Disclaimer: Vocaloid no me pertenece este Fanfiction es sin fines de lucro dedicado para los amantes del Negitoro.


Al día siguiente, dos jóvenes caminaban rumbo a la escuela.

-¿Una canción? Oh que interesante me podrás decir cuál es la letra cuando tengas tiempo.- preguntó emocionada Meiko, Luka se arrepintió de haberle contado lo que había hecho para Miku, ambas iban de camino a la escuela, a una cuadra de llegar observaron a la peli aqua ir tomada de la mano de su novio, Miku sintió un mareo terrible.

-Oh, chicas, aquí, hola!- gritó emocionada Miku, Meiko sonrió y Luka intento ignorar que la llamaban.

-Hola chicos, como están.- respondió Luka fingiendo una sonrisa que para ella era dolorosa.

-Felices.- respondieron al mismo tiempo Miku y Kaito, Luka sintió nauseas, en realidad Kaito había sido su amigo y se sentía mal por verlos juntos, pero también por desear tanto que no lo estuvieran, ella no era así no le deseaba el mal a nadie pero se sentía de esa forma, así que se propuso ignorar a la pareja y dejar de pensar malos deseos, todos caminaron a la escuela , donde por fin Kaito se fue en dirección a su aula y las chicas a la suya, en el salón se encontraba Gakupo, un chico que siempre había estado enamorado de Luka y eligió ese día cuando ella más inestable se sentía para hablarle.

-Hola, hoy te ves muy hermosa.- sonrió esperando la respuesta al saludo, el chico de cabello morado, parecía emocionado.

Sin embargo Luka lo ignoró por completo, Meiko le sonrió al joven, aunque este no se dio por vencido por aquel gesto de Luka.

-Luka, tengo algo que proponerte, no espero que me ignores…- decía, pero en ese justo momento estaba llegando la profesora Haku Yowane.

-Todos a sus lugares por favor.- expresó la profesora de cabello plata con un tono tranquilo.

Mientras tanto las clases llevaban su habitual, Luka no dejaba de mirar a Miku que se había colocado frente a ella, a su izquierda el molesto de Gakupo le intentaba lanzar bolas de papel pero la peli rosa trataba de ignorarlo, ella seguía sonriéndole estúpidamente a Miku, e imaginando un sinfín de situaciones alocadas o románticas, que estaba segura nunca se darían, suspiró con pesadez y miró cansada al chico, este sonrió con dulzura pero ella volvió a ignorarlo, sin embargo con una sutil desilusión ya que Luka se había dado cuenta que el caso de Gakupo era el mismo que el de ella.

-Enamorado de una persona que ni siquiera te devuelve el buenos días…- susurró desganada, para su sorpresa Miku giró un poco su cabeza como intentando verla, la peli rosa se tensó pensando que la habrían escuchado pero intento sonreírle, y su dulce amiga le correspondió la sonrisa.

Al fin había llegado la hora de salir y volver a casa, como siempre Meiko, Luka y Miku iban juntas de camino a la casa de la peli rosa.

-Al fin, este día había sido agotador, seguro que no te importa que comamos algo en tu casa verdad Luka-chan.- sonreía de oreja a oreja la castaña, Luka negó con la cabeza y también sonrió para ellas, la única que ahora parecía estar ausente era Miku.

Y Luka lo había notado desde que salieron de la escuela.

-Oye vamos, no estés triste, podrás salir con Kaito mañana, lamento que estés aquí con nosotras.-dijo Luka, pero Miku solo le dedico una sonrisa algo triste.

-Kaito estará ocupado esta semana, estoy algo cansada es todo.- sonrió la peli aqua. –Además creo que tu estas más emocionada de estar con Gakupo-san.- la peli rosa palideció, no tenía ni idea de que Miku creyera que estaba interesada en el torpe chico de su grupo.

-¿Que dices, Luka y Gakupo? Jajaja.- estallo en una sonora carcajada Meiko, por suerte la casa de Luka no estaba lejos, pero después de lo de Gakupo, la pobre peli rosa también se había hundido en sus pensamientos, Meiko que comenzaba a molestarse por la actitud distante y silenciosa de las que alguna vez habían sido las mejor amigas, decidió comenzar a planear algo.

-Listo hemos llegado, así que quiten esa cara de papa y entremos porque muero de hambre.- grito con euforia la castaña, ambas chicas sonrieron un poco, al menos ella lograba traer alegría a esa tarde.

Pasaron a la sala y Luka preparo la comida, fue una comida llena de comentarios graciosos acerca de algún profesor o de alguna vivencia de antaño de todas ellas, pasadas las 4 de la tarde Meiko se levantó de la mesa.

-Bueno ha sido todo divertido pero tengo que irme ahora.

-¿Ahora? Ok entonces me marchare contigo, tu casa queda de paso a la mía.- dijo algo preocupada Miku, pero Meiko negó con la cabeza.

