Capítulo 4.- Ropa y algo más (Parte 2)
—Anda si por favor inuyasha—Rogó kagome al hanyou de cabello plateado que se encontraba comiendo su ramen sin inmutarse—Inuyasha que te cuesta ya aceptaste ir anda si—
Más el hanyou negó con el ceño fruncido, dejo el tazón y salió de la cocina.
—Inuyasha anda solo será por hoy además ya casi tenemos que irnos—El chico de mirada dorada negó con la cabeza y se cruzó de brazos, el peli plata era terco, sí, pero ella era mucho más.
Después de al menos media hora más la azabache pudo al fin convencerlo, ahora le debía mucho ramen, y con sus ojos brillantes y una linda sonrisa lo guio casi empujándolo a la habitación de sota, entraron y ella sonrió.
—Mira vez esa ropa que esta allí—Señalo la cama—Póntela sota te ayudara yo también me iré a cambiar así que te espero abajo—Kagome se acercó a la puerta y antes de salir giro nuevamente al chico que sostenía entre sus manos unos "jeans" y los miraba confundido, rio y con un brillo especial en sus ojos chocolate pronuncio—Gracias inuyasha—.
La puerta se cerró y el hanyou que se sonrojo por las simples palabras de la chica, aun no entendía que era lo que hacía kagome pero no importaba si con ello la joven estaría así de feliz, el cumpliría, claro siempre después de una gran dotación de ramen, sin quejarse.
Kagome salió de su habitación vestida con unos jeans, una blusa realmente hermosa de color aqua, un ligero suéter blanco, pues hacia un poco de frio fuera, y zapatillas blancas, solo había hecho un moño desalineado con su cabello.
Bajo rápidamente por las escaleras y al llegar a la sala de estar pudo apreciar al chico con ropa moderna, realmente se veía muy sexy, su vestimenta constaba de jeans, camisa blanca, chaqueta negra, y zapatos grises, cosa que tardaron demasiado en convencerlo de ponérselos, kagome sonrió y se sonrojo un poco, se acercó a él y antes de poner la última prenda susurro.
—Realmente me encantan pero nadie debe verlas—Coloco la gorra sobre su cabeza y sonrió mientras le tomaba la mano dirigiéndose a la salida—Vamos, adiós familia nos vamos—El hanyou sonrojado la siguió y noto como su familia se despedía de igual manera, al estar fuera kagome aún no había soltado su mano y él sentía la calidez de su pequeña mano, sin evitarlo sonrió.
— ¿A dónde vamos? —Preguntó el peli plata confundido, la azabache sonrió y contesto.
—Ya lo veras—
Caminaron un poco más y ambos no habían pronunciado palabra alguna, un silencio los rodeaba pero realmente no era incomodo, ambos disfrutaban la compañía del otro. La colegiala detuvo su andar al llegar al frente de una gran entrada, sonrió a inuyasha y jalo su mano guiándolo dentro, aquel lugar estaba lleno de grandes cosas mecánicas, muchas personas iban y venían, algunos en familia, otros en grupos de amigos y una que otra parejita de enamorados, personas en puestos vendiendo diferentes tipos de cosas y comida, la azabache sonrió y nuevamente arrastro a inuyasha a una banca para explicar la dudas de este antes de subir a unos de aquellos juegos.
Mientras se dirigían allí y el hanyou miraba curioso las cosas mecánicas puestos y demás, kagome claramente podía oír los murmullos de las chicas a su alrededor y todas hablaban de lo apuesto que resultaba ser el chico de extraño cabello plateado y largo, ella frunció el ceño y apretó el agarre de la mano del ojidorado, este al sentir a la chica aumentar el agarre la miro fijamente y se dio cuenta de sus gestos, estaba enojada ,pero realmente no entendía porque, se paró y la chica volteo al verle frenar su recorrido.
— ¿Por qué estas enojada? —Inquirió el chico viéndola fijamente, ella abrió sus ojos, es que se había dado cuenta, sacudió su cabeza y sonrió nerviosa.
—No estoy enojada—Respondió, él frunció el ceño pero no dijo nada, kagome suspiro y se intentó relajar, recobrando los ánimos, pues sabía que el hanyou no les haría caso a esas chicas, le arrastro hasta la banca y al estar sentados ella explico alegremente todo sobre el parque de diversiones, cada uno de sus juegos y todo lo relacionada con ello.
