Buenos dias, noches, tardes y madrugadas corazoncitos! (Cada dia que posteo me vuelvo mas cursi... un dia empezare a vomitar unicornios...)
Bueno, a lo que iba, que como prometi y esta vez he cumplido, he actualizado! YYaaaay! *tira confeti* La verdad queria haberlo hecho antes, pero... a que no sabeis que? Estoy de vacaciones en mi pueblo. Y no tengo internet. Esto es el mismisimo infierno TT_TT
Pero bueno, he conseguido wifi de un bar, y aqui me encuentro actualizando! Espero, como siempre, que no os aburrais del capitulo y lo abandoneis, si no que os guste, o os encante, o lo adoreis! Cada cual a su gusto! Y eso, que si dejais algun review... Os prestare a Sebastian durante dos dias enteros. No. Mejor uno, que me pongo celosa.
...
Dejando de lado mis desvarios, quiero recordar que esta historia se ve desde diferentes puntos de vista, es decir, que no sera siempre narrada por karin. A ratos sera narrada por una u otra persona, para hacerla mas mejor (mas mejor? en serio rykiby?). Y eso, es solo para recordarlo y no os lieis o no se entienda porque soy una patata escribiendo y tal.
Y eso.
Que nunca se que poner en este espacio.
Asi Que ... AL LIO!
Capitulo 3- Cupido y amigos extranjeros
No podía ocultar la sorpresa de mi rostro. Sorpresa que poco a poco se fue tornando indignación y enojo, todo en uno. "¡¿Cómo que irme a la sociedad de almas?! Las ganas. ¡Yo tengo mi vida aqui!"¡Y mi ordenador! "Si te piensas que por que tú me lo digas voy a dejar mi casa por las buenas, vas listo chaval" Já. Como que iba a tomarme algo así bien. "Así que ya te puedes ir buscando otra solución."
Dicho esto, me levanté y me largué del parque, dirigiéndome finalmente a mi casa. Claro está, que el maldito se la pasó todo el rato siguiéndome, haciéndo presión sobre el tema para que aceptase, hasta que llegué a la verja de delante de casa y le obligué a largarse. Maldita sea, ya me ha amargado el dia el enanito este. O la noche. No me habia dado cuenta que casi habia oscurecido del todo. Joder, solo me falta encontrarme a Yuzu llorando de la preocupación. Agghh.
Y, en efecto, cuando segundos más tarde llegué a la puerta de mi casa, me dio la bienvenida una hermana melliza al borde del colapso nervioso porque 'ultimamente hay mucho criminal suelto de noche y si ven a una chica tan mona como yo se me lanzaran encima y me podria pasar algo muy malo'. Já. No sabéis cuanto me río cuando me acuerdo de esa conversación. Pobre e ingenua Yuzu. Porque lo de chica lo puedo aceptar (menos cuando vuelvo del entrenamiento en maxi-chandal y gorra), pero lo de mona... Creo que se confundió de reflejo en el espejo. La que ha crecido para convertirse en una joven monisima es ella, con su pelo castaño claro hasta los hombros y medio ondulado, sus grandes ojos y su amabilidad. Sobre todo cuando se pone esos vestidos con volantes de colores pastel.
Y luego estoy yo, que mi maximo de feminidad lo alcanzo con el uniforme de la preparatoria. Y digamos que ese maximo no es, digamos, muy alto. Fuera de la obligacion sudo de llevar algo como una falda o vestido. No es que no me gusten ni me parezcan feos, es solo que me parece lo más incomodo creado por Satanás. Después de los tacones, claro está.
"Tranquila, Yuzu. Ya sabes que si se me acerca algún indeseable es más probable que yo les parta la cara antes que me hagan algo por 'ser chica'. " Le dije tranquilizadoramente después de un suspiro. En cuanto se tranquilizó volvió a la cocina y me dijo que la cena estaria lista en media hora, a lo que yo asentí para mi misma mientras me sacaba las bambas y las dejaba en la entrada.
