Ante todo ¡PERDÓN! Siento haber tardado tanto milenios en subir la continuación pero entre los exámenes finales y que quería ver que pasaba en el final de Arrow antes de continuar mi historia, se me ha hecho un pelín tarde.

LO SIENTO MUCHO, otra vez

Y, enserio, de verdad, MUCHÍSIMAS GRACIAS por los comentarios animándome para que siguiera, si tengo que ser sincera han sido la mayor motivación para seguir con la historia. Intentaré hacerlo lo mejor posible para que esos minutos que habeis gastado en animarme hayan valido la pena. ¡MUCHAS GRACIAS! :D

Disclaimer; aunque rece sigue sin pertenecerme ni Arrow ni ninguno de sus personajes.


Otro día que despertaba con dolor de cabeza... Ya iban dos días seguidos; quizás debería pedir hora con su médico para comentárselo...

Felicity alargó los segundos post-despertar intentando adivinar de que zona provenía esta vez el dolor. Se removió sobre si misma intentando coger una mejor postura sobre su almohada... su almohada... ¿eh? ¡Ese no era el tacto de su almohada! Abrió los ojos de golpe y sintió un pinchazo de dolor en sus sienes mientras su cerebro registraba a la vez lo acontecido antes de quedarse dormida - o desmayada, suponía - y los objetos de la habitación en la que se encontraba. Alterada, se separó del colchón mugriento en el que había estado dormida y se recogió sobre si misma a la vez que no dejaba de mirar la puerta: cerraduras, muchas cerraduras. Piensa Smoak, ¿dónde estas? ¿que te ha pasado?.

Al lado de la vieja puerta había un bol, también sucio y oxidado, con lo que parecía algo de sopa y pan. ¿Qué demonios? Perdiendo el aliento por segundos aseguró que estaba vestida tal y como recordaba por última vez y intentó calmarse para poder pensar. Los siguientes minutos a su despertar los pasó en silencio y quieta, esperando un posible peligro o algún ruido que le diera alguna pista de donde narices estaba. Nada. Solo recordaba haber salido de la cafetería de al lado de su trabajo... y luego nada.

- Joder... - susurró Felicity. La habían secuestrado, eso estaba claro. Pero ¿porqué? y , ¿quién?

Con mucho cuidado se levantó del fino colchón en el que estaba sentada y se acercó a la puerta sin esperanza verdadera de que se fuera a abrir, y así fue, cuando bajó la maneta comprobó que estaba cerrada por fuera. Pateó el suelo frustrada y se arrepintió casi de inmediato cuando una punzada de dolor le atravesó el estómago. Ah, sí, también la habían golpeado ahí... Felicity recordó la contusión que la dejó tirada en el suelo antes de desmayarse. Volvió a revisar la mugrienta habitación con la vista pero los únicos objetos sueltos que había en ese agujero eran los boles y una bombilla colgante que apenas daba luz.

De repente se escuchó un fuerte ruido proveniente de fuera de la puerta y la voz, muy enfadada, de dos hombres hablando entre si en un idioma que ella no reconoció. Por instinto, se tiró en el colchón en la misma postura en la que se había despertado e intentó no temblar cuando escuchó la cerradura de la puerta ceder. Felicity pensó que la iban a matar ahí dentro.


- Laurel - Oliver frotó la espalda de la susodicha, que llevaba ya unos minutos abrazada a él - Me alegro de verte... ¿estás bien?

- Sí - esta rió nerviosa y se fue separando de los hombros de él - Lo siento, es que... - volvió a reír visiblemente aliviada por algo

- ¿Quieres sentarte? - Oliver pensó que así evitaría posibles momentos incómodos

- Esta bien- Laurel se sentó en la silla que él le ofrecía y la arrastró para quedar más cerca de donde Oliver se había sentado - Tenía que hablar contigo Oliver...

- Dime Laurel - se empezó a preocupar de verdad - ¿Va todo bien?¿Es por tu madre...? - quizás estaban en apuros - ¿o tu padre?

