De nuevo muchísimas gracias por tomaros la molestia de leeros mi historia, y sobretodo ¡MUCHÍSIMAS GRACIAS por el apoyo!
Seguiré intentando hacerlo lo mejor posible :D
Disclaimer; ni Arrow ni sus personajes son de mi pertenencia
Aviso: En este capítulo y los que siguen es posible que salan algunos temas un poco spoilers para los que no hayáis seguido la serie en inglés o los que aún no hayáis visto el final. Será diferente pero algunas cosas las utilizaré :)
¡Gracias!
Todo estaba bien
Todo en casa de Felicity parecía estar ordenado dentro del pequeño caos que tenía ella montado en su pequeña casita, libros apilados en el sofá, platos a medio fregar, y por lo menos una docena de aparatos electrónicos dispuestos en los enchufes de toda la casa. Todo en su sitio.
Y eso estaba sacando a Oliver de sus casillas.
Dio otro repaso a la casa esperando encontrar algo que no hubiera visto, algo que hubiera pasado por alto antes y que le diera una pista de donde se habían llevado a Felicity. Nada. Mierda.
Oliver no había conseguido regular sus palpitaciones desde que Dig le había llamado preguntado por ella
- Nada... - entró Diggle en ese momento a la casa - fuera tampoco hay indicios de violencia o de que se la hayan llevado desde aquí
- ¡Joder! - Oliver golpeó la mesa al tiempo que maldecía
- Y sigue sin cogerme las llamadas - intervino Dig - Oliver no quiero ponerme en lo peor pero sabes que hay posibilidades de que...
- Lo sé Dig, créeme que lo sé - Sabía perfectamente que Felicity estaba en manos de Slade. Tantos malos modales que gastó con Sara el día anterior y ahora era él mismo el que la había dejado desprotegida... Si le pasaba algo... no, aunque no le pasara nada, a estas alturas no se podría perdonar jamás el haberla dejado sola.
- Bien - revisó por última vez el lavabo - he llamado a Sara y a Roy, él está patrullando la ciudad y Sara tiene las cámaras de seguridad haqueadas. Si ven algo nos llamarán enseguida
- Perfecto
- Será mejor que busquemos cerca de la última vez que la viste - dijo Dig. Desde que lo había llamado no había dejado de estar en modo militar. Sabía que para él, Felicity, también era una persona muy importante - ¿Dónde la viste por última vez?
- Ya te lo he dicho Dig - Oliver se pasó una mano por la cabeza - estábamos en mi oficina y ella bajó a comprar algo para comer, entonces subió Laurel y ya no...
- Espera, ¿Laurel? - lo cortó Dig - eso no me lo habías dicho, ¿la dejaste sola, Oliver? - Se encaró a él
- No es así, no sabía que venía - ¿y porqué se sentía culpable entonces? - yo jamás la hubiera dejado sola si hubiera sabido...
- ¿Seguro?
- ¿Me quieres decir algo Diggle? por qué ahora mismo no estoy para tonterías y te juro que... - su retahíla se vio interrumpida por la voz de Sara saliendo del dispositivo de escucha de Dig
- Chicos dejad la guerra de testosterona para más tarde, creo que tengo algo - ¡Sí! por fin podían empezar con algo real
- ¿Qué has encontrado Sara?
- Son unas imágenes de cuando la secuestraron, ahora estoy pasando un descodificador para despixelar las caras de estos tipos y saber quien son
- Mándanos las imágenes - aunque Oliver no estaba muy seguro de querer verlas
- ¿Dónde? - Diggle miró al rededor
- Al ordenador personal de Felicity, lo tiene conectado a la base
- ¿Desde cuando? - Felicity seguía siendo una caja de sorpresas para Oliver aún sin estar presente. Diggle solo soltó una risilla por debajo de la nariz
- Ok, ahí van - Sara contestó y escucharon como tecleaba rápidamente en el PC. Dig tecleó la contraseña del ordenador y abrió el correo que acababa de enviarse desde un destinatario desconocido; la base.
Las imágenes que vio Oliver a continuación le perseguirían en sus peores pesadillas muchos años después de ese día.
Felicity. Tendida en el suelo después de que dos hombres la golpearan primero en el estómago y luego en la cabeza.
Dios. Iba a vomitar
Sin pestañear, observó como los dos hombres recogían a una, ahora inconsciente Felicity, del suelo y la arrastraban para meterla en un coche cercano. Sintió como el mundo se tambaleaba y la boca se le puso pastosa por lo que se agarró a la mesa con las dos manos.
