"PERO QUE SORPRESA"
Claro que algo estaba súper mal…me levanté un poco extrañado, me dolía la nuca y tenía un lago de babas en la cama de mi hermano, lo que me extraño aún más que mí adorado gemelo no me hubiera lanzado una de sus almohadas preguntándome qué demonios hacía en su cama.
Decidí salir de la habitación y cerciorarme que todo estuviera bien, que mi hermano fuera una dulce ancianita de esas que te despiertan con un tazón de leche y galletas o una mujer madura de esas que te preparan una merienda a las nueve antes del almuerzo, según el conjuro "ancinitis regenratis" la persona conjurada sería lo que de verdad era dentro de su corazón, sabiendo cómo era Saga de estricto con todo lo que tenía que ver con limpieza y orden podría toparme con una hermosa Mary Poppins o una horrible Nanny Mcphee, así que caminé por los pasillos y me acerque a la cocina, pero antes de dar un paso más una dulce voz me detuvo.
—Kanon… ¿Dónde crees que vas? ¿Te puedo preguntar algo?
Me giré lentamente para toparme de frente a una hermosa chica de cabellos azulados y ojos verdes, que me observaba molesta de brazos cruzados y además vestía un traje de entrenamiento visiblemente holgado.
Por un momento pensé que me recitaría de pies a cabeza el discurso matutino de mi hermano, pero ¡no!, simplemente agitó su ahora diminuto pie.
— ¿ Y bien?...
— ¿Saga?—pregunté casi sin creer que había convertido a mi hermano en una sexy casera—por Atena.
—Por Atena nada… ¿me quieres explicar por qué no hay una sola prenda de mujer en esta casa?
Oh no… eso si sonó raro, creía que me mentaría la madre entera y me mandaría a la otra dimensión por convertirlo en una chiquilla gritona de no más de dieciocho años, caminé y me acerque hasta tenerla lo suficiente cerca como para verle los ojos, sonreí al ver la corta altura de Saga a mi lado, pues tenía que alzar su rostro para verme, aun así no dejaba de tener esa mirada esmeralda fulminante.
— ¿Saga?... ¿Sabes quién soy yo?—pregunté mientras tocaba su frente con mi índice.
—Mi hermano gemelo… Kanon ¿Qué pretendes?—preguntó levantando una ceja— ¿Qué demonios te pasa?
—Saga… tú eras hombres ¿no estas sorprendido?
Me miro con una de esas caras como cuando le dije que había recorrido el santuario medio desnudo diciendo que era él por no prestarme la última edición de revistas hot.
—Kanon… desde que tengo memoria siempre he sido una mujer… ¿Qué rayos?... no ¿sabes qué? iremos a Rodorio y me compraras ropa nueva… seguro en alguno de tus arranques sobreprotectores me la botaste—me dijo girando sobre sus talones y entrando a la cocina.
— ¿Arranques sobreprotectores?—le pregunte.
—Si claro… ya sabes tener una hermana así de sexy como yo—rio crispando mi piel—tuviste que quemarla—chillo desde la cocina.
Entonces repare en mi alrededor, todo estaba igual de desordenado que la noche anterior, mis zapatos que me había quitado para no hacer ruido, mi camisa sobre la mesa y mi teléfono en la silla, Saga no había tocado nada, la escoba estaba tras la puerta y él ahora ella no daba signos de querer tomarla.
Esto estaba demasiado mal, necesitaba ayuda, y aunque no quisiera tendría que llamar a mis dos cómplices de la noche anterior, junto a Mu y Shaka los dueños del libro, así que no dude un instante en llamar a los cuatro vía cosmos con la frase "saga 90 60 90" para el bichejo y el francés, "Buda trae el libro contigo y Mu…mueve ese trasero lemuriano"
Casi de inmediato y al estar bastante cerca el carnero fue el primero en aparecer, seguido de Shaka con el libro bajo su regazo y luego Camus con su inconfundible mirada altiva tras Milo y su sonrisa libidinosa ¿libidinosa dije? Si esa misma… la cual ensanchó tras cada palabra de mi relato.
Los cuatro con su ceño fruncido no pronunciaron palabra alguna, así que los invité a asomarse a la cosían mientras mi "hermana" preparaba un delicioso desayuno, dejando caer unas cascaras de huevo en el piso para empujarlas con el pie tras el mueble.
— ¿Lo ven? Esta Saga no es aseada, ni criticona en extremo, no me dijo nada por dejar mis zapatos y camisa en la sala— y continué contándoles para darme que cuenta que los cuatro babeaban por mi hermano.
Tras la puerta uno sobre otro abrían sus bocas y ojos tras el espectáculo que mi querida Saga les brindaba, con una la canción —exactamente la de los beach boys "don´t worry baby" —bailaba de un lado a otro de una manera mágica, delicada, hipnotizan te, haciendo regueros por toda la culta cocina que mi gemelo mantenía como nueva, casi y podría jurar que Camus tragó grueso y Shaka abrió sus ojos.
—Hola…—saludo al verse sorprendida con una enorme sonrisa digna de una estatua del ángel Gabriel— ¿Quiénes son ustedes?—preguntó todavía para confundirme más, no recordaba a los chicos.
—Nadie importante—dije mientras sacaba a empujones a los cuatro pervertidos que se comían viva a mi hermana hasta la sala, mientras ella se despedía con su mano.
