirlo todo a su paso. Solo duró un par de segundos, pero a Haru se le hizo eterno, pues el sol terminó de ocultarse y el ambiente empezó a adquirir el tono azulado oscuro propio de la noche.

El pelirrojo ahora estaba más concentrado en asegurarse que no hubiera nadie en los pasillos antes de abrir más la puerta y salir, no le preocupaba que lo vieran con el pelinegro, los demás sirvientes no se atreverían a hacer preguntas y sus padres estarían en su propia habitación en ese momento descansando pues mañana tendrían que volver a atender a los ciudadanos que solicitaran audiencias, durante esta época es cuando había más. El problema uno era que nadie debía descubrir su pasadizo oculto y el problema dos, que estaba relacionado con el uno, era que debía de cambiarse las ropas de "Sí, soy un ciudadano común y corriente con ropa simple común y corriente" para sus salidas secretas a las que siempre vestía, las de "Sí, soy el príncipe, no hay nada raro aquí" o generaría sospecha y les daría un motivo lo suficientemente justificado para hacer preguntas.

No había nadie en el pasillo en ese momento, todo estaba sumido en el silencio. Se acercó al ojiazul y le susurró lo más bajo que pudo.

-Solo sígueme y no hagas ningún ruido ¿entendido?- su tono era amenazante, el pelinegro asintió sin decir nada.

El príncipe empujó la puerta solo lo necesario para que pasara un cuerpo, empujó a Haru para que saliera primero y después de salir también el cerró la puerta rápidamente, acomodó la cortina que estaba ahí para que ocultara el pasaje secreto, y en verdad, a simple vista nadie pensaría que en esa pared hubiera algo fuera de lo común.

El pelirrojo no perdió tiempo y una vez se hubo asegurado que no se notara nada empezó a caminar apresuradamente hacia la vasija más cercana, la cual estaba solo un poco más allá de donde salieron, esta tenía una tapa como para ser de contenedor o recipiente pero el pelinegro asumió que cumplía solo función de decoración, cuando vio al otro destaparla y sacar unas prendas secas y mucho más elaboradas que las que tenía puestas. Dio un rápido vistazo a su alrededor antes de quitarse las ropas superiores, las cuales aún se encontraban húmedas, para ponerse las que acababa de sacar; un par de chalecos blancos de diferentes tamaños y encima de estos un manto negro con bordados dorados que cubría más abajo de la cadera y cuya tela interior era de un rojo carmesí como sus ojos. Solo se había cambiado de la cintura para arriba.

Las tres prendas eran abiertas, dejando su torso al descubierto, el azabache se percató que también llevaba un par de collares desde el principio, antes cubiertos por la camiseta cerrada de antes. Uno de los collares era de gemas azules y verdes mientras que el otro era de oro, el dije de este era una figurilla circular con dos alas a cada lado. Una vez cambiado se dirigió a la habitación más cercana cuya puerta estaba abierta, Haru lo siguió justo para verlo tirar las prendas húmedas en una canasta al lado derecho y de la del lado izquierdo sacó otras secas de un tono oscuro, no había antorchas prendidas cerca en ese momento así que no pudo distinguir el color exacto en la oscuridad.

Había luna creciente esa noche, su tenue luz reflejaba más en los bordados dorados del manto del príncipe, era un notorio cambio con las prendas simples y nada llamativas que había vestido esa tarde.

'Tap, tap, tap'

Escucharon unos pasos que venían del final del pasillo, se estaban acercando cada vez más y resonaban con fuerza en el desierto corredor. El pánico cruzó el rostro de ambos, se miraron durante una fracción de segundo, el pelirrojo reaccionó primero, le tiró las prendas al pelinegro y articuló las palabras '¡Cámbiate en silencio!' con los labios sin emitir sonido alguno. Se volvió rápidamente y salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí. Haru se quedó estático durante unos segundos cuando reaccionó y empezó a quitarse su empapada vestidura para ponerse las prendas que le entregó el príncipe. Oyó otra voz que provenía del pasillo hablar con este.

A su encuentro se encontraba su sirviente personal, o mejor dicho, su acosador personal, con una expresión de asombro y sorpresa que rápidamente cambió a una de alivio.

-¡Príncipe! ¡Lo he estado buscando por todas partes! ¿Dónde ha estado?- inquirió al pelirrojo con un tono preocupado y de reproche, tuvo que alzar el rostro para hablar, era de menor edad y estatura que el príncipe, quien le llevaba por un poco más de una cabeza, tenía los ojos turquesa claro, el cabello de un tono platinado y un característico lunar al lado inferior del ojo izquierdo. Traía una antorcha en la mano y había estado encendiendo las demás antorchas del corredor a su paso.

El príncipe bufó por lo bajo.

