LAS BUENAS, LOS MALOS Y LOS PERROS
*En un mundo donde el destino rige tu camino, el deseo y el deber se enfrentaran.*
Capitulo
IV
Los Malos: Deber
/
Sesshomaru termino de ponerse su armadura frente a la pequeña que lo miraba asombrado.
-Lo prometiste kagome…-susurra sesshomaru al recordar como se despertó al sentir la poderosa energía a su lado para ver a su mujer desaparecer en un resplandor rosado.
-Así que Kagome logro quitarle una parte de la joya a Naraku -susurra Kikyo viendo la rabia y el dolor brillar en los ojos dorados de Sesshomaru
-Y la absorbió -dice sesshomaru casi ladrando sabiendo lo que Naraku podía hacerle para conseguir ese fragmento.
Todos guardan silencio, pues al llegar vieron en la mano de sesshomaru el tatuaje de líneas rojas y violetas entrecruzadas rodear su dedo corazón, símbolo de su unión con su compañera.
-¿Listos? -cuestiona sesshomaru a los presentes y todos asiente luego de revisar sus armas.
/
Kagome se encontraba de pie frente a Naraku, claramente se podía ver el fragmento faltante de la perla incrustado en su frente. Había llegado ilesa porque tenía la perla, pero sus amigos la tendrían difícil para llegar dentro del castillo.
"Estoy sola" pensó kagome pero algo cálido entre sus dedos la hizo bajar su guardia y desviando la mirada a su mano derecha… vio como un hermoso tatuaje de líneas rojas y violetas se entrecruzaban rodeando su dedo corazón
-Sesshomaru… -susurro Kagome con una sonrisa que no duro mucho pues desapareció al sentir como algo perforaba su pecho, esta elevo la mirada y vio la sonrisa de Naraku por su fácil victoria
-Por fin… mía -dijo Naraku enterrando el tentáculo más profundo en el pecho de kagome la cual apretaba el apéndice intentando evitar que fuera más adentro.
-Nun…ca -dice tratando de respirar, cosa imposible, el tentáculo estaba perforando su tórax- asff
-Y ¿Quién lo evitara… tú? -dice Naraku para empezar a reír a carcajadas, cuando de repente todo a su alrededor exploto, y las paredes se fueron al suelo.
-¡KAGOME! -grita sesshomaru
Inuyasha de un solo movimiento de su colmillo aparto la nube de polvo y todos vieron a Kagome sobre Naraku colgar siendo sostenida solo por el tentáculo enterrado en su pecho, está por su parte gira el rostro y mira a sesshomaru
-Viniste…asff… a por mí… -susurro Kagome sonriendo mientras la sangre se deslizaba por su pecho y por la comisura de sus labios
-Siempre… recuerdas-dijo sesshomaru con la espada en alto y apuntando hacia la miko la regaña- te prohibí dejarme
-Jamás lo hare -le dijo al Inu, para entonces mirar a Naraku y sonreírle- Si Naraku…aass… yo te lo impediré
-¿Y cómo harás eso? -pregunto un sonriente Naraku
-Deseándolo-susurro Kagome, Naraku paro de reír y la miro serio
Todos vieron la sonrisa de Naraku desaparecer al ver como kagome soltó el tentáculo y este fácilmente termino de atravesar su pequeño cuerpo.
- Deseo que desaparezcas Perla de Shikon… para Siempre. -dijo Kagome sus brazos cayeron y con su último suspiro su cabeza cayo hacia adelante.
-¡NOOOOO! -gritaron todos y Sesshomaru se lanzó por su mujer pero una fuerte explosión los lanzo a todos hacia atrás.
Estaba anocheciendo cuando sesshomaru por fin tomo el cuerpo inerte de su mujer en sus brazos, con delicadeza quito las marcas de polvo y sangre de su hermoso rostro.
-Kagome… -susurro el inu quitando un último rastro de sangre de sus labios
Cuando poso su cuerpo y saco a colmillo sangrado para revivirla, la espada no funciono.