- No, no - jugó nerviosa con las tiras de su bolso - No te preocupes, va todo bien - Oliver se relajó en su silla: a pesar de todo, la família de Laurel había también sido una familia para él en un momento de su vida - Es solo que... bueno, he estado hablando con Sara

Ops

- Y ya me ha contado que pasó anoche - continuó ella

- Oh, vaya - Brillante respuesta. Oliver pensó que debería hacer un cursillo para "responder en situaciones embarazosas" cuanto antes

- Sí... Yo... - Laurel estiró la mano para posarla sobre la rodilla de él - quiero que sepas que siempre confié en ti

- ¿Perdona? - Ahora Oliver estaba realmente perdido

- Siempre supe que lo de Sara no iba enserio - se removió el pelo nerviosa - No hace falta que sigas actuando Ollie... Mira, se que los dos hemos pasado por muchísimas cosas en muy poco tiempo y que dijimos que la memoria de Tommy era lo más importante pero... No podemos seguir negando lo que sentimos.

- ¿Eh? - empezó a sentir el cuello de su camisa estrecho

- Ollie, Sara me lo a contado... Me ha dicho que ya no estáis juntos

Nota mental: tener una charla seria con Sara sobre sus fiestas de pijamas.

- Laurel - posó su mano sobre la de ella - creo que estas sacando las cosas de contexto. Creo que deberíamos hablar...

- Estamos hablando Ollie

- No me refiero a eso, es que... - se pasó la mano por el pelo - creo que has entendido mal el "porque" de que ya no estemos juntos Sara y yo

- Vas a volver a huir, ¿es eso, no? - ahora Laurel parecía realmente irritada - Siempre que en tu vida pasa algo "real" o que conlleve algún tipo de compromiso desapareces Ollie. Ya esta bien, los dos sabemos que pasó en aquella cena en mi casa - ¿la cena en su casa? ¿Laurel pensaba que habían roto por ella?

- Mira Laurel, no es eso - levantó la mano para que lo dejara acabar. Era momento de poner las cosas en su sitio, los dos necesitaban esta charla - Sé que no fui el mejor novio, bueno... ni realmente la mejor persona que has conocido y sé que he cometido muchos errores...

- Como acostarte con mi hermana

- Como ese... - suspiró Oliver cansado - Pero lo que te quiero decir es que he cambiado mucho desde entonces y no soy el mismo

- No es verdad Ollie - Laurel se puso de pie para poder acercarse más a él - Te conozco. He estado la mayor parte de tu vida a tu lado, prácticamente nos conocemos desde siempre y sé como eres: sé quien eres.

- No tengo eso tan claro como tú... - esa conversación se estaba poniendo tensa por momentos. Ante su cara de sorpresa añadió- Ahora pretendo aprender de mis errores y a dejar en el pasado lo que debe seguir en el pasado

- ¿Qué quieres decir?

- Pues que dices que me conoces Laurel, pero luego no eres capaz de ver las cosas más básicas de mi, o quizás no te interesa verlas

- No entiendo lo que me estás insinuando pero yo había venido a por otra cosa - se acercó aún más a él y le puso la mano en el pecho - Sabes lo que siento y yo sé lo que sientes tú

Un rincón oscuro, abandonado, de la mente de Oliver reaccionó ante la réplica de Laurel. ¿Alguna vez había sabido como se sentía, realmente? Es más, ¿se había preocupado por averiguarlo?. Con una punzada de dolor, Oliver supo en ese momento que todo había sido un cuento. Un cuento que él mismo se había contado y enfadado con el final que él mismo había desarrollado. Todas esas veces que Laurel le había echado en cara sus sentimientos habían sido en causa de que él había actuado de acuerdo con los suyos propios. Sí, tal vez no de la forma más adecuada, pero así había sido. Por el cerebro de Oliver pasaron en un momento de luz todas esas veces en las que Laurel lo había "perdonado" después de una mala noche o incluso en las infidelidades.

Sin saber de donde, una imagen de Felicity con otro hombre salió disparada por sus conductos neuronales y la rabia y el dolor que palpó fueron tan reales que casi se mareó. Podía ver que Laurel estaba hablándole por el movimiento de sus labios y por como le planchaba el cuello del traje con su mano, pero lo único que martilleaba su cabeza era la sensación vomitiva de ver a la persona que amaba en manos de otro hombre. Hacía bien poco había tenido que lidiar con esa sensación y había sido la cosa más horrible que le pasaba desde la isla; No, definitivamente él jamás podría perdonarla si se entregara a otro.

Pero Laurel sí pudo, y no solo una vez.

La revelación de lo que eso significaba no le pilló del todo por sorpresa a Oliver, una parte de su cerebro ya sabía lo que él ahora estaba desentrañando. Todas las veces que Laurel lo había perdonado sin darle más importancia, apresurada para que todo volviera a ser como antes... cobraban sentido. No lo había amado nunca.