- a esos hijos de puta... - oh, Diggle le estaba hablando
- Vale chicos, tengo la matrícula y la identidad de estos cabrones os la envío al móvil - escuchó a Sara de fondo
Una energía caliente le recorrió a Oliver la espada mientras se incorporaba. Sintió como las nauseas se convertían en ira y la ira en determinación. Esos bastardos habían firmado su sentencia de muerte y, si suponía bien, y Slade estaba tras de todo esto... el bastardo no iba a salir de esto con vida.
- Dig ya sé por donde emepezar a buscar - reconoció a uno de los asaltantes de Felicity como un antiguo narco de la mafia rusa - Sara, dile a Roy que se reuna con nosotros en la base en una hora
- Hecho - contestó ella y se cortó la comunicación
Salieron de casa de Felicity con la intención de no dejar alma dentro de cuerpo hasta encontrarla.
Felicity sentía que todo era un sueño, un terrible sueño. Mientras Slade la arrastraba a través de un pasillo mugriento empezaba a recopilar todo lo que había pasado en pocos minutos y sintió ganas de vomitar. Podía sentir la sangre del tipo todavía caliente en su vientre mientras tropezaba debido al temblor de rodillas que estaba sufriendo.
- Vamos encanto, si te te tengo que llevar a cuestas será peor para ti - dijo el monstruo mientras tiraba de su brazo para ir más rápido
- Vete al infierno... - definitivamente debía empezar a controlar lo que salía de su boca si no quería acabar fiambre, pensó cuando Slade le dirigió una mirada cargada de violencia
- Ya he estado en el bonita...
Sí, Felicity recordaba que Oliver había comentado cosas de él y Slade en la isla. También recordaba que el tipo que la estaba arrastrando había dejado de ser una persona hacía mucho tiempo.
Por fin, entraron en una pequeña sala con una minúscula ventana en la parte superior y una silla en el medio. Slade la arrastró y empujó hasta que quedó sentada en la silla y luego le amarró las manos por detrás de esta con unas cuerdas que no había visto al entrar
- Bien - aprovó Slade cuando acabó de atarla - Si colaboras no te dolera demasiado
- ¿Qué quieres? Es por Oliver, ¿verdad? - Slade solo rio - Él no te va a ayudar, jamás se rebajaría ante alguien como tú
- Vaya, y yo que pensaba que lo conocías bien - le apartó un mechón de la cara y Felicity tembló - o quizás es que estás ciega - Slade rio duramente - Ahora mismo tengo la vida de Oliver en mis manos, cielo
- ¡¿Qué?! ¿Que le has hecho? - ¿había capturado también a Oliver? Oh, no...
- Nada... - se dirigó hacia la puerta - Aún - y salió
Bien, eso había sido fácil, pensó Oliver mientras salía de la oficina del tipo al que acababa de amenazar. No había puesto mucha resistencia a darles la información que necesitaban cuando Dig le cruzó la cara de un puñetazo. Había esperado darlo él mismo pero Diggle no estaba de humor cuando ya hacía cuatro horas de la desaparición de Felicity. Ni él tampoco. Para nada.
Se sintió motivado y lleno de adrenalina. Ahora sabían para quien trabajaba el bastardo y donde encontrarlo, menudo bocazas. Sintió su corazón revolucionarse al ponerse el traje. Iba a asegurarse del sufrimiento de todos y cada uno de los capullos que se habían atrevido a tocar a Felicity. Su Felicity.
Slade había abierto muchas cuentas últimamente y estaban todas en rojo; era hora de saldarlas. Oliver, Diggle, Roy y Sara no se molestaron en disimular sus rostros cuando salieron de la base dispuestos a traer a Felicity de vuelta.
Ventana... imposible. Puerta... también imposible. Pfff... Felicity repasó mentalmente otra vez las opciones que tenía para poder salir de ese antro sin ser descubierta por Slade y la verdad: eran muy pocas por no decir ninguna. Desde que su secuestrador había salido por la puerta había intentado por todos los medios deshacerse de las cuerdas que ataban sus manos pero solo había conseguido hacerse daño en las muñecas con el roce, ¡maldita sea! ese hombre sabía hacer buenos nudos. Vino a su mente Oliver, ¿dónde estaría? ¿Slade le habría hecho algo? Felicity no pudo evitar pensar que le hubiera gustado escuchar decirle "te quiero" una vez antes de morir. ¡Pero no podía permitirse pensar así! Debía salir de allí cuanto antes y salvarse.