/
/
EPILOGO
Los perros: Destino
Hacía un año desde la muerte de Kagome. "Su alma no está aquí" recordó Sesshomaru las palabras de Kikyo cuando no pudo revivirla con colmillo sangrado.
El Inu miraba la perla negra posada en el cojín blanco sobre el altar, Housenki se la había ofrecido en señal de respeto cuando arribo con el cuerpo de su mujer en brazos al castillo de la luna, en los límites de este mundo con el otro. Aún conservaba el tatuaje en forma de anillo en su dedo y recordó que ella también se llevó su sello con ella.
/
Inuyasha miraba a su hermano contemplar la perla negra donde reposaba el cuerpo de su cuñada, la cual vigilaba día y noche sin dormir, y luego se giró a sus padres.
-Es testarudo mi hermano -dijo este y los inus mayores asintieron
-Al parecer tendremos que intervenir -susurra Seiko soltando un suspiro para con un movimiento de sus finas garras un hilo rosa envolvió el cuerpo de sesshomaru haciéndolo perder el conocimiento.
/
"Lo habían dormido" pensó sesshomaru mirando el lugar en sus sueños donde él se reunía con su kagome. "Había evitado dormir para no volver a este lugar, pero al parecer, como siempre la última palabra la tenía su padre" siguió pensando el Inu cuando le dio la espalada al lugar para así despertar, pero un sollozo seguido de un gemido lo hizo detenerse.
Con cuidado se giró, con pasos lentos pero firmes se fue acercando al jardín oculto por las rocas.
-Kagome -susurro el Inu al ver el pequeño cuerpo sentado en forma fetal en el suelo abrazando sus piernas contra su pecho y que se estremecía entre sollozos hizo silencio
-Sessh -respondió una voz ronca y ahogada
Sesshomaru vio son asombro como el largo pelo negro se hizo a un lado cuando kagome giro la cabeza para mirarlo con una sonrisa en los labios y más lágrimas en los ojos.
-¡Viniste! -grito Kagome poniéndose en pie, mostrándole a sesshomaru su cuerpo desnudo con una gran cicatriz en el pecho, cosa que llamo poderosamente la atención al youkai.- ¡Sabía que vendrías!
Mientras la miko caminaba hacia su marido se percató de sus ojos fijo en su pecho y avergonzada se detuvo para con sus brazos cubrir su pecho.
-Lo siento -susurro kagome agachando la cabeza
-¿Por cumplir tu promesa? -dijo sesshomaru para deshacer el espacio que los separaba y abrazarla fuertemente contra su pecho- ¿lo recuerdas?
-Jamás te dejare -susurro esta contra el pecho de su compañero
-Buena chica -dijo está acariciando su largo cabello negro
-No soy un perro…-susurra está elevando la mirada con un hermoso puchero en los labios- tú lo eres
-Lo sé -dijo sesshomaru para sacar su lengua y lamer sus labios.
/
Fuera de ese lugar donde las almas se encontraban, en el castillo de la luna la perla negra se rompió ante el rostro sonriente de todos y vieron como el cuerpo de Kagome floto hasta posarse sobre el de sesshomaru en el suelo y este la abrazo como si fuera lo más natural de mundo haciendo aparecer una sonrisa en el rostro dormido de la miko.
OWARI
Fin.
En serio es difícil escribir con limites jajaja y disculpen las faltas ortográficas. Espero que la historia les haya gustado y hayan pasado un bueno momento al leerla ya que eso es lo que importa. Yo me divertí mucho mientras fundía mi cerebro y trataba como loca de crear una historia corta, y reconozco que es la más corta de todo mi repertorio jajajajaja, en verdad no soy buena escribiendo con límites, fue todo un reto que me alegro llevar a cabo y concluido.
Saludos y gracias por haberme invitado a este viaje tan divertido, suerte a todas.
GAIYA.