Empece a subir las escaleras al segundo piso, cuando me acorde de que estaba enfadada. Así que, en lugar de ir a mi habitación, fui a la de mi hermano. Abrí la puerta de golpe, y justo cuando iba a empezar a hablar, vi a nada más y nada menos que Toshiro entrando por la ventana. No cabe decir que la cara que se nos quedo a los dos fue épica.
"¡Ichi-nii! Dile que no pienso irme a la Sociedad de Almas!" Le grité mientras señalaba al intruso con mi ceño fruncido a más no poder. Sí, hombre. No tenia suficiente con atormentarme durante casi una hora, sino que ahora me seguia hasta casa. "¡Acosador!" Añadí, cruzándome de brazos y tomando una pose más defensiva.
Y así empezó OTRA discusión-debate, aunque esta vez mi hermano compartía mi opinión.
Nunca me había sabido tan mal el estofado. Y nunca he agradecido tanto que mi padre esté de viaje en una conferencia. En serio. Solo puedo imaginar y estremecerme de lo que habria pasado si estuviese aquí. Aunque lo que estoy sufriendo ahora mismo se acerca bastante al infierno. Os explico. Cuando estabamos empezando a discutir, Yuzu entró a la habitación enfurecida porque llevaba llamandonos para cenar desde hacia rato. Pero en cuanto entró, vio a Toshiro y decidió que no podiamos dejar que se marchase, sus instintos de Cupido atacando, y lo invitó (obligó) a quedarse a cenar. Y aquí estamos, cenando, Yuzu delante mío, Ichigo a su lado, y el niñato al mio.
Matadme, por favor. En alún momento durante la cena todas las miradas se centraron en mi. Primero la de Ichigo, instándome a través de ella a que negara la 'oferta' de Toshiro. Luego la del peliblanco, instándome a que hiciese completamente lo contrario. Y por si eso no fuese suficiente y no me costase ya ignorarlos, se les sumó mi 'queridísima' hermana melliza, que directamente me enviaba guiños y risillas coquetas, mientras cambiaba entre mirarme a mi y al enano.
Y luego, estaba yo, que habia adquirido ya un hábito: comer de mi plato, mirar a mi hermana y lanzarle un fruncido de ceño, pasar a mirar a mi hermano, sudar de su cara, y mirar de reojo a Toshiro, para luego continuar comiendo.
Eso hasta que interrumpieron mi patrón.
"Kurosaki" Empezó Toshiro, a lo que yo le envié una mirada de esas de '¿En serio?', a lo que se corrigió y continuó. "Karin. Has de hacerlo." Ignórale Karin, solo ignórale.
Intenté calmarme, de verdad que lo intenté, pero el solo hecho de ver otra vez a mi hermana con corazoncitos en los ojos hizo que perdiera la paciencia, por lo que levanté mi pie por debajo de la mesa e hice un amago para pisar al niñato. Pero el muy cabrón lo esquivó sin hacer esfuerzo, por lo que mi pie dió de lleno en el suelo fuertemente, lo que hizo que suprimiera un sollozo y diera un par de golpes en la mesa para mitigar el escalofrío que habia recorrido mi cuerpo. Me giré hacia él con cara de odio e iba a empezar a insultarle a él y a su posible descendecia, pero mi mirada cayó en el reoj de cocina.
"¡Mierda!" Grité, acordándome de que hoy salía en directo y por internet un especial de mi dorama, hasta ahora, favorito. Y había empezado hace cinco minutos. Devoré la comida lo más rápido que pude, di las gracias por la comida y me largué escaleras arriba, con la mirada de los tres clavada en mi espalda.
Abrí la puerta a mi habitación y la cerré de un portazo, dirigiéndome a mi ordenador portátil, el que empezó a encenderse mientras yo buscaba mis auriculares. Al fin los encontré y cargué rápidamente el capitulo. Bien, solo me habia perdido los minutos de resumen. Suspiré hondamente, y seguidamente cogí mi ordenador y lo coloqué en mi regazo mientras me sentaba en la cama. A la mierda el enano y todo lo de la sociedad de almas. Esto es más importante. Y, sin dejar de fijar mi mirada en el especial, me acordé de que había quedado con An.
