Ni arrow ni sus personajes me pertenecen, ¡aunque ya me gustaría!
Otra vez MIL MILLONES DE GRACIAS por todos vuestros comentarios y por vuestro apoyo de verdad no me esperaba ni un solo review, ¡aunque intentaré mejorar en cada capítulo! :D
Ahora empezamos con la parte sensiblera, estáis avisados ;)
Felicity despertó de golpe debido al calor que estaba sintiendo. Notaba la cara ardiendo y el cuerpo comprimido contra una superficie en llamas. Desorientada, abrió los ojos para no poder ver absolutamente nada, todo estaba negro y su cerebro aun estaba arrancando después de uno de los más profundos sueños de toda su vida. Intentó mover las manos para descubrir que no podía ver la luz ya que tenía una manta subida hasta las orejas, la apartó y se removió para... Oh... La superficie en llamas de antes se empezaba a mover a su espalda y un brazo, que no había notado que tenía enredado a su cintura, la apretó más contra lo que supuso que sería un torso. Giró la cabeza y se encontró con la cara profundamente dormida de Oliver Queen. Su primer pensamiento fue que nunca lo había visto tan relajado y tan en paz como en ese momento, luego llegaron todos los demás.
Ella besando a Oliver, ¿o Oliver besándola a ella?. Ropa rota y tirada por el suelo... oh sí, y el mejor orgasmo de su vida. Vaya.
Oliver suspiró en sueños y Felicity se giró sobre si misma para estar frente a él. Sus pestañas eran más tupidas de lo que pensaba y tenía la boca medio abierta; totalmete relajado. Se dio cuenta de que su cuerpo estaba parcialmente bajo el de Oliver, tenía una pierna chafada por uno de sus poderosos muslos y el brazo que la sujetaba le hacía extenderse encima de ella. También la manta la rodeaba como una segunda piel; con razón tenía tanta calor. Felicity ahuecó la manta y miró hacia abajo y se sonrojó al encontrar sus dos cuerpos desnudos. Cuando volvió a subir los ojos se encontró con los de Oliver mirándola.
Oh mierda. Felicity no sabía que pensar, ¿cómo iba a reaccionar Oliver? Eran muy diferentes la noche de pasión de la mañana siguiente. Felicity aguardó quieta y en silencio mirándolo a su vez, esperando a que él dijera algo. Pero no lo hizo, Oliver simplemente se estiró y le depositó en un suave beso en los labios.
- Buenos días Felicity - se removió entre las sábanas y ella notó sus músculos bien entrenados tensarse y relajarse contra ella, eso le trajo algunos recuerdos y se puso roja - ¿Estás bien?
-¿Eh? Sí, sí claro - Felicity aguantó la sábana sobre sus pechos y se levantó - Voy a ir al baño - de un salto se desenredó de los brazos de Oliver y bajó de la cama, dejándolo desorientado
- Feli... - antes de poder acabar la frase ella ya estaba en el cuarto de baño
Mierda. Mierda, joder. A mitad del beso Felicity se había acordado de un pequeño detalle del que debería haberse acordado la noche anterior. Un minúsculo, insignificante detalle llamado SARA. Hipócrita. ¡HIPÓCRITA!. La noche anterior había estado enfadadísima con Oliver por haberle chillado a la que ya consideraba su amiga y ahora iba ella y se acostaba con su pareja. ¿Cómo puedes ser tan idiota Felicity?. Agarraba con tanta fuerza el mármol de su cuarto de baño que los nudillos se le habían puesto blancos. Tampoco tenía idea de que pensar de Oliver, no sabía si había sido un desliz con ella o si simplemente harían ver que no ha pasado nada.
Felicity se dio cuenta de que llevaba más de quince minutos encerrada en el baño y decidió que, muy a su pesar, no podía refugiarse eternamente entre esas cuatro paredes; debía salir y afrontar lo que había hecho. En silencio se apoyó contra la puerta y escuchó los pasos de Oliver lejos de su habitación, por lo que supuso que estaría en la cocina o en el comedor. Recogió la sabana y salió con el mayor sigilo que pudo para poder recoger sus ropas tiradas por el suelo y ponerse algo encima. Aun así no encontró su camiseta por lo que se puso una nueva. Cuando se sintió preparada, ¿a quién iba a engañar?; nunca iba a estar preparada, salió en busca de Oliver para encontrarlo en la cocina manejando sartenes y tenedores.