Intentó una última vez mover la silla a través de la salita para acercarse a la ventana, al menos sabía que no estaba bajo tierra y que quizás alguien podría ayudarla, pero se encontró mareada y débil. Las heridas internas le estaban pasando factura muy rápido. Sin haber oído sus pasos llegar se sobresaltó enormemente cuando Slade abrió la puerta y se dirigió a ella
- ¿Vas a matarme? - le preguntó cuando vio que se disponía a cortar las cuerdas de las manos. Él rio sin ganas
- No, todavía no - la levantó por el brazo de malas maneras y la apuntó con el cuchillo - Primero quiero que me hagas un favor - Felicity se sintió enferma y volvió a sentir ganas de vomitar. Ningún favor que le pidiera ese hombre sería de su agrado jamás y lo sabía. Él continuó hablando haciendo caso omiso de su expresión - Verás unos amigos se han pasado por aquí y me gustaría recibirlos como es debido.
Entre tropezones Slade la fue arrastrando hasta otra sala contigua muy bien amueblada y limpia, Felicity se sorprendió del cambio tan radical entre la sala en la que se encontraba retenida y esta. Entonces vio las pantallas de ordenador. Y a Oliver. Pudo reconocerlo mientras este entraba a lo que supuso sería el vestíbulo del edificio donde la tenían secuestrada sin la máscara y acompañado de todo el equipo. Estaba bien, estaba vivo y bien. Felicity sintió ganas de llorar de gratitud.
- ¿Ves los amiguitos que te decía? - le habló al oído - Pues quiero que les hables y les digas exactamente lo que te iré diciendo - Felicity sintió la punta del cuchillo entre sus costillas y soló atinó a asentir. Slade encendió un micro cercano a ellos y se lo acercó a la boca
- ¡Oliver! - ante su voz todos se pusieron tensos y en guardia y empezaron a buscar con sus cabezas la procedencia de su voz - Que alegría verte vivo. Hubiera sido una pena que murieras sin haber visto la sorpresa que te tengo preparada. - Entonces le acercó el micrófono a Felicity - Saluda cielo - Ella no pudo mover sus cuerdas vocales aunque lo intentó, entonces Slade pinchó con su cuchillo en su carne y el miedo la hizo hablar
- Oliver... - ¿esa era su voz? Vio como este se sacaba la capucha de la cabeza y como su cara se contraía de ¿rabia? ¿miedo? no lo pudo distinguir bien. Slade le habló, y ella tuvo que repetirles que si no hacían lo que les decía acabaría muerta. Incluso le hizo recitar de que forma la mataría. Al final de la descripción ella ya no podía retener las lágrimas. Borrosamente, distinguió como la mandíbula de Oliver se contraía y aflojaba mientras hablaba y como al final asintió, asintieron todos.
- Ya lo sabes chico, haz lo que te diga - continuó Slade por ella - Dirígete a una sala que encontrarás a la derecha subiendo por esas escaleras y estate quietecito, muy quietecito.
No le dio tiempo a ver como ellos se movilizaban cuando el tipo la cogió por la parte trasera de su cabeza y la arrastró bajando las escaleras hasta una sala llena de aparatos electrónicos y ¿jaulas?. Se escucharon pasos y enseguida pudo ver la cara de Oliver, alterado como jamás lo había visto y lleno de rabia.
- Oliver - no creía poder volver a verlo jamás y tener otra oportunidad solo la hizo sentirse feliz
- Felicity, cariño - estiró una mano hacia ella en gesto para tranquilizarla - No te preocupes, todo va a salir bien, ¿estás bien? - mientras ella asentía Slade sacó una pistola de su cinturón y los apuntó
- Oh, sí chico. Ella está bien, está viva. ¡Al contrario de Shado! - al decir eso Felicity notó como el agarre que tenía en su brazo se aflojaba hasta quedar casi libre y de un tirón recuperó su extremidad. Debido al cansancio cayó al suelo y entonces... de desató el infierno.
En un segundo Oliver estaba mirando a Slade y al siguiente estaba avalanzándose contra él; su arco apuntándole directamente a la cabeza. Pero Slade esquivó la flecha y le propinó una patada que lo tiró contra el suelo.
- ¡Oliver! -Felicity estaba muerta de miedo, dudaba haber estado tan aterrada en toda su vida pero al ver a Oliver en peligro su cuerpo actuó por inercia a ayudarlo. Sara se dispuso a pelear cuerpo a cuerpo contra Slade mientras Oliver recuperaba el equilibrio
- ¡Felicity rápido! - escuchó a Diggle y lo vio hacerle señas para que se acercara a él - Ven aquí - Ella se movió a duras penas y llegó hasta Diggle
Entonces vio una cosa que no había podido ver desde las cámaras y que no hubiera distinguido si Roy no se hubiera acercado a ellos. Bajo la sudadera llevaba, muy bien envueltas, unas flechas que brillaban en la punta.
- ¿Qué...? - empezó Felicity
- Tenemos que distraer a Slade para que Oliver pueda clavarle una de estas flechas - le habló Dig al oído - llevan el antídoto en su punta, son nuestra única esperanza...