-Primero Nitori, te dije claramente que quería dar un paseo por el palacio solo- dijo sin molestarse en ocultar su fastidio- Sin embargo, también estaba ocupado arreglando un asunto que sí te incluye a ti- agregó, las comisuras de sus labios curvándose en una sonrisa socarrona. El más bajo parpadeó confundido.

-¿A mí, su majestad? –preguntó- ¿Pero de qué se trata?

El príncipe le hizo un gesto para que espere y se dio la vuelta hacia la puerta de la habitación detrás de él, la abrió y entró rápidamente sin dejarle al peliplata ver nada más que su espalda, Haru ya estaba cambiado con la vestimenta propia de un sirviente del príncipe; un chaleco corto abierto de color magenta, unos pantalones negros con una banda granate oscuro alrededor de la cadera hasta la cintura, encima el pelinegro había conservado su cinturón dorado. El cuello ahora visible dejaba ver un collar con tres gemas zafiro que no se había quitado en ningún momento, sino que llevaba cubierto por sus prendas hasta ahora. El pelirrojo articuló las palabras en un susurro apenas audible.

-Si te quedas….- dejó la frase suspendida en el aire por un momento, captando toda la atención del ojiazul- nunca te faltará agua- soltó finalmente.

Cuando lo dijo inmediatamente los a ojos océano del pelinegro adquirieron un brillo que nunca antes había visto, no necesitó mayor confirmación, había acertado en cuanto a la afinidad del azabache con el agua. Se volvió hacia Nitori, quien seguía en el pasillo enfrente del umbral, expectante, salió de la habitación seguido por Haru deteniéndose en medio pasillo con este a su derecha. El peliplata se sorprendió al ver al otro muchacho con su mismo uniforme, la única diferencia era el cinturón, pero antes de que preguntara el de orbes carmesí habló primero.

-Nitori, quiero que conozcas a mi nuevo sirviente personal…eh…-

-Haruka- completó el pelinegro en su tono monótono.

-¡¿Q-qué?!- exclamó el menor visiblemente aturdido por la repentina noticia- P-pero majestad- tartamudeó buscando las qué decir pero el príncipe lo calló con otro gesto de la mano, estaba empezando a fastidiarle el que Nitori se pusiera a protestar contra una orden suya. Ya era la segunda vez en el día en que no le obedecían de llano y sin replicar. Suspiró molesto alarmando inclusive más al joven sirviente.

-Nitori, ¿Estás contradiciendo mis órdenes?- la fulminante mirada carmesí fue suficiente para que el peliplata desistiera del todo.

-No, majestad- murmuró bajando la cabeza.

-Bien, ahora retírate. Mañana ya te informarán de tus nuevas tareas- ordenó por último. El peliplata hizo una pequeña reverencia antes de darse la vuelta y retirarse apresuradamente hacia el final del pasillo, cuando ya no se podían escuchar sus pisadas el pelirrojo se volteó hacia Haru con aire triunfal, quien a simple vista parecía no haberse inmutado con la escena pero por dentro se sentía un poco mal por el chico, había tomado su puesto, lo había reemplazado y de la peor manera.

-Oi- La voz del príncipe lo sacó de sus pensamientos- me alegro de que ya estés seco y todo- dijo con sarcasmo- pero yo aún tengo que cambiarme por completo- añadió fastidiado, se encontraba ya a medio pasillo en la dirección opuesta.

El ojiazul se apresuró a alcanzarlo y situarse en frente, mirándolo fijamente.

-Príncipe…- dejó la frase en el aire, expectante. El aludido sonrió con suficiencia ante las acciones de su ahora oficial nuevo sirviente personal.

-Rin, príncipe Rin- pasó por su lado y siguió caminando- Vamos, Ha-ru-ka- pronunció cada sílaba como si fuera una palabra por separado haciendo énfasis en su nombre. El azabache bufó por lo bajo al oír su nombre completo.**

-'Haru' está bien- Rin sonrió burlonamente ante el comentario.

-Eso lo decido yo- fue su respuesta, Haru suspiró resignado antes de seguirlo de nuevo.


*"Fawzan" significa "Vistorioso(a)"

**Basado en la novela ligera "High Speed!" en la que está basada Free! :3 Si tiene que escoger entre 'Haru' y 'Haruka' nuestro Haru prefiere su sobrenombre a su nombre completo

N /A: LAMENTO MUCHO LA TARDANZA D: pero mi internet está tan mal que solo me llega a intervalos D:

Igual lo siento mucho! TnT Espero haberles compesado un poco con este capi y que haya sido de su agrado ;A;

A todos quienes tenga cuenta ya les llegará un mensaje mío lleno de amor (?

Gracias a mis adorados guests:

MisakiUchiha17, Denisse, Moniii, satii, Sa-chan, Yumi-chan, Milagros, Guest y annimo ;7; les mando un abrazo muy grande!

Nos leemos pronto!