- ¿Qué haces? - no puedo evitar preguntar. Ante su voz él se giró con sorpresa
- El desayuno - le dedicó una sonrisa y un encogimiento de hombros - ¿Te gustan las tostadas? - Estaba tan ocupada recorriendo la espalda desnuda de él que tardó unos segundos en contestar
- ¿Eh? Ah sí - Por lo visto Oliver solo había encontrado sus pantalones... Moviendo la cabeza para despejarla se acercó a enseñarle donde estaban los platos - Pero no tienes por que...
- Quiero hacerlo
- Vale - se sentó en una de sus sillas de cocina y observó la espalda de él mientras cocinaba - De acuerdo
Cuando acabó de tostar el pan y emplatar las tostadas sirvió a Felicity y a él mismo, se sentó y empezó a comer. Felicity no se lo podía creer ¿no iban a hablar de lo que había pasado? Quería hacer ver que NO había pasado... Le dolió el corazón.
- No volverá a pasar - el dolor se convirtió en rabia
- ¿Qué? - Oliver parecía genuinamente confundido
- Lo de anoche, no volverá a pasar - No lo mires, no lo mires... Pero Oliver siempre sabía como llegar hasta ella. Sintió como le tocaba la barbilla y la obligaba a mirarlo.
- Felicity, lo siento - tenía la mirada intensa otra vez - Sé que ayer me porté como un energúmeno y que no tenía derecho a besarte después de haberme comportado así pero... si me dieras una oportunidad yo...
- Oliver - no se lo podía creer - No es eso, es que...
- Ya lo sé - removió la servilleta para coger su mano - tienes que pensarlo, me lo merezco. Pero, si es lo que estás pensando, no me voy a arrepentir jamás de lo que ha pasado entre nosotros por que es la única cosa buena que me ha ocurrido en mucho tiempo y como siempre, a sido gracias a ti. Así que te debo un "gracias" y una promesa - le cogió las dos manos entre las suyas - Te prometo que puedo hacerlo mejor Felicity, si me dejas... puedo ser mejor persona y parecerme un poco a ti. Te juro que si me lo permites puedo hacerte feliz Felicity - se llevó sus nudillos a los labios y cerró los ojos como si le doliera.
Felicity se había quedado en blanco, cosa bastante común en esos últimos dos días por lo visto. Pudo notar como el dolor que sentía en el pecho por las palabras de Oliver se le iba acumulando
- Pero Oliver... - forzaba a su voz para que saliera - ¿Y Sara? - Él rió liberando un poco de tensión
- No estamos juntos, rompimos ayer antes de que viniera a verte - Oliver puso cara de susto y ella vio como se levantaba de su silla para arrodillarse frente a ella ¿Porqué...? Oh, estaba llorando... con hipo... ¡bien Felicity! ¿puedes ser más patética?. Se sintió estúpida por llorar, por haber pensado que podría olvidarse de él, por desconfiar de Oliver y por esconder sus sentimientos causándose tantísimo dolor.
- No mi vida por favor ... - Oliver le secaba las lágrimas con las palmas de sus manos - Oh mierda, Felicity... Ven aquí - Sintió como Oliver le cambiaba el sitio sentándose él en su silla mientras ella no podía parar de llorar y como la depositaba con cuidado sobre sus muslos para poder abrazarla. Se sintió como una niña indefensa mientras lo abrazaba buscando su calor. - No quiero presionarte cielo pero me estas matando... - Le dijo él al cabo de unos segundos. Con cuidado le apartó el pelo de la cara para poder mirarla a los ojos - ¿Eso es un sí o un no?
- ¿Tú que crees? - más hipo. Él sólo gruñó frustrado - ¡Sí, claro que sí!
- Dios mío gracias... - Oliver sonó tan devoto que Felicity no supo si se lo estaba diciendo a ella o de verdad estaba hablando con Dios. Sintió como se levantaba con ella encima y le daba vueltas. El llanto se convirtió en risa - Te prometo... TE JURO, que te voy a hacer la mujer más feliz del mundo entero Felicity - la besaba intermitentemente - No permitiré que sufras nunca y te amaré más que nadie jamás pueda hacerlo en su vida - Iba a continuar pero ella lo cortó
- ¿Qué has dicho? - se removió para quedar con las piernas abiertas alrededor de sus caderas y poder mirarlo bien a la cara - Vuelve...