A Felicity se le agrandaron los ojos ante la revelación. ¡CLARO! Entonces vio pasar volando una puerta cerca de sus cabezas y supo que no iba a ser tan fácil cuando entró una marabunda de hombres encapuchados. Parecían estar todos hasta el culo de la droga que Slade seguramente les había proporcionado.
- ¡Mierda! - escuchó como Diggle maldecía mientras Roy preparaba un arco con flechas brillantes y Dig disparaba a los nuevos sin causarles ningún daño, tal como Felicity había pensado
- No servirá Dig, también están inyectados con Mirakuru
- ¡Joderrrrr! - a pesar de eso seguía disparando, eso parecía realientizarlos. Por su parte Oliver y Sara no parecían estar teniendo demasiada suerte con Slade. Dios... no iban a salir de esta con vida, debía hacer algo...
Slade golpeó a Sara y esta chocó tan fuerte contra una tubería que se rompió y quedó desmayada en el suelo mientras el agua caía encima suyo.
Las flechas les hacen efecto, ¡funciona! - gritó Roy mientras uno de los soldados de Slade caía al suelo después de un disparo de Dig. Las flechas que Roy estaba disparando estaban haciéndoles volverse humanos normales de nuevo.
Felicity sintió una punzada de esperanza y buscó a Oliver con la mirada, lo vio tirado en el suelo luchando por respirar mientras Slade paraba con la mano una de las flechas que Roy había disparado
- No podremos con él así, es demasiado poderoso - gritó a Dig que acababa de dejar noqueado a un soldado
- Lo sé - puñetazo - ¡mierda!
Entonces Felicity lo vio, simplemente lo supo. Cruzó la mirada con Oliver, que estaba tendido en el suelo. Su cara reflejaba amor mientras la miraba y no dolor como se suponía que debía sentir en ese momento. El mundo se realentizó entre ellos dos y Felicity sintió la conexión que se había forjado entre ellos durante todo ese tiempo, todo el amor, la amistad y la confianza salieron a flote en el momento en que Oliver pensó que iba a morir. En sus labios leyó un "te quiero" que le destrozó el alma. Oliver sabía que iba a morir ahí pero, a pesar de todo, le estaba mostrando todo lo contrario a arrepentimiento; Felicity entendió que Oliver siempre estaría ahí para ella, siempre la buscaría aunque eso le costara la vida y Felicity supo que verdaderamente la amaba. Y que ella lo amaba a él. Más que jamás había amado a nadie. Esa revelación le dio la fuerza necesaria para lanzarse hacia adelante y empujar a Slade, que pretendía patearle la cabeza a Oliver. Al no esperar un ataque así, este cayó de costado en un charco de agua y chocaron los dos contra un montón de cobre apilado.
- ¡ZORRA! - escuchó como Slade la maldecía mientras intentaba recuperar el equilibrio. El mundo se quedó parado alrededor suyo y su cerebro se aceleró buscando, planeando y luchando por sobrevivir. Dejó de sentir el dolor en su estómago debido a la adrenalina.
Entonces vio una flecha en el suelo, aún brillante, debido al antídoto y su cuerpo se movió antes de saber exactamente lo que pretendía hacer. Recogió el arco de Oliver y sus flechas y le lanzó la flecha que los podría salvar a todos a Roy
- ¡ROY! - este se giró y pilló el objeto al vuelo. Cuando sus miradas se cruzaron y ella empezó a correr de nuevo vio en la mirada de Roy que había entendido el plan
Reaccionó haciendo caso omiso a lo borroso que empezaba a verlo todo. Se tiró al suelo contra él al tiempo que le pasaba el cobre alrededor del cuerpo del tirano y enrollaba una de las puntas del cable en la flecha. Tensó el arco con una flecha apuntando directamente contra un generador eléctrico enorme que había en la habitación. Por favor no dejes que falle, por favor... rezaba Felicity en su cabeza.
-¡NOOO! - escuchó como Oliver gritaba a lo lejos pero ya no podía hacer nada para detenerla.
Con Slade a su espalda maldiciendo y la flecha clavándose contra el generador, pudo ver y escuchar como la energía pasaba por el cobre y llegaba hasta ellos, fortaleciéndose con el agua que se había derramado a sus pies. Rogó por que Roy hubiera entendido el plan y aprovechara el estoicismo que Slade sufriría después de la descarga eléctrica para clavarle la flecha con el antídoto y acabar con su imperio de terror de una vez por todas.
Antes de perder el conocimiento vio como el agua se volvía azul y chisporroteaba a su alrededor; estaba viva.
Felicity jamás se había sentido tan en paz como segundos después.