No es como si muchas personas no pudieran perdonar infidelidades o descuidos, claro que se podía, y lo hacían, el problema es que estaba hablando de Laurel; una persona demasiado orgullosa y independiente como para olvidar algo así. ¿Cómo no lo había visto? Lo que Laurel había amado había sido la comodidad de lo conocido, lo imposible que conllevaba su parte de ligón y la fama. No ha Oliver Queen. Por lo menos no al Oliver pre-isla, y dudaba que el nuevo Oliver pudiera amarla a ella jamás.

Oliver no estaba realmente sorprendido. Ni dolido. Posiblemente merecía eso y más por su pasado. Pero de lo que si estaba seguro en medio de tanto desconcierto era de que, aunque su pasado había sido una mentira, quería que su futuro fuera cierto, que estuviera lleno de vida y de amor real. Lleno de Felicity.

Supuso que su cara debía reflejar los gritos internos que estaba teniendo en ese momento ya que Laurel dejó de hablar de sopetón para quedarse mirándolo

- Ollie - apartó la mano de su hombro - ¿Por qué me miras como si no me conocieras? ¿Qué pasa?

- Nos merecemos algo mejor Laurel - le sonrió - ambos

- ¿Que demonios significa...? - su replica quedó cortada por el sonido del móvil de Oliver - No lo cojas - Era el tono de entrada de Diggle, así que Oliver no se lo pensó al darle al descolgar

- Lo siento, un segundo... - escuchó al Diggle al otro lado - Diggle, ¿qué pasa, va todo bien?

- Dime que estas con Felicity - fue su rápida respuesta

Una corriente de aire helado recorrió la espalda de Oliver al oir esas palabras y se puso de pie automáticamente

- No - pánico - ¿Qué pasa? ¿Dónde esta Dig?

- No lo sé, por eso te llamo - ¡Espavila!... no le dijo Dig - Llevo intentando localizarla desde hace media hora

- Ha estado conmigo hasta ese momento - Oliver intentó tranquilizarse - Quizás está en una cafetería o en el ascensor y no tiene cobertura

- Yo también he pensado eso, pero me he pasado por su coche y alguien lo ha abierto - otra vez el corazón de Oliver entró en taquicardia - Están las ventanas destrozadas y creo que se han llevado algo, voy de camino a su casa

- Me reúno contigo allí - dijo Oliver y colgó

No, no , no , NO. Esto no podía estar pasando. No a Felicity, por favor...

Laurel lo miraba con cara de estar realmente enfadada

- Escucha me tengo que ir

- No - lo cogió por la manga mientras él intentaba salir - No me irás a dejar aquí a media conversación

- Laurel... he dicho que me tengo que ir - con cuidado quitó su mano de su antebrazo - Además creo que esta conversación ya había acabado. Démonos la oportunidad de ser felices - con un último apretón de manos Oliver se fue corriendo por las escaleras dejando a una anonadada Laurel de pie en su oficina


Felicity escuchó el chirrido de la puerta al abrirse y encogió todos los músculos de su cuerpo

Distraer, noquear y correr. Distraer, noquear y correr. Distraer, noquear y correr... Se repetía como un mantra las palabras de defensa personal que Dig le había repetido durante sus entrenamientos; que ahora lamentaba que hubieran sido tan pocos...

Escuchó como los pasos de los dos hombres que había oído llegar se acercaban a su espalda y empezó a sudar frío, si tenía pocas posibilidades de patear a uno solo no creía tener ninguna posibilidad de hacerlo con dos. Casi se le sale el corazón por la boca cuando notó como una mano callosa la agarraba por el brazo y la levantaba del colchón.

Ahí Felicity perdió los nervios y empezó a gritar y pelear contra los dos hombres, que ahora podía ver de cara, lanzando patatas y puñetazos al aire entre ellos. Quizás me maten pero... ¡a la mierda! al menos me llevaré un trozo suyo, pensó Felicity. En un rápido movimiento uno de ellos, el más alto, le lanzó un puñetazo al bajo vientre que la dejó sin respiración haciendo que dejara de pelear instantáneamente. Entre la neblina que se le había formado en los ojos por el golpe y el mareo notó como uno de ellos la agarraba como a un saco de patatas y la llevaba a algún lado mientras el otro reía y le gritaba cosas en ese idioma que no entendía.