- ¿El qué? - la besó - ¿Lo de cuidarte...?
- ¡No!Lo de amar... - se sintió enrojecer - ¿Me... me quieres?
- No - él extendió la sonrisa más ancha y sincera que Felicity le había visto jamás - Te amo. Te amo con locura desde que te conocí, prácticamente. Y lo haré por el resto de mis días
- Yo también... - iba a volver a llorar en cualquier momento
- Dilo Felicity - le besó el cuello - Dímelo por favor
- Te quiero - le cogió la cara para que la mirara - Te amo Oliver Queen
Oliver le contestó con un gruñido y un beso devorador al que Felicity respondió por instinto. Sus cuerpo se necesitaban en ese momento, después ya habría rato para hablar...
Oliver sentía como si en cualquier momento fuera a sonar su despertador y se fuera a despertar en su propia cama lejos del cuerpo templado de Felicity. Su Felicity. Aunque si esa última noche hubiera sido un sueño debería plantearse consultar con un especialista porque jamás hubiera podido imaginar las sensaciones que la mujer, que ahora suspiraba acurrucada a su lado, le había hecho sentir.
- ¿Y ahora qué Oliver? - preguntó ella apoyando un codo en el pecho de él
- ¿Con qué? - le pasó un mechón rubio por detrás de la oreja
- Pues ya sabes... con la prensa y la familia y todo eso. Ahora que estamos juntos...
- Bueno, pues lo descubrirán cuando nos pregunten, así de fácil
- No quiero traerte problemas
- ¿Problemas? - Oliver frunció el ceño pero estaba demasiado calmado para sentirse enfadado de verdad
- Con la directiva de la empresa y con tu madre - rió cuando él acarició su costado - Se está acostando usted con su secretaria general Señor Queen
- Señorita Smoak... no me estoy acostando con usted, estoy en una relación seria contigo Felicity - le besó un moflete - y mi madre puede aprender hebreo para darme su opinión en esa lengua que me importaría lo mismo; nada
Los dos rieron y Felicity hizo ademán por levantarse de la cama y buscar sus ropas, ya tenía los pantalones cuando se dio cuenta de que Oliver miraba el techo con mucho interés.
- Puedo darte la referencia del color con el que lo pinté si te interesa - bromeó ella
- Hablando de acostarse... - Dijo él ignorando el comentario de la pintura - Ese tal Sam...
Ahí vamos.
- ¿Sí? - la miró como si fuera a decir algo pero se lo pensó - ¿Al que casi estrangulas?
- No me arrepiento de eso - la señaló con un dedo - Y lo volvería a hacer - Felicity le golpeó la tripa medio sorprendida, medio divertida
-¿Entonces? - lo incitió ella
- No... solo me preguntaba si vas a volver a verlo... - pretendía infundir indiferencia en sus palabras a pesar de que todo su cuerpo estaba en tensión
- Sí, en realidad hemos quedado esta noche para cenar y lo que surja - La parte oscura de su cerebro disfrutó con la cara de pánico que se le puso a Oliver - ¡Oliver! ¡Pues claro que no! ¿Qué tipo de persona crees que soy?
- Ufffff... - se llevó una mano al pecho - Mierda Felicity, aprecias muy poco la vida de ese chaval - ella subió una ceja - Diciéndome esas cosas... solo estaría haciendo lo que un buen hombre debería hacer
- ¿Atravesar con una flecha a los posibles pretendientes de tu pareja?
- Exactamente - asintió muy serio
Los dos se echaron a reír a carcajadas. Oliver no podía creer la comodidad y la paz que se había formado entre ellos, nunca se había sentido tan libre de ser él mismo con nadie.