-No, no iré a mi casa tengo que pasar por algunas cosas quizás deberías ir con Luka ya es algo tarde y tu casa no esta tan cerca.- respondió con su mejor sonrisa, Miku aceptó pero Luka parecía consternada ante aquella propuesta y pronto se dio cuenta que todo era algún tipo de artimaña de la castaña para dejarlas solas, internamente maldijo a Meiko, al mismo tiempo que le agradecía.

Y así Meiko se marchó en dirección contraria, y las dos chicas comenzaron a caminar rumbo a la parada de autobuses.

El silencio era atroz y se podía sentir lo tensó del aire, ningún autobús se dignó a pasar durante un largo rato y la peli aqua suspiro de forma abrumadora.

-Ya no soy una niña pequeña Luka, puedo caminar sola hasta mi casa, gracias.- susurró con amargura y algo de tristeza.

Luka sintió que moría internamente, ella en realidad no quería parecer una molestia o incomodar a Miku pero parecía que era lo único que sabía hacer bien, así que le sonrió.

-Lo lamento yo no…

Miku comenzó a sollozar y se alejó de la peli rosa dejándola confundida, rápidamente reacciono y corrió tras de ella, cuando al fin la alcanzo la tomo del brazo.

-Espera porque has hecho eso, lamento si no nos hemos llevado bien los últimos días, pero sé que fuimos las mejores amigas durante años, porque ahora de la nada ya no me hablas, ni siquiera tienes tiempo para estar con nosotras de repente te vas corriendo cuando lo único que intento es brindarte mi ayuda y estar aquí para ti…y…y…perdóname Miku.- dijo con un tono malhumorado la peli rosa, respiraba con dificultad por el esfuerzo que había hecho al correr, Miku tenía los ojos llenos de lágrimas así que Luka decidió soltarla, no quería aprisionarla menos explicaciones, quería todo menos que la pequeña frente a ella le dijera un adiós.

-¿Que porque corro?- sollozó la menor. –Porque yo siempre te he dicho el buenos días, la que no responde eres tú, así que si me siento de esa manera, la persona que me gusta no me devuelve ni el buenos días…- y en su rostro intento formar una sonrisa, Luka comprendió…ella había dicho que la persona que amaba ni siquiera le respondía el saludo, su corazón latió con fuerza y sentía que el piso estaba lejos de sus pies, abrazo a Miku con fuerza, como si alguien fuera arrebatarla de sus manos y ella no la quisiera dejar ir, cuando al fin la soltó no pudo contener su alegría.

-Miku… ¿Yo te gusto?- cuestiono intentando no llorar de felicidad.

La menor solo pudo sonreír entre lágrimas, y en sus mejillas un leve rubor podía comenzar a notarse, Miku asintió y volvió a abrazarla.

-¿Pero yo creí que…

-¿Kaito?- se adelantó Miku. –Él ha guardado mi mayor secreto, sabía que yo estaba enamorada de ti, pero tenía demasiado miedo de lo que tu pensaras…tu jamás me diste una señal, yo tenía demasiado miedo de si quiera perderte, no quería ver que te alejaras de mi con una expresión de asco en el rostro.

-Como podría hacer eso, jamás, yo te he querido en secreto desde hace tanto tiempo, perdóname por no habértelo dicho antes…Miku yo te quiero.- le susurró al oído Luka.

-Yo no te quiero Luka…- Luka se separó un poco del abrazo. –Yo estoy segura de que te amo.- ambas sonrieron.

Luka comenzó a mirar los labios de Miku, desde hacía tiempo había estado soñando con la locura de probarlos, aunque fuera por algún ligero accidente, ella deseaba revelar el sabor de aquellos tierno y delgados labios infantiles; Miku podía sentir la respiración de Luka acercarse con lentitud, le provocaba unas cosquillas juguetonas en la cien que bajaban provocando un tenue escalofrió en todo su cuerpo, como si la invadiera una corriente eléctrica, al fin se rozaron sus labios, de forma inocente Luka parecía temblar ligeramente, Miku sintió más fuertes las cosquillas ahora en su estómago, el beso termino y ambas sonrieron, su primer beso y estaban seguras que lo recordarían por largo tiempo.

Luka entonces recordó la letra que le había escrito a Miku la noche anterior, busco en el bolsillo de su pantalón y encontró un papel algo arrugado, lo extendió y se lo dio, la joven de cabello aqua, lo comenzó a leer, Luka se aclaró la voz y comenzó a tararear una dulce melodía, atrayendo la atención de la menor; entonces Luka le dedicó una sonrisa mientras comenzaba la canción.

Últimamente he pensado en ti,

Pero no sé si tú también lo has hecho...

Pareces agradable, pero tú eres

Mucho mejor que eso...

Pero cuando hablamos,

Eres totalmente diferente...

Cuando sonríes,

Tus ojos parecen de otro mundo...

Al ver las líneas de tu expresión

Me siento protegida por algún motivo...

Pero... ¿Por qué no te digo lo que siento?

Soy idiota...

Al principio quería tu amistad,

Pero el mundo gira millones de vueltas...