Es verdad, cuando dije que mi faceta de amante de doramas la tenia muy escondida, creo que mentí un poquito. Es cierto que no se la muestro a nadie. A nadie excepto a An. Le conocí cuando empezaba a interesarme en este tipo de series, un dia mientras navegaba por un foro. Y nada, empezamos a enviarnos mensajes, compartiamos opiniones, haciamos videollamadas y ha llegado al punto de que a veces vemos capitulos juntos. De manera online, claro, mediante videollamadas, porque no vive en Karakura, sino que vive en una pequeña ciudad de Estados Unidos. Si, ya sé que es bastante raro, pero como su padre, según me dijo, es japonés, habla como un nativo. Y desde entonces es mi mejor amigo.
"¡Hola An!" Le dije en cuanto se conectó el video. Él me saludó de igual manera y nos pusimos a ver el capitulo, comentandolo de vez en cuando. Ah, si, debe parecer extraño que me refiera a An como él, pero es que es un chico. En realidad se llama Andy, pero ni me acuerdo cuando caí en la costumbre de llamarle An.
Y así, pasamos los escasos veinte minutos que duró el especial, haciendo bromas y riéndonos de fallos tontos del guión, y cuando acabó, seguimos hablando. La verdad es que cuando hablo con él el tiempo me pasa super rápido, me lo paso genial. Aún me acuerdo de la primera vez que vi su cara. Estuve en shock como por... ¿cinco minutos? En ese entonces yo ya sabía que era solo medio japonés, pero cuando lo vi pensé que me estaba tomando el pelo. Es decir, podriás decir que es sueco o algo así, porque tiene el pelo más rubio y brillante que he visto. Lo lleva un poco largo, pero como lo tiene un poco ondulado da la sensación de que lo tiene más corto de lo que es en realidad. Su cara es bastante angulosa y tiene las facciones más marcadas, lo que compensa el efecto femenino de su cabello. Sus ojos son marrón claro, ligeramente achinados, el único aspecto físico que deja en evidencia su ascendencia nipona. Aunque lo que yo siempre he pensado que es lo mejor de su cara son sus labios. Más bien dicho su sonrisa. Siempre que sonríe enseña sus dientes (él y su maldita perfecta dentadura) y también se le ilumina la mirada. No sé cuantas veces habré bromeado con él sobre una supuesta relación entre nosotros. Já.
Precisamente estábamos bromeando sobre eso, yo riéndome a carcajada limpia, cuando mi puerta se abrió, revelando a Toshiro y a mi hermano, que venian a hablar conmigo. OTRA VEZ. ¿Que no tienen otra cosa que hacer? Suspiré otra vez. Si me diesen una moneda por cada vez que he suspirado durante el dia de hoy, ya sería rica. An me miró extrañado, y me preguntó si me pasaba algo.
"No, no me pasa nada. Lo que parece que me toca reunión familiar. Así que ya hablamos mañana si eso, ¿vale? Chao, An." Me despedí de mi amigo y cerré el ordenador, centrando mi mirada en los hombres delante mío.
"Karin." Empezó mi hermano. "Aunque me duele admitirlo, no es seguro que te quedes en el mundo humano si no eres capaz de controlar tus poderes." ¡¿Qué?! Mi propio hermano, mi único aliado, ¡se ha pasado al lado oscuro! Bueno, más bien seria el lado claro, pero bromas a parte, no me puedo creer esto. Y mi incredulidad y desconfianza se mostraron en mi cara.
"Y..." Comencé a decir, con una idea surgiendo en mi cabeza. No pienso dejar mi vida como humana para pasar a ser una más de la sociedad de almas. ¡Tan solo tengo dieciseis años! "¿No hay otra manera de poder controlar mi reiatsu con la que pueda quedarme aqui?" Tenia que haberla. Osea, ¿no podian entrenarme aquí? "¿No podéis entrenarme aquí?" Repetí. "Además, si me las he arreglado sola para aprender esos hechizos, claramente puedo aprender a controlar mi energia espiritual sola. ¿No?"
Toshiro pareció quedar pensativo. Y mi hermano recobró las fuerzas que parecía haber perdido ante la perspectiva de mi marcha hacia el mundo de las almas. " Es cierto, Toshiro." Dijo el pelinaranja, encarandose al mencionado. "Habla con Yama-jii. Dile que te quedarás y entrenarás a Karin aquí."