- No, en realidad... si quieres ser amiga suya - le acarició una mejilla con sus dedos - prometo respetar tu decisión - rodó los ojos - Pero déjame decirte que ese tipo de amistades nunca funcionan... lo del sexo y eso... las mata. Créeme
- No se por que algo me dice que no debería preguntar como sabes eso - Felicity movió la mano para cambiar de tema - Pero el caso es que hay algo que te quería decir sobre Sam
- Dime - Oliver intentaba ocultar la repulsión que sentía por ese nombre
- La verdad es que no llegamos a acostarnos - él no mostró ninguna reacción - Por lo visto me encontré enferma y Sam se limitó a dejarme en casa. No pasó nada
- ¡MIEEEEEEEEEEERDA Felicity! - ella saltó del susto ante el cambio de actitud tan repentino de Oliver - ¡Por Dios, iba a matarlo! Podría haberle matado - se llevó las manos al pelo
- Pero no lo hiciste - rió nerviosa ella
- Lo hubiera hecho, te lo aseguro - se acercó a ella y le agarró la cara para poder besarla - Pero me alegro, me da igual que suene cavernícola, retrógrado o lo que quieras, me alegro de que no hayas hecho nada con él
- No, hombre de las cavernas - reía ella - Yo ser tuya
- Mmmmh - acariciaba su cuello con sus labios - Sí, mía, solo MÍA
Pocas horas después de haber quemado las calorías del desayuno entraron los dos por las puertas centrales de Queen Consolidated, en contra de la opinión de Felicity de que eso sólo causaría rumores y a favor del "me da igual" de Oliver.
Felicity no podía ser más feliz en ese momento, cada vez que lo miraba a través de su cristal, y lo pillaba mirándola a su vez, sentía como el corazón le daba un vuelco. No iba a vivir muchos años si forzaba el músculo así. Pero le daba igual, la felicidad lo valía. Dipositó la poca concentración que le quedaba en contestar el teléfono, que hacía rato que sonaba.
- Oficina del señor Queen
- Tengo una visita no programada para el señor Queen que quiere verlo - dijo la chica de recepción
- De acuerdo Lara, dime su nombre que se lo diré al jefe a ver si quiere que la haga pasar - Tanto tiempo contestando a sus llamadas se habían hecho medio amigas
- Señorita Laurel Lance - el sentimiento de frío en el corazón que recorrió a Felicity fue algo inevitable para ella. No debería sentirse así, ¿qué pasa, acaso no confiaba en Oliver? Sí... confiaba, pero Laurel era Laurel... Con un repentino nudo en la garganta, Felicity le indicó que la hiciera pasar y se dirigió como un rayo a la oficina de Oliver
- Oliver, bajo a buscar algo para comer - él levantó la cabeza para mirarla
- Ei, ¿estás bien cielo? - mierda, no le podía esconder nada
- Perfecta - fingió una sonrisa y se giró sobre sus talones para salir de ahí - Te traeré algo... Ah! por cierto - fingió no darle importancia - Laurel está subiendo para hablar contigo
- ¿Qué? ¿Porq...?
- Hasta luego - salió escopeteada de allí. Últimamente se estaba convirtiendo en una costumbre eso de salir corriendo dejando a Oliver a media frase, pero era lo más sabio.
Oliver se sintió mal por la molestia que le estaba costando esconder al saber que Laurel venía a verlo. Él quería salir detrás de Felicity y asegurarse de que estaba bien, y si no lo estaba, meter una flecha en lo que fuera que la había disgustado. Pero... estaría muy feo dejar a Laurel colgada cuando había venido a verlo. Enfin... Oliver suspiró y se levantó cuando escuchó el "Ting" del ascensor indicándole que alguien había subido por él
- Laurel - la saludó cuando salió
- Ollie - ella se lanzó a darle un abrazo
Los cafés con chocolate eran lo mejor, pensaba Felicity mientras jugaba con el suyo. No pensaba subir a su oficina en un buen rato, no hasta que por lo menos cerraran el bar al que había ido a parar. Se sentía fatal por sentirse tan en contra de que Laurel estuviera a solas con Oliver y se sentía aún peor por haber deseado que él la hubiera seguido para detenerla cuando se estaba hiendo.
No tenía derecho a pensar así, al fin y al cabo era su amiga. Una buena amiga... Sí, y ella era su pareja supuestamente.
- Señorita lo siento pero hoy cerramos para el medio día, si quiere le pongo algo para llevar - le dijo el camarero con cara de disculpa
- Oh, no yo... - se despejó de su ensueño - ya me voy, muchas gracias - pagó y salió a la calle para acabar deambulando por un barrio cercano a las oficinas
Las calles no estaban muy transitadas, pero Felicity supuso que se debía a que era medio día.
El dolor que sintió en el costado la pilló totalmente por sorpresa y tardó unos segundos en notar que estaba en el suelo luchando por respirar. El segundo pinchazo de dolor solo duró unos segundos debido a que lo notó en la cabeza y rápidamente todo se volvió negro.