Cuando ya hubo terminado nuevamente arrastro al chico a uno de los juegos y lo obligo a subir.
—Vamos subamos a este—Señalo la chica con una enorme sonrisa a el juego con forma de dragón que danzaba muy alto y de manera rápida, el chico le miro y acepto solo por la sonrisa que ella le regalaba.
—Vamos—Acepto sonriendo y se dejó arrastrar hasta la fila, fue muy divertido para ambos a pesar de que se llevaron un buen mareo y un zumbido de orejas causado por los gritos, por primera vez en la vida inuyasha realmente se estaba divirtiendo en aquel parque y más con la compañía de la chica de ojos chocolate.
Subieron a unos cuantos juegos más y kagome decidió parar un momento después de todo aquello para tomar un pequeño refrigerio.
—Espérame en esa banca inuyasha ya regreso iré por algo de nieve tengo un poco de hambre, ah y tú ¿qué quieres comer?—Pregunto, el hanyou sonrió y sin pensarlo contesto rápidamente.
—Ramen—La chica rio, el realmente era un adicto al ramen, y pronuncio.
—Bien primero iré a comprar mi helado, después iremos a aquel puesto a comprar tu ramen— El hanyou asintió y se sentó a esperarla, kagome se dirigió al puesto con una enorme sonrisa y riendo alegremente, realmente se estaba divirtiendo y pasándola muy bien con inuyasha, claramente ella pensó que él no aceptaría ponerse la ropa de su época ni venir con ella pero se había equivocado, él había aceptado, claro después de haber conseguido mucho ramen, que por cierto tendría que conseguir un trabajo para poder comprar todo el ramen que le había prometido pero bueno, valía la pena.
—Un helado napolitano mediano por favor—Le dijo a la vendedora de mediana edad, esta sonrió y asintió.
—Oh, tu eres la novia del chico con extraño cabello plateado ¿verdad? —Preguntó mientras terminaba de preparar el helado, la chica de mirada chocolate se sorprendió y abrí sus ojos—Las chicas han estado hablando de un chico de lindo cabello largo y plateado además de ojos dorados, te pondré otra cucharita para tu novio ¿sí? —La vendedora le entrego la nieve y ella sonrió sinceramente y con un brillo en sus ojos mientras lo recibía.
—En realidad, él no es mi novio…—Respondió aun con su sonrisa, la vendedora se sorprendió y le miro confundida.
— ¿No? —Ella negó.
—Pero espero que un día lo sea—La vendedora sonrió y con voz dulce dijo.
—Ya verás cómo pronto se enamorara de ti si es que no está ya, eres una chica muy dulce y amable—La azabache se sonrojo y agradeció—Ah y al anochecer abran fuegos artificiales sabes son realmente hermosos si se ven desde la rueda de la fortuna, ve con tu amigo verán que no se arrepentirán—La chica pago y agradecía inmensamente con la señora se retiró, su mirada se dirigió a la rueda de la fortuna sin evitarlo, verdaderamente sería muy lindo ir, si definitivamente convencería a inuyasha de ir, bueno prácticamente lo arrastraría si se oponía.
Algunos cuantos pasos antes de llegar a donde se encontraba inuyasha, esta se detuvo para apreciarlo, lucia muy tierno mientras miraba todo con suma curiosidad y sorpresa, y además de tierno sexy, esa ropa le hacía lucir muy sexy, su cabello largo le daba un toque rudo, la chaqueta y camisa remarcaba su bien trabajado torso y los jeans dejaban apreciar un poco la forma de sus piernas, realmente no sabía cómo eran pues siempre llevaba su hakama holgado y el verle así era para darte un infarto, sonrió embelesada pero después sacudió la cabeza alejando pensamientos no tan sanos, se dirigió hasta la banca y se sentó junto a él dando un bocado a su helado, estiro su mano y poso frente al chico el helado este le miro confundido y ella sacudió ligeramente el helado pero él seguía sin entender.
— ¿Quieres? —Preguntó si retirar el helado, el chico entendió y miro esa cosa rara.