… … … … …
— ¿Qué demonios pasa con ustedes?—pregunté casi llegando al colapso nervioso.
—Nada…—dijeron casi en coro.
—Se ve…—balbuceo Camus
— ¿Deliciosa?—rio el escorpión para ganarse un almohadazo de parte mía—oye
—!Permítanme recordarles que esa mujer que está en esa cocina es Saga de Géminis, mi hermano, el antiguo patriarca, Ares y Arles juntos!—casi les grite en sus caras.
—No entres en pánico Kanon…—me dijo la imitación de buda con una extraña sonrisa que me hizo sentir escalofríos—algo hiciste mal de seguro aparte de— Nacer—tosió—robar mi libro… pero en fin ¿qué hechizo o poción utilizaste?...
Sostuve mi mentón por un momento y me relaje en el sillón, finalmente recordé el nombre—"ancinitis regenratis"—dije chasqueando mis dedos.
Mu volteó de inmediato a su amigo y levantó un punto—querido Kanon—me dijo en su parsimoniosa voz—el hechizo que utilizaste es para regresar la juventud que guarda el corazón de una anciana, por eso la rebeldía—terminó negando con su ceño fruncido— aunque por una extraña razón el conjuro sacó un lado femenino de Saga, ósea que es totalmente una mujer, joven y bella pero cero hacendosa, todo lo contrario de cuando era un hombre —dijo mientras yo entrecerraba mis ojos— y deberás cuidarla hasta que se pase el efecto más o menos ocho a quince días—sonrió igual que Shaka, en otras palabras se estaban burlando de mí en mi cara.
— ¿Puedo hacer algo para que vuelva a ser el macho vikingo con complejo de Alfred( el de batman) hoy en la noche?—pregunté angustiado.
—Solo Shion podría ayudarte Kanon—me dijo Mu mientras se levantaba de su silla—debo retirarme hay un pequeño contratiempo con mi entrepierna que aún me da problemas—sonrió apenado—estaré en mi templo si necesitas ayuda—dijo para salir corriendo casi tele transportándose.
—Yo también siento mucho… no poder hacer nada por ti— se excusó de manera diplomática el falso Siddhartha.
Giré hacia Camus y Milo y ellos ya se estaban levantando.
—UN momento— los detuve con mis brazos abiertos—ustedes no me van a dejar solo—dije levantando una ceja.
Ambos se observaron y se sentaron de nuevo como niños regañados, suspiré e hice esa cosmollamada hacia el salón patriarcal, no había terminado de cerrar mi mensaje cunado Shion estaba parado frente a la puerta del templo.
— ¿Qué paso con Saga?—preguntó con un punto levemente levantado.
Así que me senté y comencé el relato una vez mas, con cada palabra que decía la cara de Shion se iba transfigurando, de enojado a furioso y de ultimo a relajado ¿Por qué relajado? Porque le dije que era el único que podía ayudarme si no tendría que esperar una semana para que Saga regresara a la normalidad o tal vez más, así que me miró y se acercó colocando una mano en mi hombro.
—NO te voy a ayudar…
—pero Maestro yo…
—No kanon… tendrás que cuidar a Saga hasta que el hechizo desaparezca, así tendrás algo de responsabilidad y dejaras de molestar con tus berrinches—me dijo con la misma sonrisa burlona de Mu y Shaka.
Suspiré resignado y me deje caer en el sillón mientras Milo y Camus me observaban y Shion desaparecía.
—Lista…—chillo Saga apareciendo con una coleta alta y unos pantalones que había cortado para hacerlos shorts y una miniseta que no le dejaba nada a la imaginación, inmediatamente clave mi mirada en Milo y Camus, entrecerré mis ojos y ellos sonrieron.
—¡NO VAMOS A BAJAR HASTA EL PUEBLO CONTIGO VESTIDA DE ESA FORMA!—ladre casi en su oído.
—¡TU NO VAS A PROHIBIRME NADA KANON!—grito con furia mientras caminaba—andando… o iré sola.
Los otros dos buenos para nada que estaban en el sillón solo se reían.
—Vamos cuñado—me dijo milo poniéndome rojo de la cólera—no dejemos que la niña espere.
—Vamos Kanon… nada malo puede pasar…
De repente una voz sonó en mi cabeza.
—Hay alguien que puede ayudarte aparte de Shion—me dijo Shaka—Hades…
Que la misma Atena me enterrara a Nike, jamás me rebajaría a pedirle ayuda…no después de…
/ Flashback /
— Mira qué curioso, chocolates en forma de cucarachas—rio Hades.
—Se ven deliciosos mi señor—dijo la joven Pandora tomando otra.
—Y saben deliciosos—sonrió Kanon—adelante—dijo ofreciendo el plato entero
/fin del flashback/
Jamás pero jamás, verle la cara al dios del averno y pedir piedad, no yo no nací para eso, agradecí a buda la información y corrí para alcanzar a mi hermana y los otros dos, casi me caí en el suelo cuando Saga se acercaba a Dhoko de manera seductora.
—Un momento maestro… esa es mi hermana…—alcancé a gritar.
Creo que me tocará de verdad viajar a Giudecca por mi hermano.
Continuaraaaaaaa
Gracias por leer Y POR SUS HERMOSOS REVIEWS...