No quiero acabar así. Entre la angustia y el pánico le vino a la mente la cara de Oliver diciéndole que la amaba. Recordó la noche pasada y una pequeña llamita de esperanza se instaló en su corazón. Quizás Oliver venía a por ella. Quizás no estaba todo perdido, ¡no podía dejar de luchar!

- ¡Eh tú! - se removió a pesar del dolor sobre el hombro del tipo - ¡Oye! Suéltame capullo, ¿dónde me lleváis?

- Cierra la jodida boca o te la cerraré yo, rubia - dijo el otro hombre con un acento muy marcado

- ¿Ah, sí? COBARDES, ¡no sois nada más que unos capullos cobardes de mierda! - debía impedir como fuera que la llevaran donde fuera que la estaban llevando. Felicity sabía que esa sería la única posibilidad de escapar. Ahora o nunca.

- ¿Qué has dicho maldita rata? - el tipo más bajo le agarró por los mofletes hasta causarle dolor - ¡Aurek! Déjamela a mí, le enseñaré cuando debe cerrar la boca a esta furcia...

- ¡No imbécil, nos han dicho que la llevemos entera! - con el alto el plan no estaba funcionando. Mierda

- ¿Qué pasa princesa? ¿Te asusta que pueda morderte? - el tipo alto estrujó su brazo sobre el estómago de Felicity y el hombro se le clavó haciéndole casi perder el conocimiento del dolor. En ese momento Felicity supo que tenía una hemorragia interna y que si no salía de ahí pronto no iba a contarlo... - Eso es lo único que sabéis hacer panda de inútiles, amenazas y amenazas... como lo hagáis todo así...pfff

- No eres tan lista como nos habían contado veo - el tipo alto debió sentirse ofendido por su último comentario por que la dejó caer sobre su culo en el frío y sucio pasillo por el que la estaban llevando - Tranquila que después de lo que te va a pasar no te quedaran ganas de pensar nunca más - Cuando Felicity se vio libre propinó una patada a la entrepierna de el más alto de ellos, giró sobre si misma a la máxima velocidad que pudo y salió corriendo como no había corrido en su vida

- ¡PUTA! - escuchó a uno de ellos muy cerca y supo que la perdida de sangre le estaba pasando factura.

No llegó muy lejos cuando notó un peso muerto que caía contra ella y la aplastaba contra el suelo casi partiéndole una pierna. Gritó de dolor y rabia hasta que, el que la había derrumbado, le tapó la boca con la mano. Supo que iba a morir; por lo menos lo había intentado pero estaba demasiado débil como para que hubiera podido funcionar. Dejo de sentir las vomitivas manos que ahora se apresuraban por sacarle la chaqueta y cerró los ojos.

Antes de dejarse mecer por Morfeo hacia el sueño eterno, Felicity, escuchó lo último que hubiera esperado escuchar; la asquerosa risa de su atacante cortada en seco por el sonido de un disparo. Descentrada, abrió los ojos para ver como se formaba un charco rojo sobre su vientre. La sangre provenía de la cabeza del tipo y Felicity se vio incapaz de reaccionar debido a la sobrecarga emocional, por lo que simplemente se quedó con la boca abierta mirándolo.

- Sois la basura más inútil con la que he tenido la desgracia de trabajar - se escuchó una voz profunda y desenfadada desde el final del pasillo y solo entonces Felicity se percató de que alguien había estado caminando por el pasillo detrás de ellos. Dejó caer su cabeza sobre el suelo y las lágrimas se escurrieron dejando una vista clara de unas botas masculinas muy cerca de su cabeza. Atinó a levantar la vista y se encontró con el cuerpo de un hombre, una pistola... y un parche.

- Señor Slade, he intentado advertirle...

PAM

Felicity ni siquiera se sobresaltó cuando el segundo disparo perforó la cabeza del tipo alto, que intentaba ofrecerle una explicación para salvar su vida. Un pie apartó el cuerpo lacio que yacía encima de ella y vio borrosamente como, el que ahora sabía que era Slade Wilson, se acuclillaba a su lado y le ofrecía una sonrisa

- Si quieres que algo salga bien... mejor hazlo tú mismo - continuó hablando al tiempo que recogía a Felicity del suelo con una sola mano - Es un placer conocerla en persona, señorita Smoak.


Nota de la autora; no tardaré tanto en subir el próximo capítulo! :P