— ¿Qué es? —Cuestiono aun mirando raro la cosa, ella rio levemente y alejando la "cosa" de él, tomo con la otra cucharita un poco y rápidamente y para sorpresa del chico, la metió en la boca de este, los ojos de él brillaron y saco la cucharita de su boca para tomar más, eso sí sabía rico.
Kagome reía mientras veía como el hanyou prácticamente devoraba el helado—Veo que te gusto—Comentó y el joven asintió llevando a su boca otra porción.
Después de haber terminado de comer helado, a inuyasha le compro tres más, ambos se dirigieron a seguir disfrutando de los juegos y se subieron a casi todos, para sorpresa de kagome inuyasha le pidió que se subieran a la montaña rusa, sin darse cuenta el cielo comenzaba a tomar colores anaranjados anunciando la caída del sol, kagome miro el cielo y recordó lo que la vendedora le había dicho, sonrió y abrazo más a su panda, que por cierto inuyasha le había dado al ganar un juego quien sabe cómo, y fue hasta donde él se encontraba mirando atentamente el peluche de perro que ella le había obsequiado.
—Inuyasha—El aludido retiro la mirada del perrito de felpa blanco y le miro—Subamos a ese—Cerro los ojos y sonrió, inuyasha dirigió su mirada a donde kagome apuntaba y pudo apreciar una cosa mecánica en forma circular con pequeñas casitas que giraba lentamente, su mirada regreso a la chica y al verla esperando una respuesta y con esa hermosa sonrisa que había portado todo el día no se pudo negar.
—Si—La chica rio y arrastro a inuyasha a la fila, cuando ya se hubieron subido a la cabina pudieron ambos apreciar lo hermosa que era el parque y la ciudad, la mirada dorada de él brillo con sorpresa haciendo latir rápidamente el corazón de la joven que le miraba fijamente y sin perder detalle alguno de sus movimientos.
—Verdad que es hermoso—Susurro kagome y él asintió sin quitar la vista de la ventana.
—Si—
—Sabes te ves muy bien—Murmuro la azabache sin quitar su sonrisa, el hanyou retiro su mirada de la ventana y le miro confundido y un poco sonrojado—Pero…—Se acercó a él levantando una mano, el ojidorado seguía confundido, y con delicadeza y dulzura retiro la gorra—Te ves mejor sin ella, tus orejitas son adorables y únicas—Pronuncio para sorpresa del hanyou que se sonrojo hasta la raíz y volteo su rostro para evitar que ella mirara su notable rubor, ella soltó una carcajada alegre y puso la gorra en la cabeza de su peluche, su mirada y la dorada de él veían atentamente los fuegos artificiales que hicieron acto de presencia, muchos colores y formas poseían y todos eran hermosos, sin evitarlo su mirada se posó en inuyasha y el verle de esa forma confirmo que valía la pena el dolor que él en ocasiones le hacía.
Antes de llegar al inicio de su recorrido, quito la gorra del panda y la volvió a colocar en la cabeza del peli plata, que le miro confundido.
—Ellos no deben verlas—Repitió y el entendió, al llegar bajaron y kagome se estiro—Creo que es hora de irnos, vamos inuyasha—Asintió sin decir nada y siguió a la chica de regreso a casa.
Como cuando venía al parque ambos se mantuvieron en silencio, un silencio reconfortante, la suave brisa les golpeaba ligeramente en la cara y el cielo se encontraba oscuro, las estrellas brillaba y lucían hermosas, pero no tanto como las de la era Sengoku.
—Luces hermosa—Confeso inuyasha quien se encontraba caminando justo al lado de kagome, esta se sonrojo y sin evitarlo una sonrisa escapo de sus labios.
—Gracias—Susurro en respuesta la ojicafe tomando su mano entre las suyas, sus manos eran grandes a comparación de las suyas y además de cálidas también eran curiosamente muy suaves, ambos sonrieron y continuaron su camino a la casa de la chica.
Después de todo había cumplido uno más de lo que ella quería hacer.
Lista
10.-Orejitas y cabello.
9.-Ropa y algo más.
8.-******* (Próximamente)
Wuwuwuw:3
¿les gusto?
Amm y algo importante ¿notaron la escena de la vendedora?, ¿no se les hace conocida? Pues es prácticamente la de Kamisama Hajimemashita:3
Tienen que ver ese anime.
Bien reviews :3
