Perdón por el retraso :( tuve problemas como ya expliqué ya tal... Bueno aqui el nuevo cap. ;) espero que os guste!
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Llegaron a una tienda de bañadores que había en el centro de la ciudad y entraron. Buscaron y buscaron hasta que Lucy encontró algo.
-Natsu – Canturreó ella. ¿Me dejarías elegir tu bañador?
-¿Por qué? – Preguntó el extrañado.
Ella se acercó y pasó sus brazos por su cuello quedando muy juntos, cosa que no pasó desapercibida para el pelirrosa, que se sonrojó al instante.
-Pues… - Dijo con voz seductora – Porque soy tu novia.
Natsu sonrió de lado. ¿Lucy quería jugar? Bien, le encantaba jugar. Pasó sus fuertes brazos por la delicada cintura de la rubia y la acercó aun más a él. Ella soltó un pequeño grito por la repentina acción del muchacho.
-De acuerdo, si tú me dejas elegir el tuyo.
La rubia asintió y se alejó de él. Sin embargo al alejarse notó una extraña sensación de frio y soledad. Fue donde había visto el bañador y lo cogió.
-Éste te vendrá bien.
Él sin pensarlo, lo cogió y se metió en el probador. Lucy lo siguió y se quedó fuera esperando. Segundos después salió Natsu sin camiseta con el bañador que Lucy le había traído. Era rojo con flamas negras con bordes dorados en la pierna derecha. Vaya, se veía endemoniadamente sexy. Y, como si hubiera leído sus pensamientos, preguntó:
-¿Qué tal me queda? – El muy jodido debía saber que estaba prácticamente babeando ante la divina visión que tenía delante, porque sonreía con superioridad.
-Tu… T-Tu… Etto… Vaya. – Logró pronunciar por fin. Él volvió a sonreír de la misma manera que antes. Se acercó a Lucy, le cogió las manos y se las llevo a su torso desnudo.
-Me alegra que te guste, Luce. – Dijo seductoramente. Sin embargo la aludida no contestó. Estaba demasiado ocupada ante los que tocaba.
Ante la sorpresa del chaval, empezó a recorrer todo su torso logrando sacarle un suspiro a Natsu. Ella levantó la mirada sorprendida. ¿Ella había provocado ese suspiro? No sabía porque pero ese pensamiento le gustó.
-M-me toca elegirte un biquini a ti, Luce. – Dijo sonrojado por su acción anterior.
Lucy se tensó un momento, ahora Natsu se podría vengar.
-No puedes negarte, ya has aceptado. – Canturreó él.
-D-de acuerdo.
Natsu sonrió, le dio un beso en la mejilla, muy cerca de sus labios y se fue a cambiar. Lucy se llevó los dedos donde Natsu le había dado el pequeño beso. En cuanto la boca de él entró en contacto con su piel, la rubia sintió fuego en esa zona, junto una calidez que no le pasó desapercibida.
Atribuyó tal hecho a que nunca había dado un beso y eso había estado muy cerca de serlo. De acuerdo que debían fingir mantener una relación, pero no tenían porque besarse, ¿no?
Natsu salió del vestidor y vió a Lucy sumida en sus pensamientos y con mano donde le había dado el beso, cerca de la comisura de los labios. Ese gesto, sin saber porque le gustó. Se dirigió donde había visto un biquini que seguro que le quedaría bien y se volvió hacia la maga.
-Ten, pruébate este. –Dijo sacándole de sus pensamientos.
-A-ah, sí.
Minutos después salía la rubia con un biquini blanco puro con una flor hawaiana rosa en el pecho izquierdo.
-¿Qué tal me queda Natsu?- Él se volvió y abrió los ojos al máximo al ver a su "novia" con ese sexy atuendo. No encontraba palabras para definirla, así que se hizo un poco el indiferente.
-T-te queda bien, si.- Ella bajó la mirada, decepcionada. Había esperado otra reacción en su compañero. No es que le importase en absoluto lo que pensase de ella, pero ya sabéis…. La curiosidad mató al gato.
Natsu observó la reacción de Lucy y se llamó idiota. Porque era un idiota, que se comportaba como in idiota mayor. Se acercó a ella y le levantó la barbilla para que le mirase. Estaban muy juntos.
-Te ves hermosa.- le dijo en un susurro que hizo que Lucy se sonrojara adorablemente. Se miraban a los ojos, absortos por la profundidad de ellos. Habían creado una cúpula intima que se vio interrumpida por el flash de una cámara.
-Lo siento, no pude evitarlo. Os veis tan románticos y adorables así.- Se volteó.- ¡Chicos, ya tenemos portada!- Acto seguido volvió a desaparecer.