"¿Qué? Y por que tendría que quedarme yo, ¿si puede saberse?" Respondió un poco irritado el enano.
"Pues porque eres el encargado de la misión, ¿no? Es lógico que te quedes tú. Además, con tu experiencia como capitán será más fácil. A no ser que no seas capaz, ¿eh?" Le respondió mi hermano, ya más animado, metiéndose con él.
" Las ganas. Además, no creo que acepte esta propuesta. Implica demasiados peligros para con el resto de habitantes de la ciudad." Añadió Toshiro, seguro de si mismo.
"Me parece bien." Dijo el capitán Yamamoto a través de la pantalla gigante. "Capitán Hitsugaya Toshiro, te encargo del entrenamiento a Kurosaki Karin en el mundo humano." Mi tic nervioso iba en aumento en cuanto el capitán dijo esas palabras. Y no mejoró al ver a la Kurosaki hacer un gesto de triunfo y murmurar algo sobre las lineas de '¡victoria!'.
"Pero capitán." Empecé, intentando evitar lo inevitable. "¿Porque soy yo el encargado del entrenamiento? Se acordó que el responsable se del entrenamiento se decidiria según las habilidades del sujeto."
"Porque tu eres el encargado de la misión, capitán Hitsugaya." Dijo el capitán, repitiendo las palabras del Kurosaki pelinaranja. "Además, eso nos dará la oportunidad de estrenar las nuevas instalaciones de la base de la Socidedad de Almas en el mundo humano."
"Pero..."Volví a empezar.
"Sin peros. Deberá reportar cada semana la mejora en las habilidades de la chica Kurosaki. Buena suerte, capitán Hitsugaya." Y así, terminó la transmisión. ¿Porque? ¿Porque a mi? ¿Porque siempre a mi?
"Entonces, que. ¿Cuando empezamos?" Me preguntó la Kurosaki. Juro que esta familia me matará algún dia.
"Mañana. Aquí. A las seis de la tarde." Dije resignado, extendiendole la mano para cerrar el trato con un apretón de manos. Y en cuanto nuestras manos entraron en contacto, la miré a los ojos y me fijé en la fiereza latente en ellos. Mi futuro cercano no va a ser muy tranquilo, que digamos.
Y bien? Estuvo... regular? Con eso me conformo. Aunque de verdad espero que haya sido de vuestro agrado.
La verdad, soy consciente, o al menos creo, que en alguna parte karin fue un poco OOC, pero esque ya no sabia como escribirlo, y me estaba cansando el capitulo. Eso si, a partir del siguiente, ya viene lo consistente... muahahaha, que poco se lo esperan los pobres *inserte cara de demonio*
Pero bueno, lo que mas os alegrara saber supongo que es que yo, la escritora mas vaga, desorganizada y desastrosa del mundo... TIENE HECHA UNA GUIA CON IDEAS Y COSAS PARA LOS CAPITULOS FUTUROS! Lo que quiere decir que no me tendre que devanar tanto los sesos y no me costara tanto escribir. Lo que significa que habra capitulos mas continuadamente. Yaay!
Y eso, que tenggo una de ideas genialosas. Y que os encantaran. O eso espero. O quiero creer. No se.
Y llegando ya al final de esta N/A, solo daros las gracias a todos y todas por leerme y pediros, como siempre, un favorite, follow o un review ( o los tres, que me harian mas feliz aun :D), que es lo que me hace aun mas superfeliz y me anima a, esta vez SI, seguir escribiendo esta cutrez de historia.
Como siempre, agradecer a los usuarios que ya dejaron alguno o dieron a uno de los botones de la felicidad de fanfiction:
hitsukarin4ever, FicKer001, argeliaantequera, yueyuna, MikeRyder16, OtakuG4m3r, 0,1000000, MizuhashiNeko, unpocotsundere
MUCHAS GRACIAS A TODOS!
Y llegados a este punto, solo me queda despedirme, asi que...
HAASTA LA PROXIMA AMORES MIOS!