Así es... ¿Pero porque sigo teniendo miedo a tu rechazo?

Estoy segura, porque desde hace mucho sueño contigo...

Me enamore de ti... ¿Qué debería hacer?

Hace tanto que nos conocemos...

Dolorosos sentimientos desbordan

Y comprimen mi corazón.

Así es, te quiero mucho

De alguna forma es imparable lo que siento...

Mis ganas de verte otra vez aumentan,

Cada vez que puedo recordarte...

Toma mi mano, no la sueltes...

Mirarnos a los ojos, abrazarnos fuertemente...

Besarnos, acariciarnos el pelo...

Haz todo esto para siempre...

Miku siguió la canción junto a Luka respetando la melodía y observando la letra de aquel pequeño papel.

Me emociono y te digo

"me encantan los dulces"

Tú dices...

"yo puedo ser dulce para ti"

Siento tu cara muy cerca,

Es como un sueño...

Que linda mirada...

Me halagas y me siento en el cielo...

Pero...

¿Podre mostrarte alguna vez lo que por ti siento?

Así es...me siento patética por no decirte lo que siento...

¿Estas poniendo una barrera para que ni siquiera pueda luchar?

Te amo a ti

¿Qué puedo hacer ahora?

Apenas acabamos de mirarnos...

Tristes sentimientos desbordan

Y comprimen mi corazón

Así es...te quiero mucho,

De una forma u otra

Ya no lo puedo detener...

Estos sentimientos dominan mi cuerpo y mi alma...

Toma mi mano, no la sueltes...

Mirarnos a los ojos, abrazarnos...

Besarnos, acariciarnos el pelo...

Hazlo siempre para mí...

Si pudiera pedir solo un deseo...

Me gustaría presionar

El botón de todo lo que hemos vivido...

Así es, dios, llévame a esos recuerdos

Tan preciosos...

Cuando solo existíamos tú y yo en nuestro mundo...

Ambas se sonreían con ternura, Luka se acercó a la pequeña y respiro con libertad, la tomo de las manos y preguntó.

-¿Quieres ser mi novia?- Miku no podía contener la felicidad que la había llenado escuchar esa pregunta, se lanzó a los brazos de Luka y grito con euforia.

-¡SI!

Luka sonreía, su corazón latía a una velocidad increíble, tomó de la barbilla a Miku y se dejó llevar por la emoción del momento, abrió la boca con decisión y profundizo el beso, podía sentir que todo a su alrededor desaparecía, sentía una completa ligereza y nada impedía demostrarle todo el amor que se había guardado desde hacía ya bastante tiempo, rodeo la cintura de la menor con sus brazos y la acerco más ella, necesitaba con desesperación ese contacto que solo en sus sueños más locos pensaba vivir, pero en su ahora presente…estallaban un sinfín de emociones en su corazón, Miku fue quien separo el beso en busca de aire, los labios de Luka eran seductores y provocaban una terrible adicción de la cual no se saciaría nunca y ella lo sabía, se volvieron a besar hasta quedar abrazadas durante un rato, fue cuando el sonido de unos aplausos y una sonrisa socarrona las interrumpió.

-Lo sabía, sabía que solo hacía falta dejarlas solas para que se volvieran pura pasión y besos desenfrenados.- río de forma ridícula Meiko, ambas chicas se soltaron del abrazo avergonzadas.

-MEIKO! Sabía que todo esto era parte de alguna de tus artimañas.- grito molesta y algo sonrojada Luka.

Miku solo se reía después de todo la castaña tenía razón solo había hecho falta dejarlas solas, y todo se había dado con naturalidad.

-Vamos, te he hecho un favor, a menos que esos besos sean de amigas, y que buenas amigas por darse eso privilegios. Sonrió con triunfo una vez más Meiko, Luka también comenzó a reírse mientras tomaba la mano de su actual novia.

-Creo que muchas cosas van a cambiar ahora.- le dijo Luka a su pequeña.

-Sí, estoy de acuerdo en especial el molesto Gakupo deberá saber que ahora eres mía.- expreso con alegría y picardía.

Las tres chicas comenzaron a reír, esa tarde irían a caminar un rato todas, al día siguiente habría mucho que explicar en la escuela, pues ninguna de las dos quería esconder lo mucho que ambas se gustaban, es curioso…

Un simple pensamiento era la causa por la cual ninguna de las dos se atrevía a decirle sus sentimientos a la otra.

FIN


Esta es la continuación del two-shot, aunque realmente planeaba publicarla al día siguiente, cambie el final puesto que era un final triste, decidí que seria mucho mejor ser firme en terminarlo Negitoro, por lo cual tuve que adaptar un poco la letra de la canción que por cierto es la de Fuwa Fuwa de Yui Makino, ojala y lo hayan disfrutado, se agradecen reviews.

Este también es un fic dedicado para Alike y para Zaki amigas mías amantes del Negitoro espero les haya gustado.

Saludos y que tengan buen día.