Se miraron a los ojos de nuevo y por fin notaron lo cerca que estaban uno del otro.
-S-será mejor que me vaya a cambiar.- Dijo la rubia mirando a su derecha.
Natsu asintió molesto.
Cuando Lucy terminó fueron a pagar. En la caja atendía un chaval de más o menos su edad que contemplaba con demasiada atención a Lucy. Mientras esperaba que el chico le cobrase las prendas, la maga celestial se apoyó en los codos pronunciando más su escote. El muchacho quedó hipnotizado ante la sexy vista que le proporcionaba la rubia.
Natsu gruñó por lo bajo y pasó uno de sus brazos por la cintura de Lucy a modo de advertencia. El chico captó la indirecta y en cuanto le dio la bolsa se fue corriendo.
-¿Qué le ocurre? – Preguntó la rubia extrañada por su reacción.
-A saber. Vayamos a comer Luce, tengo hambre. – Dijo con una sonrisa.
-¡Aye!
Pasearon juntos por la ciudad en una atmosfera total friendzone buscando un restaurante para comer. De repente Lucy se paró en medio de la calle haciendo que Natsu chocara contra su espalda.
-¡Ay! ¿Pero qué te pasa?
-Quiero comer aquí.
Natsu miró al local donde miraba la rubia. Parecía tan buen sitio para comer como cualquier otro. Miró de nuevo a la rubia y vio en sus ojos que esperaba algo. ¿El qué? ¿Una reacción suya?
-Me parece bien. – Los ojos de la rubia mostraron un destello de decepción que Natsu notó. Lucy pasó delante de él al interior del local y el mago de fuego sonrió. La cogió de la mano y la llevó a un asiento.
Cuando Lucy se quería sentar él la detuvo.
-No Luce. Siéntate ahí.
Extrañada la rubia obedeció. Él le miró con una sonrisa burlona al ver la cara de decepción que mostraba la chica.
-¿Enserio crees que soy tan estúpido como para no reconocer este sitio? Aquí fue donde me invitaste a comer para compensarme por haberte salvado del falso Salamander. – La cara de Lucy pasó de decepcionada a una sorprendida. – Ahí fue donde te sentaste.
-¡Lo recuerdas! – Dijo ella feliz.
-¿Cómo no hacerlo? – Respondió con una sonrisa.
Comieron y charlaron recordando el día que se conocieron. Cuando terminaron de comer salieron y se dirigieron al hotel a buscar las cosas para pasar una agradable tarde en la playa. Subieron a su cuarto, se cambiaron y cogieron las toallas y demás. Después se dispusieron a marchar hacia la playa. Cuando llegaron Lucy se quedó observando con la boca abierta el hermoso paisaje que tenía ante sí. Natsu la contempló y rió.
-Cierra la boca que te van a entrar moscas. – Dijo con una sonrisa burlona y dirigiéndose a algún lugar donde poner las toallas.
Ella hizo un pequeño puchero por la burla de su "novio" y después lo siguió. Escogieron un lugar para sentarse y colocar bien las cosas. Después fueron a cambiarse en unos vestuarios que había un tanto lejos.
Natsu es el que salió primero y se dejó caer en la toalla. Puso los brazos debajo de la cabeza y cerró los ojos dejándose embaucar por la tranquilidad del lugar. De repente una sombra impidió que los calientes rayos del sol tocaran su piel. Abrió los ojos molesto y observó a Lucy ligeramente inclinada hacia él dándole buena vista de sus grandes dotes.
-¡L-Lucy! – Exclamó poniéndose de pie de un salto.
-¿Ocurre algo?
-N-no nada, nada… - ¿Porque me habré apartado? Tenía muy buenas vistas… Natsu se sonrojó. ¿De verdad había pensado eso?
Lucy rió. Natsu, el gran Natsu Salamander Dragneel, se había sonrojado por su anterior postura. Si es que era demasiado inocente.
-Esto será divertido… Demasiado inocente jeje – Susurró la rubia, pero no lo suficiente como para que Natsu no la escuchara.
-Luce eres malaa… jeje, mereces un castigo. – Acto seguido la cogió y le la echó a la espalada como si fuera un saco de patatas y corrió hacia el agua.
-¡Natsu noo! – Demasiado tarde, el hijo de Igneel ya se había lanzado llevando consigo a la rubia.
Lucy, del susto, se agarró al cuello de Natsu para no ahogarse y por la presión que hizo el mago de fuego lanzó su cara hacía delante.
Impactando con unos labios suaves y caliente…
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¿Que tal? ¿Review?
